Me senté en la cama confundida y un fuerte dolor invadió mi cabeza.
¿Como llegue aquí? Lo último que recordaba era que había hablado con Zayn. Después de eso no recordaba absolutamente nada.
Estaba apunto de levantarme cuando la puerta se abrió. Era Niall.
-Buenos dias- dijo sonriendo ligeramente.
-¿Como llegue aquí?- le pregunté ignorando su buenos días. Una sonrisa apareció en sus labios, provocando una escalofrío en mi cuerpo. ¿Que mierda hice?
-¿Enserio no lo recuerdas?- mordió su labio mientras sonreía y me miraba divertido.
-Si lo recordara no te lo estaría preguntando, idiota- su sonrisa de borró de su rostro y me miro mal.
-Bueno si lo quieres saber tendrás que recordarlo por tu cuenta- me miro unos segundos y nuevamente un sonrisa apareció en sus labios- sólo te diré que fue el mejor trio del mundo- mis ojos de abrieron como platos. No era la peor cosa del mundo, pero nunca había sido la clase de chica a la que le gusta hacer ese tipo de cosas.
-¿Que?- fue lo único que logre decir.
-Lo que escuchaste, preciosa- sonrió pícaro y me guiño un ojo.
En ese momento que sentía como una perra. Mi cara probablemente expresaba todo lo que pensaba, porque Niall soltó una fuerte carcajada.
-Debiste ver tu cara- dijo sin parar de reír. Mi ceño se frunció al no entender la causa de su risa- vamos , cambia esa cara sólo estoy bromeando- mi expresión cambió completamente y lo mire mal.
-Eres un idiota- mordí mi labio reprimiendo mi sonrisa, ya que sabía que no le gustaba cuando le decía eso, y como lo supuse el paro de reir. Ahora era él quien me miraba mal.
-Dilo una vez más...- murmuró entredientes.
-¿Y que? ¿Que me vas a hacer? IDIOTA- Niall de lanzó sobre mi, acostandome en la cama de nuevo. Su cuerpo se encontraba sobre el mío y mi respiración se empezó a acelerar cuando nuestras miradas se conectaron.
-¿Que recuerdas de anoche?- me preguntó sin separar nuestras miradas.
-Recuerda haberme ido de la fiesta y también recuerdo que conocí a un chico, se llamaba Zayn-
-¿Recuerdas la razón por la que te fuiste de la fiesta?- mi ceño se frunció tratando de recordar pero sólo hice que me doliera más mi cabeza. Negué con mi cabeza al no lograr recordar nada y Niall sonrió, para segundos más tarde tomar mi piernas y acercarme más a el.
-¿Quieres saber que te puedo hacer?- pregunto respondiendo lo que yo lo había dicho minutos atrás. - Porque te puedo hacer tantas cosas- sonrió pícaro mientras acariciaba mis desnudas piernas. Sus caricias me enloquecian y bloqueaban completamente mis pensamientos.
Acercó su rostro al mío juntando nuestros labios. Mis labios sin dudarlo correspondieron el beso. Llenando todo el ambiente de deseo y lujuria. Mis manos viajaron al pecho de Niall acaricandolo suavemente. Niall separó nuestros labios para bajar a mi cuello, el cual lamió, mordió y beso. Continuó su camino a mis pechos, al sentir el contacto de sus labios sobre estos, mi cuerpo se arqueó provocando que mi entrepierna chocara con la suya. Un gruñido salió de la garganta de Niall al sentir nuestro contacto.
Mis manos viajaron a su pantalón bajandolo junto con su boxer, dejándolo desnudo sobre mi.
Niall dejó mis pechos y volvió a mis labios. Para luego penetrarme fuertemente. Haciendo que un gemido saliera de mis labios. La habitación se llenó de gemidos y jadeos por parte de ambos.
Las fuertes embestidas de Niall me hacían estar cada vez más cerca.
Minutos después sentí es clímax apoderarse de mi cuerpo debilitandome por completo. El cuerpo de Niall cayó sobre el mío, pero sin aplastante. Mi respiración agitada de comenzó a calmar poco a poco y dirigí mi mano al cabello de Niall sintiéndolo ligeramente húmedo.
Este momento era perfecto y deseaba que nunca terminara, aunque nunca sería capaz de admitirlo en voz alta.
El sonido de la puerta interrumpió todos mis pensamientos de Niall hizo que me sobresaltara ligeramente.
-¿Niall? ¿Estas ahí?- dijo la madre de Niall al otro lado de la puerta. Niall soltó un gruñido levantándose de mala gana.
-¿Que sucede mamá?-
-El desayuno está listo- dijo ella y a pesar de que no nos podía ver supuse que estaba sonriendo.
-Bajaremos en un momento-
-De acuerdo, cariño- dicho eso escuché sus pasos alejarse de la puerta.
-Por más que me gustaría que estuvieras desnuda todo el día, creo que deberías vestirte- dijo recorriendo mi cuerpo con la mirada y lamiendo sus labios- aunque claro no me enojaría si hacemos una segunda ronda-
