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Capítulo 6 Confrontación

Mantuvo la calma lo más que pudo, no hizo movimientos, pero tampoco podía desconectar su mirada de ella, había pasado tanto tiempo y esta era la primera vez que podían verse de frente, lucia mejor, un poco de rubor sobre sus mejillas, ya no estaba tan delgada y su apariencia era muy frágil, la situación era tan tensa, Teddy revoloteaba a su lado aclamando que lo alzara, podía ver a Malfoy a un lado de ella mirando de uno a otro intentando actuar lo mejor posible, pero podía verlo de perfil, lucia tenso debatiéndose entre intervenir o no. Pero él no quitaba su mirada de ella, parecía un corderito frente a su depredador.

No sabía qué hacer, quería abrazarla, pedirle perdón, remediar lo ocurrido, dio un paso, solo un paso, no mayor de veinte centímetros, y con eso fue suficiente, ella enterró las uñas sobre la madera de su silla y se echó para atrás lo más que le permitió su respaldo, se puso tan blanca que Harry juraría que podía ver sus venas del rostro.

― No por favor… ― suplico en medio de un lamento Hermione, estaba aterrada, cientos de recuerdos vinieron a su mente, imágenes nada gratas que amenazaban con arrastrarla nuevamente a la oscuridad, podía sentirlo, como se iba hundiendo en penumbras, entonces una imagen de ella con Harry brillo en su oscuridad, era un recuerdo de invierno, Harry estaba bailando con ella en una casa de acampar, la estaba consolando por la partida de Ron.

Draco entendió las palabras como señal de partida, se paró y tomo en brazos a Hermione y se la llevo lo más pronto posible que sus pies le permitieron a su habitación, en el camino la temperatura de ella comenzó a subir premeditadamente, Draco empezó a sentir calor por su contacto, llamo a gritos a las enfermeras al llegar su piso, dos jóvenes se unieron a él al llegar a la habitación.

― ¿Qué le sucede? ― pregunto una morena al ver que parecía que Hermione temblaba.

― Su temperatura es de 45 grados ― le informo Draco mientras se la tomaba.

― ¡Por Merlín! Voy por una poción ― la rubia estaba por dejar la habitación.

― No podemos aplicarle más magia, su corazón no lo soportara ― la miro desesperado, no sabía qué hacer, si no le bajaba la temperatura la perderían ― Maldita sea Granger, no me hagas esto.

― ¡La bañera! ― Grito la morena mientras corría al baño y abría las llaves para comenzar a llenarla, conjuro un hechizo y trozos de hielo aparecieron dentro, Draco y su compañera la miraban sin entender ― Es remedio muggle muy eficaz ― le dijo.

Draco no se lo pensó dos veces, estaba contra reloj y tenían que hacer algo y pronto, y a falta de una mejor idea volvió a coger en brazos a Hermione y la llevo directo al baño, la bajo con cuidado y la metió en la bañare, escalofríos lo recorrieron al tocar el agua helada, sintió como la temperatura de ella comenzó a bajar ― Salgan, yo me encargo ― las chicas dudaron, pero cuando las volteo a ver su mirada las intimido y huyeron.

― Joder sabelotodo ― maldijo, le había metido un susto de muerte.

― Coonn eeesa booca bbbesas aaaa tu madddre Mammalfooy― hablo con problemas Hermione, se estaba congelando y podía sentir el tacto de las manos de Malfoy bajo su espalda.

Draco se quedó sorprendido ― vaya, de haber sabido que lo que tenía que hacer era molestarte para que volvieras hablar, no me hubiera contenido los últimos meses ― dicho este le giño el ojos y la saco de la tina.

Dos semanas después.

― Vamos Granger, debemos hablar de esto ― Draco había considerado que ya era tiempo de hablar de lo sucedido, tenían que comenzar la terapia, este era su cuarto intento de la semana, pero la rutina siempre era la misma, él llegaba por la tarde cuando ella estaba sentada frente a su ventana mirando al jardín, intentaba hacer preguntas que ella no contestaba.

― Y pensar que en la escuela jamás pude mantenerte callada ― resoplo. Se puso de pie y camino por el cuarto, ya no lucia como un cuarto de Hospital, tenía un toque un poco más personal, había un pequeño librero, que contenía todos los libros que él le había traído, uno que otro ya los había tomado ella, a lado de la cama, sobre una cómoda, en un jarrón de cristal siempre habían Jazmines, se había enterado que Harry era el que se los hacía llegar, su primer pensamiento había sido deshacerse de ellos, pero cuando noto que ella los olía todas las mañanas les permitió su estadía, recordó aquella vez que la comadreja de Weasley se había aparecido con rosas cuando al parecer a ella le gustaban los jazmines. Al parecer San Potter la conocía mejor.

Fue y se paró detrás de ella, miro al punto donde ella miraba todas las tardes, ahí abajo en el jardín trasero estaba Harry Potter jugando con Teddy Lupin, jamás dejaba pasar un día para ir a verlo, la recuperación del niño había sido más lenta de lo que él había previsto debido a su condición de semi lobo, en ese momento estaba lazando al niño al aire causándole al pequeño estrepitosas carcajadas.

Ya se había percatado que Hermione se tensaba cuando miraba por primera vez a Harry al llegar a reunirse con Teddy, pero pasado los minutos su cuerpo se relajaba y una que otra vez podía ver que ella soltaba un suspiro.

― Es una suerte que sepa entretener al menos niños ― dijo mientras se colocaba a un lado de ella ― de esa forma podrá ser útil con el bebé ― vio como ella lo miro hacia arriba con ojos de odio.

―Deberá aprender a cambiar pañales ― se burló Draco sin dejar de ver también por la ventana. La noto como se tensaba.

― ¿Tú crees que se parecerá a él? Yo espero que no, ¿te imaginas un pequeño cuatro ojos? ― esta vez estalló en carcajadas.

Hermione comenzó a llorar, ahí estaba a la respuesta a lo que tanto había temido, lo que no había querido saber, y ese maldito hurón se lo había dicho sin nada de tacto, miro nuevamente a Harry con Teddy, aun no sabía porque el pequeño estaba ahí.

Draco la miro de reojo, no sabía si su nueva estrategia tendría éxito ― Pero sinceramente de moreno a pelirrojo es preferible moreno ― le giño el ojo volteándola a ver.

Hermione se llenó de ira ― ¡Cállate! ― le grito, ese estúpido de Malfoy no tenía ni idea de lo que hablaba, pero ahí estaba con su gran bocota metiendo el dedo sobre la herida.

― Vamos Granger, amenos debes estar contenta de no terminar siendo una Weasley mas – la siguió provocando.

― ¡Que te calles idiota! ― estallo por fin, Hermione sentía como puñaladas las palabras de Malfoy.

Harry se acababa de aparecer con Teddy en brazos en su pasillo, se topó con Kingsley que estaba buscando a Draco, al escuchar los gritos de Hermione corrieron hacia la habitación de ella, una enfermera se unió a ellos, por la ventana mágica observaron que Hermione lucia muy molesta y triste a la vez que le gritaba a Draco.

― ¿Y cómo fue que te decidiste por San Potter? ― sabía que solo era cuestión de presionar un poco más.

Harry apretó su mano libre en puño y decidió entrar.

― No ― Kingsley se lo impidió.

― ¡No tienes ni una maldita idea de lo que estás diciendo hurón de pacotilla! ― le grito mientras le aventaba a la cara el libro que descansaba sobre su regazo.

― ¡Pues entonces dime! ― le grito Malfoy mientras tomaba asiento frente a ella y esquivaba el golpe ― ¿Qué rayos fue lo que te hicieron los idiotas de tus amigos? ― se inclinó para quedar a su altura.

― Tú no sabes… ― comenzó a sollozar mientras bajaba su rostro.

― Dime que fue lo que te paso Hermione ― le dijo suave mientras tomaba su mentón y le levantaba el rostro para que lo mirara, vio cómo su iris se oscurecía hasta mostrar unos ojos negros, más negros que la noche.

Hermione por primera vez noto algo diferente en la mirada de Malfoy, por primera vez no se sintió intimidada ni expuesta ante él, por primera vez le transmitió confianza, paz y seguridad. Un pequeño nudo comenzaba a formase en su garganta, un nudo de dolor, trago en seco y paso saliva, se enderezo y miro a la ventana, el atardecer comenzaba a caer, vacilo un poco, podía sentir la mirada de Malfoy sobre ella, pero no como presión, más bien como si comprendiera su silencio, respiro hondo, se agarró fuertemente de su silla y giro lentamente su rostro hacia Draco, lagrimas silenciosas comenzaron a surcar sus mejillas ― Todo sucedió en Estocolmo…

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