Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Bien, puedo sobrevivir a eso. Sirius Black tampoco, lo cual me fastidia bastante más. Los dos le pertenecen a J K Rowling, la cual mata al segundo y le amarga la vida al primero buscándole las novias más insoportables que hay en el mundo mágico. ¿Alguien lo entiende?

DE LA SARTÉN... ¿AL FUEGO?

Capítulo 6: Bien ama quien nunca olvida.

Por la mañana, Hermione se despertó descansada, sin que hubiese vuelto a tener pesadillas. Se dio una ducha rápida, mirando de reojo al espejo mágico con un cierto sentimiento de culpa, y bajó al comedor, esperando encontrar allí a Sirius. Pero la habitación estaba desierta, aunque la mesa estaba puesta y el desayuno caliente.

Se tomó un café rápido y decidió ir a buscar a Sirius para desayunar juntos. No conocía toda la casa, pero sabía que había una biblioteca que los dos usaban como despacho, y pensó que Sirius podía estar allí. Cuando llegó a la puerta, oyó dos voces que discutían algo. Ninguno alzaba la voz, pero era evidente que uno de ellos, que hablaba con evidente preocupación y algo de mosqueo, era Sirius. No queriendo ser indiscreta, golpeó ligeramente la puerta y entró.

"Buenos días..."

Inclinados sobre una mesa y observando varios pergaminos, estaban Sirius Black y Alastor "Ojoloco" Moody. Sirius le sonrió, pero Alastor golpeó los pergaminos con la varita y se replegaron sobre sí mismos, desapareciendo de su vista.

"Oh, hola, Hermione" -la saludó Moody caminando hacia ella con su cojera característica. "Tenía muchas ganas de verte" -le dijo mientras le estrechaba la mano con entusiasmo. "Estoy seguro que tus experiencias en la guerra le vendrán muy bien al cuerpo de aurores"

"¿Qué estabais viendo?" -le preguntó ella, sin molestarse en sutilezas.

"Eran unos..." -comenzó Sirius.

"No era nada que deba preocuparte, Hermione..." -le interrumpió Alastor con una sonrisa que en su rostro desfigurado era más bien una mueca. "Danos cinco minutos y después podemos charlar un rato" -finalizó, tajante.

Hermione acertó a murmurar un "oh" y se dio la vuelta para abandonar la habitación. A Sirius parecía molestarle aquella actitud por parte de Ojoloco, porque vio cómo fruncía el ceño por el rabillo del ojo, mientras miraba al jefe de los aurores con los brazos cruzados y cara de pocos amigos. Con un movimiento de varita, Sirius cerró la puerta antes de que Hermione pudiese salir. Ella lo miró e interpretó correctamente lo que estaba pasando. Volvió a acercarse a Moody.

"¿Qué pasa, Alastor? Después de luchar juntos tantas veces... ¿has perdido la confianza en mí?" -le espetó a bocajarro. "Si no recuerdo mal, estoy al mismo nivel que Sirius, aunque bajo tus órdenes. ¿Crees que el hecho de perder la guerra significa que he perdido facultades... o temes que en el futuro de donde vengo me haya vendido a los mortífagos?"

Ojoloco la miró con su ojo mágico oscilando levemente, mientras Sirius parecía disfrutar de la escena. Tras medio minuto de sostenerse la mirada, Alastor ladeó la cabeza, suspiró y volvió a desplegar los pergaminos sobre la mesa con un golpe de varita.

"Está bien" -gruñó. "No se trata de pérdida de confianza. Estoy preocupado por ti, Hermione, y no quiero que te incorpores al trabajo hasta que te encuentres bien y hayas superado todo esto".

"¿Todo esto es estar casada conmigo?" -interrogó Sirius enarcando una ceja.

"Ya sabéis a lo que me refiero" -refunfuñó Moody con el ojo mágico mirando a su espalda.

"No, no lo sé, Alastor" -contestó Hermione cruzándose de brazos.

Ojoloco puso una mueca de impaciencia, mientras el ojo mágico giraba como un poseído a uno y otro lado de la cabeza.

"Acabas de dejar atrás diez años de tu vida que nunca han sucedido" -gruñó derrotado. "No me digas que con eso puedes mantener el equilibrio y la serenidad que supone el trabajo de auror"

Hermione puso cara de incredulidad.

"Acabo de dejar atrás diez años de muerte y derrota, y me he encontrado con que toda la gente que me importa está viva y coleando. Te aseguro que nada mantiene el equilibrio y la serenidad mejor que eso" -le contestó desafiante.

"Un punto para ella, Alastor" -comentó Sirius impasible. "Y ahora, si no te importa, sigamos con lo que estábamos hablando".

"Que era..." -preguntó Hermione sutilmente.

"Que era información sobre la posibilidad de una alianza de ex-mortífagos para planear una fuga de Azkaban" -contestó Ojoloco. "No estamos seguros, pero hemos detectado movimiento entre los mortífagos que quedaron libres. Recuerdas a Goyle, supongo..."

"Por supuesto" -respondió Hermione con una mueca de desagrado.

"Pues le hemos encontrado en posesión de esto" -dijo el jefe de los aurores mientras señalaba un plano sobre la mesa. Hermione estiró el cuello y reconoció una distribución conocida. En una esquina del pergamino podían leerse las palabras "Marauder Manor".

"¿El plano de esta casa?" -preguntó Hermione con incredulidad.

Sirius la miró con una seriedad que hubiera podido parecer indiferencia si no fuese porque era evidente que estaba intentando no dejarse llevar por el pánico.

"Esto nos hace pensar que la fuga que se planea es para los Malfoy. Y si Draco Malfoy consigue salir de Azkaban, vendrá a matarte"

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Tras el desayuno, la lechuza de los Weasley trajo una invitación para comer en La Madriguera, dirigida a Hermione y a Sirius.

"Lo siento, yo no voy a poder ir" -le dijo Sirius apesadumbrado. "Tengo muchísimas cosas que hacer para mañana, y un informe para la sección de Inefables pendiente que ya no puede esperar más".

"No seguirás llevándote mal con Molly, ¿verdad?" -le preguntó Hermione con guasa.

"Para nada, no seas mal pensada" -le respondió Sirius que, para sorpresa de Hermione, había enrojecido ligeramente. "Ahora te voy a enseñar toda la casa y los terrenos, para que puedas aparecerte donde quieras y conozcas todos los rincones que tiene"

"Imagino que lo de Marauder Manor no fue idea mía, ¿verdad?" -bromeó ella.

"En realidad, fue sugerencia de Remus... pero a mí me pareció el nombre perfecto tan pronto lo dijo" -le contestó Sirius con una sonrisa irónica. "Tu idea de Black Manor me recordaba demasiado a la mi adorada familia".

La casa era enorme, con habitaciones espaciosas y acogedoras. La preferida de Hermione, sin duda, era y había sido la biblioteca donde habían estado con Alastor, completamente revestida de estanterías de nogal llenas de libros y caldeada por una chimenea. En la segunda planta, el ala este se prolongaba en una amplia terraza cubierta por un toldo, donde Sirius había dicho que desayunaban en verano. Había un garage que guardaba la moto de Sirius, brillante y a punto, y una piscina en el cuidado jardín con la forma de un pequeño lago. Los terrenos estaban circundados por una valla de madera protegida con setos.

"Es fantástica" -suspiró Hermione sentándose bajo un abeto. "¿En dónde estamos situados, exactamente?"

"En las afueras de Southester, a unas 15 millas al sur de Londres" -le explicó Sirius colocándose a su lado con las piernas cruzadas. "A ti te encantó este sitio nada más verlo, y he de admitir que a mí también me entusiasmó cuando me trajiste. Todo el proceso, desde que la compramos hasta que pudimos mudarnos aquí, aunque lento y laborioso, fue algo... realmente guardo recuerdos estupendos" -finalizó, con la mirada perdida en el horizonte. Para Hermione era evidente que estaba acordándose de momentos que evidentemente le eran muy gratos. Y entonces recordó algo que había querido pedirle la noche anterior.

"Sirius... quiero pedirte una cosa" -comenzó cautelosa.

Él la miró y esbozó una sonrisa como para derretir a Dolores Umbridge.

"Y yo te diría que cualquier cosa que quieras, si no te conociese lo suficiente como para reconocer ese tono de voz y comprender que no me va a gustar tu petición. En fin, te escucho..." -contestó, mordisqueando unas hebras de hierba.

"En su carta, eh... la otra Hermione... me habló de un pensadero" -tanteó algo nerviosa.

Sirius se puso rígido de repente, tiró las briznas de hierba, y dijo una sola palabra.

"No"

Hermione extendió los brazos con las palmas dirigidas hacia él, en un gesto apaciguador.

"Por favor... en la carta, me dice que tú no vas a querer dejarme ver los recuerdos, porque crees que eso va a presionarme... pero creo que tengo derecho a vivir igual que tú los momentos, buenos o malos, que pasamos juntos..." -Hermione buscaba las palabras exactas que podrían hacer que Sirius accediese a mostrarle el pensadero. "Quizás si supiese qué cosas hicieron que tú y yo..." -se interrumpió, no sabiendo cómo seguir.

Sirius la miró con intensidad.

"... ¿que tú y yo...?" -repitió.

"...nos enamorásemos" -finalizó ella la frase, ruborizada.

Sirius respiró profundamente y la miró con expresión decepcionada.

"Bien, veo que te sigue pareciendo increíble que algo así haya sucedido" -dijo con lentitud. "Tú y yo lo hablamos muchas veces, y nunca conseguiste hacerme cambiar de opinión. Debes decidir por ti misma: tienes que conocerme lo suficiente como para decidir qué quieres hacer, si te interesa seguir con esta relación o no. Los recuerdos de... la otra Hermione... no harían más que confundirte... si decidieses que quieres seguir conmigo, ¿sería por tus propios sentimientos, generados por tus propias vivencias, o por los que sentía la otra Hermione?"

"¿Hay algo que pueda hacerte cambiar de opinión?" -le preguntó Hermione con un suspiro, sin contestar a su pregunta.

Sirius la miró, serio todavía.

"Sí. Cuando estés segura de lo que quieres hacer, los recuerdos serán tuyos. Al fin y al cabo, te pertenecen".

"Pero antes no"

"No"

Hermione pareció sopesar sus palabras.

"O sea, que sólo si me enamoro de ti por mi convivencia contigo a partir de ahora, me los dejarás ver" -resumió irritada. "¿No te parece que estás demasiado seguro de ti mismo?" -le preguntó con enfado y sabiendo que era injusta, ante la impotencia por no ser capaz de hacerle cambiar de opinión.

Sirius palideció. Suspiró profundamente y se levantó, mirándola con una expresión indescifrable.

"Desde luego, no. Es sólo que me gusta que si alguien está conmigo sea porque así lo ha decidido libremente, y no porque está condicionada por recuerdos que podrían considerarse ajenos" -le soltó con visible frialdad.

"Eres demasiado orgulloso" -dijo ella frustrada.

"Algo que podría aplicarse a ti" -le respondió él con gelidez.

Se miraron fijamente durante unos segundos, al final de los cuales Sirius adoptó un gesto de cansancio.

"Lo siento" -confesó Hermione con un suspiro. "No estoy siendo justa contigo. Y te estoy acusando de cosas sin fundamento"

"Yo también lo siento. Sólo estoy intentando protegerte, aunque no lo creas"

"No necesito que me protejas" -refunfuñó Hermione.

Sirius suavizó su expresión y le pasó la mano por el pelo, desordenándoselo.

"Lo sé. Es sólo que no puedo evitarlo" -confesó. "Pero ya es tarde. Deberías ir a La Madriguera si no quieres aparecer a los postres" -le recordó, al tiempo que la ayudaba a levantarse.

Hermione suspiró de nuevo.

"Sí, tienes razón. ¿Seguro que no puedes hacer un descanso de un par de horas y venir conmigo a comer a casa de los Weasley?"

Sirius negó con la cabeza.

"En cuanto te vayas, comeré un sandwich en la biblioteca mientras preparo todos los informes pendientes"

Entraron en la casa, y Hermione utilizó la chimenea para desaparecer en dirección a La Madriguera. Sin embargo, a pesar de lo que Sirius había dicho, en cuanto Hermione desapareció de su vista, se sentó y se pasó un buen rato mirando al vacío, con la cabeza entre las manos, sin mostrar ninguna señal de que estuviese a punto de iniciar una actividad febril. Ninguna actividad, para ser más exactos.

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Cuando Hermione llegó a La Madriguera, le encantó ver que no era la única invitada. El matrimonio Lupin también estaba allí, así como Luna, Neville y Harry. Éste la recibió con una sonrisa cálida aunque algo cohibida, que a ella no le pasó desapercibida.

"¿Qué tal van las cosas?" -le preguntó Tonks en un momento a solas yendo a buscar platos a la cocina.

"Fatal" -reconoció Hermione encogiéndose de hombros. "Hemos discutido antes de venir aquí. No quiere dejarme ver los recuerdos que dejó... dejé... en el pensadero y... bueno, creo que perdí la calma".

"¿Por eso no ha venido Sirius?" -le preguntó la metamorfomaga.

Hermione negó con la cabeza.

"Tiene mucho trabajo pendiente para mañana" -precisó.

Tonks chasqueó la lengua. Conocía demasiado bien a Sirius, y sabía que aquello del trabajo pendiente no era más que una excusa. Qué terco y orgulloso era: el asunto del pensadero la desesperaba.

Aunque creía que no sería capaz, Hermione disfrutó muchísimo de la comida; volver a pasar unos momentos tranquilos con aquella familia que la quería como una hija era reconfortante. Y además, volver a ver a Harry, vivo y sano, era más de lo que podía pedir.

Cuando terminaron de comer, Harry, Ron y ella se fueron a dar un paseo por el bosque que se extendía junto a La Madriguera. Hermione se sintió feliz y relajada de nuevo, acompañada de quienes habían sido sus dos mejores amigos.

"¿Qué tal estás?" -le preguntó Ron dándole un codazo en las costillas para quitarle seriedad al asunto. Hermione ahogó un ataque de tos.

"Antes de que tú me rompieses dos costillas y me perforases el pulmón, bien" -gruñó. "Eres un bruto"

"¿No se supone que tendrías que dar saltos de alegría por que no esté muerto?" -se mofó él.

"Veo que vuestra peculiar relación no varía mucho en ningún espacio temporal alternativo, ¿eh?" -dijo Harry poniendo los ojos en blanco.

"La verdad es que me estoy dando cuenta de que, aunque los hechos cambiasen, las personas no demasiado" -reflexionó Hermione. "Realmente esto de los viajes en el tiempo me parece fascinante. Creo que con mi experiencia se podría saber mucho más sobre ello, porque las consecuencias de manipular el pasado eran un misterio hasta ahora, y creo que el Ministerio..." -Hermione no se dio cuenta de que estaba entusiasmándose con su hilo de pensamiento, hipersalivando sólo de pensar en las puertas que su viajecito abría al estudio sobre el tiempo y los viajes en él. Harry y Ron, que sí se daban cuenta, se miraron, intercambiaron una mirada de "sí, es la Hermione de siempre", y se echaron a reír.

"¿Qué pasa?" -preguntó Hermione muy mosqueada.

"Nada, que sigues igual que siempre: está claro que tu principal amor es El Conocimiento... ¡pobre Sirius!" -se compadeció Ron, mientras Hermione enrojecía hasta la médula y Harry se mostraba súbitamente incómodo.

"Bueno, explícanos por qué te parece tan interesante" -le pidió Harry intentando desviar la atención de Ron, que los miraba como si pensase que se estaba perdiendo algo.

"A ver..." -empezó a explicar Hermione todavía nerviosa. "Al principio parece que hubiese dos Hermiones, ¿vale? Pero en realidad es sólo una, sólo que con los recuerdos equivocados. El problema radica en que a mí se me invalidaron los recuerdos de diez largos años... y yo pensé que tanto cambio haría que las personas también cambiasen..." -continuó.

"¿Y no ha sido así?" -le preguntó Harry.

"¡No! Eso es lo más emocionante... encuentro que a pesar de que las vivencias fueron muy diferentes, mi relación con cada uno de vosotros es prácticamente la misma. Hay algunas variaciones, sí, como mi amistad con Remus..."

"¿Qué pasa contigo y con Remus?" -la cortó Harry inmediatamente.

Ron miró a su amigo con asombro.

"Pues que en mi pasado, sólo quedábamos nosotros dos y Tonks, y por eso hemos pasado por muchas cosas juntos y quizás el Remus que veo ahora tiene menos confianza conmigo que el otro" -explicó Hermione mirando también a Harry con sorpresa. "Sin embargo, es sorprendente que tanto en mi pasado como en el vuestro, Remus y Tonks se enamorasen, lo cual me hace pensar..."

"Que los sentimientos no cambian, sean cual sean las vivencias" -la interrumpió Harry.

Ron miraba a uno y a otro alternativamente como si estuviese en Wimbledon.

"Sí, pero eso tampoco es cierto del todo" -siguió ella con la mirada fija en sus manos gesticulantes, como si se sintiese frustrada por no poder entenderlo y explicarlo todo perfectamente. "Porque en mi pasado, Sirius se muere cuando yo tengo quince años, final de la historia. Y en vuestro pasado, Sirius sobrevive, y aparece aquí un elemento nuevo, tan importante que el futuro cambia y yo acabo casándome con él" -a estas alturas, Hermione se había dejado llevar completamente por su afán científico e iba a su bola, sin darse cuenta de que Harry se mostraba incómodo cada vez que la oía hablar de Sirius y que Ron abría los ojos como platos observando las reacciones del moreno. "¿Qué habría pasado si en mi pasado yo me hubiese casado y hubiese tenido hijos? Pues que esos hijos no existirían. ¿Y yo? Con mi viaje podría incluso haber provocado mi propia muerte, con lo cual... ¿qué habría pasado? Y mi cuerpo es diferente, es decir, no es diferente, es el mío, pero yo tenía algunas cicatrices que ahora no tengo, y si yo hubiese tenido hijos con Sirius, pues ahora me los encontraría aquí, pero no tendría ningún recuerdo de ellos y..."

"Para un momento, por favor" -le pidió Harry. "Me encuentro algo mareado".

A estas alturas Ron, que si por algo se caracterizaba era por su extrema lentitud para pillarlas, ya había relacionado la expresión de malestar de Harry con cada vez que Hermione mencionaba la palabra "Sirius", máxime si se acompañaba de "hijos" o "matrimonio".

"Sí, yo también. Debe habernos sentado mal la comida" -comentó con sarcasmo. "Voy a preparar un té, le echaré algo de la poción que guarda mamá para las digestiones pesadas y lo llevaré a la mesa del jardín. Hermione, no te importa quedarte con Harry, ¿verdad?" -le preguntó, esperando que aquellos dos hablasen lo que tenían que hablar para que luego le explicasen qué demonios pasaba.

"S... sí, ya me quedo yo, Ron" -le respondió Hermione, que empezaba a notar cómo su estómago también empezaba a convulsionar ante la perspectiva de quedarse a solas con Harry.

Salieron del bosque y se encaminaron al jardín de La Madriguera. Harry iba callado, y Hermione no sabía muy bien qué decir.

"¿Tu relación conmigo también es distinta?" -le soltó Harry a bocajarro.

"¿Eh?" -acertó a exclamar Hermione. "¿A qué te refieres?"

"Sabes perfectamente a lo que me refiero" -le respondió él sin mirarla. "Te estoy preguntando si la relación que había entre tú y yo en tu pasado es la misma que había en éste"

Hermione se sorprendió un poco de la brusquedad de Harry y se sintió un poco dolida.

"Pues no lo sé, Harry. Dime primero qué relación había entre tú y la otra Hermione y tal vez entonces pueda contestarte" -le respondió eligiendo las palabras cuidadosamente y hablando con delicada lentitud.

Harry enrojeció y por fin la miró a los ojos.

"Sí, tal vez tengas razón. Tú no sabes nada de lo que ocurrió..." -se intentó explicar, incómodo. "Verás, tú estás casada con Sirius..."

"Sí, ya me he dado cuenta de eso" -le dijo ella con ironía.

Harry se pasó la mano por la nuca, desordenándose el pelo. Se le notaba a punto de morder algo.

"Pero antes de eso, tú y yo... estuvimos juntos" -finalizó.

"¿Cómo de juntos?" -inquirió Hermione parpadeando. Desde luego, Harry tenía especial habilidad para fastidiarla. ¿Insinuaba que habían sido simplemente amantes?

Harry se sentó en una roca grande que estaba a la entrada del jardín, y se pasó las manos por el pelo, como hacía siempre que estaba nervioso.

"Estábamos enamorados" -confesó él sorprendiéndola. "Al menos yo estaba muy enamorado de ti. Pero no quise que nadie lo supiese. En parte por Voldemort... no quería que se supiese que estabas más cerca de mí que Ron o que Sirius... pero también en parte porque yo estaba completamente obsesionado con acabar con Voldemort y pensaba que hacer oficial lo que había entre nosotros nos distraería de nuestro verdadero objetivo, que era matarlo de una maldita vez".

Ella se sentó a su lado, sintiendo una involuntaria compasión hacia Harry. Era evidente que se culpaba de haberla alejado de él. Una vocecita en su cerebro le advirtió que posiblemente tenía razón.

"¿Sirius lo sabía?" -preguntó.

Harry negó con la cabeza.

"Nadie lo supo, nunca..." -le respondió. "Sólo tú y yo. Estuvimos juntos cuatro años... cuatro años perfectos" -finalizó con amargura.

Hermione observó el perfil de Harry. Evidentemente, lo que estaba recordando en aquel momento no eran aquellos cuatro años perfectos, sino algo más desagradable.

"¿Quién dejó a quién?" -le preguntó ella.

"Tú a mí, aunque me lo gané a pulso" -respondió él con una media sonrisa sardónica en la cara.

"Bueno, es un cambio, porque en mi pasado fuiste tú el que me dejaste a mí" -comentó ella con un suspiro.

Harry giró la cabeza con brusquedad y la miró como si le estuviese diciendo que en su pasado, él había tenido un lío con Malfoy.

"¿Entonces... estuvimos juntos, también? ¿Y por qué demonios iba a dejarte yo a ti?" -le espetó.

Hermione sintió que su estómago giraba sobre sí mismo, daba dos vueltas de campana y volvía a su sitio original, tan campante. Juró vengarse y no volver a tomar una poción para la gastritis en su vida, por traidor.

"No fue voluntario. Voldemort decidió matarte. Y lo consiguió. Fin de la historia" -explicó notando un nudo en la garganta.

"Lo pasaste mal" -constató Harry sorprendido, como si el hecho de que la Hermione que tenía delante lo hubiese amado le pareciese increíble.

"Me sentí morir" -afirmó ella. "Ron y Bill me sacaron de allí a rastras, porque si no me hubiese lanzado contra Voldemort y hubiese muerto luchando contra él. Pero esos dos Weasley cabezones consiguieron mandarnos a Grimmauld Place con un traslador. Durante mucho tiempo, me dio igual morir o no... quizás por eso sobreviví tanto tiempo. Dicen que cuando no tienes nada que perder eres capaz de mantener la cabeza más fría"

Harry la miraba embobado, como si no se permitiese a sí mismo creer la historia que ella estaba contando.

"¿Y cuándo lo superaste?"

Ella lo miró y le sonrió con dulzura.

"Nunca lo superé, Harry. Te he querido siempre"

Él la miró fijamente. La había querido muchísimo, y había sido su obsesión con Voldemort la que la había alejado de él. Sabía que él era el único culpable de que ella hubiese dejado de amarle. Y lo había lamentado todos los días de su vida, desde que Sirius y ella hicieron pública su relación. Verla enamorada de su padrino le había provocado un sufrimiento indecible, y aquí estaba ella, de nuevo, como si nada hubiese pasado, como si siguiese enamorada de él. Era como si hubiese llegado la Navidad de repente, y le hiciesen todos los regalos de su vida, pero juntos y a lo bestia.

Una segunda oportunidad. La oportunidad de cambiar, de recuperar lo que había perdido. De estar con ella, mimarla, cuidarla... sin la obsesión de la guerra. Voldemort le había arrebatado a sus padres cuando era un bebé. Después, la lucha contra él le había arrebatado lo que más quería: a Hermione. Y un bonito traslador temporal aparecía para solucionarlo todo. Durante unos segundos pensó en Sirius con culpabilidad, pero la vida le había arrebatado tantas cosas, que no pudo evitar la tentación de tomar aquello que se le presentaba en bandeja. Hermione seguía mirándole, aunque ya no sonreía. Se inclinó hacia ella, lentamente, con los ojos fijos en los labios carnosos, ligeramente entreabiertos. Hermione no se movía, pero tampoco hacía ademán de rechazarlo.

"¡POP!"

Hermione y Harry se volvieron hacia su izquierda y se separaron bruscamente. En mitad del jardín de los Weasley, Sirius Black acababa de aparecerse.

"De verdad que no tenía ninguna intención de interrumpir nada" -dijo con gravedad. "Alastor acaba de avisarme. Hay una reunión urgente de los aurores bajo el mando de Moody: los Malfoy se han escapado" -Sirius miraba a Hermione y a Harry alternativamente. "Harry, ¿te importaría aparecerte con Hermione? Yo voy a ir por la red flu, pero creo que es más seguro que alguien se aparezca con ella, por si las moscas"

"Eh... sí, claro..." -acertó a decir Harry.

Hermione parecía atontada, como si acabasen de despertarla. En realidad, había vivido los últimos segundos como en un sueño, un sueño en el que su viaje en el tiempo no hubiese sucedido y volviese a encontrarse con Harry antes de morir. Y de golpe, al ver a Sirius, la realidad le explotó en las narices.

"¡Sirius, espera!" -le gritó levantándose y echando a correr hacia él, que ya se iba rumbo a la chimenea de los Weasley.

"¿Sí?" -le dijo Sirius mientras se volvía hacia ella.

Los ojos de ella se cruzaron con la mirada impasible del animago.

"Lo siento" -dijo ella desolada. "Siento terriblemente que hayas llegado en este momento y que nos hayas visto a punto de besarnos, pero por otro lado me alegro de que no haya llegado a pasar nada, porque no estaría bien" -dijo con desaliento. "De verdad que lo siento, me gustaría que hablásemos esta noche, si no te importa"

La expresión de Hermione reflejaba tal confusión y arrepentimiento, que a pesar de que Sirius estaba realmente furioso, sólo pudo asentir con la cabeza. Hermione lo vio adentrarse en la casa y se volvió hacia Harry, que la miraba con una mezcla de culpa y deseo. Se dirigió hacia él y, sin mediar palabra, le alargó la mano.

Inhaló aire profundamente.

Su madre tenía razón.

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¡Holaaaaaaaaaaaaaaa! ¿Cómo va eso? Mi muso se ha portado fatal el fin de semana, y por eso subo el capítulo el domingo por la noche. Así que ya sabéis: las quejas... ¡al muso!

Bueno, como veis, en este capítulo le toca sufrir a Sirius. Y ya puestos a sufrir, que sufra bastante. Un hombre atractivo que sufre, doblemente atractivo. Porque siempre incita a consolarlo. Así que no os quejéis.

Bien, pues ya están los Malfoy en juego, punto importante. Y Hermione y Harry ya han aclarado sus respectivos pasados. Es obvio lo que siente Harry por Hermione (respuesta a muchos reviews). También es obvio lo que siente Hermione por Harry... ¿o no? En realidad, lo único obvio es que:

a) Alastor sigue sin fiarse ni de su sombra

b) Ron sigue en su línea, pero más majete

c) Hermione sigue con una empanada monumental, agravada por Harry

d) Pedazo de casa que tienen los Black

Y antes de que me echéis a los leones, aquí vienen los reviews:

Lluna de mitjanit:

Hola, guapa. Me alegro de que estés más animada para dejar un review largo. Respondo a tus preguntas por orden.

1) Me has dejado un poco flipada con lo del cuerpo de Hermione: en realidad, como en nuestras aburridas vidas no viajamos en el tiempo, pues no sé lo que pasaría, pero yo interpreto que el cuerpo es el mismo, pero en caso de haber habido un embarazo previo, el niño seguiría existiendo, porque el pasado que realmente ha sucedido es el de la "otra" Hermione, o sea, de la que no ha perdido la guerra. (Un momento, que me tomo una aspirina. Ya). En fin, que ninguna de las dos Hermiones ha estado embarazada en sus respectivos pasados. El motivo por el que Sirius interrumpe a Hermione es más sencillo: lo hace porque... huy, se me ha olvidado, qué tontería.

2) Con respecto a por qué Hermione no le dice a Sirius que se quede, eso sí puedo responderlo. Lo siento, pero Hermione está enamorada de Harry. Qué se le va a hacer, está cegata, la pobre.

3) Sobre el comportamiento de Sirius: imagínate que estás casada y muy enamorada de tu encantador esposo. Él se da un golpe en el coco y olvida todo lo que le ha sucedido en la vida desde los 15 años (incluída tú), pero recuerda perfectamente a la novieta que tenía a los 14, de la cual cree seguir enamorado. ¿Qué haces tú, estás todo el día pegada a él dándole la brasa, o te lo tomas con calma e intentas darle tiempo al tiempo? Pues eso. Yo creo que Sirius se está comportando con una enorme generosidad, que (ya sé que me repito) creo que es una de sus cualidades más característica.

4) El espejo se lo regaló su madre. Madre no hay más que una, ya lo he dicho, y la mía me ha regalado cada cosa, algunas veces... Supongo que a la pobre Hermione le dio apuro decirle que no.

Hale, toma respuesta larga. Y, para acompañar, un beso grandote, grandote, grandote...

Isabella Riddle

Buf, ya intento escribir rápido, ya. Pero mi vida es demasiado complicada: en realidad, soy ejecutiva internacional de un banco, me paso la vida viajando entre Bruselas y Nueva York, y tengo diez hijos. Siempre que hay junta de accionistas, les leo el capítulo que estoy escribiendo a ver qué les parece. Bueno, no sigo porque es evidente que la falta de glucosa me está trastornando el cerebro. Voy a la cocina a comer chocolate y vuelvo.

Un besito Nestlé.

0Thiara0:

Bueno, chica, gracias por piropear el fic. Te pasa igual que a mí, nunca me había planteado la pareja Sirius/Hermione, y mira... un buen día la historia me apareció en el cerebro, y aquí estamos. Efectivamente, no puedo decirte por qué Sirius reacciona así con lo de los niños, todo se andará.

Besos grandes como los yunques de los que hablaba Rowling.

Seyruu:

Buenas, guapísima, gracias por el review. Efectivamente, premio para la señorita: has acertado con lo de la pesadilla. Con respecto a los hijos, ya se verá. A mí también me da pena Harry a veces, aunque en el libro 6 le estoy cogiendo un poco de manía, pero es que creo que en el libro 6 todos los personajes están absolutamente "out of character", que dicen los ingleses, incluido Dumbledore, que yo sospecho que le da a la ginebra en sus ratos libres. Hasta Hermione, que es mi debilidad, hace unas cosas en HBP, que en fin... me callo para no soltar spoilers.

Un beso enorme, tamaño ballena azul.

Elena

Lo de genio me ha emocionado, te envío toneladas de gratitud. Espero que los siguientes capítulos también te gusten, porque yo escribo sobre la marcha, y a lo mejor me pasa como a cierta escritora, enloquezco y acabo liando a Hermione con Flitwick.

Un beso de chocolate de Honeydukes.

Lorena:

¡Hola, guapísima! Me encanta que te gustase esa escena, porque yo me lo pasé pipa escribiéndola: Sirius me parece un tío muy divertido, y sobre todo que le echa humor para sobrellevar el papelón que le ha tocado. Porque es evidente que lo está pasando mal, el pobre... ay, no sigo que me pongo taquicárdica.

Un beso del tamaño de los invernaderos de Hogwarts.

FinnFisshu88

Ja, ja, ja, así que te ha caído mal Boris, ¿eh? No me extraña, yo lo enchufaría cuando tuviese que ir a una fiesta (por aquello de los consejos) y el resto del tiempo lo dejaría en posición de apagado, para que no me destrozase la autoestima. Con respecto a que Hermione siente algo por Sirius... vamos a ver: es una mujer, tiene hormonas, no le falta cerebro y no está ciega... cualquiera con menos autocontrol que ella se le hubiera lanzado al cuello entre el primer y el segundo plato! Con respecto a los hijos de Remus y la licantropía... yo tengo entendido que la licantropía sólo se contagia mediante el mordisco, y eso las noches de luna llena. Una pista: la cosa no va con Remus.

Un millón de besos.

Gata2224:

Sí, Sirius es el hombre perfecto, demasiado. Y, como no hay mujer perfecta, tampoco existe el hombre perfecto. Pero hay algunos que se acercan bastante, je, je, je.

Besos a paladas.

Harry R.G.:

Gracias por los piropos, ¡guapísimo! Me alegro de que te gustase Boris, porque es uno de estos personajes que cobran vida propia y se escriben solos. La verdad es que no me hubiera importado que Harry acabase con Ginny de otra forma, pero es que encuentro a la Ginny del libro 6 tan distinta a la de libros anteriores que no me la creo, y además le he cogido manía, qué le vamos a hacer. La de los dos primeros libros me parece tierna y vulnerable, y me caía bien, pero a partir del quinto... También me gustaba la Cho Chang del libro 4, y la del 5 me parece insoportable. Sirius interrumpe a Hermione, como dije antes, porque teme que ella le cuente algo que no le va a apetecer oír. En cuanto a Molly, no van por ahí los tiros: tiene motivos más que suficientes para estarle agradecida a Sirius, se verá en capítulos posteriores.

Un beso del tamaño de la torre de astronomía.

Laia Bourne Black

Mil gracias por un review tan majete. Espero que te siga gustando.

Besos en cantidades industriales.

black suck

Estoy de acuerdo contigo por completo: quién fuera Hermione... ay... Gracias por un review tan guay y prometo mantener al muso en activo.

Besos como para parar el expreso de Hogwarts.

algida
Primero: gracias por las críticas. En serio, vais a hacer que me infle como un canario. Y segundo: sí, yo también creo que el viaje en el tiempo le ha reblandecido el cerebro a Hermione, porque si no, no se entiende.

Un beso del tamaño de Madame Maxime.

Nachita
Gracias por el review, y Hermione es una chica sensata, así que seguro que Sirius le gusta un poquito.

Besos de caramelo de limón (modelo Dumbledore).

Lem B.G.

Bueno, me has dejado flipada con tus teorías: en realidad, es más simple. Sirius no le deja hablar porque cree que le va a contar que la pesadilla consiste en que recuerda la muerte de Harry, y la verdad es que al pobre no le hace gracia que le cuente eso. Ya tá. En cuanto a que Harry se vaya con Ginny, no si yo puedo evitarlo.

Un beso del tamaño del egocentrismo de Draco Malfoy.

Nebriniel

¿Un beso entre Sirius y Hermione? Qué más quisiera... ¿quién de los dos? Lo de la pesadilla de Hermione, lo he contestado más arriba: Sirius no quiere que Hermione le cuente que sufre por la muerte de Harry, así de simple. ¿Por qué? Pues porque está colado por ella hasta la médula, pobrecillo. En cuanto a Remus, sí: también está para mojar pan.

Un beso más grande que la lista de conquistas de los Merodeadores.

Alis Black

Bueno, he actualizado lo antes que he podido, que no es poco. ¿Intentarías ganar una cena con Sirius? Vale, yo te lo dejo durante la cena, yo me quedo con los postres (risa sardónica)...

Un beso de plumas de azúcar de Honeydukes.

Hermilidi

Te entiendo perfectamente, a mí me parece que este Sirius es simplemente perfecto. Voy a preguntar dónde los hacen, para encargar uno. ¿Por qué Hermione no le pide a Sirius que se quede a dormir por ella? Pues por varios motivos, ya se verá. Gracias por tu encantador review, y no te preocupes, que lo del pensadero va a tener mucha miga.

Un beso de chocolate, del favorito de Remus.

tercySScloe

Caramba, gracias por la crítica. Me sonrojo y todo. Piensa que Sirius no puede mostrarse celoso, porque en realidad "esta" Hermione no se casó con él: se encuentra casada con él por las buenas, pero está enamorada de otra persona, y no procede mostrarse celoso. Y una cosa es que Sirius se muestre impasible y otra muy distinta es que por dentro lo esté de verdad. Ya lo verás. Y sí, Sirius atraería a toda fémina en un radio de... 100.000 kilómetros. Espero que te gusten los próximos capítulos.

Besos de bollitos de crema de esos que hacen los elfos de Hogwarts.

HoneyBeeM

Gracias por la crítica, guapísima, yo también me lo imagino así.

Un beso grande, grande, de violetas con salsa de chocolate calentita.

Nathalie Combs

Primero: gracias por un review tan largo (y majete). Me encanta que te guste el fic, y espero que te siga gustando tanto. En cuanto a parejas, coincido contigo en el Remus/Tonks, pero disiento en Harry/Ginny. Yo no la soporto. También coincido en lo de los padres de Hermione: parece que ella no les hace mucho caso, en los libros. Y en cuanto a Hermione, sí: tanto estudio le ha atrofiado el cerebro. Si no... ¿cómo es que rechaza a Sirius?

Un beso tamaño acromántula, de tarta de queso con salsa de fresa.

Orkin

Ja, ja, gracias por el review. Respondo a tu pregunta (porque puedo, ¿eh?): no, ellos no tienen hijos. Bueno, no los han tenido, de momento. Con el tiempo, ya se verá. Según evolucione el fic.

Besos de algodón de azúcar.

amsp14

Te ha gustado lo de ser un caballero, ¿eh? A mí también, para qué nos vamos a engañar. Has dado en el blanco con lo de Harry. Gracias por el review, guapa.

Un beso de manzanas de caramelo.

Carla Gray

Bueno, chica, coincido contigo, punto por punto y coma por coma, en lo que has dicho sobre Ginny. Tus reviews son tan interesantes como tus fics, pardiez! Y con respecto a lo de los hijos, te aseguro que no tiene nada que ver con Remus. Se refiere a los hijos de... hala, otra vez el teclado atascado, qué lata... Más información en capítulos sucesivos. Con respecto a Molly te equivocas, pero sólo en eso. Tiene motivos más que suficientes para estarle eternamente agradecida a Sirius.

Un millón de besos de tarta de manzana, Selva Negra, y tartas Sacher.

noin ange

Bien, Sirius se siente incómodo cuando hablan sobre hijos porque... espera que no me acuerdo. Bueno, te lo contesto prontito, en el fic. En cuanto a Harry, ya ves que ya lo ha visto, y las pesadillas seguirán.

Besos de cerveza de mantequilla.

Helen Black Potter

Lo de Molly ya lo verás. Coincido contigo: es conservadora a más no poder. Yo también espero que Hermione no deje a Sirius, porque sería para matarla.

Besos de bocaditos de nata.

isapotti

Gracias por el review, guapetona. Me allegro de que te guste la historia, y siempre intento actualizar rápido.

Una tonelada de besos saltarintes con sabor a ranas de chocolate.

Bueno, nada más por ahora. La actualización, la semana que viene (espero).

Cuidaos y abrigaos bien, que ahora hace fío.

Lara