Capítulo V. Por ti.
Durante la tarde en la Torre Titán, Flash en algún momento se quedó solo en la sala, y aunque no le era del todo cómoda esa situación, en parte lo agradecía. Después de un rápido almuerzo, Raven se encerró a su cuarto a meditar, Cyborg se fue a hacerle algunos arreglos a su automóvil, Starfire y CB se fueron a hacer algunas compras (el muchacho quería tofu) y Robin... sólo dijo un "vuelvo más tarde" y se fue.
Aprovechando la soledad del lugar Flash decidió comunicarse con sus compañeros de la Liga de la Justicia, así podría hablar más tranquilo con ellos, sin temor a que alguno de los niños lo escuchara sin querer. En la pantalla, aparecieron John (el Marciano), Diana y Batman.
-¿Cómo va todo por allá?- le preguntó la Mujer Maravilla, después de saludarlo.
-No tan mal como pensaba- contestó Flah, sentado a sus anchas en uno de los sillones –creo que he descubierto algunas cosas.
-¿Qué está planeando el Guasón?- le preguntó Batman rápidamente.
-Oye, acabo de llegar hace menos de dos horas, no pidas tanto- gruñó Flash, sentándose bien. Tanto John como Diana sonrieron. Antes de continuar hablando, Flash miró a su alrededor para asegurarse que ninguno de los titanes escuchara –creo que el Guasón quiere algo con Robin.
Flash, al decir esas palabras, se fijó muy bien en la posible reacción que Batman podría tener. El "Murciélago", como él le decía, tuvo un leve movimiento de sus ojos... algo típico (y digno) de él.
-¿Con Robin?- preguntó Diana, extrañada y mirando a Batman -¿qué podría querer con él?
-Eso aún no lo sé- contestó Flash –pero después de lograr que un tipo lo dejara como estropajo debido a un golpe que le dio, desde la azotea de un edificio le lanzó algo así como un dardo, alcancé a sacar al muchacho y que no le llegara.
-¿Tienes el contenido del dardo?- le preguntó John –con sólo unas gotas podemos saber qué es lo que contiene y así saber algo más del asunto.
-Lo siento, pero el dardo se rompió al caer al pavimento y el contenido quedó sobre la calle- dijo Flash, encogiéndose de hombros –en esos momentos me interesaba más la seguridad del chico que el contenido de esa cosa.
-Bien hecho, Flash- sonrió Diana –acá también estamos tratando de averiguar del tema, pero algunos amigos de Batman de Ciudad Gótica nos han tenido bastante ocupados.
-Como sea, estaré esperando noticias- sonrió Flash, divertido ante la cara que puso Batman al escuchar a la Mujer Maravilla.
-Nosotros también, cualquier cosa interesante que pase, nos avisas- dijo John.
En pocos minutos Flash se volvió a encontrar completamente solo en el lugar. En sus manos estaba el dardo que el Guasón le había lanzado al muchacho durante la mañana y pensaba en el posible paso que tenía que dar en todo ese asunto. Lo primero, y quizás fundamental en esos momentos, era encontrar dónde se estaba escondiendo el Guasón.
La puerta del lugar se abrió y por ella entró el CB, que quedó mirando a Flash.
-¿Qué haces?- le preguntó, dejando unas bolsas sobre la mesa.
-Hablaba con los de la Liga- contestó Flash, sonriendo.
-¿Con la Mujer Maravilla?- preguntó CB, poniendo cara de bobo. Flash comenzó a reír.
-Sí, con ella- dijo Flash, haciéndose el interesante -¿y sabes?, es mucho más bonita en vivo y en directo.
-¿¡En serio!?- Flash se largó a reír por el entusiasmo que mostró el CB, y éste enrojeció, avergonzado por haber caído redondito en la trampa.
-De verdad, es muy linda- dijo el hombre, mientras se ponía de pie –nos vemos luego.
-¿A dónde vas?- le preguntó el CB.
-Por ahí, tengo que encontrar al Guasón- contestó Flash, y justo en esos momentos se escuchó un ruido persistente. CB suspiró resignado -¿qué es eso?
-La alarma- dijo el CB, al tiempo que entraban en el lugar Raven y Starfire, las dos corriendo –hay problemas.
-Es X- dijo Raven, que se había acercado a la pantalla –vamos, en el camino intentaremos comunicarnos con Robin.
-¿Puedo ir en su motocicleta?- preguntó el CB a Raven, mientras salían del cuarto.
-No- contestó fríamente la chica. Flash sonrió.
En parte, le hubiera gustado acompañarlos, pero si él no deseaba que los niños no se metieran en los asuntos de la Liga, él también tenía que respetar el asunto, por mucho que deseara lo contrario. Además, él tenía otra tarea que cumplir en esos momentos, y era buscar al Guasón y saber por fin qué era lo que quería con el Murciélago discípulo.
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Lo que los Titanes no sabían, era que Robin (o Dick), había tenido un pequeño problema con su comunicador: lo dejó olvidado en su cuarto, en su apuro por cambiarse de ropa y no llegar tarde con su hermana, que lo esperaba en el circo. Así que el muchacho ni se dio por enterado del problema que habían tenido sus amigos.
Por lo demás, lo estaba pasando muy bien con su hermana en su recorrido por Jump City. Después de mucho caminar, los dos se sentaron en una plaza a tomarse un helado. La tarde era muy agradable, y ambos se sentían muy bien acompañándose.
-¿Dónde vives?- le preguntó de pronto Maya a su hermano, sorprendiéndolo un poco. Pudo notar perfectamente que Dick se ponía nervioso, mientras pensaba casi desesperado en alguna respuesta.
-Eh... con unos... amigos, sí- dijo, casi en un balbuceo. Maya lo miró suspicaz, lo que hizo que se sonrojara un poco –en serio, todos arrendamos un departamento y vivimos juntos.
-Ah...- la muchacha aún lo miraba suspicaz, luego sonrió pícaramente -¿vives con tú novia?
-¿Qué?- Dick casi se atraganta, y se puso colorado mientras tosía un poco -¿no-novia?, no, yo no tengo novia...
-¿Seguro?- Maya estaba que soltaba la carcajada, le parecía incluso tierna la situación y la reacción que había tenido su hermano por su pregunta –con lo guapo que estás me sorprende que estés solo.
Dick sonrió, pensando que estaba tan ocupado por cumplir a cabalidad con su papel de Robin, que en parte se había olvidado de la otra parte: la juventud de Richard Grayson estaba pasando a la historia, y lamentablemente él no deseaba hacer nada para cambiarlo. Sabía en parte que era un error, y que tarde o temprano se iba a terminar arrepintiendo de cómo estaba haciendo las cosas en esos momentos.
-¿Pregunté algo que no debía?, te pusiste muy serio- le preguntó Maya, extrañada.
-No, para nada- sonrió Dick, pasando uno de sus brazos por los hombros de la muchacha y acercándola a él –sólo que me quedé pensando.
-Ya veo...- Maya guardó silencio y luego de unos minutos, se decidió –oye, Dick... ¿nunca has pensado en volver al circo?
Maya pudo notar que Dick se ponía tenso por la pregunta que le hacía.
-No te tienes que enojar- le pidió ella –sólo...
-No te preocupes- la interrumpió –no me enojo... es sólo que... el tema me incomoda un poco.
-¿Cuál tema?- le preguntó Maya, poniéndose algo seria -¿el que vuelvas al circo o el tener que volver a lo que eras cuando era un niño?
-No se trata de eso- replicó Dick, notando su molestia –es sólo que... es difícil... o sea...
Inconscientemente jugaba con sus manos, dejando ver lo nervioso que estaba en esos momentos. No estaba acostumbrado a hablar sobre el tema, era algo que había aprendido a callar y a tragarse cuando deseaba explotar. El estar en esa situación era demasiado difícil para él. Maya lo notó, así que después de observarlo unos momentos, tomó sus manos; Dick se sobresaltó un poco, no estaba acostumbrado a ese tipo de contacto.
-No me des explicaciones- le dijo ella, sonriendo ligeramente –en parte, entiendo que quizás estés un poco traumado por lo que viste...- continuó, refiriéndose a que él estaba presente cuando sus padres murieron –pero... te quiero pedir algo.
-¿Qué cosa?
-Bueno... no sé si es mucho pedir, pero... me gustaría que los dos estuviéramos en una función.
No contestó de inmediato. Quedó mirando a su hermana, sin contestarle. Ella se dio cuenta de su indecisión.
-Dick... por favor. Es algo que deseo hace mucho tiempo...
-Pero...- trató de encontrar alguna excusa que valiera la pena –yo... hace tiempo que no practico.
-Pues lo hacemos...- Maya sonrió más aún -¿te imaginas?, sería como cuando estaban papá y mamá y nosotros practicábamos... ¡como volver a tener a los "Flying Graysons"!
-... Lo sé...
Poco a poco fue sonriendo levemente. No era que la idea le entusiasmara mucho, pero vio a su hermana tan entusiasmada que no tuvo corazón para negarse. Era algo que no deseaba hacer, algo que le causaba un total rechazo... pero que quizás, ya era tiempo de enfrentar.
-Está bien, Maya... si quieres una función, la daremos...
Ella soltó un gritito de alegría y lo abrazó.
-¡Tenemos que prepararlo todo!- decía Maya, entusiasmada. Los dos caminaban lentamente hacia el circo -¡Todos van a estar felices porque aceptaste!
Definitivamente, Dick no se sentía para nada entusiasmado con la idea, pero ya había aceptado, y no podía negarse a esas alturas.
Ambos llegaron al circo y después de estar un rato con Jake y su hermana conversando, se fue a la Torre. Dejó cerca del circo la motocicleta, y antes de llegar a la Torre se puso la ropa de Robin. Se extrañó que, al entrar a la sala, sólo vio a Flash viendo televisión y comiendo un trozo de pizza.
-¿Y los demás?- le preguntó, sentándose a su lado.
-Si te respondo algo, te estaría mintiendo- contestó Flash, ofreciéndole un trozo de pizza -¿quieres?
-No, gracias, hace poco cené- contestó Robin.
Flash estaba viendo una película de acción, pero muy pronto dejó de prestarle atención para entablar una conversación con Robin.
-A todo esto, ¿qué es lo que tienes que ver con Slade?- le preguntó. Robin se encogió de hombros.
-Algo así como mi "enemigo", si le preguntas a algunos de los titanes te dirán que estoy obsesionado con él, o al menos lo estuve por un tiempo- contestó Robin, mirando el televisor –un tiempo me decía que fuera su aprendiz...
-Ah, pero por lo que veo fuiste fiel al Murciélago- lo interrumpió sonriendo Flash. Robin también lo hizo.
-Es un buen maestro- dijo Robin –si es que no el mejor... le debo mucho a Bruce, pero... creo que también me enseñó a ser muy frío.
-No sería de extrañarse, después de todo, estuviste mucho tiempo bajo su tutela, si es que aún no lo estás...
Robin iba a contestar a las palabras de Flash, pero fue interrumpido por la puerta que se abrió. Los dos voltearon a ver a los titanes y se encontraron con una imagen algo lamentable: los cuatro amigos estaban sucios, embarrados y apestaban... sin contar que se notaban con un pésimo humor.
-¿Dónde andaban?- les preguntó Robin.
-¡¿Dónde andabas tú?!- le gritó alterado CB -¡¡Tratamos de comunicarnos contigo!!
-Ah...- recién en ese momento Robin se dio cuenta que había olvidado el comunicador, ya que su cinturón lo había dejado en la torre (algo muy raro en él) –lo siento, yo...
-¡No importan las excusas!- lo cortó CB -¡¡Ese desgraciado de X, cuando lo vea lo voy a hacer puré!!
-¿X?- preguntó Robin, viendo que el CB salía del cuarto -¿fue X el que les hizo eso?
-Sí- contestó algo fría Raven –ni con cinco duchas podré quitarme este olor...- la chica siguió al otro titán.
Cyborg y Starfire no dijeron palabra, simplemente se limitaron a mirar a Robin y continuar su camino. El pelinegro se puso de pie y caminó unos pasos hacia ellos.
-¡Oigan!- les dijo –lo siento de veras, se me quedó el comunicador, no tuve idea de lo que les pasó... Cyborg, vamos... no se pueden enojar.
-No estoy enojado- replicó Cyborg, sonriendo un poco –sólo estoy un poco dolorido y cansado, nada más.
Starfire no habló. Los titanes dejaron solos a Robin y Flash, y sin entender mucho la razón, el primero se sintió algo culpable de lo que le había ocurrido a sus amigos.
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Esa noche, en Ciudad Gótica había una cierta tranquilidad, bastante extraña en comparación a las anteriores. Bárbara Gordon se encontraba en su cuarto, avanzando en sus tareas escolares, cuando comenzó a sonar su comunicador.
-Bárbara- escuchó la voz conocida de Alfred. La muchacha sonrió.
-Hola- lo saludó -¿alguna novedad?
-El señor Bruno acaba de llegar de su trabajo con su Club de la Justicia- continuó el hombre, Bárbara sonrió al escucharlo –quiere hablar contigo ahora, dice que es urgente.
-Bien, voy para allá.
Alfred notó perfectamente que algo preocupaba a Bruce, y después de esperar unos minutos a que le dijera, prefirió preguntarle él.
-¿Ocurre algo malo, señor Bruno?- le dijo, con la misma seriedad de siempre. Bruno, contrario a lo que esperaba, sonrió.
-No se te escapa una, ¿eh, Alfred?- le dijo, notándose un poco cansado –hay algo que me tiene muy intrigado, es sobre Robin.
-Ah, el señor Dick- sonrió Alfred -¿qué hizo ahora, intentó nuevamente robar en Industrias Wayne, con ese extraño traje?
-No, si fuera eso sería más fácil de solucionar- contestó Bruce, recordando ese pequeño altercado(1). Obviamente lo había aclarado todo con el joven, después de enterarse de lo que había hecho –es el Guasón, hay algo que quiere con él, pero no se me ocurre qué podría ser...- Bruce guardó silencio, meditando –aunque... quizás tiene que ver con todo lo que ha ocurrido en Ciudad Gótica.
-¿A qué se refiere?
La llegada de Batichica al lugar interrumpió la conversación de los hombres. La chica había llegado en su motocicleta morada y lucía bastante contenta.
-¡Bruce, que bueno verte!- sonrió ella –a pesar que me ha costado un poco mantener la ciudad tranquila durante tu ausencia, lo he logrado. No entiendo qué les pasa a los maleantes últimamente, parecen más organizados que nunca.
-Bárbara, te tengo una misión- le dijo serio Bruce, dejando ver su rostro. Ella lo miró con extrañeza.
-¿Y qué sería?
-Tienes que ir a Jump City- dijo Bruce, y antes que ella preguntara la razón de la decisión, él siguió hablando –ahí es donde está Robin, y últimamente el Guasón también. Tienes que intentar averiguar qué es lo que quiere él con Dick.
-¿No se suponía que alguien de la Liga estaba haciendo eso?- preguntó ella, cruzándose de brazos.
-Preferiría que estuvieras tú también- dijo Bruce –no es que no confíe en Flash, pero conoces al Guasón y también a Dick...
-Él tiene su equipo, pueden protegerlo ellos, ¿no?- dijo Batichica.
-Bárbara...- Bruce suspiró –mira, si no deseas hablar con Dick, no lo hagas. Me interesa que le ayudes en caso que lo necesite... Flash ya sabe que irás, te considera una ayuda.
Ella suspiró. Sabía que si se seguía negando Bruce le iba a sacar en cara la "profesionalidad" de ellos, así que no le quedó otra que aceptar ir, por mucho que no deseara ver a Dick.
Aunque si era sincera con ella misma, ¿de verdad no deseaba verlo?
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(1): Eso fue lo ocurrido en el capítulo "Aprendiz" (uno de mis favoritos), en que se nota perfectamente que donde entra a robar Robin (la segunda vez), es en Industrias Wayne.
Hola a todos!!, espero que les haya gustado el capítulo y que también les esté gustando el fic. :).
Un saludo especial para Queen pain alone y para El Pájaro de Fuego, que me dejaron sus reviews.
Espero sus comentarios sobre el cap, sus críticas constructivas y todo eso. Ahora me despido, ¡hasta la próxima!
