Son las 11:38 pm hora de México y no había actualizado nada o.o, leí sus hermosos comentarios 3 que me llenaron de inspiración, gracias, con la finalización de este ultimo OVA seguiré algunas consecuencias, muchas gracias a todos los que esperaron con ansia esta continuación. 3
Al regresar a la casa de TK no se molestaron en decir nada más, habían sido momentos muy íntimos, de verdad no creían que podían llegar a estar tan cerca. Él le dijo a Kari que se diera una ducha primero en lo que arreglaba el cuarto para que pudieron dormir, ella no dudo ni un segundo y se metió a bañar. Mientras tanto TK ordenaba la cama para que su pequeña pudiera dormir lo más cómoda posible, era obvio que se moría porque ella durmiera con el pero eso era una propuesta demasiada atrevida y tal vez hasta de mal gusto, no quería hacer las cosas mal, así que el acomodo una pequeña cama provisional justo al lado.
Ya al salir la castaña del baño tenia puesta una bonita pijama que era un conjunto azul marino, sus mejillas estaban rojas por el vapor y eso hacia una escena tan linda que TK no dudo en acercarsey decirle lo linda que era.
TK: Te ves encantadora (tocando las mejillas de Kari)
Kari: (algo apenada por el tacto) Mu... chas gracias, perdón por ser una molestia estos días.
TK: No digas tonterías, estabas en tu derecho, y sabes que lo siento (agachando un poco la cabeza)
Kari: (sorprendida por el acto) Anda, te disculpo, por ahora ve a bañarte y a descansar, ¿está bien?
TK: Vale, anda ponte cómoda (señalando su cama)
Kari: ¿Dónde dormirás tú?
TK: Yo dormiré aquí en el suelo, no te apures
Desde muy pequeños TK procuraba que Kari siempre estuviera lo más cómoda posible, siempre era su mayor apoyo y era hora de regresarle poco a poco esas acciones.
Kari: Duerme conmigo... (Desviando su mirada hacia la ventana completamente roja)
TK: (estaba completamente pasmado ante tal propuesta)... bueno, sabes que no pasara nada, y si no te molesta así lo prefiero.
Nadie fue capaz de decir una palabra más, así que el rubio entro al baño mientras ella se acomodaba en la cama, estaba totalmente agotada pero lejos de poder dormirse sentía como sus emociones eran cada vez más obvias, sentía su corazón como latía tan fuerte que aunque cerraba los ojos nada podía detenerse, trato de dormir, y cerrando los ojos comenzó a recordar todo lo que había vivido con TK, era sorprendente el dúo que hacían, esos recuerdos involuntariamente la hicieron llorar de alegría, porque jamás pensó en alejarse de él. El pequeño rubio salió con una pijama verde muy característico de él, y con el cabello aun mojado, se sentó en la cama y pudo observar las pequeñas lágrimas de la castaña.
TK: ¿Qué pasa? ¿Te sientes mal? (tocando su frente ante acto reflejo de verificar que no tuviera fiebre)
Kari: No es eso (tomando la mano del rubio entre sus manos) Estoy muy feliz de haberte conocido TK, eres mi esperanza.
TK: ... y sabes que eres mi luz, no podemos vivir ignorando nuestras presencias (acto reflejo entro a la cama cubriéndose con las sabanas y atrayendo a Kari hacia él) siempre te voy a proteger
Con estas hermosas palabras Kari solo pudo cerrar los ojos y sentir una enorme calidez, toda su vida pensó que estaba sola y que solo era una carga para su familia, pero desde que lo conoció ha sido su fuerza la que le ha impulsado a ser mejor, estaba feliz por eso, pero ahora ella seria quien ayudaría a soportar el dolor que TK próximamente enfrentaría.
A la mañana siguiente ella fue la primera en despertarse, y sin dudarlo fue hasta la cocina para poder empezar hacer el desayuno, tenían que llegar puntual a clases. Ya cuando estaba todo servido fue hasta la habitación y con mucho cuidado lo despertó.
Kari: Anda a desayunar (mientras sonreía de oreja a oreja)
TK: ¿Qué hora es? (tratando de levantarse de la cama)
Kari: Es hora de tus medicamentos por eso tienes que desayunar
TK: Cierto, también tenemos que ir a la escuela... Me pregunto cómo seguirá Meiko (denotando una expresión de preocupación)
Kari: (recordó lo sucedido en el festival) tal vez no la esté pasando bien, debemos estar alerta estos días, por ahora Gatomon me ha dicho que no esté sola, el mar puede volver... y... (Su voz comenzaba a quebrarse del miedo)
TK: No sigas, es horrible recordar esos momentos (mientras avanzaba hacia ella) trataremos de ser cuidadosos ¿sí?
Kari: Si (dándole una ligera sonrisa)
Pasaron al comedor donde todo resulto de lo mas normal, se cambiaron y alistaron sus cosas para ir a la escuela.
El transcurso del día fueron responsables de ciertos encargos puestos por Izzy, realmente en su departamento era un caos y trataban de ayudar un poco en las labores. La estabilidad había vuelto entre todos pero el ataque de Meicomon a Leomon los había dejado perturbados, temiendo por sus digimons.
