Disclaimer: Ningún personaje de los que intervienen en este fic me pertenece. La vida es dura. Camarero, póngame otro vodka...
DE LA SARTÉN... ¿AL FUEGO?Capítulo 10: El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen William SHAKESPEARE
Los sábados son, tanto en el mundo muggle como en el mágico, días que dan mucho de sí. Cuántas cosas pueden pasar a lo largo de un largo sábado... y el que siguió al ataque de Marcus Flint fue un día fructífero... en todos los sentidos.
Flint fue apresado en espera de juicio y llevado a las mazmorras que para tal uso estaban acondicionadas en el Ministerio. Pasada ya la medianoche, Tonks regresó a su guardia con Shacklebolt, Remus se fue a su casa y Hermione y Sirius se quedaron en la suya. Moody quiso asegurarse de que Hermione se iba a dormir y le lanzó una mirada de advertencia a Sirius cuando salía por la puerta principal de la casa.
"Dale algo con poción somnífera"
"Alastor, no voy a drogar a Hermione en contra de su voluntad"
"Necesita descansar. Tiene que estar..."
"Creo que ha quedado claro que esta Hermione necesita bien pocas cosas para estar en alerta permanente, Alastor" -se limitó a constatar Sirius.
Moody aceptó a regañadientes. La verdad es que le había dejado sorprendido la forma en que la chica había dejado K.O. a uno de los mortífagos que más problemas les había dado hasta el momento, y al que no habían conseguido atrapar nunca. La otra Hermione era una auror capaz y entrenada, pero tenía que reconocer que la nueva estaba capacitada para lo que le echasen. Lo que hacía el instinto de supervivencia...
Cuando Sirius volvió al salón, donde Hermione estaba tomándose una taza de té caliente que le habían preparado los elfos con poción para las magulladuras, se la encontró un tanto reacia a dormir, tanto con poción como sin ella.
"¿Por dónde íbamos?" -le soltó a bocajarro.
Sirius suspiró, enarbolando figuradamente la bandera blanca.
"En que tú querías tener hijos y yo no" -respondió sentándose frente a ella. "Hermione, de verdad que no me gusta demasiado discutir este tema"
"¿Me dejas ver entonces el recuerdo de la otra Hermione?" -pidió ella mirándolo con ojitos de cordero degollado.
"Hermione, esa mirada la inventé yo..."
"Sí, ya lo sé" -lo interrumpió ella con un gesto impaciente. "Pero quiero saberlo, quiero verlo de primera mano. ¿Por qué no me dejas ver el recuerdo?"
Para sorpresa de Hermione, Sirius enrojeció casi imperceptiblemente.
"Ese tema lo discutimos en circunstancias... bueno... un tanto íntimas..." -explicó un tanto turbado.
Hermione se puso tan roja que parecía ella la que calentaba al té y no al revés.
"Eh... oh... bueno..." -empezó a tartamudear. "Aún así..."
Sirius se pasó la mano por la nuca, dubitativo. Sabía que era una batalla perdida de antemano.
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"¿De verdad que no te importa que vea el recuerdo?" -volvió a preguntar Hermione, levantando la mirada del pensadero, donde el recuerdo fluía con su característica textura entre líquido y gas.
Sirius soltó un gruñido.
"Sí que me importa. No me hace ninguna gracia, pero al fin y al cabo, es tu recuerdo y prefiero que lo veas a explicártelo yo" -refunfuñó el animago. "Voy a comer algo, la cena debe de estar todavía caliente. Estaré abajo" -finalizó, obviamente deseoso de salir de allí cuanto antes.
En cuanto Hermione se quedó sola, respiró profundamente e introdujo la cara en el pensadero. Se sintió caer en una enorme habitación, iluminada tenuemente por la luna llena que brillaba a través de los ventanales abiertos. Se vio a sí misma mirándola junto a los pesados cortinajes, vestida tan sólo con una camisa de pijama que le quedaba enorme. Lo reconoció como el pijama que llevaba puesto cuando se despertó tras su viaje en transportador temporal. Y la habitación era su dormitorio. Oh, oh... entonces...
Se giró lentamente y con renuencia dejó caer la mirada sobre la cama. Pacíficamente dormido y tapado hasta la cintura con la sábana estaba Sirius. La piel del torso, suavemente iluminada por la tenue luz, parecía tener matices azulados. La Hermione real se quedó mirándolo como hipnotizada: desprendía un aura de serenidad y belleza que impregnaba toda la escena, el tórax subiendo y bajando suavemente. Debería estar prohibido tener aquel aspecto, pensó.
Entonces, Sirius abrió los ojos lentamente y se incorporó en la cama, pasándose suavemente las yemas de los dedos por los párpados, en un gesto que lo hacía parecer muy joven y vulnerable. En el movimiento, la sábana se deslizó y la Hermione real se tapó la cara con las manos, en un gesto involuntario.
"Idiota" -pensó avergonzada. "Pareces una adolescente virginal entrando de tapadillo a ver una película para mayores"
Abrió lentamente los dedos que le tapaban los ojos. Lo que había descubierto la sábana era el pantalón del pijama que hacía conjunto con la camisa que llevaba puesta la Hermione del recuerdo. Suspiró con alivio. Miró a su alrededor, temerosa de que alguien pudiese verla hacer el ridículo de aquella forma bochornosa.
"Hermione, guapa..." -pensó-; "esto te lo vas a llevar a la tumba, ¿eh?"
Sirius se levantó de la cama sin hacer ruido y se acercó a la Hermione del recuerdo, que seguía mirando a través de la ventana, ensimismada. Suavemente, la abrazó por la espalda, cruzando los brazos sobre la cintura de ella, e hizo que la chica se recostase contra él, apartándole el pelo y besándole con gentileza la base del cuello. Ella sonrió muy ligeramente, y los dos se quedaron de pie, iluminados por la luna llena, abrazados y en silencio.
La Hermione real sentía que era imposible enrojecer más. Era... era como mirar por el ojo de la cerradura... El corazón le latía a mil por hora, avergonzada por espiar una escena tan íntima. Le costó un rato darse cuenta de que la mujer que estaba siendo abrazada era ella misma. Al cabo de unos instantes, la voz grave y entonada de Sirius se oyó en la habitación.
"¿En qué piensas?"
"Sirius... yo... me gustaría tener hijos..." -susurró ella, en un tono tan bajo que a la Hermione real le costó trabajo oírla.
El animago se puso serio, de repente, y se separó un poco de ella.
"No" -dijo simplemente.
Ella se giró y se quedó de frente a él.
"Sé que tú también lo deseas" -continuó imperturbable.
Él la miró como si le costase toda su fuerza de voluntad negarse a lo que ella le pedía.
"Claro que también lo deseo" -le confirmó. "Pero ¿qué pasará cuando regreses de tu viaje al pasado? Que te encontrarás casada conmigo. Con alguien a quien no ves desde hace diez años. Imagínate que además de encontrarme a mí como un anexo indeseado a tu vida, te encuentras con un bebé de pocos meses... A mí podrías mandarme a paseo, pero te verías obligada a cuidar del crío, no serías capaz de abandonarlo..."
"Yo jamás te mandaría a paseo" -insistió ella con empecinamiento.
"Tú no, cabezota, pero cuando regreses del viaje con el transportador, no serás exactamente tú" -continuó él, haciendo esfuerzos para que ella viese las cosas con su mismo punto de vista. "Tendrás que empezar de cero, y para eso lo ideal no sería tener a un pequeñajo dando saltos a tu alrededor llamándote mamá"
Ante la mención de la palabra mamá, a la Hermione del recuerdo se le puso cara de boba y no pudo evitar una sonrisa. Sirius resopló desesperado.
"¡Tú no lo conocerías, Hermione! ¡Te perderías el embarazo, su nacimiento... no tendrías recuerdos de tu propio hijo! ¿Es eso lo que quieres?"
Esos razonamientos parecieron hacer más mella en la chica, que lo miró a los ojos con expresión entristecida.
"¿Y si nosotros... si yo... no...?" -logró articular.
"Eso es lo que temes, ¿no? Que nos separemos... Te enamorarías de otra persona, y tendrías otros hijos..." -él intentaba consolarla, pero al ver la expresión de ella, intentó bromear- "...aunque ya no serían tan guapos, claro..."
"Idiota..." -murmuró ella, golpeándole el brazo delicadamente con el puño.
Él la miró fijamente. La cogió por los hombros y la acercó a él, abrazándola fuertemente. Le costaba muchísimo renunciar a tener hijos con esta Hermione, sobre todo sabiendo que corría el riesgo de no tenerlos nunca, pero sabía que era lo mejor para los dos.
"Vamos... disfrutemos del tiempo que nos queda para estar juntos"
Se quedaron un rato así, abrazados en silencio, y la Hermione real, que estaba segura de que había visto más que suficiente, salió del pensadero lo más rápido que pudo, agradeciendo que Sirius no estuviese allí para verla.
Necesitó permanecer un rato sentada junto al fuego para que los latidos del corazón recuperasen su lenta cadencia habitual. Vaya con el recuerdo envenenado que le había dejado su otro yo... acababa de presenciar en primera fila la intensidad de los sentimientos que ella y Sirius habían compartido como pareja. Hermione, quizás por la dureza de las circunstancias que le habían tocado vivir, huía de las cursilerías como de la peste, pero lo que había visto no era simplemente un montón de azúcar. En su vida, nunca, ni con Harry, se había sentido tan adorada y protegida como la Hermione que había visto.
Recordó sus conversaciones con Tonks y con su madre, en las que se mostraba incrédula cuando le decían que había estado enamorada de Sirius. ¡Incluso se lo había insinuado al propio Sirius! Se puso de pie de un salto, cada vez más agitada. Luego se sentó de nuevo, se levantó, fue hacia el pensadero, volvió a sentarse...
"Necesito... necesito un té..." -pensó para sí-; "...o un café... o algo más fuerte..."
Pero Hermione sabía perfectamente que lo que necesitaba no era nada de todo eso.
Se hundió por completo en la butaca y se tapó la cara con las manos. Recordó que le había dicho a la metamorfomaga que no creía que pudiese compartir con Sirius las cosas que ella pensaba que debía compartir una pareja: la amistad, el compañerismo, el apoyo mutuo... Pero ahora veía claramente que compartían todo eso y mucho más. Y que por más que Sirius intentase mantenerse lo más distante posible con ella para que no se sintiese presionada, había visto con claridad meridiana que el animago la amaba profundamente.
Pero Harry... ella lo seguía queriendo; aunque se había sentido decepcionada por su forma de actuar en algunas ocasiones, pero nada le parecía lo suficientemente grave como para dejar de amarlo de un día para otro. Es verdad que era un Harry más endurecido, más frío... pero el destino se había ocupado de dejarlo acorralado en un callejón sin salida, al final del cual estaba el mago más tenebroso de todos los tiempos. Era él... o Harry. Seguramente Hermione no habría tomado las decisiones que había tomado su amigo, pero no podía culparlo por ello.
"Mierda" -susurró en voz baja. Ahora sí que estaba hecha un lío. Necesitaba tiempo... tiempo para pensar... y tiempo que pasar con los dos.
Claro que lo que la inexperta Hermione no sabía es que hay ciertas cosas que no se pueden planificar ante un calendario.
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Harry llegó de madrugada desde Escocia, a donde había salido zumbando la tarde anterior siguiéndoles los pasos a Holofernes Egan y Lear McFadden, dos ex-altos cargos del Ministerio que habían sido acusados y declarados inocentes de colaborar con los mortífagos. Cuando acudió a casa de Alastor Moody para comentarlo con él, éste le contó lo que había pasado con Flint y Hermione.
"Maldita sea, Alastor" -gruñó Harry en un tono de voz lo suficientemente irritado como para preocupar a su interlocutor. "Podías haberme enviado una lechuza, hubiese vuelto inmediatamente"
"Como ves, no hubo ninguna necesidad, Harry" -lo tranquilizó Moody dándole una palmadita en el hombro. "Hermione se bastó ella sola para dejarlo fuera de combate"
Harry asintió en silencio. Estaba tremendamente complacido de que Hermione fuese capaz de defenderse sin ayuda. Había descubierto que Egan y McFadden seguían fieles a la causa y en contacto con otros mortífagos falsamente arrepentidos o simplemente en paradero desconocido. Por separado tal vez no resultasen un problema, pero juntos y unidos bajo el estandarte de los Malfoy, podían hacerle a Hermione la vida muy, muy difícil.
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Ese mediodía, Harry y Hermione comían juntos en el Caldero Chorreante, después de que la chica hubiese aceptado la invitación del primero, que quería oír de primera mano toda la historia. Ron, que también iba a comer con ellos, todavía no había aparecido.
"Ese Flint... desde Hogwarts se veía por dónde iban a ir los tiros..." -decía Harry pinchando las rodajas de tomate como si fuesen la cabeza del ex-jugador de quidditch.
"Bueno, uno menos..." -intervino alegremente Hermione. "¿Cuántos mortífagos crees que pueden quedar en libertad?"
Harry frunció el ceño.
"Es un número difícil de precisar" -dijo-; "los dos que he visto ayer en Escocia, Egan y McFadden, están en contacto con otros. Sabemos que Parkinson y Goyle siguen fieles a la causa, y parece que Parkinson esconde a los Malfoy en algún lado, pero no sabemos dónde. Dudo que en Malfoy Hall, sería muy arriesgado. Crabbe también está en libertad, y Zabini, aunque nunca hemos podido probar nada con respecto a Zabini... Ron y Ginny están en ello... y Wilgoren y Jugson, que usaron la excusa de la maldición imperius... el hijo de Travers, que estudió en Durmstrang... calculamos que pueden ser unos veinte, en total, pero es posible que sean más..."
"¿Veinte?" -exclamó Hermione asombrada. "Caramba, no sabía que podían ser tantos... de todos modos, en mi pasado, Zabini nunca estuvo mezclado con los mortífagos, aunque puede que en este las cosas hayan cambiado..."
Harry negó con la cabeza.
"No, yo tampoco lo creo, y además él y Malfoy siempre se llevaron muy mal" -concluyó. "Pero sí, son muchos... ¿asustada?"
Hermione sonrió.
"Ya sabes que no... no estaba asustada cuando sólo quedábamos Remus y yo... ahora que están en inferioridad de condiciones, te aseguro que no me impresionan"
"No te confíes" -le aconsejó Harry adoptando una mirada sombría.
"No lo hago" -rechazó ella con un gesto. "Dejad de sobreprotegerme, ¿queréis?"
"Yo no te sobreprotejo, Hermione" -trató de explicarle Harry inspirando profundamente. "Y no te creas que te subestimo. Durante toda mi vida me he enfrentado muchas veces a Voldemort o a esas ratas sanguinarias de sus mortífagos, y afortunadamente siempre he tenido miedo"
"¿Miedo?" -inquirió Hermione con mirada de incredulidad.
Harry asintió. "¿Te acuerdas del torneo de los Tres Magos?"
"Claro"
Harry tenía la mirada perdida en algún punto de la pared. "Creo que fue la primera vez que tuve realmente miedo de que me mataran".
Hermione no dijo nada. Harry parecía haber comenzado una particular forma de confesión.
"No estaba preparado, pero aunque lo hubiese estado, las pruebas eran aterrorizadoras. Competía con Diggory y Krum, y aunque pareciese una damisela en apuros, incluso Fleur estaba mucho más capacitada que yo para el torneo. Me moría de miedo... cuando salí a enfrentarme con el colacuerno, sólo quería huir... la prueba del lago no fue tan dura, pero el laberinto era una auténtica pesadilla... y al final del laberinto estaba Voldemort..."
Se quedó un rato en un silencio denso que Hermione no se atrevió a romper. El Harry que ella conocía no solía hablar demasiado de aquel-que-no-debe-ser-nombrado, y tenía la sensación de que éste tampoco.
"Cuando el cáliz escupió mi nombre, Dumbledore, McGonagall, Ojoloco... hasta Snape, me miraban como si fuese una oveja atada a un árbol en mitad del bosque prohibido... ellos ya sabían a lo que me enfrentaba... y tenían miedo" -Harry hizo una pausa para respirar profundamente. "Voldemort había puesto en marcha un plan muy elaborado para llevarme al cementerio y conseguir algo de mi sangre para resucitar y a la vez ser inmune a la protección de mi madre" -continuó Harry con un rictus amargo. "Y en cuanto estuvo completo y vivo de nuevo, me estuvo torturando un rato y después quiso matarme enseguida. Yo lo esquivé y me escondí detrás de una lápida, pero sabía que era cuestión de tiempo, que tardaría unos minutos más o menos, pero que sin la protección de mi madre no tenía nada que hacer. Y la verdad es que no quería morirme, pero menos aún quería morirme escondido. Mientras, Voldemort se reía de mí. Así que salí de detrás de la lápida con la varita en alto, dispuesto a morir de pie, como mi padre. Estaba aterrorizado, pero salí igual. El resto ya lo sabes... los espectros de mis padres me ayudaron y pude escapar con vida..."
Hermione asintió. Todavía no se atrevía a decir nada.
"Tenía quince años... todavía no sabía lo de la profecía, pero de alguna forma intuía que Voldemort no iba a descansar tranquilo hasta que me matase, y el miedo no me abandonó nunca" -Harry enfocó sus ojos por un momento en los de Hermione, antes de volver a dejar la mirada perderse en algún punto indefinido. "Durante todos estos años no me importaba nada morir, pero lo que no quería era que él sobreviviese. Si me hubiesen propuesto morir después de cargármelo a él, hubiese firmado lo que fuese. ¿Entiendes?" -Harry volvió a mirarla, esta vez con intensidad.
"Creo que entiendo lo que quieres decirme, Harry..." -murmuró Hermione asintiendo lentamente.
Harry se pasó la mano por el pelo nerviosamente, dejándolo hecho un desastre. "Cuando Sirius nos contó que habías viajado desde un futuro en el cual Voldemort había vencido... aquella era la peor de mis pesadillas, Hermione... ese... ese ser, el que había matado a mis padres, y a Cedric, y a casi todos los miembros de la primera Orden del Fénix... iba a sobrevivir y vencer. Tantos años de dolor y muerte, tanto sacrificio, el sacrificio de mi madre... ¡para nada!"
Hermione empezó, por primera vez desde que había visto en el pensadero el recuerdo sobre el secuestro de Ginny, a comprender a Harry. Puso su mano sobre la de él y la apretó ligeramente.
"Seguramente me he equivocado muchas veces, a lo largo de estos años..." -reflexionó él. "Pero volvería a tomar todas y cada una de las decisiones que tomé. Algunas de esas decisiones nos distanciaron, pero tenía que hacerlo"
Hermione asintió otra vez. Le pasó la mano por el pelo, intentando ordenárselo un poco, sin éxito.
"No podría soportar perderte" -le soltó él de golpe y porrazo. "Lo que intentaba decirte antes es que lo malo no es tener miedo, porque tienes... tenemos... motivos más que justificados para tenerlo: lo malo es que el miedo te condicione. Debes tener cautela, y no salgas nunca sola. Quiero que Sirius te acompañe a todas partes cuando no estés de turno conmigo. Si yo hubiese actuado siempre solo, ya estaría muerto. Eres lo más importante para mí; ganar la guerra no tendría sentido si te ocurriese algo. Espero que estén interrogando a ese Flint sin demasiados miramientos" -añadió con una mirada fría que hizo estremecer a Hermione.
"Supongo que no apoyarás los interrogatorios... eh... agresivos, ¿verdad?" -le preguntó ella vacilante.
"Por supuesto que no apoyo la tortura" -matizó él mirándola intensamente. "Pero espero que le hayan hecho engullir un litro de veritaserum y le hayan sonsacado dónde se esconde esa sanguijuela de Malfoy"
Hermione lo miró dubitativa.
"Sabes que hay un antídoto para el veritaserum, Harry" -le recordó ella. "¿Qué harías si Flint se lo hubiese tomado?"
Harry pareció dudar un momento. Le sonrió suavemente y colocó su otra mano sobre la de su compañera, acariciándola discretamente.
"Nuestros compañeros tienen métodos para interrogar a los detenidos que no implican la tortura, Hermione. Jamás apoyaría otras formas más... contundentes" -afirmó.
Hermione pareció tranquilizarse, y Harry le dio un sorbo a su cerveza de mantequilla. En realidad, Harry sabía que seguramente Flint no se había tomado el antídoto, pero si lo hubiese hecho, no tendría ningún reparo en aplicarle un par de cruciatus bien dados a Flint, con tal de sonsacarle dónde se escondían los Malfoy. Hermione parecía no comprender que los mortífagos no podían ser tratados con melindres. Eran crueles y sanguinarios, y si la atrapasen con vida, seguramente ella cambiaría de parecer y aprobaría sus métodos.
Hermione volvió a suspirar. Harry se mostraba profundamente enamorado de ella, pero... algo no encajaba en el esquema que le había acompañado en los últimos años. Este Harry no era el mismo que el otro Harry. Más frío, más despiadado, menos vulnerable... Lo quería mucho, muchísimo, y seguía siendo su mejor amigo, pero no podía lanzarse a sus brazos sin más. Había algo que se lo impedía.
"¡Hola! ¿Lleváis mucho rato esperando?"
El pelirrojo acababa de hacer su aparición en el Caldero, jadeante, con la túnica llena de cenizas y signos visibles de que acababa de utilizar la red flu. Sus dos amigos separaron las manos entrelazadas rápidamente, aunque no lo suficiente como para que él no lo notase y enarcase las cejas ligeramente.
"¡Ron!" -exclamó Hermione levantándose para darle un abrazo.
Harry se limitó a saludarlo con un movimiento de cabeza y una palmada en la espalda, cuando se sentó a su lado. El pelirrojo empezó a quejarse de que seguir a Zabini era más aburrido que vigilar al calamar gigante, que parecía estar limpio de cualquier contacto con los mortífagos y que no encontraban ningún indicio de actividades extraordinarias en su rutina habitual. Cuando llevaban un rato de animada charla, Hermione se levantó para ir al baño, y los dos amigos la siguieron con la mirada hasta que desapareció tras la puerta. Entonces, el varón más pequeño de los Weasley se giró hacia su amigo y se lo quedó mirando con seriedad.
"¿Eh? ¿Qué te pasa? ¿Quieres explicarme por qué me miras así?" -le preguntó Harry con cara de cabreo.
Ron inhaló aire y lo expulsó lentamente.
"Explícame tú, Harry. Ella es la esposa de Sirius"
Harry puso cara de sorpresa. De todos sus amigos, de quien menos se hubiera esperado que notase algo era de Ron.
"Estás viendo cosas que..."
"Ahórrate las monsergas, Harry" -lo interrumpió Ron con un gesto. "Supongo que hubo algo entre tú y ella hace tiempo, o en el pasado del que viene, pero es Sirius, tío... aquel que comía ratas por estar cerca de Hogwarts para ayudarte durante el Torneo de los Tres Magos, ¿recuerdas? Al que se cargaron en el pasado de esta Hermione por ir a salvarte al Departamento de Misterios. Tu padrino, tío... eres como su hijo..."
"Ya lo sé, Ron... estoy seguro de que Sirius..."
"Sí, seguro que Sirius lo entiende" -acotó Ron con cara de mala leche. "Pero en el pasado de esta Hermione tú la palmaste hace dos años y Sirius hace quince. Llevas las de ganar, eres su mejor amigo, y ella siempre tuvo debilidad por ti" -Harry frunció el ceño al oír las palabras del pelirrojo-; "pero aunque Sirius lo permita, porque Sirius te quiere como un padre... se va a quedar hecho una mierda..."
Harry enterró la cabeza entre las manos. Todo lo que Ron le decía era verdad, pero...
"Lo sé. Pero no puedo evitarlo" -le contestó con un gesto de derrota.
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Hermione leía ensimismada junto a la chimenea del salón, cuando Sirius entró en casa, tiritando de frío. Había venido en su moto, y cuando lo hacía se negaba a utilizar hechizos calefactores. Decía que entonces no tenía gracia.
"¿Qué tal el día?" -le preguntó ella con una sonrisa tímida. Ninguno de los dos había tocado el tema del pensadero.
"Bien, aunque de momento, parece que Flint no sabía nada del escondite de los Malfoy" -explicó, tras abrazarla y besarla en la mejilla. "¿Te parece bien que salgamos a cenar fuera o ya tienes planes?" -le preguntó el animago.
Hermione asintió. Se estaba acostumbrando rápidamente a la compañía y las muestras de afecto por parte de Sirius. Se sentía cuidada y protegida cuando estaba con él, y aunque sabía que no lo necesitaba, era un muy agradable cambio, después de tanto tiempo de obligada autosuficiencia.
"No, me encantaría salir a cenar contigo" -respondió sonriente.
Sirius sintió un aumento súbito de la temperatura ambiente. "La verdad es que estoy muerto de hambre".
"¿Has comido con Moody?" -supuso Hermione. El viejo auror se enfrascaba en el trabajo de tal forma que era incapaz de recordar que sus subordinados necesitaban llenar el estómago de vez en cuando.
"Sí, y con Cordelia" -respondió Sirius.
"Con... ¿Cordelia? No sabía que hoy también trabajabais juntos..."
Sirius la miró con una cara absolutamente hermética.
"Cordelia es excepcionalmente buena en interrogatorios" -le respondió. "Se tardan al menos dos días en recibir la autorización para utilizar el veritaserum, y generalmente es ella la que suele empezar a intentar sonsacar algo"
Hermione se quedó mirándolo con cara de boba, y sin saber por qué le vinieron de pronto a la cabeza las retorcidas maneras en las que Cordelia podría interrogar a un detenido. Sirius se dio cuenta de lo que estaba pensando y se echó a reír de buena gana.
"¡Caramba, Hermione, y yo que pensaba que eras una buena chica...! No, no es así como Cordelia interroga a los detenidos, aunque seguro que Flint lo preferiría..." -le aclaró, ante el bochorno de Hermione, que estaba tan roja que parecía a punto de estallar. "En realidad, Cordelia es una experta en Legeremancia, y en general en muchos hechizos y pociones que se utilizan para que el interrogado baje las barreras mentales y permita que hurguemos en su mente..."
"Oh..." -se limitó a decir Hermione. Bueno, era evidente que si Cordelia era una auror cualificada, no era sólo por saber pintarse la raya del ojo.
"Veo que te sorprende..." -insinuó Sirius con sorna.
"N... no... yo... bueno..." -tartamudeó Hermione sin saber qué decir. "La verdad es que Cordelia... no me parecía..."
"Cordelia es muy lista, no la subestimes" -le dijo Sirius enarcando una ceja. "Aunque parezca que sólo usa la varita para peinarse, no es así. En realidad es extraordinariamente hábil..."
Hermione sintió una punzada al oír esto.
"Me alegra... tener a alguien tan... capacitado, en nuestro grupo" -murmuró, mordiéndose la lengua al momento de decirlo.
Sirius puso una media sonrisa maliciosa.
"Oh... detecto cierta animadversión hacia Cordelia..." -insinuó, disfrutando con la primera vez que detectaba una debilidad así en Hermione. "¿Tiene algo que ver la abierta adoración que me profesa?" -le preguntó con guasa.
Hermione volvía a tener la cara de color fresa.
"¿No te lo tienes un poco creído?" -inquirió ella fríamente en respuesta. "De cualquier modo, no veo muy correctos sus obvios intentos de... bueno, cómo se comporta contigo... al fin y al cabo..." -no pudo continuar.
Sirius se lo estaba pasando en grande.
"Al fin y al cabo, estoy casado, ¿no?" -finalizó la frase por ella. "Pero ella saben que tú no eres la Hermione que todos conocíamos, y que hace diez años que no me ves... Cordelia puede suponer que tú y yo, como en realidad es cierto, no hacemos demasiada... vida matrimonial, ¿me equivoco?"
Hermione ya pasaba del rojo fresa y lucía un bonito tono butano.
"N... no, pero de todos modos, no está bien... porque... porque..."
"Porque simplemente, no está bien" -finalizó Sirius, sonriendo con sinceridad y dejando ya de tomarle el pelo. "Sí, por supuesto que tienes razón, sea cual sea mi relación contigo ahora, te aseguro que la actitud de Cordelia no me resulta muy apropiada"
Hermione cerró la boca.
"De todos modos" -continuó Sirius- "no debemos ser demasiado duros con ella... sobre todo porque deberíamos aplicarle el mismo rasero a todos, y si juzgamos demasiado estrictamente a Cordelia..." -Sirius se inclinó hacia Hermione, hasta que estuvo a escasos centímetros de ella-, "...deberíamos hacer lo mismo con todo el mundo, ¿no?"
Hermione sintió cómo el estómago parecía haberle desaparecido del abdomen para luego volver a aparecer con un yunque de treinta kilos en su interior. En ese momento, se dio cuenta de lo que significaban las palabras de Sirius: si juzgaban demasiado estrictamente a Cordelia, deberían hacer lo mismo con el bueno de Harry... porque salvando las distancias, los dos se estaban comportando de forma parecida. Y si ella sentía que le hervía la sangre al ver a Cordelia intentando ligarse a Sirius mediante todas las armas a su alcance, seguramente Sirius había sentido lo mismo cuando ella y Harry habían estado a punto de besarse en los jardines de La Madriguera.
"Dejemos de hablar de Cordelia, que es un tema poco interesante" -propuso Sirius con una sonrisa cálida y abierta. "He pensado que te gustaría ir a un restaurante que hay cerca de Diagon Alley, donde también íbamos con frecuencia" -sugirió.
"De acuerdo" -aceptó Hermione, agradecida por el cambio de tema. "Así podríamos retomar la cena que cierto mortífago tuvo la mala baba de interrumpirnos ayer"
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"Incitamentum" -pronunció Hermione ante el sobrio espejo de su cuarto de baño, que al momento transformó sus líneas rectas en una moldura barroca, histriónica y gesticulante. "Hola, Boris"
"Oh, hola, Hermione, querida" -saludó Boris con indiferencia, rencoroso por el tiempo que se había pasado en hibernación. "¿Necesitas algún consejo o es que sólo quieres pelearte un rato conmigo?"
Hermione se echó a reír.
"No necesito consejos, Boris, pero hoy me encantaría hacer una excepción y que me asesorases sobre qué ponerme" -le explicó divertida. "Verás, Sirius y yo vamos a cenar fuera, y hoy me apetecería ir un poco..."
Pero Boris no la dejó terminar.
"¿Consejos? ¿Quieres mi asesoramiento?" -casi gritó el espejo, que parecía que de pronto le había tocado la lotería. "¡No puedo creérmelo! ¡Te has vuelto humana, pequeña... humana!"
Hermione puso cara de fastidio.
"Siempre he sido humana, al contrario que tú, plasta" -le replicó. "Oye, no quiero nada del otro jueves, sólo que me digas qué me pongo, para... bueno, para no ir como siempre, pero sin parecer demasiado... distinta..."
Ante tamaña contradicción, Boris, que por algo era el mejor "stylist coach" del mundo mágico, no pudo menos que crecerse y aceptar el desafío con espíritu olímpico.
"Mmmmmm... sin ir como siempre, pero no demasiado distinta... mmmmm..." -murmuraba Boris, que parecía a punto de rascarse una ceja inexistente-; "difícil, pero no imposible... lo primero, nada de tejanos... lo ideal sería un vestido corto de cóctel, negro a poder ser, porque tú con colores... no sé, no sé... con una chaqueta informal, o mejor todavía un trench en algún color neutro... para compensar, unos tacones, y unos pendientes impactantes... y..."
Hermione suspiró. Aquello había sido una mala, muy mala idea...
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¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Bueno, lo dejo aquí porque ya estoy harta de escribir. A ver qué os parece, y no os quejéis, que os he dejado entrar en el recuerdo de la discusión de los bebés, ¿eh? Hale, tanto que lo pedíais, pues ya lo tenéis.
¡Qué mono es Sirius, ¿eh! ¿Os he dicho ya que me parece un encanto? Bueno, pues cada vez más. Si no me lo trae Santa Claus, se lo pido a los Reyes, por aquello de la competencia.
¡ATENCIÓN! En el próximo capítulo pasarán varias cosas: Sirius y Hermione se van a cenar, pero algo les interrumpe (de nuevo) la cena. ¿Qué pasará? Recordad que es sábado y por tanto Tonks ha vuelto de su guardia, pero se ha ido Remus, que está de turno el sábado y no después por la luna llena. Aunque se encontrarán la noche del sábado, por motivos que ya os contaré...
Otra cosilla: he visto por fin Harry Potter y el Cáliz de Fuego, y no tengo palabras... ¡me ha encantado! Bueno, voy a dar mi opinión personal, a quien le importe un rábano, saltaos el párrafo... Ya sé que se pasan por el forro algunas cosas, pero es que adaptar ese peazo libro no es fácil... yo me lo he pasado en grande, y me ha sorprendido Daniel Radcliffe, el actor que hace de Harry, que hasta ahora tenía la expresividad de una acelga, pero me ha entusiasmado lo bien que finje estar acoj... muerto de miedo, quiero decir (por aquello del rating). Las caras que pone cuando va a enfrentarse al colacuerno, son de antología. Y la verdad es que la ambientación se sale. Los tíos lo han logrado, de verdad. Lástima que vistan a Hermione para el Baile de Navidad como si fuese un repollo... Krum me ha gustado, la verdad es que el chico siempre ha tenido mis simpatías. Lástima que hayan dejado a Sirius aparcado... pero bueno, siempre nos queda la siguiente película, ¿no?
Y ahora, los reviews...
DrEaM-KaT
Así que un besito, ¿eh? Anda que no pides nada, tú... De momento aquí tienes un potito recuerdo del pasado...
Besos peludos y suaves de Crookshanks...
Fran Granger PW
Ja, ja, ja, a mí también me gustan las mismas frases que a ti. Bueno, no sabemos todavía si Tonks está embarazada o no, es Sirius el que lo ha dado por supuesto... aunque sabiendo que es ella la que se toma la poción anticonceptiva, es como para temerse lo peor... ¿o lo mejor? Y en cuanto a McGonagall dando clases de planificación familiar... bueno, es que se me ponen los pelos como escarpias sólo de pensarlo... uf... En cuanto a la cena romántica Hermione/Sirius, a eso van, pero ya verás cómo las circunstancias (y una autora un tanto sádica) hacen que esta cena tampoco llegue a los postres... ñec, ñec, ñec...
Bueno, hago caso omiso de tu intento de sonsacarme con quién se queda Hermione, y te mando un beso apasionado de Hermione o de Ginny, la que prefieras...
Nebriniel
Veo que has disfrutado el capítulo 9, sobre todo por la acción... bueno, pues espérate al próximo, que ya verás, ya... voy a tener que darles unas vacaciones a todos, para compensar... Sí, tendrás que esperar algo más para ver algo de romance consumado en este fic, pero no tanto como crees... je, je,je..
Pues hale, para que veas, otro beso (este casto, en la frente, para que no te vicies), de Sirius...
Lluna de mitjanit:
¿Has visto una bufanda rosa fucsia y verde fosforito? Caramba, veo que la realidad supera a la ficción... pues nada, a ver si la encuentro y se la regalo a Tonks por Reyes... Tonks, todavía no sabemos si está embarazada o no, sólo sabemos que Sirius lo supone y que Remus cree que no (de todos modos, los hombres nunca se enteran de nada, así que de Remus no nos podemos fiar. Sirius es más intuitivo). Aunque nos vendría mejor saber la opinión de Tonks y si se ha tomado la poción o no... En cuanto a tu beso del tamaño de la cuenta de Gringotts de los Malfoy... el que estén en la cárcel no significa que se hayan arruinado, ¿no?
Bueno, pues un beso del tamaño de la cuenta de Sirius, hala, que ese está forrado sin duda...
LynxBlack
Pues no, un Sirius así ni se vende ni se alquila, porque si así fuese ya habría pedido yo un préstamo al Banco Nacional... Ya ves que en lo de los niños has acertado, pero no matemos a Cordelia, hombre... con que Sirius no le haga caso, ya tiene bastante castigo, la pobre...
Un beso en la mejilla, de parte de Sirius (no me lo agobiéis)...
Cassandra Black
Me gusta que le encontrases humor al fic, porque es lo que más me está costando... Sí, todos son unos caballeros, pero sobre todo Sirius y Remus, que al fin y al cabo son los mayores... pero Harry, exactamente como un caballero no se está portando, ¿no? Vale que esta Hermione no está enamorada de Sirius, pero caramba, que es su padrino, coincido con Ron (por una vez en la vida)... En fin, ya sé que a Harry se lo perdonamos todo por ser quién es, pero que no se confíe. Eso de que en el amor y en la guerra todo hoyo es trinchera... tampoco, ¿eh?
Un elegante beso en el dorso de la mano, de Remus (es al que más le pega un beso así...)
La Dama Arual
Bueno, lo que me he reído con un review... sobre todo con la Hermione volviendo de trabajar "soy Rambo y no siento las piernas" y Cordelia en plan "Barbie fiesta Sly"... esto te lo copiaré en algún capítulo, lo presiento, así que vete poniéndole el copyright...
Er... un beso de... ¿Legolas, por ejemplo? Je, je, je...
Clawy
Mmmmm… no, no podemos matar a Cordelia, pobrecilla… pero sí podemos hacer que Sirius ni la mire, que yo creo que le va a dar más rabia... Veo que todos habéis dado por buena la explicación de Sirius... pero mira que Sirius es un tío, y todos los hombres justifican los cambios de humor de una chica por cualquier tipo de cambio hormonal... en fin, ya veremos cómo acaba ese posible embarazo...
Un beso muy cariñoso de todos los hermanos Weasley...
HoneyBeeM
Hola, ¿cómo andamos? ¿Sirius mujeriego? ¿Dónde lo dice? Pues en ninguna parte, pero cuando Harry cotillea el recuerdo de Snape en el pensadero (La Orden del Fénix), ve a un Sirius adolescente, guapo a rabiar y al que mira una chica con ojitos de cordero degollado, sin demasiado éxito. El resto de la leyenda del Sirius mujeriego en realidad es obra de los fics, je, je, je... Pero bueno, estoy de acuerdo en que, si Sirius era un mujeriego (en este fic Tonks lo insinúa), desde luego se ha enamorado de Hermione hasta el tuétano...
Un beso muy tierno de Bill Weasley (que según Rowling, es el Weasley que está más cañón...)
algida
Jo, pues no se me había ocurrido lo del cruce licántropo-metamorfomaga, ja, ja,ja... aunque en principio no sabemos nada de la herencia de la licantropía, ¿no?
Un beso tímido, tímido, de Harry.
Tania Stratman
Bueno, compararme con Carla ya es un halago en sí. Los mortífagos se van a quedar un poco traspuestos, no sólo con perder a uno de los suyos (Flint), sino porque en el próximo capítulo, los aurores van a mover ficha y... no puedo leer más. Y no, Sirius no puede seguir manteniendo el control porque al pobre le va a dar un infarto. De ahora en adelante va a controlarse cada vez menos... (música de suspense)...
Una hilera de besos por el antebrazo, del merodeador que prefieras...
Hermilidi
Buena pregunta: ¿por qué está Hermione celosa de Cordelia si no prefiere a Sirius? Pues, aunque te parezca mentira, puede ser por un cierto espíritu de propiedad... a veces queremos algo sólo porque otro también lo codicia, ¿no? ¿Será esto lo que le sucede a Hermione? ¿Ah? Hermione está acostumbrada a pelear con mortífagos, pero un mortífago siempre es un mortífago, y son duros de pelar, aunque nuestra chica lo es aún más... a lo que está acostumbrada Hermione es a pelear todos los días... ¡de los dos últimos años! Claro, práctica no le falta... Bueno, y en cuanto a Tonks... ya veremos si está embarazada o no y cómo reacciona Remus ante tal posibilidad... démosles tiempo...
Un tierno y expresivo beso de nuestro licántropo favorito...
Ginger:
Caramba, esa Poppy Popp debía de ser todo un personaje, ja, ja, ja... Bueno, Cordelia es más sutil... En cuanto al veritaserum... la verdad es que Tonks no lo hizo adrede... se confundió la poción con la botella de sidra que guardaba y claro... todos a guantazo limpio...
Un beso de... ¿Oliver Wood? (Siempre me ha parecido un tío guay)
Lem B.G.
Bueno, aquí tienes la respuesta de por qué Sirius no quería tener hijos: un ejemplo claro de su ingente generosidad (si es que es perfecto...). A mí también me encanta cómo pasa de Cordelia: porque, como se ve en este capítulo, Cordelia es guapa e inteligente, pero... no es Hermione... así que lo lleva crudo. Definitivamente, este Sirius se ha enamorado de Hermione como un tonto y no la cambia ni aunque le regalen un tambor de Colón antimanchas...
Un beso de... hala, te dejo elegir... de quien te dé la gana...
Nachita
Vamos a ver… ¿de verdad crees que te voy a destripar el final del fic? Ay, qué cara más dura...
Un millón de besos acompañado de varias caricias en la nuca de nuestro animago favorito...
konnyta granger
Sí, estoy de acuerdo: Hermione está cegata como un topo. Vamos, yo despierto del viaje en el tiempo y me encuentro casada con Sirius, y es que mis "hip, hip... ¡hurra!" se oirían en Durmstrang... Efectivamente, ya ves que has acertado con lo de los hijos de Sirius y Hermione... imagínate que vuelves del viajecito y te encuentras a varios pequeñines con tu pelo y los ojos grises de Sirius... bueno, yo particularmente dar saltos de alegría, pero Hermione... mira que es rarita...
Un beso largo, cálido y de los que quitan el aliento... del ex-presidiario más guapo de la historia de Hogwarts...
BlAcK soPHIa
Ja, ja, ja… vamos a ver primero si Tonks está embarazada o no, ¿vale? De momento tenemos la sospecha, pero nada más... Sí, Sirius es perfecto y no creo que Hermione lo comparta, de momento. No tienes más que ver lo "bien" que le cae Cordelita... y en cuanto a mi sucedáneo... bueno, es que si te lo cuento no te lo crees... aunque es casi, casi, más caballeroso que el original, je, je, je...
Hale, un beso estremecedoramente apasionado del merodeador más carismático de todos... ¿adivinas cuál?
kira-agp:
Bueno, gracias por este primer review, y espero que te siga gustando la historia. Tú no te agobies por los exámenes, y deja un review cortito si no tienes tiempo.
Un beso cariñoso del animago de la cornamenta...
Lorena:
Bueno, yo no creo que Sirius se vaya a dar por vencido... vamos, o poco lo conozco... Sí, Hermione también es mi debilidad, aunque me fastidia esa inseguridad que tiene y que se adivina en los libros... confía mucho en su cerebro, y poco en su atractivo, y a mí me parece que sí lo tiene. La verdad es que las chicas, cuando nos cruzamos con una Cordelia, nos sentimos un trapillo...
Un amistoso beso del Weasley que prefieras...
amsp14
¡Ah, Harry no estaba porque no debía estar! No era el momento de que Harry viese cosas que de momento no debe ver. Como ves, Sirius no quiso tener hijos, no por los hijos, sino por Hermione. Sabía que, tal y como es ella, con ese sentido de la responsabilidad y todo eso, hubiese sido incapaz de dejarlo plantado sólo por el daño que le hubiese hecho a los enanos. Y lo que Sirius no quería es que ella siguiese con él sólo por los mocosos... Pobre Cordelia, a mí me da pena, la pobrecilla... tan mona que es y tan buena en legeremencia, y no se entera de que es tan probable que consiga liarse con Sirius como que Lockhart sea el próximo ministro de magia... A mí también me encantó cuando llega Sirius jurando en arameo porque Hermione se ha ido a cenar con Harry, y se la encuentra en casa y con la cena lista, je, je, je... ¡Sirius, tontaina, espabila!
Un beso de Sirius, en cada dedito de la mano...
aloromora
No, no te estás liando… realmente Harry ha cambiado en este tiempo alternativo. Y es verdad que da muchas cosas por hechas, y se puede llevar un gran chasco. Ya ves que todavía queda mucho fin de semana por delante, en esta historia...
Un beso gentil, de tu merodeador favorito, en el lóbulo de la oreja...
Lavender79
Je, je… gracias por el review, guapetona. En realidad lo adictivo no es la historia, sino Sirius... je, je, je... lo de las navidades no lo sé, ni se me había ocurrido. En realidad están exactamente a 27 de noviembre de 2004... aún queda mucho... En cuanto a Cordelia... sí, perfecta está, pero para lo que le vale...
Un beso del animago que más te guste, en la clavícula derecha...
gata2242
Caramba, espero que estés bien de tu operación... y lo dice tan campante, la tía, brrrrrr... yo estaría en cama pidiendo mimitos. En cuanto a los términos raros, tenías que verme cuando escribo: con el diccionario en un lado buscando palabrejas, el diccionario de latín para buscar nombres de hechizos, en internet buscando refranes para los títulos... soy como el hombre orquesta...
Un beso... de cualquier profesor o ex-profesor de Hogwarts que prefieras (a que va a ser Lupin?)
Ana L.:
Perdonada por el mini-review: más vale corto que nulo!
Si mis besos dan hambre, los de hoy... imagínate. Pues para ti un beso del Gryffindor que prefieras, y en donde prefieras, hale...
sara fenix black
Bueno, a ver… me has dejado alucinada con tu review, me he puesto roja, naranja, rosa fucsia y roja otra vez… me has dejado el ego más o menos como el de Malfoy, imagínate... A mí me gustan mucho tus fics, y he seguido casi todos, pero sobre todo SFP&SFB, y acabo de ver que has subido una secuela de Esa chica es mía, que me encanta (sobre todo el personaje de Marian Nowak)... bueno, que precisamente tú me halagues el fic me ha dejado tontuela durante tres días... Las cosas que más te gustan son precisamente las que más me gustan a mí... poner a Remus como el más don Juan de los merodeadores, la caballerosidad de Sirius... en fin, que me has dejado más esponjada que mi canario. Sólo te puedo decir que espero que la historia no te defraude y te siga gustando.
Pues, como no podía ser menos, para ti un beso de Sirius, igualito que el del recuerdo de Hermione...
Carla Gray
¡Hola, maestra! Estás como un cencerro, pero tienes razón: el que Sirius tire la moto como una colilla sólo quiere decir una cosa: que antepone Hermione a la moto, lo cual quiere decir que está enamorado de ella hasta el cerebelo... Coincido contigo plenamente en que Hermione se las apaña divinamente solita, y los peazo cretinos de sus compas lo van a descubrir a lo largo de este fic, no te preocupes. Pero no me tires de la lengua, joé, que acabo largando más de la cuenta... Y sí, supongo que con un clon de Sirius en pequeñito pegado a tus rodillas, debe ser difícil andar zascandileando por ahí detrás de Harry... si es que Sirius es tonto de puro caballeroso. Pero qué quieres... a mí me gusta así...
Un beso... bueno, mira, un beso de Remus, de estos que sólo sabe dar Remus, a menos de 24 horas de la luna llena... (espero que te guste más que los Ferrero Rocher)
Mianra
La verdad es que pongo refranes y frases hechas o citas literarias... algunos me los sé y otros los saco de Internet o de donde sea... esta es una cita de Shakespeare, pero la verdad es que antes pensaba que era un refrán. La verdad es que tanto Hermione como Pansy han salido dos hembras de armas tomar, en ese capítulo, ¿eh? Flint no parece muy listo, es verdad, pero a mi me tiene una pinta de sanguinario... Cordelia, pobre, es que es así ella, y estas chicas que están perfectas aunque salgan de un secuestro, es que no las aguanto (y las hay, ¿eh?). En cuanto al elfo Black (sí, Winny es chico), piensa que al fin y al cabo, es contratado, ja, ja, ja...
Un beso... de... tu sangre limpia favorito... (y no creo que sea Arthur Weasley, je, je...)
Sweety:
Harry y Hermione son también mi pareja favorita, es cierto, pero no puedo decirte con quién acaba Hermione, porque dejo la historia completamente destripada... pero tranquila, que no será un fic excesivamente largo.
Un beso liviano y acariciador del merodeador que elijas, en esa zona del cuello cercana al lóbulo de la oreja (mmmmm...)
Cris:
Hale, aquí tienes la actualización, como pedías... espero que te guste.
Un beso del miembro del trío de oro que prefieras (no te quejarás...)
Bueno, aquí se acaba por hoy. Ya véis que hoy los besos eran menos... calóricos, pero igualmente dulces, ¿eh?
En fin, espero que no me tiréis muchos tomates, pero si lo hacéis, que no sean en conserva que hacen más pupa.
Un beso enorme para todo el mundo.
Lara
