Capítulo XVIII. Preparaciones.
Los Titanes se sentían contentos. ¿Qué mejor, si a pesar que la torre había sido prácticamente destruida, sabían que su líder y amigo estaba relativamente bien?. Después de haber descansado de su ronda nocturna, decidieron que irían a verlo, ya que aunque se estaban quedando en la mansión Wayne, Alfred lo había obligado a quedarse en su habitación, lo que por supuesto, no causaba para nada la alegría del chico.
CB aún se notaba nervioso caminando entre los pasillos del lugar, que eran algo lúgubres. Miraba algo alterado a penas escuchaba algo fuera de lo normal.
-¿Quieres calmarte?- le preguntó molesta Raven –pareciera que estás más que listo para sufrir un ataque al corazón.
-Me imagino que este lugar para ti debe ser más que genial- gruñó el CB, cruzándose de brazos –eres tan lúgubre como la mansión...
-Eso no importa, me tienes nerviosa saltando a cada momento que nos cruzamos con algo...- dijo algo molesta Raven, y lo único que puso fin a la discusión fue que se acercara a ellos otra persona, una chica vestida de jeans y polera de mangas largas.
-Hola- les dijo.
-¿Te conozco?- le preguntó CB, acercándose con actitud de conquistador. Starfire lo detuvo de un brazo y lo puso a su lado –oye, ¿qué pasa?
-Con Bruce quisiéramos hablar con ustedes- les dijo ella simplemente, seria –es algo importante.
-En este momento tenemos pensado ir a conversar con Robin- replicó Starfire, con la timidez de siempre cuando solía contradecir a alguna persona –contarle cómo nos fue anoche y...
-Star- la detuvo Bárbara –es importante, llegaron los resultados de los estudios que Batman mandó a la Atalaya de la Liga, y los resultados no son del todo alentadores...- los Titanes se miraron con preocupación –además, en estos momentos Dick está con unos compañeros de escuela, no sería conveniente que los vieran con él. Vengan conmigo.
La verdad es que la segunda explicación que dio Bárbara a ninguno le importó. Ya con la primera había sido suficiente y se dieron cuenta que habían sido demasiado optimistas al pensar que Dick estaba completamente bien, considerando que había estado casi tres días desaparecido (y pensando que estaba muerto)
-¿Fue Batman el que realizó los exámenes?- preguntó Cyborg, mientras seguían a la pelirroja, que asintió -¿Y a qué lo hizo?
-La verdad, no lo sé. La única información que me dio fue que una vez que logró estabilizarlo junto con Alfred, y después que lograron controlar mejor la fiebre, sacó una muestra y la envió a la Atalaya, pensando que era demasiado extraño que estuviera vivo.
-¿Es que acaso no se alegró?- preguntó CB.
-No se trata de eso- replicó Raven, dándose cuenta de lo que consideraron Batman y Batichica, y que ellos, en un comienzo, no –sólo que si nos hicieron creer a todos que Robin estaba muerto, era más que para hacernos pasar un muy mal rato.
-Exacto- dijo Bárbara –además, hay que considerar el hecho de que Dick, cuando Batman lo encontró, estaba muy mal, ni siquiera podía mantenerse en pie, por lo que pensar que él se haya escapado solo del lugar en donde lo tenían...
-¿Quieres decir que lo dejaron libre?- la interrumpió Cyborg, confundido –pero... eso no tiene sentido.
-Creo lo mismo, pero no se me ocurre otra manera de que Dick pudiera salir de ahí- dijo Bárbara.
Llegaron por fin a la sala, en donde no sólo estaba el ya nombrado Bruce Wayne, vestido de traje, sino que también John el Marciano, Flash y Kara, Supergirl.
Los recién nombrados se quedaron en silencio al ver llegar a los Titanes. Bárbara se sentó al lado de su amiga y los Titanes en los sillones que estaban desocupados. Por unos momentos, el silencio fue lo único que se hacía notar entre ellos. Eso, hasta que Cyborg, como el "segundo líder", se decidió a preguntar.
-¿Qué se supone que tiene Robin?- preguntó, mirando a Bruce.
-Aún no lo sabemos- contestó el hombre, con seriedad –sólo descubrimos que algo le inyectaron durante los días que estuvieron con él, pero no tenemos idea de qué manera puede influir en él.
-¿Él lo sabe?- preguntó Starfire, con la voz débil.
-Creemos que mejor no se lo decimos- dijo Shayera –aunque queremos pedirles su opinión, han vivido con él el último tiempo y al parecer, lo conocen mejor.
Bruce se cruzó de brazos, mirándolos fijamente. A Raven le dio la impresión que algo del comentario le había molestado, pero no quiso pensar en eso. Volvió su mirada a la de sus amigos, que se notaban igual de inseguros que ella.
-Creo que... si le decimos lo que pasa, puede que tenga la intención de ayudarnos a averiguar qué tiene...- dijo Cyborg, no estando del todo seguro de su respuesta.
-¿Pero...?- dijo Flash, con intenciones de ayudarlo a decidirse a hacer todo el comentario.
-Pero...
-Quizás sea conveniente que lo observáramos- interrumpió Raven, que se notaba más seria de lo normal (y eso ya es mucho decir) –no sabemos qué síntomas puede tener lo que le hicieron, en una de esas conviene más que no le digamos.
-Estamos de acuerdo- dijo Kara, sonriente y poniéndose de pie –mi duda es si está en condiciones de asistir al evento de caridad, es esta noche.
-Preguntémosle- propuso Bárbara, encogiéndose de hombros –él tiene pensado asistir, así que sólo se lo preguntaremos para confirmar- la pelirroja se puso de pie –bueno, nos vemos, con Kara iremos a casa a arreglarnos. Nos vemos allá, Bruce.
-Como digas- contestó el otro, no notándose del todo animado.
Las dos chicas salieron de la sala, en el momento en que Alfred entraba para indicar que los amigos de Dick ya se habían ido. Los Titanes fueron a conversar con Dick, aunque antes se obligaron a calmar un poco la preocupación que estaban sintiendo por su amigo (sobre todo Starfire, que cada vez que se acordaba de la conversación, le daban deseos de largarse a llorar)
No podían negar que por lo que habían escuchado, se imaginaban que si entraban se encontrarían con un Robin casi agonizante en la cama, con fiebre y hablando tonteras debido a ella. Pero no, nada más lejano a la verdad.
Richard Grayson estaba sentado en la cama, leyendo una revista con una pequeña sonrisa. Al escuchar que la puerta se abría, levantó los ojos y sonrió al ver a sus visitantes, dejando la nombrada revista a un lado.
-¡Amigos!, ¿cómo están?- les preguntó, notándose extrañamente contento –pensé que Alfred no iba a dejar que entraran.
-¿Cómo te has sentido?- le preguntó CB, tímidamente. Cyborg le pegó un pequeño codazo para que tratara de disimular. Aunque Dick se dio cuenta del gesto, prefirió no hacer algún comentario.
-Bien, aunque creo que aún tengo fiebre- contestó el otro –aunque nada tan alto como para que evite que salga hoy en la noche al evento de caridad, va a estar sumamente interesante.
-Pensé que no tenías ganas de ir- dijo Raven, mirándolo con algo de seriedad.
-Y no tengo, pero siempre que se hacen eventos como ese en esta ciudad, llega el Pingüino o cualquiera de esos locos y lo hace más que interesante- contestó Dick, sonriente –creo que necesito un poco de movimiento...
-Entonces, ¿irás?- Starfire se notó algo incómoda. Richard se cruzó de brazos y la miró acusadoramente, tanto, que ella se vio obligada a desviar los ojos –me... me parece bien, Robin... servirá para que te despejes y...
-Aquí hay algo raro- la interrumpió él –y no lo nieguen, que los conozco, y a ti CB y también a ti, Starfire, se les nota demasiado. ¿Tienen algo que decirme?
-Ah...- Star miró nerviosa a Cyborg y a Raven, pidiéndoles urgentemente algún tipo de ayuda para salir de esa situación. Robin la estaba poniendo sumamente nerviosa.
-Estábamos pensando- dijo Raven, tratando que no notara que estaba mintiendo –que como te sigue la fiebre, quizás era mejor que te quedaras en cama esta noche...- Dick abrió la boca para empezar a alegar, pero Raven no lo dejó –pero sabemos que tienes deseos de ir, así que pensamos que si lo haces, debes dejar tu traje de Robin en casa. Y Batman está de acuerdo con nosotros.
Star suspiró aliviada, agradeciéndole con la mirada a Raven por su intervención. Todos quedaron mirando a Dick esperando su respuesta, después de unos momentos, se encogió de hombros, dándose por vencido.
-Eso era algo que suponía, Star, no tienes que preocuparte tanto- dijo, suspirando con resignación –pero lo que me interesa saber, es si es que hay algún plan de ataque o algo así, vigilancia...
-Tal como habíamos quedado- dijo Cyborg –los que estarán adentro serán Batman, Batichica y tú, aunque ahora se unió esa chica rubia...
-Supergirl- dijo Dick.
-Esa misma- asintió –nosotros estaremos divididos en grupos. Algunos dentro del edificio, otros en la azotea y otros más en los alrededores, en caso que el ataque comience afuera.
-Ya veo... ¿ustedes dónde estarán?
-Aún no lo sabemos- contestó Raven –ni siquiera sabemos qué miembros de la Liga irán al evento. Creo que mejor ya te dejamos- continuó –supongo que tienes que prepararte para lo que viene. Te estaremos esperando en la sala.
-Bien, como digan, se me pasó la hora conversando con mis compañeros de escuela, hace años que no los veía... iré lo más pronto posible.
Los cuatro salieron del cuarto y se fueron caminando con una extraña sensación en el cuerpo. Aunque ninguno sabía exactamente a qué se debía, pensaban que era porque le habían mentido a Robin, por lo que se sentían algo culpables, pero a ninguno esa explicación les satisfizo.
Quizás se sentían así por la manera en que habían visto a su amigo. Ellos estaban acostumbrados a que fuera él quien los guiara, y algunas veces no de buena manera. Estaban acostumbrados a verlo detrás del antifaz, no poder ver sus sentimientos a través de sus ojos, ya que siempre estaban ocultos, ver a su líder...
Pero ahora era distinto. No estaban seguros de si era por el antifaz o porque estaban en Ciudad Gótica, pero Robin... no, Dick, lucía muy diferente.
Era un joven normal, un adolescente cualquiera que estaba enfermo y que su padre (Bruce Wayne) estaba poniendo límites para esa noche... no querían admitirlo, pero fue en ese momento que se dieron cuenta de que Bárbara tenía toda la razón de lo que le había dicho esa tarde cuando discutieron.
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El Guasón se frotaba las manos ante las expectativas que tenía esa noche. Era más que obvio que esa noche se juntaría la clase alta de Ciudad Gótica, que lucirían sus joyas de buena gana en un tipo de "competencia" para ver quién era el que tenía más dinero, quién era el supuestamente más generoso y cosas así...
En esos momentos llegaban con él Slade y Lex Luthor, que lo quedó mirando con cierto hastío por su manera de actuar.
-¿Ya está todo listo?- le preguntó Slade, el Guasón se puso de pie y lo quedó mirando con esa gran sonrisa que usualmente tenía.
-Por supuesto que sí- contestó el Guasón –todos con sus posiciones asignadas, listos para que comience el ataque. Esta noche en Ciudad Gótica se darán cuenta de quiénes son los que llevan las de ganar. Obviamente somos nosotros.
-Lo más seguro es que Batman esté ahí- dijo Lex, sin dejar su tono serio –y también los de la Liga...
-Y no te olvides de los Titanes, ahora que destruimos su torre- agregó Slade.
-Esos sólo son unos niños- replicó sonriendo el Guasón, Slade se cruzó de brazos, notando su ironía –por favor, tomarlos en cuenta es hacer lo mismo con el Chico Maravilla y con la niñita murciélago... una pérdida de tiempo.
-Te recuerdo que fueron esos dos niños los que por años te hicieron la vida imposible- gruñó Lex, algo molesto. Juntarse con el Payaso en ocasiones le causaba dolor de cabeza... como en esta –durante este tiempo debiste haber aprendido que no tienes que subestimar a esos supuestos superhéroes...
-Claro que no, Lex, no lo hago. Pero tenemos que considerar que el Petirrojo a estas alturas debe estar fuera de combate- dijo sonriente el Guasón –y que si la chiquilla molesta mucho hoy, también lo estará, lo mismo que esos Titanes o los que quieran... total, esa cosa que hiciste, Luthor, a estas alturas nos sobra.
-Ni siquiera estamos seguro de si funciona- Slade se cruzó de brazos –y si se preocuparon de revisar a Robin a estas alturas deben tener más que claro lo que le hicimos.
-Pero no son tan rápidos con el antídoto...- replicó el Guasón –y ya dejen de ser tan pesimistas...
El teléfono lo interrumpió, y contestó algo fastidiado después de ver que era Harley la que lo había llamado.
-¿Si?
-¡Pudín, esto ya empezó y aún no llegas!- comenzó a reclamarle inmediatamente la chica, con voz chillona –tienes que llegar lo antes posible.
-¿Alguien interesante?- preguntó el Guasón.
-Claro, llegó el Comisionado Gordón con su adorable hija- contestó con ironía Harley –también... oh...
-¿Qué?
-¡Llegó el guapísimo de Bruce Wayne!- exclamó la otra, notándose feliz. Sin querer, el Guasón sintió una punzada que NO quiso reconocer como de celos -¡oh, y también viene con el chiquillo recogido, ese del circo!... wow, los años le han hecho muy bien...
-Silencio, Harley, ¡enfócate!- gruñó el Guasón.
-Claro, cariño, ¿qué más interesante?- la chica demoró unos momentos en contestar –puedo ver mucho dinero, mucha ropa cara y muchas joyas que me encantaría tener, ¿me regalarás alguna de ellas, lindo?
-Por supuesto, querida, sólo si haces bien tu trabajo- contestó con burla el otro –ahora, concéntrate y prepárate, que en cualquier momento comenzamos.
El Guasón colgó y miró a los otros dos y, en silencio, se dirigieron a una limusina. La operación había comenzado. El ataque final.
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Hola!!!
¿Qué tal?, ¿les va gustando cómo va quedando?. Me gustaría decirles cuántos capítulos quedan más o menos pero la verdad ni yo lo tengo claro, así que mejor no me arriesgo y sigo escribiendo nada más xD
Agradezco a Luchyrct (lamento haberte defraudado por Robin y Raven, pero de veras, me tinca más ella que Star... sorry), a Katurra, a Batman, sol_lyz, Gothic Raven y a Gossip princess por sus comentarios. De verdad, recibir tantos reviews me ha animado mucho ^^.
Saludos!!!
