Capítulo 4

15 años


- ¡Buenas Tardes! … ¿Qué desean ordenar el día de hoy?

- Buenas tardes, para mí lo de siempre… Shikamu, ¿Te ordeno lo mismo de siempre?

- No… hoy quiero una soda y papas fritas.

- ¡Perfecto!, ¿Algo más?

- No. Nada por el momento… ¡Gracias!

Ya era habitual para los empleados del Ichiraku que los hombres Nara, una vez a la semana estuviéramos en el local.

- A ver padre… cuéntame ya, ¿Cómo está eso de tu primer amor?

- Bueno déjame al menos acomodarme en el asiento.

- ¡Listo!, ya acomodaste las petacas… puedes comenzar.

- ¿Con que tu problemática abuela te pegó el dicho de las "petacas"?

-¡Papá!

- ¡Mendokusai! – Respiré profundamente – ¿Te he dicho alguna vez que la época colegial es la mejor en la existencia de una persona?

- No me cambies el tema, papá.

- ¡No lo hago!, solo que no sé por dónde empezar.

-Quizás por el inicio, ¿no?

-¡Muy gracioso muchachito!

- ¿Puedo hacerte una pregunta?

-Noté que el enano estaba sonrojado y evitando mi mirada-¡Suéltala!

- Padre, ¿Con quién fue tu primera vez?- interrumpió Shikamu.

- Sentí como mi rostro se desencajaba- Ahí estaba la pregunta que más temía… -mi sonrisa se apagó de a golpe- ¡Eh!... hmmmmm- rasqué la parte trasera de mi cabeza, no sabía que decir, es algo embarazoso hablar con tu hijo de estos temas… - volví a la realidad sacudiendo mi cabeza- Fue en una noche de esas locas que tienes con tus amigos y con una mujer que no conoces.

-¡Oe!, papá que pareces un viejecito de los que cantan la lotería… disparaste las palabras como un torpedo…

-¡Maldito karma!- dije.

-¿Qué tiene que ver el karma con todo esto, papá?

-Pues mucho… el muy infeliz se tarda pero siempre te alcanza.

-¡No entiendo a qué te refieres!

- (Suspiré) – pues le hice esa misma pregunta a mi padre cuando tenía como quince años -¿Alguna vez has escuchado nombrar al maestro Jiraiya?

-¿El bisabuelo de Boruto?

-¡El mismo! - "Él sabio domador de sapos", para aquel entonces era como lo apodaban.

-¿Por qué le decían así?

-¡Ni idea!, pero existen muchas teorías sobre ello. Bien, en esos días el pervertido sensei nos había dado una charla sobre educación sexual- y puedes imaginarte el nivel de explicites que incluía.-

-¡ese anciano es un pervertido!

- ¡Y que lo digas!, pues al final de la semana me encontraba en la terraza junto a tu abuelo teniendo una partida de shōgi y que le salgo con tu misma elocuencia. -el pobre se ahogó con la calada del cigarro que estaba aspirando- que se iba imaginar que el vago de su hijo le saldría con tal tarugada. Ya habíamos tenido esa problemática charla entre padre e hijo sobre ¿Cómo nacen los bebés?, pero ninguna acerca de la antesala del acto.

-¿Y qué te dijo?

-¡Se salió por la tangente!- solo atinó a aconsejarme pero no contábamos con que tu obaasan, estaba parando la oreja. (1)

-Shikamu escupió el trago de refresco que tenía en su boca.

-¡Oe!, enano que me haz pringado el brazo.

-¿Que hizo la abuela Yoshino?

- ¿Si sabes quién es tú abuela?, ¿cierto?… todavía me duele la cabeza de los coscorrones que me dio.

-¿Y al abuelo?

-Puedes darte una idea de la regañiza que le pegó.

-me puedo imaginar a ojiisan con su rostro inerte

- sus cicatrices se formaron en una sola

- jajaja… ¡pobre del viejo!

-¡Shikamu!

-¡Perdón!... por cierto, ¿Cómo se llamaba?

-¿Quién?

- ¡La chica con quién tuviste tu primera vez!

- Oe que un caballero no tiene memoria, uno da el milagro no el santo, grábate eso enano-

-Tsk…fuiste bien precoz padre…

-¡Kami sama!, que un día de estos me provocarás un infarto.

-Vamos, viejo no te hagas el santulón conmigo… ya te lo he dicho en los corredores del instituto todavía deambulan tus proezas juveniles y las de tu bola de amigos- Hokage incluido-

-Asentí, totalmente sonrojado- ¡Bien! Quieres la verdad y nada más que la verdad, ¿cierto?... Te mentí.

-¿Uh?

- Hace unos instantes te dije que la chica con la que perdí mi castidad era desconocida- bueno al menos para ti lo es; porque es extrajera, pero para mí no, de hecho es de quién te vengo hablar.

-te refieres a… ¿ella?

-¡correcto!

-¡Wow! Papá hasta que dices algo interesante

- ¡Mocoso impertinente! - mascullé entre dientes- es realmente problemático y bochornoso sonrojarte ante tu hijo.

-¿La amabas?

-Sonreí-

-¿Viejo?

-… - (silencio)- para ese entonces lo creía así.

- ¿Aún lo haces?

- Definitivamente… ¡no!- Shikamu me miró con cara de no entender ni jota- Fue con la chica que me besé en el concierto.

-¡Noooo!

-¡Te lo juro!

En muy pocas ocasiones las personas acaban sus días al lado de su primer amor

-¡Quién lo diría!… mi padre se envalentonó a sus quince años a llamar a una chica… ¡eres mi héroe!... ¿Qué?, ¿Por qué tienes esa cara, papá?... ¿La llamaste, verdad?

- Técnicamente… ¡Sí!

-¿A qué te refieres con "técnicamente"?

-A que yo marqué el número pero quién conversó con ella fue tu tío Chōuji.

-¿Dime que no es verdad, papá?

-Que querías que hiciera, me daba vergüenza… marcaba el número, esperaba a dar tono y cuando ella respondía me atemorizaba y colgaba.

-Y después te quejas de que Yoshino obachan te llame vago.

-¡Y un burro hablando de orejas!

-¡Eh!

-¿Qué?, ¿acaso miento?; no soy yo quién está enamorado de una compañera de colegio a quién por miedo a su novio, no me le declaro.

-¡Papá!

-Te acabo de dar una cucharada de tu propia medicina

-¡Mendokusai!

-Mira hijo, tener sexo no es lo mismo que hacer el amor.

-¡Pareces vieja, papá!... -¿No es el mismo acto con distinto nombre?

-¡En lo más mínimo!

-¿En qué se diferencian?

-¡Que me parta un rayo en este instante!, siempre le he temido al momento de hablar de estos asuntos con el enano y ese momento ha llegado… ¡no tengo escapatoria alguna!- en que el sexo es pasajero, una necesidad fisiológica y "hacer el amor" conlleva sentimientos.

-¡Papá!, cuando un hombre tiene relaciones sexuales… ya sabes… por primera vez… ¿Siente algo?

-¡Sí!, un revolú hormonal y un terrible temor de no cumplir con las expectativas.

-¡No me refiero a ello!, bueno…también a eso… pero hablo de otras cosas… no sé… algo más… ¿biológico, tal vez?

-Tenía unas enormes ganas de carcajearme, no se podía diferenciar cual estaba más sonrojado, si el enano o yo.

-Te refieres a… ¿alguna molestia física?... hmmm…-No he escuchado a ningún hombre hablando al respecto.

-(Shikamu solo asintió)- ¡Oe!, ¿es bonito estar enamorado?

-Cuando es correspondido, ¡sí!

- ¿Por qué lo dices así?; ¿``ella``, no te amaba?

-hmmm, pueda que sí… pueda que no… solo ella lo sabrá.

-¿Te rompió el corazón?

-¡Sí! Y me colocó un par de cuernos en la cabeza con media aldea, además de mi primera borrachera.

-(silbó), ¡tremendo cornudo fuiste, viejo!

-Ni el macho alfa de los renos del bosque me ganaba en cornamenta- ambos nos soltamos a reír ante mi comentario-

-Ya en serio padre, ¿te dolió?

-(Aspiré profundamente) – es un dolor inexplicable, fue mi primer corazón roto, literalmente sientes que se te desgarra en mil pedazos pero si eres correspondido, es lo más maravilloso que le puede suceder a una persona. -Para mí esa chica era todo, lo valía todo, para mí era la única mujer del planeta, no tenía punto de comparación, solo quería tratarla bien pero ¡Ya ves! No era para mí.

-¡Te escuchas tan cursi, papá!

-Y que no me viste desfilando por toda Konoha con muñecos de felpa, ramos de rosas rojas y bombones en cajas en forma de corazón.

-¿Me lo juras, papá?, ¿Hiciste eso?

-¡Y más! –Y es aquí donde también se origina mi muy aclamada fama de "Don Juan"


Bien perdón por no actualizar esta y otras historias más a menudo pero el trabajo y la universidad absorben buena parte de mí tiempo; como siempre inmensa satisfacción y agradecimiento por sus "reviews", realmente son una fuerza motivadora para no claudicar. También, quiero dedicarle este capítulo a mi compañera de trabajo que se ha tomado la amabilidad de leer mis historias… para ti Dani… ¡Gracias!

(1) "Parar la oreja" dicho utilizado en mi país cuando una persona está prestando atención a una conversación ajena.