Buenas Tardes, les traigo una nueva actualizacion.


CAPITULO No 24

Un nuevo día había comenzado en la Sociedad de Almas, en la mansión Shihōin la princesa del clan estaba llegando al segundo escuadrón y rápidamente fue a la cocina del escuadrón donde pidió el desayuno, tuvo que esperar un momento ya que no esperaban que ella desayunara ahí dado que el teniente había informado que el Gundanchō se encontraba en la mansión familiar. Por lo que ahí estaban a marcha forzada tratando de sacar el desayuno de la manera más rápida no fuera que ella se pusiera especial. Por su parte Soi Fong había iniciado temprano su mañana con la ducha respectiva y un poco de meditación, ayer había tenido malos resultados como le era ya una constante al hecho de que Suzumebachi aún no le dirigía la palabra.

Yoruichi al momento de recibir la comida fue hacia los aposentos sin perder tiempo había mucho que hacer ese día en específico, además de la incertidumbre misma de lo que sucedería en la reunión de su padre con los consejeros del clan. Abrió el Shōji y entro al momento lanzo un leve suspiro y fue a poner el desayuno en la mesa, sin perder tiempo toco el Shōji de la habitación de la peli azul — Soi, traje el desayuno — llamo la morena, espero un momento y luego el Shōji fue abierto — desayuna, tengo cosas que hacer, pero vendré para el almuerzo.

— ¿Todo bien? — Cuestiono la peli azul.

La morena sonrió levemente — sí, pero ayer perdí un poco de tiempo descansando y hoy debo ponerme al día con el trabajo.

— Entiendo — dijo Soi Fong con una pequeña sonrisa.

Yoruichi le miro — ¿hubo suerte con Suzumebachi? — Pregunto y vio la negativa rápida de su abeja — no desistas y se paciente — aconsejo — debo irme.

— Tenga buen día — dijo la peli azul y vio como la morena se marchaba.


Yoruichi se encontraba haciendo papelero luego de tener el entrenamiento matutino con los reclutas, Ōmaeda se había quedado con ellos luego de su intervención y ahora se encontraba haciendo un poco de papeleo, debía esperar el mensajero que su padre enviaría después de la reunión con los ancianos para saber la decisión de los ancianos ante la sugerencia del Sōtaichō, luego de eso enviaría una mariposa al primer escuadrón para informarle a Shunsui que todo había salido bien y desde ahí todo iría sobre ruedas. Por otro lado, hoy tenía planeado darse una escapada al campo de juegos con Soi Fong al final de la tarde cuando las patrullas cambiaban de turno y el día de trabajo en los escuadrones bajaba notablemente. La morena suspiro en su escritorio pensando en lo diferente que había sido el día de ayer en su casa luego de que sus últimas visitas fueran un tanto molestas con la notable molestia de su padre ante la cancelación de su plan de futuro matrimonio. Hasta la charla con su madre había sido mucho un pequeño bálsamo a toda su situación

*****************Flash Back*****************

Yoruichi llego a su habitación y como lo había dicho su padre, Minako Shihōin ya se encontraba ahí.

— Te traje un poco de té y un pequeño bocadillo — dijo cariñosamente la matriarca.

La morena le abrazo — gracias madre — agradeció — solo iré a cambiarme — dijo yendo al cuarto de baño.

Minako decidió hablar — ¿todo bien con tu padre? — Cuestiono.

Yoruichi suspiro y como ya había terminado de cambiarse salió — creo que salió todo bien.

Minako vio cómo su hija se sentaba en la cama y tomaba el té sorbiendo un poco, suspiro al notar que aun parecía taciturna no como las semanas atrás, aun así, no cabía dudas que de alguna manera algo que no le dejaba dormir ya que se le venían unas pequeñas ojeras y su rostro cansado, ya habían pasado más de medio año y aunque era algo inverosímil al parecer su hija aun resentía la perdida de Soi Fong.

— Debes dormir — señalo — tienes ojeras — indico la matriarca — ¿tienes problemas para dormir? — Cuestiono.

La morena se encogió de hombros — he dormido — dijo, al recordar que estas dos últimas veces había dormido bien con la peli azul — es solo que siento que hay cosas que aún no he podido resolver.

Minako sonrió levemente — ¿crees que puedes resolver esas cosas? — Cuestiono.

Yoruichi suspiro — siento que hay cosas que podría resolver con el tiempo y otras que son un constante problema como un futuro casamiento y un hijo — dijo con cierto hastió — por mucho que papá diga que quiere lo mejor para mí o que desea mi felicidad, lo cierto es que solo espera que cumpla esas dos cosas sin importarle lo que yo quiera.

Minako miro a su hija y acaricio su cabello de manera amorosa — trata de no pensar demasiado en eso y resuelve aquello que puedes con mayor facilidad ya que me parece lo más conveniente de hacer — aconsejo — luego busca como resolver lo más difícil que es el matrimonio y el heredero.

— ¿Y si me equivoco? — Pregunto — si por resolver una cosa, arruino todo lo demás.

Minako sonrió — antes no tenías esas dudas, solo decidías hacer lo que creías mejor.

— Estando en el palacio del Rey fue mucho más evidente que cada decisión o acción que he tomado ha afectado a los que están a mí alrededor y de alguna manera a mí misma — apunto.

Minako Shihōin guardo un momento de silencio pensando que decir — uno puede decidir dar un paso hacia adelante — dijo seria — pero es decisión de aquellos a tu lado el quedarse ahí donde están parados, seguirte o tomar su propio camino — apunto — no todo recae sobre tus hombros — con esas últimas palabras le dio un pequeño abrazo reconfortante a su hija que de alguna manera calmo sus angustias — deja de angustiarte y descansa.

Yoruichi sonrío levemente —gracias por escucharme, buenas noches — dijo al notar que su madre deshacía el abrazo.

*****************Fin Flash Back*****************

La morena suspiro, quizá era cierto lo que su madre decía y lo que debía de hacer era poner solución a lo que podía solucionar, en este punto lo de sus sentimientos hacia Soi Fong era algo que aún no confesaba o aclaraba, después de hacer eso todo estaría todo dispuesto para saber qué es lo que haría Soi Fong al respecto, pero no se hacía muchas ilusiones, en todo caso sería difícil que la peli azul aceptara sus sentimientos sin mostrar alguna negativa, tal vez era eso que le había frenado. No por algún tipo de cobardía "escucho una leve risa divertida de Raijin" ante ese pensamiento, lo cierto era que conociendo a su pequeña abeja de alguna manera trataría de desestimar su propia confesión o evitar hablar de ese tema con el propósito de no poner en peligro el clan Shihōin o su liderazgo. Pero como le había aconsejado hace algunos días Raijin debía de ser insistente y no dejarse vencer por la actitud que pueda poner Soi Fong.

Suspiro y de pronto sonrío levemente al notar que frente a ella un mensajero de su clan llegaba — princesa — saludo con una inclinación y extendiendo sus manos — mensaje urgente de su padre.

Yoruichi tomo el sobre — puedes irte —dijo seria, al instante el mensajero salió del lugar y la morena abrió el sobre para leer su contenido.


Hija,

La reunión fue como lo esperaba, los ancianos no vieron con buenos ojos la propuesta del nuevo Sōtaichō. Pero desde el momento en que les insinué que en tu visita al palacio el Rey te había convocado para hablar sobre la segunda división y Onmitsukidō fueron más abiertos al respecto. Claro que hubo uno que otro que se hizo ideas inequívocas sobre que podían enviar un listado de nobles del clan, aquellos que piensa que son aptos. Al instante les informe que todo lo manejara el Gotei 13 para evitar luchas de poder. En conclusión, dile a Kyōraku Sōtaichō que puede ir con central 46 con el aval de nuestro clan.

P.D. Te envío el documento adjunto sobre la aceptación donde firman los ancianos, yo y solo faltaría tu firma.

Yoruichi sonrío negando con su cabeza, se había olvidado por completo de que debía hacer un documento de aceptación, pensó que su padre de alguna manera estaría disconforme y ciertamente lo estuvo en un principio, pero todo había cambiado drásticamente cuando le menciono su plática con el Rey alma. Leyó el documento que venía en otro sobre y lo firmo al instante. Luego llamo a un miembro de la fuerza correccional para que llevara ese mensaje urgente al Sōtaichō, al ver marcharse al mensajero suspiro largamente sabiendo cual era el siguiente paso y de alguna manera se sintió un poco cohibida. Hace un tiempo que no se habían celebrado reuniones convocando a todos los capitanes en el primer escuadrón, lo cierto es que la última había sido cuando vinieron los del escuadrón cero y de alguna manera sabía que era la comidilla del Seireitei, no es que le importara eso en absoluto, pero cuando Shunsui lanzara la noticia estaba más que segura que todos sin excepción verían hacia ella.

— Taichō —llamo Ōmaeda al entrar a las oficinas del escuadrón — pensé que ya te habías ido a tu formación.

La morena miro a su teniente que venía con unos bocadillos en su mano, miro su reloj y noto que ya era hora — no vayas ensuciar los informes — aconsejo mientras se ponía de pie — ya sabe que si hay una emergencia…

— Lo sé — interrumpió el teniente — te envío una mariposa — vio cómo su capitana le miraba seria, luego mostraba una pequeña sonrisa y se marchaba. Marechiyo por inercia sonrío de regreso, aunque su capitana se había ido, pero de alguna manera se sintió complacido ya que desde el final de la guerra no había visto alguna muestra de alegría o una sonrisa de parte de la líder del clan Shihōin.


Yoruichi llego a los aposentos y suspiro, para luego abrir el Shōji adentrándose, se detuvo un momento ante el panorama que le recibió. Soi Fong se encontraba meditando en pleno salón, se quedó parada ahí notando lo que parecía cierta frustración en el rostro pálido de su pequeña abeja, Suzumebachi no se lo haría fácil y Raijin se lo había dicho hace tiempo y no es que el alma de su Zanpakutō había hablado con esa pequeña abeja escurridiza, más bien él le había señalado que si su portadora era necia que más podía esperar de su espada. En ese preciso momento vio que la frustración fue mucho más que evidentes ya que la peli azul bajo sus hombros y su mano dejo la empuñadura de su espada, para luego ser recibida por esos ojos grises que le miraron curiosa.

— Lo siento, no quería interrumpir — se disculpó la morena al momento.

Soi Fong dejo su posición Seiza — no interrumpe nada, como siempre — dijo lo último de manera suave.

— Entonces, prepárate para ir al salón de juegos — dijo y comenzó camino a su habitación.

Soi Fong suspiro, sentía que no era una buena idea ya que en su escapada pasada por mucho cuidado que habían tenido las dos por igual al final resulto que Rangiku las había visto, aunque había sido una fortuna que estuviese un poco ebria. Pero irse ahora juntas a esas horas era arriesgar demasiado, más cuando sabía que estaba pronto a salir de su encierro. La morena salió de su habitación lista y miro a la peli azul.

— No creo que sea una buena idea ir — señalo la peli azul.

— Usa el Kidō de ocultamiento — apunto seria.

Soi Fong puso los ojos — es un Kidō que cualquier teniente o cualquier asiento diestro en Kidō pueden notar — dijo con seriedad.

— Entonces corre lo mejor que puedas, Kidō y Shunpo de nivel capitán ayudaría — señalo con una leve sonrisa — claro, si es que puedes hacer ese esfuerzo — al momento de decir eso salió con una Shunpo perfecto, Soi suspiro sabiendo que no le quedaba de otra, así que hizo el Kidō de ocultamiento y siguió la dirección hacia el patio de entrenamiento.


Yoruichi no tarde mucho tiempo en llegar a la cueva y tomo un momento para recobrar un poco el aliento, había usado Shunpo como si la vida se le fuese en ello con el propósito de no darle ninguna oportunidad a Soi de seguir con su negativa. Unos segundos después la peli azul hacia acto de presencia con su rostro serio, la morena sonrío levemente al entender que desde ese instante no había vuelta atrás, lo que sucediera en ese lugar podría ser un punto y aparte en su vida a futuro, tal vez la peli azul esta vez podría ser un poco egoísta y pensar en su felicidad en conjunto. No perdieron tiempo en alguna charla inútil, lo cierto es que todo era sencillo como siempre, Hakuda, Kidō y por último dejarían Shunkō, aun cuando su enfrentamiento en Hakuda fue tomando mucho tiempo ya que como venía sucediendo de un tiempo acá para cada una le era difícil asestar algún golpe ya que siempre se encontraban con algún bloqueo de último momento, sin olvidar lo competitivas que eran.

Así se les paso el tiempo y luego de haberse enfrentado en Hakuda, para luego usar Kidō y combinar las dos técnicas tomaron un momento para retomar un poco el aliento, beber agua y tener un momento de calma para seguir con Shunkō.

Yoruichi miro hacia la peli azul — has mejorado — dijo con una pequeña sonrisa.

La peli azul suspiro — no creo que sea buena idea seguir con este enfrentamiento, es tarde.

— ¿Cansada? — Pregunto — escuche que habías logrado mejorar Shunkō antes de ir al entrenamiento al palacio del Rey.

— Mi Bankai fue robado y el enemigo sabía todo sobre nosotros — señalo seria — mejorar Shunkō era lo mejor que podía hacer, sabiendo que sería un as bajo la manga.

— Supe que le nombraste Mukyū Shunkō — indico con seriedad — me agradaría verlo.

Soi frunció el ceño — es el mismo Shunkō de viento que conoce, la diferencia es que puedo mantenerlo todo el tiempo.

— Estoy segura que es más que viento — dijo la morena— aun con tu Reiatsu bastante burbujeante no pasara lo mismo que la última vez que entrenamos juntas.

La peli azul suspiro — escucharlo decir de esa manera suena tan mal — soltó poco descontenta — no entiendo porque dicen que estoy bien — se quejó — hasta yo puedo sentir que mi Reiatsu no termina de asentarse.

La morena Shunpo hasta ponerse frente a la peli azul — entonces demuestra que todo está bien, aun con tu Reiatsu constante.

Soi Fong soltó una leve sonrisa de pronto ante la mirada seria de Yoruichi — lo siento, es solo que recordé que Hitsugaya taichō se quejaban del Reiatsu de Ichigo cuando eran sus primeras misiones en Karakura antes de la guerra de invierno.

Yoruichi parpadeo — es cierto, el Reiatsu de Ichigo era constante — recordó — según lo descrito por Kisuke, era como si abrieras un chorro y el agua no cesara de fluir, se acento hasta que perdió sus poderes, creo que el que aprendiera a controlarlos ayudo.

La mirada indignada que le dirigió Soi Fong a cualquiera podría sentirse ofendido no hizo más que sacar una sonrisa a Yoruichi — ¿dice que no controlo mi Reiatsu? — Cuestiono.

— No — dijo al instante — lo controlas demasiado bien— señalo — quizá solo tienes que volver a tu vida normal, retomar tu diario vivir y entrenar sin restricciones o miedos.

Soi Fong guardo un momento de silencio valorando lo que Yoruichi le había dicho, quizá no ayudaría a su Reiatsu el hecho de contenerse por pensar que podía hacerle daño a Yoruichi o tener algún accidente. Lo cierto es que ya había utilizado su poder en el palacio del rey y gracias a eso había podido regresar a la Sociedad de almas, todos en el escuadrón cero habían estimado que estaba lista, Isane también dijo lo mismo aun con su Reiatsu burbujeante, tal vez solo necesitaba usarlo como antes, sin miedos y dejándolo fluir libremente, quizá así podría volver a la normalidad.

— Bien — soltó — tiene razón, hagámoslo.

La morena sonrío levemente — esa es la actitud — felicito — no te contengas que yo no lo hare — terminado de decir eso un rayo cayó en tierra, una señal inequívoca que el Shunkō de la Yoruichi estaba listo, al instante Soi Fong activo el suyo y sin esperar más se lanzaron al combate.


Casi media hora después el combate había cesado, el patio de juegos era testigo de lo mucho que se habían esforzado en el entrenamiento ya que había algunos cráteres impactados por descargas eléctricas, en este caso los relámpagos que lanzaba la morena, por otra parte, Soi Fong parecía muy fresca aun con el esfuerzo demostrando que su Mukyū Shunkō había perfeccionado la técnica a gran escala. Aun con todo las dos no se habían hecho daño en ningún momento, demostrando de alguna manera que Soi Fong estaba al nivel de Yoruichi excepto por Shunpo.

La morena miro hacia la peli azul — ¿podrías usar la nueva técnica? — Pregunto seria.

— No puedo Yoruichi-sama — dijo al instante — Ichibē-san me recomendó no hacerlo hasta que no estuviese a 100%.

Yoruichi sonrío levemente — me parece que físicamente estas bien —de alguna manera hizo que la peli azul se sonrojara al instante y la morena lo tomo como un buen momento para iniciar con esa charla que deseaba tener — hay algo que he querido hablar contigo.

Soi Fong miro a la morena al instante — ¿de qué se trata? — Pregunto curiosa, notando que de alguna manera Yoruichi se había puesto un poco más seria.

— Es sobre lo que me dijiste antes de marcharte al palacio del Rey — dijo Yoruichi y noto cierta confusión en la peli azul — la confesión sobre tus sentimientos — aclaro al momento.

Soi Fong sintió que todos sus temores con respecto a ese tema en específico volvían con fuerza, por no decir que tuvo el impulso de salir corriendo de ahí en un afán de eludir adentrarse en esa plática — no creo que haya algo que hablar al respecto.

— Pues creo que debemos hablarlo — apunto rápidamente — para mí es importante.

La peli azul suspiro — lamento no estar de acuerdo Yoruichi-sama, pero no le veo la importancia que usted le da — dijo con suavidad.

Yoruichi frunció el ceño — cuando te marchaste al palacio del rey no me dio tiempo para dar una respuesta y no voy a quedarme con eso.

Soi Fong no pudo evitar mostrar una pequeña sonrisa arrogante — nunca espere una respuesta Yoruichi-sama — señalo — usted pregunto porque hacia lo que hacía y le di mi razón.

La morena frunció el ceño como pocas veces, para extrañeza de la peli azul que, si rememoraba su tiempo de maestra alumna, fueron pocas las veces que había visto ese semblante en el rostro de la morena — aunque fuera así, deberías saber que para una confesión de amor siempre hay una respuesta — apunto con seriedad — sea que la quieras o no.

Soi Fong frunció el ceño — pues no quiero escuchar, porque nunca esperé nada — dijo y pudo notar la sorpresa en la morena— si me atreví a hablar sobre mis sentimientos en ese entonces fue porque esa guerra estaba destruyendo a todos y todo — señalo — sabía que no se iba a ganar tan fácilmente sin que se hicieran sacrificios.

— Y tú estabas más que dispuesta a sacrificarte — soltó la morena y la peli azul pudo notar cierto tono amargo.

— Alguien debía de hacerlo, no podía quedarme a espera que Urahara Kisuke apareciera para conocer el grandioso plan para salvar el pellejo — dijo lo último con un dejo sarcasmo.

La morena le miro seria y luego suspiro — tienes razón, fue un error de mi parte haber tomado esa decisión — indico y cuando Soi iba a decir algo Yoruichi no lo permitió pues retomo la palabra — pero, debes saber que, así como en el pasado y hasta hoy, nunca quise y deseé que te sacrificaras por mí.

— Esa siempre fue mi decisión — señalo — no la suya — ante lo último dicho hubo un momento de silencio — con respecto a su elección de esperar a Kisuke, pensé que tal vez el haría lo posible por sacarla del campo de batalla, pero como siempre fue decepcionante su actuar.

Yoruichi parpadeo al parecer las valoraciones de Soi Fong respecto a Kisuke eran acertadas de alguna manera — cuando me confesaste tus sentimientos me tomaste completamente por sorpresa — inicio, dejando el tema de Kisuke — siempre he huido de un matrimonio porque desde pequeña me dijeron que me casaría y tendría hijos por ser la líder del clan — señalo seria — nunca me hablaron de amor o cariño, siempre fue algo banal o meramente político, creo que por eso cuide de no aferrarme a nadie — suspiro y miro directamente hacia la peli azul — pero de alguna manera alguien logro romper esas precauciones sin darme cuenta, desde antes de sentirme asfixiada por las responsabilidad de ser la vigésimo segunda cabeza del clan Shihōin — dijo — quien iba a decir que una chica del clan Fong de alguna manera había conquistado mi corazón, lo supe luego que cruzaste esa puerta de la habitación en el cuarto escuadrón.

— Por favor no siga — pidió la peli azul aun cuando sentía que su corazón martillaba en su pecho y sus ojos le picaban amenazando con derramar lágrimas.

La morena parpadeo — ¿qué no siga? — Pregunto — no entiendes que yo también siento lo mismo, que cuando te vi marchar supe que ese amor que tienes por mí es el que yo siento por ti — confeso — al final lo comprendí todo, esa urgencia que tenía por evitar que fueses al palacio del rey para ir contra el rey Quincy, la necesidad de que nuestra relación fuera más cercana — indico — entendí porque mi deserción te afecto tanto.

Soi Fong carraspeo tratando de pensar con claridad, aun cuando sintió que sus ojos se nublaban sin remedio al saber que era correspondida — eso ya quedo en el pasado — le recordó — además desde siempre he sabido que mis sentimientos por usted son solo mi responsabilidad.

La morena sonrío levemente — pues también es un asunto mío, desde el momento en que los compartiste — indico.

— Usted es la princesa del clan Shihōin — dijo suavemente — un día se casará y tendrá el heredero que será el próximo Gundanchō, así como usted yo tendré que hacer lo mismo ya que lo queramos o no, nos debemos a los preceptos de nuestra familia y las reglas nobles.

—Según tengo entendido entregaste tu título de líder del clan Fong — le recordó — yo en todo caso hasta el día de hoy me he librado el lazo del matrimonio.

Soi Fong le miro seria — aun así, jamás condenare al clan Shihōin y mucho menos afectaría de alguna manera su liderazgo.

— ¿Condenar al clan? — Repitió — han pasado muchas cosas desafortunadas y el clan Shihōin aún sigue en pie con todo su esplendor — señalo la morena — si yo no me caso y no tengo hijos no habría problema porque la línea de sangre seguirá con Yūshirō.

La peli azul frunció el ceño — está quitándole importancia al hecho de que un hijo de la primogénita y princesa del clan Shihōin podría ser un magnífico líder — señalo — usted es la vigésimo segunda líder del uno de los cuatro clanes nobles, no puede desestimar un heredero suyo por…

— ¿Por? — Cuestiono la morena.

— Nunca tuve esperanza con respecto a este amor porque todo nos separa — indico la peli azul — lo mejor que debemos hacer es olvidar lo que ha pasado, así como esta conversación.

Yoruichi frunció el ceño — ¿olvidar? — Repitió un tanto incrédula.

La peli azul cerro brevemente sus ojos soltando un suspiro — si Yoruichi-sama — afirmo seria — es como hacer cuenta y caso de que esta charla no existió — explico como si la morena fuese una niña, dicho esto hizo el Kidō de ocultamiento y Shunpo hacia los aposentos de la segunda división, no debían seguir esa conversación porque a ninguna de las dos le haría bien.

La morena parpadeo entre confusa e incrédula ante las últimas palabras dicha por Soi Fong, pero luego de unos instantes sintió que la molestia empezaba a brotar de su ser. Al momento decidió ir tras la peli azul, esta vez no permitiría que se escapara de esa charla, mucho menos que todo quedase olvidado como le había propuesto, no iba a permitir que sus sentimientos quedaran como algo sin importancia.


Soi Fong Shunpo con todo lo que podía alcanzar su potencial, temiendo no poder controlar su Reiatsu y no era para menos. Sabía que tarde o temprano su desliz de confesar sus sentimientos por la morena podía darle un dolor de cabeza, aunque siendo sincera consigo misma el hecho de saber que era correspondida había sido algo inesperado recordando lo que siempre le señalaba Retsu en su tiempo "quien sabe si ella siente lo mismo" Quiso reír ante esa verdad que de alguna manera le alegraba el corazón, a la vez que le causaba desconsuelo al pensar que ese era un amor que siempre estuvo condenado y no podía prevalecer, ante la realidad que les rodeaba y sobre todo por las obligaciones que recaían sobre cada una de ellas por ser de la nobleza.

Llego a los aposentos y rápidamente fue por un vaso con agua, necesitaba un poco de calma y no adentrarse en ese tema, solo esperaba que Yoruichi por una vez dejara las cosas por la paz. Fue en ese momento que la morena llego a los aposentos con rostro serio y se dirigió directamente a donde se encontraba Soi Fong, miro como la peli azul parecía ponerse a la defensiva y entonces suspiro largamente.

— ¿Realmente quieres hacer como si nada ha pasado? — Cuestiono seria y no vio ninguna respuesta al respecto, deduciendo que en verdad Soi Fong quería ignorar lo ocurrido entre ellas — ¡eres una cobarde! — Soltó llamando la atención de la peli azul que se mostró indignada de ser señalada de esa manera — lo eres — reafirmo — está bien para ti lanzarte hacia la muerte sin importar nada más, pero para enfrentar tus sentimientos y los míos sales huyendo.

Soi Fong frunció el ceño — no huyo y mucho menos soy cobarde — refuto — pero usted debería entender que es lo mejor para todos.

— Esto no se trata de todos, sino de nosotras dos — enfatizo Yoruichi.

La peli azul suspiro — no podemos ignorar todo lo demás así por así, las responsabilidades, su familia.

La morena le miro — ¿no puedes ser un poco egoísta en esto? — Pregunto seria — por una vez en la vida no vas a pensar en lo que realmente quieres y lo que yo quiero.

La peli azul miro a la morena, por un instante flaqueo en su determinación y pensó que tan malo seria, pero al final ella lo sabía, lo había aprendido bien con Ginrei Kuchiki y Yamamoto Genryūsai "siempre hay muchas cosas en juego con las familias nobles y no puedes permitirte pensar solo en lo que quieres o deseas hacer por mucho que sería justo" — lo siento, no soy como usted Yoruichi- sama — susurro — no puedo hacer lo que quiero e ignorar todo lo demás, no fui educada de esa manera — dijo suavemente.

Yoruichi frunció el ceño — entonces para que hablaste sobre tus sentimientos — recrimino.

— Yo…— hubo un momento de duda en la voz de Soi Fong — fui débil — dijo suavemente.

La morena mostro una leve sonrisa un poco irónica — quizá deseabas de alguna manera darme una lección, para que sintiera todo eso que posiblemente sentiste luego de que hui con Kisuke y los demás hace mil años — dijo seria y vio como tomaba por sorpresa a la peli azul mostrando cierta confusión — puedes hacer como si nada ha pasado, pero no puedes esperar que yo haga eso — dicho eso se dio media vuelta y se marchó de los aposentos, no quería estar ahí y hacer como si nada había sucedido, lo mejor era ir a la oficina y hacer papeleo para calmar todos esos sentimientos que hervían en su interior.

Soi Fong se quedó ahí con vaso en la mano en silencio, un tanto indignada y molesta porque lo cierto es que al develar sus sentimientos había sido débil. Tanto tiempo que había guardado esos sentimientos y teniéndolos bajo control, pero de un momento a otro los había sacado y como siempre Yoruichi le hacía trastabillar en sus sentimientos y ahora lo estaba pagando conjuntamente. Pero siendo sincera nunca fue su intención darle una lección o lo que fuera que pensara la morena, eso era totalmente ridículo. Fue a su habitación y cerró los ojos brevemente para calmar todos esos sentimientos y pensamientos que abrumaban su mente.

Ella tiene razón — escucho en su interior la peli azul, dudo por un momento en decir algo o responder ahora que parecía que por fin Suzumebachi se dignaba en hablarle, justo en ese momento.

De pronto todo se oscureció y al abrir los ojos y noto que ya se encontraba en su mundo interior — ¿Suzumebachi? — Pregunto dudosa.

La abeja al fin se dejó ver — ¿quién más estaría aquí? — Cuestiono.

Soi Fong frunció el ceño — justamente escoges este momento para volver a hablarme — se quejó.

La pequeña abeja puso los ojos — este es el mejor momento — señalo — es normal que Yoruichi este molesta — indico — de que sirvió una confesión de tus sentimientos si luego ibas a esconder todo bajo la alfombra — la peli azul iba hablar, pero el alma de su espada no lo permitió — claro tenías el plan de sacrificarte y pensaste que ahí acabaría todo.

La peli azul frunció el ceño — no es cierto — refuto.

No puedes mentirme Shaolin Fong — dijo Suzumebachi — soy parte de ti y aunque pensé que podía ser un error esa conclusión sé que en el fondo de tu alma ese era tu pensamiento — indico — si el dolor que pasaste hace siglos por el abandono que la princesa del clan Shihōin hacia ti fue terrible, no tienes idea lo que hace que la persona que amas está muerta.

Soi Fong carraspeo — solo quería salvarlos a todos, no había otra manera — dijo con suavidad — ese Quincy quería destruirlo todo — señalo.

Aun así, sobreviviste — dijo la pequeña abeja.

— Sobrevivimos — aclaro la peli azul.

Suzumebachi rio un poco — ahora está todo este lio y lo primero que haces es tratar de tapar el sol con un dedo, muy ingenuo de tu parte — negó con su cabeza — debes darle crédito a Yoruichi, demoro todo este tiempo para sacar el tema.

— Aun así, tu misma debes saber que lo nuestro no puede ser — dijo suavemente.

Solo porque tú no quieres — señalo la pequeña abeja notando como su ama le miraba como si le hubiese salido otra cabeza — ¿no puedes por una vez en tu vida pensar en hacer algo que quieres más que tu vida misma? — Pregunto — claro que no puedes, no se para que te pregunto — se respondió a sí misma con cierta frustración.

Soi Fong frunció el ceño — ¿por qué ahora parece que estas de su lado? — Cuestiono un poco curiosa y a la vez exasperada — se supone que eres parte de mí y deberías estar de mi parte o no darme ideas.

Suzumebachi frunció el ceño — me dejaste atrás, de alguna manera sobreviví gracias al Reiatsu de tu preciada princesa — señalo y luego pareció bajar la guardia — no sabes lo difícil que fue sobrevivir todo este tiempo, no tienes ninguna idea de todo lo que ha ocurrido en tu ausencia — soltó — es fácil dejarse morir y olvidar todo para estar en paz, ¿alguna vez pensaste en lo que dejabas atrás? — Pregunto molesta.

La peli azul iba a decir algo, pero de pronto estaba de regreso en su recamara, suspiro al entender que el alma de su espada la había sacado de su mundo interior y por ahora lo mejor era no insistir. Suspiro largamente ciertamente no había pensado en todo, quizá en ese punto había sido egoísta. Lo cierto es que todos estos años guardando sus sentimientos era como una carga pesada en su ser, lo sufrido ante la deserción de Yoruichi tampoco fue un tiempo feliz y calmo, acabar con el enemigo y morir en el proceso de alguna manera fue como liberarse de todo. Quizá en ese momento fue egoísta, paso su mano en la sien tratando de calmar sus pensamientos, de pronto sintió que estaba pegajosa, recordó que hasta hace poco estuvo entrenando con la morena. Lo mejor que podía hacer sería ir a tomar un baño a la vez que con cabeza fría pensaba mejor.


Yoruichi vio como Ōmaeda se movió un poco inquieto en su asiento frente a ella, desde que llego se dispuso a trabajar en el papeleo y de alguna manera eso había dado sus frutos ya que tenía una pila de informes revisados a su lado derecho, quizá era eso lo que inquietaba a su teniente o el hecho de que de alguna manera este siempre podía ver que su humor no era el mejor. Posiblemente era eso y no iba a negar que había tenido un mal rato en su charla con Soi Fong, aun no entendía cómo es que había dicho esa tontería de "hagamos como si nada ha pasado" ¿Qué se creía?, ¿Cómo podía desestimar tan fácil sus sentimientos y los de ella?

Ōmaeda se puso de pie con cautela— taichō, hoy regresan las patrullas del distrito 59 del Rungokai — le recordó — ¿quieres que yo vaya y me haga cargo? — Cuestiono.

Yoruichi suspiro, no deseaba interactuar con nadie — ve, pero mañana quiero ese informe a primera hora en mi escritorio.

El regordete teniente asintió — así se hará taichō — dio una leve inclinación y salió de la oficina.

Yoruichi lo vio marcharse y por inercia soltó un leve suspiro, estaba tensa por cómo había salido la charla con Soi Fong y al salir de inmediato para no entrar en una discusión más seria ni se había bañado a pesar de que antes habían estado entrenando. Aun se encontraba molesta con Soi Fong, no podía entender porque desestimaba sus sentimientos y los suyos propios, como si no todo no tuviese importancia. ¿Porque negaba sus sentimientos? Se cuestionó.

Estas siendo melodramática — escucho en su mente y supo que el alma de su Zanpakutō esta vez había decidido de alguna manera intervenir — no es que rechace sus sentimientos o los tuyos, solo ve lo mejor para ti — apunto — ella no hace lo que le plazca sin importar que suceda a su alrededor o con los demás, creo que esa es una de esas cosas que te gusta de Soi Fong.

La morena suspiro y cerró los ojos tratando de concentrarse para entrar a su mundo interior y de pronto ya estaba ahí — admito que tienes razón — acepto — esa una de esas cosas que me gustan de Soi Fong, pero a la vez me molesta.

El enorme puma sonrío y meneo su cola de izquierda a derecha — según recuerdo la capitana Unohana dijo que tu pequeña abeja jamás te pondría en una mala situación, por lo tanto, debiste esperar algo como esto — señalo serio — ¿acaso creíste que caería rendida a tus pies? — Pregunto un poco divertido y la morena puso los ojos, pero era notable que de alguna manera había dado en el clavo.

— No es que pensé eso — se defendió — admito que una parte de mi pensó que estaría feliz o algo así, por otra parte, realmente no pensé en eso demasiado — señalo — pero hacer como si nada era lo que menos espere.

Debes ser inteligente princesa, Soi Fong puede estar muy enamorada y todo, pero tiene orgullo — señalo el puma — aun así, no te ahogues en un vaso de agua, ella siempre ha demostrado que es leal a ti y tu familia, quizá no tan ciegamente como cuando era una niña, pero las enseñanzas y tradiciones no mueren tan fácilmente.

La morena suspiro — ya antes quise obligarla por tradiciones y no funciono — dijo recordando la vez que intento impedir su partida al palacio del Rey — debo aceptar que aun con todo tiene razón — reflexionó — hay muchas cosas que nos separan.

Raijin se sentó y miro serio hacia su ama con sus dos ojos dorados — ¿te estás dando por vencida? — Cuestiono con seriedad.

— No, pero es cierto que tenemos mucho en contra nuestra — acepto Yoruichi — en estos momentos han pasado demasiadas cosas y falta otras más que sucedan, quizá debería esperar que todo se asiente y vuelva a la normalidad.

Es una buena estrategia para esta situación — admitió Raijin — pero no debes dejarlo pasar o pensara que te has dado por vencida.

Yoruichi le miro seria meditando por un momento — si tan solo pudiese confirmar que en verdad siente lo mismo que yo — apunto — ¿qué caso tendría luchar si ella se da por vencida de una vez? — Pregunto al alma de su Zanpakutō.

Pues confróntala, así como paso en tu regreso y pelearon — sugirió el puma — has que niegue sus sentimientos frente a ti, no podrá hacerlo porque ante todo ella siempre ha sido tan veraz y un poco intensa con sus sentimientos.

La morena sonrío levemente, eso era cierto Soi Fong siempre fue un poco intensa — tienes razón — dijo — eso es lo que debo hacer.

El enorme puma sonrío satisfecho — tienes que controlarte y ser paciente para cuando la confrontes — aconsejo con seriedad — después de eso podrás planear la manera de engatusarla, desde que lo recuerdo de joven era un poco celosa — le recordó — te vendría bien darte a desear y no estar tan disponible.

Yoruichi frunció el ceño — no quiero jugar a los celos — apunto — eso es un arma de doble fulo.

Bueno, en eso tienes razón — admitió Raijin — además en eso tienes cola que te pisen con lo de Kisuke.

La morena le miro seria — eso fue solo un error, algo que no transcendió y es como si nunca hubiese pasado.

Raijin frunció el ceño y la morena quiso reír ante esa expresión del alma de su espada que hace mucho no veía en el — aun así, debes de tener cuidado, por mucho que solo fue una mal paso de tu parte que Soi Fong se entere seria solo un problema más— apunto — no sabemos cómo lo podría tomar siendo celosa y más cuando se trata de Kisuke.

Yoruichi suspiro de manera cansina por enésima vez, no podía creer que una mala jugada de su parte podría resultar un problema y todo por evitar un compromiso obligado — será mejor que regrese, debo bañarme y pedir la cena — apunto seria — quizá lo mejor por este día será dormir.


Yoruichi hizo tal cual como lo había dicho, luego de ordenar el papeleo en el cual trabajo fue directo a la cocina para ordenar la cena. Después de eso se dirigió a los aposentos para tomar el baño que necesitaba después de su entrenamiento con Soi Fong, fue bueno notar que la peli azul no estaba a la vista, aun así, no le tomo mucho cuidado a eso ya que por ahora lo mejor era mantenerse un poco alejada. Ahora que tomaba su baño y aprovechaba un rato para estar en el Onsen podía sentir que había pasado una eternidad, cuando lo cierto es que apenas llevaba veinte minutos en el lugar, una señal de que de alguna manera el mal momento vivido por la tarde había quedado atrás de alguna manera. Se puso de pie y salió del Onsen tomando su bata, era mejor ir por la cena y descansar un poco, al momento en que estaba por salir una mariposa rápidamente se posó en su dedo comunicando el mensaje "reunión en el primer escuadrón mañana a las 8, solo capitanes"

Cuando la morena salió del Onsen miro que la peli azul se encontraba ahí, quizá aburrida del encierro o pensando en que ya era tarde para la cena. Pues la morena había tomado un buen tiempo en su baño para relajarse y olvidarse de todo lo que le molestaba, se vestiría e iría por la cena para luego ir a la mansión de sus padres, mañana por fin se daría todo a conocer y sería un buen momento para hablar de lo que iba a suceder con toda la familia, así que fue a su habitación para alistarse. Soi Fong recibió la cena y aunque de alguna manera sabía que la conversación no fue del todo bien para la morena, no esperaba que la dejara sola con mucho en su mente y sin saber lo que pasaría, pues había notado que una mariposa había entrado al Onsen con algún mensaje, por lo tanto, no le quedo más que comer sola con tantas cosas en su mente al menos esta vez su Zanpakutō no parecía ser un problema más.


Yoruichi llego a la mansión de la familia, su padre estaba en despacho terminando el papeleo ya que le habían anunciado que la cena estaba casi lista. Yoruichi saludo a su madre y su hermano dejándolos por un momento para ir con su padre que estaba listo para salir con dirección al comedor.

— Padre — saludo de una vez — mañana se dará el anuncio para los capitanes y más tarde lo sabrá central 46.

Shiro soltó un suspiro — eso quiere decir que el día de mañana será un poco movido, seguramente los nobles no perderán tiempo para cotillear al respecto.

— ¿Ya se los has dicho a mama? — Pregunto la morena.

Shiro negó al instante — me pareció que no era el momento, temía que de alguna manera la noticia se le escapara.

— Creo que deberíamos decirles ahora en la cena — apunto — esta noche me quedare aquí, pero tendré que salir muy temprano por la mañana para llegar a tiempo a la reunión.

— Espero todo salga bien — dijo serio — temo que las especulaciones dentro del mismo clan sean un problema — apunto.

La morena frunció el ceño — pero dijiste que el consejo lo tomo bien.

Shiro suspiro — claro que lo hicieron, son inteligentes y de alguna manera comprenden que justo ahora Soi Fong puede ser una carta a favor para la familia, seguramente es más poderosa de lo que era antes y saben que en todo este tiempo nunca tomo ventaja de su posición aun cuando podía hacerlo — sonrío levemente — Yamamoto y Ginrei Kuchiki tuvieron mucha razón al decir que ella jamás haría algo para dañar a nuestro clan.

Yoruichi sonrío levemente — aun así, temes lo que puedan decir unos tontos con aires de poder y grandeza.

— No es lo que puedan decir — aclaro serio — es lo que pueden hacer con tal de obtener poder y grandeza lo que me preocupa — señalo — hay parientes que no le importaría actuar en tu contra, así como lo intentaron en su tiempo con Soi Fong.

La morena puso los ojos — entonces que venga, yo no les tengo miedo — sentencio — ya verán si terminan igual o peor de como lo hicieron los que fueron contra de Soi Fong.

Shiro negó — ese fue un caso diferente — indico — de alguna manera, la familia no estaba contenta que lo que nos correspondía por derecho y dictado por el rey alma fuera puesto en otras manos por tu deserción — señalo — por esas razones creo que no les importaría ir contra ti.

Yoruichi suspiro levemente, no podía ser que aun con todos esos años que había pasado y su propia reivindicación aun había gente en su propia familia que seguía teniendo cierto rencor al respecto — solo es por el poder y la ambición — apunto el alma de su espada en su mente haciéndole sonreír levemente.

— El rey alma no hablo nunca de quitarnos nuestro derecho — dijo la morena — más bien pensó en cómo hacer lo justo para alguien que ha servido no solo al Gotei 13 y al mismo Rey alma, sino que también lo ha hecho con nuestro clan de una manera leal, seguramente otra persona ya hubiera aprovechado la oportunidad — dijo sabiamente — si al final esto resulta ser una molestia para algunos familiares, es solo porque les importa más sus aspiraciones de poder que el bien de la Sociedad de Almas y Gotei 13.

Shiro sonrío levemente — es un buen punto, quizá lo diga en la próxima reunión — soltó un poco divertido — ahora vamos a comer, dejemos esos temas políticos y demos la buena noticia a la familia.


La cena se llevó con cierta calma y disfrutaron un poco del momento familiar, aun cuando Minako pudo notar que algo le sucedía a su hija que parecía más callada de lo normal, su marido por otra parte se mostraba un poco ansioso como si supiera algo y le carcomía por decir, solo esperaba que no fuera algo sobre casamiento, compromiso o lo que fuera que involucrara a su hija que al parecer no estaba para tales cosas y fue así como la cena estaba llegando a su fin.

— ¿Dormirás aquí hija? — Pregunto con una sonrisa Minako.

La morena asintió — sí, dormiré aquí — anuncio — pero mañana me iré a primera hora ya que hay una reunión en la primera división.

Shiro suspiro — hay algo importante que deben saber — dijo llamando la atención de su esposa e hijo que le miraron atentos — antes de todo debo pedir discreción ante la noticia que debo darles.

Minako miro a su hija que de alguna manera parecía calma ante lo que su padre parecía querer decir — de alguna manera milagrosa Soi Fong está viva — soltó Shiro y por inercia Minako miro hacia su hija que parecía impasible.

— ¿Eso es verdad? — Preguntó Yūshirō poniéndose de pie, su padre asintió — es una gran noticia, pero d0nde esta y cundo le veremos.

Yoruichi carraspeo — debes mantener la calma Yūshirō, ella ha estado recuperándose por completo de sus heridas y antes de todo debe volver al Seireitei.

Minako miro a su hija — tú, ¿sabías? — Cuestiono.

— Por eso fue llamada al palacio del rey — señalo — necesitaban de mi ayuda para su recuperación y todo fue hecho en secreto, aun no deseaban que se armara un problema ya que sabían que yo había retomado los títulos que antes abandone.

— Bueno, los detalles podemos hablarlos luego — dijo Shiro y miro hacia su hijo — será mejor que mantengas la calma y seas paciente, recuerden que no deben decir nada de esto hasta que sea público — Minako e Yūshirō asintieron.

Yoruichi se puso de pie — me iré a dormir ha sido un día extenuante, buenas noches — no espero respuesta y se fue así no más, sabía que su madre iba querer ahondar en el tema y ella lo que menos deseaba es hablar de Soi Fong. Minako le miro irse y su hermano también, pero fue Shiro quien carraspeo al instante.

— Creo que ha tenido días difíciles desde hace tiempo, tal vez el regreso de Soi Fong ayuden a que su humor mejore — apunto el patriarca.

Minako miro hacia su hijo pequeño — Yūshirō, ve a tu recamara — pidió y el joven al instante puso los ojos entendiendo que iban hablar cosas de su hermana, hizo como le ordeno y salió con dirección a su habitación — te pido por favor que dejes de presionarla con lo de un matrimonio — Shiro intento decir algo, pero sus esposa le corto — solo dale un respiro, tú mismo lo has dicho todo lo sucedido no ha sido muy bueno para ella y lo creas o no, todo lo sucedido en la guerra le afecto del alguna manera.

El patriarca suspiro — casarse y tener un hijo es algo que no podemos obviarlo así por así.

Minako Shihōin suspiro — no estoy diciendo que lo dejes porque sé que para ti eso parece ser lo más importante, solo te pido que por ahora no las asfixies con eso.

El moreno frunció el ceño — ¿me dices que no me importa Yoruichi? — Cuestiono, hace mucho que no tenían esta platica que la mayoría de veces terminaba en discusión — sabes lo que se ha escrito sobre ella desde antes de su nacimiento, no podemos simplemente dejarlo de lado solo porque no quiere casarse — suspiro — quiero lo mejor para ella, pero también temo que esto haga peligrar su liderazgo como vigésima segunda cabeza del clan.

— Aun no sabes si ella es de quien se habla en esa profecía — apunto la matriarca.

Shiro sonrío — "nacido de la única mujer cabeza del clan a quien se le dio el don de una técnica poderosa" — sentencio serio y con tono orgulloso, lo había leído tantas veces que se lo sabía de memoria — ella tendrá un heredero que será llamado al palacio del rey, ¿quién más podría ser? — Pregunto — además está escrito en nuestro primer libro antiguo, aquellos que han mantenido la historia del clan desde el momento en que el Rey alma delego que seriamos los guardianes de la Sociedad de Almas, guardianes del Hōgu (Herramientas Atesoradas) y Bugu (Armamentos), ella es la única cabeza del clan femenina, además tiene el poder de transformación, así como Shunkō.

Minako suspiro largamente, ella había leído ese libro y ese párrafo en específico desde el momento en que nació su hija y Shiro muy emocionado había dicho que Yoruichi era de quien se refería ese libro antiguo. Recordaba que, aunque no sabían la procedencia de esa "profecía" se intuía que había sido el Rey Alma quien había dicho que eso sucedería. Desde antes de la fundación del Gotei 13 y el único responsable de escribir esas primeras 200 páginas de la historia y fundación del clan Shihōin fue quien había sido el primer capitán de la segunda división, el orgulloso y venerado Chika Shihōin. Siempre se había cuestionado como pudo adivinar que en un futuro una mujer tomaría el liderazgo del clan Shihōin y que esa mujer seria su pequeña hija, por supuesto que su esposo estaba más que feliz de que su retoño fuese de quien hablaban esas páginas, aun cuando sabía que eso condicionaría el futuro y quizá la felicidad de su Yoruichi.

— Yūshirō también es usuario de Shunkō, así como Soi Fong quien resulta que también es líder de su clan, justo como Yoruichi — le recordó — ¿no crees que es más que una conciencia?

Shiro frunció el ceño — no creo que un Shihōin escribiría sobre uno de los clanes que están bajo nuestra servidumbre — señalo, haciendo que Minako pusiera los ojos — además en ese tiempo ni existían los Fong y menos lo Ōmaeda.

— Lo único que quiero es que por favor le des un respiro a tu hija — soltó Minako.

Reconocía que era imposible hacer que su esposo dejara de lado esa ilusión que se hizo realidad cuando nació su princesa, habían pasado muchos líderes de clan masculinos y justo ella resulto la primogénita del vigésimo un líder, con eso todo indicaba que uno de sus nietos seria llamado al palacio del rey como decía ese libro antiguo y eso significaba que un Shihōin haría una contribución importante a la Sociedad de Almas. Así como en su tiempo lo habían sido Ichibē Hyōsube, Ōetsu Nimaiya, Tenjirō Kirinji, Shutara Senjumaru y Kirio Hikifune quien fue la última en ser llamada y desde ahí nadie más había tenido ese honor, ni siquiera Yamamoto Genryūsai quien había sido nombrado el Shinigami más poderoso de todos los tiempos.

Shiro suspiro — bien, le daré un respiro — acepto — pero eso no significa que dejare que se olvide del matrimonio.

Minako Shihōin asintió con una leve sonrisa en su rostro — gracias — dijo de manera calma reconociendo que había logrado algo muy grande para su hija que podría aprovechar este tiempo para resolver los asuntos de su corazón.

Shiro sonrio levemente — bien, vamos a dormir que mañana es seguro que será un día agitado.

— ¿Te reunirás con el consejo? — Cuestiono.

El moreno negó al instante — no hemos planificado nada, pero según lo que suceda con la central 46 posiblemente tendremos que reunirnos si es necesario.

— Pasare por la habitación de Yoruichi — dijo la matriarca — veré si ya se encuentra dormida.

El moreno se fue por su lado hacia la habitación que compartía con su esposa, mientras Minako se desviaba buscando la habitación de su hija, al llegar se detuvo y abrió la puerta de su habitación despacio y vio como el lugar se encontraba totalmente a oscuras y su hija en su cama posiblemente dormida. Quizá estos días habían sido para ella demasiado pesados con todo eso del regreso de Soi Fong y no era para menos, su muerte había sido un golpe muy duro que afrontar y que luego haya sido una falacia seguramente fue otra noticia que tambaleó su precaria fortaleza, solo esperaba que de alguna manera el regreso de Soi Fong sea algo que ayude a su hija a tratar de ser la misma de antes, con ese pensamiento cerró la puerta y dejo que el sueño fuera de ayuda para afrontar lo que vendría el día de mañana.


La mañana llego y como la morena había dicho ayer en la cena familiar a primeras horas de ese nuevo día se fue de la mansión Shihōin con dirección al segundo escuadrón, sin perder tiempo su primer parada la hizo en la cocina para pedir el desayuno que era unos para ella y otro para Soi Fong. Al llegar a sus aposentos la peli azul se encontraba lista para el nuevo día, Yoruichi saludo de manera escueta y las dos tomaron el desayuno en un silencio un poco incómodo para Soi Fong, pero que de alguna manera se negaba a romper. Por otra parte, la morena de soslayo miraba a su ex alumna y se debatía en seguir molesta o bajar la guardia, sabía que debían de resolver sus diferencias por el bien del escuadrón y Onmitsukidō, pero también reconocía que este no era el momento adecuado y lo mejor por hacer era estar alerta para jugar bien sus cartas con los nobles, su familia y Soi Fong.

Oh vamos, sé que mueres por hablarle — dijo el alma de su espada.

La morena suspiro un tanto molesta al verse de alguna manera descubierta por su propia Zanpakutō, pero reconocía que tenía razón — esta mañana hay una reunión en el escuadrón uno — empezó la conversación llamando la atención de la peli azul — seguramente se dará la noticia que estas viva, veremos cómo lo toman todos de ahora en adelante— señalo y miro hacia su pequeña abeja — pronto volverás a la rutina de ser Gundanchō.

Soi Fong suspiro consciente de que este día sería un hervidero de chismes y posiblemente un cataclismo para los nobles, especialmente a los de la rama Shihōin— espero que la noticia no cause algún problema — dijo suavemente — sigo pensando que lo mejor era que usted mantuviese los títulos que son suyos por derecho.

Yoruichi miro hacia la peli azul seria — no tienes madera de teniente, además como capitana yo podría ser muy exigente y hasta caprichosa — señalo con una sonrisa maliciosa — estoy seguro que no podrías cumplir en todo lo que te pidiera hacer.

La peli azul iba a refutar esa declaración, pero Suzumebachi decidió entrometerse — detente y piensa muy bien antes de hablar — advirtió haciendo que su ama quedara con la boca medio abierta — debes entender que no está hablando sobre tu capacidad como Shinigami o la lealtad que tienes para con ella y el clan Shihōin — apunto — quizá lo que quiere decir es que, si deseara retozar contigo, seguramente tu no lo aceptarías.

Soi Fong se sonrojo tenuemente y cuando vio a la morena que ampliaba su sonrisa, lo supo de inmediato Suzumebachi tenía razón ella estaba pensando cosas tan banales que no debía pasarle por la mente. Yoruichi por otra parte se quedó ahí esperando lo que la abeja podía decir, pero de alguna manera solo vio como quedaba con la boca abierta y de pronto un tenue color carmesí inundo sus mejillas, dando entender que había entendido la doble intención que tenían esas palabras y que en cierto punto le dio una pequeña satisfacción de saber que quizá no todo estaba perdido, Raijin posiblemente tenía razón y si jugaba bien sus cartas podría de alguna manera tener una oportunidad con su pequeña abeja.

— Debo ir a la reunión, no se verá bien que Shunshin llegué tarde — dijo con una pequeña sonrisa en su rostro, al momento en que la peli azul parpadeo esta ya se había ido.

Creo que se puede decir que esta vez aplica eso que el gato le comió la lengua — dijo un tanto divertido Raijin, haciendo que la morena sonriera más ampliamente.

Soi Fong por otro lado, soltó un leve suspiro y carraspeo para luego mostrar una leve risa al ver que de alguna manera Yoruichi podía sacar esas burlas en un momento un tanto serio le daba esperanzas de que quizá no estaba tan molesta por cómo habían terminado las cosas ayer, pero a la vez le preocupaba que sus pensamiento fueran en una dirección que no era adecuada y pudiera hacer de sus interacciones una oportunidad para tomarle el peli o burlarse de ella como lo hacían cuando era su guardia personal.


Yoruichi Shihōin llego al escuadrón uno tan rápido que aún no había llegado ningún otro capitán y aunque deseaba ingresar y hablar con el Sōtaichō para ver qué planes tenía para la reunión, sabía que eso se vería sospechoso para otros capitanes y no era momento de agitar el Gotei más de lo que se agitaría después de esa reunión. Entonces lo sintió ese Reiatsu que conocía demasiado bien, en el momento en que giraba para verle llegar el capitán del sexto escuadrón aterrizaba con cierta gracia y delicadeza, digno de un noble de la familia Kuchiki ataviado con su Haori y su kenseikan. Hace ya un tiempo que ella había optado por evitar confraternizar con sus compañeros capitanes, la única persona que de alguna manera visitaba con más frecuencia era Retsu y Kyōraku, de ahí había tomado cierta distancia para los demás.

Byakuya miro y noto que solo la morena había llegado puntual — Shihōin taichō — saludo serio reconociendo que desde hace un tiempo era difícil entablar alguna conversación con la morena.

— Kuchiki taichō — saludo de regreso la morena con su rostro serio, sabía que de alguna manera el joven Kuchiki se sentía incómodo en su presencia, pero quien no lo era desde que había tomado los títulos de Soi Fong nuevamente ella había desestimado su lado divertido, libre y juguetón, además este no era el momento para bromear y menos cuando hace tiempo no lo hacía.

De pronto los pudo sentir emerger todos los Reiatsus de los otros capitanes que venían en camino al escuadrón uno. Fue así como el momento levemente incomodo se vislumbró más llevadero ya que Hirako estaba llegando junto a Rose, tras de ellos venia un joven Hitsugaya que venía seguido por Isane Kotetsu y Lisa Yadōmaru, tras de ellas la Kenpachi aparecía junto a Rukia, Kensei, Iba y Mayuri que traía de su mano a una pequeña Nemuri. Los saludos se hicieron presentes entre los capitanes, de pronto la enorme puerta del escuadrón uno fue abierta, con eso los capitanes se tornaron serios y guardando silencio cada uno empezó su ingreso a la reunión, cada uno de los capitanes busco su lugar en la reunión aun cuando notaron que Kyōraku a diferencia de otras veces ya se encontraba ahí esperando por ellos.

Al instante notaron que esta vez los dos tenientes se encontraban junto a Sōtaichō, cosa de lo más extraña cuando casi siempre Nanao anunciaba su aparición en la reunión y Okikiba quedaba un poco más atrás pendiente de todo el desarrollo de la reunión. Cuando todos estuvieron enfilados como ya era costumbre Shunsui carraspeo levemente llamando la atención de todos los capitanes.

— Buenos días a todos — saludo el Sōtaichō — gracias por su puntualidad a esta reunión que es de carácter informativa con respecto al Gotei 13 — apunto — sé que muchos de ustedes aún tienen mucho trabajo con sus propios escuadrones, aún el Gotei 13 está en un 80% de pie — señalo — a casi diez meses del final de la guerra aún hay lugares que se encuentran en ruinas o necesitan un tiempo considerable para su total reconstrucción.

Fue ahí cuando Retsu pidió la palabra — parte de las afuera del Gotei aún se percibe un ambiente de destrucción — apunto — desde el escuadrón 10 hasta el trece hay problemas de reconstrucción, sobre todo el área circundante de estos escuadrones y puede que lleve un tiempo que se vea como antes.

Hitsugaya pidió la palabra — es difícil pensar en una recuperación rápida cuando los mismos escuadrones aún tienen trabajos de reconstrucción pendientes — señalo el joven.

Kyōraku asintió — no es que les pida que tengan todo en orden con prontitud — indico con simpatía — entiendo que hay escuadrones que también han tenido muchos heridos y fueron mermados de alguna manera.

— Es normal que del décimo escuadrón al trece la destrucción fue más amplia— intervino Kensei — recuerden que en la primer invasión casi en la mayoría vino desde los escuadrones más lejanos, hasta aquellos escuadrones que no fueron tan afectados aún tienen partes que siguen siendo reconstruidas.

— Eso sin olvidar la intervención del doceavo escuadrón que retrasa de alguna manera las reconstrucciones — se quejo Iba — además no todos tenemos una casa noble que nos respalde.

Mayuri puso los ojos — es necesario que por ahí tenga que pasar la red de vigilancia — se excusó al momento — el Sōtaichō quería que la red fuese más amplia y por ello entrego un nuevo plano donde deseaba que la red fuera colocada para un mejor provecho, así que todo eso ha tomado más trabajo.

Kyōraku sonrío — cierto, hemos tomado mejor provecho de la red y abierto un sector que antes estaba poco vigilado — señalo — aun así, ya tenemos escuadrones que están en un 90% reconstruidos como el primero, segundo, cuarto, quinto, sexto y noveno, es cierto que en algunos los nobles han sido generosos en ayuda — informo — según tengo entendido el séptimo y octavo van a un 80% y el tercero 75% — señalo — los demás están reconstruidos en un 70% — indico y miro hacia su teniente — Nanao, podrías proseguir con lo demás.

La pelinegra ajusto sus gafas — la graduación de la academia Shinō fue hace casi 4 meses y con ello se pudo agregar un buen número de nuevos reclutas a varios de los escuadrones más mermados de los cuales fueron el onceavo, treceavo, escuadrón dos, tres y siete — informo y luego carraspeo — aun cuando Shihōin taichō rechazo unos cuantos y que después fueron colocados en otros escuadrones.

De alguna manera casi todos miraron de soslayo hacia la morena — fue lo mejor para ellos y para mi escuadrón — apunto seria la morena — no todos los Shinigamis pueden ser un buen material para el segundo escuadrón y Onmitsukidō.

— Podrías capacitarlos y con el tiempo quizá se hubiesen acoplando al escuadrón— señalo Iba — despacharlos así por así debió ser un poco desmoralizador, apenas son unos graduados.

La morena le miro seria — si digo que no son para mi escuadrón, es porque así es — señalo con seriedad — todos sabemos el lugar que ocupamos, pero para ser del Onmitsukidō se necesita un tipo de perfil y educación especifico — apunto — ser de las fuerzas especiales es un estilo de vida, si dejaba que unos novatos quedaran solo para llenar los números lo único que podría conseguir es que murieran a la primera oportunidad.

— En este punto Shihōin taichō tiene razón — dijo Hirako — todos los que llevamos mucho tiempo como capitanes sabemos que ser parte del segundo escuadrón y Onmitsukidō no es para cualquier Shinigami — apuntó — recuerden "solo un iluso no sabe que es ser parte del Onmitsukidō"

Casi todos los capitanes mostraron una leve sonrisa en sus rostros, mientras Iba parecía estar un poco avergonzado. Lo cierto es que luego de ese pequeño debate todos volvieron a la seriedad recordar ciertas frases en momentos pasados de Soi Fong en esa sala resulto un poco nostálgico. Kyōraku Shunsui por otro lado sonrío un poco ante el hecho de que esta era una oportunidad para adentrarse en el tema que los había traído ahí.

El Sōtaichō carraspeó y de alguna manera todos volvieron al orden — creo que lo importante es seguir con la reconstrucción y el buen trabajo en todos los escuadrones — apunto — no importa el tiempo que nos tome, pero ales sabemos y es que el Gotei 13 se levantara nuevamente en todo su esplendor y poder.

Todos los capitanes asintieron conformes y hasta uno que otro sonrío satisfecho de esa declaración, lo cierto es que no había dudas que esa declaración era tan verdadera y por siglos atrás era evidente que pasara lo que pasara el Gotei 13 prevalecía y se volvía más fuerte, para muestra lo sucedido hace más de mil años con lo que se conocía como un tiempo oscuro, don se dio la deserción de algunos capitanes y tenientes, así como la comandante de Onmitsukidō y todo el caos que genero esa situación, luego lo sucedido con Rukia e Ichigo en el mundo de los vivos que al final termino de desenmascarar los planes crueles de Aizen Sōsuke y todo lo que conllevo a la guerra de inviernos, para luego caer en todos esos conflictos por los cuales tuvieron que pasar hasta llegar a la guerra con los Quincys que por poco destruye los tres mundo y ahí estaban nuevamente, resurgiendo como el ave fénix.

— Ahora es tiempo de abordar temas importantes — dijo el Sōtaichō — debo anunciar que pronto habrá un cambio en la cadena de mando del Gotei 13, específicamente vendrá del segundo escuadrón y Onmitsukidō.

Algunos capitanes al momento miraron hacia la morena que permanecía impasible en su lugar, otros se miraban unos a otros curiosos y quizá confusos — ¿acaso Shihōin taichō dejara la segunda división por motivos personales? — Pregunto Hitsugaya con un tono brusco.

La morena le miro lista para responder, pero Shunsui fue quien respondió por ella — no, ella sigue siendo capitana del segundo escuadrón y Onmitsukidō — informo — pero su clan ha dado su consentimiento para que la segunda división y el Onmitsukidō sean comandado por dos capitanes que trabajaran en conjunto dado que son dos instituciones en una.

— Eso no sería tentar a los nobles — indico Retsu — todo ese asunto puede detonar una guerra de poder entre nobles.

— No creo que el clan Shihōin dejarías sus títulos y el derecho que por siglos ha tenido por mandato del Rey así por así, a menos que el joven Yūshirō sea quien tome algún uno de esos cargos junto a Yoruichi lleven las riendas de la segunda división y Onmitsukidō en conjunto para que al final sea el quien quede como vigésimo tercer líder del clan. — dijo Byakuya.

Todos empezaron a murmurar ante esa idea que el capitán del sexto escuadrón expreso, el Sōtaichō admitió para sí mismo que eso tenía cierta lógica, pero lo cierto era que había sido una idea de Yoruichi para que Soi Fong volviera sin ningún problema al Gotei 13 y sobre todo que no bajara de rango. Bajo un poco el rostro avergonzado de haber guardo el secreto de que Soi Fong no había muerto, o cierto es que de alguna manera esta vez, aunque hubiese querido dar esa noticia al instante fueron órdenes del escuadrón cero por alguna indicación del Rey alma y contra eso no había nada que hacer más que obedecer.

— Orden por favor — pidió Kyōraku y por un momento miro hacia la morena que a su vez fruncía el ceño, dando entender que esas especulaciones no le hacían gracia — hay un anuncio final que debo hacer y es importante — dijo llamando la atención de todos los capitanes que guardaron silencio y miraron atentos a lo que el comandante en jefe tenía que decir — primero quiero que sepan que me hubiese gustado darles este anuncio desde el momento en que la noticia me fue comunicada, pero por cuestiones políticas y de otra índole que en unos días podría aclarar — suspiro al notar que nadie parecía entender — tengo el agrado de anunciar que Soi Fong se encuentra con vida y que no murió al final de la guerra como todos suponíamos — soltó dejando a casi todos los ahí presentes de piedra.

Hubo un silencio sepulcral que lleno la sala de reunión en el escuadrón uno, por alguna extraña razón la noticia les dejo mudos y lo único que pudo notar Shunsui fue el rápido movimiento que hizo Hirako para ver a Yoruichi, más bien quizá temiendo que tuviese una mala reacción a la noticia que para algunos fue un baldazo de agua fría, habiendo sido una de las muertes que de alguna manera les había desmoralizado ya que ella según todo lo narrado había sido quien dio el final a Yhwach y de pronto algunos parecieron reaccionar a la noticia como cualquiera hubiese esperado luego de tanto tiempo.

— ¿Por qué no nos han dicho antes sobre esto? — Pregunto Unohana.

— ¿Cómo es que ella…? — Había sido el joven capitán del décimo escuadrón — nosotros lo vimos, no había nada, ni su cuerpo se encontró por ninguna parte y mucho menos algún indicio de su Reiatsu.

Shunsui iba a responder todo a su debido tiempo, pero Mayuri decidió intervenir — según los informe de los capitanes del décimo y sexto escuadrón no había ningún indicio de Soi Fong taichō al final de la guerra — les recordó Kurotsuchi — pero recuerden que la capitana había aprendido una nueva técnica a base de su Shunkō una que al final sirvió para eliminar al enemigo.

— ¿Eso que tiene que ver? — Cuestiono Kensei.

Mayuri sonrío de manera un poco frenética — ustedes no lo saben, pero la manera en que la joven capitana Fong llegó a su Bankai fue fuera de lo común — los capitanes que estuvieron en el exilio y otros recientes como Iba y Rukia se mostraron curiosos ante las palabras del capitán del doceavo escuadrón.

— No tiene nada de malo que haya descubierto Bankai sola — señalo Unohana — antes que lo hiciera Ginrei Kuchiki fue su guía.

— El caso es que también descubrió Shunkō por sí misma y de ahí procede su nueva técnica que aprendió en el palacio — indico — como sucedió con su Bankai también lo hizo sin ser conocedora que esa técnica existía, dado a que Shihōin taichō era la única con esa técnica y al momento de su deserción solo el Sōtaichō Yamamoto y algunos capitanes sabían sobre esa técnica — todos le miraron curiosos como si no veían el punto — lo que quiero decir es que nadie sabe el alcance de esa técnica que utilizo, quizá esa misma técnica le salvo.

Kyōraku sonrío un poco satisfecho, de alguna manera Mayuri había dado en el clavo y aun así solo eran especulaciones — aun así, también Yoruichi y Yūshirō Shihōin son poseedores de esa misma técnica y según lo entiendo es una técnica derivada del Hakuda y Kidō — dijo Hirako.

Mayuri rio divertido — Shunkō que difieren según el usuario, si lo recuerdo bien el de Yoruichi taichō su base es eléctrico y el de su hermano el fuego — informo — el de Soi Fong es viento, solo digo que es hasta extraño que los antiguos maestros en Hakuda y líderes del segundo escuadrón como Shiro Shihōin y sus antecesores no pudieron desarrollar dicha técnica — entrecerró los ojos mirando hacia la morena — como si esa técnica estuviese destinada para la primer mujer en liderar el clan Shihōin y sobre todo para ser una arma más que se utilizaría en este tiempo en específico.

Hubo un momento de silencio que Shunsui aprovecho para terminar con tanta charla que no los llevaría a ninguna parte y aunque todo tenía un trasfondo no era el momento para hablar de eso — los informes del escuadrón cero indican que efectivamente la nueva técnica que Soi Fong utilizó para derrotar a Yhwach de alguna manera la traslado a un espacio y lugar fuera de este plano o realidad — explico — creo que este no es el momento para dar detalles ya que no hay suficientes más que los que les he explicado — señalo — si tardaron en anunciar esa buena noticia fue por dos razones, la primera y más importante que fue el rey alma quien en su sueño profundo vio que Soi Fong vivía, lo segundo fue que sin saber dónde y cómo, fue difícil localizar su cuerpo, por ende su recuperación fue bastante larga.

Todos de alguna manera calmaron su ímpetu y ansias según la nueva información que el comandante en jefe les estaba dando. Era cierto que ya estaban cerca de cumplir un año desde el final de la guerra y aún se resentían algunas pérdidas y que de pronto vivieran con la noticia que alguien no había muerto era inverosímil — ¿ella se encuentra bien? — Cuestiono Retsu.

Kyōraku sonrío — está bien, como dije si tienen alguna duda o quieren saber más sobre eso hay un informe clasificado que fue dado por Ichibē, esta tarde será puesto en la biblioteca espiritual (Daireishokairō) en el área de capitanes del Gotei — informo — si desean ver ese informe Nanao les dará la autorización debida y las instrucciones a seguir.

Todos parecieron mirarse unos a otros — eso quiere decir que Soi Fong taichō volverá a la segunda división y Onmitsukidō como capitana — indico Lisa.

— Terminando esta reunión con ustedes voy a central 46 para informar todo el cambio en la segunda división y Onmitsukidō — explico Kyōraku — solo les puedo pedir discreción con este tema en específico ya que esta información al público podría ser un problema.

— ¿No podemos decirle a nadie? — Cuestiono Kensei, pensando en que el titular para su revista demoraría un poco.

— Hice esta reunión sin que sus tenientes fueran convocados porque entre menos personas lo sepan es mejor — enfatizo Shunsui — hasta el momento en que Soi Fong taichō vuelva y tome su título, les pido ser discretos.

Todos los capitanes asintieron de manera seria al instante que el comandante en jefe dijo esas últimas palabras. Entendiendo que esto era algo que no solo les involucraba a ellos como capitanes del Gotei 13, tenía razón en ser precavidos porque los nobles podrían ser como un pozo de serpientes lista para saltar para picarte en el cuello y soltar su veneno. Vieron que Shunsui se puso de pie y Nanao daba un paso al frente — la reunión ha terminado — al instante las puertas fueron abiertas y la primera en salir pitando de ahí fue Yoruichi evitando que otros le abordaran con preguntas incomodas.

Mayuri, Hitsugaya y Hirako fueron con Nanao para solicitar ver el expediente que había dicho Kyōraku. Retsu por otra parte fue tras el comandante en jefe que estaba listo para salir cuando la vio en la puerta — ¿Por qué no me dijiste? — Cuestionó seria.

El castaño carraspeo — ya dije porque Retsu — suspiro — no eres la única que resintió ese secreto.

Unohana le miro con esa expresión impasible que era tan típica de la Kenpachi — aun así, Yoruichi si lo sabía.

Shunsui asintió — fue necesario — dijo al instante — debía ir al palacio para ayudar en la recuperación de Soi Fong, debo decir que al principio la noticia fue difícil de creer y digerir, solo tuve que recordarle que lo que importaba era traerla de vuelta.

La Kenpachi guardo un momento de silencio, absorbiendo la nueva información — ¿cuándo vuelve? — Cuestiono.

El Sōtaichō soltó un suspiro — ella ya está aquí — señalo y vio como las cejas de Retsu se alzaban — en los aposentos del segundo escuadrón.

Retsu mostro una sonrisa divertida — ¿crees que eso fue conveniente? — Pregunto.

Kyōraku se irguió en su lugar — confió en Soi Fong — dijo serio — siempre ha seguido las reglas y no creo que haya cambiado mucho en todo este tiempo y mucho menos que se deje influenciar por Yoruichi — indico — ahora si me permites debo ir con central 46.

La Kenpachi sonrío un poco ante lo último dicho por el Sōtaichō, soltó un suspiro que había contenido por esa leve molestia que sintió al entender que esa información importante su amigo y compañero de muchos años había retenido, pero lo entendía demasiado bien. Los nobles eran tan susceptibles y sobre todo cuando se tocaban sus intereses y ciertamente la segunda división y especialmente el Onmitsukidō eran intereses de los nobles, más para la noble casa Shihōin, además de eso Yoruichi parecía haber resentido lo sucedido con Soi Fong en la guerra y seguramente el saber esa noticia de alguna manera también pudo afectarle.

Unohana busco la salida de inmediato con un evidente destino al que deseaba llegar, miro que afuera Byakuya y Rukia parecían charlar aparte, mientras que Hirako, Mayuri y Tōshirō seguían a Nanao seguramente con dirección a la biblioteca espiritual, otros más ya se habían marchado posiblemente a sus escuadrones. Yoruichi soltó un leve suspiro al entrar a la oficina del segundo escuadrón, de alguna manera sintió que la reunión resulto un poco tensa al final y era lo justo, ella también resintió que la noticia de que Soi Fong no había muerto fuese dada casi medio año después de dar todo por sentado, ahora solo debían esperar lo que sucediera en central 46 y desde ahí las cosas tomarían su rumbo.

Solo esperaba que a nadie se le ocurriese venir y preguntar sobre eso porque la verdad no tenía ánimo para hablar sobre Soi Fong en estos momentos. Miro el lugar vacío suspiro cansinamente al entender que como era costumbre Ōmaeda se había escapado de sus labores aprovechando su ausencia, estaba a punto de ir a su escritorio cuando sintió ese poderoso Reiatsu que conocía bien — ¿en qué puedo ayudarte Retsu? — Cuestiono dándose vuelta para ver a su amiga la Kenpachi.

Esta le miro seria — quiero verla — dijo de una vez y pudo notar la incomodidad de la petición.

La capitana del segundo escuadrón suspiro — pensé que su estancia era secreto — apunto seria — pero creo que contigo se puede hacer una excepción, acompáñame — dijo y al instante busco los aposentos, seguida de Unohana muy de cerca.

Soi Fong por otra parte parecía pasearse por la pequeña estancia del lugar, ya antes había estado en su habitación tratando de estar calmada en espera del regreso de Yoruichi de la reunión en el primer escuadrón. Pensó que un anuncio no debía llevar tanto tiempo, pero lo cierto es que ya había pasado casi una hora y media sin que la morena apareciera para saber cómo había dio todo, fue en ese momento que sintió ese poder que conocía muy bien, dio unos pasos hacia el Shōji y se detuvo, al momento de abrirse lo primero que vio fue la figura de la morena con rostro serio.

— Tienes una visita — anuncio al instante poniéndose a un lado para dar paso a una Unohana Retsu que al momento camino hacia la peli azul y la tomo en un abrazo.

— Me alegra ver que estas bien — dijo está, tomando totalmente por sorpresa tanto a Soi Fong como a Yoruichi que no esperaban esa reacción de la famosa y mortal Kenpachi.

La peli azul sonrío — también me alegro que tu hayas sobrevivido — apunto con más calma.

Yoruichi no pudo evitar sonreír ante tal escena— las dejare un momento — dijo y salió del lugar.

Retsu dejo el abrazo y le miro con curiosidad — tu Reiatsu esta extraño — comento — se parece al de Ichigo Kurosaki cuando apenas era un principiante.

La peli azul suspiro, no era la primera vez que escuchaba eso — lo sé, Yoruichi-sama hizo el mismo comentario — señalo — pero Tenjirō-sama y Kotetsu taichō han dicho que todo está bien.

— ¿Qué fue lo que sucedió? — Pregunto de una vez la capitana del onceavo escuadrón.

Soi sonrío levemente — es algo difícil de explicar — apunto.

Retsu sonrío — pues tengo un poco de tiempo.

Fue así como tomaron asiento en la pequeña mesa donde la morena y Soi Fong tomaban sus alimentos, para que la peli azul narrara todo en un pequeño resumen todo lo que había sucedido hasta ese día. El final de la guerra, su vuelta a la vida y recuperación, su estancia en los aposentos del segundo escuadrón junto con Yoruichi. La Kenpachi escucho todo de manera atenta y tomando nota de algunas cosas, le parecía extraño que un Reiatsu controlado como lo era de la capitana del segundo escuadrón de pronto fuese agitado, era como si algo aun no terminara de asentarse en el Reiatsu de Soi Fong. Pensó que quizá debería de ir y echar un vistazo a ese informe de Tenjirō Kirinji a la vez que pasaría por la cuarta división para completar la información con Isane.

La Kenpachi suspiro — aun con tanto tiempo creyendo que te habíamos perdido, me alegra saber que estábamos equivocados — dijo al final — ahora lo importante — dijo de pronto llamando la atención de Soi Fong — me imagino que sabes que tenía razón, Yoruichi sentía lo mismo que tú.

Soi Fong hizo una mueca — no esperaba que sacaras ese tema tan pronto — señalo.

Unohana se encogió de hombros — es algo inevitable decir que siempre tuve razón con respecto a eso, ya sabes la edad de pronto nos hace sabios — indico divertida — fue evidente para muchos el ver cómo afecto tu muerte a la desenfadada Yoruichi Shihōin, pero creo que de eso deberías de ser tu quien se dé cuenta — comento y vio como la peli azul suspiraba de una manera que conocía bien e indicaba incomodidad — tengo entendido que de ahora en adelante trabajaran juntas.

— Sigo pensando que lo mejor era dejar las cosas como estaban — señalo seria — no tendría ningún problema ser teniente o cuidar del nido de gusanos si fuera el caso.

Retsu suspiro — lo creas o no al final sería un problema — apunto — tu escuadrón es leal a ti y mucho más desde la guerra con los Quincys, que Yoruichi siguiera como capitana y comandante para que tú seas su segundo al mando no lo verían con buenos ojos.

— Ellos saben que nuestro deber es con el Gotei, no con ningún captan en especial — apunto seria la peli azul.

Retsu sonrío levemente — lo que sea que suceda entre ustedes, deben resolverlo lo mejor posible porque otros podrían ver que algo sucede entre ustedes — se puso de pie — me voy, se verá sospechoso que la Kenpachi este en los aposentos del capitán del segundo escuadrón.

La peli azul sonrío al reconocer que había sido refrescante la visita de Unohana — cuando todo vuelva a la cotidianidad, tomaremos un té — dijo y la Kenpachi asintió al instante que busco la salida.

Al instante que Unohana salió vio que Yoruichi se encontraba justo a unos pasos del Shōji con semblante pensativo, supuso que para guardar las apariencias debió quedarse a unos pasos de los aposentos del capitán del segundo escuadrón. Esta alzo la vista ante el sonido y suspiro acercándose a la Kenpachi.

— Lamento no haberte dicho — apunto la morena — sé que ella es importante para ti igual que tú lo eres para ella, pero debes entender la situación.

Retsu sonrío — entiendo Yoruichi — acepto con calma — ¿tu estas bien? — Cuestiono.

La morena hizo una mueca de sonrisa — no voy a negar que ha sido difícil desde el momento en que supe que vivía — dijo — espero que lo demás se vaya resolviendo con el tiempo.

Retsu asintió y decidió no decir nada al respecto, no debía de ser un genio para saber a lo que se refería y ciertamente meterse en ese tema en específico podría resultar un tanto desastroso ya sea porque conocía lo que pensaba Soi Fong respecto a eso y segundo, en todo este tiempo había visto una Yoruichi muy diferente a como todo le conocían, porque desde el momento en que había reconocido sus sentimientos por la joven capitana todas esas actitudes que de alguna manera le hacían ver como alguien frívola y juguetona cayeron como si de una máscara se tratara.

— Espero que todo salga bien — dijo con seriedad — nos veremos capitán Shihōin.

Yoruichi suspiro de manera cansina, odiaba cuando Unohana la trataba con cierto protocolo ya que de alguna manera eran cercanas — solo se está desquitando por guardarle el secreto de Soi Fong — señalo Raijin con una risita al fondo de su mente — creo que es mejor eso a que lo haga de manera física.

La morena negó con su cabeza ante el comentario del alma de su espada, se detuvo en el Shōji y dando un largo suspiro, como si tomase fuerzas entro a los aposentos del capitán encontrando a la peli azul sentada bebiendo un poco de té, al instante esta alzo la vista para ver a la morena — según entiendo ya está corriendo la noticia de que estoy viva.

— Si, seguramente para el final del día es seguro que la noticia hasta se sepa en los rincones más escondidos del Rungokai — dijo la morena con tono serio, miro todo el lugar como si evaluara todo — tenemos que hablar sobre nuestra convivencia — apunto.

Soi Fong frunció el ceño rápidamente — ¿Qué tenemos que hablar? — Cuestiono.

La morena suspiro — es deber del capitán vivir en el escuadrón que lidera — sentencio un detalle del reglamento del Gotei 13 para capitanes — en este caso seremos dos capitanes para un lugar destinado para uno, conociéndote estoy segura de que de alguna manera te sentirás un poco afectada en tu privacidad.

— Hace un siglo pensaba que este lugar era espacioso — dijo suavemente Soi Fong, la morena pudo notar que parecía rememorar ese momento en específico y el cómo ese recuerdo de alguna manera le afectaba — por supuesto que en ese entonces era joven y toda mi vida había compartido con hermanos y después en las barracas del escuadrón — señalo con una media sonrisa — lo que quiero decir es que los aposentos son lo suficientemente buenos para dos capitanes, tenemos el Onsen y eso es más que un lujo que otros escuadrones no poseen.

Yoruichi suspiro — aun así, creo que podemos hacer algunos ajuste para ampliar un poco los aposentos y tener mas espacio para cada una.

La peli azul miro hacia la morena que de alguna manera parecía impaciente ante el tema que estaban tocando — creo que solo quiere tomar distancia — apunto Suzumebachi — al fin y al cabo, no quieres nada con ella.

Soi negó al instante tratando de sacudir esas palabras del alma de su espada que de alguna manera le incomodaron — está bien, lo que prefiera Yoruichi-sama.

La morena sonrío levemente — me alegro que estes de acuerdo — dijo, pero no había ninguna muestra de esa alegría según la peli azul — debo empezar el día en el escuadrón, vendré a la hora del almuerzo — la peli azul asintió a la vez que Yoruichi buscaba la salida del lugar.

La peli azul suspiro cansinamente mirando todo a su alrededor valorando las palabras anteriores de la morena, quizá de alguna manera tenía razón y ampliar el lugar no era una mala idea. Aunque las palabras de Suzumebachi resonaban en su mente como un dardo directo al corazón que le dolía, pero sabia muy bien que todo esa era culpa suya.


En el Seireitei se podría notar un extraño movimiento entre los capitanes, después de la reunión en la primera división algunos había ido directamente a la biblioteca, otros se habían ido a sus respectivos escuadrones y parecían un poco desconectados de sus labores. Por otro lado, el comandante en jefe había ido a su reunión programada con central 46, no cabía duda de que la noticia había sido una bomba lanzada hacia los capitanes y posiblemente después de terminada la reunión de central 46 las bomba sería más expansiva.