Capítulo VII. Ella.

Dick Grayson prácticamente había crecido jugando en los trapecios del circo en el que "vivía", junto a sus padres y su hermana mayor. Pero de eso había pasado tanto tiempo, que en parte se sintió algo nervioso cuando se vio nuevamente en esa situación. Ya no era ese niño que adoraba los espectáculos y la emoción que sentía en cada función... ese niño había muerto cuando, debido a la venganza de un loco, sus padres habían muerto en frente de sus ojos.

El circo continuaba igual que cuando él pertenecía, incluso casi la misma gente continuaba trabajando, y lo recibieron muy bien cuando lo vieron llegar esa tarde. Dentro de ese lugar los Flying Graysons eran casi una leyenda... leyenda de la que él mismo era parte, él y su hermana, que estaba de lo más feliz porque Dick había aceptado volver.

Al entrar a la carpa, muchos de sus recuerdos volvieron a él, haciéndole ver imágenes a cualquier parte que él volteara; incluso, si se esforzaba, podía escuchar la voz de sus padres animarlo o reír junto con él.

-Vamos Dick- dijo Maya, que andaba de lo más feliz –subamos a la plataforma para que comencemos con el ensayo.

Maya fue casi corriendo, y él muy cerca de ella, con la cabeza gacha. Algunos compañeros de ellos se sentaron en las galerías para verlos ensayar, entre ellos, estaba Jake, que era el habitual compañero de Maya en sus actos. Mientras seguía a su hermana, por su mente pasaban sentimientos y emociones vividas en ese lugar...

No fue mucha la sorpresa de los demás al ver las habilidades de los dos muchachos sobre los trapecios durante el ensayo. Dick sabía muy bien que no había perdido su habilidad en eso debido a que Robin lo mejor que hacía era darse vuelta en el aire durante las luchas, era imposible que lo olvidase...

Fue cuando ya habían terminado, durante la tarde, que Dick sintió que su comunicador comenzaba a sonar.

-Te llaman al celular- dijo Jake.

-Sí... permiso...

Dick se alejó un poco del grupo, lo suficiente para que no escucharan la conversación que tendría con sus compañeros.

-¿Si?- preguntó, sin dejar de mirar a su alrededor para asegurarse que nadie estuviera cerca.

-¿Robin, dónde estás?- la voz de Cyborg se escuchó del otro lado.

-Eso no importa, ¿qué es lo que pasa?- apuró el muchacho.

-Slade- fue lo único que el otro dijo –te mandaré las coordenadas para que vengas.

-Bien, iré lo más rápido que pueda.

Al cortar la comunicación, se dio cuenta que Maya se acercaba a él junto con Jake.

-¿Pasó algo?, no tienes buena cara- le dijo su amigo.

-Tengo que irme un rato- fue lo que dijo Dick –unos amigos tuvieron problemas y tengo que ir a ayudarlos. A penas pueda vendré o te llamaré.

-Tienes que venir- se apuró a decir Jake –esta tarde habrá un juego de fútbol soccer, no puedes faltar...

-Haré lo posible- mientras conversaban, los tres jóvenes caminaban hacia la motocicleta de Dick, a la cual el petirrojo se había preocupado especialmente de quitarle todas las "R" que tenía para que ellos no se dieran cuenta que era la misma que usaba siendo Robin, y así no llegaran a la conclusión que eran la misma persona.

-¡Qué buena moto!- sonrió Jake, al verla -¡uno de estos días tenemos que hacer una carrera!

-¿Están locos?- contradijo Maya, molesta -¿acaso quieren matarse?

-El que va a matarse va a ser Jake- sonrió Robin, mientras se ponía el casco –no creo que pueda ganarme.

-Sueña...- Jake se acercó a la moto y sonriendo volvió a hablarle a Dick –oye, ¿y esa "R" qué significa?

"Demonios". Dick prácticamente quería lanzarse por cualquier parte y no tener que pasar por eso. Sin darse cuenta se le había quedado una de las "R" de la moto... y claro, tenía tanta mala suerte, que su amigo tenía que verla.

-Obvio, significa Richard- dijo Maya, sonriendo.

-Nah, significa Ridículo- bromeó Jake, Maya se largó a reír.

-Eso quisieras- Dick sonrió –para tú información, significa Rebelde...

-Sí, seguro. Lo que significa es "Renacuajo" en honor a tu estatura...

-Jo.

Dick se fue, dejando solos a los dos amigos. En el camino se cambió de ropa (¡no iba a llegar así a luchar, y menos con Slade!)

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Las cosas a los Titanes no les estaba resultando muy fáciles. Mientras que CB y Starfire se encargaban de Plasmus y Cinderblock (o algo así :P), Cyborg y Raven luchaban con Slade, que como siempre, tenía cierta ventaja con los muchachos.

-¿Dónde demonios está Robin?- gruñó Cyborg, mientras molesto se ponía de pie después de recibir una patada de Slade, que prácticamente lo mandó a volar.

-Mientras estemos solos lo mejor es no pensar en eso- CB cayó muy cerca de su amigo y había escuchado lo que dijo –al menos Flash podría estar aquí y ayudarnos.

-El tiene sus asuntos- gruñó Cyborg –mejor que no se meta en los nuestros.

Los dos, sin ponerse de acuerdo, volvieron a atacar a sus contrincantes. Slade, no podía negarlo, se estaba divirtiendo un poco, y más cuando escuchaba las maldiciones que lanzaba el Guasón al darse cuenta que el Chico Maravilla no llegaba a luchar.

-¿¡No se supone que es el líder!?- decía molesto, a una distancia algo prudente del lugar de la pelea -¿Qué clase de líder deja solo a sus compañeros en el momento de la lucha?, ¡ni el murciélago hace eso!

Sin saberlo, Flash estaba muy cerca de él, escuchando. En ese momento confirmó lo que estaba sospechando: había algo que el Guasón quería de Robin, lástima que en ningún momento fue claro y dijo qué era. Decidió atacarlo cuando supo que el muchacho había llegado.

-¡Excelente!- dijo el Guasón –es tu turno, Slade...

Flash iba a adelantarse cuando sintió un suave ruido a su lado. Volteó a ver y fue cuando la vio. Había llegado mucho antes de lo que esperaba, pero era algo que podía esperar tanto de Batman como de su joven pupila. Ella lo miró y le sonrió como saludo, luego de eso dejó el lugar. Ella iría con Robin y él se quedaría con el Guasón.

Rápidamente se acercó al Payaso y más tardó en darse cuenta de lo que estaba pasando que Flash en amarrar sus manos y dejar nockeados a los dos gorilas que tenía por ayudantes.

-Ah, ya me preguntaba cuándo ibas a aparecer, Flash- dijo con desdén el Guasón, mostrando la molestia que le hacía sentir la presencia del otro.

-Y yo me pregunto qué es lo que haces en Jump City, Payaso- contestó sonriendo Flash -¿es que acaso te rendiste con Batman y ahora bajaste a la categoría del discípulo?

El Guasón sonrió burlón. No iba a caer con los intentos de Flash, no ahora, que estaba tan cerca de tener al muchacho.

-¿Sabes, Flash?- dijo el otro, sin quitar la sonrisa burlona –yo que tú, me olvido del muchacho y me preocupo de ti.

Antes que alcanzara siquiera a voltear, recibió un golpe en la cabeza que lo dejó tendido en el suelo durante algunos momentos. Medio borroso pudo notar cómo un joven (pudo saberlo por su contextura) se acercaba al Guasón y lo soltaba.

-Para que te informes, Flash, que acá tengo mis aliados- dijo el Guasón –y no son cualquier cosa como los gorilas que tengo por ayudantes usualmente... vámonos, X.

Flash se estaba poniendo de pie para seguirlos y dejarles bien claro quién era él (en otras palabras, se había enojado), cuando de pronto escuchó el ruido de una explosión. Miró hacia dónde provenía el sonido, y se dio cuenta que era el mismo lugar en donde estaban luchando los niños.

-Demonios...

Lo más rápido que pudo Flash se dirigió al lugar de la explosión, sólo esperaba que no le hubiera pasado nada a ninguno de los muchachos. Al llegar, pudo ver a Raven, Starfire y Cyborg saliendo de una columna de humo, tosiendo.

-¿Cómo están?- les preguntó, acercándose a ellos.

-He estado peor- contestó Cyborg -¿estamos todos?

-No, faltan CB y Robin- dijo Flash, mirando a su alrededor -¿qué fue lo que pasó?

-Fue el loco de Slade- CB llegó con ellos en esos momentos. Se notaba molesto -¿vieron lo que hizo?, separó a Robin de nosotros.

-Entonces... ¿se supone que están al otro lado de los escombros?- preguntó Cyborg, pero ninguno necesitó respuesta, todos fueron lo más rápido posible hacia ella.

Robin no entendía del todo bien qué estaba ocurriendo. Estaba luchando contra Slade, quien, después de darle un golpe en la cara, sacó algo extraño y se acercó a él. El muchacho pudo notar que contenía un líquido amarillo. Antes que lograra inyectárselo en el brazo, un artefacto conocido por él hizo explotar el frasco donde estaba. Era negro, con forma de murciélago.

No se dio cuenta el momento en que Slade se alejó de él. Había quedado mirando lo que le habían lanzado. En un primer momento, pensó que era de él, pero después de ver los detalles, se dio cuenta de la verdad.

Pero no entendía qué hacía ella ahí.

-¡¡Robin!!

Se puso de pie al escuchar la voz de Starfire a la distancia. Le dolía la zona de las costillas, por lo que al caminar lo hacía inclinado. Al verlo, la extraterrestre se acercó a él.

-¿Cómo estás?- le preguntó.

-... ¿Dónde está?- le preguntó Robin, ignorando su pregunta. Ella lo miró confusa.

-¿Quién?- los demás se acercaron en ese momento, menos Flash, que se había separado del grupo. Robin no miró a sus amigos y se dedicó a ver con atención a su alrededor –Robin, ¿qué es lo que estás buscando?

-A... ella...

Los Titanes se miraron confundidos entre sí. Un poco alejado de ellos, estaba Flash con ella, Batichica, que estaba con la cabeza baja.

-¿Pudiste tomar alguna muestra de lo que tenía ese tipo?- le preguntó Flash.

-No- contestó ella, encogiéndose de hombros –la única manera que se me ocurrió de evitar que se lo inyectara fue reventando la jeringa... ¿eso era una jeringa o se lo iba a dar a tomar?

-Eso no importa mayormente- suspiró Flash –lo más seguro es que nos regañen porque no pudimos tomar muestras.

-Nah, que vengan ellos si tanto la quieren...- gruñó ella, cruzándose de brazos –como sea, me voy. Cualquier novedad o nuevo ataque me avisas...

-¿No vas a venir a la Torre de los Titanes?- le preguntó Flash.

Batichica no contestó de inmediato. Tenía que ser realista y dejarse de mentir. Los deseos de ver a Dick y abrazarlo eran muchos, pero su orgullo le indicaba que lo correcto era que, en vez de abrazarlo, tenía que darle la paliza de su vida... por su salud mental, había decidido ignorar muy bien los dos impulsos, de esa forma no tendría que cruzarse con él y así le costaría menos controlarse.

-La verdad, prefiero mantenerme al margen...- dijo Batichica, y al notar que los Titanes se acercaban a ellos, decidió irse –salúdame a los de la Liga cuando hables con ellos...

Estaba dando media vuelta cuando se encontró con otra chica, más alta que ella. Pelirroja y con los ojos extrañamente verdes.

-Hola, ¿tú ayudaste a Robin?- le preguntó, obvio que Starfire, que la miraba con curiosidad -¿cómo te llamas?

-Bueno, soy...- miró a su lado, y vio a su antiguo compañero que la miraba fijamente –soy Batichica.

-¿Qué es lo que haces en la ciudad?- le preguntó con frialdad Raven. Pudo notar que la presencia de la joven había causado un cambio en su compañero. Extrañamente Robin prefería mantenerse al margen, algo raro en él.

-Me viene a ayudar- dijo Flash, que había sentido un poco la tensión que se había formado en el ambiente, y decidió ayudar un poco –ella es la compañera de Batman, que a petición mía, la envió para que me ayudara con el Guasón.

Al escuchar "Batman", los demás Titanes miraron inmediatamente a Robin.

-Ellos son mis compañeros, Batichica- dijo Robin, después de un largo silencio –Cyborg, CB, Starfire y Raven.

El saludo no fue del todo caluroso, o al menos esa impresión le dio a Flash. No entendía del todo la razón, quizás era por la tensión existente entre Robin y Batichica, que los demás eran capaces de captar, aunque no lo entendían del todo.

-Mucho gusto- Batichica sonrió sólo un poco –bueno, se hace tarde, tengo que ir a reportarme con mucha gente, así que nos vemos otro día... o noche...

Robin la quedó mirando, y por momentos se sintió culpable y algo tonto. Ella era amiga de él, no podía tratarla de esa manera, no después de todo lo que habían vivido juntos.

-¿Quieres venir a la Torre?- le preguntó, ella se detuvo –digo... no creo que haya problemas y hay... un cuarto libre... puedes quedarte en él si quieres...- ella no contestó de inmediato, una pequeña lucha interna se estaba desatando dentro de ella.

-¿A tus amigos no les molesta?- le preguntó, volteando y por primera vez mirándolo de frente.

-No, para nada- sonrió CB –eres bienvenida –los demás asintieron.

-... Gracias...

-Vamos a la torre.

En esos momentos Robin ni se acordó que había quedado con su hermana y su amigo en el circo. La llegada de Bárbara prácticamente le había desordenado más la vida que lo que la tenía antes (que ya era decir mucho). En un momento en que el petirrojo pudo verse un poco solo, Raven se acercó a él.

-¿Está todo bien?- le preguntó ella, Robin suspiró con cierta melancolía –puedo sentir que tú te sientes confundido, y que ella también lo está. ¿Crees que fue prudente el invitarla a la torre?

-Raven... aunque no quiera admitirlo le he hecho mucho daño a Batichica- dijo Robin, en vez de referirse a lo que su compañera de equipo le había dicho.

-No se trata de eso, Robin- replicó Raven, seria -¿es que no lo consideras extraño?, ¿para qué Flash pediría ayuda a Batman si hasta ayer tenía casi todo el asunto controlado?

Robin se quedó pensando en las palabras de Raven, y miró a Batichica, que reía junto Flash. Por momentos ella volvía a ser la chica que había conocido hacía algunos años, cuando los dos eran casi unos adolescentes.

-Wow, esto es espectacular- Batichica quedó impresionada con la Torre, y miraba todo maravillada.

Cyborg y CB fueron directo a la cocina a prepararse algo de comer, Raven se fue a su cuarto a meditar un poco antes de la cena, Starfire se puso a ver televisión junto con Flash, y Robin pensaba una y otra vez en lo que Raven le había dicho.

-¿A qué viniste?- le preguntó de pronto a Batichica, bastante serio, lo que llamó la atención a todos los presentes. Bárbara lo miró unos momentos antes de contestar.

-Flash ya lo dijo- contestó –Batman me mandó a ayudarlo.

-¿Y por qué haría eso?- Robin volvió a preguntar –tú no perteneces a la Liga de la Justicia.

-Claro que no, pero siempre que lo necesitan les ayudo- dijo Batichica –que yo recuerde tú también lo hacías, ¿no?, además...

El sonido de un teléfono cortó la discusión que se estaba formando entre los dos. Batichica, al ver quién era, suspiró.

-Hola, papá- dijo, con pocos ánimos –sí, sí, ya llegué a Jump City... ajá, también estoy instalada en el hotel y mañana comenzaremos con las prácticas para las eliminatorias, sí...

Robin sonrió burlón y se cruzó de brazos.

-¿Qué, Babs...?- ella lo miró molesta -¿aún le mientes a tú papá para las misiones?

-Cállate- gruñó ella.

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Hola!!

Espero que les haya gustado el capítulo. Hoy no tengo mucho qué decir... ya llegó a Jump City Batichica y si se fijaron la relaciones entre ella y Robin están algo tirantes... bue, eso se explicará más adelante.

Esperaré sus comentarios y gracias a Batman, que me dejó un review XD