Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, y el resto de los personajes tampoco. Pero... ¿había alguien por ahí que todavía no se había enterado? Cielos...

DE LA SARTÉN... ¿AL FUEGO?

Capítulo 2: Sirius.

"Agua pasada no mueve molino"

Cuando Hermione se despertó, Sirius estaba sentado a su lado, en una cómoda butaca, leyendo El Profeta. A su lado, una mesita con una cafetera y dos tazas. Parecía no haber notado que ella había abierto los ojos, así que aprovechó para contemplarlo con detenimiento, mientras pensaba en lo que había escuchado.

Llevaba un año casada con él, había dicho Remus. El Sirius que ella recordaba más vívidamente era el ermitaño proscrito que vivía escondido en Grimmauld Place, cuando ella tenía quince años, aunque le había sorprendido el amable comportamiento del padrino de Harry cuando había irrumpido en el pasado, ayudada por el transportador temporal. Sirius tenía un indudable atractivo, pero tenía edad suficiente para ser su padre, y a Hermione nunca le habían atraído los hombres mayores. Le parecía increíble que "su otro yo", por ponerle un nombre, se hubiese casado con él. El problema principal era que "su otro yo" en realidad no era otro, sino ella misma, y ahora se planteaba la duda de qué debía hacer con aquel matrimonio. ¿Se había casado porque se había enamorado de Sirius (cosa que le parecía difícilmente creíble) o por alguna otra razón?

Sirius, concentrado en alguna noticia especialmente interesante del periódico, tenía el aire elegante e informal de un lord inglés en una cacería, sólo que parecía mucho más joven. Sí, definitivamente atractivo y elegante eran las dos palabras que lo definían, pero no lo suficiente como para entusiasmar a Hermione con la palabra "matrimonio".

"¿Te satisface lo que ves o estás considerando seriamente desmayarte de nuevo?"

Hermione dio un salto en la cama. Sirius la miraba con una mueca irónica mientras doblaba el periódico y vertía café caliente en dos tazas.

"Toma, te sentará bien. Te ofrezco dos opciones: un buen trago de poción para dormir y descansar hasta mañana, o unas horas de conversación a base de café, y te explico todo lo que ha sucedido durante estos diez años... todo de lo que yo estoy enterado, claro..." -propuso mientras le ofrecía a Hermione la taza de café en una mano y un frasquito con poción para dormir en la otra. Hermione se limitó a aceptar la taza y a remover el contenido con la cuchara.

"¿Desde cuándo estamos casados? -preguntó.

"Desde junio del año pasado. Llevamos casados un año y cinco meses" -respondió Sirius mientras ponía un par de cucharadas de azúcar en su café. "Pero hace tres años que... comenzamos nuestra relación..."

"¿Relación?" -preguntó Hermione sorprendida.

Sirius la miró fijamente. Una sonrisa irónica le bailaba en las comisuras de los labios.

"Mmmmm... bueno, sí, realmente no se nos ocurrió casarnos de un día para otro, por muy raro que te parezca. Y, en realidad, nos casamos por el motivo habitual. Quiero decir que la boda no fue provocada por ninguna profecía de un visionario loco, ni era algo escrito en las estrellas, ni nos vimos obligados a hacerlo debido a la guerra, ni nada por el estilo. Siento decirte que nos casamos única y exclusivamente porque nos dio la gana".

"Oh" -murmuró Hermione, con las mejillas rojas por la vergüenza. "Sirius, yo no quise..."

Sirius la tranquilizó con un gesto de la mano, quitándole importancia. "No te preocupes: al fin y al cabo, para ti soy un extraño". Pero Hermione fue capaz de captar el leve matiz de frustración que encerraban sus palabras.

"Eh... tú y ella... yo, quiero decir... ¿hablasteis de lo que podría suceder cuando, el diez de noviembre de 2004, yo tomase el lugar de la Hermione que tú conocías?" -preguntó la chica, intentando averiguar algo sobre los sentimientos de Sirius y de ella misma.

"Montones de veces" -suspiró Sirius. "De hecho, yo no quería que nos casásemos... no me malinterpretes" -añadió al ver la mirada de sorpresa de ella-; "yo quería casarme también, pero pensaba que para ti era más justo que, cuando volvieses del pasado, no te encontrases atada a nadie. Y sigo pensando así. Tú decías que era mejor de este modo, y yo accedí por complacerte. Pero considero que bastante tienes con adaptarte a tu nueva vida, llena de unos recuerdos que tú no tienes, para intentar partir de cero llevando como lastre a un... bueno, a un marido..." -finalizó, dándole un sorbo final a su taza de café y llenándola de nuevo.

Hermione permaneció pensativa un rato. Bueno, parecía que Sirius opinaba, como ella, que no tenía sentido continuar un matrimonio entre dos personas que hace diez años que no se ven y que no tienen ningún recuerdo en común. Así se lo dijo. Él negó con la cabeza.

"Yo haré lo que tú quieras, Hermione" -puntualizó. "Si tienes claro que quieres deshacer esta pareja, te apoyaré, y si quieres esperar un tiempo antes de pedir una separación para que podamos conocernos, al menos, también estaré contigo" -la miró a los ojos y ella encontró que su vivaz mirada se había apagado un poco.

"Supongo que esta casa es tuya" -dijo ella mirando a su alrededor. "Tienes un gusto excelente" -apreció.

"Tú tienes un gusto excelente" -corrigió él. "Esta casa fue elegida por ti, y tú supervisaste toda la restauración y hasta el último detalle del interior".

Ella lo miró con los ojos como platos. Nunca se hubiera imaginado a sí misma haciendo aquello. Recordó el lujoso baño que tanto le había llamado la atención. Y ella que pensaba que era un decorado preparado por Sirius para sus conquistas... sonrió involuntariamente.

"Mmmmmm... no quiero saber lo que estás pensando" -negó Sirius con la cabeza. "Pero bueno, ¿no vas a preguntarme nada más sobre tu pasado?"

"Mi pasado..." -murmuró ella. "Es que yo ya tengo un pasado" -intentó explicar, más para sí misma que para Sirius.

"Hermione, no cometas el error de pensar que la Hermione que ha vivido aquí hasta hace una semana y tú sois dos personas diferentes" -aconsejó él. "Sois la misma persona, pero habéis tenido vivencias diferentes y, probablemente, ante la misma situación tampoco habríais hecho lo mismo, porque vuestro trasfondo es diferente. Pero, en esencia, sois la misma persona. La misma personalidad, el mismo cuerpo, diferentes historias y recuerdos" -puntualizó.

Hermione no pudo evitar enrojecer hasta las cejas cuando oyó a Sirius referirse a su cuerpo. Al fin y al cabo, si llevaban más de un año casados, era evidente que habían compartido situaciones mucho más íntimas que aquella. Sirius pareció captar lo que estaba pensando y cambió de tema.

"Cuando acabáisteis en Hogwarts, tanto tú como Ron y Harry fuisteis admitidos en la academia de aurores" -explicó. "Remus y yo, como aurores cualificados, pertenecíamos a un grupo liderado por Alastor Moody, y aunque la formación como auror dura cinco años, compartisteis misiones con nosotros, sobre todo los dos últimos años. Terminaste tu formación como auror con 22 años, y te incorporaste a la Orden. La guerra estaba en pleno apogeo, y aunque Harry estaba centrado, sobre todo, en encontrar todos los horcruxes, vosotros tres metisteis en Azkaban a un montón de mortífagos. Después, Harry estuvo seis meses en Transilvania, buscando una de las últimas horcruxes, y hace dos años fue la batalla final" -otro sorbo de café. "No hace falta que te diga que Harry mató a Voldemort" -aclaró.

"¿Lo mató?" -preguntó Hermione asombrada. "Siempre pensé que Harry nunca sería capaz de lanzarle un avada a Voldemort deseándolo verdaderamente"

"Tenía motivos suficientes para hacerlo" -repuso Sirius sin profundizar más en el tema. "Y dejó a su parte más oscura tomar el mando. Harry, como todos nosotros, sentía un odio profundo en su interior hacia el que le había privado de la felicidad durante la infancia, y que amenazaba con quitársela también de adulto. Cuando llegó el momento, Harry no vaciló".

Hermione se quedó pensativa unos instantes.

"¿Y qué pasó con Harry?"

Sirius pareció meditar un momento la respuesta.

"Nunca pareció arrepentido de lo que sucedió. Era Voldemort o todos nosotros, y Harry tuvo muy claro desde el principio lo que tenía que hacer. Gracias a ti, sobre todo".

"¿A mí?" -preguntó Hermione asombrada.

Sirius asintió. "Cuando viniste, hace diez años, yo le conté a Dumbledore y a Remus lo que había pasado. Decidimos contároslo a vosotros, y reaccionasteis como unos adultos, y no como los adolescentes que erais en aquel momento. Harry tomó la determinación de hacer todo lo que fuese posible para evitar perder la guerra. Tú..." -añadió Sirius mirándola con una sonrisa cariñosa- "estabas muy afectada. Te imaginabas dentro de diez años, sola y a punto de ser asesinada por los mortífagos, y empezaste a tener unas pesadillas que no te abandonaron durante muchos años. ¿Tú has tenido ese tipo de pesadillas alguna vez?" -le preguntó.

"Nunca" -respondió ella simplemente.

"Me lo imaginaba" -repuso él. "A veces es peor el miedo que la realidad, y tú estabas aterrorizada sólo de pensar que tus miedos se cumpliesen. Quizás, en tu propio pasado, has comprobado que el dolor es más soportable de lo que parece" -añadió.

Hermione se encontró súbitamente unida a Sirius por el mismo vínculo que había sentido una semana antes, cuando había viajado al pasado para advertirle del peligro. Ambos compartían un pasado lleno de dolor y pérdidas, pero Sirius parecía mucho más feliz ahora de lo que ella recordaba. ¿Tendría ella algo que ver con ello?

De golpe, Hermione recordó algo. "¿Y mis padres?" -preguntó.

Sirius se quedó callado un momento.

"Exactamente, ¿qué me estás preguntando?" -quiso saber.

Hermione no pudo evitar darse cuenta de que Sirius se había puesto a la defensiva.

"Bueno, mis padres murieron hace tres años..." -contestó con un hilo de voz. "Sólo quería saber si en este pasado... bueno..."

Sirius suspiró, aliviado.

"No sólo están vivos, sino que tu padre no se tomó demasiado bien que decidieses casarte con un anciano mago decrépito diecinueve años mayor que tú" -aclaró con una media sonrisa. "No hubo problemas con tu madre, sin embargo: congeniamos desde el primer momento. Pero creo que a tu padre le tentó la idea de denunciarme por infanticidio" -añadió con ironía. "Aunque desde tu último cumpleaños ya se dirige a mí sin deseos homicidas, creo. Me parece que te vendría muy bien ir a visitarlos cuanto antes, Hermione. Y además últimamente los tienes un poco descuidados".

Sintió como si se le quitase un peso de encima. Estaban vivos. Sintió la urgente necesidad de ver a su madre.

"Hermione, ¿me estás escuchando?"

Ella volvió a la realidad. "Perdona, Sirius, ¿qué me estabas diciendo?"

Él parecía algo incómodo.

"Bueno, cuando viniste aquí, hace diez años, me explicaste muchas cosas de la guerra, de los muertos y de los que habíais sobrevivido. Me hablaste de lo que había entre Remus y Tonks. Pero no me dijiste nada sobre ti, si había alguien junto a ti. Tú y yo lo hablamos muchas veces: ¿y si tenías una relación con alguien? Seguramente tú no me lo habrías contado, y cuando regresases, te encontrarías con ese alguien, vivo, y casada con un hombre del que sabes muy poco y con el que no tienes mucha confianza. No me digas nada si no quieres, pero es algo que me gustaría saber.

Hermione lo miró con detenimiento. ¿Debía decírselo? Había algo en su cabeza que le gritaba que no respondiese a la pregunta de Sirius, que iba a cometer un error. Pero había tenido una vida complicada, y se había acostumbrado a no contar mentiras piadosas y a decir la verdad de forma brusca, sin rodeos.

"Sí, hay alguien, Sirius. Alguien que fue muy importante, hasta que lo asesinaron, hace dos años. Nunca pude olvidarlo" -precisó.

Sirius sólo dijo una palabra.

"Harry"

Hermione asintió en silencio.

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Sirius y Hermione no hablaron mucho más después de eso. Él pareció dar por sentado que aquel era el fin de la conversación, aunque la intención de ella no había sido esa. Sirius le explicó a Hermione que aquella mezcolanza temporal que habían creado le abría multitud de puertas, y que no necesitaba para nada sentirse en deuda con él.

"Yo asumí en su momento todos los riesgos" -le explicó a Hermione. "Sabía que tú ibas a encontrarte confusa, casada con alguien a quien apenas conoces y albergando unos posibles sentimientos hacia otra persona. Quizás debería irme a vivir a otro sitio, pero el problema es que a Alastor le parece una imprudencia".

"¿Alastor?" -preguntó ella sorprendida. "¿Qué tiene que ver con esto?"

Sirius sonrió.

"Tienes unos cuantos enemigos, Hermione, por supuesto igual que el resto de los miembros de la Orden. Aunque tú concretamente tienes un enemigo en especial: Draco Malfoy"

"¡Malfoy! ¿Pero está libre?" -inquirió con un leve deje de temor en la voz que no le pasó desapercibido a Sirius.

"No" -repuso éste haciendo un gesto tranquilizador. "Como ya te dijimos antes, está en Azkaban con sus padres. Tú te tomaste como algo personal conseguir meterlo allí, y te aseguro que cuando se te mete algo en la cabeza, lo consigues" -Sirius sonrió, y a Hermione le pareció percibir en su gesto el afecto que sentía hacia ella. "Pero hay más mortífagos en libertad, y muchos son leales a los Malfoy. Alastor siempre ha temido represalias dirigidas hacia ti, y te aseguro que se alegró muchísimo cuando supo que íbamos a casarnos, y que tendría a dos aurores viviendo bajo el mismo techo. Pensaba que tenerme a mí en casa iba a ser más seguro para ti que seguir viviendo sola en tu piso de Londres".

"Puedo defenderme sola, gracias" -se apresuró a decir ella con el amor propio un poco picado.

"Y yo estoy seguro de ello" -aseguró Sirius apaciguador-; "pero Alastor prefiere que sigamos viviendo bajo el mismo techo hasta que te acostumbres a tu nueva vida" -se rió por lo bajo, como si estuviese recordando alguna conversación con Moody. "Ya sabes, dice que mientras estés un tanto confusa y vulnerable, no estarás al cien por cien en estado de..."

"Alerta permanente" -completó ella con una sonrisa. "Sí, me lo imagino. Muy típico de Moody".

A Sirius se le iluminó la cara al verla sonreír abiertamente por primera vez durante su charla. Se la veía tan agobiada...

"Bueno, y está también el hecho de que Alastor es un romántico incurable y pretende que yo ponga en marcha todas mis oxidadas dotes de seductor para que te olvides del divorcio" -añadió con gesto divertido. "Para su disgusto, ya le he dicho que si aceptas que me quede a vivir aquí una temporada, dormiré en el piso de abajo".

Hermione agradeció profundamente la actitud de Sirius. Parecía asumir una ruptura que parecía inevitable entre los dos, y aún encima se lo ponía todo muy fácil. Aceptó la existencia de un afecto hacia Harry en su pasado con deportividad, sin hacer ningún tipo de pregunta más allá que lo que le había contado ella. Realmente se lo estaba poniendo muy fácil.

Empezó a notar cómo los párpados le empezaban a pesar, y Sirius, dándose cuenta, le insistió en que durmiese un poco. Iba a amanecer al cabo de un par de horas, y la luz empezaría a filtrarse por las ventanas del dormitorio, así que Sirius se empeñó en que se acostase de nuevo y cerró las cortinas una por una. Recogió la mesa del café y su butaca con un golpe de varita y la arropó, bromeando un poco con ella. Hermione agradeció su actitud de camaradería, poco romántica, aunque se preguntó si realmente Sirius estaba enamorado de ella. Parecía tratarla como a una hermana pequeña y protestona, y así se lo dijo.

"¿Una hermanita?" -Sirius enarcó una ceja. "Hermione, te puedo asegurar que nunca he albergado ningún sentimiento fraternal hacia ti" -dijo con sorna. "Por cierto, en el último café te he puesto algo de poción para dormir, que te va a hacer efecto enseguida, pero mañana por la mañana tengo que darte una carta".

"¿Una carta?" -preguntó ella sintiendo los párpados cada vez más pesados.

"Sí, una carta" -confirmó él. "Una carta muy curiosa, porque es una carta escrita por ti para ti misma" -añadió sonriente. "Tú me amenazaste con todo tipo de maldiciones si no te la daba, y además le pusiste doscientos hechizos para evitar que yo la abriese y la leyese antes que tú. He de decir que no te fiabas demasiado de mí, espero que las cosas mejoren un poco con tu versión mejorada"

Hermione asintió, confortada por las facilidades que le estaba dando él para que se sintiese cómoda, y al cabo de unos segundos, se quedó profundamente dormida.

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Holaaaaaaaaaaaaa de nuevo! ¿Qué os parece este Sirius? Mono, ¿eh? Bueno, al menos a mí me encanta, je, je. Si no os gusta, no os preocupéis, que me lo quedo yo.

Bueno, en el siguiente capítulo veremos qué se escribe Hermione a sí misma en esa misteriosa carta que puede aclarar algunas cosas. Próximamente, Hermione va a hablar con dos personas muy importantes para ella, que le aclararán más cosas sobre las relaciones con los demás: su madre, Jane Granger, y Harry.

Bien, ahora, a todo el mundo, muchísimas gracias por vuestros reviews. Gracias, gracias, me han hecho muchísima ilusión, y veo que el fic ha sido muy bien aceptado. Espero que los siguientes capítulos os sigan gustando.

Y ahora algún comentario aislado a los reviews:

Lluna de mitjanit: qué quieres que le haga, me gusta dejar los capítulos en el peor momento, je, je, je. Espero que te haya gustado la continuación.

Victoria Granger: la verdad es que esta pareja es un tanto anómala en mí, pero fue una compulsión. Un besito.

Seyruu: si quieres ver celoso a Sirius, estás de suerte, porque va a ser inevitable. Besos.

Lars Black: Gracias mil. Los fics con humor son mis favoritos, soy incapaz de escribir nada sin un punto de vista humorístico. Un beso.

LaDYaRGoS: Muchas gracias por tu review. Efectivamente, es complicado escribir sobre el tiempo, pero yo lo veo así: Hermione tiene un pasado que recuerda (perder la guerra), y de pronto, cuando regresa, se encuentra con que sus recuerdos no tienen nada que ver con la realidad, porque en realidad no se han producido. Y ahora tiene que descubrir, con la ayuda de todos, los recuerdos de verdad. Sí, tienes razón en que es algo semejante a la amnesia. Espero que te haya gustado la continuación. Besitos.

Lorena: Ya digo que esta pareja es un poco rara para mí, pero me alegra que te haya gustado. Besos.

FinnFisshu88: Me temo que a Hermione no le ha hecho ninguna gracia encontrarse casada con Sirius. Recuerda que en el libro quinto, Hermione tenía un concepto bastante malo de Sirius, le decía a Harry que era un inmaduro y que no era capaz de diferenciar a Harry de su padre. Ya verás, ya. Un besote.

Fyon: Superar el trauma? Pues ya veremos. Sirius tendrá que ayudarla, jejeje. Besitos.

Angela: Ya ves que Hermione no tiene ninguna intención de rendirse a los encantos de Sirius, a pesar de que no son pocos, ja, ja, ja. A mí también me parece que a Sirius le queda muy bien la ironía. Un beso.

Emily Grenyer: Gracias por tu review. Un beso.

Cuculucui: Gracias también a ti. Besos. Curioso nick.

amsp14: Gracias, me pareció una opinión muy acertada. Es verdad que Sirius, en OotP, está menos agradable que en el cáliz de fuego. En el cáliz es un Sirius más adulto, que se desvive por Harry, pero en la Orden, parece un crío que sólo comete imprudencias. De todos modos, me parece un personaje interesantísimo. Besos.

Mianra: La pobre Hermione se ha desmayado del susto. Y en cuanto a lo de no irse a dormir, creo que la poción de Molly tuvo algo que ver, ja, ja, ja. Besines.


Alis Black: Gracias por el review. Un besote.

paulygranger: Bueno, hay que reconocer que el futuro ha mejorado un poquito, ¿eh? Quién tuviera un giratiempo... Un beso.

Hermilidi: Sí, 19 años es demasiada diferencia incluso para un inmaduro como Sirius, je, je,je. Pronto sabrás las cosas que pasaron entre ellos. Besitos.

Blackiegirl: Sí, la pobre Hermione no va a ganar para sustos de ahora en adelante. Un besillo.

Bien, nada más. Espero que os guste este capítulo. A mí me encantó Sirius, je, je.

Lara.