Diagnostico III
- "Este par de días han sido los más divertidos de esta extraña situación; he llegado a la conclusión que todos estos acontecimientos no son más que un bizarro sueño, puesto que nada de lo que me ha pasado tiene sentido, debe ser eso, por tal motivo tendré que tomar control de la situación para lograr despertar; así que mi estrategia es simplemente exasperar a este producto de mi imaginación y que me devuelva el control de la situación. Comienzo a cantar una canción que recuerdo me cantaba mi abuela, una canción al estilo enka; no sé porque a muchos les disgusta si realmente es hermoso, pero por la expresión en su rostro y ese pequeño tic que le da en su ojo izquierdo, debo suponer que ella está en el alto porcentaje que no les gusta este estilo" – la castaña se encontraba recostada sobre la pequeña mesa de centro de la sala, impidiendo que la morena viera cómodamente las carreras de motocicletas que pasaban en el canal deportivo, tenía en su mano derecha una lata de cerveza y en su izquierda el control remoto y su expresión desesperada lo decía todo, no podía soportar a la ilusión frente a ella y mucho menos la canción que estaba interpretando .
La morena intento subir el volumen a la televisión pero cada nivel que subía, la castaña elevaba mas el tono de su voz, haciendo imposible escuchar lo que el comentarista decía de la carrera.
- ¿Cuánto tiempo más seguirás con esto? – pregunto una exasperada morena.
- Ya te lo dije cariño, hasta que te vayas de mi casa –
- Y yo te lo repito, no me voy a ir en un largo tiempo –
- Entonces seguiré con mi repertorio, espero que te guste – el pequeño tic en su ojo de nuevo le dice que no.
Soporto unos minutos más hasta que su paciencia se desbordo.
- ¡suficiente, me desharé de ti de una forma u otra! – se levanto del sofá súbitamente y se dirigió hacia su habitación.
- "Esto se está volviendo cada vez más interesante fu fu" –
La morena tomo una ducha y debido a las experiencias pasadas se vistió con una bata de baño justo antes de salir de la regadera. Y al limpiar el espejo empañado ahí estaba la castaña nuevamente.
- En realidad a mi no me molestaba que anduvieras "libre" por el departamento, es más, me parecía encantador – la joven estaba sentada delicadamente en el wc, con las piernas cruzadas y sus brazos sobre su rodilla derecha. - ¿ahora vas a ignorarme? – la morena trataba de no voltear a verla mientras seguía con su rutina después de la ducha. – el hecho que no me hables no va hacer que me vaya – la morena salió del baño y se dirigió a su habitación donde se vistió con unos bóxers y una playera de beisbol, regresó a la cocina y abrió el refrigerador en busca de otra cerveza – ¿otra? Realmente me sorprende que sigas en perfecto estado con ese elevado consumo de alcohol – la morena seguía ignorando a la joven castaña, regreso a la sala y cambio de canal en canal sin ver nada en específico. - ¿sabes? Creo que lo que necesitas es otra de mi repertorio, estoy segura que te encantara –
- ¡solo te recuerdo que mañana te iras de aquí! - Natsuki apago la televisión, se levanto del sofá y se dispuso a dormir en su habitación, necesitaba con urgencia un descanso.
Al día siguiente comenzó un maratón de sesiones espiritistas exorcismos y todo lo relacionado, dos sacerdotes, tres chamanes, un grupo de caza fantasmas y un brujo después, la situación seguía igual; el último recurso que le quedaba era una joven energética de cabello negro y ojos dorados.
- ¿y bien? – le pregunto la morena frente a ella.
- Bonito departamento – fue la respuesta que dio la joven sentada en el sofá.
- ¿Realmente crees que ella hará algo para deshacerme de mí? – la joven castaña estaba sentada en la mesa de centro recargada sobre sus brazos.
- No me refiero a eso, lo que quiero saber es si presientes algo, ¿alguna energía, presencia, algo? –
- Mmm, en realidad no –
- Ves, te lo dije, después del grupo de la buena voluntad que trajiste estoy días dudo que alguien más pueda hacer algo –
- Un momento, creo que siento algo – la joven de ojos dorados cruzo sus piernas sobre el sofá y se acercó hacia la mesa de centro.
- ¿en serio? –
- ¿en serio? –
- Siento algo cálido –
- ¿cálido? Creo que esta joven me agrada, por fin alguien que esta de mi lado – Shizuru se incorporo y vio fijamente a la joven.
- ¿Cómo que cálido?, si es la persona más exasperante que he conocido… persona, fantasma, lo que sea –
- ¡oye! Lo único por lo que soy "exasperante" es porque alguien ha invadido mi departamento –
- Wow, creo que es algo temperamental, ahora siento algo de hostilidad –
- ¡Gracias! –
- Creo que has caído de mi gracia –
- Hostilidad dirigida hacia ti, si, definitivamente no te quiere, quiere que te vayas, ¿Por qué no lo haces? –
- ¿Qué? ¿irme? ¡no!, esta es mi casa, es ella quien se tiene que ir –
- ¿Por qué? El departamento es bonito, pero no tan bonito –
- No es por eso –
- Oye, toda esta situación de energías me pone realmente hambrienta, ¿no tienes algo de comida? –
- ¿comida? Si claro – Natsuki la guio hacia la cocina, seguidas de cerca por la castaña.
Después de un par de bolsas de papas fritas y un par de latas de refresco, la morena reanudó la conversación.
- ¿y bien? ¿Cómo puedo deshacerme de ella? –
- Oye, aun sigo aquí – la morena se sorprendió al verla de repente al lado suyo.
- Deja de hacer eso quieres, me provocaras un paro cardiaco –
- ¿estás hablando con ella? –
- Si –
- Y ¿porque no le preguntas que es lo que quiere?, ¿porque no ha pasado al otro lado? –
- Ya lo intente, pero no lo sabe, no tiene la remota idea de porque está aquí, ni siquiera quiera acepta que está muerta –
- ¡deja de decir eso, no estoy muerta! – Shizuru le reclama exasperada – solo es un mal sueño, un pésimo sueño del que debo despertar. –
- ¿Qué fue lo que te dijo? –
- Dice que no está muerta, que solo es un sueño del que debe despertar –
- Interesante –
- ¿interesante? A ¿Qué te refieres con interesante? –
- Bueno, hay algo en esta presencia que es diferente a las demás, hay algo muy fuerte que la mantiene aquí –
- Y que significa eso –
- Que tal vez tenga razón, es la energía mas viva que he sentido –
Natsuki y Shizuru se vieron por unos segundos, intentando entender lo que habían escuchado.
- Pero por otro lado, creo que antes de poder ayudar a alguien más, deberías ayudarte tu –
- ¿yo? –
- Si, toda esta energía negativa alrededor tuyo está acabando contigo, debes dejarla ir –
- ¡Pero yo no lo estoy reteniendo, yo quiero que se vaya! –
- No me refiero a tu espíritu –
- Y dale con lo mismo, primero estoy muerta después ya no y ahora soy un espíritu, decídanse ¿no? – les contesto indignada la castaña.
- Me refiero a quien aun mantienes aquí – les dijo la joven morena al tocar el pecho de Natsuki con sus dedos – de eso si me preocuparía.
- No sé de qué me estás hablando –
- Yo creo que sí, puedo sentirlo, una energía negra que comprime tu corazón –
- Ahora entiendo ese comportamiento que tienes, te botaron y ahora estas en un estado de auto destrucción –
- Cállate –
- Creo que eso es lo que llamas justicia divina, aunque realmente no me importa –
- ¡cállate! No sabes de lo que estás hablando – dicho esto Natsuki se retiro a paso veloz, dejando a la joven de ojos dorados y al espíritu de cabello castaño.
Al ver el descontento en el rostro de la morena y las palabras que salieron de ella, Mikoto presintió que la presencia había insultado de alguna manera a la morena.
- Si aun estas aquí, deberías tener un poco de respeto por los fallecidos.
Shizuru entonces entendió que había cometido un error al hablar de esa forma de la morena, así que decidió disculparse, se dirigió a la recamara y se acerco silenciosamente a la cama, donde estaba la morena sentada viendo al horizonte a través de la ventana.
- Lamento haberte ofendido con lo que dije, debí preguntar antes de decir algo pero creo que esta extraña situación que estoy viviendo ha hecho que me frustre y diga cosas sin pensarlo, en realidad no te conozco y … -
- En realidad no quiero hablar de eso –
- Se lo que se siente el perder a alguien y uno puede experimentar un mar de emociones y sentirse abrumado… -
- ¡te dije que no quiero hablar de eso! –
- Está bien, está bien, el enojo es una de esas emociones – el silencio que siguió evidencio la afirmación que la morena ya había dicho anteriormente.
Después de uno segundos, la castaña se atrevió a preguntar.
- Eh… ¿a quién se refería la joven? - Natsuki dejo escapar un suspiro de exasperación antes de contestar.
- A mi madre, se refería a mi madre – la morena se levanto de la cama, tomo su chaqueta de cuero y salió de la habitación tan rápido como pudo.
