Todos los Personajes pertenecen a S. Meyer y la historia de mi retorcida mente
Saludos a todos … Ojala Disfruten este capítulo.
Capítulo 12
"Señores pasajeros, estamos arribando a Santiago de Chile , por favor apaguen su aparatos electrónicos y abróchense los cinturones"
Edward Cullen, miraba despreocupadamente por la ventana, hace unos minutos que su affaire de ese mes lo estaba molestando con un parloteo de una fiesta familiar, mientras intentaba seducirlo.
-Tanya, por favor, voy a hacer una importante investigación para mi padre y no para eventos familiares –bufó molesto- Con suerte podremos pasar algunas horas entre las sábanas y tú quieres desperdiciarlas con tu familia - dijo cansinamente Edward.
Tanya, quién estaba aprovechando sus semanas de vacaciones, es por eso que no había parado de hablar desde New York sobre que alcanzaría a llegar a la fiesta de 15 años de su hermana pequeña Katie. Le hacía mucha ilusión de poder estar en una fecha importante con su familia, debido a su trabajo de azafata y su gran manejo de idioma inglés, francés y alemán, le mantenía gran parte del tiempo en vuelos internacionales entre EEUU y el viejo mundo. Sabía que estos temas molestaba mucho a Edward, pero cuando el la invito para este viaje, pensaba que al fin habría logrado penetrar el frio corazón de Edward.
- Por favor, Ed - dijo la chica seductoramente, mientras acariciaba insinuadoramente la cara interna del muslo de Edward - sólo será una tarde, tendremos la mañana para "dormir" y luego en la tarde vamos, desde mañana tendrás total disposición de tiempo- termino acariciando la entrepierna de Edward, éste simplemente cerró los ojos y continuo con la voz ronca por el deseo que la mujer logró despertar en él.
- Si llego a ir, te lo advierto no significa nada, Tanya, NADA – la miraba directamente a los ojos con una frialdad que congelo a la muchacha unos segundos – No quiero ningún show de parejita feliz o ataques de celos – continuo Edward - Sabes que estoy contigo, sólo para pasar un buen rato, por tus destrezas en la cama, recuerda ese es el acuerdo- terminó tomando la barbilla de la muchacha y mirándola directamente.
Tanya apretó los dientes, pero no demostró lo mucho que le afectó esas palabras para su ego y su autoestima. Ellos llevaban dos años de una relación más o menos constante. Edward la buscaba cada vez que pisaba New York, coordinaba sus vuelos para coincidir con ella, eso tenía ilusionada a Tanya, creía que esas actitudes significaba algo y ella intentaba que Edward accediera a tener una relación con ella y lo único que ha logrado era meterse en su cama, sus ilusiones fueron rotas por esas frías palabras.
-Claro, Ed – dijo Tanya, con una máscara perfecta de alegría, sólo será una tarde, te presentare como un amigo…y eso serás Ed, un amigo para todos, anda vamos- ronroneo mientras le guiñaba un ojo- incluso podríamos tener algún rapidito en mi antigua habitación - terminó sugerente en su oído.
Edward gruño como asistimiento sin dejar de mirar a la ventana, mientras el avión tocaba piso. Detestaba esas fiestas familiares menos las famosas fiestecitas de los 15 años, el solo recuerdo hacia aflorar una rabia de él.
Cuando llegaron se trasladaron en un transfer al hotel que la misma Tanya reservo a su nombre y después de desahogar toda la tensión en la cama, durmieron hasta las 11 del día siguiente.
Edward fumaba de forma abstraída mientras Tanya entraba y salía del baño, probándose una y otra prenda modelando las prendas seductoramente, pero Edward se aburría enormemente con eso, aunque la muchacha era hermosa; rubia, alta, de unos ojos grises cautivante, pero esos juegos aburrido de seducción no iban con él, la prefería desnuda y practicándole sexo. Cambiaba abstraídamente los canales de televisión mientras consumía su cigarrillo. Llamo a ciertas personas que conocía, para empezar a buscar alguna pista de Charlie o Isabella, mientras contestaba con monosílabos cada vez que Tanya pedía su opinión, realmente importándole un comino que se pusiera , para el todo era igual. Esa mujer solo le gustaba cuando lo seducía para tener sexo, pero le era totalmente indiferente verla pasear solo con ropa interior.
Como a las 3 de la tarde estaban entrando a la Casona de los padres de Tanya a las afuera de la ciudad de Santiago. La casa era enorme con un gran antejardín, tenía una barda que separaba el patio trasero de donde venía el ruido de un montón de adolescentes. Los adultos estaban tomando un aperito en el living de la casa, por lo que fue fácil encontrarlos. Tanya se abalanzó contra ellos, entusiasmada, los padres lo evaluaron especulativamente, y Edward empezó a ponerse a la defensiva. Entonces Tanya se adelantó antes que sus padres sacaran conclusiones apresuradas y espantara a Edward.
-Mamá, papá, este es Edward un amigo que venía a Chile y aprovecho de acompañarme hoy- Los padres sonrieron pensando que el no sabia español – Edward este son mis padres , Eleazar y Carmen , Mi hermana Katie es la cumpleañera e Irina esta…- la miro por todos lados y luego miro a sus padres.
-Tuvo que ir al hospital a atender una urgencia- contesto Eleazar – volverá cuando se desocupe
-Señores un gusto- dijo lacónicamente Edward en perfecto español.- Una agradable casa- estirando la mano y estrechándola con los padres de Tanya
-¡Muchas gracias!- contesto Carmen- Tanya muéstrale la casa, ya vamos a cantar el cumpleaños para que le des la sorpresa a Katie-
-Si, mamá- contesto traviesamente mirando a Edward y él supo que podrían jugar un ratito después de todo.
La tarde se pasó rápidamente, Katie era una chiquilla encantadora y después de conocer la pieza de ésta, de varias maneras posibles se dedicó a pasar un rato conversando con la niña que le entusiasmaba los viajes y anécdotas que él tenía, además a pesar de la edad que tenía era muy culta e impresiono a Edward con datos de lugares que el solo supo cuando estuvo allí. Entonces recibió una llamada.
-Alo, Jacob – contesto alejándose,- que me tienes- Jacob Black era un hacker que conocía desde la escuela, era muy hábil con la computación e infiltrase en las bases de datos, era un chico callado y parecía que ocultaba un secreto, pero durante todos estos años jamás a vio ninguna actitud que confirmaran sus sospechas más allá de una mirada perdida. Su ceño se frunció fuertemente al oír las palabras de muchacho al otro lado de la línea.
-¡Como que nada!- bufo al recibir la respuesta- ya veo- suspiró- Entonces estoy en el lugar correcto. Espero tus informes, raro que Jenks no hubiese visto esos detalles. En fin .espero tu llamada- corto la comunicación
Escucho la voz de Carmen llamándolo, así que se dirigió al patio nuevamente, perdido en sus pensamientos. Así que Isabella Swan sí había entrado a ese país prácticamente un mes después de la desaparición de Charlie, las fechas prácticamente coincidían. Y Jenks no había dado esa información, algo muy sospechoso estaba pasando, pero Jenks era un hombre de confianza y no podía levantar sospechas así como así.
Carmen se revolvía las manos incomoda al momento que vio a Edward y se dirigió a él de modo dubitativo -Edward, sé que eres un invitado, pero Tanya acompaño a Eleazar a ver un asunto familiar e Irina acaba de llegar, y necesito ir a buscar unos pasteles al otro lado de Santiago, debería ir yo sola, pero me aterra manejar y tampoco puedo dejar un montón de adolescentes solos y me preguntaba si podías llevarme, sólo será un ratito-
Edward se mordió la lengua cuando la ironía se apoderaba de él, y dejo que ganara las buenas costumbres aceptando con una sonrisa torcida que provoco que la señora se sonrojara.
-Claro, Carmen, será un gusto, pero recuerda que no conozco esta ciudad mayormente-
- No te preocupes, es al otro lado de la ciudad, pero el camino es corto. Es una chica que hace una repostería exquisita, una muchacha encantadora - contesto Carmen mientras se ponía el abrigo y entregaba las llaves a Edward. - Ella es extranjera, aunque no se bien de donde es, lo que sé es que habla un español con un acento bastante curioso- conversaba Carmen despreocupadamente mientras hacían el recorrido - Sé que tiene un pariente enfermo, pero no habla mucho solo sé que esta cuidándolo- movió la cabeza en señal de compresión- Pobre Marie su vida a sido dura.
Edward levanto una ceja, ese nombre le campanilleo en la cabeza, como si se tratara de un viejo amigo ¿sería posible que conociera a alguien en ese pais?
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Espero que lo hayas disfrutado y nos vemos pronto
