Ya TK sabía de antemano que Mat llegaría en cualquier momento, pero no quería dejar pasar la oportunidad de estar cerca de Kari. Por un momento un silencio incomodo se apodero de la habitación hasta que el portador del emblema de la Amistad decidió hablar.
-Hablando directamente a TK-: Bueno, aquí te traje comida para todo el día, sabes que mamá está bastante preocupada pero por ahora tiene muchos pendientes, toma tus medicamentos y sabes que no debes caminar tanto, papá me dijo que vendría más tarde pero veo que no será necesario - viendo un poco despectivo a Kari, enseguida hablando con ella– Kari, te lo encargo, estos días en que las dimensiones del mundo real y digital han estado tan caóticas debemos estar unidos, por las condiciones en que esta mi hermano necesita ayuda, es difícil saber en qué momento vamos a requerir de ustedes.
Esto último tenso algo a TK y Kari, así que Mat se apresuró a hablar: sí, ustedes dos saben que sus emblemas por alguna razón son compatibles, aunque Tai está empeñado a no querer luchar, saben perfectamente que portan a los dos ángeles que dan luz y esperanza a los emblemas del valor y amistad, así que por ahora no dejen que las cosas empeoren -a lo cual los dos se veían bastante sorprendidos de que Mat dijera aquello. Kari se sentía terrible-.
TK: No hagas sentir así a Kari, estoy consciente de eso, pero ni ella ni yo sabemos porque, pero los apoyaremos y lo sabes. Y aunque digas esas cosas, yo siempre te voy a proteger hermano.
Kari: No dudaremos en apoyarlos, incluso he tratado de hablar con Tai, y sé que solo necesita tiempo. Yo sé que estará ahí para impedir que las cosas empeoren.
Mat: Vaya, vaya, así que por lo que veo este par de niños ya entendieron que deben crecer. Muy bien tengo ensaño, habrá una presentación el próximo fin –diciendo esto tomo su mochila y se apresuró a la puerta sin antes mencionar- tus medicamentos están en el cuarto, tómalas, cualquier cosa me llamas.
Y así se sonó la puerta cerrarse. Por un momento Kari se puso a pensar en todo lo que Mat había dicho, parecía que era quien más entendía la situación, quería hacerle más preguntas, pero por ahora era mejor ayudar a TK.
TK: Kari, iré por mis pastillas, posiblemente me quede dormido después de tomarlas, son algo fuerte, si gustas te puedes ir, no era mi intención preocuparte, me citaste a una hora y sabes que estaré ahí así que no te preocupes.
Kari: No.
TK: ¿No?... ¿No qué?
Kari: Te lesionaste por estar distraído. Tengo la culpa –el semblante de ella se veía totalmente serio-
TK: Anda, no te tomes las cosas así. Te estás dando mucho crédito –Estaba sorprendido al escucharla con tanta seguridad-
Kari: Quiero disculparme por comportarme así, creo que… - y antes de pudiera decir algo TK se levantó.
TK: No quiero escucharlo… lo que tengas que decir me lo dirás a su tiempo, por ahora debemos descansar –empezó a caminar hacia su cuarto, dejando muy sorprendida a la pequeña Kari-
Kari: Siempre haces eso, crees que todos debemos esperar por toda la eternidad que las cosas pasen, sinceramente estoy harta de que te tomes todo a la ligera como si lo que pensara o sintiera no fuera lo suficiente importante para ti –antes de que se diera cuenta ya estaba gritándole, pequeñas lagrimas comenzaban a salir de esos ojos castaños, y su voz se escuchaba quebradiza-
TK: … bien. ¿Quieres que me tome en serio algo? Ven acá –con la poca fuerza que le quedaba TK jalo del brazo a Kari, haciéndola entrar a su cuarto-
Kari: ¿Qué… qué haces? –aun con los ojos llorosos y sorprendida de los actos del rubio-.
TK: Guarda silencio.
Y diciendo esto, la tumbo a la cama, la rodeo con sus brazos por la cintura, la acerco lo más posible a su pecho, haciendo que Kari volviera a llorar, sus mejillas completamente rojas, por el contacto comenzó a temblar. TK estaba fascinado por la ternura que podía desprender su pequeña Kari, así que lentamente deposito un beso en su frente. Espero a ver que reacción tuviera y al parecer no era algo que le desagradara. Entonces poco a poco se acercó a sus mejillas, y le dio otro pequeño beso. Pego su frente con la de ella.
TK: Jamás he querido lastimarte, desde que te conozco siempre te he protegido, cuando éramos niños recuerdo la vez que te enfermaste en el Digimundo, estaba muy preocupado por ti, pero vi como en ti vive una luz muy fuerte que te protege y protege a todos los demás, es impresionante ver tu cuerpo tan pequeño queriendo cuidar a todos los que te rodean. Cuando regresamos del Digimundo fue difícil para mí regresar a vivir con mi madre, me estaba separando de todos, de mi hermano y de ti, aunque en veranos me dio bastante gusto volver a verte, no me eran suficientes. Así que cuando me mude y supe que estaríamos en el mismo salón fue un alivio para mi verte cada uno de los días, aunque sí, era difícil ignorar a Davis…
Kari: Sabes que no pasó nada con Davis.
TK: Sí, lo sé, pero realmente era un dolor de muelas ver como trataba de coquetearte en cada oportunidad, por un momento pensé que con esa insistencia podrías caer enamorada de él. Pero ya pasando eso igual también ingresamos a la misma secundaria, digo, vamos todos los días juntos, estamos en la mayoría de clases, vas a mis entrenamientos y partidos, estamos cada vez más cerca, de verdad no entenderías el amor que tengo por ti. Que me dijeras que ya no querías estar cerca de mi… bueno fue más, no sé, me destrozo. En el partido solo tenía en mente ir y buscarte, estar contigo. Estar sin ti, no es posible Kari.
Kari estaba completamente sonrojada y como si todo aquello la conmoviera, se lanzó a su pecho donde lloro con más fuerza, tomo un tiempo en que se repuso. De hecho al estar tan cerca de esa manera los hacía sentir especiales. Era algo increíblemente cálido. Tal gesto los dejo agotados y empezaron a quedarse profundamente dormidos. Por un momento era una calma absoluta donde tenían la oportunidad de estar tan cerca de cada uno.
Pasaron unas horas hasta que el sonido del celular de Kari los despertó un poco sobresaltados. Ella inmediatamente tomo el celular y contesto, tratando de sonar lo más normal posible, mientras TK apenas reaccionaba.
Kari: Moshi moshi.
Tai: Hola Kari, solo hablo para decirte que mis padres irán a ver a mi abuela, así que iré a pasar la noche en el departamento de Izzy, quiero saber algunas cosas y tomarme un poco de tiempo para estar con Agumon.
Kari: Vaya, entiendo hermano, ¿necesitas algo?
Tai: Por ahora no… sé que estas en casa de TK, Mat me llamo en la tarde para avisarme.
Kari: Espero no haya problema.
Tai: Para nada Kari, ya no eres una niña y debes tomar tus propias decisiones.
Kari: … hermano…
Tai: Anda, no pasa nada, mañana nos vemos.
Y en ese instante colgó, volteo a ver a TK, que tenía una cara tan adorable, se limitó a sentarse a su lado. Sabía a qué se refería su hermano, parece que sería una noche larga.
