Disclaimer: Tooodo es de Meyer. Menos la trama.
Everybody's Fool
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By: CyanideSweet
Capitulo I
Ella abrió los ojos dos horas después. Y tenía resaca.
Su mano había dejado de sangrar, y estaba acostada sobre los vidrios del espejo. Se levanto con cuidado y luego de destrabar su puerta, salió. Había hecho un buen desastre, y necesitaría limpiarlo. Siempre lo hacía. Después de coger una buena borrachera, se dedicaba a destruir cosas. Lo que tenía a mano. Cerró su habitación de un portazo y fue a servirse un vaso de agua. Cuando abrió la nevera, los ojos se le llenaron de lágrimas. Estaba vacía. De seguro el idiota de anoche había cogido lo último que quedaba.
Nunca recordaba a quien llevaba a la casa. Todos desaparecían en la mañana, y a veces, antes. Se lo pensó mejor. ¿Para qué mierda quería una heladera bien abastecida, si no iba a comer nada? Fue hasta la sala, se sentó en el sillón, y subió las piernas a la altura de la cabeza, abrazándolas con los brazos. Su vida apestaba.
El móvil sonó, y lo tomó sin ganas.
"¿Si?" dijo con la voz cansina y ronca.
"¡Bella querida! ¿A que no sabes? Lo he conseguido. Eres una de las nuevas caras para la propaganda de Calvin Klein Jeans. ¿No te parece sensacional? También habrá un corte comercial, será un poco subido de tono, pero tú sabes cómo es el mundo de…" Bella dejó de escuchar a su manager. Jacob era de esas personas que hablaba, hablaba, pero no escuchaba. Y eso la ponía mala. Ella se pasó una mano por el cabello. Tendría que serenarse, si no quería gritarle unas cosas muy poco gratas por el auricular.
"Entonces, ¿Qué dices?'' terminó Jake. Extrañaba llamarlo Jake. Eso era cuando solo era su amigo y no un ave de rapiña sedienta de dinero. Bella carraspeó unos momentos y habló.
"Mira Jacob, por ahora a mi me gustaría… ya sabes, tomarme un tiempo. No creo estar lista…'' Bella no llegó a terminar su frase, porque su querido manager volvió a interrumpirla.
"Mira Isabella, yo ya he dicho que si. Tú sabes que eso del tiempo y que no te encuentras a ti misma en esto son idioteces del momento. Puras idioteces. No puedes rechazar a Calvin, sería como no asistir a un evento de Donatella Versace. Linda, tienes veinte años. Yo tan solo dieciocho y te supero sorprendentemente en madurez. Así que… no hagas un capricho, ¿si? No será tan horroroso. No lo será para nada".
"Si, Jacob. No podrá ser tan horroroso." No costaba tanto decirle que no, pero… ¿que caso había? Tan solo montaría un escándalo más grande que Nebraska para que aceptase. Y no podía despedirlo, sabía demasiadas cosas, y por dinero, baila el mono. El haría malabares por dinero.
Este cortó la comunicación sin más y ella se acurrucó en el sillón, luego de haber tirado el celular al suelo.
Despertó con los músculos agarrotados. Se pateó mentalmente por quedarse dormida, pero agradeció ya no tener resaca. Se levantó y subió.
Fue ordenando las cosas como podía, porque la habitación en si era un desastre. Encontró una playera debajo de la cama. ¿Con quién mierda se había acostado? Recordó que había despertado con el pijama puesto, así que no debían de haber pasado de caricias y arrumacos. Quizá el había metido la pata y ella le había pateado el trasero. O tal vez, ella había dicho algo fuera de lugar, y él se había marchado. Le daba igual. Y esos eran los momentos donde agradecía no tener una mucama.
No era que le faltara para contratar una, no. Es que sentía como que le robaban un pedacito de privacidad. Uno muy chiquito, pero se lo robaban, al fin y al cabo. La privacidad era el único lujo que podía darse, aunque no completamente. Su vida pertenecía a cuarenta millones de personas, y más.
El teléfono inalámbrico sonó. Y siguió sonando, porque Bella dejó al contestador hacer su trabajo.
Una voz varonil se escucho del otro lado. Titubeaba y parecía estar nervioso.
"¡Bella! Sabes… cre-eo que se me ha olvidado la playera, en tu casa. Eso, en tu casa. Esto… a-ayer casi no me dejan entrar al edificio, y los paparazzi se han llenado la boca con mis fotos. Pe –ero no te preocupes, no saben de dónde venía. Ehh… puedo pasar a, ya sabes, ¿recogerla? La necesito…"
Antes de que pudiera colgar, Bella cogió el auricular. Había reconocido esa voz. Emmett Cullen. Al menos no tenía mal gusto estando ebria.
"Emmett, ¿sigues ahí? Puedes pasar a buscar la playera."
"Oh, de acuerdo. Pasaré en… Ehhm, una hora. Uh… Adiós Bella" y cortó.
Bella fue hasta la ducha, necesitaba un buen baño. Bajo con la playera y la dejo sobre el sillón. Cuando sonó el timbre, abrió la puerta y se encontró con el muchacho. Más bien con el muchachote.
Ella lo invitó a pasar, y se disculpó por no poder ofrecerle nada para comer o beber. Le entregó la camiseta y se sentó a su lado. Se quedaron un minuto en silencio, hasta que ella habló.
"Tu sabes, ayer… ¿fue tan malo?" dijo. Estaba avergonzada hasta la médula, nunca le había pasado esto.
"Eh, no, para nada. Aunque paramos en cuanto te dije: Dejémonos de preámbulos muñeca, vayamos a la cama. Sabes, después de eso, tu me pateaste el trasero''. Rió. El reloj sonó apenas dieron las tres de la tarde. Emmett se levantó y miró a Bella.
"De acuerdo… Eh, debo irme. Nos vemos". El muchacho iba a irse, cuando su vista enfocó la mano de la chica.
"Oye, ¿que demonios le paso a tu mano?'' Bella soltó la manija de la puerta y suspiró.
"Un accidente." Se limitó a decir. Volvió a abrir la puerta, y empujó al chico. Daba tanto resultado como si hubiese empujado a la pared, pero este salió por su cuenta. Bella cerró la puerta y se dejó deslizar hasta el piso. Volvió a suspirar con fuerza y se tapó la cara con las manos. El día no parecía mejorar.
Buenoo, espero que les haya gustado :) Intentaré actualizar lo antes posible :D
Pd: Para una actualización más rápida, se necesitan incentivos (L) R&R's (Rewiews)!
