No soy dueña de Mai HIME o sus personajes.


Abro los ojos lentamente pero todo está oscuro, no puedo ver ni la punta de mi nariz y comienzo a asustarme, creo que me dará un ataque de pánico y me acurruco tratando de hacerme a la idea de que todo es un mal sueño, una pesadilla; de pronto escucho que se enciende una luz justo encima de mí, me incorporo lentamente tratando de divisar más allá del haz de luz pero sin resultado alguno.

¿Hola, hay alguien? ¡si esto es una broma, es de muy mal gusto! – comienzo a exasperarme, parece que solo estamos mi soledad y yo. De pronto una voz imponente se escucha.

Hola Shizuru –

Ho…hola, ¿quien es? – pregunto con evidente miedo en mi voz.

¿No sabes quien soy? Pensé que te acordarías de mi, después de todo siempre estuve a tu lado. –

Hace poco dices… - y entonces recuerdo el accidente, había salido tarde de la oficina por culpa de un caso muy difícil de la firma, me había quedado hasta tarde para revisar los papeles; iba cruzando la calle para llegar a mi auto, cuando de la nada una van fue directo hacia mí, no tuve oportunidad de reaccionar, solo vi las luces delanteras, recuerdo el sonido de mi cuerpo golpear el cofre y el parabrisas del auto y volar por los cielos; creo que caí de espaldas porque lo único que podía ver era el cielo estrellado esa noche.

¿Eres Dios? Eso quiere decir que ¿estoy muerta? – definitivamente tendré ese ataque de pánico.

No soy Dios, pero fui enviado por El; no estás muerta, te encuentras en un mundo entre los vivos y los muertos, comenzaste tu transición hacia el otro mundo pero el lazo con tu cuerpo no se ha roto debido a que no lograste cumplir con la misión más importante de tu vida, la razón por la que existieras en este tiempo y lugar, en consecuencia estas atrapada en la frontera, no puedes regresa y tampoco puedes cruzar. –

Quieres decir que estaré aquí ¿por toda la eternidad? – no Dios por favor, no quiero estar aquí, quiero regresar, tenía tantas cosas por hacer, ni siquiera encontré a la persona de mi vida.

El jamás de abandonó y te conoce muy bien y tus grandes deseos de vivir y cumplir tus objetivos. – de pronto la silueta de una persona se empieza a manifestar, logrando ser iluminada parte de su cuerpo a excepción del rostro. – y puesto que te ama tanto, ha decidido ayudarte a que logres cruzar, deberás cumplir esa misión y entonces podrás irte en paz –

¿Era en serio?, podría ir al cielo, todos mis problemas por fin olvidados, estaría en la eternidad, sin enfermedades, dolor, angustia; y lo único que tendría que hacer seria cumplir esa misión.-

Tu misión es… -

¿Que pasa, porque no lo escucho?, trato de preguntarle sobre la misión pero las palabras no salen de mi boca, ¿que pasa? Porque no puedo escucharlo.-

De pronto la luz sobre mi comienza a incrementar su intensidad hasta cegarme, me cubro con los brazos el rostro por reflejo. Cuando me descubro los ojos, estoy de pie en medio del bosque, es un día soleado y caluroso.

De pronto escucho pasos, creo que alguien viene corriendo; debe ser su corrida matutina, no descifro de donde viene hasta que es muy tarde, me doy media vuelta y alcanzo a ver unos ojos verdes antes de llevar mis brazos al rostro por reflejo.

CIUDAD DE FUKKA, JAPON, LA TIERRA

Una joven comienza su rutina matutina antes de iniciar sus labores en el hospital; son las 6:00 am cuando suena la alarma, inmediatamente sale de la cama y se viste con un atuendo deportivo; sale de su departamento y se dirige al bosque trotando. Han pasado 30 minutos y se encuentra a mitad de su recorrido, mientras corre toma su reproductor de música y comienza a buscar entre su biblioteca de canciones, cuando por fin encontró la que buscaba y la selecciono, volvió a colocar el aparato en su bolsillo y volvió la vista al camino, ahí de la nada apareció una chica de cabello castaño y en traje de sastre; la joven de cabello oscuro levantó sus brazos ante el inminente choque pero este no sucedió, en vez de eso tropezó con una raíz levantada de un árbol, lo que hizo que callera de frente y rodara un par de vueltas por el accidentado camino terminando sobre unos arbustos. Unos minutos después comienza a incorporarse lentamente, quejándose de los golpes que se llevo en las manos, el pecho, las rodillas y la cabeza.

¡Ggrr… Deberías fijarte por donde caminas! – no hay respuesta - ¿Qué no me escuchas…te? – voltea a todos lados pero no ve a nadie cerca - ¿Qué demo…? – en ese instante su celular suena y la chica responde irritada - ¡Diga!... ¿Mai?… ¿Un paciente?... está bien, llegare en una hora –

La joven cuelga y se sacude la ropa, da un último vistazo a su alrededor y retoma su camino.


Hola, esta es otra idea que me llegó de pronto, espero que les guste; tratare de usar lenguaje acorde al tema.

Espero sus comentarios.

Gracias.