Marron entraba tambaleando las últimas cajas a su modificada y casi espaciosa habitación, descargándolas en el suelo y echando un largo resoplo de cansancio.
Se derrumbó agotada en el asiento bajo a la ventana y la observó.
Los marcos que antes estaban colocados y cerca de romperse, ahora eran nuevos y pintados de blanco, adornados con una suave y fina cortina color crema. El asinto donde se encontraba ella, el almohadón también era color crema, con algunos peluches y almohadas pequeñas, medianas y de todos los colores.
En cada lado de la ventana, había dos estanterías, altas y angostas pintadas de blanco. Allí acomodaría sus libros de estudios y de pasar el rato. Algunos adornos y cestas donde colocaría juguetes y peluches de cuando era pequeña.
Luego miró las paredes pintadas de un lila pálido, el techo de blanco y en él colgaban lámparas de papel rosas, lilas y blancas; Y el suelo de cerámicas blancas.
Después llevó sus ojos celestes a su closet interior blanco, mirando con determinación cada rincón y tratando de no hallar ningún error. No obstante, estaba perfecto.
Su cama cuadrada amplia la veía cómoda y perfecta para descansar, ya que era nueva. Soltó un suspiro y se levantó a desempacar las cajas.
Mientras ubicaba los libros en la estanterías, escuchó que los vecinos de al lado (Y a los que ellos no soportaban) llegaban a decirles las bienvenidas por regresar al barrio.
Krillin, los saludaba de buena forma y educado, n18, como de costumbre, seca y con cara de pocos amigos y Marron se prescindió en ir y saludarlos, más si estaba el hijo mayor de ellos que una vez se le declaró, pero no de forma romántica y ella con una bofetada lo rechazó.
Prefirió escuchar música mientras concluia con su habitación, pero al oír su nombre quiso hacer oidos a la conversación.
-Marron esta en su cuarto-Respondió Krillin. La rubia supuso que le habían preguntado donde estaba ella.
-¿Todavía vive con ustedes? ¿Cuantos años tiene? ¿30?- Cuestionaba la mujer con su voz chillona y con una sonrisa de desprecio que n18 deseaba borrársela de un puñetazo.
Marron, por su parte, al escuchar aquellas preguntas se dio cuenta que la mujer tenía razón. Ya era mayor, no tendría porqué estar viviendo con sus padres. Ella ya había terminado el secundario y la universidad, tenía título de pediatría y de manicurista. Solamente le faltaba conseguir trabajo y un lugar donde pudiera vivir.
Esperó a que la familia chiflada (Como ella y su papá los llamaban) se alejaran del lugar y bajó.
-Hola cariño-Saludó Krillin al oír los pasos de ella.
-Hola-Saludó con una pequeña sonrisa, acercándose a ellos
-Sientate-Indicó n18, dandole lugar al lado de ella
-¿Sucede algo cariño?-Preguntó Krillin, descansando en un sillón frente a ellas.
Marron hizo una mueca de duda-Escuché lo que dijeron la familia chiflada-Murmuró
N18 y Krillin se miraron confundidos-¿Qué dijeron?-Preguntaron al unísono
-Es decir...no dijeron, sino las preguntas que les hicieron-Dijo
El hombre y la mujer entendieron y suspiraron, mirándo de nuevo a su hija y sonrieron
-Hija, no debes hacer caso a lo que esa familia dice. Sabes que ellos critican y son iguales...o peor- Dijo Krillin
-Además, su hijo es más grande que tú y sigue viviendo con ellos-Sostuvo n18
-¡Pero tiene trabajo, mamá. Yo tengo 28 años y no tengo nada!- Exclamó, resoplando
Krillin la miró por unos segundos cuando el silencio los invadió y sonrió tiernamente-Escucha hija, tengo un viejo amigo que es gerente de un hospital. Me dijo que cualquier favor que necesite, lo llame-Hizo una pausa y se acercó a Marron, para inclinarse frente a ella-. Si quieres, le hablo y le pregunto si necesita una hermosa pediatra...¿Te parece?-Preguntó el hombre
Los ojos de Marron se llenaron de lágrimas y abrazó a su padre-¡Gracias papá, te lo agradezco muchísimo!-Exclamaba feliz la rubia
-Todo por mi hija-Dijo Krillin
Marron abrazó también a su mamá.
-¿Dónde es el hospital?-Preguntó la rubia, serparándose de la mujer y sentándose de nuevo en el sillón.
-Es en Ciudad Satán, algo lejos pero tienes tu aeronave. Sino hablo con Bulma y le compro una...-
-¡No!-Marron lo interrumpió papi no será necesario, tengo mi aeronave no te pongas en gastos. Ya suficiente que hablarás con tu amigo para que pueda trabajar- Sonrió-Además...quizás busque un lugar en donde vivir si llego a entrar a trabajar al hospital-Les comentó ella
N18 y Krillin se miraron por unos segundos y la mujer corrió a abrazarla, con lágrimas en los ojos-Mi niña, sabemos que ya eres grandes y quieres independizarte sola. Y estamos muy orgullosos de ti-Acarició su mejilla-Te extrañaremos-Dijo
Marron sonrió-También los extrañaré, pero los fin de semana vendré a quedarme con ustedes-Indicó guiñándoles un ojo.
Sus padres rieron
-Muy bien...ahorita mismo hablaré con mi amigo-Dijo Krillin, recogiendo el teléfono
-Bien...-Musitó la chica, nerviosa.
20 minutos después, Marron movía ansiosa e impacientemente la pierna por saber la respuesta del hombre. Su mamá había ido a preparar café y solamente ella estaba en la sala esperando a su papá.
Pensó en ir afuera con él, pero el sonido de la puerta abriéndose hizo que se levantara de un salto
-¿Qué pasó? ¿Qué te dijo? ¿Me aceptó?-Preguntaba casi exaltada y con la mirada expectante
-¿Tú mamá?-Preguntó el pequeño hombre, sin responder las preguntas de su hija
-En la cocina preparando café ¡Ya papi! ¿Qué te dijo?- Preguntó de nuevo Marron impaciente
En eso, n18 aparece al lado de Krillin y apoya su mano en el hombro de él.
-Hija...-La nombró él, acercándose a ella y sujetándola de las manos-Estas en tu día de suerte. Mi amigo se encontraba con el dueño del hospital y hablé con él. Mañana a la mañana te esperan junto con tus datos personales-Le dijo con una sonrisa amplia
Marron soltó un grito de felicidad y lo abrazó con fuerza, casi dejando sin aire al hombre.
-Marron...no puedo respirar-Dijo Krillin
La rubia lo soltó-Lo siento papá-Se disculpó-¡Es que estoy tan feliz!-Exclamó con una sonrisa de oreja a oreja y yendo a abrazar a su mamá que la miraba con mucha alegría.
-Lo sé mi hijita-Krillin se acercó a ellas
-¿Qué les parece si ahora tomamos unos ricos café y después vayamos a Ciudad Satán a buscar un departamento para ti y que este cerca del hospital?-Preguntó n18
Marron sonrió-¡Si! Me encantaría-Exclamó alegre
-Por supuesto-Respondió el hombre
Y los tres se retiraron de la sala para ir a beber unos ricos café caliente con galletas a la cocina.
Marron entró a su habitación después de darse una ducha y la miró o través.
La extrañaría, de nuevo se iría de su hogar para ir a otro, pero los fin de semana vendría a quedarse en ella.
Buscó en algunas cajas ropa y optó por ponerse una camiseta mangas largas blanca, arriba un suéter largo color crema y una chalina de seda rojo pálido; Leggins negro y botas largas sin tacones, marrones claros; Y en su cabello una trenza de lado.
Sujetó su bolso y salió de su habitación.
Divisó a sus padres esperándola y de su mano desencapsuló la aeronave que años atrás le había regalado su amiga Bra.
''Aunque me prometió que me regalaría otra''Pensó Marron y rió, mirándola de manera extraña sus padres.
-Me...estaba acordando de algo-Se justificó, con una sonrisa tonta
N18 y Krillin sonrieron y subieron a la aeronave. Marron hizo lo mismo y abrochándose el cinturón miró a sus padres para asegurar que ya estuviesen listos y estos asintieron.
Acomodó su trenza y luego despegó hasta Ciudad Satán.
30 minutos después, llegaron a la ciudad y Marron encapsuló el vehículo, guardándoselo en el bolso.
Caminaron, mirando los grandes edificios que habían cerca del hospital, pero a Marron le gustó uno que quedaba en una galería con muchos locales de ropa, a los costados y hasta en el medio, de hombres y mujeres. Era de diez pisos y estaba pintado de color blanco y las barandas del balcón negras, además se notaban que eran departamentos chicos y para ella estaban bien.
Entraron a unas de las tiendan y le preguntaron a la joven que atendía si conocían al dueño. Ella les anotó el número y se despidieron.
-Bien, mañana hablaré con el dueño y que sea lo que Kami quiera-Dijo Marron, guardando el papel en su bolso.
-Ya que estamos aquí, ¿Qué les parece ir a tomar un café?-Preguntó Krillin
Las dos rubias asintieron
-Por supuesto papá-Respondió Marron.
Y así disfrutaron la tarde bajo el hermoso y cálido sol. Hasta que el frío se hizo sentir y se avecinaba la oscuridad.
Marron desencapsuló la aeronave y miró el edificio que eligió para vivir. Sonrió, ''Presiento que mañana será un gran día'' Pensó y subió al vehículo, rumbo a su casa.
