Capítulo 6: Por ti.
Disclaimer. Pokemon no me pertenece a mí, sino a Satoshi Tajiri.
Amor celos y otros sentimientos
Capítulo 6: Por ti.
Era un nuevo día en ciudad Romantis, después de los actos de ayer Ash decidió pararse temprano y emprender camino con rumbo desconocido. No quería mirar a nadie y mucho menos a Clemont, estaba enojado, furioso pero que podía hacer, enfrentarlo solo le daría más problemas de los que ya tenía. Se quedó observando la habitación de Serena por unos instantes, no sabía si sería buena idea despertar a su querida amiga, tenía que buscar ideas claras sobre qué hacer, como recuperar el terreno perdido; a decir verdad, esto del amor no se le da y por lo que sabe de parte de su madre a su padre tampoco se le daba, era de familia.
-Tengo que pensar en que hacer pikachu – hablo con cierta preocupación en sus palabras Ash – estoy en la región del amor, ¡por dios! Debe de haber algo que pueda ayudarme.
El pequeño pokemon ratón solo asistió con su cabeza a la par que observaba a Ash mirando los diferentes puestos de venta que había. Todos tenían cosas diferentes y, a decir verdad, demasiado costosas. Nada le convencía, para el Serena merecía mucho más que eso, sentía cierta preocupación por su entrenador, no estaba bien y, desde hace unos días, se sentía un poder oscuro dentro de él, cosa a la cual el pequeño acompañante de Ash le preocupo.
-Nada – indico Ash – no hay nada lo suficiente bueno para ella.
-Pika... – asistió tristemente el pokemon.
-No encuentro nada y de seguro Clemont ya le debe de estar coqueteando – suspiro – que le puede gustar.
-Algo sencillo tal vez – oyó Ash detrás de el – si a Serena le gusto tu listón azul que no le va gustar.
-Eureka, que haces aquí – pregunto Ash – ¿Cómo me encontraste?
-Eureka sabe todo – respondió con malicia la menor del grupo cosa que hizo retroceder a Ash – y todos los demás te están buscando, te fuiste así como así.
-Bueno pues parece que se está haciendo costumbre en el grupo – indico Ash – ayer sucedió lo mismo con ustedes.
-Buen punto, pero estábamos Serena y yo juntas.
-Da igual, que dijiste antes de todo esto – exclamo Ash.
-Que a Serena le gustara cualquier cosa que le des – Respondió la rubia – con el detalle del listón no paro de hablar de ello por las noches, era como si fuera un tesoro que le hubiera costado muchos años encontrar.
-Valla, debí de haberme dado cuenta antes, soy algo despistado – hablo Ash un poco desanimado – a todo esto ¿Por qué me ayudas? Tu hermano este consiguiendo novia y es lo que más quieres ¿no?
-Así es mi gran amigo Ash – respondió – pero Serena está enamorada de ti, se le notaba desde que la invitaste a venir con nosotros, además me cae muy bien como para terminar odiándola si algo sale mal en la relación de mi hermano y ella.
-En pocas palabras temes que lastime a tu hermano- hablo Ash con una gota de sudor en la cabeza – pero ¿No el que yo gane le causara más dolor?
-Efectivamente – indico – pero será de poco tiempo, si están juntos y se elevan las esperanzas de mi hermano el daño puede ser peor.
-Buen punto… ¿Me vas a ayudar a conseguir algo para ella? – cuestiono nuestro protagonista.
- ¡Claro que sí! – exclamo Eureka – pero en otro sitio aquí pueden venir a buscar mi hermano y tu amada y descubría lo que planeas y ya no sería sorpresa.
-Tienes razón – hablo sorprendido Ash – solo una pregunta más ¿Desde cuando eres experta en el tema?
Como te dije Eureka sabe todo – hablo con malicia, causando una gota de sudor en Ash – y aprendí viendo a Serena y todos sus relatos cursis de cómo le gustaría que te le declararas.
Dicho esto, se fueron de aquel lugar y se dispusieron a ir a las afueras de la ciudad. Había aún más puesto sin embargo seguía con el mismo problema, nada le agradaba lo suficiente para Serena. Eureka quería ayudarlo y cada que le convencía de comprar algo al rato lo rechazaba, para el Serena merecía más de lo que él podía darle.
-Decide Ash – reclamo la pequeña con cansancio – ya hemos pasado por todos los puestos y aún nada.
-Perdón, pero es que Serena merece más que esto – respondió Ash mientras caminaban.
-Esta me la vas a pagar, tengo hambre – se quejó la rubia.
-Ya te comprare algo – respondió Ash, sin embargo, al momento se quedó plasmado, había encontrado el regalo perfecto, salió corriendo al instante que la pequeña del grupo lo seguía.
Al llegar al lugar donde había visto aquel objeto para su amada, vio como el vendedor le ponía el eslogan de "la podría matar". A un objeto el cual era un collar de plata, sin embargo tenia imágenes de distintos pokemons en el centro, entre ellos una sylveon la cual destacaba sobre los demás. El precio no era demasiado alentador sin embargo tenía el suficiente para pagarlo… Pero ese no era el regalo que había avistado, no, un sombrero de paja con un moño rosa, similar al que usaba aquella vez que la salvo del bosque, era perfecto.
Unos cuantos kilómetros más lejos se encontraban Serena y Clemont. Estaban buscando ahora no solo a Ash si no que también a la menor del grupo que de un momento a otro desapareció de la vista de ambos, de no ser por cierto mensaje que le mando a Clemont estarían muy preocupados. Serena no pasaba de alto el hecho de que Clemont tuviera toda la mejilla toda morada, y aunque el rubio le explicara que fue un accidente en la mañana Serena no estaba muy convencida.
- ¿Y bien? Me dirás lo que en realidad paso – cuestiono Serena mientras se llevaba las manos a la cintura.
-Fue un accidente, algo que le suceden a todas las personas – se defendió Clemont, quería que fuera justo para Ash, sabía que se había ganado el golpe, lo había provocado.
-Hare como que te creo – sentencio Serena.
- ¿Qué piensas de mí? – pregunto sin más el rubio sorprendiendo a Serena.
-Clemont… - Serena tenía muchos pensamientos sobre su acompañante, y muchos de ellos se habían agregado en estos últimos días la cuestión es ¿Son sinceros? – Eres un chico muy listo, capaz de sorprender a cualquiera, tus ideas son muy ingeniosas además de que eres un buen amigo.
"Amigo" sonaba esa palabra una y otra vez en su cabeza. "Amigo" solo eso, tal vez no tendría oportunidad después de todo.
- ¿Solo eso? – pregunto esperanzado, a lo que Serena respondió bajando la cabeza tímidamente – entiendo – bufo decepcionado – el no ser el típico chico guapo, perfecto, fuerte te resta puntos – comento Clemont desilusionado.
Serena solo lo veía. El mayor de los hermanos la hacía sentir bien, segura de sí misma, no podía negar que era dulce, tierno y además guapo. Pero Ash seguía allí sin embargo ¿Era honesto? La plática que tuvo con el ayer era lo suficientemente convincente para hacerla creer en él una vez más, pero los detalles del rubio le llamaban la atención, no es que fuera una interesada ni mucho menos, ella prefería las cosas sencillas, como el moño o la flor, tenía que empezar a decidir que quería para ella.
-Clemont – lo llamo Serena, el alzo la vista al momento que sintió los labios de Serena sobre su mejilla – Eres un chico dulce, tierno y lindo conmigo, me atraes no te lo voy a negar tienes lo tuyo pero debo de definir lo que siento y a quien quiero.
-Serena – contesto un sonrojado Clemont – gracias.
Siguieron con su camino, tenía esperanza, pero en cuanto encontraran a su hermana y Ash Serena pediría hablar con su competencia a solas para tener claro a quien querer, y más importante que es lo que quiera ella para sí misma. Empezaba a sentir celos de Ash, la chica aún babeaba por el a pesar de lo que el hermano hacía por ella, ciertamente tenía que ser más rápido en sus movimientos si en verdad quería estar a su lado.
El día transcurría lentamente, el chico que ya había viajado por 5 regiones distintas se disponía a encontrar a su querida amiga y el que por el momento era su competencia, a decir verdad, la menor de los hermanos le había sido de mucha ayuda y con ella de su lado nada podía salir mal.
- ¿Crees que debería de dárselo en este momento? – cuestiono el entrenador.
- Aún no, lo mejor será esperar el momento oportuno.
- En realidad estas celosas de ella ¿Verdad? – cuestiono Ash.
- ¿Se nota tanto? – hablo la pequeña.
- No mucho, pero ayudarme a mí y no a tu hermano te delata. Hay cierta razón en lo que me comentaste antes, pero desde que le presta más atención a ella que a ti haz tenido una mueca de disgusto. – contesto amablemente el entrenador. Eureka solo asistió.
- Antes de todo este alboroto mi hermano me prestaba toda la atención de la que disponía -hablo la rubia – no es que este mal que le ponga atención a un tema al cual yo le he estado insistiendo en los últimos meses, pero me siento sola, aun estando tú y Serena para mí el cariño de un hermano no es fácil de igualar, la principal razón por la cual le insiste que saliéramos de ciudad Luminalia era para pasar más tiempo con él. Antes de esto les dedicaba mucho tiempo a sus inventos, yo le ayudaba para estar con él sin embargo no era lo mismo a convivir de verdad, toda su atención la tenía puesta en esas máquinas. Creí que si seguía así terminaría solo, así que en cuanto empezó el viaje me propuse el simple objetivo de conseguirle una novia y ahora que tal vez la consiga estoy molesta con él por dejarme de lado, conmigo por sentirme como me siento y contigo por ser lo bastante idiota para no darte cuenta que la chica por la cual tienen esta dispuesta se moría de ganas por estar contigo.
El chico solo se quedó callado ante las palabras de la pequeña la cual ya tenía unas cuantas lagrimas corriendo por su rostro, tenía razón, fue un idiota al no haberse dado cuenta antes. Todo este asunto no solo lo lastimaba a él, sino a la pequeña, a Serena y en menor medida el mayor de los rubios. ¿Qué podía hacer? Era una de las preguntas que circulaba en la mente de Ash. Si lograba estar con Serena Clemont quedaría herido, tal vez hasta odiándolo, tres ganan de momento, pero uno pierde ¿Hay algo de justo en eso? Claro que no. Tal vez hasta abandonen el grupo los hermanos con el único fin de que el mayor lo superase, ver a la chica que quieres con otro no es sencillo y mucho menos todos los días, Eureka sería la más afectada, ella quiere conocer la región, viajar y aunque su hermano estuviera ahí para ella con lo lastimado que podría estar no le prestaría atención, se encerraría en su propio mundo como si de un muerto viviente se tratare, aquí es donde Eureka pierde. No sonaba nada bien después de todo. Había que repasar el otro panorama pensó Ash. Clemont gana y el pierde, el queda lastimado, pero con el hermano feliz, tal vez los primeros días este con toda su atención puesta en Serena pero con el pasar del tiempo el o Serena se daría cuenta de lo triste que podría estar Eureka, le empezarían a dedicar atención, ambos como si de una familia se tratase, Serena tal vez no sea del todo feliz con Clemont pero con el pasar del tiempo tal vez empiece a quererlo de verdad. Por su lado el quedaría devastado, herido y con ganas de buscar un Celebi para cambiar las cosas, emprendería su viaje solo, sin que nadie lo viera con el único fin de olvidar y tratar de sanar, le dedicaría más tiempo al entrenamiento, tal vez hasta pelearía con más violencia, ganan 3 y vuelve a perder 1, curioso, mismo ciclo, pero con la diferencia de que sería un tres por un largo tiempo.
-Este asunto solo está separando al grupo – hablo con frialdad – fue mi culpa, si no fuera tan distraído nada de esto estaría pasando – la rubia lo miraba con cierto escepticismo.
- ¿Qué propones hacer? – le cuestiono.
¿Qué propones hacer? Sonaba en su mente, él no quería pensar en las consecuencias de lo que estaba a punto de responder, sería egoísta pero después de tanto tiempo viajando la vida le enseño algo, piensa en ti mismo antes que los demás. Frio y egoísta pero justo, después de haber ayudado a cuantísima gente a lo largo de su vida la misma no le había regresado nada, pensaba en los demás antes que en su propia vida y aún no había una maldita liga entre sus palmares, esta vez sería distinto.
- Estar con la persona con la que siempre estuve destinado a estar – respondió con una sonrisa.
- De acuerdo – contesto la pequeña – pero que sea rápido, Serena no es un objeto ¿Sabes – Ash solo asistió reanudaban su caminata?
Nunca había pensado así, sabía que algo no estaba bien dentro de sí ¿Madurez tal vez? No lo sabía y era lo menos importante en este momento, si el pudiera alterar la realidad lo haría ¿no? Así nadie salía perdiendo. "Claro que puedes" respondió una voz dentro de el mismo. Sintió un escalofrió, era la primera vez que le ocurría eso; ¿El amor venía con efectos secundarios? Claro que no, era ignorante en ese tema, pero no tanto. Desde hace unos días sentía una sensación oscura dentro de sí misma, se la había atribuyo a las provocaciones de Clemont pero en esta ocasión fue más allá. "No tengas miedo". Volvió a hablar esa extraña voz. No sabía lo que era, pero se sentía bien… poderoso.
- ¿Sucede algo Ash? – le cuestiono la menor.
- No… Todo está de maravilla.
- Eureka – se escuchó una voz, ambos voltearon. Después de quien sabe cuántos kilometro recorridos al fin se habían topado con el resto de su grupo – me tenías preocupado no te vuelvas a ir así.
- ¿Ahora si te preocupas por mí? – respondió la rubia.
- ¿A qué te refieres? Si siempre me he preocupado por ti.
- Nada importante hermano – hablo Eureka. Clemont solo arqueo la ceja.
- Ash… Te perdiste por un buen rato – hablo Serena – nos tenías preocupados.
- Lo siento, no volverá a pasar – contesto el entrenador.
- Eso espero, estos días parece que se ha hecho costumbre – hablo con una sonrisa su amiga de la infancia. Había captado un objeto que llevaba en sus manos, dudaba si cuestionar o no. Al final cedió - ¿Qué es lo que llevas en las manos?
Se olvidó de ocultar el regalo. "Tonto" era lo que repetía en su cabeza, no era el momento de entregárselo, pero la circunstancias indicaban que era ahora o nunca. Observo a la menor del grupo en busca de auxilio, ella tampoco sabía que hacer.
-Es… - balbuceo Ash.
- ¿Es?... -volvió a cuestionar Serena. Todos se le quedaron observando.
- Es… ¡Miren! Un Latios – respondió Ash señalando al cielo, todos voltearon sin excepción cosa que el aprovecho para salir corriendo de la escena – ¡los veo en el centro Pokemon! – grito lo suficientemente fuerte a sus compañeros para que lo escucharan, estos solo lo observaron con una gota de sudor por tal escena que había protagonizado Ash.
Una vez olvidando aquel acto el grupo se había reunido, no se sentía tanta tensión de momento, eso era buena señal para Serena ya que no quería que sus amigos estuvieran a punto de matarse, recorrieron el lugar con tranquilidad, querían tener un día normal nuevamente, como antes de llegar a esta ciudad. Había un festival de moda en aquella ciudad, el grupo decidió ir y observar. Esa era la razón por la cual la líder de gimnasio no había abierto el gimnasio, era la organizadora de aquel evento. El festival fue un deleite para los ojos de Serena y Eureka las cuales saltaban de la emoción con cualquier prenda nueva que se mostraba, ambos chicos por el contrario estaban un tanto aburridos, después de todo este evento esta echo solo para mujeres.
-Ash – llamo Clemont - ¿Qué planean tú y mi hermana?
- Nada que te importe – respondió Ash. Clemont solo negó con la cabeza.
- Podemos dejar de hacer estas niñerías por un momento – indico el líder de gimnasio – en todo caso tu eres el que vas más atrás de los dos.
- Me dejaría de eso si tu no fueras mal amigo tratando de robarse a mi chica – respondió con los ojos cerrados – además ¿a que te refieres con más atrás?
- ¿Tu chica? Apenas te das cuenta de lo que sientes por ella – respondió el rubio – y a lo que me refiero es que yo al menos tengo un beso en la mejilla de su procedencia.
- Eres un… - hablo enojado nuestro protagonista abalanzándose sobre el líder de gimnasio.
- Tranquilo Ash – se defendió rápidamente mientras evitaba a el entrenador – aquí no, estamos en público.
- Cobarde – comento Ash ya más tranquilo – a este paso no me voy a controlar y te pondré en el sitio en el que mereces.
- ¿Celoso? – cuestiono. Ash solo ignoro su pregunta ya que por más que lo quisiera negar era un hecho de que lo estaba – te daré espacio para que pongas en marcha lo que tienes planeado – Ash le miro sorprendido.
- ¿Por qué? ¿Estás bien? – pregunto.
- Porque hasta ahora yo he tenido mayor protagonismo con ella y ciertamente es injusto, además de que mi hermana por alguna razón tiene fe en ti – respondió secamente.
- Gracias… - Fue lo último que dijo Ash.
El evento termino, había sido de lo más hermoso que habían visto las chicas, después de esto ambas querían ir a comprar la ropa mostrada en aquel festival, lo harían mañana y explotarían al máximo las carteras de sus amigos y las suyas. Era una noche tranquila y callada, había muchas parejas a lo largo del camino haciendo de la noche perfecta para la ocasión. Nuestro protagonista se acercó a la rubia. "distrae a serena mientras yo voy por aquello" Eureka asistió mientras Ash de la manera más discreta se perdió en las sombras tomando otra ruta para ir por aquello que había adquirido en la mañana.
La menor del grupo entablo conversación con Serena haciendo que ella y su hermano quedaran en un determinado parque que Ash y ella habían acordado. Clemont al no ver a Ash por ningún lado entendió que estaba poniendo en marcha lo que fuera que había planeado, lentamente retrocedió hasta desaparecerse, Serena que estaba distraída a tal grado de no notar la ausencia de ambos seguía hablando animosamente sobre la noche de hoy, a la pequeña le había venido bien aquel evento si no, no tendría de qué hablar. Después de un rato Ash llego con aquel objeto que había adquirido en la mañana. Serena notro de inmediato su presencia y a la par de esto era el turno de salir corriendo de la pequeña.
-Bueno chicos hay una hermosa luna y ambos tienen mucho de qué hablar así que… ¡Chao! – Esto último dicho mientras ella corría como si de un Suicune se tratase.
Ambos se quedaron nuevamente solos, ella estaba nerviosa y no sabía el porqué, ayer hablaron con toda tranquilidad, pero ahora era distinto, Ash se veía con otras intenciones además de que tenía aquel objeto que le había avistado en la tarde. Ash por su parte tenía idea de lo que iba a decir sin embargo no podía evitar los nervios.
-Ash… - le llamo Serena con un sonrojo - Qué bonita noche ¿No crees?
- Es perfecta, y se me ocurre como mejorarla – hablo animado el entrenador.
- ¿Cómo? – cuestiono.
- Pasándola juntos – contesto. Serena se sobresaltó, se sonrojo y empezó a balbucear. Ash al ver el estado de su compañera se sorprendió, nunca la había visto así, cuál era la razón era lo que se preguntaba hasta que después de unos segundos también se sobresaltó en el mismo estado que su compañera.
- No… No me refería a eso Serena – hablo Ash nerviosamente – me refería a… Una charla sí, una simple charla.
- Más te vale – hablo apenada Serena – sí no tendría que golpearte por dirigirte de esa manera hacia mí.
- Es en serio Serena – indico Ash mientras tragaba saliva – Esta noche se me es similar a las que hay en Pueblo Paleta, con más iluminación, pero calmada.
- Sí… Pueblo Paleta… Es muy tranquilo por allá.
- A pesar de extrañarlo siempre estoy lejos de el… Debería valorarlo más y darme un tiempo allí.
- Parece buena idea, no hay nada mejor que un poco de paz. Por cierto ¿Ya me dirás que es lo que contiene esa caja?
- Claro – indico Ash. Este le dio la caja a Serena, procedieron a abrirla juntos dentro contenia el ya citado sombrero de paja. Serena tardo en comprender aquel gesto del entrenador y cuando lo entendió unas lágrimas rodaron por sus ojos, era casi igual a aquel sombrero que utilizaba cuando el la rescato, desde ese momento se había enamorado de él. Estaba pasado de moda, pero era suyo y no podía haber tenido un mejor regalo de parte del entrenador, no era el costo si no lo que representaba, la primera vez que ambos se tomaron de la mano.
- Ash… Gracias – hablo con lágrimas y gran sonrisa.
- Yo solo quería darte otro motivo por el cual sonreír ya que tú eres la causa de mis sonrisas… Yo quería ser la causa de las tuyas.
Ash nunca había tenido estos gestos con ella, estaba segura de que esas palabras venían del fondo de su corazón. Al momento Ash se levantó, le ofreció la mano, la levanto de golpe como en aquella ocasión, causando un abrazo entre ambos, la llevo de la mano por todo el lugar deteniéndose en un punto que parecía ser el centro del parque. Empezó a sonar una canción que era conocida por la pelimiel… era su Favorita.
Cause you´re a sky
Cause you´re a sky full of stars
I´m going to give you my heart
Empezaron a bailar, ambos, la noche era la suya, era torpe con sus movimientos, pero eso no le importaba se acostumbró al ritmo de su amiga, estaba feliz, no podía describir lo que sentía en ese momento, como si las estrellas danzaran con ellos. Un cielo lleno de estrellas para los dos.
Cause you´re a sky
Cause you´re a sky full of stars
And cause you light up the path
No podían parar ambos, el olor del otro era exquisito, la joven solo quería abrazar a Ash y no soltarlo nunca, por su parte Ash sentía una felicidad inmensa.
I don´t care
Gon on altear us apart
I don´t care if you do
Cause in a sky
Cause in a sky full of stars
I think I saw you
Quedaba claro… El quería estar con ella, no le importaba si la apartaba o lo partía en dos cada que estaba con Clemont.
Cause you´re a sky
Cause you´re a sky full of stars
I want to die in your arms, arms
Cause you get lighter the more it gets darks
I´m going to give you my heart
And I don´t care
Go on and tear me apart
I don´t care if you do
Cause in a sky
Cause in a sky full of stars
I think I see you
I think I see you
Era magia, lo que sentía por él, era un tonto pero era su tonto, magia solo podía ser eso, verdad era lo que era… Magia cuando ambos estaban juntos.
Because you´re a sky
You´re a sky full of stars
Such a heavenly view
It´s such a heavenly view
Las estrellas brillaban esta noche para ellos, el cielo se rendía ante el amor de uno por el otro. Ambos se miraron por un momento, sentían esa conexión otra vez, su magia. Los minutos se convirtieron en segundo y como sí de un relámpago se tratase ambos sentían la necesidad de estar unidos, acercaron sus labios, están tan cerca… Aún no es la hora.
Su momento fue interrumpido Ash fue llevado hacia atrás de parte de una chica la cual tenía sus manos en los ojos de nuestro protagonista, Serena estaba de lo más molesta, por su parte la chica le susurraba algo al oído de Ash.
- ¡Dawn! – exclamo Ash. La peliazul lo soltó al momento de escuchar su respuesta – ¿cómo crees que podía olvidar esa voz?
- Me alegro mucho, una cosa es hablar por un monitor y otra por enfrente – comento mientras abrazaba por detrás a Ash. ¿Hablar? Se cuestionaba Serena.
- Yo también me alegro de tenerte aquí, pero… Algo tarde ¿No? – Cuestiono Ash.
- Más vale tarde que nunca – respondió. Ash volteo a su lado olvidando por completo que tenía a Serena enfrente de el – además estuve viendo a gente para lo de tu fiesta.
- ¿Fiesta? – pregunto Ash pensativo – es cierto pronto será mi cumpleaños – recordó Ash mientras a Dawn se le salía una gota de sudor.
- Ay Ash, tu eres el único al que se olvida su cumpleaños – comento mientras sacaba unas cosas de su bolso – por suerte yo y unas amigas nos encargamos de organizarla por ti – dicho esto le mostro una de las invitaciones.
- ¿En serio? Gracias – comento alegremente – pero ¿Amigas? ¿A qué te refieres?
- Ya lo descubrirás – contesto maliciosamente la peliazul.
- Espero que no sea nada malo – comento nerviosamente Ash – por cierto, acabo de recordar algo.
- ¿Qué?
- Aún no te presento a una amiga – respondió mientras se daba la vuelta – su nombre es Sere…
- ¿Sere? ¿La chica de hace rato? – cuestiono – ya tiene un rato que se fue, ¿Interrumpí algo? – por supuesto ella sabia que sí.
- No nada – mintió Ash – Ya te la presentare después, en fin, ¿nos vamos?
- Claro – respondió la coordinadora.
- Genial – Dicho esto ambos emprendieron camino – a todo esto ¿Dónde te hospedas?
- Ay Ash, siempre tan olvidadizo jaja.
-w-
En la región de Hoen muy lejos de los anteriores acontecimientos, además de muy adentro de la misma en una base secreta…
- ¡Niña!
- ¡Salvaje!
- ¡Venga ya Ruby! Deja de ser tan niña y vámonos- gritaba Saphire mientras jalaba de la pierna a Ruby mientras este se agarraba de un tronco con una fuerza de quien sabe dónde saco.
- No iré, ya lo he dicho y lo seguiré diciendo, no me voy a ensuciar yo y mis hermosos pokemons – gritaba Ruby – además quien se creen ellos que son para venir aquí después de 5 años a sacarnos de nuestro escondite.
- Nuestros amigos – exclamaba – además es de gran urgencia por algo Red está aquí.
- Me vale – gritaba aún más fuerte.
- Estos dos nunca cambiaban – hablo con fastidio Green mientras veía la escena – gracias por indicarnos donde estaban Esmerald.
- De que – comentaba Esmerald a la par que tomaba un jugo – ya no he vivido emociones desde hace mucho tiempo, lo difícil será convencer a Ruby pero al final valdrá la pena.
- Y sí que la valdrá chico raro- exclamaba Gold mientras le daba un golpe en la espalda a Esmerald haciendo que escupiera el jugo.
Por su parte los demás Dex Holders platicaban animadamente, la base secreta de Ruby, Saphire y Esmerald era re confortable, tenían que haber venido a vivir aquí. Sin embargo, Red estaba solo, sin nadie con quien hablar, Green se le acerco por lastima a su ¿mejor amigo?
- ¿Porque tan solo Red? – cuestiono el de ojos verdes.
- Bueno, los demás aún no están del todo bien con mi presencia después de abandonarlos – respondió.
- Claro que no, yo tampoco lo estoy sin embrago me acerque por lastima.
- Que cruel eres – comento el de ojos rojos – esa chica… Lyra ¿Me odia?
- ¿Por qué lo preguntas?
- Desde que llegue aquí no me ha dirigido ni la mirada y mucho menos la palabra, además se por parte de las tantas cosas que se le salen a Gold que ella no quería venir.
- Bueno, tiene sus razones, era la nueva Holder de Johto, quería que el mundo le tuviera confianza y ser su heroína, sin embargo vino la gran guerra, tu matando todo lo que se te cruzaba… Incluyendo a sus padres, hiciste que todos nos odiaran y se tuvo que esconder ¿Quién no te odiaría?
- ¿Tu? – cuestiono divertido Red.
- No abuses de mi paciencia contigo – indico Green serio – pero sí, soy el único que te soporta.
- ¡Y así fue como conquiste a la súper seria! – grito Gold ganándose la atención de los dos primeros Holders. Gold había relatado como fue que Crys tuviera falta de conciencia y aceptara ser su novia, todos reían (menos dos de los Holders de Hoen que seguían a lo suyo) mientras una muy apenada Crystal estaba proporcionándole una patada a su novio.
- Ruby, ya suéltate – hablaba una cada vez más enojada Saphire.
- No voy a ir, deja de lastimar mi hermoso pie, me estas ensuciando Saphire – se defendió Ruby.
- ¡Niña!
- ¡Salvaje!
- ¿Cuánto tiempo más van a seguir así esos tortolos? - cuestiono Blue.
- Conociendo al chico cursi tal vez hasta la mañana – hablo Gold.
- Parecen un matrimonio – hablo Crystal con una gota en la cabeza – Por cierto, Rald… ¿Ya lo son?
- ¿Ruby y Saphire? Claro que no, cada que Saphire saca un tema de la isla espejismo Ruby cambia de tema, así ha sido por 5 años… Lo que tengo que soportar – suspiro el más chaparro del grupo.
- Yo creo que son tiernos – indico Lyra.
- A ti todo te parece tierno – contesto el de ojos plateados – hasta yo…
- En fin, hay que dormir… Yo pido la cama de Ruby – exclamo Blue.
- ¿Quién eres tú para auto invitarte a dormir y pedir la cama más grande? – le cuestiono Green.
- Blue y tu novia querido – respondió mientras giñaba el ojo.
- Sera una noche larga Green, estoy contigo dejemos que el hermano de Red destruya el mundo – hablo Silver.
- Siempre tan negativos los dos – hablo Lyra mientras seguía a Blue – que tiernos son, en fin, será mejor hacerle caso a Blue.
Todos los Holders dudaron al principio, pero después de un tiempo y al ver que Ruby y Saph no pararían decidieron hacerles caso.
Y vale, una vez más termine un capitulo bastante largo, espero que les guste y no me odien por lo de Serena jaja. Gracias de corazón por leer este fic. ¿Reviews?
