Me quede en silencio. Mientras Hailey me miraba con una mirada asesina. Cerré mis ojos con fuerza. Yo y mi gran bocota.

En este momento sinceramente no sabia si decirle. No sabia si eso seria una buena idea. La verdad no quería lastimar la.

Suspire. Supongo que algún día esa verdad tendría que salir. Pero, la verdad ubiera preferido que esta nunca ubiera salido. A veces la verdad es la que mas daño hace.

-Yo...- comencé a decir, pero las palabras simplemente no salían de mi boca. En estos momentos es en los que necesito que alguien toque la puerta o llame a mi celular. Pero claro nadie interrumpe en momentos así.- yo... ¿si te lo digo te vas a enojar conmigo?-

-¿Tengo razones para enojarme?- dijo enojada.

-Talvez- susurre. Creo ya era hora de decirle pero la verdad tenía miedo de como fuera a reaccionar. No quería perder nuestra amistad.

-¿Recuerdas cuando me presentaste a Harry? ¿Cuando sólo eran amigos?- le pregunté. Ella asintió. - Bueno, el día siguiente, después de conocerlo, lo encontré en un bar. Estuvimos hablando un tiempo y luego una cosa llevo a la otra y desperté en su departamento. No recuerdo mucho de lo que paso, pero si se que paso. Una semana después de que es pasará tu dijiste que Harry era tu nuevo novio y la verdad eso me sorprendió, ya que el parecía el tipo de chico con los que yo siempre estoy- Suspire pesadamente- Nunca te dije nada porque te veías tan ilusionada con él. Yo no quería arruinarte lo. No quería que supieras que hace sólo una semana ese del que te habías enamorado se había acostado con tu mejor amiga- Hailey permaneció en silencio por un par de minutos.

-¿Por eso nunca te cayó bien?- preguntó ella, finalmente.

-Si, sabía que el era un mujeriego osea el se metió conmigo y contigo- ella me miró sin decir nada. Probablemente procesando la información.

Habían pasado alrededor de 2 días desde lo que le dije a Hailey y la verdad las cosas no habían cambiado. Hablamos un poco más al respecto pero nada demasiado importante más que un interrogatorio por parte de mis dos amigas, ya que es obvio que también le dijimos a Whit. Aparte de que también me preguntaron por la cena y yo les conté que Niall me había pedido ir al cumpleaños de su madre.

Ahora nos encontrábamos en el centro comercial.

-¿Ir al cumpleaños de su mamá? - pregunto Whitney sorprendida.

-Si- le dije.

-¿Enserio?-

-Si- murmure.

-Espera ¿Niall es de por aquí? Osea, ¿El acaso no es de otro país o algo así?-

-No lo se-

-¿Y que pasa si tienes que viajar?-

-¿A que te refieres con viajar?- pregunté confundida.

-Osea si debes salir del pais-

-Si según el eso es lo que vamos a hacer pues esta demente- dije- ni loca viajaría con él a ningún lado-

No podía creer lo que estaba haciendo en este momento. Me sentía como una idiota.

¿Y donde me encontraba? En el maldito aeropuerto. Aparte de eso tenía al mayor idiota del mundo junto a mi. Niall.

Ese idiota me había convencido de ir a Irlanda para celebrar el cumpleaños de su madre.

¿Cómo me había convencido? Creo que no quiero hablar de lo que paso anoche. Debo recordar no tomar con Niall cerca.

Sentí una mano escabullirse por mi cintura. Mire a Niall fulminante y él sonrió de lado. Para luego acercarse y robarme un pequeño beso. Lo mire enojada y me solté de su agarre. Él río ligeramente.

-Me fascina cuando te enojas- susurro en mi oído. Provocando que mi piel se erizara. Mordí mi labio evitando que un suspiro saliera de mi boca. Escuche como Niall volvía a reir y luego depositó un húmedo beso en cuello.