¡Hola a todos!, em, en primera quiero disculparme por no continuar el ficc como había prometido u.u, todo esto que paso con la "influenza", me tuvo muy triste porque no podía ver a mis amigos del cole, y cuando todo volvió a la normalidad, los maestros nos cargaron con muucha tarea =o, de verdad que apenas me estoy acostumbrando, además ando empezando con los preparativos de mi fiesta de XV años *.*, quiero que sea preciosa, y el tema será algo así como "el fantasma de la opera", ando muy ajetreada. [Acá entre nos, apenas le pedí a los chambelanes que si querían serlo] [¡Ya tengo confirmados 4 de 5! *.*, Échenme porras]

Jajaja, sin hartarlos más con mis problemas, les dejo el 5 capitulo tan ansiado.

Disclaimer: Nada de esto es de mí propiedad, mi queridisima amiga Stephenie Meyer me prestó los personajes para jugar un rato con ellos. Este ficc esta hecho en compañía con Carlisle Brand Of Heroin.


Bella P.O.V.

Jasper había permanecido callado desde que termine de contarle la historia de Alice, era de esperarse, digamos que lo que le dije no fue precisamente un cuento de hadas con un final feliz.

- ¿Jasper? Sé que en estos momentos tienes muchas ganas de triturar a James, yo también quería hacerlo, pero esa no es manera de solucionar las cosas – no tenía nada más que decir. Un silencio nada incomodo se formo entre los dos. Parece que no soy la única que disfruta estar callada.

Después de un rato, Jasper tomó aire.

- ¿Quieres saber qué es lo que pienso Bella? – quite un poco mi vista del camino, y le sonreí invitándole a que me revelara ese misterio – Deberías conversar un poco mas con Edward...

El volante se me salió un poco de control y con los reflejos que tengo, pise el freno para tratar de no estamparnos contra uno o varios de los árboles que se encontraban a un lado de la carretera, o por lo menos para no atropellar a algún inocente animalito que pasaba a la orilla del camino.

Pero era demasiado tarde...

Alice P.O.V.

-No te metas en donde no te llaman Edward – Le dirigí una de mis peores miradas "invitándole" a que siguiera abriendo su gran bocaza.

Él solo me sonrió, desafiándome a seguir diciendo lo que pensaba. Si lo llegaba a hacer, dentro de 12 horas, aún no hubiese acabado. Emmett, también se le unió, ahora tenía a dos hermanos que trataban de "protegerme" y los dos igual de dispuestos a que no volviera a ver más a Jasper.

-Alice ¿quién es Jasper? – genial simplemente no me creo la suerte que tengo.

Cerré los ojos, me apreté el tabique nasal tal y como Edward solía hacer cuando estaba enfadado mientras trataba de no solamente concentrarme en matar a mi hermano.

Di un respiro y rápidamente prepare una respuesta hábil y que ojala, sonara convincente, ante los oídos de mi madre.

-Jasper es... un amigo que conocí hoy, me lo presento Bella – omití todos los detalles de cómo fue que conocí al que deseaba profundamente fuese el amor de mi vida.

-¿Un amigo? – pregunto mi madre a mis hermanos.

Yo solo los miraba con cara de querer matarlos.

-Sea un amigo o no – contesto Emmett – a mi me da mala espina

-Y seguimos con lo mismo – murmure poniendo los ojos en blanco

-Emmett si Bella lo conoce no debe ser tan malo – les dijo a los dos – debemos de dejar ir ese recuerdo doloroso para que Alice continúe con su vida.

-¡Gracias! – la interrumpí.

-Aunque – me dio una mirada de advertencia – me gustaría conocerlo.

Genial, mi madre iba a conocer a Jasper, aunque eso no sonara tan malo si Edward y Emmett la iban a acompañar podía ir diciéndole adiós a Jasper.

Tome el instrumento de Jazz junto con las bolsas de las compras y subí a mi habitación con cara de pocos amigos, deje las bolsas a un lado de mi cama y la guitarra la deje sobre la silla de mi escritorio, me quede un rato mirándola y de nuevo no pude evitar sonreír.

Tome una ducha rápida, más que nada los movimientos los hacía por costumbre, pues mi mente era ocupada casi completamente por Jasper. Salí del baño y elegí el pijama que solo uso los días especiales como éste. Era de color verde, con una tonalidad pistacho, mi color favorito. Estaba a punto de meterme en la cama, cuando la voz de mi mamá y unos toques en la puerta me interrumpieron:

- Alice querida ¿puedo pasar? – puede que hubiese estado enojada con Emmett y Edward, pero mi madre era mi madre, y con ella era difícil enfadarse sobre todo por su carácter amoroso y siempre con buenas intenciones.

-Claro mamá, pasa – me senté en la cama cubriéndome con el cobertor. Ella entro, y me dirigió una sonrisa que parecía más bien una disculpa.

-Cariño, debo admitir que tienes razones para molestarte pero ¿no te gustaría contarme aunque sea un poco, algo de ese chico, Jasper?

La mire indecisa mientras ella me dedicada una de sus hermosas sonrisas que brindan confianza, me mordí el labio y por fin dije:

-¿Qué quieres saber?

Esme se sentó en el borde la cama y su sonrisa se extendió claramente emocionada.

-¿Cómo es?

No pude evitar corresponder a su sonrisa.

-Pues... tierno, demasiado lindo, sus ojos, su sonrisa, su cabello y...– suspire y cuando vi a mi madre ella tenía esa misma mirada perspicaz de hace un rato

-Y te gusta – terminó.

Baje la cabeza y por fin respondí:

-Sí.

El mejor término sería: me encanta, gustarme era poco. Nos quedamos calladas por unos momentos hasta que Esme rompió el silencio:

-Y por esa razón Edward y Emmett están tan a la defensiva con ese chico ¿me equivoco?

Solo negué.

-Entiéndelos, sé que no es fácil para ellos después de lo que sucedió con tu anterior novio pero deja que conozcan más a Jasper y lo más importante: que yo lo conozca.

Espere para ver si tenía algo más que decirme, mientras ella me analizaba con la mirada.

-¿Quieres galletas?– la mire con cara de sorpresa, ella me sonrió y la abrace.

-Por supuesto que quiero pero a estas alturas ¿no crees que Edward y especialmente Emmett, que es un glotón, se las habrán acabado ya? – una risa cargada de alegría inundo mi habitación.

-Si así fue, puedo preparar otras…

Salí de la cama y Esme me vio con mi pijama de "los días felices", como ella le llamaba, me lanzó una mirada de complicidad y bajamos las escaleras para encontrarnos con un verdadero caos en la cocina.

Emmett estaba todo cubierto de harina para hacer galletas y una que otra mancha de algo rojo, parecido a almíbar de cereza, a un lado del magnífico horno que mamá había comprado hace apenas 2 semanas a causa de que el mismísimo torpe había querido hacer una simple tarta de manzana, con mas levadura de lo normal (un kilo para ser exactos) provocando que la cocina casi explotara.

¡Y ni siquiera le gusta la tarta de manzana!

Edward, en cambio, ocupaba toda su atención en reírse del aspecto de Emmett sin saber que el estaba igual o peor pues además traía el delantal de mamá puesto al revés y un ridículo gorro de "chef" que de seguro había improvisado elaborándolo con papel de cocina.

Mamá abrió los ojos notablemente sorprendida, mi vista viajo de Edward a Emmett y de Emmett a Edward hasta que finalmente una carcajada salió ¡se veían tan ridículos!

-¿Que paso aquí?

Edward se quito su "gorro" y Emmett tenía los ojos como platos, se veían el uno al otro y yo trataba de contener mi risa.

-Él fue – respondieron los dos señalándose mutuamente.

-Quien haya sido, los dos van a limpiar esto – dijo con un tono amenazante.

-Pero… - comenzó Edward.

-Ningún "pero" lo hacen y ya.

Yo estaba detrás de mamá y les hacía muecas de burla a los dos.

-Y no veo que tiene de gracioso Mary.

¿Cómo demonios sabía lo que estaba haciendo? Con razón es madre y como odiaba que me llamara por mi primer nombre. Esme se dio la vuelta y quedo frente a mí, me puse seria.

-Vamos a la sala mientras tus hermanos– puso mucho énfasis en la última palabra –limpian su desastre.

Esme me tomo del brazo y salimos de la cocina, antes de cerrar la puerta me voltee y les saque la lengua.

-¡Alice! – gritaron los dos cuando cerré la puerta.

Puse una gran sonrisa en mi rostro y cuando alcance a mi madre ella me enviaba una mirada de advertencia.

-Perdón– se me borro la risa.

Nos sentamos mientras yo tomaba el control remoto, estaba pasando una de nuestras películas favoritas: "Mi Encuentro Conmigo". Esme adoraba al niño que salía ahí y Emmett se partía de la risa con las ocurrencias de Bruce Willis, llevábamos viendo la película unos veinte minutos cuando escuchamos a Emmett y a Edward…

-One world, one love, one and all we're a circle together. One world, one heart, one song now and forever...

Esme y yo nos miramos.

- ¿Segura que no los tiraste cuando estaban chicos?

La sonrisa de Esme se ensancho aún más, y me respondió hábilmente.

-A Edward lo tiraron de los cuneros y a Emmett el doctor no lo alcanzo a sostener al nacer – ahora mi risa era la de una completa loca. – Y tú te caíste de la cuna – las risas se apagaron de mi parte pero otro par explotaron al otro lado de la pared.

Me dirigí rápidamente a silenciar a mis hermanos pero un repentino grito de Emmett, hizo que me apresurara aún más, al igual que Esme como buena madre que era.

Al llegar a la cocina, encontramos a Emmett parado sobre una silla agitando los brazos encima de su cabeza, y gritando muy al estilo femenino. Edward estaba que se moría de la risa, tirado en el suelo, sujetándose el estomago, parecía que de un momento a otro se haría del baño en el nuevo pantalón de mezclilla que le acababa de comprar la semana pasada.

-Pero...- mi madre parecía a punto de sufrir un infarto por tantas emociones en tan poco tiempo – ¿qué demonios está pasando aquí?

¡Esme dijo algo parecido a una palabrota! No me la creo ¡el Apocalipsis! ¡Sálvese quien pueda!

Todo el escándalo se detuvo al escuchar las palabras que habían salido de mi propia madre, Edward y Emmett se acomodaron para recibir un regaño o un castigo o tal vez los dos.

-Ahora mismo me explican que pasó aquí – la madre autoritaria que habitaba muy en el interior de Esme salió a relucir

-Lo que pasó – se adelantó Edward – es que Emmett creyó ver un ratón por la cocina – Esme abrió los ojos desmesuradamente ¿Un ratón? ¿En su cocina? -Pero resulto que solo fue una pelotita gris que tenia yo– mostró una bolita del tamaño de una pelota de golf del color que Edward describía – y que se me cayó por accidente.

Una sonrisa discreta pero visible lo delato ante todos y los gritos provenientes de Esme y Emmett y las carcajadas provenientes de Edward y de mí inundaron de nuevo la cocina.

Después de unos minutos de que Esme y Emmett gritaban, el segundo como una señorita, y mientras que Edward y yo llorábamos de la risa por la actitud de Emmett, no vimos cuando Esme bajo de su lugar y...

-¡Ouch! – grito Edward porque Esme le había dado un golpe en la nunca – ¿Y eso por que fue?

-Por asustar a mi osito – contesto abrazando a Emmett – saben que no soporta los ratones.

-Ya esta grande mamá – interferí.

-También te defiendo cuando te ponen arañas en tu habitación Alice.

Puse los ojos en blanco.

-Emmett deja que tus hermanos se encarguen de la cocina, hay pastel de chocolate en el refrigerador, tráelo...

El susodicho fue como un niño de cinco años hacia el refrigerador, después de sacar su postre nos saco la lengua y se fue con mamá.

-Ya vimos quien es el consentido – comento Edward.

-¡Te escuche Edward! – grito mamá desde la sala.

Ese grito hizo que saltáramos y pusiéramos manos a la obra, cuando estábamos limpiando el horno, Edward comenzó con su show...

-We've got to work, work, to work this out...

-Edward si comienzas a cantar juro que te pongo este trapo en la boca.

Me aburrí mucho después de pasado un rato, así que decidí sacar mi celular, y escuchar un poco de música. Recorrí mas de la mitad de la lista de pistas para encontrar la canción que en esos momentos quería: "Quiero tenerte" de Marala. El ritmo comenzó y mientras iba limpiando algunas partes de la cocina también iba bailando y cuando la voz comenzaba yo también comencé a cantar...

-No sé qué me pasa cuando pienso en ti

Te veo y es distinto cuando estas lejos de mi.

No quiero verme sola cuando no estás aquí

Pero cuando estás conmigo no me mata estar ahí…

Al notar mejor la letra que me sabía de memoria y que en ese momento estaba cantando una sonrisa apareció en mi rostro, sentía que esa canción se la dedicaba a Jasper.

A mi lado Edward me miraba incrédulo, no me importo…

-De tenerte de mirarte, de reírme, de sentir,

De tenerte entre mis brazos, sin quererte dejar ir,

De gritarte cosas lindas, regalarte el corazón,

Que el deseo sea dueño de los besos que te doy…

Mientras cantaba no podía dejar de pensar en el mientras bailaba al ritmo de la canción y limpiaba la cocina…

-Quiero tenerte en mi sueño,

Quiero arrancar el dolor,

Quiero acabar con la duda, terminar la indecisión.

Quiero buscar la salida, tener días de color,

Quiero usar todos mis sentidos y darte todo mi amor…

Para este momento ya no cantaba sino gritaba la canción, ya no me importaba seguir limpiando, tenía el trapo lleno de harina como micrófono y daba vueltas por toda la cocina…

- No ver pasar el tiempo sin medir la situación,

Que el momento sea culpable y que tenga la razón…

Edward me miraba divertido mientras yo bailaba…

-Que no hayan explicaciones solo besos e intuición,

Que el momento sea culpable de esta nueva relación.

Es que desde aquella noche,

No pudiste acariciar todos esos motivos que me ponen a temblar.

Si supieras como duele la ilusión que llevo en mi,

Yo daría hasta la vida por hacerte muy feliz…

Tome a Edward como mi compañero de baile y el para no llevarme la contraria acepto bailar…

-Quiero tenerte en mi sueño,

Quiero arrancar el dolor,

Quiero acabar con la duda, terminar la indecisión.

Quiero buscar la salida, tener días de color,

Quiero usar todos mis sentidos y darte todo mi amor…

Edward y yo seguimos bailando divertidos y el poco a poco estaba comenzando a tomar mucho más ritmo hasta terminar cantando y bailando magníficamente los últimos estribillos…

-Quiero tenerte en mi sueño

Quiero arrancar el dolor,

Quiero acabar con la duda, terminar la indecisión.

Quiero buscar la salida, tener días de color,

Quiero usar todos mis sentidos y darte todo mi amor...

Hasta ahora no nos habíamos percatado de que teníamos público y cuando termino la canción Emmett y Esme nos aplaudían, Edward y yo hicimos una reverencia a nuestro público y comenzamos a reír. El sonido de mi celular interrumpió nuestras risas…

All my girls stand in a circle and clap your hands this is for you

Ups and downs highs and lows no matter what you see me through

My boyfriend he don't answer on the telephone

I don't even know where the hell he goes...

Corte la canción contestado a la llamada que era de Bella:

-¿Hola? – contesté todavía riéndome.

-¡Alice!

-Bella ¿Qué paso? – la forma en que grito mi nombre me asusto.

-¡¡Un accidente!!

-¿Qué? – ya estaba muy asustada.

-Tienes que venir.

-¿Jasper está bien? – ignore la mirada de mis hermanos.

-Solo ven…

Lo siguiente que escuche fue el sonido cuando cuelgas el teléfono, mire a mi familia y al ver mi cara se preocuparon:

-¿Qué paso? – preguntó Esme.

-Bella y Jasper tuvieron un accidente…


¡OH!

¿Un accidente?

¿Jasper esta bien?

¿Por qué Bella estaba tan alterada?

Eso y más lo descubrirán en el próximo capitulo!, prometo actualizar pronto T.T, perdónenme si me tardo una semanita más.

Se cuidan mucho, y dejen reviews =D

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