Capitulo VI: una verdad oculta
Había
terminado las vacaciones y todo
volvía a la normalidad, los niños que tiempo
atrás habían estado jugando juntos ahora volvían a discutir, sus
amigos habían vuelto con muchas ganas de volver a verla y contarle
todo lo que había
ocurrido en la Madriguera, en cuanto a Draco bueno… volvía a las
andadas.-Fue bonito mientras duro.-pensaba mientras abrazaba a sus
amigos.
-Mione, siento haberte dejado a solas con Draco.
-¿Sabíais
que él estaría aquí?-dijo separándose de manera algo brusca.
-Sí,
todos lo sabíamos pero no quisimos decirte nada porque normalmente
no aparece mucho por el
castillo, no sé donde se esconderá, lo digo por experiencia.-Decía
Harry que durante los primeros cursos lo paso en el
castillo y alguna vez que otra creía haber visto a Draco, por lo que
dedujo que seguramente pasaría su estancia allí.
-No te habrá
hecho algo ¿verdad?-pregunto Ron un tanto enfadado, esperando
impaciente la respuesta de la castaña.
-No, no tranquilos ni
siquiera le he visto.-Decía intentando fingir lo mejor que podía
pero aunque llevaban mucho tiempo
sin verse a su amiga Ginny no se le escapaba nada.
-Ya me contaras
que tal te los has pasado.-Guiñaba un ojo a la castaña que sabia
que la había pillado, mientras los dos muchachos miraban una cara de
asombro.
Mientras volvía a la habitación para terminar de
arreglarse iba pensando en donde se había ocultado todas las noches,
en el árbol era
una locura había hecho demasiado frío además había pasado varias
veces por allí y no había encontrado indicio alguno de su estancia,
seguía andando sumida en sus pensamientos que no vio al muchacho que
no venia de frente.
-Lo siento, ha sido culpa mía.- dijeron los
dos al unísono.
-Lo siento Hermione, no te había visto con esta
pila de libros.-Aquel muchacho le ayudo a levantarse y acto seguido
los dos recogían los libros.
-También ha sido culpa mía, iba
distraída.-La castaña estaba muy confusa parecía que aquel
muchacho al que ella desconocía sabia mucho sobre ella.
-Perdona
seguramente no me has reconocido, ha pasado mucho tiempo,
soy Alan.-La muchacha miro a sus ojos y vio el
mismo color que poseía Draco, al fin y al cabo eran hermanos aunque
de distintas madres por lo que sus actitudes hacia los muggles eran
muy distintas mientras Draco era frío y distante a Alan no le
importaba juntarse con ellos.
-Alan pensé que te habían
expulsado como averiguaron que tu madre era muggle.- Lucius repudiaba
a los muggles pero donde pueda haber buen sexo….
-Si, es cierto
pero cuando descubrieron quien era mi padre, no tuvieron más remedio
que readmitirme por miedo a lo que pudiese suceder.
-Sé que es
bueno para ti pero es un poco despreciable la actitud de los
adultos.
-Sobre todo
les extraño que tuviese mas poder que un hechicero.- A excepción de
Hermione, los hechiceros solían tener menos poder que un mago normal
y corriente.
-Bueno y ¿Qué tal tu padre?-Alan le miro
extrañado.-Me refiero a tu padrastro.
-Bien supongo, no se como
es Azkaban.-Decía irónicamente.
-lo siento no sabia nada.
-No
pasa nada supongo que se lo merecía por ayudar al que no debe ser
nombrado.
-Pero pensé que se había casado con tu madre.
-Si
es cierto, se enamoro de ella y lo mantuvieron en secreto para
protegerla a ella y al bebe que esperaba pero cinco años después de
nacer yo, Voldemort le recluto de nuevo y tuvo que obligarse así
mismo a esconder en lo profundo de su corazón todos sus
sentimientos, le hizo daño a mi madre, hace poco me entere que fue
apresado y llevado a Azkaban.
Supongo que él no tenía tanto
poder como mi verdadero padre.
-Que triste yo…
-Mintió para
protegernos, estoy seguro, antes de morir mi madre me confeso que vio
en sus ojos un gran dolor. El
día del entierro de mi madre el
asistió y le lloro.
-¿No le reconociste?
-Era muy pequeño
tenia una vaga imagen de él, solo recuerdo todo
el amor que me
dio.
-Bueno ya veras como al final sale y volvéis a ser una
familia.
-Espero…
-¿Qué tal las vacaciones Alan?
-Un
poco aburridas aquí en el
castillo.
-Yo también he estado en el
castillo.-Empezaba a pensar que la idea de que él fuera el
misterioso muchacho no era tan descabellada pero pronto la
desecho.
-Lo sé, cada vez que quería hablarte, te buscaba y no
te encontraba.-El
muchacho tenia razón había pasado mas tiempo
fuera del castillo con los niños que dentro.
-En algún momento
nos deberíamos haber cruzado, ¿digo yo?
-Cuando vi que mi
búsqueda era en vano, deseche la idea, ya hablaríamos durante el
curso, mientras tanto me ocultaba, no es que me lleve mal con mi
hermanastro Draco al contrario pero delante de sus amigos aparenta y
si quedaba algún slytherin me insultaría y no me apetecía.
-Por
muy bueno que sea, eso de insultar no se le hace a un hermano ni
siquiera para aparentar, es peor a que lo haga porque realmente lo
sienta.
-Tienes razón pero yo le doy un voto de confianza, ¿tú
no se lo das con lo amigos que fuisteis?
-Claro que por mi se lo
daría pero no quiere y es mas le entiendo yo os traicione, os mentí
y él es sobre todo
muy orgulloso, no quiere aceptar mis disculpas.
-Tienes razón es
muy cabezota pero espero que sigas mi consejo: "juega el
partido aunque tengas miedo de perder sino habrás perdido".-Aquellas
palabras resonaron en la pequeña cabeza castaña, pensó que seria
agradable que Alan fuese el
muchacho misterioso, cuando se quiso despertar de sus ideas y
preguntarle, él ya se había marchado.
Continuo hacia su
habitación, en la sala común se volvía a respirar aquel mal
ambiente hacia su persona, que no había existido durante las
fiestas. Oyó algunos gritos y suspiros procedentes de su habitación,
tomo el pomo, lo
giro lentamente para no hacer mucho ruido y abrió la puerta.
Allí encontró la peor escena que ella podía
haber contemplado, Draco y Pansy retozando, sexo puro y duro, cerro
la puerta son que ellos se percatasen de su presencia y aunque
hubiese dado un portazo tampoco se hubieran enterado estaban
demasiado absortos en lo suyo.
Se apoyo en la puerta y de dejo
resbalar hasta el
suelo, sus ojos desprendían unas lagrimas que no merecían ser
derramadas por un hombre como Draco, sentía odio rabia, celos hacia
Pansy, no quería reconocerlo pero tenia que admitir que todavía
sentía algo por él, pero su corazón no partencia exclusivamente a
Draco el muchacho
misterioso le estaba ganando terreno a pasos agigantados.
Se
levanto y con toda la valentía en que disponía en ese momento
entro.
-Uy siento molestar.- Decía con un tono irónico.
-Vete
de aquí no ves que estamos ocupados.- Decía Pansy con su voz
chillona.
-Primero es mi habitación y segundo si eres una zorra,
te dará mas morbo que te vean.-Hacia poco que había vuelto pero ya
conocía el
historial de la chica.
- Tú que sabrás si seguro que eres
virgen. Eres a ver que lo piense una rata de biblioteca
santurrona.
-Mejor que ser una zorra pero para tu información yo
tengo lo mismo de virgen que tú. – Busco la ropa para cambiarse en
la habitación de Ginny o de Luna, mientras dejaba a una moracha con
la boca abierta y a Draco con una sonrisa ya que poca gente se
atrevía a contestarla, Pansy conocía demasiados secretos de todo
el mundo por lo
que nadie la rechistaba, Hermione era la primera persona en hacerlo y
eso la molestaba mucho (esta claro que Draco no esta en todo
ese mundo XDXD)
Hermione termino de recoger la ropa y se
marcho.
-Te lo puedes creer Drakin, que se ha creído esa.
-No
lo se pero hay que reconocer que tiene genio
-Puede ser pero no le
va a durar mucho, yo le bajare esos humos.
Hermione salio ha una terraza y comenzó a cantar una linda canción que había compuesto para Draco una de las tantas noches que la había pasado en la biblioteca.
Nunca podré
olvidar tus ojos no, no
Nunca podré olvidar tu voz
Y hoy estas
tan lejos
Como pude creer que yo te iba a gustar
Si para mí
en tus sueños no hay lugar.
Nunca podré olvidar tu risa no,
no
Nunca podré olvidar el
día en que te conocí
Como duele saber
Que no voy poder
Ser
parte de tu vida alguna vez.
¿Y ahora que?
Que haré con
tus recuerdos
¿Y ahora que?
No volverá jamás eltiempo
que paso
¿Y ahora que?
El
mundo sigue andando
Yo estoy aquí llorando,
Llorando por tu
amor.
¿Y ahora que?
No hay luna no hay estrellas
¿Y
ahora que?
Tu nombre de la arena se borro
¿Y ahora que?
Van
a calmar mis penas
Las cosas que vivimos
Las dejo en un
rincón
Mientras cantaba
lágrimas corrían por su cara. Se había dado cuenta por fin de lo
importante que había sido en su vida Draco Malfoy y de cómo su
subconsciente había guardado los recuerdos de la muchacha que ella
se ocupo de olvidar para no sufrir. Pensaba las vueltas que daba la
vida hasta hacia bien poco no había vuelto a pensar en la idea de
volver a Hogwarts. Salio de la terraza con la firme decisión de
olvidar al causante de todos sus males.
Caminaba hacia el
cuarto de Ginny y de camino hacia allí se encontró con la muchacha.
Junto a Luna, fueron conducidas por Hermione hacia uno de los baños,
donde comenzó a cambiarse.
-Chicas ¿Qué tal vuestras
vacaciones?- Comentaba mientras se ponía unos vaqueros (después de
terminar las clases podían quitarse el
uniforme)
-Genial muy bien usadas.-Hermione y Luna sabían lo que
significaba aquello por lo que comenzaron a reírse.
- ¿y tú,
Luna?-Pregunto Ginny al ver su cara un poco triste.
- Ehh, bien,
bien.-dijo algo distraída, se notaba a la legua que algo pasaba y
sus amigas lo notaban.
-¿Qué te ha pasado?, dinos la verdad
somos tus amigas.-Dijo Ginny acorralándola mientras Hermione
terminaba de vestirse y usar traslado para enviar su ropa a la
habitación.
-Bueno esta bien, este año he conocido a alguien de
mi casa y me he estado escribiendo con él
estas vacaciones.
-Sigue, sigue ¿hay algo entre ustedes dos?-
Querían saber lo mas posible no era muy normal que Luna tuviese
muchos amigos (vaya par de cotillas XDXD)
-Nada, él no esta
interesado en mi solo me ve como a una hermana, yo creo que esta
enamorado de otra chica.-Dijo muy tristemente porque conocía quien
era la afortunada.
-¿y tú que sientes?-Pregunto Hermione, era
buena haciendo de psicóloga sabia solucionar los problemas de los
demás pero los suyos propios no.
-Pues no lo se, soy feliz si él
lo es.-Aunque ellas eran sus amigas le costaba mucho abrirse a los
demás, desde pequeña había sufrido mucho por ser diferente.
-
Me da que estas enamorada, yo te recomiendo que vayas a por él, el
no ya lo tienes por probar no pierdes nada
-Lo dudo mucho, además
no puedo competir contra ti Hermione.
-¿Qué?-dijeron las dos
muchachas atónitas.
-Es cierto, muchos chicos van detrás de ti
pero Draco los espanta con amenazas y palizas, es como si estuviera
celoso
-¿Qué dices Draco celoso?
-Es cierto, los espanta o
para que estés sola o para tenerte solo para él, no se muy bien
porque lo hace pero es la verdad.
-Bueno ese es un idiota, quiero
pedirte disculpas yo no he dado esperanzas de nada a nadie.
-Si
tranquila se que no tienes la culpa.
-¿Cómo sabes que le gusta
Hermione?-Preguntaba Ginny después del medio shock que le había
dado ante tanta información.
-Ya te lo he dicho, me considera su
hermana y me cuenta todo.
-Entiendo.
-Cambiemos
de tema que sino me pongo muy triste.
-Luna…-abrazaron a su
amiga al ver el
dolor que ocultaba por miedo a ser herida.
-Bueno cuenta,
cuenta.
-Si eso porque yo no me trago que no has visto a Draco en
todas las vacaciones.
-¿Ehhhh?-Dijo una rubia muy confusa.
-Si
es cierto me habéis pillado.-Puso cara de culpable (esa cara que
ponen en los mangas con una mano en la cabeza y la lengua
fuera)
-Cuenta no nos dejes intrigadas.- Le atosigaban sus
amigas.
-No puedo de momento porque hay algo muy importante que en
este instante no podéis saber, pero preguntare a la persona
implicada.
-De acuerdo pero estaremos atosigándote hasta que nos
lo cuentes.
-OK, bueno me marcho chicas.
-¿Qué habrá
ocurrido?-Tenían mucha curiosidad por saber lo sucedido.
Hermione salio corriendo hacia el tejado y en su camino le llego aquel aroma que tanto le caracterizaba a su muchacho misterioso y si lo pensaba bien a los hermanos Malfoy también, miro a su alrededor pero había demasiada gente para fijarse. Continuo su camino hasta aquel tejado donde podía hablar sin ser rechazada, se sentó y como no había nadie, se puso a contemplar la puesta de sol.
-Ya has venido.-decía Hermione sin mirar hacia atrás.
-¿Cómo sabias que estabas aquí? He sido muy sigiloso.
-Si, es cierto pero tu olor te delata.
-¿Mi olor?
-Si, es muy característico, solo conozco a dos personas aparte de ti que lleven ese perfume y no creo que pertenezcas a la familia Malfoy.
-Tengo un regalo para ti, me gusto mucho el mío.
-¿Un regalo para mi?-En ese momento giro la cabeza y tomo una cajita, la cual abrió, era un pequeño anillo de oro blanco (el oro blanco apenas tiene valor, esta por debajo del oro y la plata y por encima del cobre, aun sigue siendo bastante caro).-Pero esto es muy caro, no puedo aceptarlo.
-Recuerda que no vale lo mismo en este mundo.-Hermione lo coloco en el collar, junto al anillo de Draco.
-Oye, puedo contarle a Ginny y a Luna todo lo relacionado contigo y conmigo, ya se que dijimos de no contar nada pero es que son mis amigas y no puedo mentirlas.
-¿Son de mucha confianza?
-Si lo son, te lo aseguro.-Dijo dándole un beso en la mejilla "postiza" y marchándose por donde había venido hace un rato.
-De nada mi querida Hermione.-Decía el muchacho con su verdadero rostro al descubierto.
Hermione se apresuro en busca de sus amigas para contarle todo aquello que no podía contar antes. Entro en el Gran Comedor, busco a su amiga en la mesa de grifffindor, todos la miraron con cara de odio y decepción. Hermione saludo por cortesía a Neville y a los hermanos Weasly que le devolvieron un saludo un tanto seco, agarro a Ginny del brazo y luego en la mesa de rawenclaw y atrapo a Luna, las arrastro hasta el baño de Mirttle la llorona, sabia que allí no habría nadie (¿Quién querría hacer sus necesidades con un fantasma al lado llorando?).
Una vez dentro, les contó todo lo ocurrido con Draco y el chico misterioso, con Draco y las vacaciones, las dos muchachas estaban estupefactas, era increíble, querían hacerle miles de preguntas cuando oyeron a Mirttle hablar para sí.
-Otra vez escabulléndose a hurtadillas ese Malfoy.-Todas miraron por la ventana.
-¿A dónde ira a estas horas?- Pregunto la pelirroja.
-Ni idea, no hace mas que infringir la normas todas las noches.-Mirttle se desesperaba cada vez que le veía salir, le odiaba porque le hacia la vida imposible a Harry. Seguían mirando para ver si descubrían adonde se dirigía, cuando divisaron la figura de Hermione saliendo, no se habían percatado que hacia rato que no estaba allí, había cambiado y eso se notaba ahora nadie sabia lo que pensaba, era sigilosa como Draco, con la excepción de que ella todavía mantenía su corazón puro.
La figura de la castaña se difuminaba conforme se iba alejando.
Hermione intentaba averiguar donde pasaba las noches, desde aquel "incidente" en la habitación con Pansy, dio por sentado que todas las noches las pasaba con ella. Fue adentrándose en la oscuridad, no veía nada todo estaba demasiado y encima no se le había ocurrido llevar su varita, siguió caminando hasta que tropezó con una roca, con tan mala suerte que fue a parar al lago, era lo suficientemente profundo como para empaparse entera. Hacia mucho frío, todo él iba entrando hasta sus huesos, no podía mas se desplomo, un muchacho salido de la nada la recogió, la traslado al escondite del sauce llorón, una vez allí la deposito, la cubrió con unas cuantas mantas, necesitaba mucho calor, el muchacho recostó su cabeza en un sillón verde, cayendo en los brazos de Morfeo. Llevaba tres horas durmiendo cuando Hermione se despertó, al principio no sabía donde se encontraba a causa de todas las mantas que no la dejaban ver, poco a poco llegaron a su mente todos los recuerdos de lo acontecido la noche anterior, se despojo de todas las mantas y poco después se acerco hasta su salvador.
-Draco, cómo puedes ser tan bueno a veces y cambiar tanto….- Tomo una de las mantas y se la coloco, se acerco a sus labios y le beso, Draco le contesto el beso, la muchacha tenia muy claro que lo hacia en sueños pero no le importo.
Eran las siete de la mañana, Hermione se desperezaba en su cama, se sentía realmente mal, le dolía demasiado el pecho pero no le tomo importancia y con una gragea de licerina en el cuerpo se marcho al comedor.
Draco despertaba, tenia un raro sabor de boca, era como si algo o alguien hubiese tocado sus labios, miro hacia la cama donde debería haber estado Hermione, se había marchado y dejado allí tirado con aquella manta; sonrió al pensar que Hermione le había besado, salio del escondite hacia el castillo.
Hermione termino de desayunar, como de costumbre a esas horas no había así gente, al salir del comedor choco contra alguien.
-Deberíamos dejar de encontrarnos así.
-Alan, buenos días.
-Buenos días, Hermione.
-Oye, podemos hablar.-dijo Hermione muy seria.
-Si, claro.-Respondió dubitativo.
-Vamos a un sitio mas seguro.
En un sitio más seguro.
-Quiero saber si eres tú quien hablo con Draco estas vacaciones.
-¿Cómo?
-No me mientas se que fuiste tú, tu olor te delata y tus ojos son los mismos.
-¿Y Draco? Podría haber sido él.
-No, rotundamente no, él me odia
-Esta bien de acuerdo, a ti no puedo mentirte.
-¿Por qué no me los contaste antes?
-Por mis padres.
-¿Pero esta encerrado en Azkaban?
-Si, pero mi padre biológico no y no quiere que le pueda quitar el puesto a su hijo legitimo y pos su fuera poco Voldemort me busca. No quería ponerte en peligro te quiero demasiado.
-¿Qué?
-Nada olvídalo.-Seré bocazas se dijo así mismo.
-¿Sientes eso por mi? Pero no lo entiendo si acabo de volver. No lo entiendo.
- Ya se que acabas de volver pero ya me gustabas antes, no te he podido olvidar y ahora… eres como una flor, frágil porque te hieren fácilmente y fuerte porque sigues adelante pase lo que pase.
-Yo…esto…
-No digas nada, solo responde si o no, ¿querrás salir conmigo?
Aquella pregunta pillo por sorpresa a Hermione, que no sabia muy bien que decir.-Si, claro.- Nadie nunca le había expresado sus sentimientos de un modo tan dulce, poco a poco se acercaron el un al otro, era un beso muy distinto al del tejado, este era dulce y un poco torpe y el otro era mas frío, mas salvaje y con mucha experiencia.
-Ya es tarde, tenemos clase.
-Si, es cierto, adiós Alan.
-Adiós, mi amor.-
Antes de salir por la puerta de la habitación en la que se encontraban se dieron un pequeño beso. Según salió la castaña de la habitación, una figura salía de entre las sombras.
-¿Has hecho lo que te pedí Alan?
-Si pero no entiendo porqué quieres engañara.
-Todavía no es el momento de que me conozca.
-¿por que yo?
-Eres el único en quien confío.
-…
-¿Qué?
-Hermione estaba muy feliz cuando le hablaste. ¿Tú la quieres?
-Solo quiero que sea feliz para que su caída sea mas dura.
-No has contestado a mi pregunta.
-No la quiero, es cierto que hace mucho fue una parte muy importante de mi vida pero ahora solo es un estorbo del que debo librarme para que mi corazón descanse.
-Yo creo que solo te perjudicas pero tú sabrás. ¿Estas seguro de que no te importa que salga con ella?
-….- gruño.
-Pero….
-Ni pero ni nada, déjalo ya.
-De acuerdo, por cierto no llegas tarde a clase.- dijo entre risas.
-Mierda.- dijo mirando el reloj.
El muchacho llego justo a tiempo, no quería perder ningún punto ni para su casa, ni para su habitación.
Snape entraba por la puerta y ya estaba tomándola con la pobre Hermione, ni aun ahora que pertenecía a su casa se le ablandaba el corazón. Comenzó dando la clase como habitualmente hacia pero un pequeño ruido le hizo girar la cabeza, Dumbledore había aparecido detrás de él con su habitual sonrisa.
-Queridos alumnos solo venia para informales de que esta noche se celebrar un baile de disfraces, como tenéis que probaros los vestidos mágicos, pasareis por unos probadores en vuestras habitaciones y según sean vuestras almas elegirá unos colores, los cuales tendrán un significado, por lo que solo tendréis esta clase y os marchareis a prepararos.
Creo que olvido algo….
-Las parejas.-Dijo Neville
-Si, es cierto, gracias. Cada uno bailara el ultimo baile con su pareja de habitación.-Dicho esto se marcho igual que había venido.
-Me ha dado una magnifica idea.- Todos lo alumnos miraron con cierto miedo al profesor de pociones.-Puesto que vais a tener mucho tiempo, quiero que me hagáis un informe sobre todas las posibilidades de pociones que se pueden sacar sobre la planta Maetaecoulatus, cada unos con su pareja de baile.
Todos se quejaban de lo malo que era, no podía haber elegido otra plantita, esa era de las que más pociones se podían sacar.
Sonó el timbre y todos lo alumnos salieron muy contentos, excepto como era de prever la clase de pociones
