Disclaimer: Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.


Fin

Faltan tan solo 10 minutos para que el año termine, y todos están demasiado nerviosos para notarlo.

Naruto tartamudea cada vez más al hablarle a Sakura, quién a su vez se ríe al ver cómo su mejor amiga apenas puede mirar a su cita a la cara, y Sai no logra entender por qué.

Los únicos impasibles son Shino, Shikamaru, Neji y Sasuke, el último aparentemente. Dentro de sí tiene montones de emociones descontroladas. Nunca pensó que Hinata, o cualquiera, pudiera hacer que su corazón latiera más rápido de lo usual y que su mente quedase en blanco. Pero lo disfruta, lo disfruta mucho.

Y Hinata no puede evitar sentirse igual. En lo que lleva de vida se ha puesto así de nerviosa solo una vez, y el recuerdo de una promesa hecha a sus cinco años la golpea y tiñe de rojo sus mejillas. Sonríe y observa disimuladamente a Sasuke. Debe cumplir su promesa, y ella lo hará. Camina lentamente hacia él, no sin antes mirar a Tenten para que mantenga ocupada la atención de su primo,y cuando logra alcanzar a Sasuke, se encaminan a paso lento hacia uno de los balcones del templo, lejos de las atenciones de sus amigos.


Todos ven a Naruto más hiperactivo de lo normal. Sakura lo nota demasiado animado, o más bien nervioso, y no se extraña, seguro tiene en mente algo para cuando den las doce, cuando ya faltan apenas 5 minutos y está pensando en cómo llevarlo acabo.

Ella desvía la mirada y juega con la tela del kimono rosado pastel que se ha puesto. Todos coincidieron en ir vestidos de forma tradicional, y ella no es la excepción. Como siempre, las responsables de la idea fueron Ino y ella, y no puede evitar sentirse feliz al ver que a todos les agradó. Incluso Sasuke tiene un haori bastante bonito sobre su ropa. O tenía, en realidad no lo vio demasiado bien. Voltea para asegurarse de que esté vestido como creyó, cuando Naruto se atraviesa en su campo de visión. Sakura se echa un poco para atrás por la impresión, pero apenas puede retroceder al sentir al rubio poner sus manos en los hombros femeninos. Se queda totalmente quieta, hasta un poco sonrojada al notar la cercanía.

Naruto la mira fijamente, buscando un poco de valor para decirle que salga con él, aunque en vez de eso, los dos acaban mirándose y acercándose cada vez más. No notan que ya faltan pocos segundos para que empiecen los fuegos artificiales de año nuevo, ni que sus compañeros se han ido a los balcones para tener una mejor visión del momento. Ellos están solos, y empiezan a disfrutarlo.

-Sakura-chan... por favor- los ojos de Naruto se hacen cada vez más llamativos, y no pueden evitar sonrojarse al darse cuenta de lo que dirá a continuación, pero Sakura lo detiene. Ella pone un dedo sobre sus labios mientras asiente con una sonrisa.

Solo pueden abrazarse mientras los fuegos artificiales hacen su aparición en el oscuro cielo.


Hinata y Sasuke están uno al lado del otro, tomados de la mano y observando el cielo despejado. No se han mirado o hablado desde que llegaron al balcón, puesto que para ninguno es necesario hacerlo. Ambos saben lo que va a ocurrir, y el sonrojo, furioso en ella y leve en él, los delata.

Sasuke ha esperado ese momento desde el día de la dichosa promesa. Doce años queriendo que la pequeña Hyūga lo quiera, como quiso alguna vez a su rubio mejor amigo. Espera que pueda, porque el cúmulo de emociones se le hace tan perturbador que no sabe si sea capaz de sentirlas más adelante en su vida.

Por suerte, todo se pone en blanco al sentirla abrazarlo suavemente, pegándose un poco al cuerpo del contrario. Ambos se miran por un momento y los sonrojos se hacen más fuertes. El vuelco en el corazón de ambos es inevitable, y ambos sonríen desviando la mirada, y coinciden al pensar que el otro se ve demasiado tierno.

La realidad vuelve a ambos al escuchar el primer estruendo en el cielo. Acaban de dar las doce, y Hinata se inquieta al pensar en que no pudo declararse antes del año nuevo, hasta que siente que Sasuke le acaricia la mejilla, llamando su atención. Se sonríen nuevamente, y Hinata se prepara mentalmente al ponerse de puntillas e intentar alcanzarlo.

Pronto, ambos comparten un tierno y cálido beso en los labios. Sasuke la atrae más hacia sí mismo, abrazando la cintura femenina, y ella rodea su cuello con los brazos, apenas notando el sonido de las explosiones en el cielo, y el de sus amigos alejando a un sorprendido Neji del balcón. No se separan hasta después de un rato, con las mejillas arreboladas y sus corazones latiendo desbocados. Hinata rompe el silencio, mirándolo fijamente y con una sonrisa en sus labios, Sasuke hace lo mismo, y vuelve a besarla, un poco más apasionado. Luego caminan lentamente hacia sus compañeros, sin dejar la sonrisa y sin soltar sus manos, sabiendo que ya nunca habrá nada que los separe.

Me perteneces, Sasuke-kun.

Me perteneces, Hinata.


Bueno, lamento mucho la demora, pero no encontraba forma de escribir el final, y apenas hoy en un arrebato tuve una pequeña idea que se convirtió en esto

Estoy pensando en escribir un songfic -la canción ya la escogí, si gustan, se llama Gemini Feed de la artista Banks-, ustedes me dirán uwu

Espero que les haya gustado la lectura, y pronto vendré con una idea que me ha dado vueltas en la cabeza estas últimas semanas

Muchas gracias a todos los que me dejaron Review, y dieron favorito y follow a mi historia uwu, pero sobre todo, muchas gracias por dedicar un poquito de su tiempo para leer mi historia :3

Sin más que decir, me despido 3