XIV. Trampa.

El Guasón estaba consciente que los jóvenes solían ser más o menos impulsivos en sus acciones, sobre todo cuando sentían que el orgullo lo tenían profundamente herido por otras personas que prácticamente lo habían usado. Slade también tenía el punto anterior muy claro, por lo que no sintieron ninguna sorpresa cuando se dieron cuenta que un joven había caído redondito en su trampa. Definitivamente lo harían trabajar con él de manera indirecta con él, ya que continuaría ayudándolos (aunque ese no fuera su real idea)

-¿Entonces hoy no haremos nada?- Slade miró al Guasón. En parte le exasperaba que fuera así, a ratos tan inactivo y telemaniático.

-Hoy no- el Guasón, sonriendo con burla, se acomodó en el sofá para quedar más cómodo viendo la televisión –mañana comenzará todo, necesitamos que el chico se quede un poco más acá. Ven a relajarte un poco, Slade, has estado algo histérico estos días.

Pensó seriamente en mandarlo a volar, pero no podría hacerlo ya que en esos momentos era "invitado" en su casa, por lo que era necesario mantener algunas reglas de cortesía autoimpuestas (porque con ese Payaso de nada servían). Optó por sentarse por ahí, con el periódico de Ciudad Gótica en sus manos. Si se iba a aburrir, al menos sería pensando en algo interesante… o al menos algo más interesante que el Guasón, que en esos momentos reía como condenado por lo que estaba viendo por la televisión y, al tener esa imagen, nuevamente se preguntó si había sido un acierto o no decidirse a trabajar con él.

Porque al final, tenía que reconocer, nada de lo que el Guasón le había "prometido" de manera de "paga" por su ayuda en Jump City se estaba cumpliendo, y no es que a él le molestara, pero se sentía extraño por trabajar con un ser tan extravagante. Además, debía reconocer que se sentía satisfecho por cómo estaban ocurriendo las cosas, se podría decir que cada uno de los planes que habían tenido se estaban cumpliendo con cierta facilidad, aunque debía reconocer que lo de Robin había sido bastante complicado. Sin contar que a ratos debía evitar que los planes se convirtieran en caos debido a las tantas ideas que tenía a ratos el Guasón, la mayoría de ellas, a parecer de Slade, bastante inútiles.

Sólo esperaba que no se le pegara lo inútil… ni tampoco lo molestoso y lo idiota, no podría soportarlo.

En fin, el muchacho que escuchaba atento la conversación de los otros dos, en silencio se sentó en el suelo pensando seriamente en lo que tendría que decidir. Si llevaba a cabo su plan en ese momento, lo más seguro es que lo descubrieran y toda su venganza se iría prácticamente a las pailas y muy seguro que él estaría muy cerca de ellas en todo momento. Decidió que lo haría la noche siguiente, cuando el Guasón se decidiera poner algo de pánico en Ciudad Gótica.

Así al menos no tendría que preocuparse de que Slade lo sorprendiera… a final de cuentas, era el que más le preocupaba, ya que muy seguramente aún no estaría a su nivel en caso de tener que luchar contra él.

En silencio se puso de pie y se dirigió a la salida del edificio, decidido a volver la noche siguiente para llevar a cabo su plan.

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Estando en ese lugar, a ratos se perdía la noción del tiempo y ellos, que era la primera vez que iban, ya les había ocurrido en varias ocasiones. Es que estando en la Atalaya de la Liga de la Justicia, con tantos superhéroes rodeándolos a cada momento, a ratos los hacían sentir algo pequeños… como unos niños, tal como los seguía llamando Flash cuando se referían al grupo en general.

Lo relativamente bueno de todo eso, era que los habían dejado tranquilos. CB había podido curiosear por todas partes sin tener que pedirle permiso a nadie (lo que lograba que se distrajera mucho más que estar sentado con sus compañeros sin tener nada qué hacer, pensando mucho en su actual situación y cuestionándose qué sería de ellos una vez que lograran lo que en ese momento tenían propuesto: agarrar a Slade y hacerle pagar lo que le hizo a su amigo.

Raven había estado todo momento encerrada en la habitación en que ella y Starfire supuestamente estarían. Había intentado durante mucho rato meditar, pero el sólo cerrar los ojos y comprender que quizás no volvería a ver a Robin (y el dolor que todo aquello le causaba), le hicieron comprender que quizás era mejor permanecer sentada en la cama y pensando en cualquier cosa.

Incluso, se permitió llorar… después de tanto tiempo sin poder demostrar alguna emoción, no pudo evitar hacerlo. Necesitaba sacar ese dolor dentro de ella de alguna manera, y la más sana que se le ocurría, era esa: derramar lágrimas.

Cyborg y Starfire recorrieron juntos la Atalaya, aunque no dudaron mucho caminando (al menos comparados con el CB), ya que se encontraron con John el Marciano y éste los invitó a la sala de controles, para que conocieran más o menos cómo funcionaba el sistema de la Liga de la Justicia. Los otros dos aceptaron encantados.

La próxima vez que los cuatro amigos se juntaron en ese lugar, fue para comer. Utilizaron una mesa algo alejada a la del resto, quizás pensando que no llamarían la atención (aunque seguramente causaban el efecto contrario, ya que todos en algún momento los miraron con cierta curiosidad). La comida fue en silencio, cada uno metido en sus pensamientos. Fue Starfire la que cambió la situación, seria como pocas veces.

-Creo que deberíamos irnos- dijo a sus amigos, un poco exteriorizando lo que los demás sentían –estamos sólo perdiendo el tiempo, y si querían hacernos descansar, ya lo hemos hecho.

-Estoy de acuerdo- apoyó Cyborg –tenemos que ir a buscar a Slade.

-¿Y por dónde comenzaremos?- preguntó el CB, que ya había terminado de comer (por un momento, había temido que no tuvieran tofu, y agradeció a los cielos cuando notó que se había equivocado) –es poco probable que Slade continúe en Jump City…

-¿Y por qué?- dijo esta vez Starfire –teniendo en cuenta cómo actúa Slade, no creo que se haya alejado de la ciudad, a pesar de haber logrado su interés de acabar con Robin.

-Pero si consideramos que estaba trabajando con el Guasón- intervino Raven, sin mucha emoción en su voz –podemos pensar que lo más seguro es que en este momento esté con él y si vamos a Jump City estaríamos perdiendo el tiempo.

-En ese caso, hay dos posibilidades- dijo Cyborg, tratando de llegar a una conclusión –una, es que continúe en Jump City, lo que considero poco probable. La otra, es que esté en Ciudad Gótica, de donde todos sabemos que es el Guasón. ¿Qué creen ustedes?

-Que quizás en esto también se incluya Metrópolis- dijo Raven, suspirando –recuerdo que Batichica nos había dicho que ese tal Lothor también estaba metido en el tema… ¿cómo podríamos saber?, si seguimos pensando en posibilidades, todo se extendería lo suficiente como para estar meses recorriendo el país.

Los cuatro se quedaron en silencio, pensativos. Trataban de llegar a sus propias conclusiones de manera casi desesperada, sentían la necesidad de estar muy ocupados en algo.

-Entonces, ¿qué hacemos?- preguntó el CB al grupo.

-Vamos a preguntar si saben dónde está el Guasón- suspiró Starfire, encogiéndose de hombros –es la mejor posibilidad que tenemos. Si tenemos que ir a Ciudad Gótica, partiremos lo antes posible…

En eso estaban, conversando, cuando de pronto a su lado sintieron una pequeña ráfaga y vieron a Flash a su lado, apoyándose en la mesa.

-¿Se han sentido cómodos?- les preguntó, mientras se cruzaba de brazos. Algunos sólo se encogieron de hombros, mirando hacia otro lado –bueno, les venía a decir que los necesitamos, tenemos que hacerles algunas consultas.

-¿Y de qué se trata?- preguntó Cyborg, sin notarse muy interesado.

-Digamos que es algo así como "control de identificación"- contestó Flash, parándose bien –para resumir el asunto, puedo decirles que en Ciudad Gótica pareciera que va a estallar la Tercera Guerra Mundial, y es causada por el Guasón y otro tipo que el Murciélago no conoce…

-¿Slade?- preguntó Starfire, poniéndose de pie.

-Es lo que supongo, pero ustedes lo conocen mucho mejor que yo, por lo que no les costará mucho identificarlo a partir de la descripción que Batman les de…

Los Teen Titans se miraron y se pusieron de pie, dándose cuenta que ya era la hora de partir y comenzar con la decisión de qué le harían a Slade, para hacerle pagar lo que le había hecho a su amigo.

Llegaron al área de control, donde estaban seis de los siete fundadores de la Liga de la Justicia (es decir, sólo faltaba Batman, que como se sabe, está en ciudad Gótica). En una pantalla más o menos grande, se veía en primer plano al recién nombrado Caballero de la Noche y, por la toma que tenía, se notaba que iba en el Batimóvil.

-Ya, aquí están los niños- anunció Flash, llegando al lugar. Se acercó a Linterna y se puso a su lado -¿cómo va todo?- le preguntó en un susurro.

-Resumiré todo en una palabra: desastre- contestó el otro, bajito también –o sea, tiene que serlo como para que Bruce se comunicara con nosotros…

-Sí, buen punto…- suspiró Flash, volviendo su atención a la pantalla.

Era bien sabido que a Batman le gustaba trabajar solo, y de eso se dieron cuenta los Teen Titans cuando el Murciélago dejó bien claro que su trabajo con la Liga sólo era de "medio tiempo", por lo que no tenía que justificarse ante nadie por el silencio de dos días que tuvo después de lo ocurrido con Robin.

Recién en esos momentos comenzaron a comprender algunas manías que su amigo tenía en algunas ocasiones, como el sobrecargarse de trabajo o querer hacerlo todo él… claro, si era eso lo que había visto con su mentor, ¿cómo él no iba a salir igual?

Después de una discusión que duró algunos minutos (la cual fue cortada por un irritado Batman, que apagó la comunicación), los que estaban en la Atalaya se pusieron de acuerdo para actuar.

-Bien, ahora lo que haremos- comenzó a decir Superman, con voz autoritaria –iremos a Ciudad Gótica e intentaremos evitar principalmente dos cosas: una, que la ciudad continúe en el caos en el que está, ya saben, evitar todo lo que el Guasón quiere que ocurra y, lo otro, es evitar que Batman mate al Guasón cuando lo vea…

-¿Lo crees capaz?- preguntó Diana, levantando una ceja. Superman se encogió de hombros levemente.

-Si no lo mata se encargará de dejarlo lo suficientemente molido como para que esté inconsciente por una semana, lo que obviamente no nos conviene. Como sea, ya vámonos, tenemos mucho qué hacer.

Algunos fueron a Ciudad Gótica en la Jabalina, y otros volando… en fin, para resumir, cuando llegaron a la ciudad ya antes nombrada, se dieron cuenta que Batman no había exagerado en nada cuando les contó lo que estaba ocurriendo.

Al menos el centro, se estaba quemando.

A penas llegaron, con ellos lo hizo Batman, un poco para orientarlos en lo que tendrían que hacer.

Y no podían negarlo, a pesar que su participación se estaba basando en sólo recibir órdenes, los Teen Titans estaban algo emocionados al sentirse como una parte importante dentro de la "operación", ya que con el hecho de contar con ellos, ya era bastante.

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Red X aprovechó el caos para llevar a cabo su plan. Tal como lo había pensado la noche anterior, tanto Slade como el Guasón habían dejado todo relativamente limpio… o al menos lo suficiente como para no preocuparse. Era tanto lo que habían organizado para esa noche, que necesitaban la mayor cantidad de gente trabajando con ellos para que resultara.

Así que al muchacho no le costó entrar al lugar en que los otros dos estaban quedándose, ni tampoco le costó vencer a los bufones que el Guasón tenía como "sirvientes". Eran lo bastante estúpidos como para no reaccionar cuando el otro los golpeó en la cabeza, y luego los dejó pegados en la pared, siendo cubiertos por una "X".

Al abrir la puerta, lo primero que vio fue una oscuridad profunda, pero después de unos momentos, distinguió una cama. Buscó luz y después de encenderla, se acercó a la cama, encontrando a quién buscaba.

-Vaya a saber cómo lo hicieron- murmuró X, comenzando a sacarle los cables que conectaban al muchacho con un líquido color oscuro –pero vaya que hicieron creer a todos que estabas más que muerto…

Obviamente que no le contestó. X se dio cuenta que no estaba muy bien, aparte de lucir unos cuantos golpes en su cara y cuerpo (sin contar que su ropa estaba rasgada), estaba más inconsciente que otra cosa y se notaba que le costaba respirar… además, estaba ardiendo en fiebre.

-Bien, tengo que sacarte de aquí…- X sentó al otro en la cama e hizo que se bajara, apoyándolo en él e intentando que despertara, para que comenzara a caminar (o al menos lo intentara). Después de unos momentos, notó que se movía un poco.

Lo sintió levantar levemente la cabeza.

-¿X?- lo escuchó murmurar a penas, casi inaudible –pensé que… no te gustaba hacerte el héroe- agregó luego, lo que hizo sonreír al muchacho.

-Pero eso no significa que no sepa hacerlo- contestó el otro, recordando sin querer cuando tuvieron ese mismo diálogo, cuando se habían conocido. Notó que cada vez se estaba haciendo más pesado, por lo que supuso que estaba perdiendo la consciencia –Ey, chico… trata de mantenerte despierto…- no hubo respuesta –demonios…

Bueno, en parte estaba consciente que no podría pedirle más. El muchacho estaba mal, eso se podía ver con sólo echarle una miradita, no era necesario ser adivino.

-Como sea… mientras te mantengas vivo- murmuró luego X, poniendo más esfuerzo en su salida del lugar, y tratando de notar si es que estaba siendo vigilado o no.

No notó nada extraño, por lo que de lo más tranquilo salió del lugar, aunque no por eso a paso lento. Robin, en esos momentos, estaba necesitando urgente un médico.

Caminando un poco más, se dio cuenta que no sabía ni a dónde ir ni qué hacer… ¿a dónde podría llevar a Robin, para que lo ayudaran?

De pronto, escuchó cerca una explosión.

-Se están acercando…- murmuró, y miró con algo de nerviosismo al muchacho que estaba apoyado en él. Se preguntó qué hacer.

Y optó por lo que era mejor para ambos.

Porque si lo analizaba con calma, tenía que pensar que cuando el Guasón y Slade se dieran cuenta de lo que ocurría, mandarían gente en su búsqueda, y si otro se quedaba con él, demás que estarían en peligro ambos, lo que definitivamente no era la idea.

Se alejó un poco más. La oscuridad de la noche lo ayudó a pasar inadvertido (sin contar que de por sí esa ciudad era oscura).

Llegando a la pared, X sacó a Robin y lo sentó en el suelo, luego se hincó a su lado e intentó despertarlo… lo movió durante unos momentos y luego notó que comenzaba a reaccionar con lentitud.

-Chico, te dejaré aquí- le dijo, poniéndose de pie –creo que es lo mejor que puedo hacer, porque tengo la impresión que me van a perseguir y, si es así, prefiero estar solo… es más seguro para ti.

Robin intentó enfocar a X, pero no lo logró. Se sentía mal, nunca se había enfermado tanto en su vida… bueno, salvo una vez que, estando en el circo y después de comer se fue a practicar sin reposar mucho… bueno, aparte de enfermarse su madre lo había retado.

A duras penas se puso de pie, tratando de pensar en otra cosa que no fuera lo mal que se estaba sintiendo. Comenzó a caminar apoyado en la pared, no tenía idea a dónde estaba, pero tenía que intentar encontrar a alguien conocido, o al menos, a alguien que lo llevara a algún hospital o algo así.

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¡Holas!. Bueno, ya vieron, Robin no estaba muerto... la explicación de lo que ocurrió supongo vendrá después xD. Bueno, será hasta la próxima.

Gracias a Batman y a Gotic Raven por sus reviews