XXVII.
Era típico en ciudad Gótica que de vez en cuando amaneciera con neblina, lloviznando, y esa mañana no fue la excepción. Hacía un poco de frío, o al menos así lo sintieron Starfire y Chico Bestia al levantarse, mirando desde la ventana del cuarto en el que estaban cómo caían las pequeñas gotitas sobre los cristales.
La noche anterior todo había terminado bien, o al menos relativamente bien. Los titanes y Kara no demoraron mucho en distribuir la cura al virus por toda la ciudad, mientras que la Liga de la Justicia se encargaba de terminar con los causantes de todo ese problema… aunque ya sabían qué ocurriría, en algún momento se aburrirían y hasta ahí llegaría su encarcelamiento. Pero ellos estarían atentos.
Por otra parte, Bárbara y Raven volvieron un poco después que los Titans a la Baticueva, como notaron que los otros estaban prácticamente quedándose dormidos sentados, decidieron dejarlo para el día siguiente. Sobre todo cuando se dieron cuenta que Dick había decidido irse a descansar por fin.
No despertaron muy temprano, no al menos muchos de ellos. El primero en levantarse fue Richard, un poco después de Bruce. El muchacho desayunó rápidamente en la cocina, en compañía de Alfred, después, sin esperar a que nadie se levantara salió de la mansión. No le dijo al mayordomo a dónde iba, pero él lo sabía, por eso no le preguntó y lo dejó ir tranquilo.
Pasó cerca de una hora en ese lugar, de pie y mirando fijamente las lápidas que le mostraban el lugar donde descansaban sus padres. Se sentía tranquilo, no sabía si era por todo lo que había soñado cuando había estado enfermo, o si era porque, después de tanto tiempo, había encontrado algo de paz. Algo dentro de él le decía que ellos estaban conformes por la decisión que había tomado.
Pudo sentir, rato después de estar de pie, unos pasos que se acercaban. No quiso pensar en quién podría ser. Sus amigos Titanes no sabían que en ese lugar estaban sus padres, y Bárbara sabría que él querría estar solo en esos momentos.
La persona se puso a su lado, sonriendo levemente.
-Me alegra verte- escuchó, y Dick sonrió a su hermana mayor -me diste un susto de muerte cuando pasó lo de la torre.
-Lo sé- dijo él -me alegra que hayas venido, hemos tenido mucho trabajo por acá estos días. Se agradecen de vez en cuando los días tranquilos.
-Sí, sobre todo después de lo que pasó. Debo suponer que sabías que la ciudad estaba en "cuarentena disimulada"
-¿Cómo es eso?- preguntó curioso el muchacho.
-Que los límites de la ciudad estaban vigilados, no podías entrar ni salir... aunque nadie quería salir, yo creo que como estaban enfermándose todos no se sentían con ganas de salir de viaje.
-¿Cuánto te tuvieron ahí?
-No sé, hasta hoy en la mañana- Maya se encogió de hombros -fue bastante duro, porque con Jake vinimos en motocicleta, imagínate lo que es estar toda una noche así... ni siquiera podíamos acostarnos a descansar decente...
-¿Viniste con Jake?- Dick volteó y trató de verlo entre las otras lápidas y personas que estaban en ese lugar -¿y dónde está ahora?, ¿entraste sola?
-Está afuera- contestó la muchacha -cuando todo estuvo por fin tranquilo el señor Wayne nos fue a buscar. Nos llevó a un restaurante a comer, realmente teníamos muchísima hambre, y frío, y después nos trajo acá... no tengo idea cómo supo que estabas aquí. Con Jake pensábamos en dos alternativas: que te conoce muy bien o que sabe leer la mente, ¿cuál crees que sea?
Dick se puso las manos en los bolsillos de su chaqueta, sonriendo.
-Espero que sea la primera- contestó -si llega a aprender la habilidad de leer la mente estamos todos perdidos.
-Supuse que dirías algo así- Maya se encogió de hombros -por cierto, espero que no te moleste lo que hice...
-¿De qué hablas?
-Que cuando me enteré que la torre de los titanes se derrumbó estaba Jake conmigo, y pues me descontrolé tanto que él no dejó que fuera sola, y me acompañó a buscarte...
No le costó mucho más pensar en lo que significaban esas palabras. Miró a su hermana y se dio cuenta que se notaba avergonzada. Se acercó a ella y pasó un brazo por sus hombros, ella hizo lo mismo, terminando ambos abrazados y mirando las tumbas.
-Supongo que eso ya no importa ahora- dijo él -si es capaz de guardar el secreto, sino, tendré que buscar alguna manera de hacer que olvide esa información...
-¿Y cómo sería eso?- preguntó con un dejo de diversión ella.
-No sé... quizás lo tenga todo un día viendo y escuchando algo desagradable... como las canciones de Starfire de su planeta Tamaran.
-¿Son malas?
-Te dejan sordo, o uno espera terminar sordo... pero no le digas que te dije, se puede sentir- dijo, lo último en tono confidencial.
-Ja, como digas.
Se quedaron unos momentos más de pie, en silencio, cada uno metido en sus propios pensamientos, lo más seguro que tenían que ver con sus padres.
-Bonitas flores- dijo de pronto Maya -a mamá le gustaban las rosas.
-Sí...a pesar que no puedo venir muy seguido, me gusta dejarles sus flores favoritas. Vámonos, Maya, te invito a dar un tour por ciudad Gótica.
-Eso sería bueno. ¿Puede venir Jake?
-Claro, no sería bueno dejarlo solo con Bruce, el pobre se puede traumar.
Maya soltó una carcajada, mientras que emprendían el camino a la salida. Ahí se encontraron con que Bruce y Jake conversaban, y al menos el muchacho se veía de lo más emocionado, mientras que el otro lo veía con un dejo de diversión.
-No sabía que los irías a buscar, me hubieras avisado- dijo Dick, mientras entraban al automóvil.
-Pensé que necesitabas estar solo- contestó Bruce.
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A pesar de lo planeado por Richard y Maya, a penas llegaron a la mansión ella y Jake se fueron a descansar, por sugerencia de Bruce. Como reconocieron que casi no habían dormido la noche anterior (sin contar que habían pasado bastante frío, por no tener lugar donde protegerse) no se hicieron mucho de rogar, y menos cuando fue el mismo Dick el que se los pidió.
Dick y Bruce se quedaron en la sala, el primero jugando videojuegos y el otro leyendo el periódico, y fue ahí que se dio cuenta que lo sucedido la noche anterior se contaba como una crónica que él, muy a gusto, leyó con suma tranquilidad. Así los encontraron Starfire, Cyborg y CB, rato después.
-Robin, ¿a qué hora regresaste?- le preguntó Star, volando y sentándose a su lado.
-Hace un rato, tuve que ir a hacer una visita- contestó el muchacho -¿cómo han estado ustedes?, ¿muy aburridos?
-¿Aburridos?, ¡para nada!- contestó efusivamente el chico verde –en un lugar como este es imposible que nos podamos aburrir, es genial.
-Eso es verdad- apoyó Cyborg –desde que desayunamos hemos estado recorriendo todo, y aún nos queda una buena parte de ella, y también el jardín. Raven se quedó en la biblioteca, después de ver la cantidad de libros que había se negó a salir y continuar con nosotros.
-No me extraña de ella- sonrió Richard -¿quieren jugar, o seguirán recorriendo la casa?
Para extrañeza tanto de Bruce como de Richard, los muchachos se negaron, continuando con su camino y exploración del lugar, que según había dicho el CB, era más emocionante que los juegos que tenía su amigo ahí.
-Tú casa causa furor- sonrió el muchacho, una vez que estuvieron solos nuevamente, y volvía a jugar –deben sentir lo mismo que yo cuando recién vine a vivir aquí.
-¿Y qué sentías?- le preguntó Bruce.
-Pavor.
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Fue durante el almuerzo que se juntaron todos en el comedor, y se habló del único tema que quedaba pendiente en ese lugar. Aunque fueron llegando de a poco, y cuando los Titanes lo hicieron, Bruce y Dick tenían una particular conversación.
-En algún momento tienes que ir a la universidad- decía Bruce seriamente, Dick ponía cara de espanto –y no te hagas el sorprendido, que bien lo sabes que lo harás…
-Pero… tú sabes que estoy con eso de Robin- replicó Dick -¿tú crees que me alcance el tiempo para las dos cosas?
-Para eso tienes un equipo- continuó hablando Bruce, sin inmutarse. Llegaron con ellos Raven y Starfire, que al sentarse se quedaron calladas escuchando la conversación –no es necesario que estés en todas las misiones, ellos pueden hacerse cargo de vez en cuando.
-Eso lo sé, confío que pueden hacerlo- dijo Dick, sonriendo –pero aún así… estamos hablando de la universidad, sé que no dejarás que esté en cualquiera, y no puedo dejar la ciudad.
-Estoy seguro que en ciudad Jump debe haber una universidad perfecta para ti- Bruce sonrió a medias, Raven miraba a los dos algo sorprendida, y CB y Cyborg llegaban a almorzar, sentándose con ellos –aunque no creo que debas preocuparte demasiado, con lo ocupado que estás, supongo que decidirás por alguna carrera relativamente fácil.
Todos miraron de reojo a Dick, mientras continuaban comiendo. Estaban impacientes por escuchar la respuesta de su líder, lo conocían muy bien como para saber que le iba a contestar. Y no se equivocaron, Richard miraba con gesto ofendido a Bruce.
-¿Estás insinuando que no soy capaz de estudiar una carrera difícil?- gruñó el muchacho, Bruce se encogió de hombros.
-Como dijiste que tienes de prioridad tu lucha por la justicia, puedes estudiar algo fácil y corto, para no complicarte demasiado. Si quieres un buen ejemplo de que se puede lograr, ahí tienes a Bárbara, que está estudiando en la universidad y su papel de Batichica lo hace muy bien, incluso me ha tenido que reemplazar por meses debido a otros asuntos que he debido atender.
-Sólo me estás diciendo esto para que caiga- dijo Dick, después de unos momentos de duda –es psicología inversa, hablándome de esa manera lograrás que estudie algo que tú quieres para mí. Para que sepas, no caeré.
-No pienses así, simplemente quiero que termines de desarrollarte en el área profesional también, y tú sabes que es tu obligación entrar en algún momento a la universidad, espero que no se te haya olvidado por estar combatiendo a tantos criminales- Bruce hablaba con algo de burla, aunque no todos se daban cuenta de ello –y si quieren tus amigos, también pueden estudiar, yo no tengo problema en pagarles.
-No, gracias- dijeron a la vez Cyborg y CB.
-Lo pensaré- dijo Raven, y Starfire no contestó.
-Sólo déjame buscar alguna alternativa- replicó Dick, picado –y después te lo comunicaré.
-Como quieras, sólo intenta que no sea algo con leyes- dijo Bruce, terminando su comida –ya sabes lo que dicen, que es bastante difícil y no creo que tengas el tiempo para estudiar.
-Con esas palabras me da la impresión que no confías en mis capacidades- gruñó el muchacho –pero descuida, estaba pensando algo que tuviera que ver con lo que hago, para que así pueda conectar lo que voy aprendiendo con la carrera de Robin.
-Perfecto, completamente conforme- sonrió Bruce –cuando sepas qué es lo que quieres, me lo comunicas. Ahora, debo irme, ustedes pueden hablar tranquilos.
-Ah, por cierto Bruce- dijo Dick –recuerda que por entrar a la universidad me tienes que dejar conducir el Batimovil.
-Quedamos en que era cuando te graduaras- replicó rápidamente el empresario –no antes, así que quítate esa idea de la cabeza, que sólo con el diploma podrás exigirme algo así.
-Y cuando me gradúe, me pedirás que lleve un tiempo trabajando y luego cuando me jubile…- suspiró el muchacho, Bruce soltó una pequeña risita –en conclusión, nunca lo podré conducir, a menos que sea una emergencia.
Bruce los dejó solos, y por algunos minutos los Titanes sólo se dedicaron a comer. Dentro de Richard continuaba pensando en la reciente conversación con padre adoptivo. Sabía que aquella referencia que hizo a la carrera de leyes había sido un tipo de provocación, algo así para desafiarlo, y aunque lo sabía, dentro de él se había instalado el bichito que le gritaba constantemente que entrara a estudiar eso, para demostrarle que sí podía.
-¿Saben por qué Bárbara no está?, pensé que ayer se había quedado acá- preguntó Starfire, sacando a Dick de sus pensamientos.
-Está en el hospital- contestó Raven –durante la madrugada trasladaron a su padre de la atalaya, me imagino que ella debe estar acompañándolo.
-En ese caso me imagino que él ya debe estar bien- sonrió Starfire –que bueno, me alegro.
-¿Y cómo les fue ayer?- preguntó Richard -¿lograron sacarle algo a ese Hugo Strange?, ¿o sólo las dejó más confundidas?
-Digamos que algo conseguimos, pero si sacamos al limpio, no es mucho. Batichica tenía razón en lo que él había estado investigándonos, pasó bastante tiempo en cada ciudad observando nuestras actitudes y maneras de ser. Es un mérito para él que ninguno de nosotros se haya dado cuenta.
-¿Lo hacía para el Guasón?- preguntó Richard, concentrado –porque si es así podemos olvidarnos del tema, ya que de momento estarán encerrados.
-No tiene que ver con él- negó Raven –y eso es seguro, hay algo más atrás, que no quiso decir. Cuando hablamos con él me di cuenta que era un tipo muy inteligente, lo único que hacía era confundirnos a ambas, respondiéndonos con más preguntas y comentarios que guiaban la conversación hacia donde él deseaba…
-Entiendo perfectamente lo que dices, ese tipo es genial. ¿Qué podemos hacer?
-Quizás si tú vas a interrogarlo, puedes sacarle más información- sugirió Starfire –no debemos descuidarnos, si han estado vigilándonos a todos, es porque piensan atacarnos, y si es tan planeado, será fuerte.
-Pienso lo mismo que Starfire- apoyó Cyborg –tú lo conoces mejor, puede que sepas manejarlo mejor que Raven y Batichica.
-Hum… sí, puede ser… ¿les habló algo de los posibles socios que tiene?
-No son socios- replicó Raven –nos dijo que habían llegado a un acuerdo, Hugo Strange haría las investigaciones en un plazo de un año, a los Titanes, tanto nosotros como a los del Este, y a otros honorarios, mientras más, mejor sería la paga. La mitad se la habían pagado antes de comenzar, y la otra mitad, hace poco, cuando terminó todo.
-¿Te dijo cuánto era?- preguntó con curiosidad Richard.
-Te puedo decir que tiene una gran cantidad de números- contestó inmutable Raven – la cantidad no es importante teniendo esa información.
-… Como digas…- suspiró Richard.
-¿Le preguntaron por qué no había vigilado a Robin?- preguntó Cyborg.
-Dijo que no estaba incluido en el trato- contestó Raven, mirando al Chico Maravilla –me dio a entender que el que le había encargado eso te conocía, Robin, y que por eso no necesitaba más descripciones de ti. Cuando le preguntamos, además, por qué estaban incluidos los otros titanes, nos contestó que todo se trataba de saber sobre los jóvenes superhéroes, nada más que ellos.
-Un momento- Richard frunció el cejo –en la carpeta no estaban incluidas ni Bárbara ni Kara, ni tampoco otros superhéroes jóvenes con los que no hemos tenido contacto. ¿Qué es lo que pasa con ellos?
-Creo que es porque no son titanes, simplemente por eso- Raven se encogió de hombros –Kara pertenece a la Liga de la Justica, Batichica trabaja con Batman. Si no hubiera sido por el Guasón, difícilmente nos hubiéramos reunido con ellas en algún otro momento, ¿entiendes a lo que voy?
-Sí… todo esto es muy extraño…
-Entonces, ¿qué hacemos?- preguntó CB –por lo que puedo entender, tenemos tras de nosotros a un loco que trabajó con alguien que no quiso decir, que no sabemos qué quiere pero que muy seguramente debe estar planeando un ataque que nos dejará shockeado. ¿Me salté algo?- todos negaron con la cabeza –en ese caso, creo que deberíamos pensar en volver a casa.
-¿Volver?, creo que debemos enfocarnos en saber qué quieren de nosotros- replicó Star, con el ceño fruncido –no creo que debamos irnos nada más.
-Quizás el CB tiene algo de razón- contradijo Robin, todos lo miraron sorprendidos –lo que tenemos ahora son sólo conjeturas, no estamos seguros de nada, aparte que nos van a atacar, y eso la verdad no es novedad. Tenemos otras cosas más inmediatas de las que preocuparnos, como por ejemplo, qué vamos a hacer con la torre.
-¿Hablas en serio?- preguntó Cyborg -¿propones que nos marchemos nada más, olvidando este asunto?
-Yo no estoy diciendo que lo olvidemos- sonrió Richard un poco.
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Los Teen Titans volvieron dos días después a ciudad Jump, con energías renovadas para comenzar con la construcción de la torre que sería su nuevo hogar. Se sorprendieron gratamente cuando se dieron cuenta del cariño que les manifestaban los habitantes cuando se dieron cuenta de su regreso. Se sintieron extrañamente bien.
Con ellos estaban también Maya y Jake, que se dedicaron a compartir con el grupo y congeniaron muy bien durante el viaje, compartiendo experiencias (sobre todo hablando de Richard y sus travesuras de niño… para completa vergüenza de éste) y anécdotas divertidas.
Fue durante la noche que tuvieron recién el primer respiro del día. Tenían que supervisar todo para que la torre quedara excelente (Cyborg tenía planeado algunos cambios que la mejorarían considerablemente, que se le habían ocurrido después de conversar con Batman sobre la Baticueva y la Atalaya), por lo que se requería su esfuerzo completo y dedicación. Sabiendo que no tenían lugar donde quedarse, algunos habitantes les ofrecieron sus casas, o cuartos de hoteles hasta que estuviera todo listo. Se decidieron por el segundo, claro, para no molestar, sin contar además que Bruce se había ofrecido a ayudarlos hasta que estuviera todo listo.
Por otro lado, en el tema inconcluso, a Robin sólo se le ocurrió una cosa: le contó lo ocurrido a Batman y éste se comprometió a tener vigilado a Hugo Strange, y a estar atento ante cualquier cosa, lo mismo que el muchacho.
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Robin estaba en la azotea del edificio, sentado y mirando al horizonte. No le costó darse cuenta en el momento en que llegó ella a acompañarlos.
-Creo que siempre las azoteas serán nuestros refugios- comentó Raven, sentándose a su lado y mirando también al horizonte –siempre que tenemos ganas de pensar nos vamos a un lugar como este.
-Debe ser porque la vista es hermosa- dijo Robin, sonriendo –o quizás porque de vez en cuando la compañía es agradable.
Raven sonrió, sonrojándose levemente aunque eso no evitó que continuara con la vista en alto. Robin la miraba sin disimulo, como evaluando la posibilidad de dar un paso importante con ella, o dejarlo todo tal como estaba. La muchacha sintió su indecisión, y frunció levemente el cejo.
-¿Dije algo malo?- preguntó Robin.
-No… sólo que me puse a pensar- el muchacho no la interrumpió -¿qué pasa si esto no resulta?
-… Bueno… si resulta, te aseguro que seré feliz; y si no… te aseguro por lo que más quieras que nunca lo olvidaré, y te estaré eternamente agradecido porque me dejaste compartir un poco de tu vida conmigo.
Raven sonrió un poco, pareciendo un tanto satisfecha con la respuesta de Robin. Volvió su vista al frente cuando sintió que él le tomaba la mano, y cerró los ojos cuando sintió que la abrazaba. Ella pensó que ese era un momento realmente perfecto…
… Que fue interrumpido por la llamada inoportuna del comunicador de ambos. Mirándose con cansancio, Robin sacó el suyo, y vio a Cyborg.
-Viejo, no quisiera molestarte, pero es necesario que vengas con nosotros.
-¿Qué pasó?- Robin frunció el cejo, preocupado.
-¡Una emergencia!- se escuchó que gritaba el CB, y luego la comunicación se cortaba. No tuvieron que pensarlo demasiado para correr hacia el cuarto en que estaban los demás, pero se dieron cuenta que era alguna broma cuando entraron y vieron que todo estaba en calma.
-¿Qué se supone que quieren?- gruñó Robin, resentido con sus amigos por interrumpir tan lindo momento.
-Te mandaron un regalo sin darnos cuenta- dijo el CB, con cierto tono de misterio.
Robin frunció el cejo, y miró hacia su propia cama. Se extrañó de ver ahí una caja metálica, roja, y con ciertos motivos amarillos también… y al lado de una "R", un murciélago también.
No tardó en reconocer los símbolos, y de correr hacia la caja. Con algo de emoción, la abrió con rapidez, bajo la atenta mirada de sus compañeros, que se habían acercado con él. Después de unos momentos lo vieron sonreír, después de abrirla.
-Wow…- murmuró, todos se acercaron para ver mejor.
Lo que vieron fue una gran cantidad de armas, estilo Robin, que nunca antes habían visto. No tardaron en darse cuenta que era un regalo de Batman para su pupilo, quizás el primero en muchísimo tiempo.
-¡No puedo creerlo, todo es genial!- Robin estaba visiblemente emocionado.
-¡Tenemos que ir a probarlos!- dijo Cyborg, al que le brillaban sus ojos -¡vamos, vamos!
-¡Sí!
Todos salieron disparados, inclusive Starfire, y sólo se quedó Raven atrás, un poco sorprendida porque Robin actuara como niño con juguete nuevo… aunque si lo analizaba, eran juguetes nuevos… y también la tomó por sorpresa el que Robin pareciera de pronto arrepentirse, devolverse más rápido que hacía un rato y robarle un beso a la chica, que sintió cómo cada vello del cuerpo se le erizaba con el sólo contacto.
-Lo siento, lo olvidaba- dijo él rápidamente, para luego salir corriendo.
Raven se quedó de pie, aún intentando ordenar sus ideas… y después de unos momentos, sonrió por fin.
Fin.
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Y bien, ¿qué les pareció?, espero que les haya gustado, al menos yo quedé bastante conforme ^^
Sólo mes queda pedirles que esperen la continuación. Diré que será una historia aparte, no será necesario leer este fic, pero sí haré referencias sobre él. Espero empezar a escribir pronto, sólo tengo que decidir algunos detalles que me faltan, y pondré manos a la obra. Les aviso que tengo la intención de incluir a algunos titanes más, por fin tengo la última temporada de Teen Titans (sólo me falta encontrar tiempo para verla, jajaja), y lo más seguro es que también haya participación de la Liga de la Justicia.
Millones de gracias a Lucía y Shadow, Gabe Logan y Haro Kzoids, por la paciencia para esperar actualizaciones, las ideas que me dieron en el camino (que me sirvieron de mucho, de verdad) y los ánimos que me dieron para terminar la historia.
Hasta la próxima.
