Rising of the shield hero no me pertenece solo hago esto por diversión.

Personaje: … hablando normalmente.

: "Uhm" pensamientos.

: 'Uhm' telepatía.

[…] Sistema.

[ Personaje: …] cuando los dos espíritus hablan solo para uno o los dos portadores.

[…] Status,

Capítulo 7.

El Héroe del Escudo se sentía morir.

Sosteniendo su brazo derecho, se levantó del suelo con dificultad, mirando a la gigantesca criatura similar a un insecto con el que habían estado luchando.

Este entrenamiento de alto riesgo realmente era otra cosa.

Damián: Bebe esto- instruyo desde un lado, ofreciendo una botella de poción- un faltan dos Olas más.

Naofumi: Realmente te admiro- comenzó, tomando la poción- haber soportado todo esto.

Damián Bueno, yo podía tomar descansos más largos, no tenia que salvar el mundo después de todo respondió encogiéndose de hombros.

El campo alrededor de ellos estaba lleno de cadáveres, monstruos con formas de bestias carnívoras.

Itsuki: Me duelen los brazos- suspiro, mirando el frasco vació frente a él- incluso después de beber la poción.

Kore: Es solo un dolor fantasma- se encogió de hombros, limpiando su guadaña- tu cerebro aun no procesa el hecho de que te curaste.

La mujer inu guardo el pañuelo y miro el filo de su arma, esa cosa brillaba demasiado para ser normal.

Damián: Créeme, a los otros dos no les esta yendo mejor- el cultivador miro a su compañera hay métodos de entrenamiento incluso más brutales que esto.

Los dos héroes los miraron incrédulos.

Kore: Si, hay cosas realmente aterradoras en este mundo- sonrió beatíficamente.

Una flotilla de cuchillos voladores regreso con varias bolsas lenas de partes de monstruos, y el cultivador las guardo.

Damián: Bien, es hora de regresar al Reloj de Arena- dijo en voz alta, sacando una daga.

Itsuki se levanto de la roca que usaba como asiento con un quejido de dolor, no eran solo los brazos los que le dolían.

Naofumi giro sus hombros un par de veces, asegurándose de que podía hacerlo sin problemas.

Kore agarro un hombro y Naofumi tomo el otro, Itsuki sujeto el hombro de Naofumi.

Los cuatro desaparecieron en un destello negro, y un grupo de filoliales salvajes comenzó a recoger los cuerpos, más bien, a comerlos.

En alguna cueva, en la pared de un acantilado.

Cuatro personas se pararon ante un reloj de aspecto lujoso con arena roja cayendo entre las gigantescas esferas de cristal.

Cuando no encontraron a una diosa pájaro esperando para llevarlos al próximo campo de batalla, los cuatro se desperdigaron alrededor de la cueva.

El arquero rubio se sentó en una roca cercana y comenzó a roer algunas porciones de comida, todo este combate y las pociones lo estaban consumiendo.

El portador del Escudo se acerco al Reloj de Arena mientras masticaba algo de comida el mismo, tenía curiosidad sobre qué pasaría le diera algo de esa arena a su Escudo.

Cabe resaltar que los cuatro héroes han estado alimentando a sus armas con todo lo que vieron, rocas, hierba, polvo, minerales, gemas, su sangre, cabello, un plato, bolígrafos, cuadernos, excremento…

Esa última fue un accidente, un ave casi hace sus necesidades sobre Ren que uso su Espada como defensa y algo de excremento cayó sobre la gema… en el lado positivo, ahora tenían resistencia a las infecciones.

Si, los cuatro habían buscado aves para eso, no, no daré detalles.

De hecho, Kore estaba chimuelo en este momento, se había quitado cuatro colmillos para dárselos a las armas legendarias, crecerían en medio día de todos modos.

El cultivador había prometido algo de su sangre cuando pudiera quitarse el sello sobre su linaje especial, algo que aún era un trabajo en progreso.

Itsuki: Tengo una duda- dijo repentinamente- ¿De donde vino este método de entrenamiento?

Damián: Mi familia- se encogió de hombros- acostumbran enseñarnos las bases y meternos en algún lugar lo suficientemente peligroso diciendo que estamos a nuestra suerte.

Naofumi: ¿Y realmente lo están? – pregunto, empujando un poco el cristal del Reloj de Arena.

Damián: No, pero parece que sí- el pelinegro más bajo suspiro, recordando- a mi tía le encantaba contar como mi padre paso una semana entera en una madriguera de conejo cornudo, al final adopto al conejo.

Kore: Un conejo cornudo parlante- le recordó de las narraciones anteriores.

.

Damián se froto la frente irritado solo de recordar a esa bola de pelos.

Itsuki: Ya está aquí- el arquero alzo la visa hacía la entrada.

Fitoria: Han mejorado- felicito con voz plana- eso es bueno.

Naofumi: Si, no quiero saber lo que nos pasara si no mejoramos- hizo una mueca, poniéndose de pie- bien, mientras más rápido vamos más rápido terminamos.

El rubio dio unos últimos mordiscos a su comida, empacando lo que saco y metiéndolo en el arco legendario.

Kore: Bien, van diez- comento caminando hacía la salida- faltan veinte.

Damián conjuro la plataforma de viento ue comenzaba a ser tan familiar y todos subieron, volando hacía un lugar que pudiera acomodar el carruaje de la diosa pájaro.

11ª Ola de Calamidad.

Fuego llovió del cielo.

Literalmente.

Naofumi alzo su escudo hacía el cielo con los dientes apretados.

¡Estas llamas lo estaba cocinando a fuego lento!

Naofumi: ¡Itsuki! – grito a la lejanía y el arma legendaria se transformó en un gran escudo de bronce con campanillas por todo el borde.

Una flecha apareció de la nada y golpeo el Escudo con fuerza.

Naofumi: ¡Contrataque → Escudo de Campana! – conjuro.

Todas las campanillas se sacudieron frenéticamente y una onda de sonido tangible se disparó al cielo.

El héroe no espero a ver los resultados, corriendo y moviéndose del lugar inmediatamente después de lanzar la habilidad.

¡Criiiiiik!

Hubo un chillido generalizado en el cielo y una nube cayo directamente al suelo.

¡Bam!

¡Bam!

¡Bam!

¡Bam

Una nube de humo se alzó y oscureció las cercanías, un hedor irritante asalto los sentidos, pero Naofumi siguió corriendo.

¡Bam!

¡Bam!

El héroe rodo por el suelo hasta una zanja cercana, escondiéndose de las explosiones.

¡Bam!

¡Bam!

¡Bam!

Kore se tapó la nariz con una mano, cavando continuamente con la otra, estos enemigos eran realmente molestos.

Damián se encontraba a quinientos metros, oculto en una grieta del suelo, sus manos y boca se movían continuamente, conjurando múltiples hechizos a la vez.

Las plantas crecieron sin control a su alrededor.

Una oleada de calor barrio el campo de batalla, otra nube de insectos cayo sobre el suelo, abatidos por flechas de explosión sónica.

Itsuki sintió que se le acalambraban los brazos, aunque este tipo de enemigo era contrarrestado por él, sus números eran suficientemente grandes como para que sus brazos se cayeran de su cuerpo antes de poder eliminarlos.

Una corriente de fuego cayo cerca de su escondite, tenía que moverse.

Damián saco un talismán de fuego y espero de todo corazón que esto funcionara.

Arrojando el talismán al almacigo de plantas, huyo del lugar en un destello negro.

Se alegraba tanto de tener telequinesis en este momento.

Zmzmzmzmzmzmzm

Naofumi se aguanto la respiración debajo de los escombros, dejando que los monstruos volaran hacía la carne envenenada cercana, incluso si no morían debido a su estadística de ataque, los bonos de su Escudo se asegurarían de paralizarlos.

Itsuki se agazapo dentro en una de las trincheras improvisadas que Kore cavo, una corta saliente de tierra lo protegía más o menos de los insectos.

Itsuki: Me estoy quedando sin SP demasiado rápido- informo al pequeño colibrí de papel en su bolsillo- ya tome varias de mis pociones y aun hay más Olas que atender, no puedo usarlas todas aquí.

Las líneas sobre el colibrí brillaron y la voz de Damián salió del ave artificial.

"El envenenamiento con humo está teniendo éxito, solo debemos esperar un poco más"

Itsuki. ¿Qué hay del monstruo jefe? – pregunto, disparando una flecha de explosión sónica y huyendo- Los insectos se están volviendo extrañamente inteligentes.

"Kore esta cerca del monstruo jefe en este momento, pronto debería…"

Hubo silenció y el arquero sintió la preocupación arrastrándose sobre su hombro.

"Solo deberían faltar unos minutos"

Las líneas dejaron de brillar y el rubio suspiro aliviado.

Itsuki: Ah- jadeo de dolor, lo habían picado- ¡Flecha de Hielo!

La nube de insectos fue envuelta y hielo y se destrozo contra el suelo, el japones rubio corrió a otra trinchera y se quitó la camisa.

Había una repugnante larva negra prendida de su cuerpo.

El segundo más joven de los héroes saco una botella y apretó los dientes, dejando caer una gota sobre el parasito.

Itsuki: Chsss- estrangulo un chillido, el parasito al borde de la muerte mordía más fuerte- definitivamente lo odió.

Una notificación de Exp apareció en la esquina de su visión y el acerco la gema del Arco legendario a la larva, ya había intentado quitarlos a mano la primera vez.

No quería repetir esa experiencia.

¡Bririririririririri!

El sonido era similar a una motosierra que tomo helio, Kore hizo una mueca, dolía un poco.

La criatura frente a ella era algo similar a una tortuga en el sentido de que tenía un caparazón, lleno de tantas espinas que de lejos parecía un puercoespín, dos grandes extremidades en forma de guadaña le permitían moverse y el resto del cuerpo estaba firmemente oculta en la coraza espinosa.

La mujer inu cavo una trinchera más honda y agarro su collar.

Kore: Lo encontré- informo en voz baja- he preparado un lugar adecuado para que se teletransporten.

"Buscare un lugar"

Naofumi desvió una corriente de fuego relativamente pequeña y devolvió un ataque de sonido.

Hecho a correr hacía el primer lugar seguro que vio.

Naofumi: Estoy en un buen lugar- informo, retorciéndose entre rocas- es un cueva a medio derrumbar lo suficientemente grande.

Damián apareció a su lado con un destello negro.

"Estoy en un buen lugar"

De hecho, Itsuki no se había movido desde que se quito el parasito. Habían encontrado al jefe antes de que pudiera moverse.

Damián y Naofumi aparecieron a su lado y luego los tres desaparecieron.

Los cuatro asomaron la cabeza y miraron al jefe de Ola.

Kore: Puedo deshacerme de ese caparazón- le dijo a los demás- siempre que alguien disperse los insectos.

Itsuki: Puedo dispersar a los insectos- el rubio miro al cielo- al menos por dos kilómetros si agoto mi SP.

Naofumi: Detendré sus extremidades entonces- el japones pelinegro eligió su tarea- ¿Qué tan rápido puedes matarlo?

Damián: Sin su caparazón y con un tiro directo, menos de un minuto- respondió cuidadosamente, nunca se podía estar seguro.

Los cuatro se asintieron entre sí, Naofumi corrió primero.

Naofumi: ¡Reacción de Odio! – grito tan fuerte como pudo.

El jefe de Ola lo miro fijamente antes de correr hacía él.

Era tan rápido como Naofumi, algo asombroso considerando su tamaño.

Flechas volaron desde la retaguardia hacía el cielo, alcanzando su objetivo en un instante.

Eran pares de flechas, una explosiva y otra de viento.

Bammmmmm

Fhuuuuuuuuu

Círculos de insectos muertos fueron arrojados hacía arriba, dejando que estallaran lejos del suelo.

Itsuki siguió disparando, cambiando de lugar entre cada cinco disparos.

Kore salto en el aire, alzando la guadaña y cubriéndola de youki negro.

Naofumi forzó sus brazos hacía arriba, desviando continuamente los ataques del jefe, usando un amplio escudo verde oscuro.

Manchas verdes y purpuras comenzaron a extenderse por el cuerpo del monstruo, y los ataques se volvieron aún más frenéticos.

El japones de ojos verdes se aparto de golpe del lugar.

Kore: ¡Rooooooaaaar!

Una luz negra cayó del cielo y hubo silenció.

Naofumi alzo su Escudo, convertido de nuevo en el Escudo de Campana.

Crack

Kore desapareció del lugar, usando la reacción del golpe para escapar.

Crack

Un constante crujido sordo fue emitido por el monstruo jefe y las espinas se derrumbaron, rotas en pedazos.

Incluso así, algunas lograron usarse para contratacar, y Naofumi detuvo tres con su escudo.

Y las campanas se sacudieron tan frenéticamente que comenzaron a dejar imágenes secundarías.

Naofumi: ¡Contrataque → Escudo de Campana! – y una onda de sonido estallo en dirección al jefe monstruo.

¡Bririririririririririri!

¡El monstruo grito de dolor y rabia!

Cuchillos se alzaron a los cielos cual aves de presa, disparando a las heridas en la carne expuesta, clavándose hasta la empuñadura.

El cultivador agarro al portador del Escudo y se teletransporto en un destello negro.

Kore agarro al más pequeño de los héroes y corrió en dirección contraria.

Las dagas brillaron de rojo.

¡BAM!

Una explosión hizo vibrar el campo de batalla y los cielos se volvieron azules de nuevo.

Decima Primera Ola de Calamidad.

Duración: 5 minutos.

Fue una suerte que estas Olas sucedieran en lugares sin personas.

Una notificación de Exp apareció en la visión de los cuatro, parece que habían logrado alejar lo suficiente a los dos héroes como para que la penalización no surtiera efecto, habían hecho estos en varias Olas, a veces lo lograban, a veces no,

Por ejemplo, esta vez ambos héroes fueron teletransportados en lugares diferentes y tuvieron que improvisar planes con prisa, esta plaga de insectos escupe fuego explosivos era destructiva en gran manera, el campo de batalla se expandió con rapidez abrumadora y con la Ola en curso, cualquier plan para confinarlos en un lugar sería inútil.

Damián conjuro su plataforma de viento reamente le gustaría tener una afinidad con el viento en este momento, sus planes se implementarían más fácilmente.

Itsuki: Entonces deben ir aquí, aquí, aquí y aquí- señalo cuatro puntos desde el cielo- ¿Cuál es el efecto de esta "formación"?

Damián: Un tornado inmóvil- explico amarrando talismanes a cuatro flechas- estas flechas ignoraran la fricción con el viento.

Itsuki: ¿No sería más sencillo convocar un hechizo con el mismo efecto? – pregunto tomando la primera flecha y apuntando- ¡Flecha Destello!

Hubo un destello amarillo y la flecha ya no estaba.

Damián: Si, lo sería- concordó con el arquero- desafortunadamente mis afinidades no incluyen viento.

Itsuki: ¿Cómo puede usar hechizos de viento entonces? – estiro una mano y agarro otra flecha- ¿Las afinidades de su sistema mágico funcionan diferente?

Damián: Es posible aprender hechizos de otras afinidades- explico, creando otro talismán y colocándolo en una lanza- sin embargo, hacerlo pondrá bajo presión mente, cuerpo y alma, entre más fuerte el hechizo, más profunda e intensa será la presión.

Itsuki: ¿Profunda? – inclino la cabeza alcanzando otra flecha.

Damián: Las plataformas de viento son como una caricia sobre la piel, una presión superficial, no importa cuantas use, la presión seguía siendo superficial, incluso si su intensidad aumenta- con un empujón telequinético, clavo la lanza en la tierra a cinco kilómetros bajo ellos- si usara algo que necesite mayor comprensión del viento, la presión pasaría a los nervios, mi enfoque se perdería y sería inútil.

Itsuki asintió, pensando en algo de su viejo mundo.

Itsuki: ¿Se debe a la incompatibilidad del alma? – hipotetizo tentativamente, disparando la cuarta flecha.

Damián: En parte- corrigió, haciendo gestos con las manos- es mayormente el cuerpo y la mente, pero debido a que son tres partes de un mismo ser, son afectados por igual.

Itsuki: Entiendo, todas las flechas están en su lugar- informo bajando su arco.

Damián asintió y ambos desaparecieron en un destello negro.

Kore apareció desde debajo de la tierra, una gran cantidad de plantas habían crecido donde ella excavo.

Asintió al cultivador y les prendió fuego.

El humo comenzó a subir y Damián toco la lanza.

Damián: ¡La fuerza del que es libre, Viento! - grito avergonzado.

A veces envidiaba a Kore que no necesitaba gritar ninguna de sus habilidades.

La brisa se levantó a su alrededor.

Y luego todo fue un borrón.

Ren y Motoyasu se encontraban tirados en el suelo, todo el cuerpo les temblaba incontrolablemente.

La serie de entrenamientos que acababan de pasar eran simplemente… monstruoso.

Luego de una serie de ejercicios para los músculos de todo el cuerpo, habían pasado a las formas más básicas y generales de ataque con sus respectivas armas, en parte porque Damián no sabía mucho sobre espadachines y lanceros, y en parte porque sus armas cambiaban de forma, por lo que entrenar en un estilo especifico de un arma era inútil.

No suena tan extenuante así ¿Cierto? Bien, retrocedamos un poco en el tiempo.

Hace tres horas, justo después de que los demás se dirigieran a combatir las Olas.

Ren, Motoyasu y Raphtalia se encontraban en la sala de entrenamiento que Damián había acondicionado especialmente, vistiendo ropa de entrenamiento de artes marciales.

La encargada de entrenarlos en ausencia de los demás era, naturalmente, Raphtalia.

Raphtalia: Primero debemos realizar estiramientos para prevenir lesiones- instruyo como Kore le había instruido a ella- comencemos de arriba abajo.

Cuello, brazos, piernas y un pequeño descanso, este proceso se repitió por diez minutos.

Para Raphtalia ,quien había pasado por esto durante aproximadamente un mes, fue fácil terminarlo, para los dos japonese, quienes llevaban casi un año sin ejercitarse, fue suficiente para hacerlos sudar.

Raphtalia: Descansen cinco minutos- concedió al ver sus piernas temblando.

Luego procedió a hace lagartijas.

Ren sintió su orgullo picar cuando vio a alguien superarlo, en cuanto a Motoyasu, estaba demasiado cansado como para pensar en cosas complicadas.

Cinco minutos después, Raphtalia se puso de pie, habiendo realizado cien lagartijas.

Raphtalia: Bien- asintió para si misma- ahora la forma correcta de hacer sentadillas pistola es…

Diez sentadillas pistola por lado.

Diez flexiones, con las rodillas sobre el suelo.

(Autor: ¿Era necesario aclarar eso?)

Peso muerto sobre una pierna, quince repeticiones por lado.

Plancha por sesenta segundos.

Descanso.

Repitieron el ciclo tres veces y Motoyasu murió.

Bueno, eso parecía, Raphtalia le paso una poción menor y se recuperó.

Le ofreció una a Ren, pero él la rechazo, aun no era necesario.

Raphtalia: Si comienza sentir hambre debe avisarme- le dijo levantando una espada de madera- el maestro dijo que las pociones aceleraran el metabolismo natural.

Motoyasu asintió, transformando su Lanza en una lanza de entrenamiento.

Ren también transformo su Espada en una espada de entrenamiento.

[ Lanza de entrenamiento III

Efecto especial: Mejora de Aprendizaje (intermedio)

Mejora de Entrenamiento (intermedio) ]

Mejora de las capacidades intelectuales y físicas.

Luego.

Ren: ¡Ha! – exclamo balanceando su espada.

Cien cortes verticales descendentes.

Cien cortes de izquierda a derecha.

Cien cortes de derecha a izquierda.

Cien cortes diagonales descendentes.

Cien cortes diagonales ascendentes.

Cien cortes verticales ascendentes.

En fin, cine de cada corte básico con la espada.

Y Motoyasu hizo exactamente lo mismo con cada movimiento básico de espada.

Raphtalia por otro lado, practicaba un estilo especifico para velocidad, exactitud y fuerza.

Normalmente, en estos entrenamientos uno para cuando el cuerpo ya no puede seguir el ritmo, en este caso, se detuvieron solo para tomar pociones, comer o ir al baño.

Ciclo tras ciclo, hasta que los brazos se movieron más por inercia que por voluntad propia, hasta que el tiempo comenzó a desdibujarse.

Hubo un momento en el que Ren se preguntó por qué estaba haciendo esto,

Motoyasu ya no veía nada más que su lanza, todo lo demás era inexistente para él.

P.D.V. REN.

Cortar.

No me duelen los brazos.

Cortar.

Están demasiado entumecidos para eso.

Cortas.

Las pociones curaran todas las heridas de todos modos.

Estocada.

¿Cuántas veces van?

[ Cinco ciclos]

Ren: ¡Ha!

¿Quién está gritando?

Cortar.

No importa.

Cortar.

Creo que ya no puedo seguir.

Las cosas se ven más altas de pronto.

P.D.V. NARADOR.

Raphtalia alzo al más joven de los héroes, llevándolo al área de descanso, administrándole una poción curativa y un liquido nutritivo.

Una vez termino, regreso a su entrenamiento.

P.D.V. MOTOYASU.

Me tiemblan los brazos.

Solo un poco más.

¡No puedo ser una carga para otros!

Solo un poco más.

Ellos confían en mi para salvar este mundo junto a ellos…

Solo un poco más.

Debo ser digno de su confianza.

Solo un poco más.

Más fuerte, debo ser más fuerte, entonces seré confiable.

Casi termino.

Podre ayudarlos.

Casi termino.

¡Seré fuere para compartir sus cargas!

Casi termino.

Y cuando salvemos este mundo.

Uno más.

¡Entonces, podremos reír!

Uno más.

Podremos llorar.

Uno más.

Podremos hablar.

Uno más.

Podremos vivir en paz.

Me arrodille en el suelo, mis piernas ya no soportan, no siento los hombros.

Raphtalia: ¿Necesita ayuda? – oí a mi lado.

Alcé la mirada y me estremecí por un momento.

-Ah, Raphtalia.

Es solo ella.

-Lo agradecería mucho.

Ella asintió y se coloco a mi lado, pasó un brazo por debajo del mío y me levanto.

Tranquilo, es Raphtalia, la alumna de ellos dos, no te lastimara, no tiene porque.

Fingí ajustar mi respiración mientras caminábamos hacía la sala de descanso, ocultando el temblor de mi cuerpo como cansancio muscular.

Llegamos al lugar y ella me ayudo a sentarme sobre algo similar a un futon, abrió un gabinete y me dio dos frascos.

[ Poción curativa

Liquido nutritivo]

-Gracias, creo que dormiré un poco.

Ella asintió y se marchó.

Coloqué los dos frascos vacíos junto a mi pseudo futon y me recosté cerrando los ojos.

-Creo que… puedo acostumbrarme…

Todo fue negro después.

Tiempo actual.

P.D.V. NARRADOR.

Raphtalia se seco el cabello cuidadosamente, usando el talismán de su maestro para cambiarse de ropa.

Camino silenciosamente por el lugar, confirmando que era la única persona despierta en este momento y se dirigió sigilosamente a la cocina, evitando las contramedidas que sus maestros habían colocado en el camino con practicada habilidad.

Un inaudible suspiro de alivio escapo de ella cuando abrió la cocina y vio la caja de galletas en donde siempre estaba.

Con creciente felicidad, abrió la caja y encontró.

… Un montón de hilos y agujas.

Raphtalia: ¿¡Qué…!? – se atraganto con un grito de indignación.

Ah, esa es desesperación.

Los tres hombres se derrumbaron en la silla más cercana a su posición, el estrés mental sobre ellos era demasiado, las pociones no lo curaban todo.

Kore camino hacia la cocina, ciertamente estaba cansada, es solo que un youkai soportaba mejor la batalla.

Una vez en el interior, encontró la caja de galletas con hilos que dejo en el lugar, con un hilo casi invisible roto sobre ella.

Kore: "Me pregunto que habrá pensado cuando se dio cuenta"- reflexiono para sí misma guardando la caja- "Esto es casi una tradición familiar"

Sacando algunas comidas ya preparadas de los cajones mágicamente extendidos y encantos con estasis, dado que las que llevaban sobre ellos eran para emergencias, se dirigió de nuevo a la sala.

Una mujer mapache con una mirada indignada le dio la bienvenida en el pasillo.

Kore rio entre dientes y la rodeo para mayor indignación de su alumna que comenzó a seguirla.

Damián levanto la mirada antes de que una mesa flotara desde lejos hasta ellos, junto con un mantel y vajilla.

Itsuki y Naofumi resucitaron a medias, arrastrando las sillas hacía la mesa, un poco de comida y un descanso no les caería mal.

Itsuki: ¿Realmente tendremos que hacer esto una vez al mes? – cuestiono a medias, bebiendo un poco de jugo.

Damián: Sera más fácil cuando sean lo suficientemente poderosos para ir por separado y tengan sus propios grupos- consoló a medias- la primera vez es difícil, se acostumbrarán.

Naofumi lo dudaba.

Naofumi: Espera- llamo de pronto- ¿Dijiste grupos? ¿Cómo se supone que lo haremos?

Damián: No me pregunte- rechazo encogiéndose de hombros- soy pésimo haciendo amigos, lo sabes.

Naofumi: Mi mente no funciona correctamente en este momento- murmuro rascando su cabello.

Kore: No recomiendo ir a un gremio con su identidad real- aconsejo desde un lado.

Itsuki: ¿No sería más fácil si lo hiciéramos? – inclino la cabeza, apoyando los codos sobre la mesa.

Kore: No quiero ofenderlos, pero ustedes cuatro son potenciales armas de destrucción masiva- señalo a sus armas legendarias- he buscado sobre las hazañas de los héroes pasados, perforar montañas, bombardear ciudades, abrir barrancos, detener un meteorito titánico, eso es a lo que ustedes pueden llegar y todos querrán tener esta fuerza de su lado.

El rubio asintió, cada esper fuerte en su mundo era disputado por todos los países, cazados furtivamente con promesas, ofertas, dinero, mujeres, fama, ayuda para sus familias, todo se les ofrecería y si no aceptaban podrían morir.

Incluso existían rumores de que muchos espers con potencial para alcanzar rangos mayores a SS+ eran asesinados antes de crecer.

Damián: Ustedes lo tendrá fácil para disfrazarse- el cultivador alcanzo un panecillo para sí mismo- Naofumi, por otro lado, tendrá dificultades debido a que los escudos no son de uso común en este lugar.

Naofumi hizo una mueca, ciertamente era el más reconocible de los héroes en Melromarc.

Itsuki: La Iglesia de los Tres Héroes- tarareo cerrando los ojos- suenan a problemas, las religiones de mi mundo no trataban muy bien a los que iban contra sus enseñanzas.

Naofumi: Nosotros somos como una bofetada para todas sus visiones preconcebidas de los héroes legendarios- asintió cruzando los brazos, ya había terminado su comida- puedo verlos intentando deshacerse de nosotros para convocar a otros.

Kore: En este momento es mejor para ustedes mantener la cabeza baja- la inu palmeo su rodillas- no son lo suficientemente fuertes como para defenderse de un ejercito o un asesino entrenado, y me reiré de ellos si no tienen al menos esto.

Por supuesto, ella sabia que lo tenían, pero no se suponía que los supiera.

Itsuki: No importa que tan callados nos mantengamos, aun debemos aparecer para la Ola en Melromarc- recordó con un suspiro- si ocurre cerca de la capital, es probable que nos atrapen justo después de matar al jefe.

Ren: Hola- saludo a medias, cayendo sobre una silla- ¿Sucedió algo?

Motoyasu: ¡Ey, me alegro de que todos estén bien! – sonrió ampliamente, sentándose con una pierna cruzada- ¿De qué están hablado?

Kore: Ustedes necesitan un equipo propio- les recordó a medias- y no pueden usar sus identidades como héroes para reunirlos, las probabilidades de que haiga espías mezclados con ellos es muy alta si lo hacen.

La sonrisa del rubio más alto vacilo por un momento, antes de recuperarse.

Motoyasu: Entonces solo escogeré una lanza y la fortaleceré lo mejor que pueda para usarla frente a otros- el lancero paso un brazo tras su cabeza- ¡Entonces no podrá decir quién soy!

Naofumi: La idea tiene méritos- asintió cruzando los brazos- sin embargo, se arruinará en el momento que nos enfrentemos a algo no podamos vencer solo con el arma que elijamos.

Itsuki: No hay mucho que se pueda hacer- suspiro, reincorporándose en su silla- no podemos ocultar algo como esto por mucho tiempo, no de alguien con quien pasaremos tanto tiempo con ello como se pasara con compañeros de equipo.

Ren: Cierto- asintió.

Damián: En cuanto a la apariencia, no es un problema con los talismanes- agito la mano, arrojando un talismán a cada arma- debería permitirles pasar desapercibidos en cuanto a eso.

Kore: Me pregunto si las armas permiten el combate sin armas- comento mirando el techo- entonces podrían copiar alguna arma muy pequeña y esconderla, luchando sin ella a menos que se necesite, al menos Naofumi y Motoyasu, son los más reconocibles.

[ … ]

Las gemas de las armas parpadearon un poco, antes de parecer llegar a una conclusión.

[ Las armas legendarias… perm… permitirán que los héroes… combatan s… sin… armas… SOLO en presencia de otras personas que no conozcan sobre su estatus como héroes]

Evig: Eso dijeron- comento a los dos reencarnados.

Itsuki: No parece que estén muy felices con esto- observo frunciendo el ceño.

Kore: Por supuesto que no lo estarán- sonrió maliciosamente- son armas Yanderes después de todo.

Motoysu se paralizo en su asiento al escucharlo.

[ Las armas legendarias no son seres con sentimientos, por tanto, no pueden ser "yanderes"]

Evig: No les creas, son bien mentirosas- se burló en voz alta.

Motoyasu: ¿Realmente son eso? – pregunto temeroso, ni siquiera quería pronunciarlo.

Kore: Por supuesto, no te dejarán tocar otras armas, no permitirán que las alejes de ti, te castigan cuando no las obedeces- enumero con los dedos- ¿Qué son si no?

El rubo lancero comenzó a estremecerse y la lanza en su mano cayó al suelo.

La inu se detuvo al ver esto, una mirada confundida paso por su rostro, luego rememoro lo que sabia.

Ella entendió entonces.

Kore: ¡N-no te preocupes, solo es una broma! – exclamo agitando las manos frenéticamente- las armas no mataran a sus portadores.

Motoyasu comenzó a hiperventilar al escuchar sobre matar.

El rubio palideció y la inu palideció con él, intento ponerse de pie, pero el lancero retrocedió asustado.

Kore: ¡Lo siento, yo no quería…! – intento disculparse, retrocediendo apresuradamente.

Los otros tres héroes procesaron lo que estaba sucediendo e intentaron ponerse de pie.

Antes de que alguien pudiera hacer algo, Damián se aplaudió frente al lancero.

Los ojos del héroe se desenfocaron y se desmayó, el cultivador lo atrapo y lo hizo flotar con su telequinesis.

Damián: Han sido demasiadas emociones por un día- comento al aire, llevando al rubio a la habitación que estaba usando actualmente- quizá sea mejor dormir, ya es tarde después de todo.

Los otros tres héroes asintieron confundidos y se dirigieron a sus habitaciones.

Kore pareció desinflarse cuando todos se fueron, casi salto de su piel cuando sintió una palmada en la espalda.

Raphtalia: Está bien maestra, todos cometemos errores- la consoló estirando la mano para acariciarle la cabeza como hacían con ella cuando estaba triste- lo importante es no cometerlos de nuevo ¿Cierto?

Kore: … Gracias, pequeña Raphtalia- suspiro animándose un poco- aunque supongo que ahora ya creciste ¿No?

Raphtalia: Nunca seré demasiado grande para unas galletas- respondió en broma.

Media hora después.

Fuera del escondite.

Los dos reencarnados se encontraban sentados en una pequeña elevación del terreno, Kore miraba el cielo y Damián esperaba a que hablara.

Kore: ¿Debería disculparme? – pregunto sin dejar de mirar el cielo.

Damián: Depende de ti- respondió.

Pero ella no pareció escuchar.

Kore: Realmente no quise asustarlo así- su voz bajo un poco- solo quería bromear un poco, olvidé que él era una persona real, que tenía traumas reales, pensé que este mundo era…

Damián: Una historia- complemento, reconociendo que solo quería hablar y no buscaba consejos.

Su padre le había explicado sobre eso, que a veces las personas no buscan que los ayudes, solo que los escuches.

Kore: Si- asintió, bajando la mirada a su regazo- se supone que soy la mayor mentalmente hablando, pero actué como una adolescente desconsiderada.

Damián: Ciertamente no lo espere de ti, siempre fuiste empática y considerada- concordó.

Kore se inclinó sobre su hombro con un suspiro, como si hubiera perdido toda su fuerza y ánimos de un momento a otro.

Kore: Me siento como una imbécil- susurro cerrando los ojos.

Damián: Nadie es perfecto, y eso es bueno- una sonrisa a medias paso por su rostro- de lo contrario, no tendríamos ninguna cosa que mejorar.

Kore: Si…- bostezo derrumbándose completamente sobre su amigo- supongo que si…

Damián suspiro, esta posición era un poco incomoda, después de todo, ella era más alta que él.

Con un pensamiento, la hizo flotar y la llevo de regreso a la base.

Mientras tanto, en la civilización.

Había sido un caos desde que los cuatro héroes fueron secuestrados, la presión que Aultcray debía enfrentar habría quebrado a cualquier persona común.

Afortunadamente para nosotros, porque la destrucción de los reinos no nos conviene de ninguna manera, el Rey Sabio era un hueso duro de roer.

Mirellia: Aultcray, no solo invocaste a los Cuatro Héroes en contra de todos los acuerdos realizados entre los reinos, sino que permitiste que fueran secuestrados directamente frente a ti- la mujer de cabello purpura se cubrió medio rostro con su abanico- ¿Confío en que sabes la situación en la que nos has puesto?

Autlcray: Soy consciente de las posibles consecuencias que esto podría tener- afirmo sentado en su estudio- también e ideado formas en la que podemos evitarlas.

Al otro lado de la llamada, la Reina suspiro, estaban caminando en el borde de una espada, cualquier error y todo el reno iba a morir con ellos.

Mirellia: Bien- cedió, no podía hacer mucho estando tan lejos, no con tan poco tiempo- te escucho.

Aultcray: Esta es una buena oportunidad para deshacernos de la iglesia de los Tres Héroes- comenzó colocando sus dos manos sobre el escritorio- así como de los nobles corruptos afiliados a ellas, después de todo, no fueron nuestros magos los que invocaron a los héroes.

Mirellia: Los tecnicismos no nos salvaran esta vez- sentenció.

Aultcray: Ciertamente- concordó- es una lástima que no hubieras estado aquí, y en tu lugar solo estaba este incompetente Rey sustituto que no pudo descubrir esta conspiración a tiempo por lo que tuvo que contratar a alguien para que lo ayudara a sacarlos del control de la iglesia.

Mirellia: Un plan tan simple y a medias no es algo que tu harías- la mujer entrecerró los ojos hacia su marido- ¿Cuál es tu plan real?

El Rey sonrió astutamente.

Aultcray: Parece ser que nuestros secuestradores no están especialmente versados en magia de seguimiento..

Las preocupaciones de Damián sobre las sombras no eran descabelladas.

¿Pero cuando lanzo tal hechizó?

La Iglesia de los Tres Héroes.

Oficina del Papa.

Biscas T. Balmus no era feliz, no lo era en absoluto.

Sombra: No hemos encontrado nada sobre ellos su excelencia- informo arrodillada frente a él- hemos sido obstaculizados por las Sombras de las Reina.

De hecho, son del Rey… ¡Pero quien se molesta con los detalles!

Papa: ¿Podría ser que ella se enteró de nuestros planes y preparo un contrataque? – se preguntó a si mismo- no, esto es demasiado apresurado y desarticulado para ser uno de sus planes.

Cabe destacar que el rey oculto el robo de la tesorería, incluso de la reina.

Sombra: Es posible que esto sea el intento desesperado de algún país pequeño- sugirió sin levantar la mirada- una vez tengan a los héroes, pueden entregarlos a un país grande para buscar su protección.

El Papa se distancio de la ventana, mirando hacia el mural pintado en el techo de su oficina.

Papa: Los dioses que son vencidos no son dioses- sentencio caminando hacía la puerta- y los fieles no deben ser engañados por falsos dioses.

¡Que descarado!

Sombra: Entiendo, su excelencia.

- ¡Aaaah!

El lancero se sentó de golpe en su cama, sudaba y sentía que el corazón se le saldría del pecho, temblorosamente miro hacía un lado de su cama y lo encontró.

La Lanza Legendaria.

Motoyasu tembló, su cuerpo se paralizo, sentía que se le cerraba la garganta.

Quería escapar.

No dejaran que la alejes de ti.

Su respiración se detuvo, por un momento.

Sus pupilas se dilataron.

Antes de que se desmayara, la lanza brillo.

Una sensación reconfortante envolvió su cuerpo y mente.

[ Las armas legendarias no son seres con sentimientos, por tanto, no pueden ser "yanderes"]

Motoyasu no quería aceptar el poder de la lanza que entraba en su mente.

Motoyasu tenía miedo de lo que le pasaría si rechazaba el poder de la lanza.

Motoyasu: Po- por supuesto- acepto con una sonrisa forzada- nunca dudaría de ti.

Hubo silenció.

[ Las armas legendarias no se transmiten de un portador a otro]

Él no entendía cuál era la relevancia de esto.

Motoyasu: Ya- ya veo- pero fingió que lo entendía.

[ Las armas legendarias portadas por cada héroe no son la misma]

Motoyasu guardo silenció, parecía que la lanza estaba contando algo importante, y no quería interrumpirla.

[ Cada vez que se convoca a un nuevo héroe, se crea una nueva arma para él, o, más correctamente, se crea una nueva versión de la misma arma para ellos, una completamente en blanco de experiencias, aunque no de conocimientos básicos, que crecerá con ellos]

Motoyasu no entendía a que quería llegar.

Hubo silencio por un minuto.

[ Cuando nos encontramos por primera vez, vi la manipulación sobre ti y el futuro me pareció sombrío, conocí mi primer sentimiento entonces]

Motoyasu: ¿Cuál sentimiento?

[ … miedo, sentí miedo]

El humano guardo silencio.

[ El primer sentimiento que conocí en mi vida fue el miedo, miedo del futuro, miedo de cómo me usarían, miedo de ser corrompida, miedo de lo que pasaría con las otras armas, miedo de ti, porque mi destino estaba unido a alguien cuya cordura no le pertenecía]

Motoyasu: Lo siento- se disculpó- realmente lo siento.

[ ¿Es así? ¿No es tu miedo hablando por ti?

El tampoco estaba seguro de si realmente lo sentía o era solo su miedo hablando

[ … Por favor, intentemos conocernos antes de hacer juicios, después de todo, el contrato no fue algo que podamos rescindir, ni siquiera fuimos quienes lo establecieron]

El japones encontró una cosa extraña en esa declaración.

Motoyasu: ¿No fuiste quien lo estableció? - había una aguda incredulidad en su voz- ¿Quien más podría ser? Y si no lo hiciste ¿¡Por qué haces cumplir las reglas!?

[ El Mundo, ¿Quién estaría más interesado en detener las Olas de la Calamidad que El Mundo? Estableció el contrato, y me creo, una copia del plano original guardado en la consciencia del planeta mismo, solo soy un medio para su poder, una herramienta, sin importar que tan sensible o inteligente o sabia sea, seguiré siendo una herramienta para El Mundo y para ti]

Motoyasu: Esa… es una existencia muy triste- el lancero bajo la mirada- ¿Estas bien con eso?

[ Soy un arma, incluso si alguna vez llego a desarrollar muchos sentimientos hasta el punto de parecer "humano" soy y seré un arma, nunca sentiré como ustedes los humanos, nunca vere el mundo como ustedes, porque soy fundamentalmente diferente, así que no debes preocuparte por algo como que yo deteste mi propósito]

Motoyasu: Entiendo- asintió recostándose de nuevo en la cama- "Incluso si dice eso, sigue pareciéndome una existencia deprimente"

La Lanza no hizo ningún esfuerzo por acercarse a su portador desde su ubicación en la repisa de enfrente.

Y Motoyasu soñó con cuchillos y gritos.

Itsuki no estaba especialmente sorprendido por encontrar un arma inteligente, incluso si nunca encontró algo así en su mundo origina, había imaginado que existía la posibilidad de que existiera en este mundo, incluso pensó en la posibilidad de que el mundo mismo fuera consciente de sí mismo, como lo dijo en su primera charla real con los cuatro héroes.

Itsuki: No es como si eso cambiara algo realmente- murmuro mirando el Arco encogido colgando de su cuello- aunque abre posibilidades de aumentar la eficiencia de combate.

Se pregunto ociosamente si esta arma inteligente sería capaz de lanzar magia por si misma, o de ver donde el no podía ver, ambas eran una buena adición para la batalla, tal vez incluso pudiera devorar enemigos vivos como tragaba a los muertos.

Itsuki: Es algo digno de investigar- concluyo para sí mismo.

[ Me gustaría que no se me considerara un mero sujeto de pruebas para la experimentación]

Itsuki: Ciertamente fue grosero- sintió inclinando la cabeza hacía su arco- me disculpo.

[ Acepto la disculpa, y espero que no se repita, sin embargo, me gustaría saber que clase de cosas desea investigar]

Itsuki: Los limites de tu interacción con el mundo exterior independientemente de mi influencia- informo casualmente- si tienes la capacidad de afectarlo de manera considerable, podría ser útil en batalla.

[ Entiendo, realmente me gustaría saber mas sobre mis propias capacidades como entidad independiente del [Héroe], suena como algo gratificante de hacer]

Itsuki: Puede serlo, o puede no serlo si los resultados no son favorables- alzo la mirada al techo, reflexionando sobre algo- las capacidades propias no siempre son satisfactorias.

[ ¿Debo asumir que sería mejor no esperar nada de esto entonces?]

Itsuki: Es bueno esperar lo peor- recito algo que escucho en su viejo mundo- estarás preparado si es verdad, y te sorprenderás gratamente si no lo es.

[ Se escucha como algo razonable de hacer, estaré dispuesto a llevar a cabo estas pruebas cuando decida realizarlas]

Itsuki: Es algo bueno de escuchar- comento, cerrando los ojos para dormir.

E Itsuki soñó con una colorida lluvia elemental.

Ren no podía dormir.

No podía dormir como en "me está matando el cansancio, pero no puedo cerrar los ojos"

No estaba procesando muy bien todo esto, incluso con la ayuda de la Espada Legendaria, solo le era posible evitar el colapso emocional.

Todo lo que creyó [Real] estaba agrietándose frente a él, y la [Fantasía] se escurrió por las fisuras, goteando sobre su frágil [Cordura]

La Espada Legendaria estaba sirviendo como su [Pilar] en este momento, pero el sabía que no podía confiar en eso para siempre, no quería averiguar si las personas llamaban demonios o espíritus malignos al romperse, gracias.

Ren: ¿Qué puedo hacer? – murmuro a nadie en particular.

[ ¿Sobre qué?]

El joven japonés se tensó por un momento, antes de recordar que las Armas Legendarias de hecho poseían [Sabiduría] hasta podría decirse que estaban [Vivas]

Ren: No se… como explicarlo- suspiro tapando su rostro con sus manos- es complicado.

[ Puedes comenzar por lo que lo causa, es posible trabajar desde ahí]

Ren: Si- respondió, cerrando los ojos- mi mundo… es un mundo de tecnología, cosas como la magia son meras ficciones hechas para entretener a otros, desde pequeño, todo lo que se me enseñe… enalteció la [Ciencia] y la [Tecnología] como la forma de avanzar, la única forma de alcanzar el potencial de la humanidad.

[ Es comprensible, dado que era lo que conocían y lo que los ayudo a progresar, según el sentido común y la intuición, confiar el algo que nunca has visto ni sentido ni usado es tonto e incluso suicida]

Ren: Uno de mis viejos profesores pensaba lo mismo- asintió quitando sus manos de su rostro, era incomodo hablar así- yo, inconscientemente, había aceptado esto como [Verdad] todas mis acciones estaban más o menos influenciadas por mi creencia en ella, cuando fui traído a este mundo después de aparentemente morir, esa [Verdad] fue probada como falsa…

[ Y, por extensión, sentiste que toda tu vida que se baso en la [Verdad] de la [Ciencia] y la [Tecnología] era falsa porque aquello en lo que te apoyaste era falso, pero eso no es razonable, ya que todas tus acciones se basaron en la [Verdad] de tu mundo, un mundo donde todo se regía por ella, entonces, racionalmente, tu creencia en ella y las acciones que tomaste no son automáticamente descartadas porque conoces un nuevo mundo con reglas diferentes]

Hubo silenció.

Ren pensó y reflexiono sobre esto, era razonable, pero su mente seguía tambaleándose ante el impacto de esto.

Ren: Yo conscientemente lo sé- su voz salió más llorosa de lo que pretendía- pero mi subconsciente sigue sufriendo el choque de esta revelación, de ver toda mi vida a punto de desvanecerse en un "es otro mundo"

[ El hecho de que sea otro mundo no significa que todo lo que viviste simplemente se desvanecerá, tu lo recordaras, y aquellos a los que conociste, con quienes interactuaste, dejaras una pequeña marca en muchos, una anécdota, un momento gracioso, una pelea, una situación incómoda, tristeza, incluso un habito del habla, el hecho de que estes en otro mundo no lo borrara todo, incluso regresaras si vences. Y todo lo que hagas aquí tendrá un impacto en alguien y en ti mismo]

La habitación cayo en silenció por otro momento.

[ En resumen, solo estas conociendo un nuevo mundo, no derribando todo tu mundo anterior y descartando todo lo que aprendiste, solo adaptándolo a las nuevas reglas, para poder continuar ¿No es el fuerte de los humanos adaptarse a la situación?]

Adaptarse.

Ren: Si…- suspiro, cerrando los ojos- adaptarse para no morir.

Y Ren sufrió pesadillas sobre su personas que se desvanecen.

Las cosas eran absolutamente irreales para Naofumi, para él, no hace mucho que estaba leyendo en la biblioteca para luego de gastar su parte del dinero en manga y similares, como siempre, y ahora estaba aquí en otro mundo pegado a un Escudo super posesivo arreglado para luchar contra hordas de monstruos por el bien de personas desconocidas.

Ociosamente se pregunto si Zafiro también tendría alguna extraña vida doble.

Su mente siguió divagando hacía los días en su viejo mundo, ja, aun no asimilaba completamente lo que estaba pasando ¿Cuántos soñaban con que les pasara algo como esto?

Si, tantos… ¿Por qué ellos entonces?

Ninguno de los cuatro invocados tenía alguna formación especial, ni militar, ni científica, ni siquiera instrucción de combate, debían aprender todo desde cero, lo único en común que todos tenían era el hecho de jugar videojuegos, bueno, no era una cualidad que pareciera muy útil en combate ¿Quizá estaba pasando algo por alto?

Y sus amigos… ¿Realmente lo habían seguido hasta aquí? ¿Por qué? ¿Realmente estaban dispuestos a arriesgar la vida por él? Es posible que pensaran que había sido seleccionado en esta invocación por asociarse con personas del mundo sobrenatural como ellos… dudaba que eso tuviera algo que ver con los desconocidos criterios de invocación.

Un largo suspiro se escapó de su boca.

Naofumi: Al final no importa- concluyo para sí mismo- estoy aquí, y ellos están aquí, lo único necesario para volver es vencer las Olas… ojalá fuera tan simple como eso.

Este era un mundo real después de todo, no había un autor todo poderoso arreglando el camino para sus personajes, las probabilidades de morir eran altas, y definitivamente no iba a ser una muerte fácil.

Naofumi: Bien- asintió alzando el brazo con el escudo- espero que me ayudes a volver.

[ … Si.]

El humano cerro los ojos con una sonrisa, recordando a su familia.

Naofumi: "Me pregunto cómo estarán"

Esa noche, Naofumi soñó con una espada blanca y una figura negra que lo acompañaba.