Habían pasado muchos años y como todos los aniversarios de la batalla iban a rendirles honores a aquellos amigos caídos en la guerra, en cada tumba se podía ver la foto del difunto.

En la de Alan se encontraba Luna llorando, siempre creyó que había sido su amor aunque estaba equivocada le tenia un gran cariño por todo lo que había hecho por ella.

-Mi amor, ¿crees que él estará bien haya donde se encuentre?

-Por supuesto querida, fue una magnifica persona, que sufrió mucho, seguro que haya donde este le habrán recompensado como se merece.

-Tienes razón. Adiós Alan, hasta el año que viene.

-Adiós colega.-Dijo Ron, colocando junto a su esposa un ramo de flores blancas (pureza).

Ambos muchachos se acercaron junto a Ginny y Harry que se encontraban frente a la tumba de Hermione y a la de Draco, el cual había sido acusado de traición pero

Por Hermione le pusieron a su lado.

Todos se marcharon después de haber visitado un par de tumbas más.

Las cosas en el mundo mágico habían cambiado mucho, ahora aunque la diferencia de sangre no existía, había una desigualdad, los muggles que se quedaron antes de sellar la puerta fueron considerados como magos de sangre pura pero aun así seguía habiendo distinción, los mas poderosos eran las familias mas ricas y con mas pureza en la sangre, la de Zabinni-Pakinson, al final se habían casado, sus padres lo habían permitido, eran muy felices y aunque no solían creerse mucho mejores que sus compañeros a veces tenían el despiste de recalcarlo ante los demás.

En el mundo muggle la situación no era mucho mejor, los mortifagos que habían traspasado la puerta, vivían tranquilamente matando a los pocos magos que habían escapado de aquella guerra.

Una muchacha de dieciséis años despertaba en su cuarto sobresaltada por un estruendo en el piso inferior de la casa, bajo con precaución pues pensaba en que algún ladrón había entrado a robar.

Cuando llego a la parte inferior, vio una escena terrorífica, un hombre encapuchado con una máscara había lanzado una especie de rayo que había matado al instante a sus padres, miraba hacia todos los lados intentando esconderse para llamar a la policía, cuando otro hombre apareció.

-Ni siquiera se han defendido.-El otro hombre encapuchado se acerco al padre de la muchacha.

-Mira, estos no son, él no tiene la marca.-Le enseño el brazo.

-Nuestras investigaciones nos muestran la gran cantidad de energía mágica se desprendía de esta casa.

Poco después oyeron las sirenas de la policía y ambos hombres desaparecieron ante la mirada de perplejidad de la muchacha, la policía entro, recogió las pruebas del crimen y llevaron a la niña a la comisaria a tomarla declaración.

-¿nos puedes decir como te llamas?

-Selena.

-¿puedes decirnos el motivo de tu llamada?

-Mis padres han sido asesinados por dos hombres encapuchados.-Dijo llorando al recordar lo vivido.

-Nuestros forenses nos han informado que tus padres murieron de forma natural, ni estrangulamiento, ni apuñalamiento nada y en cuanto a esos hombres, no existen nadie ha visto salir o entrar a esos individuos en la casa.

-Pero yo los vi, iban enmascarados, llevaban un palo del que salio un rayo que dio a mis padres que cayeron y luego desaparecieron frente mis ojos.-Ahora lloraba de impotencia, era una historia real pero inverosímil y ellos no iban a creerla.

Mas tarde pensaron en la posibilidad de que la muchacha estuviera loca y lo mejor era trasladarla.

-Selena, necesitamos algunos datos.

-¿Para que?

-Para llevarte a un lugar adecuado para ti.-Supo al momento lo que significaba.

-Ni hablar.

Ya sabia que no le iban a creer pero tampoco podía demostrar que ella también poseía esos poderes, la estudiarían como un bicho raro, lo único que conocía de aquella situación por la que siempre fue marginada era que sus padres adoptivos conocían la verdad, ellos no poseían esos dones como les gustaba llamarlos y que era algo maravilloso que la hacia especial.

Salio corriendo del lugar, se adentro en un callejón, cerró los ojos fuertemente y dijo hogar, desapareció.

Cuando abrió los ojos, se dio cuenta que no se encontraba en casa, era un lugar raro, otras veces al hacerlo la habían transportado inmediatamente a su casa.

Cuando se fijo un poco mas se percato que se encontraba delante de una clase de muchachos que la miraban sorprendidos, en Hogwarts no permitían a los alumnos esa clase de magia.

El profesor la llevo al director, el cual la miraba sonriendo, pues sus facciones eran reconocibles.

-Pequeña, no estés asustada, ¿Cómo te llamas?

-…-La muchacha no respondió, era un extraño y esa lección la había aprendido bien.

-Entiendo que no quieras hablar pero yo se porque estas aquí...

-¿a si?

-Estas aquí porque eres especial, tú posees algo en tu interior que nadie tiene.

-No lo entiendo.

-¿Tú tienes poderes?

-No sé de qué me hablas.-No podía fiarse de nadie aquello podía ser una trampa.

-Te lo mostrare.-El hombre se acerco a ella y le mostro un simple hechizo de levitación de objetos.

-Imposible.

-Créelo pequeña.

-¿Dónde estoy?-Dijo con un poco mas de confianza, lo acababa de ver y sus ojos no podían haberla traicionado tan fácilmente.

-En tu hogar.

-No, este sitio no lo es.

-Claro que si, cuando viste a esos tipos, tu subconsciente busco respuestas y al pedir poder ir a tu hogar te trajo aquí porque perteneces a este lugar aunque nunca antes hayas estado.

-Todavía no lo….-Pero un muchacho irrumpió en la conversación.

La muchacha se giro viendo a un hombre de unos cuarenta años aproximadamente, vestido con traje y corbata acercase decididamente al hombre que decía que era el director.

-Hola Dumbledore.

-Zabinni.

-¿Qué te trae por aquí?

-La comunicación de la entrada ilegal de una muchacha a nuestro mundo.

-¿Ilegal?

-Por supuesto, sabes que la puerta está sellada nadie pueda entrar y salir de este mundo, ella tiene que haber hecho algo para romper el conjuro.

-No sé cómo ha podido entrar en este momento se lo estaba preguntando. ¿Pequeña como apareciste aquí?

-No lo sé.

En ese momento el fénix irrumpió en la habitación consumiéndose, creándose una niebla en la que Dumbledore aprovecho para decir a la muchacha que pensase en sus padres reales y seria transportada. Selena lo hizo sin rechistar, desapareciendo de escena.

Zabinni quería encontrarla a toda costa, podía alterar el orden que se había establecido.

Selena apareció en una gran habitación, estaba llena de polvo, no había sido visitada en años, era una habitación espaciosa con una gran librería a la derecha y un poco más allá una foto de un muchacho rubio y ojos grises que extrañamente le era familiar, junto al cuadro un anillo y una carta oscurecida por el paso del tiempo.

Mi amor, este anillo siempre perteneció a mi familia, esta encantado y solo encaja en el dedo de un integrante de la familia.

Lo que quiero decir con esto es que quiero que formes parte de mi familia, de mi vida por mucho que tenga que enfrentarme a aquellos que me dieron la vida.

No lo dio tiempo a leer mas, oyó unos pasos cerca de la habitación, la habían seguido, necesitaba esconderse un lugar donde nadie la encontrara y sin darse cuenta apareció en otra habitación, cuando observo más detenidamente vio que se encontraba debajo de un árbol.

Había muchas fotos del muchacho que había visto antes y una muchacha de pelo castaño, aquellas fotos le trajeron una nostalgia a la que no encontraba explicación.

En ese momento le embargaron miles de preguntas, quería conocer todo sobre su vida y si para ello tenía que entregarse lo haría, salió del árbol, donde la esperaban un grupo de personas reunidas por el director de la escuela.

-Luna ¿esa muchacha no te recuerda a alguien?-Le pregunto Ginny, totalmente sorprendida por la semejanza.

-No puede ser, es imposible.

La muchacha estaba cubierta de polvo y con alguna magulladura cogió la mano de un hombre pelirrojo.

-Tranquila, ya paso todo, yo me llamo Ron y el hombre con gafas es Harry.

-Ustedes se parecen a los de la foto de ahí dentro.-Dijo sin más.

-Supongo que Hermione siempre nos tuvo cariño.

-¿Hermione?

-Si, bueno ella murió hace años.-Algo dentro de Selena le decía que eso era mentira pero como explicarlo.

Poco después Zabinni llego, cogió a la muchacha de la muñeca de tal forma que la hizo llorar.

-Además de escapar, eres una ladrona.

-No lo soy.

-Ese anillo, no es tuyo, lo cogiste de la mansión Malfoy.

-Si pero siento que me puede ayudar.

-No seas mentirosa, las cosas que no te pertenecen no se cogen.

-Pero…-Una voz detrás de ellos paro la conversación.

-Si la pertenece.

-¿Y tú que sabrás?

-El sabe de lo que habla.-Una cuarta voz dio lugar, Selena sintió que con ellos estaría a salvo se acerco para abrazarlos pese a que no los conocía.

-¿Quiénes os creéis para hablarme así?

-Alguien mucho más noble que tu Blaisse.

-No puedes ser tú, te vi muerto.

-Accio.- el anillo se acerco y encajo a la perfección en el dedo del hombre rubio.-Sabes tan bien como yo que solo alguien a la familia Malfoy puede llevar este anillo.

-Draco.-Dijo en un susurro.

-Aquí me tienes.

-Ya claro lo puedes haber embrujado y ahora me dirás que la sangre sucia de Granger también esta viva.- Escupió Zabinni

-No te atrevas a hablar así de mi mujer, por cierto no te la he presentado, Hermione Jane Malfoy.

-Encantada de volver a verte Pansy, al final me hiciste caso. Cuánto tiempo sin veros amigas, Ginny Luna, habéis cambiado mucho.-Dijo acercándose a las muchachas para abrazarlas.

-No puede ser nosotros os vimos muertos, incluso os enterramos.-Dijo Harry totalmente sorprendido.

Empezaron a explicar la historia:

En otro lado mucho más alejado Hermione y Draco, luchaban él uno contra él otro, no podían evitarlo. Oyeron como todos pararon y vieron la situación en la que se encontraba el niño elegido.

-Draco, tenemos que acabar esto o tú o yo. No hay cabida en este mundo para nuestro amor.

-Lo sé, Hermione pero prefiero ser yo el que acabe con esto.

-Nos veremos en el otro lado mi amor.

-Te esperare.

-Avada kedavra.-Dijeron los dos al unisonó. Apuntando a dos mortifagos que se encontraban cerca de ellos

Los potentes rayos crearon una gran explosión, seguida de una gran humareda, acto que los muchachos aprovecharon para escapar por la puerta mientras todos dirigían la mirada hacia el lugar, lo que Harry aprovecho para lanzar la maldición asesina a Voldemort que caía fulminado. Muchos mortifagos decidieron escapar por el portal que el muchacho había creado, en vista de aquello cerro inmediatamente de manera que no se volviera a abrir nunca, los dos mundos nunca volverían a estar conectados.

Las primeras en llegar a la escena fueron Luna y Ginny que utilizaron un hechizo para cambiar la apariencia de los mortifagos por la de los muchachos, cuando todos llegaron, ellas se hacían las sorprendías incluso llorando para hacerlo mas creíble, Hermione yacía muerta en el suelo y un poco más lejos, debido a la onda expansiva yacía Draco.

-Lo siento mi amor pero fue un truco ellos deseaban estar juntos y esperando un bebe era normal que quisieran escapar.-Dijo Ginny a Harry

-¿Tu también lo sabías, Luna?

-Si, siento habértelo ocultado

-¿Yo soy ese bebe?-Pregunto Selena esperanzada con haber encontrado a sus padres.

-No pequeña, yo perdí al bebe en el viaje hacia el mundo muggle, poco después te tuvimos a ti pero los mortifagos que habían escapado nos perseguían y no queríamos darte esa vida por eso te dejamos con unos amigos míos, nunca pensamos que te encontrarían.-Hermione abrazo a la niña, al fin se sentía querida y completa.

Todos miraban con ternura aquella escena, Hermione y Draco abrazaban a su hija.

-¿Ahora querrás recuperar el poder supongo?-Pregunto Zabinni, le gustaba su puesto pero Draco era mucho más apropiado.

-Supongo que no solo quiero tener una vida familiar tranquila, lejos de prejuicios, solo deseo recuperar el tiempo perdido.

-Entiendo. Te buscaremos un buen puesto.

-Gracias.

-Queda un asunto sin resolver. ¿Cómo llego aquí Selena si la puerta estaba cerrada?

-Fácil.- Apareció el viejo mago.

-Dumbledore.-Dijeron todos.

-Mucho gusto, volver a verles señor Malfoy, señorita Granger. En lo relativo a Selena, todo tiene que ver con una antigua profecía, como decía…-Se atuso la barba.- A si Donde la sangre más sucia y la más limpia se unen aparecerá la luz de un nuevo y renovado mañana donde toda la verdad será descubierta y el rencor se olvidara.

Todos comenzaban a entender el significado de aquellas palabras, gracias a Selena la barrera entre ambos mundo se había roto.

Todos volvieron a sus hogares, Draco, Hermione y Selena restauraron la mansión Malfoy.

La familia de Zabinni siguió en el poder durante un tiempo, mas tarde la familia Potter subiría al poder tras unas votaciones en las cuales resulto ganador, ellos cambiaron muchas cosas, mucha gente con poderes de hijos muggles pudieron volver a Hogwarts.

El odio, el rencor, la traicion, el dolor, todos esos sentimientos quedaron en el olvido, fueron remplazados por el perdón y el amor y es que el tiempo cura todo.


Gracias a todos los que me han seguido y me han posteado y a los que me hayan seguido desde las sombras, todos me habeis ayudado a continuar este fic, GRACIAS DE CORAZON y solo me queda despedirme hasta otro fic
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