NOTAS: Tercer capítulo de esta historia llena de malentendidos y dulzuras…
Espero y les esté gustando la historia :3
Finalmente, antes de comenzar a leer, debo decir un pequeño aviso. En caso de que llegaran a leer esta o alguna otra de mis historias en otro lado, es muy seguramente un plagio. Yo siempre uso el seudónimo "RozenDark" y únicamente público en Amor Yaoi, Wattpad, y AO3. También otorgue el permiso para una traducción al chino y solamente se encuentra en la plataforma/app "LOFTER"…
Esto lo digo, debido a los recientes fallos de Wattpad y que esta misma plataforma tiene una página espejo donde lucran con las historias. Por lo que cualquier cosa, les estaré agradecida si me lo hacen saber. De cualquier manera, en caso de algún otro cambio, les daré el aviso correspondiente :3
En fin, los personajes de One Piece son propiedad de Eiichiro Oda. Las imágenes utilizadas a lo largo del fic son hechas por su servidora.
Y sin más que decir, les invito a leer (^3-)/
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Para infortunio de Dadan, lo sucedido entre Luffy y Ace sí había traído una consecuencia consigo. Y decir que descubrirlo había sido algo inesperado, sería una completa mentira.
Bien sabía que ambos mocosos eran 'D' y que no necesariamente por llevar esa letra en su nombre, significaba problemas. Sin embargo, los dos mocosos llevaban consigo el nombre de dos malditos hombres demasiado problemáticos y ahora, justo en esos momentos, estaba creciendo poco a poco otro ser lleno de problemas…
"¡¿CÓMO FUE QUE SUCEDIÓ ESTO?!"
Y cuando Dadan había pensado que los problemas no podían ser peor que ahora, Garp había decidido aparecer para enterarse de lo que sus nietos habían hecho y al mismo tiempo creado. Tal vez se deba a que el chismoso del alcalde había abierto la boca, aunque no podía culparlo, cuando Luffy era prácticamente una niña que había terminado embarazada.
"Te aseguro que aún me hago esa pregunta…"
Por supuesto, Garp la había mirado con furia qué había sabido contener casi a la perfección. Sin embargo, el hombre se había puesto de pie justo frente a una nerviosa Luffy y la expresión qué tenía en su rostro no auguraba absolutamente nada bueno para la futura madre.
"¿Sabes lo que has hecho, Lucy?"
Luffy temió en dar una respuesta. "Algo que no debí hacer…" Respondió como pudo.
Una vena furiosa resaltó en la frente del vicealmirante. "¡Por supuesto que no debiste!" Exclamó con exaltación. "Y ahora, por ese error terminaste embarazada".
Luffy asintió sin mirar el rostro de su abuelo. "Pero el doctor dijo que todavía estoy a tiempo de terminarlo…"
Dadan ahogó un gemido al escuchar aquella posibilidad. Claro, no es como que deseará qué su mocosa jugará a las muñecas con un bebé de verdad, pero de alguna manera, debía hacerse responsable de sus actos.
Al parecer, el viejo Marine pensaba de la misma manera, puesto que esa respuesta solamente lo había dejado más furioso de lo que ya estaba.
"¡De ninguna manera!" Soltó con furia. "Tendrás ese bebé y lo criaras como se debe".
Luffy miró a su abuelo como si se hubiera vuelto loco. "Pero el doctor dijo que podía terminarlo y seguir con mi vida", respondió con molestia. "Yo no quiero un bebé y menos cuando tengo un sueño que cumplir".
Garp simplemente negó. "Pues debiste pensarlo antes de hacer cosas que solo los adultos deben hacer", respondió con dureza. "Y ya que estamos hablando del tema, puedes olvidarte de ese sueño tuyo, porque ahora solo te concentraras en cambiar pañales".
Luffy negó apresurada. "¡No puedes obligarme!"
"Claro que puedo y lo haré", Garp se cruzó de brazos sin titubear en la decisión que ya había tomado. "Pediré mis vacaciones y las pediré el tiempo suficiente para ver que tengas a ese bebé".
Luffy se negó rotundamente a esa posibilidad. "¿Y porque solo yo debo pagar por esto?" Exigió saber con molestia. "Ace también tuvo que ver en todo esto y te aseguro que él estaría de acuerdo en terminar con esto".
Garp dio una mirada de advertencia a su nieta. "Ace se fue…" Respondió con furia. "Creo que debes entender ya, que él no está aquí y tú sí, así que hazte a la idea de que él cumplió su sueño y tú no podrás cumplirlo".
Dadan vio preocupada como Luffy salía corriendo de la cabaña, hasta ella sabía que las palabras de Garp habían sido demasiado. Aun así, el viejo Marine no le tomó importancia y simplemente se sentó a seguir bebiendo como si no hubiera hecho absolutamente nada.
Sin embargo, Dadan le arrebató de un golpe aquella botella y lo encaró con el enojo que ahora mismo estaba sintiendo. Tal vez se estaba volviendo loca o al menos pensó en esa posibilidad al ver a sus hombres retroceder con pánico, pero Dadan solamente pensaba en la manera en la que Garp había actuado con Luffy.
"¿Qué se supone que haces, Dadan? ¿Acaso quieres terminar en prisión?"
Dadan tembló, pero al mismo tiempo encaró con furia a ese viejo Marine imbécil. "Si piensas que con esa amenaza harás qué tiemble y pida perdón, puedes olvidarte de ello, porque en estos momentos siento más enojo hacia ti que el usual miedo que seguramente te divierte", respondió con falsa calma. "¿Te das cuenta de lo que has causado con tu estúpida manera de actuar?, Apuesto que ni siquiera te detuviste a pensar que, de esta manera, Luffy solo odiaría a ese bebé".
"Ella no odiaría a su hijo, así que borra esa tontería de tu cabeza" Garp simplemente le restó importancia a las palabras de la mujer. "Además, de alguna manera debe aprender qué los actos tienen consecuencias".
Dadan frunció el ceño al oír semejante tontería. "Traer al mundo a un inocente no es una lección de vida, Garp", soltó disconforme de esa tonta idea. "Lo que haces es que Luffy guarde rencor y no sólo hacia ti, también hacía Ace y lo peor, hacia ese bebé".
Por un momento, Dadan llegó a pensar qué haría qué Garp entrará en razón, pero era demasiado buena esa posibilidad para ser una realidad.
"Ella tendrá al bebé y fin de la discusión".
Al ver que Garp se levantaba dispuesto a salir, Dadan decidió seguir con su valentía y exigir una respuesta válida.
"¡¿Es que acaso no piensas?! ¡GARP!"
"¡¿QUÉ?!"
"Tu nieta también es humana y sé que por más alegre, tonta y demasiado buena para creerlo, ella también puede guardar rencor como todos los demás" Dadan respondió con dureza. "¿Acaso no lo ves?, Si sigues haciendo esto, solo lograrás qué ella odie a su familia".
Garp simplemente negó sin mirar a la mujer. "Yo sé lo que hago, Dadan".
Y Dadan no pudo decir nada al respecto con tan necia manera de pensar. Sin embargo, algo le decía que Garp si había escuchado y entendido a lo que ella quería llegar, pero parecía que el viejo Marine simplemente se negaba a aceptar sus palabras como una posibilidad.
Solo esperaba que la situación no llegará a agravarse y que en verdad Luffy no fuera a guardar rencores hacia la gente que era su familia…
Pero más importante, Dadan esperaba que su mocosa entendiera qué ahora mismo, tenía a alguien más que posiblemente la necesitaría demasiado…
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"Porque Tengo…"
Si Ace había pensado en algún momento que sería fácil ganarse a Luffy de nueva cuenta, podía ir descartando esa posibilidad justo ahora. Para empezar, Luffy ni siquiera quería tenerlo cerca y siempre se la pasaba con Anne donde fuera que la pequeña quisiera ir.
Por supuesto, como toda niña curiosa, Anne había querido ir por todos los rincones del Moby Dick, aunque también había querido ir donde su Oyaji para escuchar muchas historias que también hacían qué Luffy recuperará esa mirada que le recordaba años atrás…
Y solo en esos momentos en los que veía la mirada vibrante que Luffy tenía cuando eran niños, Ace sentía más y más culpa carcomiendo poco a poco su interior. Si bien, él no tenía alguna idea de que Luffy no había hecho su viaje debido a la hija que tenían en común, no quitaba el hecho que ella había dejado todos sus sueños de lado, para poder cuidar a su hija, mientras que él había conseguido gente que lo quería y en quien podía depositar su confianza.
Y luego estaba el hecho de que Garp había ocultado aquella información y también había mantenido a Luffy atrapada en Isla Dawn.
"¿Por qué no dejas de mirar a mi mami?"
Ace reaccionó al escuchar esa vocecita infantil. Con cierto nerviosismo, encaró a la niña que había hecho la pregunta y podía afirmar que esa mirada en ese lindo rostro no era algo que él hubiera deseado ver.
Anne lo veía con el ceño fruncido, seguramente por un enojo del que ni siquiera tenía idea. Aun así, Ace decidió ponerse a la altura de su hija y le dio una sonrisa apenada, esperando que la niña bajara, aunque sea un poco la guardia.
"Eso es porque la conozco demasiado bien…"
Anne simplemente dio una mirada confundida, sin dejar de abrazar a su oso de peluche. "Mami no te mencionó jamás…" Respondió con sinceridad. "Pero ahora que lo dices, ella parecía conocerte, al igual que Makino, el señor alcalde y la abuela Dadan…"
Ace no pudo decir algo al respecto, después de todo, Luffy estaba en todo su derecho de querer olvidarse de él, cuando la había dejado completamente vulnerable. Aun así, tenía deseos de remediar las cosas y al mismo tiempo, estar en la vida de su hija.
De ninguna manera quería ser el mismo ejemplo que su padre había sido para él, aunque de cierta manera, parecía que ya había comenzado a seguir esos mismos pasos.
"En realidad… Yo conozco demasiado bien a tu mamá…"
Por un momento, Ace quiso decirle a Anne que él era su padre. Quería decirle que quería estar en su vida, pero su tiempo se terminó cuando Luffy hizo acto de presencia, solamente para cargar a Anne y darle esa mirada de desconfianza que no le había quitado desde que se vieron en Isla Dawn.
"Nadie dijo que sería fácil, hijo mío…"
Ace dirigió su mirada hacía su capitán. "Oyaji, sabes bien que no confió fácilmente en nadie y que solo algunos tienen ese privilegio… A decir verdad, Luffy fue una de las primeras personas que se ganaron mi confianza o más bien, me persiguió durante tres largos meses para ganar mi atención y aun ahora, no entiendo que es lo que ella vio en mí, así que su actuar y sus miradas, me duelen demasiado, pero creo firmemente que me merezco que ella actúe así…"
Barbablanca solamente negó con preocupación, mientras se aseguraba de dar una caricia a la cabeza de su hijo. "Debes tener paciencia", respondió con calma. "Ellas todavía estarán con nosotros por un tiempo y debes aprovechar ese tiempo e ir acercándote poco a poco".
Ace asintió con falsa calma. "trataré de hacerlo, es solo que…"
"¿Qué sucede?"
Ace dio una mirada melancólica al mar. "En verdad deseo que ella me llame papá…"
Barbablanca asintió con preocupación. "Como dije antes hijo, todo a su tiempo y con mucha paciencia…"
No muy lejos de esa escena, Lucy veía con tristeza la mirada que Ace tenía. Luego dio una mirada resignada a su pequeña hija y solo pudo tomar una decisión que seguramente cambiaría mucho las cosas…
~..~
Era de noche y Lucy agradece que los piratas le hubieran dado a su hija y a ella su propio espacio. Si bien no era un camarote de gran tamaño, podía sentirse en su propio espacio y al mismo tiempo, podía tener un lugar al cual entrar cuando quisiera estar a solas con su hija.
Y pensando en su pequeña, Anne se encontraba saltando en la cama, mientras abrazaba a su osito de peluche. Lucy sonrió al ver que, a pesar de no estar en casa, Anne seguía completamente animada y feliz.
"¿Qué te parecen los piratas?" Con calma, atrapó a su hija en sus brazos, mientras hacía esa pregunta.
Anne sonrió enormemente, mientras veía a su mamá. "Al principio no me agradaban por haber querido atacar a la abuela Dadan, pero al ver que se disculpaban y pasar tiempo con el abuelo Pops, digo que no son malas personas, solo un poco tontos", respondió con completa sinceridad. "Además, es divertido viajar en barco y ver cómo todos se vuelven locos cada vez que me asomo para ver el mar".
Lucy soltó una risa, mientras negaba cariñosamente. Con calma, comenzó a cepillar el cabello de su hija con sus dedos, y tal como siempre lo hacía, Anne se quedó quieta, mientras disfrutaba del gesto cariñoso de su madre.
"Creo que deberías dejar de causar infartos, porque hasta a mí me asustaste cuando casi caes al mar", mencionó un regaño sin ser del todo severa.
"Prometo no volver a hacerlo mami".
Lucy asintió conforme, mientras comenzaba a hacerle dos trenzas al cabello de su pequeña. "¿Y qué opinas de Ace…?"
"¿El tonto del sombrero naranja?" Preguntó sin entender. "Él dijo que te conoce y siempre está viéndote…"
Lucy asintió una vez más. "Nos conocemos", respondió. "Ace es por así decirlo el hijo de Dadan y estuvo viviendo desde que era un bebé, hasta cuando cumplió los diecisiete años en Isla Dawn y también…" Por un instante, titubeo en lo que estaba a punto de decir, pero al ver la mirada confundida de su hija y recordar la mirada dolida de Ace, decidió seguir hablando: "Ace es tu padre…"
"¿Padre? ¿Tengo un padre?" Anne preguntó sin entender del todo.
Lucy asintió con una sonrisa, mientras dejaba que su hija se moviera libremente al haber terminado ya de peinarla. "Es gracioso, porque una vez le hice esa misma pregunta al abuelo Garp… Anne, todos tenemos un padre y una madre", con calma explicó aquello. "Ace y yo nos conocemos y estuvimos mucho tiempo juntos. Y ahora, supongo que no debo seguir guardando el secreto, así que lo digo ahora, él es tu padre…"
Anne asintió sin terminar de entender lo que su madre decía. Aun así, recordó todas esas ocasiones en las que algunos niños en la villa iban de la mano con sus dos padres. Claro que sabía que todo niño debía tener un padre y una madre, solo que no hacía preguntas, para que su mamá no estuviera triste…
"¿Por qué nos dejó entonces?" Cuestionó confundida. "¿No nos quiere?"
Lucy rápidamente negó, mientras tomaba a su hija en brazos. "Cuando se fue, él no tenía idea de que estaba embarazada y yo no tenía manera de comunicarme con él…"
"¿Entonces si nos quiere…?"
La pregunta de su hija la tomó por completo desprevenida. "Sé que me quiere y creo firmemente que también te quiere, pero eso es algo que debes ver por ti misma en este tiempo que pasemos con la tripulación".
Anne asintió, mientras soltaba un largo bostezo. No estaba del todo segura de las palabras de su madre, pero sin duda alguna confiaba en ella y en lo que había dicho.
"¿Puedo jugar con él mañana?" Preguntó al mismo tiempo que pasaba una mano por sus cansados ojos.
Lucy asintió, mientras acomodaba a su hija en la cama. "Primero que todo, debes dormir temprano, para levantarte temprano y desayunar como se debe, ya mañana puedes preguntarle lo que quieras", con calma, cubrió a su hija, para después acomodar a su lado aquel osito de peluche.
Anne asintió con los ojos cerrados. "Mañana lo molestaré hasta que acepte jugar conmigo…"
Lucy sonrió encantada de las ocurrencias que su hija decía casi dormida y aunque de cierta manera le daba temor de que Ace decepcionará a Anne, algo le decía que no sería de esa manera. Al final, se aseguró de arropar a su hija y darle un largo beso en la frente.
Dio una última mirada hacía la puerta, solamente para soltar un largo suspiro lleno del cansancio que parecía haber acumulado ese primer día.
En verdad esperaba que Ace no decepcionará a su pequeña hija o jamás se lo perdonaría…
~..~
Un nuevo día se hizo presente en el Moby Dick, con la única diferencia de que habían dos nuevas integrantes o como dirían los chefs de la tripulación: Dos nuevos pozos sin fondo.
Para Ace no era sorpresa que Luffy comiera como si la comida fuera a desaparecer en cualquier momento, pero de cierta manera le daba algo de gracia ver que su hija tenía el mismo apetito voraz que Luffy y él.
"Vaya que, si comes, pequeña" Thatch con una enorme sonrisa se acercó a la mesa donde se encontraban madre e hija. "¿Necesitan algo más?"
Anne asintió casi de inmediato con la mirada brillando. "¡Galletas!"
Thatch dio una mirada divertida a Lucy, pero la chica solamente asintió con una pequeña sonrisa, mientras acariciaba la cabeza de su pequeña y alborotadora hija.
"A Anne le encantan las galletas" mencionó.
Thatch asintió sin perder la sonrisa. "Entonces hay que consentirle ese capricho".
Lucy no pudo evitar sonreír al escuchar la respuesta del chef. Y por lo que podía ver, los miembros de esa tripulación parecían querer ganar la atención de su pequeña hija. Tal vez y solo tal vez, podría tratar de bajar la guardia.
Claro que, al verse completamente distraída con sus pensamientos, Anne aprovechó para saltar de su silla, solamente para correr directamente hacía la mesa donde se encontraba el que, según su madre, era su papá.
"¿Ocurre algo malo, Anne?" Ace preguntó al ver la mirada llena de extrañeza de la niña. Casi podía decir que su pequeña hija estaba examinando su alma, algo que, sin duda alguna, había heredado de Luffy.
"Mami me contó anoche que tú eres mi papá, pero…"
Ace repentinamente se sintió completamente intimidado. "¿Te molesta…?" Y en verdad temía que la respuesta de la niña fuera un rotundo sí.
Anne solamente sonrió divertida. "No, pero aun así tienes cara de tonto".
Y sin que Ace o alguno de los que se encontraban en esa mesa, solamente pudieron ver cómo la pequeña Anne regresaba corriendo donde su madre se encontraba, mientras reía completamente divertida.
"No parece enojada, pero definitivamente no tiene ganas de llamarte papá por el momento" Haruta mencionó con cierta diversión al ver la manera en la que la niña se había acercado y por supuesto, le divertía la manera en la que nombraba a Ace.
"Posiblemente se deba a la manera en la que su mamá le dijo la verdad" agregó Izo, mientras veía a madre e hija platicar. "Tal vez sea un enojo que podemos justificar, pero no parece guardar algún rencor hacía Ace".
"Pues de ser así, más te vale Ace que sepas aprovechar la oportunidad que esa chica te ha dado para que tengas un acercamiento con tu hija" Marco no perdió más tiempo para recalcar aquello.
Ace asintió sin dejar de ver a madre e hija. "¡Por supuesto que no pienso desaprovechar la oportunidad!"
El desayuno siguió sin problemas, con toda clase de conversaciones y risas de por medio. Aunque claro, cada miembro de la tripulación, veía con cierta ansiedad a madre e hija que, por cierto, disfrutaban las galletas que Thatch había preparado especialmente para ambas.
Y por un breve instante, la imagen de las dos nuevas integrantes, se hizo algo común, hasta el punto de seguir en lo suyo. Incluso Lucy, quien había mantenido la guardia alta, no pudo evitar seguir la conversación con el insistente chef que, sin siquiera preguntar, se había sentado a tratar de entablar una conversación con Anne y ella.
Por supuesto, Anne seguía comiendo las galletas que le habían preparado sin preocuparse de prestar a su entorno, después de todo, su mamá se encontraba platicando con aquel chef. Pero después de que devoró la última galleta del plato, decidió que estaba lo suficientemente aburrida para buscar algo o a alguien para entretenerse y cuando vio un enorme perro paseando por todo el comedor, sus ojos brillaron de emoción, mientras saltaba fuera de su silla.
Nadie pareció percatarse de que había comenzado a perseguir al perro, pero tampoco es como que le importará. En su lugar, Anne corrió emocionada y solo cuando salto para alcanzar al perro, fue que soltó un grito emocionado.
"¡Perrito!"
Solo entonces, cada miembro de la tripulación que se encontraba en el comedor, prestó atención a la niña pequeña que había saltado justo encima de Stefan y solo entonces, la histeria y preocupación inundó el lugar…
"¡ALEJATE DE ÉL!"
Los comandantes de las divisiones, se movilizaron con rapidez para evitar que Stefan atacará a la pequeña, pero para sorpresa de todos, el perro que usualmente habría reaccionado con un ataque a matar, parecía un cachorrito alegre, mientras disfrutaba los abrazos y mimos de la pequeña Anne, quien se encontraba riendo alegremente, sin darse cuenta de lo que estaba sucediendo a su alrededor.
"¡Anne!" Lucy por su parte, corrió completamente preocupada por el bienestar de su hija.
"¡No te acerques de esa manera!" Ace trató de evitar que Luffy se acercará a Anne y Stefan. Podía ser que el perro no atacará a su hija, pero nada le aseguraba que no le hiciera algo a Luffy.
Sin embargo, Stefan solamente olfateo a la chica que abrazaba a la pequeña niña y sin que los demás lo esperarán, dio una lamida a la mejilla de la chica.
"Mami, el perrito es muy bueno", Anne sonrió enormemente, mientras señalaba al gran perro junto a ella.
Lucy asintió divertida, mientras daba una caricia a la cabeza del can. "Eso parece, pero sabes bien que no debes separarte de mí y mucho menos lanzarte a todo lo que te llame la atención".
Anne asintió disconforme. "Tú también lo haces mami", mencionó con reproche.
"Sí, pero puedo cuidar de mi misma, en cambio tú, todavía eres mi bebé", respondió de inmediato. "Por cierto, ¿El perro es malo? Todos parecían preocupados y me asustaron demasiado…"
Ninguno pudo decir algo al respecto, cuando el perro actuaba tan sumiso cada que la niña se lanzaba a abrazarlo y mimarlo. Incluso el capitán de la tripulación parecía divertido con la situación, después de todo, su perro no dejaba que nadie más que él lo tocara.
"Su nombre es Stefan y es mi perro", Barbablanca respondió con amabilidad a la pequeña. "Él es por así decirlo, mi perro guardián y solamente yo tengo el privilegio de tocarlo. Incluso Marco tiene problemas con él de vez en cuando, así que sabrás porque todos estamos muy sorprendidos al ver que tanto tú como Anne pueden tocarlo sin que actúe como el perro de batalla que es".
Lucy asintió con una mirada preocupada dirigida a su hija. "¿No le hará daño…?" Preguntó.
Barbablanca se acercó a su perro para después darle una caricia en la cabeza. "Stefan, tu deber será mantener protegida a la pequeña Anne, ¿De acuerdo?"
Para nueva sorpresa del día, Stefan respondió con un ladrido alegre, para después, comenzar a lamer emocionado el rostro de la sonriente niña. Lucy por su parte, obtuvo una respuesta positiva y sonrió más calmada de ver que aquel perro había aceptado cuidar de su hija y al mismo tiempo, ayudarla a no sentirse tan sola y aburrida en el barco.
"No es justo…"
Thatch solamente vio confundido a Haruta. "¿Y a ti qué te pasa?"
"Stefan siempre trata de arrancarme el brazo, cada vez que es mi turno de darle de comer y nuestra pequeña sobrina solo hace ojitos tiernos y se lo gana".
Al obtener esa respuesta por de más absurda, los comandantes y el resto de la tripulación, comenzaron a reír. Aunque de cierta manera, tener a uno de los bromistas de la tripulación de malas, significaba una sola cosa…
Tal vez debían mantenerse alerta por ese día, antes de que terminarán por caer en una broma pesada…
~..~
Lucy se encontraba viendo el mar, pero al mismo tiempo, no dejaba de lado su vigilancia hacía su pequeña hija, que se encontraba jugando alegremente con el perro, justo al lado de la gran silla del capitán de la tripulación, quien, por cierto, disfrutaba de la compañía de la alegre niña.
La chica pudo seguir disfrutando de la calma y la vista del mar, pero al ver que tanto el chef como aquel quejoso se acercaban a su hija, se acercó alarmada y con una expresión desconfiada.
"No tienes que estar siempre alerta Lucy, después de todo, ninguno de mis hijos se atrevería a hacer algo en contra de ninguna de las dos" Barbablanca, explicó con calma, esperando que la chica se calmará.
"Pero…" Lucy titubeo por un instante, pero al ver la sonrisa del chef y el otro comandante, decidió calmarse, aunque sea un poco.
"Lucy-chan, si nos permites, queremos que la pequeña Anne-chan se una a nosotros con una broma que Haruta y yo tenemos planeada", mencionó un sonriente Thatch.
"Te aseguramos que ella no saldrá lastimada, aunque no prometemos nada si a ella le gusta involucrarse en el mundo de los bromistas", Haruta continuó divertido.
Lucy y Anne hicieron la misma pose de brazos cruzados y mirada confundida, mientras ladeaban la cabeza con confusión. Aquella reacción fue divertida y al mismo tiempo tierna al mirar de los tres hombres y el perro.
"¿Bromas?" Cuestionó Lucy.
"¿Y son divertidas?" Le siguió Anne con curiosidad.
Thatch y Haruta se alejaron de madre e hija, mientras se secreteaban entre ellos lo que justo acababan de ver.
"Definitivamente son madre e hija", murmuró Thatch con cierta emoción. "De no ser, por la apariencia de Ace, no podría decir que es su hija, porque es todo lo contrario a él".
"Aunque cuando se enoja se parece demasiado a él, pero, en definitiva, heredó lo adorable de la madre".
"¿Y a quién le haremos la broma?" Anne se aburrió de esperar a que ese par dijera lo que realmente quería hacer.
Lucy al ver que su hija había aceptado unirse a ese par. "Mientras Anne esté bien cuidada y no corra peligro, puede unirse a sus juegos".
Thatch y Haruta asintieron, mientras hacían una promesa. "¡Prometemos que ella estará más que segura!"
Lucy soltó un suspiro preocupado, solo para después, mirar a su pequeña hija. "Anne, obedeces lo que este par te diga y si hay problemas, no dudes en correr y llamarme".
Anne asintió emocionada. "¡Lo prometo mami!"
Lucy no pensó que cedería tan pronto, pero ese par no parecía tener intenciones de hacerle daño a su hija y Anne parecía querer divertirse jugando bromas a gente ajena. Al menos el perro se aseguró de seguir de cerca a la pequeña Anne y con eso ella pudo sentirse algo más tranquila.
"Te aseguro que ni Thatch, ni Haruta harán daño a Anne y mucho menos, otro de mis hijos. Más bien me preocupa que descubran que esos dos están enseñándole a Anne a gastar bromas, porque Marco va a castigarlos severamente cuando los descubra".
Lucy dio una última mirada a su hija, esperando no equivocarse con su decisión. "De cualquier manera, si alguien le llega a hacer daño, tendré que ponerlo en su lugar con o sin su permiso", mencionó con severidad.
Y Barbablanca no pudo decir algo en contra, considerando que se trataba de una madre dispuesta a hacer lo que sea con tal de mantener a salvo a su pequeña hija.
Sonrió encantado, pues esa chica sin duda alguna le gustaba para su tripulación…
~..~
En un principio, la idea de hacerle caso a las sugerencias de una pequeña niña de casi cinco años, había sido atrayente, lo suficiente para que Thatch y Haruta la siguieran al que era su camarote y aceptarán la idea de poner brillantina en los globos llenos de plumas, pegamento y pintura rosa. Y claro, si fue buena idea, en especial al ver el grandioso resultado que habían obtenido con todos los chicos que se encontraban esperando su turno para la ducha.
Claro, como los adultos responsables que eran, dejaron a la pequeña Anne justo fuera para evitar que viera cosas que una niña tierna no debería, pero al ver que entre las personas que habían caído en la trampa estaban Izo y Marco, tanto Thatch como Haruta comenzaron a correr para alertar a su pequeña cómplice.
"¿Dónde está Anne-chan?"
Para infortunio de ambos, justo cuando estaban por salir, resbalaron justo en la entrada y para rematar, Anne se encontraba encima de Stefan con una sonrisa y mirada que solo les daba miedo al verse traicionados y engañados en su propio juego…
"¡PEQUEÑA MOCOSA!"
Y aunque intentaron correr, todos los chicos que estaban pintados, emplumados y brillantes los alcanzaron antes de que pudieran siquiera levantarse. Aunque la broma de Anne, terminó por hacer que varios cayeran justo encima de los dos hombres caídos, que solamente pudieron ver como Stefan se llevaba a Anne en su lomo, mientras dicha niña les sacaba la lengua con diversión.
"Eso les pasa por no dejarme ver como quedaba la brillantina", Anne le dijo con diversión a Stefan.
Por un momento, la niña creyó que se saldría con la suya y lograría escapar antes de que la atraparan, pero Ace, quien había escuchado el alboroto al pasar cerca del lugar, logró atraparla en medio de la carrera de Stefan.
"¿Se puede saber qué está pasando?" Le preguntó, mientras la alzaba justo frente a él.
Para su sorpresa, Anne desvió la mirada, mientras silbaba de manera tonta y nerviosa. Ace no pudo evitar sentir nostalgia al ver que su pequeña hija también era una pésima mentirosa.
"No sé de qué me hablas… No es como que hubiera hecho una broma a los hombres que estaban en la ducha y tampoco hice que atraparan a esos dos comandantes…"
Ace se quedó impresionado por la mentira descarada, aun así, comenzó a reír, mientras negaba ante las ocurrencias de su hija. "Sin duda te pareces a Luffy".
Ace dejaría pasar esa broma, mientras Anne prometiera no volver a hacerlo, pero al parecer, tanto Thatch y Haruta, como Marco, Izo y el resto de los afectados, aparecieron con las ganas de aplicar un buen castigo a la pequeña problemática.
"¡Pequeña traidora!" Thatch se cruzó de brazos con falsa expresión dolida. "Y yo que te hice tus galletas favoritas y así es como me pagas".
"Pues ahora, serás castigada junto a nosotros", mencionó Haruta de brazos cruzados, mientras veía a Marco para que aplicara de una vez el castigo.
Anne por su parte miró a todos con expresión triste y ojos brillosos. "Prometo no volverlo a hacer" murmuró con el labio tembloroso. "Además, fue idea de los tíos Thatchy y Haru…"
Thatch no pudo resistir a esa manera de chantaje. "¡No puedes castigarla, Marco!"
"Ella tiene razón, fue nuestra culpa", agregó Haruta de igual manera.
Marco negó con el ceño fruncido. "Por supuesto que no iba a castigarla, si ella es una niña de cuatro años y ustedes dos son los bromistas con ganas de morir", mencionó Marco con seriedad. "Ace, tu deberías llevar a tu mocosa con su madre y que ella hable seriamente con Anne".
Ace asintió con diversión, para después comenzar a caminar con Anne en su brazo y Stefan siguiéndoles de cerca. La niña por su parte, se despidió de Thatch y Haruta con una sonrisa.
"¿Le dirás a mamá?"
Ace pareció curioso de la reacción de la niña. "Se enterará de todas maneras" respondió con calma. "Te aseguro que Marco le dirá".
La niña asintió sin parecer del todo preocupada. "Al menos me divertí", mencionó entre risas.
Ace soltó una risa, mientras dejaba a su hija en el suelo. "Te pareces demasiado a ella".
Anne se mostró interesada con ese dato. "¿De verdad?"
Ace asintió. "De hecho, ella causaba tantos problemas por donde pasará y yo no podía permitirme un momento de descanso, porque ella parecía una hechicera y desaparecía como por arte de magia".
Anne asintió encantada, mientras tomaba la mano de su padre. "Ace, ¿Hay más historias de mamá?"
Al comandante de la segunda división le tomó por sorpresa que Anne fuera la que lo tomara de la mano, además de llamarlo por su nombre y no diciéndole tonto como lo había estado haciendo desde que se conocieron en Isla Dawn. Sonrió más que encantado, mientras hacía más fuerte el agarre de su hija.
"Te aseguró Anne, que tengo tantas historias de ella que no podré terminar de contarlas en un día".
Y mientras Ace y Anne tenían su momento padre e hija, no muy lejos, eran observados con miradas que decían el alivio que sentían al ver un acercamiento entre esos dos.
"Al menos sus bromas sirvieron para algo bueno".
Thatch se mostró ofendido por el comentario de Izo. "Las bromas hacen feliz a la gente", respondió, solamente para darle una mirada a Marco. "¿No le irás a decir lo sucedido a Lucy-chan? ¿Verdad?"
Marco negó con cansancio. "Es obvio que no quiero que esa mocosa se vea castigada justo cuando Ace ha logrado acercarse, pero más les vale a ustedes dos, no volver a involucrarla en sus bromas, porque cuando menos lo esperen, ella los va a superar".
"Lo prometemos…"
Aunque era bastante obvio que la mocosa era todo un desastre por sí sola y ni hablar de lo manipuladora que podía llegar a ser, si ya hasta había logrado vencer al severo comandante de la primera división…
Al menos Ace pudo tener un momento con Anne…
Y aunque la escena era algo que todos habían querido ver desde que supieron de la existencia de Anne, nadie se percató de que la oscuridad estaba rondando demasiado cerca de la pequeña familia…
~..~
Dragon escuchaba atentamente las palabras del médico que había checado a Sabo. Aparentemente su jefe de personal, había logrado recuperar los recuerdos que había perdido, pero ahora, con lo poco que había escuchado de Sabo, sabía que apenas despertara, no habría nada ni nadie que pudiera detenerlo de ir a buscar a Lucy.
"Vaya que si es problemática mi hija…"
Pero Dragon no tenía ni la más mínima idea de que los problemas eran herencia y que tanto madre como hija, eran sin duda alguna, un imán para los problemas…
Por ahora, tenía la seguridad de que Sabo haría lo imposible por traerlas a salvo…
Además, no creía que su hija y nieta corrieran gran peligro ahora que se encontraban bajo la protección de Barbablanca…
Pobre Dragon, no tenía idea de que había maldad entre esa tripulación…
Continuará…
~°ɞ°~ღ~°ɞ°~
NOTAS: Y eso ha sido todo por este capítulo. Si les está gustando la idea sobre el fic, les agradecería que me lo hicieran saber con sus lindos comentarios :3
Ace disfruto de las locuras de la pequeña Galletita…
Probablemente Sabo entre en escena muy pronto :3
Próximo capítulo: "Algo más…", donde las cosas no son como los piratas de Barbablanca creen…
Chau chau (^3-)/
