XXVI.

Flash y Flecha Verde se habían retirado, camino a la Atalaya. A esas alturas estaba amaneciendo, en la base de la Liga de la Justicia estaban recibiendo noticias de los hospitales de ciudad Gótica, estando al tanto del avance de la enfermedad en los ciudadanos. Batman y los que estaban en la Baticueva recibían cada cierto rato algún reporte, para tenerlos al tanto del desarrollo.

En la Baticueva, estaban los Titanes, Bárbara (sin el antifaz), Alfred, Batman y Robin (también sin el antifaz), divididos en dos grupos, cada uno algo separado. Los primeros, conversando en murmullos en un rincón, algo alejados, los otros tres, en silencio.

Eso, hasta que Dick comenzó a hablar.

-¿No crees que ya estoy grande para que me hables así?- le preguntó. Bruce lo quedó mirando unos momentos, confuso porque no entendió a qué se refería -me sigues tratando como un niño, Bruce, a pesar que ya no vivo bajo tu cuidado. Para que sepas, ya no tengo nueve años para que vengas a decirme lo que tengo que hacer.

-¿Lo dices porque mis palabras te ofendieron tanto como cuando tenías nueve años?- le preguntó el otro con cierta ironía -¿o simplemente porque quieres poner algún tema de conversación entre nosotros?

Dick torció la boca, molestándose un poco por las palabras de Bruce. ¿Es que tenía que tomarse todo tan mal?, ¿por qué tenía que estar siempre tan a la defensiva?. Prefirió guardar silencio, no tenía deseos de discutir en esos momentos.

-Como digas- gruñó, mirando las pantallas que mostraban los resultados de la serie de exámenes.

Bruce lo quedó mirando unos momentos y sonrió levemente (muy levemente). Alfred enarcó una ceja y los miró a los dos, sin intervenir. Sabía que esa era una conversación sólo de ellos, así que prefirió guardar silencio. Dick también se dio cuenta del gesto del hombre, y lo miró ceñudo durante algunos momentos.

-¿Cuál se supone que es la gracia?- le preguntó con desdén.

-Ah, ¿ahora tienen que decir algún chiste para que me ría?- Bruce se notaba algo divertido.

-No creo que hayas cambiado el que ningún chiste te pareciera gracioso- replicó Dick -ni tampoco que te hayas convertido en el Payaso de la Liga de la Justicia.

-No puedo quitarle su lugar a Flash, sería descortés de mi parte- dijo Bruce, que continuaba trabajando -y, volviendo al tema, tú ya no vives aquí, en eso tienes razón, así que si quieres irte a jugar con tus amigos titanes, puedes hacerlo. Simplemente era una recomendación.

El único que pareció disconforme con ese comentario fue Alfred, que cada vez que los escuchaba decir alguna palabra, más se convencía de que terminarían discutiendo en muy poco rato, lo que sería una pena, ya que ninguno parecía aprovechar la oportunidad de conversar. Para su tranquilidad, Dick sí pensó mejor en la respuesta que le daría a Bruce.

-No lo decía con el afán de molestarte o algo así- dijo el muchacho -sólo querías que te dieras cuenta de ello...

-¿Qué ya no eres un niño?, eso ya lo sé- contestó Bruce, algo bajo -dejaste de serlo en aquella función en que Zucco asesinó a tus padres- la expresión de Dick se contrajo, poniéndose muy tenso con el tema que sacó Bruce -al igual que yo dejé de serlo el día en que asesinaron a los míos...

Apretó los dientes y bajó la mirada. A penas había escuchado la mención de sus padres por parte de Bruce había tenido la intención de decirle algo hiriente para que se callara, pero luego, cuando hizo mención de los suyos, se quedó callado. Sabía que a Bruce le dolía tanto ese tema como a él mismo, después de todo, la manera en que los perdieron eran muy parecidas... los dos asesinados injustamente.

-Según los primeros exámenes, estás bien- dijo Bruce, dejando atrás la anterior conversación -pero aún así prefiero mandar algunas muestras a la Atalaya, creo que no está de más que te demos del antídoto nuevamente, sólo para estar seguros.

-¿De verdad que Slade no quería matarme?- le preguntó el muchacho, después de unos momentos. Era algo que no lo convencía del todo.

-Mírate, si estás aquí es porque de verdad que no quería matarte- replicó Bruce -no digo que deberías agradecerle, pero sí quizás, dejar de cuestionarse. Hay algunos locos que piensan que si alguno de sus enemigos muere, pierden más de lo que ganan.

-¿Y tú crees que después de intentar matarme no se cuántas veces, le haya bajado lo buena persona y me haya ayudado?

-Él también trató de ser tu maestro... quizás aún mantiene las esperanzas de lograrlo.

Dick se cruzó de brazos, mirando hacia otro lado. Aún podía recordar la conversación que había tenido con Bruce después de librarse de Slade aquella vez... había sido una larga charla, en la que él lo había interrogado mucho... sobre todo porque a Slade se le había ocurrido la genial idea de que asaltara Industrias Wayne.

-Slade ya tiene claro que no quiero ser su aprendiz, no saca nada con insistir- replicó Richard, con tono molesto.

-Que yo sepa, hace un tiempo no te negaste cuando él te lo ofreció.

-¡Oye!, te dije exactamente lo que había ocurrido- reclamó Dick inmediatamente -no fue porque yo quisiera, sino que Slade me obligó a hacerlo.

-Lo sé, no me extraña que no seas tan fuerte como para que no pudieras pensar con la cabeza fría- replicó Bruce, con cierto desdén. Dick abrió la boca ligeramente, tratando de comprender el sentido de las palabras que el otro le decía

-¿¡Me estás insinuando que debía dejar que matara a mis amigos!?

No muy lejos de ahí, en la misma Baticueva, el otro grupo no prestó atención al grito enojado de Robin, continuaron hablando como si no hubiera nadie más en el lugar.

-¿Me están diciendo que esta carpeta la encontraron en el edificio al que fueron hoy?- Bárbara revisaba la carpeta con atención.

-Sí, y no sabemos por qué la tenían ellos- dijo Starfire -no pensamos que quieran atacarnos nuevamente, pero no estamos seguros si nos van a atacar nuevamente después que se solucione este problema.

-Hum... puede ser... sería un gran avance saber quién es el dueño de esta carpeta, así podremos saber más o menos su manera de posible ataque, y quizás, también lo que quiere de ustedes... ¿por qué no está Robin?

-Eso tampoco lo sabemos- contestó Cyborg -puede ser que también lo tenían, pero como supuestamente lo mataron con el virus que el Guasón le inyectó, lo sacaron.

-O... nunca lo analizaron- dijo Raven, con seriedad -en la carpeta están todos los Titanes, incluidos los del Este y los Honorarios, sería descuidado pensar que porque supuestamente lo iban a matar lo sacaron.

-Además, esto no encaja con el Guasón- dijo Bárbara -sabemos que puede planear bien lo que hacer, pero de ahí a analizar no sólo físicamente a sus oponentes, sino también en el aspecto psicológico... es darle demasiado crédito. Nunca tendría tanta paciencia para llegar a lograrlo...- la chica guardó silencio unos momentos, los otros la miraron intrigados.

-¿Estás pensando en alguien en especial?- preguntó Cyborg.

-... Sí... pero no estoy segura- murmuró Bárbara -creo que tendríamos que hacer una visita, ¿me acompañan? Pueden recibir bastantes respuestas.

-¿Le decimos a Robin también?- preguntó Starfire, mirando a los otros dos, que continuaban discutiendo. Todos lo hicieron.

-Creo que les hará bien hablar- dijo Bárbara, encogiéndose de hombros -quizás les haríamos bien con no decírselo, además, Dick necesita descansar.

-Pero...- Starfire dudó, dejando de avanzar, los demás la quedaron mirando, esperando.

-¿Piensan salir?- Alfred los quedó mirando, tan serio como siempre.

-Ah, sí, Alfred- sonrió Bárbara -tenemos que ir a resolver algunos asuntos, iré por mi moto para que podamos salir de una vez... por cierto, ¿cómo va la conversación entre Richard y Bruce?

-Deberíamos estar conformes con que aún sigue en una conversación, y no ha pasado al nivel de discusión- contestó Alfred, con el tono tranquilo de siempre -creo que es un buen paso, que muestra que el amo Dick ha madurado durante su estadía en ciudad Jump.

-Sí, puede ser- Bárbara e encogió de hombros -normalmente no solía aguantar ninguna palabra de Bruce, sobre todo las semanas anteriores antes de largarse.

-Los dos son parecidos, y ya sabe lo que dicen, que los polos opuestos se repelen.

-Sí...

-... sigues siendo tan inmaduro que no dejas que te den un solo consejo- decía Bruce justo en esos momentos, de manera calmada. Quizás eso era lo que más ponía histérico a Robin: que el otro continuara tan frío como siempre, incluso en esa conversación entre ellos.

-Creo que no todos piensan como tú, Alfred- dijo Batichica, suspirando.

-¿Consejo?- replicó inmediatamente Dick -vamos, Bruce, tú no me das consejos, te limitas a criticar todo lo que hago, desde el más pequeño error que tengo, no te saltas nada a la hora de hacerlo.

-Ese es tu problema, Dick, todo te lo tomas muy mal, como si te estuvieran atacando, y en vez de escuchar y tomar en cuenta lo que se te dice, haces oídos sordos y te sigues equivocando en lo mismo.

-... ¿Y cómo querías que lo tomara si sólo me tratabas como un simple aprendiz?, ya dejé de serlo hace mucho tiempo, no tiene caso que continúes tratándome de esa manera, Bruce, ya no soy ni tu ayudante ni aprendiz ni nada tuyo. Por eso me fui, para que dejaras de tratarme como un niño, para demostrarte que yo también puedo llevar a un equipo, que también puedo arriesgarme, lograr ganar y proteger a la ciudad. Tú no me creías capaz, por eso siempre me dejabas atrás, te he demostrado que sí lo soy...

Contrario a lo que esperaba (y lo que quería), Bruce en un primer momento no contestó. Dio media vuelta sin mirarlo, y pareció pensar unos cuantos momentos lo que podría decirle.

-Has estado siempre equivocado, Dick- dijo, después de unos instantes más -no era que no te creía capaz, sino que quería protegerte, no quería perderte a ti también.

El silencio que siguió a esas palabras fue tenso. Todos quedaron mirando a Richard, que sólo había abierto sus ojos con mucha sorpresa por las palabras de Bruce, que sin esperar respuesta ni nada caminó hacia el ascensor que lo llevaría a la mansión. Una vez que se habían quedado solos, Starfire comenzó a acercarse a Robin, que no se había movido del lugar en que estaba sentado.

-Robin...- dijo, dudando.

-... ¿Qué era lo que tenían que decirme?- les preguntó, Bárbara estuvo a punto de reclamar el que, al parecer, no iba a descansar, pero prefirió guardar silencio. No era su asunto -noté que estaban hablando de ello hace un rato.

-Es algo que encontramos en el edificio que revisamos- dijo Cyborg, acercándose con la carpeta en la mano -nos han estado estudiando, Robin, quizás desde hace cuándo, y no sólo a nosotros, a los Titanes Este también.

Robin se dedicó a revisar la carpeta durante unos momentos, con seriedad. Starfire lo miraba incómoda, pensando en la mejor manera de indicarle sutilmente que tenía que quedarse, al menos esa noche, descansando. Lo mismo pensaban los demás, no querían que Robin volviera a estar en peligro.

-Ya veo... ¿tienes alguna idea de lo que puede ser, Babs?- preguntó a la pelirroja, dejando a un lado la carpeta y mirándola.

-La tengo- contestó ella, cruzándose de brazos -pero no estoy segura de si debo contarte.

-¿Por qué?- preguntó con algo de frialdad Robin -por si no te das cuenta, es mi equipo el que está en aparente peligro, tengo el derecho de saberlo.

-No es por eso- gruñó Bárbara -es porque necesitas descansar, así que si no te digo lo que tengo en mente, me aseguraré que te quedes en la Baticueva.

-¿Acaso piensas que soy incapaz de llegar a la respuesta?- preguntó Robin. Todos se miraron incómodos, dándose cuenta por qué ella no había querido comentar la conclusión a la que había llegado.

-No estoy diciendo eso, tonto- replicó Bárbara -¿por qué siempre piensas que te están atacando?. Si tienes tantas ganas de saber, iré a ver a Hugo Strange, que se me ocurre que puede saber algo. ¿Quieres saber por qué llegué a esa conclusión?, es simple, el tipo de análisis psicológico es de su estilo, además, no estuvo en la ciudad durante un buen tiempo, ahora ya sé dónde estaba.

Cyborg iba a intervenir en el tema, cuando de pronto se encendió la pantalla. Ahí estaba Superman.

-¿Dónde está Batman?- preguntó, después de darse cuenta que no estaba presente.

-No está aquí- Batichica se adelantó unos pasos, mirando al superhéroe -pero si es importante, puedo ir a llamarlo.

-En realidad, deseaba hablar con ustedes- contestó el hombre -necesitamos de su ayuda, para que el antídoto del virus sea repartido por la ciudad.

-¿Antídoto?- Bárbara se adelantó unos pasos, sonriendo -¿ya tienen el antídoto?, ¿cómo está mi papá?

-Se nota en él una mejoría- contestó Superman, sonriendo -ya no tienes que preocuparte por eso, Batichica, sólo tienes que esperar.

-Sí, gracias- contestó sonriente la chica.

-¿Y nos pueden ayudar?- les preguntó Superman -no queríamos molestarlos pero hubo un problema en Europa, y varios de nosotros tuvieron que ir a encargarse de eso. Necesitamos ayuda.

-Claro- sonrió Robin -nosotros nos encargaremos.

-Excelente, enviaré a Kara para que los ayude.

-Bien.

Una vez que se cortó la comunicación, siguió silencio en el ambiente. Los muchachos se observaban entre ellos, como tratando de ponerse de acuerdo en lo que hacer. Fue Dick el que se movió, caminando hacia uno de los mesones del lugar, tomando su cinturón y poniéndoselo. Batichica soltó un suspiro de cansancio y caminó hacia su motocicleta.

-Babs, acompáñame, tú también, Raven- dijo Robin, serio -ustedes, muchachos, ¿pueden ayudar a Kara con los dispositivos?

-Robin- Cyborg habló con seriedad -no deberías salir de aquí, en eso Batman tiene razón, hace unas pocas horas estuviste a punto de morir, no debes tentar la suerte, y mucho menos en esta situación. Deja que nosotros nos encarguemos de esto.

El muchacho no se vio muy contento. Miró a sus amigos y pudo ver la seriedad en sus rostros. Batman se había rendido con él, y por eso lo había dejado que tomara las decisiones él mismo. Sabía que tanto Batman como sus amigos tenían razón, pero una parte de él no quería quedarse sentado esperando a que los demás hicieran todos.

-Hemos pasado muchas veces por esto mismo- dijo Raven, con seriedad. Estaba segura y decidida a no dejarlo salir de ahí -tú no tienes que demostrarle nada a nadie, así que si te quedas descansando no te van a juzgar, al contrario.

Apretó los puños, sintiendo algo de rabia. Cerró los ojos y suspiró. Justo en esos momentos una chica llegó con ellos, los quedó mirando con algo de extrañeza, podía sentir la tensión en el ambiente, tanto así, que ninguno notó su presencia en un primer momento.

-¿Interrumpo algo?- preguntó al aire Kara, todos la quedaron mirando un tanto sorprendidos por su llegada -... ¿qué es lo que pasa aquí?, ¿se murió alguien?

-Kara, no es momento para tus comentarios- gruñó Bárbara, en su motocicleta.

-¡Vamos!- exclamó la rubia -hemos encontrado el antídoto para el famoso virtus, la gente que ha llegado al hospital ya está comenzando a recibir la medicina y ahora, gracias a nosotros, el resto de los mortales de ciudad Gótica también lo recibirá. Y con eso, ¡problema solucionado!, y cada quien vuelve a su vida normal...- Kara miró sonriente a todos los presentes, pero su sonrisa se fue esfumando al ver que todo el sentimiento positivo que la embargaba, no era para nada transmitido a los jóvenes que estaban ahí -oigan, eso que era una buena noticia era en serio...

Robin quedó mirando su cinturón por algunos momentos y luego, soltando un suspiro, volvió a soltarlo y a dejarlo sobre el mesón. Con mala cara dio media vuelta y caminó hacia el ascensor, sin dirigirle la palabra a ninguno de sus amigos.

-Supongo que eso es que no va a ir- dijo Kara -¿quién me acompaña?, tenemos que dejar los dispositivos en lugares estratégicos de la ciudad. ¿O vamos todos?, tengo varios dispositivos, para que no se peleen.

Los Titanes se miraron, poniéndose de acuerdo en lo que podrían hacer. Fue Cyborg quien lo decidió.

-Raven, acompaña a Batichica a ver a ese tipo- dijo Cyborg -Starfire y CB, nosotros iremos con Kara a poner los dispositivos por la ciudad. Vamos.

En pocos minutos todos habían partido. Aunque podían decir que casi todo estaba solucionado, no era bueno que se relajaran pensando que ya se había acabado todo. Antes de partir en su motocicleta, Batichica quedó mirando a Alfred.

-No se preocupe por ellos- sonrió el mayordomo -iré a verlos a penas ustedes se vayan. Ya sabe cómo son, estarán bien.

Dick caminaba por la mansión, no tenía deseos de ir a dormirse. En esos momentos sólo deseaba estar en un lugar de la mansión Wayne: sentado en el sofá que estaba en frente del cuadro de sus padres, sobre la chimenea. Una vez que llegó a ese lugar, se sentó pesadamente sobre el sofá, mirando fijamente el cuadro. Cada cierto tiempo pensaba qué sería de él si es que ellos no hubieran muerto... lo más seguro es que seguiría con su vida de circense, junto con ellos... quizás en esos momentos tendría una novia, lo más seguro que del mismo circo, sus mayores metas serían lograr un nuevo espectáculo, nuevas piruetas... no se estaría preocupando de salvar ciudades ni el planeta.

-Amo Dick, le traje de comer- dijo Alfred, llegando con él con una bandeja en sus manos -Debería acostarse en su cama, mejor, así al menos puede descansar.

-No quiero dormir, Alfred- suspiró Dick, sonriendo al ver las galletas de la bandeja sobre la mesita -creo que lo que más extrañaba de acá, es tú comida... sobre todo tus galletas con mantequilla.

-Reconocer que en este lugar hay más que unas simples galletas no es malo- dijo el mayordomo, saliendo del lugar -tampoco el que reconozcas que hay algún lazo sentimental...

-¿A qué te refieres, Alfred?- preguntó Dick, cansado. En esos momentos no se sentía con ganas de pensar -por favor, en esta ocasión no tengo ganas de descifrar tus frases.

-No es mucho lo que tienes que pensar... sólo darte cuenta que todos cometemos errores, y no hay nada de malo en eso, después de todos, somos humanos, y es eso mismo lo que hace que la vida tenga mucho mejor sabor.

Alfred lo dejó solo. Dick comió algunas de las galletas que habían en la bandeja, pensativo. Después de unos minutos de pensar en lo que tenía que hacer, se puso de pie, decidido. Fue a darse un baño (ya sentía que lo necesitaba) y ya estando con pijama, en vez de irse a su cuarto, fue a la Baticueva.

Ahí se encontró con Batman, que no había salido del lugar. Ni siquiera volteó a mirarlo cuando lo sintió entrar, continuó trabajando en lo suyo. Esto al muchacho no le extrañó, simplemente continuó su camino hacia la computadora, se sentó al frente, conectó el control de videojuego que llevaba consigo y lo conectó, buscando en algún archivo recóndito alguna carpeta con su nombre, en donde estuviera el juego que dejó a medias hacía años.

En pocos momentos vio en la pantalla que aparecía el personaje de "Nightwing", un hombre de cabello negro, corto, con traje negro y con algunas partes azules. Aún recordaba que su eterno enemigo, cuando era niño, era el tal "Captain Slash"... sí que lo había hecho rabiar, nunca podía ganarle.

Bruce lo observó durante unos momentos, y luego volvió al trabajo. No era para nada un sentimental, pero por momentos le dio la impresión que volvían años al pasado, y que Dick era ese niño que jugaba mientras él se dedicaba al trabajo.

-¿Qué haces aquí?- le preguntó Bruce, con algo de desdén -pensé que irías con los Titanes a ver a Hugo Strange.

-Lograron que me quedara aquí- gruñó Dick -no molestes, que ya mucho he tenido que aguantarme las ganas de ir con ellos a ver a ese maniático.

-Como digas- por la boca de Bruce cruzó una sonrisa burlona.

Dick comenzó su juego, aunque no era contra el Captain Slash, era contra un tipo llamado "Wolvy". Después de unos momentos en que ambos reinó el silencio, fue el menos el que habló.

-Cuando Slade me dijo que fuera su aprendiz, me dijo que si quería podía verlo como a un padre... inmediatamente me negué, porque yo ya tengo uno... aunque no suelo hacerle mucho caso...

Bruce lo miró sorprendido, y después de unos momentos, sonrió levemente.

-No te preocupes por eso, todos los hijos suelen hacer eso con sus padres...- replicó el hombre, volviendo a su trabajo -así como los padres suelen esperar con paciencia a que se les quite la maña y decidan comportarse decentemente.

Dick soltó una risotada, y momentos después una maldición.

-¡Demonios!- gruñó -si no es el Captain Slash, es este Wolvy... ¿por qué Nightwing nunca puede ganar?

-Quizás debas practicar más con él- dijo Bruce -o decidirte a que sea más que un personaje de videojuego.

El muchacho lo miró con curiosidad, pero no dijo nada. Volvió al juego, y el silencio volvió a reinar entre ellos. Pero a ninguno les importó, no se sentían para nada incómodos estando entre ellos, y eso les agradaba.

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Holas!!

Les hago un anuncio: sólo queda un capítulo. Tenía la idea de continuarlo, pero me di cuenta que mejor escribo otro y lo uno con una idea que tenía hacía bastante en la cabeza, eso sí, no dejaré nada taaaan inconcluso, simplemente dejaré una idea volando, que será tomada en el próximo fic que publique de Teen Titans.

La alusión que hago de Nightwing y el juego de Dick, lo saqué, para variar, de "The Batman". En uno de los capítulos sale que Nightwing es un personaje de videojuegos creado por Dick, y que se enfrenta a Captain Slash (quien le gana en repetidas ocasiones).

Espero que les haya gustado el cap, les mando saludos a Lucía y Shadow, Gabe Logan y Haro Kzoids.