Todos los personajes pertenecen a J.K.R. Yo solo me divierto inventando locas historias.

XOXOX DLM

***Capítulo 8 En busca de una esperanza***

Miró al vacío de la noche, sería tan fácil terminar con todo de una buena vez, se inclinó lentamente evaluando las posibilidades, eran aproximadamente treinta metros de altura, todo podía acabar tan rápido, poner fin a su dolor. No había nada que la atara a la vida, sus sueños estaban desechos, su vida destruida, no le quedaba nadie en la vida, sus padres habían muerto durante la guerra, sus amigos se habían convertido en sus verdugos, la familia Weasley seguramente la mirarían con asco. Cerró los ojos lentamente y soltó su agarre del marco derecho de la ventana, el fin estaba cerca, sintió calosfríos apoderarse de su vientre ― Créeme no seré una buena madre, jamás podré quererte ― estaba por soltarse…

— Pero ella te quele mucho.

Hermione se sujetó nuevamente y giró su rostro para saber de quién era esa voz infantil, pronto encontró a el emisor, un pequeño no mayor de dos años, con un cabello azul eléctrico muy alborotado, vestía un mameluco color verde y se acercaba a ella lentamente mirándola detenidamente con una hermosa sonrisa.

— Hace tiepo que quelia vete, pelo siepe esta celada tu pueta — con un poco de trabajo se subió a la silla que minutos antes ocupara Malfoy. Hermione lo miraba atenta, no sabía cómo reaccionar. Su mirada iba de Teddy al vacío y viceversa.

— ¿Queles un colate? — Buscó en sus pequeñas bolsitas y sacó una barra de chocolate a la cual ya le faltaba un buen pedazo — ya no tengo ota pelo te dale un pedazo de la mía — trozó su barra por la mitad lo mejor que pudo y la tendió hacia Hermione.

Hermione se giró completamente y tomó asiento frente al pequeño, no sabía porque pero el pequeño le trasmitía paz, estiro su mano para tomar el chocolate que le ofrecía, pero Teddy retiró antes su mano al ver su movimiento.

— ¿Tu tabien queles? — le preguntó asombrado — Ya no tengo más — le informó apenado.

Hermione no comprendía, el niño estaba muy cómodo jugando con sus piecitos que le colgaban y miraba toda la habitación. Cada tanto tiempo miraba el vientre de ella y sonreía. De repente para sorpresa de ella su cabello cambio a negro azabache, al parecer sin que el niño se diera cuenta. Después de unos minutos en silencio sus miradas se encontraron.

—Eles mu bonita — le dijo mientras se bajaba de su silla y se ponía de puntitas para mirar más de cerca el rostro de Hermione, la cual no pudo evitar sonreír — ¿ela sela como tú? — le pregunto mientras colocaba su manita sobre el vientre de ella.

Ella se contrajo ante el contacto del pequeño — No lo sé — Hermione en ningún momento se había preguntado cómo sería su bebé, cada que se movía ella solo se aterraba, ese bebé solo le recordaba el peor momento de su vida, la hacía revivir su propio infierno, no podía concebirlo como un ser inocente, para ella representaba su propio demonio.

— No tengas miedo, ela no te hará nada — se separó de ella un poco triste, camino hacia la puerta y salió, después de solo unos segundos regresó, asomó su cabecita a la habitación y miró a Hermione — Ela quiere que sepas que te quele — después de una enorme sonrisa el pequeño Teddy se fue.

Hermione no supo cómo reaccionar ante eso, pero ya fuera por instinto o porque en el fondo de su corazón sabía que el bebé no tenía la culpa de nada, posó su mano sobre su pequeña panza y una lágrima resbaló por su rostro. El recuerdo de Ron pidiéndole matrimonio en la Madriguera la embriagó de nostalgia, comenzó a sentir que el aire le faltaba, su corazón latía muy rápido, quiso incorporarse pero solo logró caer al piso perdiendo de inmediato el conocimiento.

Minutos antes en el pasillo

— ¡Malfoy! — gritó Harry mientras corría a su encuentro, al salir de la habitación de Teddy lo observó salir apresuradamente de la habitación de Hermione y desvanecerse. — ¡Ayuda por favor! — pidió a gritos.

—Cállate Potter — intentó ordenarle.

—Estas muy pálido y sudando en frio Malfoy — Harry se incoó a un costado del rubio e intentaba recostarlo pero Draco le hacía la tarea imposible.

— ¡Suéltame! — En vano intentó ponerse de pie, molesto miró a Harry — solo guarda silencio y quítate de mi camino — Con mucho esfuerzo y tras varios segundos logró ponerse de pie, trastabillando logró llegar a su oficina con Harry pisándole los talones. Al ingresar intentó cerrar la puerta en las narices del moreno, pero este no se lo permitió e ingresó detrás de él. Se recostó sobre su sillón, se sirvió una copa de whisky que ingirió de un solo trago.

—No creo que en tu situación sea lo mejor beber — lo reprendió mientras tomaba asiento frente a él, no era que le interesara su salud pero no podía evitar sentir un poco de preocupación y curiosidad sobre lo que le pasaba.

—No recuerdo haber pedido tu opinión, Potter

— ¿Me pregunto cómo has llegado tan lejos en esta profesión con ese compromiso con la salud tan mediocre?

—Mi compromiso es al 100% cuando es referente a mis pacientes, pero no creo que tú puedas decir lo mismo cuando de compromisos se dice ¿verdad?

Harry se removió incómodo en su asiento, semanas atrás la revista Corazón de Bruja había anunciado la ruptura del compromiso entre Hermione y Ron, se hablaba del el distanciamiento que se notaba entre el trio de oro y sobre la salida de Harry de la academia de Aurores. Se puso de pie y se sirvió un trago de whisky también, lo saboreó mientras caminaba de regreso a tomar asiento. — No, supongo que no.

A Draco lo tomó desprevenido la confesión de Harry, lo miró durante varios segundos, tenía ojeras muy macadas y el cansancio era palpable "seguramente el remordimiento no lo deja en paz" pensó — Esta tarde he hablado con ella.

Harry no comprendió el sentido de las palabras y siguió bebiendo su trago sin mirar a Draco.

—Me lo ha contado — Harry se tensó visiblemente — Todo — se llenó de una furia inexplicable al recordar todo lo que Hermione había dicho, apretó fuertemente su copa imaginando que era el cuello de ese par de imbéciles que se hacían llamar sus amigos. No sabía a qué se debía tanta molestia, pero sentía unas ganas infinitas de aplicar la justicia con sus propias manos.

Harry terminó su trago y se puso de pie, caminó lentamente hacia la salida hasta que la voz de Draco lo detuvo.

— ¿Cómo pudieron? — le reclamó.

Se giró sobre sus talones y lo miró directo a los ojos — Si te lo contó todo, entonces debes saber que no tuvimos opción alguna — caminó en su dirección — ¿acaso crees que fue algo que disfrutamos?

— ¿Cómo es posible que el niño que vivió y derrotó al que no debe ser nombrado sucumbiera ante dos mortífagos de pacotilla? ¿No será que en el fondo lo deseabas, Potter? — Draco había caminado hasta él acortando la poca distancia que los separaba, lo tomó de la túnica con la única fuerza que le quedaba, deseaba matarlo a golpes.

—Eres un idiota Malfoy como… — estaba por seguir replicando hasta que una enfermera entró corriendo al despacho.

- ¡Doctor Malfoy! La señorita Granger está sufriendo taquicardia.

Draco no supo de dónde sacó fuerzas, soltó a Potter y corrió con dirección a la habitación de Hermione. Al llegar la encontró recostada sobre su cama, un par de enfermeras intentaban estabilizarla. Harry llegó corriendo detrás de él. Sin tiempo para discutir, Draco lo ignoró y subió sobre la cama de ella, la recostó sobre su brazo izquierdo y con la mano derecha comenzó a masajear sobre su corazón, de vez en cuando ejercía un poco de presión.

— Vamos Hermione no te duermas — suplicaba.

Ella entre pestañeos podía observar los ojos plateados de Draco, lo veía muy preocupado, eso le causo gracia e hizo un pequeño esbozo de sonrisa que fue notado por él.

— ¿Encuentras muy gracioso el dolor, Granger? — a pesar de estar molesto era la primera vez que la veía sonreír o intento de sonreír y eso le había causado un regocijo extraño.

—Nooo soo loooo que eeeees visssceraaal laaaa sit uaciooon — jamás había creído que su archienemigo le estuviera intentando salvar la vida todos los días.

—Cállate Granger, no es divertido discutir con alguien quien contrabajos puede hablar — le dedicó una rápida sonrisa mientras la recostaba bien, ya había logrado tranquilizar su ritmo cardiaco y ella comenzaba a dormirse. Salió apresurado de la habitación con Harry tras él.

Lo observó detenidamente, había algo que no le estaba gustando — Entiendo que te preocupes porque es tu paciente, pero no paso por alto la forma en que te sobresaltaste — le cerró el paso.

Draco se puso helado por un segundo, ¿acaso Potter se habría dado cuenta de lo que la sonrisa de ella había ocasionado en él? Estaba por discutir en pos de negarlo todo cuando escuchó a Potter hablar nuevamente.

— ¿Tan mal está? — Estaba al tanto de la salud de su amiga, pero se daba cuenta que había algo que desconocía.

Draco respiró aliviado al ver de que trataba todo — Si Potter, si Granger cae inconsciente en un ataque de taquicardia, se sumirá en un coma del que nunca saldrá — le confeso uno de sus peores pensamientos.

—Pero…. ¿Qué se las ocasiona? — Harry no podía creer que en cualquier momento pudiera perder a su amiga.

— Sobresaltos, agitaciones, cambios drásticos de humor, la magia y un sinfín de cosas, un simple desmaius podría ponerla a dormir por siempre.

Harry comprendió en ese momento que su amiga era vigilada las 24 horas del día y que Draco Malfoy era su sanador de cabecera, por ser el mejor en tratamientos no mágicos, un pensamiento le llegó a la mente y ocasiono que la sangre se le helara — Cuando dé a luz….

Draco solo asintió bajando la vista por primera vez ante Potter, con ese solo movimiento confirmó las sospechas de Harry, quien negó para sí mismo con la cabeza y salió lo más pronto posible que su cuerpo le permitió de ese lugar. Se fue en busca de algo que pudiera hacer, algo que le permitiera salvara a su amiga de una muerte tan injusta, salió en busca de la esperanza….

Mil disculpas por mi demora, estuve tan ocupada en el trabajo y vida personal, pero aquí estoy de vuelta, gracias por no abandonar la historia queridas lectoras.