XXI. Línea.
Estaba acostumbrado a trasnochar, si desde antes que se convirtiera en el Caballero de la Noche (o Murciélago, como solían llamarlo algunos de sus compañeros de la Liga, sobre todo Flash) solía amanecerse pensando y pensando en miles de cosas, dependiendo su estado de ánimo, la fecha, la hora o incluso, el día en que estaba.
Quizás era por eso que se sentía relativamente tranquilo en esos momentos, el estar acostumbrado a estar sometido constantemente al estrés te hacía menos vulnerable cuando éste atacaba con todo (y en esos momentos, sí que lo estaba haciendo)
Los habitantes de ciudad Gótica no sabían el peligro que estaban corriendo en esos momentos. Seguramente la mayoría de ellos estaban tranquilos en sus casas, en familia, parejas o solos… ajenos completamente al peligro que estaban corriendo y, pensando en eso, durante algunos momentos pensó si podrían salvarlos.
Era verdad, no era la primera vez que veía en las misiones más oscuridad que luz… definitivamente era más frecuente lo segundo… pero en lo normal, no lo atacaban de tantos ángulos como en esa ocasión.
Solía ser terriblemente frío, era verdad. Era muy malo para expresar el aprecio que sentía por algunas personas en particular (quizás eso mismo era lo que había causado el alejamiento tan abrupto que había tenido con su aprendiz más cercano), pero no por eso tenía que simular que dentro de él no había más que una piedra por corazón (o como quisieran llamarle)… el Guasón definitivamente había acertado en su primera estocada, y por eso no había tenido que restarle méritos en su ataque.
Había comenzado prácticamente desde adentro, es decir, desde su familia. Tenía que admitir que había aceptado con enojo la decisión de su protegido de marcharse, según él, para ser más independiente de su maestro… aunque él sabía que era más que nada porque no deseaba ser como él. Pero en fin, no le era indiferente el enterarse que había formado un grupo, muy parecido a la Liga de la Justicia a la que pertenecía, pero llamada Teen Titans, con quienes ya llevaba bastante tiempo.
Aunque tenía que admitir que había pensado que Dick volvería casi inmediatamente de haberse ido (quizás se había acostumbrado a vivir bien durante el tiempo que había estado ahí y, por tanto, después de darse cuenta que era demasiado inmaduro para comenzar una vida lejos de ciudad Gótica). Pero no, contrario a lo que pensó, sí lo logró, y le estaba yendo bien.
Aunque trató de fingir en frente de Alfred que no le interesaba, y que por él podría irse prácticamente al diablo, ya que al final, era un malagradecido… pero definitivamente el mayordomo no le creyó, sabía que en parte tanto Batman como Bruce Wayne estaban sumamente orgulloso de Robin y todo lo que había logrado el muchacho… definitivamente, prefería primero cortarse la lengua, a admitirlo.
Y tampoco admitiría que estaba constantemente al pendiente de él, lo que hacía, cómo le iba en las batallas que tenía… no era que no confiara en él, pero no estaba de más echarle una miradita a lo que hacía de vez en cuando. Y fue por eso que descubrió las intenciones del Guasón, porque en las constantes vigilancias que hacía a Jump City, se había dado cuenta de su viaje… y fue por eso que propuso que alguien de la Liga fuera (cuando le propusieron que fuera él mismo, se negó. En parte agradecía que Flash hubiera aceptado)
Y luego esa noticia… estaba acostumbrado a esconder sus sentimientos, pero cuando le comunicaron que otra de las personas importantes de su vida había muerto… ¿qué podía hacer?, la máscara que usualmente usaba para mantenerse a la raya del mundo se había roto en mil pedazos… es que ese joven era como su hijo… no, no era "como", prácticamente era su hijo.
¿De qué manera puede una persona como él mostrar el dolor que le había causado el perder supuestamente a su hijo?. Sólo de una manera, la misma que había encontrado cuando era niño, por la muerte de sus padres: esconderse en él mismo. Simplemente era eso, guardar la rabia en su interior, continuar adelante y tratar de encontrar alguna manera de vengarse (aunque fuera indirectamente)
Pero no, Robin no se había muerto, y aunque suponía que el encontrarlo (sano y salvo, dentro de todo lo malo que habían pensado) en parte se había relajado… y ahora, no sólo él estaba corriendo peligro, sino que toda la ciudad que había protegido durante años…
-¡Llegamos!- escuchó desde la entrada de la Baticueva. Conocía muy bien esa voz, tanto, que ni siquiera se atrevió a voltear -¿Estás por aquí, Bats?
-Aquí- dijo en un gruñido.
-¡Esto es genial!- escuchó a la entrada, y supo que era uno de los compañeros de Robin -¿esta es la Baticueva?, wow, ahora entiendo por qué Robin insistió tanto en hacer una torre tan grande.
-Compórtate- gruñó otra chica, que venía con ellos.
En pocos momentos, en frente de él estuvieron Flecha Verde y los Titanes, junto con Bárbara y Kara.
-¿Están todos bien?- preguntó Batman, acercándose a ellos y esperando que le entregaran rápido lo que habían encontrado.
-Todos teníamos mascarillas a penas se abrieron los dispositivos- contestó Flecha Verde –si es a eso a lo que te refieres… ¿cómo van las cosas por acá?
-Esperando- fue lo único que contestó Batman, y empezó a trabajar.
-No estamos seguros de si las mascarillas logran evitar el contagio- dijo Batman, los otros se miraron nerviosos –sería demasiado obvio de evadir si es que ellos querían que nos contagiáramos.
-Si lo pones de esa manera, llega a ser obvio- Flecha Verde se acercó al panel y se apoyó en el, con los brazos cruzados y mirando con atención al otro –pero al menos debe lograr que la intensidad de la enfermedad sea menos.
-Completamente de acuerdo- contestó Batman, más pendiente en la pantalla que estaba en frente de él, que en la conversación que estaba llevando con su compañero –y también, podemos pensar que la enfermedad en los habitantes de la ciudad se desarrollará más lento que en el comisionado, ya que éste lo recibió de manera directa.
-¿Cómo está mi papá?- escuchó a su lado. Sabía que la chica estaba al lado de él y no se extrañó al escuchar la pregunta que le hizo. Si ya le había sorprendido que tuviera la fuerza suficiente como para separarse de él para cumplir su misión.
-Sigue vivo, pero empeora…- típico de él, la respuesta directo a la vena y sin anestesia.
Flecha Verde observo al grupo y decidió moverse. No era bueno para quedarse quieto en una situación así, y sabía que sería mejor mantener a los jóvenes ocupados, para que dejaran de pensar en todo lo que estaba ocurriendo con tanta atención.
-Nos vamos- dijo, caminando a la salida y dirigiéndose a los muchachos –tenemos cosas que hacer en la ciudad.
-¿Cómo qué?- le preguntó con timidez Starfire. Ningún titán se había movido, en cambio, tanto Batichica como Kara le siguieron de inmediato y sin chistar.
-Tenemos que ver a la gente- contestó él –ver cuáles son sus reacciones y tratar de controlar a todos en caso que las cosas se pongan peor. Vamos, estaremos logrando mucho más ahí que acá parados esperando a que todo termine.
Los titanes se miraron y en pocos momentos también los estaban siguiendo. No estaban seguros de lo que tendrían que hacer, pero en algo le encontraban razón a Flecha Verde: era mejor estar en movimiento que estar parados y pensando una y otra vez lo mucho que estaba en juego en esos momentos, si es que llegaban a fallar.
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Slade estaba apoyado en un muro, mirando a los que estaban a su alrededor. Por momentos, dentro de él, estaba formándose una serie de preguntas sobre lo que estaba pasando.
Lo admitía, lo que más deseaba era controlar una ciudad y, si podía, el mundo, pero difícilmente él podía definirse como un exterminador o algo así… ¿para qué desear controlar alguna ciudad deshabitada porque se le había pasado la mano al querer mantener el control?
Hacer desaparecer a los habitantes de alguna ciudad nunca estuvo en sus planes.
-Eh, Slade- escuchó que lo llamaban de pronto, y a su lado vio a el Guasón, que pasó uno de sus brazos por sus hombros -¿qué te parece cómo ha salido la operación?, en estos momentos los habitantes de ciudad Gótica deben empezar a sentirse mal, sobre todo los pequeñitos…
-¿Y después qué?- le preguntó Slade, cruzado de brazos y con algo de indiferencia –la idea principal era neutralizar a los estorbos, entiéndase, la Liga de la Justicia y a los Jóvenes Titanes… y por lo que veo, el único que ha sido afectado por todo eso ha sido Robin.
-Ah, hombre, eso viene después- replicó el Guasón, riendo un poco -¿para qué matarlos rápidamente si los podemos hacer sufrir un poco?, digo, es algo así como lograr que se angustien lo suficiente, como para que piensen que la muerte que viene después les hará mucho mejor.
-Hagamos que esa respuesta me deja satisfecho- replicó Slade, el Guasón hizo una mueca de fastidio –y después de lograr que se angustien, sufran y todo eso que quieres… ¿qué?
-¡Realmente eres un fastidio, Slade!- gruñó el Payaso, dándose media vuelta y alejándose del otro, que lo veía con algo de aburrimiento.
-Payaso idiota, ni él lo sabe- gruñó, y luego miró hacia otro lado, fijándose en las demás personas que estaban con él, simplemente esperando.
Ladrones, delincuentes, asesinos… Slade se pensaba superior a ellos, y la verdad, se estaba arrepintiendo de haberse mezclado con ellos. Según él, el único que a esas alturas estaba valiendo la pena no era otro que Lex Luthor, que, por supuesto, no era tan idiota como para mezclarse con los que estaban metidos ahí, él simplemente actuaba desde las sombras…
-Sólo estoy perdiendo el tiempo…- murmuró, comenzando a caminar hacia la puerta.
-¿A dónde vas?- le preguntó molesto el Guasón desde el lugar en que estaba sentado.
-Vuelvo luego- fue lo único que contestó Slade. No conocía a nadie de ahí, por lo que no se sentía atraído a quedarse en un lugar en donde se sentía aburrido y, para qué negarlo, algo inseguro al haberse mezclado con ellos.
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El muchacho sonreía ampliamente. No negaba que hacía tiempo que no se sentía tan tranquilo… y, para qué negarlo, se sentía bastante feliz… quizás desde que se había reencontrado con su hermana.
Pero en esos momentos, los que estaban a su lado no era ella, sino otras dos personas no menos importantes… sus padres. Y definitivamente, era eso lo que lo hacía sentirse tan bien.
Los tres estaban sentados en las gradas del circo que alguna vez fue su hogar. Miraban hacia la arena, que en esos momentos estaba vacía. Estaban solos en ese lugar… y podía sentir que no le faltaba nada más. Se sentía bien, muy bien… completo.
Sonrió más ampliamente (si es que podía). Nuevamente se sentía mimado por ellos… su madre lo abrazaba con cariño, y su padre, que estaba del otro lado, simplemente tenía una mano en su hombro, como si quisiera darle a entender que estaba con él, y que nunca dejaría de estarlo.
-Tú sabes que siempre, hagas lo que hagas, vamos a estar orgullosos de ti, ¿cierto, Dick?- escuchó la voz de su madre. El joven se separó de su abrazo y la miró con atención, después de unos momentos asintió.
-Lo mismo que tu hermana, sobre todo cuando se enteró de la verdad- agregó su padre –sólo espero que dejes de preocuparla tanto… Jake también sabe la verdad, y no te podría decir cuál de los dos está más angustiado, sobre todo cuando les dijeron que no podían entrar a ciudad Gótica.
-Lo sé… ya imagino el sermón que me de cuando se solucione todo- Dick los miró con cierta duda –porque se va a solucionar, ¿cierto?
-¿Tú qué crees?- le preguntó con interés su madre.
-Normalmente nosotros ganamos- Dick se encogió de hombros –principalmente porque somos perseverantes y logramos encontrar la solución a los problemas más difíciles… y todo termina siendo un día relativamente decente.
Dick bajó de un salto a la arena, sus padres se miraron sonriendo.
-A veces me pregunto…- murmuró Dick, mirando a su alrededor –qué hubiera pasado si ustedes no me hubieran dejado solo.
Por momentos, el muchacho no prestó atención a las expresiones que sus padres pusieron por sus palabras, sino que se concentró en las mismas. ¿Por qué no había dicho simplemente que habían muerto?, si eso había sido… ellos no lo dejaron solo porque quisieron… su familia se había desecho no porque quisieran…
-¿Así tomas lo que ocurrió?- le preguntó con suavidad su madre, poniéndose de pie –tú sabes que no fue porque quisimos…
-Pareciera que nos culparas, hijo…- fue lo único que le dijo su padre, con seriedad.
Dick arrugó la nariz. ¿Los culpaba? Ni él lo sabía, esas palabras simplemente habían salido de él sin pensarlo demasiado. Ellos no murieron porque quisieron, los asesinaron de la peor manera y, mucho más terrible, en frente de sus propios ojos… tan sólo siendo un niño.
-No los culpo…- contestó Dick, aunque sentía que una parte dentro de él se contraía –pero… quizás si las cosas hubieran sido distintas… todo seguiría como antes- el muchacho los quedó mirando –yo era de verdad feliz con ustedes, pero se fueron…
-No fue porque quisimos- replicó su madre –y la verdad, si tuviéramos que elegir entre nosotros o tú… mil veces es mejor que nosotros hubiéramos muerto.
-Para ustedes…- dijo en un murmullo Dick, mirando al suelo –quizás lo mejor que me hubiera pasado es haber caído con ustedes… porque así… porque así no sentiría este gran rencor en contra de ustedes porque me dejaron solo, aunque sé que no fue su culpa…
Desaparecieron, nuevamente se vio solo. Cayó de rodillas, sin saber qué pensar…
-Lo siento… espero que me perdonen algún día…- murmuró, mientras sentía que los ojos se llenaban de lágrimas –han sido tantas las veces que he deseado haberme muerto con ustedes, que a los únicos culpables que encuentro de lo mal que me siento… son ustedes… y sé que sólo son las víctimas…
-Dick- escuchó la voz de su madre que provenía de todas partes –si pudieras elegir ahora, ¿qué decidirías?
-¿Elegir?- preguntó a la vez el muchacho, confundido.
-Sí, elegir… ¿quieres quedarte con nosotros, o volver con ellos?
El muchacho frunció el cejo, y aunque por unos momentos estuvo seguro de su respuesta, cuando iba a decirlo, ésta se ahogó en su garganta, como signo de que, simplemente, estaba dudando.
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Bien, ¿qué puedo decir del capítulo?. Por momentos me da la impresión que me desvío del tema principal, pero creo que a la larga no es tan malo (principalmente porque estoy tratando de escribir centrándome en más de un tema, para variar), pero no sé si a ustedes les gusta. ¿Qué opinan?
Además, debo admitir que cada vez me cuesta más escribir los capítulos... quizás no tengo la trama tan bien definida en mi cabeza o no quiero que todo se solucione de manera demasiado obvia (me inclino por lo segundo), así que eso de que me quedaban dos capítulos ni yo me la creo, jajaja.
Gracias a Haro Kzoids (para que sepas, la Bárbara que describo aquí, y es a la que más estoy familiarizada, es a la que sale en la serie "The Batman" que se hizo hace unos pocos años, a las otras no las conozco, ya que no son muchas las series de Batman que he tenido la oportunidad de ver); Lucía (y Shadow) y Gabe Logan (vamos por partes. Te agradezco que me recordaras a Flecha Verde, que es otro de mis personajes favoritos por su manera sincersa de ser, a Pregunta me gustaría usarlo, pero lo encuentro tan complejo que de verdad temo cambiarle el perfil o que simplemente se me termine saliendo de control, así que quizás se gane uno que otro comentario en algunos diálogos. De Kid Flash lamentablemente no tengo qué decir, porque no lo conozco, ya que no he podido ver todas las temporadas de los titanes... creo que sólo he visto las dos primeras... bueno, ya qué. Y de los Titanes del Este... admito que no se me ocurrió, pero no sé si a estas alturas sea bueno incluirlos en el fic... en una de esas, quien sabe)
Gracias por seguir el fic, espero sus comentarios!!!
