Aviso: este capitulo trata sobre la pareja de Ron y Luna, ya que la votacion popular de otra pagina gano esta pareja, para todos aquellos a quien no le guste he dejdo una parte subrayada que no tiene nada que ver con ellos es una conversacion entre Luna y Hermione. Gracias por pasarse y por sus post


Todos se encontraban muy sorprendidos ante la traición de la castaña, mejor dicho, todos menos Luna que buscaba a Alan por todos lados. Fue hacia su cuarto donde encontró una carta levitando.

Querida Luna:

Siento no poder corresponderte pero eso significaría ponerte en peligro, como pronto descubrirás, Hermione no es lo que parece, no te preguntes como lo se porque ello te llevara a buscarme y ahora mismo es lo que menos deseo. Me voy con mi padre muy lejos de aquí.

Solo puedo decirte que mi padrastro ha quedado libre gracias a mí, no quiero implicarte más.

Por cierto en aquella conversación te mentí, te sigo queriendo, lo de Hermione fue un truco de mi hermano Draco pero ahora debes rehacer tu vida y no buscarme. Además no te será difícil, si miras bien descubrirás a alguien, incluso te darás cuenta de que nunca me quisiste, lo único que sientes hacia mí es agradecimiento pero lo confundiste.

Él seguro que lleva esperándote mucho tiempo y sabrá tratarte como te mereces.

Te deseo lo mejor.

Alan

Luna se encontraba muy hundida no entendía el significado de aquella carta, tenia miles de preguntas que le rondaban su cabeza y respuestas que la hacían llorar.

La muchacha se aproximo al lugar de procedencia del revuelo que la había sacado de sus pensamientos. Vio a Hermione rodeada por mucha gente, los cuales la acusaban de haberles traicionado por estar al lado del mismísimo Voldemort, ante aquellas acusaciones la muchacha no se defendió solo se limito a correr hacia la salida que en esos momentos se empezaba a cerrar impidiendo el paso a la multitud que le seguía.

Por otro lado encontrábamos a Harry, Ginny y Ron perplejos no se habían movido del sitio en todo ese transcurso de tiempo.

La rubia se acerco a ellos con lágrimas en los ojos.

-Chicos ¿estáis bien?-Dijo intentando aparentar cierta tranquilidad aunque para un pelirrojo no paso desapercibido.

-No mucho, ha sido un duro golpe.- Respondió tristemente Ginny

-No pensamos que Hermione fuera una traidora, Draco todavía pero ella, todavía no me lo creo.- Dijo Ron

-Mejor vámonos, Hermione sabe demasiado y podría utilizarlo en nuestra contra.

-Si tenemos que crear un plan. La guerra esta a punto de darse.- Reflexiono sabiamente Harry.

-Harry tienes razón, vamos. ¿Luna vienes?

-No creo que iré a mi cuarto necesito descansar.

-Ok. Vamos Ron.

-Voy a acompañar a Luna y voy, ahora ningún sitio es seguro.

-No hace falta Ron, gracias de todas formas.

-Ni hablar, Ron tiene razón, además no llevas tu varita.- Ginny miro a Harry con complicidad.

-Esta bien, puede que tengáis razón.

Harry y Ginny se marcharon sonriendo esperando que el pelirrojo se decidiera de una vez por todas. Llevaba mucho tiempo enamorado de ella, era cierto que esta loca pero esa característica le daba un aire soñador, además de ser una bellísima persona, era muy buena amiga de sus amigos y también con aquellos que la insultaban y la despreciaban. Ron siempre pensó que estaba enamorado de la castaña pero cuando ella se marcho la única que se dio cuenta del dolor que sentía en su interior fue la rubia, la cual le ayudo y le animo a seguir con su vida.

-Bueno vamos Ron.

-Espera, primero quiero que me digas ¿Por qué has llorado?

-Yo no he llorado.

-A mi no me mientes tan fácilmente.-Dijo perdiéndose en aquellos ojos ocultos por un mechón de pelo. Acerco lentamente su mano a la cara de la muchacha para retirarle ese incomodo trozo de pelo.

-No quiero hablar de ello.

-Tú insististe mucho cuando yo estaba mal y dije que cuando tuviera la posibilidad te devolvería el favor.

-Por supuesto pero esto es distinto.

-Sabes que no lo es. Creo que es por Alan he visto como le miras.-Dijo dolorido por aquello.

-Si, es por él.

-Pero ya no esta con Hermione puedes decírselo seguro que él te quiere.

-Si solo fuera eso el problema…-Le mostro la carta mientras una lagrima caía por su rostro.

-Por hoy lo dejamos porque no quiero verte llorar pero que sepas que mañana no te escapas.

-De acuerdo- Le dio un pequeño beso.

Durante esa noche la muchacha durmió placidamente, por primera vez no tenia el sueño en el que aparecía Alan para salvarla, esta vez en sus sueños aparecía un pelirrojo que con sus ojos azules llenaban de felicidad y un sentimiento profundo.

Se levanto muy descansada aunque no sabía cual había sido ese sueño reparador. Era fin de semana por lo que no necesitaba llevar el uniforme, se acerco al armario y busco algo lindo que ponerse para resaltar esa belleza suya natural y que sabía que poseía pero que nunca mostraba por vergüenza. Se miro al espejo.

-Hoy será el primer día de mi nueva vida, se acabo la antigua Luna, bueno un poco de mi anterior yo no debe desaparecer.

Al final se coloco un vestido negro con franjas blancas en la zona del pecho y en el bajo de la falda, dejando al descubierto sus hombros y media pierna. Se termino de colocar el pelo en una simple cola de caballo que dejaba al descubierto unos pendientes de rábanos.

Bajo a desayunar como era pronto no había nadie conocido para ella, los que ya se habían despertado se quedaron sorprendidos al ver a la muchacha no podían creer que lunática Lovegood fuera una "chica", quiero decir, si sabían que era una chica pero por su vestimenta que siempre era holgada y su manera de actuar un tanto dispar a la normal, los muchachos no se fijaban en ella.

Termino de desayunar bastante roja nunca había sido el centro de atención y no estaba acostumbrada. Salio lo mas rápido que pudo de allí bajo la atenta mirada de los alumnos que allí se encontraban.

Subió a su habitación y encontró un ramo de flores con una nota.

Cada una de ella tiene un significado muy especial, espero que las aceptes y que sepas que en cada uno de sus pétalos esta impregnado de mi ser.

Enredadera: lazos de unión y comprensión

Alhelí encarnado: Belleza duradera

Azalea: romance, fragilidad y pasión

Lila: primer amor, inocencia, juventud

Loto: Elocuencia, inteligencia, integración

Tu admirador XXX

La rubia se encontraba muy feliz, con aquella muestra de afecta pero no sabía quién era el responsable de aquello, tenía que encontrarle y agradecérselo.

A la mañana siguiente se levanto con más ganas que de costumbre, decidió que encontraría a su florista.

En el jardín, cerca del lago se encontraba Ron era la primera vez que le veía allí, él solía pasarse los fines de semana en la cama o practicando en la escoba. Miraba hacia el lago distraído, no parecía el mismo muchacho que ella conocía, parecía mas maduro más adulto. No sabía si acercase, no quería molestarle en aquello en lo que estuviese pensando pero había algo dentro de ella que quería aproximarse a él y hablarle desahogarse de todos sus problemas.

Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que cuando volvió a mirar el pelirrojo ya no se encontraba allí. Un segundo más tarde noto como unas manos se posaban ante sus ojos.

-Quiero enseñarte algo.-Dijo una voz misteriosa la cual no reconoció.

-¿Quién eres? ¿Dónde me llevas?

-No te preocupes, no te haré nada, puedes confiar en mi.- Se sintió estúpido, no era importante en la vida de la muchacha ni siquiera le había reconocido la voz.

El muchacho no le dejo decir más. La muchacha de cabellos rubios fue arrastrada hasta algún lugar que no conocía, solo podía saber que se encontraba en el exterior debido a la torpeza que poseía en sus pies al ir a ciegas.

Los dos muchachos se pararon, le destaparon los ojos y pudo ver un bonito campo lleno de flores. Miro al muchacho que se encontraba detrás, era Ron y no le había reconocido.

-¿Qué hacemos aquí?

-Quería traerte a un sitio bonito para levantarte el ánimo.

-Gracias.-Dijo un poco sonrojada, era un muchacho muy dulce y muy distinto al que creía conocer.

-Este lugar me ayuda a desahogarme cuando estoy mal.

-La verdad es un paraíso.

-¿Sigues enamorada de Alan?-Soltó de repente cambiando de tema.

-Creo que sí.

-¿Entonces, cuando esto acabe iras a buscarle?

-No lo sé, supongo.

-Yo te ayudare.- Dijo con la última gota de sangre que le quedaba en el cuerpo, pues en poco tiempo se había desangrado su corazón.

-¿Por qué haces esto?

-¿Por qué? Eso quisiera saber yo.- resoplo.

-¿Cómo dijiste?

-Porque soy tu amigo, eso hacen los amigos. Sabes que las flores tienen un significado muy especial.

-No lo sabía.

-Mira, aquellas son acacias, significan amor secreto, elegancia. Aquellas amaranto, amor platónico; Azalea, romance, fragilidad y pasión; Azucena, Corazón y espíritu inocente, pudor y la delicadeza; Flor de fresa, bondad.- Cogió una y se la dio.- Y esta es el farolillo que significa agradecimiento.

-¿A mí por qué?

-Fácil respuesta, ojala fueran así los exámenes, porque siempre estas ahí.

-Muchas gracias Ron eres un cielo, por cierto ¿Quién te enseño todo esto?

-Lo de los significados Hermione, me regalo un libro muggle.

-Entiendo.-la muchacha se puso triste sin conocer el porqué.

-¿Qué ocurre?

-Nada, solo pensé en lo mal que lo estarías pasando por lo de Hermione y la entereza que demuestras.

-Es cierto que me dolió pero me di cuenta que solo la quería como a una hermana por todo lo vivido pero realmente no la amaba.

-Entonces, no hay nadie en tu vida.-Dijo esperanzada

-Si hay alguien pero ella no siento lo mismo que yo.- empezó a darse cuenta a lo que se refería Alan con lo de que no estaba enamorada de él.

-¿y quién es? ¿La conozco?

-no quiero hablar de ello, me hace mucho daño, lo siento luna debo marcharme.

La muchacha cogió una flor.

- Eglantina, amor y sufrimiento van de la mano.

Se quedo allí, sentada con las dos flores en la mano, era el muchacho que le había regalado las flores.

Después de todo lo acontecido, quería asegurarse que era el y tendría que enfrentarlo, le gustase o no pero todo aquello seria al día siguiente.

Volvió a su habitación y se encontró con otro ramo de flores.

Querida Luna:

Quiero que sepas que aunque no me conozcas, no importa desde las sombras siempre estaré para protegerte y cuidarte aunque no te des cuenta estoy mas cerca de lo que piensas.

Hoy no te dejo un significado sino una frase con la que espero que consigas entender un poco mas como me siento.

"Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad"

"Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado"

XXX

No entendía nada de lo que quería expresar Ron, es que acaso estaba un muchacho como él enamorado de ella. Solo pensaba en tonterías, era un chico apuesto que podría tener a cualquiera y la iba a elegir a ella, menuda locura, amiga era compresiva pero que la viera de otra manera.

Se quedo pensando en aquello desde cuando le veía como un muchacho apuesto y lo mas importante desde cuando le veía de esa manera.

Durante esa noche no pudo quitarse al muchacho de ojos azules de la cabeza.

Al día siguiente, se levanto pronto y se dirigió al pequeño jardín que el otro día lo había enseñado, allí se encontraba él pensativo.

-Hola Ron.-Dijo Luna un poco sonrojada, lo que no paso desapercibido para el muchacho que sonrió para si.

-Hola Luna, veo que te ha gustado este sitio. Es muy lindo al igual que tú.-Dijo tranquilamente.

-Ron, tenemos que hablar.

-Eso suena muy mal, es que acaso ya no quieres ser mi amiga.

-Sabes que no es eso, me refiero a lo de las cartas y las flores.

-No se de que estas hablando.

-Venga no te hagas el tonto, la flores su significado y las frases.

-De verdad no se de que me hablas.

-¿Cómo puedes ser tan cruel? No te das cuenta de que acabo de perder a la persona que mas quiero y me intentas camelar con los regalos y encima me dices que no eres tú, eso no se hace, TE ODIO.

Aquello les dolió a ambos mas de lo que creían, ella seguía enamorada de Alan y eso le molestaba mucho a Ron, en cuanto a ella se refería le asustaba los nuevos sentimientos que se estaban presentando a pasos agigantados, los cuales no sabia controlar.

Luna se dirigía hacia su cuarto llorando cuando cayo por una agujero, este conducía a una especie de cuarto, allí se encontró a Hermione durmiendo, en un principio pensó en decírselo a todo el mundo pero luego creyó que era mejor conocer su punto de vista, tal vez no era tan mala como todos pensaban, al fin y al cabo todos podemos errar.

-Hermione, despierta.

-Draco, Draco por favor no me hagas esto…-Despertó sobresaltada.-Ah Luna eres tú, LUNA.

-Tranquila no voy a revelar tu escondite pero a cambio quiero que me cuentes todo.

-Esta bien. Mis padres murieron en un accidente de avión cuando iban de viajes de negocios, los únicos familiares que me acogieron fueron mis abuelo pero murieron por aquella época ocurrió lo de los traslados de muggles. Bueno pues me quede interna en San Davinia, aquel lugar era muy duro y no me dejaron ir al entierro de mis abuelos así que me escape y durante ese tiempo conocí a Voldemort, por aquel entonces mi alma ya se había oscurecido, yo no sabia quien era y tenia mucha rabia, él me ayudo a canalizar mi ira y ha vengarme de el colegio, desde el interior fui destruyendo y el golpe final lo dio él, fue entonces cuando descubrí quien era pero como me cuido y me apoyo en todo, seguí a su lado y ….- Hermione le contó el resto de la historia de cómo llego a Hogwarts y lo ocurrido ese tiempo que permaneció allí.

-Entiendo.

-Necesito que esto se lo cuentes a Ginny, la guerra esta a punto de comenzar y necesitare vuestra ayuda.

-Esta bien di.

-Este es el plan.

Luna se quedo un rato oyendo el plan de la muchacho no era descabellado pero debían estar bien preparadas para poder lograrlo. Salio de allí algo mas alegre a contarle todo a Ginny, que un poco reacia ante todo lo que le estaba contando su amiga, acepto.

Bajaba hacia su sala común cuando encontró otra nota.

Nos vemos en una hora en el lago. Si no vienes sabré que no quieres saber nada de mí.

XXX

No quería ir pero era una manera de dejarle las cosas claras a Ron. Fue hasta allá y entre unos arbustos se escondió para sorprenderle pero tal fue su desilusión cuando allí se encontró a Neville con un ramo de rosas mirando su reloj, le dio un vuelco el corazón se había confundido totalmente y eso le hizo entristecerse, no era Ron, en ese momento se dio cuenta de cuanto le amaba y lo estupida que había sido diciéndole aquellas palabras. Se marcho de allí llorando de nuevo hacia el jardín.

Mientras tanto en el lago.

-Gracias por traerme estas flores Neville.- Un chico pelirrojo apareció de entre las sombras.

-No es nada Ron.

-Claro que si, tú sabes que las flores son efímeras pero gracias a tu hechizo no morirán nunca.

-Bueno espero que te corresponda porque la verdad es que has hecho por ella lo innombrable.

-Gracias tío, nos vemos.

Ron miro su reloj, sabía que tardaría en llegar, se había molestado con él pero tenía todo planeado y quería que fuera de una manera romántica y no tan abrupta como se dio en aquel momento.

Comenzó a caer una pequeña llovizna que pronto se convirtió en una gran tormenta pero espero allí, sabia que ella iría, tardase lo que tardase él esperaría.

Llevaba cuatro horas esperando cuando se dio por vencido y calado hasta los huesos se marcho hacia su habitación.

Aquello era un muestra muy clara de lo mucho que la rubia lo detestaba, estaba mas que claro que no quería saber nada de él y aquello le termino de partir el corazón.

Al día siguiente Ron no se encontraba muy bien por lo que pidió a Neville que le acompañase a la enfermería ya que Harry estaba muy ocupado preparándose para la guerra que estaba mas próxima que nunca.

-Se puede saber porque esperaste tanto, entiendo que quisieras esperar pero con la tormenta no es normal. No se te ocurrió pensar que nadie en su sano juicio aparecería en esas circunstancias.

-Lo se Neville pensé que llegaría a aparecer, que iluso fui, como creí que Luna podia sentir algo por mi.

-No, no quise decir eso.

-Bueno da lo mismo, no importa, ahora lo difícil sera recuperar su amistad.

-Pero vas a sufrir la sigues queriendo.

-No ya no, después de esto ya no siento nada incluso me planteo si recuperar su amistad o no.

-Ron no puedes tirar todo por la borda.

-No hay nada que tirar porque no hay nada.-Sentencio Ron al ver a la enfermera traerle una pocion para el resfriado.

-Mira que la gente es estupida como se les ocurre pasar la noche bajo la lluvia.

-Yo no estuve bajo la lluvia.-Dijo Neville.

-No me refiero a ti muchacho.

-Bueno gracias, nosotros nos marchamos ya.

Ron no se había percatado a lo que se refería la enfermera ya que en una de las camas se encontraba una rubia que había pasado toda lo noche bajo la lluvia y por lo cual estaba en peores condiciones que el pelirrojo. Por primera vez le alegraba haberse puesto enferma de esa manera había oído toda la conversación y podía estar segura de lo que sentía pero él la había olvidado, así que aunque recibiese una negativa por respuesta estaba dispuesta a abrirle el corazón al pelirrojo. Le pidió un pergamino y una pluma para poder escribir.

Ron, durante todo este tiempo he estado confusa con mis sentimientos, siempre estuviste ahí sufriendo conmigo cuando Alan me rechazo pero por aquel entonces ya estaba enamorada de ti aunque no quise darme cuenta de ello hasta ahora que te perdí.

Quiero pedirte disculpas ya que te las mereces y aunque ya no sientes nada por mi no quiero perder tu amistad por nada del mundo.

Una carta de amor se comienza sin saber lo que decir y se termina sin saber lo que se ha dicho.

Quedamos en nuestro lugar.

Luna

Ron se quedo perplejo ante aquella nota de amor, estaba hecho un mar de dudas, así que se presento en el jardín, allí se encontraba Luna con un bonito vestido azul cielo. Ron fue a abrazarla cuando ella se aparto, necesitaba estar fría para decir aquello.

-Gracias por venir, Ron. Significa mucho para mí.

-Explícate.-dijo lo mas frío posible no quería que le volvieran a herir.

-Lo del lago fue un error pensé que era Neville el que me enviaba las cartas ya que le vi allí con las flores en la mano.

-…- Se encontraba de espaldas a ella, no sabia si reír o llorar por lo absurda situación que se estaba dando por culpa de un malentendido.

-Entiendo que no quieras hablarme pero debía decírtelo, bueno ya esta todo dicho, no volveré a molestarte.

Luna ya se marchaba cuando noto como alguien le agarraba de la mano y tiraban hacia atrás, en pocos segundos se encontró besando al pelirrojo, por fin podía disfrutar de esos calidos labios, comenzó a llorar, ante esto Ron la separo de él.

-¿estas bien?

-Si

-¿entonces por que lloras?

-Esto no es un sueño y cuando despierte no estarás aquí ¿verdad?

-Claro que no es un sueño esto es real.- Con la mano le retiro las lagrimas que corrían por la cara de la muchacha y continuo besándola, ambos lo necesitaban, llevaban mucho tiempo guardando para si todo ese sentimiento.