Aqui les dejo otro capitulo, lamento estar un poco más lenta, pero no se quedaran sin capitulos, e estado invirtiendo tiempo en poder echar a correr misotras historias que llevan un buen tiempo estancadas...
Los personajes pertenecen a S. Meyer y la historia de mi sordida mente
disfruten
Capitulo 9
En algún lugar de Chile
-¡Buenos dias , Señora Carmen!, ¿Cómo se encuentra hoy?... Ya le tengo su pedido- la Joven se secaba las manos en delantal. Era una muchacha menuda, su piel era muy blanca lo cual le daba un aire de estar enferma, era temerosa y de pocas palabras, pero era amable y cortes. Solo tenia un mal hábito que era nunca miraba a los ojos, por eso se le hizo muy difícil sus inicios, pero encontró a la señora Carmen y su esposo Eleazar. Ella, parecía entenderla, o al menos ella creía eso. La señora Carmen se dio el tiempo para conocer su trabajo de repostería y gracias a los contactos de ella había podido surgir lentamente en ese recóndito lugar.
-Querida, que delicioso huele, ¿donde sacaste tanto talento?- pregunto Carmen mientras hacia señas a su marido que se acercara.- Huele Eleazar, esto delicias nos van a matar-
-Carmen querida, deja de avergonzarla- sonrió el hombre mientras abrazaba a su mujer
La muchacha hizo un ademan de reverencia y volvió al interior al instante volvió trayendo consigo una caja cubierta por un paño, la que entrego a Eleazar, mientras tanto Carmen tanto le pagaba
-Sabes, Marie , deberías agrandarte… no se quizás hacer tu propio local, tienes el espacio suficiente, - señalando el antejardín y un espacio donde había un montón de cachureos arrumbados- eres muy buena, surgirías muy rápido
-Gracias señora Carmen, pero prefiero mantenerme así, todavía no tengo lo suficiente ahorrado, como para hacer una inversión tan grande- contesto con amabilidad la chica, mirando sus zapatos-
Mientras Carmen pagaba los dulces pastelitos y la torta siguió con sus monologo
-Chica no seas tan modesta, no te avergüences querida ya podrás, pronto vendrá más gente –Carmen sonrió mientras palmeaba su hombro- Hoy será la fiesta de 15 años de mi pequeña kate, no se porque aquí eso se ha vuelto una moda, pero como solo pidió eso, me da un respiro, sabes que un chico pidió llegar en una Hammer y tener una fiesta con 200 invitados- suspiro con aire aliviado- los chicos de hoy, Marie, siempre quiere lujos, siempre son tan fashion- Isabella que se había dado a conocer a todo el mundo por el nombre se su abuela palideció ante estas palabras, por los recuerdos que la atormentaban, pero Carmen estaba tan absorta en sus palabras que no se dio cuenta
-Carmen querida, - la voz de Eleazar la trajo de nuevo a la realidad- Sino nos vamos ahora, a Kate le dará un ataque de histeria te lo aseguro - Eleazar sonrió - Adiós muchacha, gracias por todo
-Marie querida, te prometo que pronto tendrás muchos clientes, no hay mejor propaganda que la de tus propios dulces-Carmen subió al auto después que su marido y se fueron.
Cuando al fin pudo entra a su casa, Isabella se derrumbo, parecía que todo le recordaba lo que quería olvidar para siempre. Sus ojos le escocían, pero las lágrimas ni siquiera salían de sus ojos después de tanto llanto.
-¡Hasta cuando tendré que expiarme! Maldita sea, solo quiero volver el tiempo- suspiro con rabia, y mientras se deslizaba hasta quedar arrodillada en el piso, mientras sus manos se enterraban en su cabello.
-ELa…ela …t-tas!– un murmullo hizo que toda la rabia desapareciera al instante, y como una muñeca se plantara una sonrisa en los labios casi automáticamente, la máscara que uso durante su vida para poder mantener alejada a la gente de ella, la ayudaba a dar paz a su padre
-¡Voy papá!, ya voy , tranquilo- dijo con voz impasible, su muralla había sido otra vez levantada completamente
Se acercó a su padre, el cual estaba postrado en una cama. Isabella había acondicionado la habitación con todo lo necesario para que él no le faltara nada, era casi idéntica a una habitación de clínica privada. Con esponja le seco el sudor que le provoco el esfuerzo de llamarla, se sento a su lado y le acaricio su pelo, verifico que todo estuviera bien, la vía venosa para el suero estuviera permeable, su diuresis estaba dentro de lo normal…suspiro…Las cosas mejoraban lentamente ya su padre podía tragar por si mismo, recuperaba lentamente la movilidad, y hacías unos días al fin pudo volver a vocalizar
Cuando le hablo , prefirió no mirarlo, nunca lo hacía, no quería ver el reproche en sus ojos, que la inculpara de todo, solo quería verlo sonreir pero ella estaba segura que nunca lo haria
-Lo siento papa, siento tenerte aquí escondido al fin del mundo, pero después de que Carlisle te hizo, no permitiré que te encuentre otra vez…- la rabia se apodero de la voz de Isabella para lo cual tuvo que cerrar los ojos para poder controlarse, por eso no se dio cuenta que su padre cerraba los ojos y movía cabeza levemente negando.
-Vamos a salir adelante, te prometo algún día te volveras a sentir orgullo de mi otra vez- volvió a decir isabella
-E…l..a _ volvió a esforzarse su padre, pero ella le puso un dedo en los labios y le sonrió
-Mi viejo querido, no te esfuerces. Ten fe en mi, por favor, sé lo que hago, aunque aun no confíes, ahora iré a ver si los bizcochos están en su punto y vendre para que hagamos los ejercicios diarios- sonrió y salió de la habitación.
La vida había sido dura estos últimos años.
Desde que su padre le anuncio la quiebra de la empresa, se había visto obligaba a seguir a su madre. Renee la ocupaba de moneda de cambio para poder conseguir favores de los poderosos. Poco el jet set hizo el resto. No le quedaba más que sonreír, y complacer a su madre, no quería ser blanco de sus ataques de ira y siendo menor de edad no podía oponerse. Cuando escapó, ya estaba arruinada, era la re-putación del glamuor de Europa. Para ese entonces su madre tenia a la hija perfecta, la que obtenía todo con solo chasquear lo dedos, claro a costa de su propia integridad. Después de desprenderse de la influencia de su madre solo tenía dos opciones; ocupar ese estilo de vida para poder conseguir su propio dinero, o terminar pidiendo limosnas en la salida del metro. Sabia que nadie la consideraría para nada serio así que tomo la primera opción, la cual en pocos meses logro tantos regalos costosos que podía jámas trabajar un peso a nadie, podía volver a nacer.
Se refugio en Florida, término aprendiendo español, estudio gastronomía, tenia un pequeño piso, tenia un empleo de media jornada y una cuantiosa cuenta bancaria de ella que logro por si sola, lamentablemente a cambio de su cuerpo. Cuando al fin había creía que podía presentarse ante su padre de nueva forma. Aconteció la tragedia.
Desde que había podido sacar a Charlie de ese hospital maldito, no sabia por quien sentía mas odio si por su madre o por Carlisle, sólo de pensar que llego admirarlo, le daban nauseas después de que vio de lo que era capaz. Cuando se entero que Carlisle se había apropiado de la empresa de su padre, una corazonada le decía que había explicación para eso. Sabía que tenia que hablar con su padre de eso, no podía ser que su padre fuera amigo de un traidor. Fue por eso que adelanto su visita Dallas antes que le entregarán el titulo, Charlie tenía una pequeña propiedad que tenia allá, quería darle una sorpresa mostrarse la nueva mujer que era y preguntarle que paso realmente con su empresa.
Cuando vio a su padre después de almuerzo, él se sorprendió mucho al verla, tenía esa mirada dura que la juzgaba, pero aun así tuvieron una grata conversación, le pregunto por Carlisle y este le conto lo maravilloso que había sido Carlisle con él , su apoyo, entonces supo que su padre sabía todo, como tenía que solucionar un pendiente, pues su titulo no había llegado a la oficina postal , le dijo que tenia algo que lo haría sentir orgulloso de ella, pero tenía que irse. Le prometió que lo visitaría al día siguiente. Recordaba como él le dijo que se fuera tranquila que Carlisle vendría a verlo… estaba tan feliz. No sabía que seria la última vez que lo vería así de jovial. Un mal presentimiento hizo que ese día en la tarde fue de nuevo a ver a su padre y dio gracias al cielo por eso, lo encontró botado en el suelo de la sala, su boca hacia gestos como pez fuera del agua, su brazo derecho estaba agarrotado, y sus ojos desorbitados, solo corrieron con suerte al llegar al hospital, luego de eso cayo en coma y ahí nadie lo vino a ver, botado en ese hospital… solo ella que consiguió un empleo ahí para poder cuidarlo, y siempre que podía pasaba con él
Se sintió desolada al verlo ahí, después se entero que Carlisle pagaba el hospital, y luego vino esa enfermera que lo torturaba, cuando ella la increpo , esta mujer que no sabia que hablaba con la hija de su victima, le dijo que recibía el dinero suficiente para hacerlo, recuerda la desagradable sonrisa que le dedico cuando le dijo "Con dinero baila el monito, tu podría ayudarme créeme que saldrías ganando, este es solo un pobre perdedor, que lo quieren fuera del camino lo antes posible" eso le dio asco y le provoco un odio intenso… intento denunciarle a la fulana, pero nadie le creyó. Solo era cosa de sumar dos mas dos y todo salía a la luz. Carlisle quería deshacerse de su padre y era muy diplomático para ensucia sus propias manos.
La desesperación lo hizo recurrir al único amigo verdadero, su sola presencia y la mochila de prejuicios que ella llevaba en la espalda le hizo daño profundamente y a la mujer que amaba. Ella opto por salir de su vida, pero solo en él podía confiar. Jasper Withlock era su única salida.
Gracias a todos por leer este fic, a los que dejan RR aquienes lo siguen , los que lo agregaron a sus favoritos, a los que simplemente lo leen y lo disfrutan, ustedes son mi inspiración
gracias en especial en esta ocacion a
robcesionadatwilighter
gracias por sus RR
