Capítulo XVII.
-¡¡Puaj!!, ¡qué asco, Alfred!- todos notaron cómo Dick se estaba poniendo algo verde después de tomar la medicina que el mayordomo le había dado -¿estás seguro que esto me va a ayudar a mejorar?, sólo logrará que vomite...
-Joven Dick... usted sólo siga las instrucciones, el enfermo es usted y no yo- le contestó el mayordomo, con la misma diplomacia de siempre, aunque con una pequeña sonrisa –la fiebre aún no le baja. Si continúa así, lo llevaremos al hospital, y ahí le darán más que medicinas malas para que mejore.
Dick abrió los ojos, y luego soltó una carcajada, mientras que Alfred dejaba galletas (sus favoritas, por cierto) y bebidas para él y sus amigos, que estaban sentados alrededor de él, esperando para poder hablar.
-Por cierto- dijo Alfred, antes de retirarse –le sugiero que no tome leche.
-Como digas... gracias por todo, Alfred.
-Y será sólo un rato que podrá quedarse aquí, después tendrá que irse a su cuarto, no debería haberse levantado...
-Lo sé...- suspiró Dick –gracias, Alfred.
El joven maravilla sonreía con diversión. Sí, tenía que admitir que había extrañado a Alfred y sus costumbres y modos demasiado rígidos para hacer las cosas, y ni hablar de ciertos comentarios sarcásticos que de vez en cuando el mayordomo decía.
Una vez que se vieron solos, sobre los titanes hubo unos momentos de silencio algo incómodo. Suspirando y dándose cuenta que ninguno iba a comenzar a hablar, Dick dio un suspiro, dirigiendo su mirada hacia el cuadro de sus padres, en el que salían tiernamente abrazados, y sonrió con nostalgia. En esos momentos agradecía que estuviera ahí.
-¿Cómo ha estado todo?- les preguntó Dick, sin saber qué más decir. Los otros se miraron unos momentos, y Cyborg se decidió a hablar.
-Han cambiado algunas cosas- comenzó, eligiendo bien las palabras qué decir.
-¿Qué fue lo que pasó después de la discusión que tuve con Bárbara?- preguntó Dick –es lo último que recuerdo...
-El Guasón y Slade hicieron explotar la torre- contestó Raven, Dick abrió los ojos con sorpresa –por eso nosotros pensábamos que habías muerto, porque eras el único que estaba ahí en ese momento. Según Flash, estaban esperando que te quedaras solo para hacerlo... pero ahora vemos que estábamos algo equivocados, porque no querían matarte, pero no sabemos para qué te llevaron... ni tampoco cómo lo hicieron para sacarte de la torre en tan poco tiempo. ¿No recuerdas nada?
-No...- Dick intentó hacer memoria –recuerdo haber conversado con Flash unos minutos y que luego se fue, pero de ahí, nada más...
-No es bueno que te esfuerces, Robin- dijo Starfire –te puede hacer mal. Hemos estado ayudando a la Liga de la Justicia a averiguar lo que ellos quieren. Ahora venimos de una misión en que asaltamos su escondite, pero pareciera que ahí no encontraron nada que nos pudiera servir.
-Debemos esperar a que el extraterrestre revise lo que Batman, Flash y la Mujer Maravilla encontraron mientras nosotros los distraíamos- dijo el CB, sonriendo –por cierto, Batichica te mandó saludos, y que después venía a verte.
Dick enarcó una ceja, mirando extrañado a sus amigos. No era un misterio para él que ellos sentían cierto recelo respecto a su amiga y compañera, y le extrañó bastante que estuvieran luchando juntos, por mucho que se los hubieran "ordenado"
-Sé lo que estás pensando- dijo Raven, seria como siempre –y creo que debes saber que cuando no estás en tu propio territorio, es mejor trabajar con otros que sí lo conocen. Además, ella conoce a los maleantes de esta ciudad...
-Claro...- sonrió con diversión.
La llegada de otra persona hizo que el silencio volviera a ellos, y que los Titanes miraran al hombre con algo de seriedad. Extrañado, Dick se asomó del sillón (la puerta estaba a espaldas de donde estaba sentado, por lo que no había notado su llegada) y notó quien era.
-¿Cómo te sientes?- le preguntó Bruce a su pupilo, que sonrió un poco.
-Bien, gracias por ayudarme- le dijo Dick, sabiendo que no necesitaban más palabras para decirse que quizás, ya era hora de comenzar a limar asperezas del pasado. Además, ellos no eran de necesitar de abrazos ni nada de esas "cursilerías" para saber que se tenían aprecio... muy similar al de un padre con su hijo. Quizás igual.
-No es bueno que estés levantado- comentó Bruce, lanzándole algo. Al tomarlo, Dick se dio cuenta que era uno de los juegos electrónicos de los que no solía despegarse cuando era niño –así que te quedarás un rato más, además que debes descansar.
-Como digas- suspiró Dick. Prácticamente eran dos contra uno (contando a Alfred también), por lo que era minoría de votos -¿averiguaron algo acerca del Guasón y Slade?
-Sí, pero mañana te contaré, cuando estés mejor- Dick bufó, Bruce sonrió con cierta malicia –por cierto, no se quién ha dado la noticia de que el hijo adoptivo de Bruce Wayne está en la ciudad, por lo que esperan con ansias verlo para el evento de caridad que se organizó para dos noches más... te dejaré el traje con Alfred. Nos vemos, y acuéstate luego.
Bruce sonrió con más diversión aún al notar la cara que Dick había puesto al escuchar lo del evento de caridad. Era obvio que lo entusiasmaba tanto como a él mismo, es decir, la nada misma.
-Bruce, por ese favor tendrás que dejarme manejar el Batimovil- le dijo Dick, después de reaccionar. Escuchó una pequeña carcajada burlona de su mentor.
-Cuando te gradúes de la universidad- contestó, dejándolos nuevamente solos.
Dick se volvió a sentar bien en el sofá, soltando una pequeña maldición por el "entretenido" evento al que tendría que asistir. Los otros lo miraron con algo de diversión, pero no lo molestaron (aunque ganas no les faltaba)
-Al menos tenía que intentarlo...- suspiró.
-No creas que será una pérdida de tiempo- dijo Raven, casi adivinando los pensamientos de Dick –se supone que ahí comenzará el ataque.
-¿Se supone?- preguntó Dick -¿y quién lo supone?, ¿ustedes?
-Todos- contestó Cyborg –para variar, se manejará mucho dinero en ese lugar, sin contar las joyas que llevará la gente para mostrarlas en sociedad, y quizás qué cosas más... prácticamente es una mina de oro, y los únicos que tienen "pase" para ir eres tú y Bruce Wayne...
-Y Bárbara- agregó Dick momentos después, sonrió al notar las caras confusas de sus amigos –ella es la hija del comisionado Gordon, siempre estaba invitada junto con su padre a estos eventos de caridad.
-Como sea- Raven decidió no tomarle importancia al asunto de Batichica –ustedes estarán dentro, y otros más estaremos atentos a lo que ocurra en el interior, para intervenir en caso de cualquier ataque... sobre todo porque tú aún no estás en condiciones de pelear, por lo que sólo irás como...
-Dick Grayson- terminó la frase el joven, apoyándose completamente en el sofá –sé que no saco nada con insistir, así que sólo haré caso...- se le escapó un bostezo.
-Será mejor que vayas a descansar, Robin- le dijo CB –porque en caso que llegues a empeorar nos culparán a nosotros.
Todos sonrieron, mientras que Dick se ponía de pie y, tapado de los hombros por la frazada, caminaba con lentitud hacia su cuarto. No sabía si era por la fiebre, pero se sentía bastante mareado, por lo que su andar era algo tambaleante. Raven se puso de pie y se acercó a él.
-Te acompañaré- dijo, con la voz tan seria como siempre. Dick intentó no sonreír.
Los dos caminaron en silencio durante unos momentos, hasta que Raven se decidió a hablar, cediendo un poco a la presión que estaba sintiendo desde que se había enterado de que él estaba vivo.
-No tienes idea lo felices que nos sentimos todos al saber que no estabas muerto, había sido difícil de asimilar- Dick la miró con curiosidad, esperando a que ella continuara hablando –en parte, me costaba mucho creerlo... creo que estábamos acostumbrados a que volvieras un rato después decidido a luchar hasta ganar.
-Entiendo...- la verdad era que Dick no sabía qué decir, la presencia de Raven lo confundía un poco, sobre todo cuando durante la conversación un recuerdo de ambos besándose volvió a su cabeza... aunque él no estaba del todo seguro de algo.
¿Ese era un recuerdo de verdad, o sólo lo había soñado?. Durante un buen rato en la conversación con sus amigos había estado pensando en eso, pero lamentablemente no había llegado a ninguna conclusión que valiera la pena. Simplemente no sabía si era verdad o no, y la razón no era muy difícil de adivinar: la borrachera que se había llevado con Jake cuando celebraron la vuelta de los "Flaying Grayson"
Y fue en ese momento que se detuvo, abriendo los ojos.
-¿Qué pasa?- le preguntó algo confusa Raven.
-Maya...- murmuró Dick, comenzando a sentir algo de angustia –Maya no sabe que estoy vivo, se debió enterar del derrumbamiento de la torre...
-De hecho, estuvo ahí- lo interrumpió Raven, con voz serena. Él la miró con algo de angustia –fue en ese momento que nos enteramos que tenías una hermana mayor, y fue ahí que me di cuenta quiénes eran Bárbara, Jake y Maya, a quienes habías nombrado la noche anterior cuando llegaste borracho de quién-sabe-dónde...
-Ah...- Dick agradeció que estuviera oscuro, de esa manera, sería difícil que Raven pudiera ver el sonrojo por la vergüenza que sentía en esos momentos –yo... ¿de verdad llegué borracho a la torre?
-Sí, ¿es que acaso no lo recuerdas?- le preguntó Raven, con voz neutral y tratando de disimular que se estaba comenzando a sentir nerviosa, ya que se estaban acercando poco a poco al tema del beso que se habían dado –llegaste diciendo que habías tenido una competencia con un tal Jake, y que habías ganado.
-¿Eso dije?, je...- Dick jugó con sus manos nerviosamente durante unos momentos -¿y qué pasó luego?
Raven lo miró y sin quererlo se sonrojó levemente. También en esos momentos agradeció que el pasillo estuviera oscuro, para que el joven no notara el rubor en sus pálidas mejillas. La chica dudó unos momentos qué decirle... no sabía si tocar o no el tema del beso que él le había dado.
-Bueno... sólo conversamos- respondió ella, mirando hacia otro lado. Dick la quedó mirando, pensando que definitivamente lo del beso sólo lo había soñado. La chica estaba dando media vuelta, cuando volteó levemente y lo miró de reojo, sonriendo de manera pícara –por cierto, te despediste de una manera bastante peculiar...
Dick no supo si enterrarse o sólo soltar una risita nerviosa... se decidió por lo segundo (sobre todo porque era más factible de hacer). Esas palabras confirmaban que lo de beso no lo había soñado, pero no le ayudaban a aclarar mejor las cosas en su relación con la muchacha... en todo caso, ni él lo tenía demasiado claro.
-Raven- ella se detuvo, pero no volteó a mirarlo, no quería que viera lo nerviosa que se estaba sintiendo –yo... no quiero que pienses que... lo que pasó en ese momento fue porque estaba borracho, o sea...- ¡no podía creer lo nervioso que estaba!, las manos habían comenzado a sudarle y no podía pensar bien –yo de verdad quería hacerlo...
-...- la chica permaneció unos momentos en silencio, tratando de tranquilizar los impulsos locos de ponerse a reír de lo feliz que estaba comenzando a sentirse, ¿es que acaso el Chico Maravilla se le estaba declarando? –creo que este no es el momento para hablar de eso- dijo, sin voltear a verlo, ya mucha vergüenza estaba sintiendo –pero... no quiero que creas que de mi parte no lo sentí... porque yo también lo deseaba.
Raven continuó su camino, dejando a un Dick algo atontado por sus palabras. Con sonrisa de bobo entró a la habitación y se acostó, sintiéndose bastante mejor. Quizás era por la medicina que Alfred le había dado, o porque se sentía más tranquilo porque había sido capaz de cruzar algunas palabras con Bruce sin comenzar a gritarse entre ambos (o al menos él a Bruce, ya que solía mantener muy bien la calma, lo que lo enojaba más aún)... o quizás simplemente lo era porque con esas palabras que Raven le había dicho, había sentido algo muy parecido a la felicidad completa.
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Otra noche más en Ciudad Gótica y, como ya era su costumbre, estaba en un lugar estratégico para vigilar la ciudad. Lo bueno, era que esta vez los Teen Titans la ayudaban, por lo que al menos podía estar en un lugar fijo, sin tener la necesidad de estar cambiando de lugar muy seguido.
Ese día había visto de pasada a Dick, y no negaba que se había sentido muy tranquila cuando lo vio pegado a ese juego de video, tal como cuando eran más chicos, y él recién había llegado a la mansión Wayne. Lo mejor de todo, era que sin tener la necesidad de pedirlo con palabras, al parecer ambos se habían perdonado...
Soltó un bostezo, viendo a la distancia cómo Starfire pasaba cerca de ahí, mirando hacia abajo. Batichica decidió caminar un poco, porque si seguía así, seguramente se iba a quedar dormida sentada. Estaba dando media vuelta cuando se encontró con alguien que no había previsto, de hecho, se sorprendió de verlo en ese lugar.
-... ¿X, cierto?- preguntó, después de mirarlo unos momentos.
-Red X- replicó él, inclinándose levemente aunque notándose un dejo de burla en ese simple acto –un gusto verla nuevamente, señorita.
-Quisiera poder decir lo mismo- dijo Batichica, poniéndose en guardia –pero la verdad, no lo siento. ¿Quién te manda esta vez?, ¿el Guasón o Luthor?
-Ninguno- contestó simplemente X –he venido por mi cuenta con la intención de terminar un trabajo que empecé en contra de los otros dos...
-¿Por qué?, ¿acaso te diste cuenta que simplemente te estaban usando?- le preguntó con burla Batichica, y el que X no contestara era lo que necesitaba para darse cuenta que tenía razón –vaya... te engañaron...
-Realmente eso no te interesa- replicó X, cruzándose de brazos –y si sigues insistiendo en eso, me iré y no sabrás lo que le hicieron a tú querido amigo Robin esos locos de Slade y el Guasón.
Batichica cambió inmediatamente su semblante. Aún no entendía del todo bien las intenciones de X, pero él había estado con Slade y el Guasón, algo del plan de éstos debía conocer...
-¿A qué te refieres?
-Si ustedes pensaron que los otros se llevaron a Robin con las intenciones de hacerlos sólo sufrir, es que son bastante ingenuos de verdad...- dijo X, y el tono burlesco había desaparecido –es obvio que tenían otro plan con el chico.
-¿Y tú lo conoces?
-Algo... sólo lo que pude escuchar estando escondido o de casualidad, no me iban a dejar participar totalmente en el plan central.
-¿Y qué es lo que sabes?
Poco a poco Batichica fue abriendo los ojos, ante las palabras que X le iba diciendo. Al final, se sentía bastante nerviosa y angustiada, se puso de pie rápidamente.
-Gracias por decirnos...- dijo a X, después de todo, era lo menor que podía decirle después de que los estuviera ayudando.
-Chiquilla, es importante que actúen pronto...
-Lo sé, iré inmediatamente a hablar con Batman...
Batichica en sólo unos instantes estaba en su motocicleta dirigiéndose a toda velocidad hacia la Baticueva, sintiéndose nerviosa por lo que X le había dicho hacía unos momentos. Aún no estaba del todo segura si podían confiar en X o no... pero según le había dicho Dick, había sido él el que lo había ayudado a escapar... algo debía significar esa actitud.
A penas llegó a la Baticueva, lo primero que hizo fue ir donde estaban Batman y Alfred, mirando con preocupación la pantalla. Bárbara no hizo caso a las imágenes que se mostraban ahí.
-Batman- dijo, llamando su atención, mientras se sacaba el antifaz –Dick...
-Lo sé- la cortó el hombre, demasiado serio –John me acaba de mandar los resultados de los estudios que le hicieron en la Atalaya... no son muy alentadores.
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Holas!!!
Un saludo a El pájaro de fuego y a Sol_liz por sus comentarios, estaré esperando los de éste cap ^^
Que estén muy bien!!
