Dentro de dos horas empiezo de nuevo la secu! Yay! Esta es mi ultima expresion de libertad, antes de encarcelarme al estudio xD
Quimérica Realidad
Parte VII
La mujer de cabellos castaños que se le hacía familiar llora frente a una tumba. Temari se le acerca en silencio y la mira, llora desconsoladamente junto a los mimembros de la familia del fallecido. Una nube negra se forma sobre sus cabezas y no tarda para que empiece a llover.
-No...- solloza la mujer sin darse cuenta de la lluvia, arrodillada frente a la tumba, desconsolada- No puede ser... ¿Por qué? ¿Por qué me lo sacaron?... No puede doler tanto...-
Temari se acerca a ella y se queda a su lado hasta que ésta la note. Al suceder, la mujer la mira y desvia su mirada
-Supongo que vendrás a decirme que ahora sé lo que se siente...- musita
La rubia la observa y no dice nada. Simplemente en gesto de afecto, la abraza intentando consolarla. La mujer castaña se deja abrazar y balbucea cuánto lo extraña. No le importa que la lluvia la empape toda.
Por otro lado, con la astucia característica de los ninjas, el grupo se infiltró exítosamente dentro de lo que sería la "base" del enemigo.
-Sepárense y búsquen el pergamino y la joya, no creo que las hayan puesto en la misma habitación.-habló Shikamaru.- No sabemos con cuánto tiempo contamos y no es conveniente demorarnos demasiado.-
Los demás asintieron y a partir de ahí tomaron caminos diferentes.
Está en lungar distinto. Ya no es lo que cree que es Konoha. Reconoce el lugar como su hogar, su aldea. Camina con cautela, ya que ningún ruido se oía a kilómetros de distancia.
Pronto siente que la caminata se le ha hecho demasiado larga y empieza a desesperarse por no hallar a nadie.
Llega a una pequeña fuente y decide descansar allí, aprovechando que hay varios árboles, en cuya sombra puede recostarse.
Y en medio de la quietud...Escucha como alguien canta.
Ella mira para todos lados, buscando el lugar de procedencia de dicha voz. No lo halla y se frusta, no obstante, la voz se hace oír de nuevo, esta vez, caminando hacia donde estaba la rubia.
Ella ahora puede admirarla, la voz es de una joven mujer, muy similar a Kyone, puede ser un pariente de ella, o quizás ella misma un poco mayor, ya no sabe distinguir. La mujer la mira y parece quedarse perpleja, interrumpiendo su canto.
-¿No deberías estar en Konoha?- inquiere. Temari no responde, la mujer suspira y no le da importancia.- Siento que tengas que ver lo que ves... no es la intención de nadie encontrarse con un paisaje tan solitario.-
-¿Qué pasó?-pregunta con voz temblorosa.
-El Kazekage no ha gozado de buena salud, a causa de lo sucedido con sus hermanos...-
Temari frunce el ceño y no se abstiene a preguntar, temiendo de una repuesta peor.
Kyone no encontraba a la rubia por ningún lado del que revisaba y estaba comenzando a perder la paciencia. Aquella casa abandonada que estaban usando como base a penas la conocía y menos que menos conocía a la rubia.
- Kankuro se enojará mucho si algo le llega a pasar a ella.-explicó al gorrión que estaba en su hombro.-No, no conozco a Temari-san, no sé nada de ella salvo que es hermana de Kankuro...-
Se detuvo en medio del pasillo y esperó a escuchar algo, no obstante, no hubo nada.
-Sería mejor si estuviese gritando...-masculló mientras seguía su camino, el gorrión pió varias veces.-... No quise decir eso, yo sólo me refería a que...- estaba explicándose cuando un ruido le llamó la atención.
Sin expresar algo en concreto, sacó un kunai y comenzó a caminar lentamente hacia donde había provenido el ruido. Parpadeaba más veces de lo normal y varias veces se detuvo por breves segundos.
¿Qué estaba sucediendo? No esta entendiendo nada, Absolutamente nada. Primero en un lugar, luego en otro... y ahora ahí.
Ahora esta de nuevo con él, tal y cual son ahora. Están en el jardín de aquella casa. Son los sucesos que vivió hace dos días. Temari se estremece al recordar. Siente un gran escalofrío cuando el viento sopla, provocándole también frío.
El castaño esta allí, a pocos pasos, mirándola en silencio. Sólo las cigarras se oyen en aquel momento.
Él calla y por unos momentos el ruido de ellas es lo único que se oye.
-...Temari...- la llama. Ella mantiene el silencio por sorpresa.-¿Por qué?-
Hay momentos de silencio y Temari empieza a temblar notoriamente, sorprendiendo a Shikamaru.
-¿Temari?-pregunta mientras, en vez de alejarse, se acerca más.-¿Qué sucede?-
Al acercarse lo suficiente como para poder verla, la nota llorando. Shikamaru se queda en el molde, no sabe como reaccionar, nunca vio a la chica de esa manera.
-Hay algo raro aquí...- expresó Kankuro con desconfianza. Shikamaru no dudó al darle la razón.
-¡Shika!- la voz de Ino a través de comunicador.-¡Shika!-
-¿Qué sucede?- preguntó Shikamaru. Ino no se oía bien.
-¡No se han ido todos! ¡Esto ha sido una trampa!- gritó casi aturdiéndolo.
-¿Qué?-alcanzó a reaccionar Kankuro antes que Nara diera la orden de salir de allí.
No obstante, al dar media vuelta y dar menos de un paso, de la nada e imprevistamente, varios hombres aparecen bloqueándole el paso.
En lo único que llegó a pensar era en la salud de ella.
-Ehm...-emite algo confuso sentándose al lado de ella y por un largo momento, no se atreve a decir nada.
Cuando estaba por hablar, ellase adelanta.
-¿Por qué? ¿Por qué estoy acá? ¿Todo esto...? ¿Todo esto es uina ilusión o es algo que de verdad esta sucediéndome?- dice llorando.- Ya no sé... No estoy segura de nada de lo que esta sucediendo alrededor mío es cierto...-
Ya no esta segura de nada... para ella ocultar ya el temor que tiene, aquella inseguridad de no estar en donde debe estar, de creer que todo lo que vivió hasta el momento no es más que una horrorosa farsa. Algo quimérico... Inventado por alguien, quizá ella misma, quizá por otro, para no tener que enfrentar una realidad mucho peor.
Todas esas misiones, todas esas experiencias vividas en los últimos tiempos...eran parte de una falsa realidad... Ya no le importa nada...
Unos brazos la envuelven con suavidad, tiemblan un poco, algo inseguros, pero aún así la abraza y recarga su cabeza en el hombro de ella con delicadeza.
-No puedo decirte mucho acerca de lo que te sucede... aún no lo sabemos... pero te pongas así...-
-Pero...-balbucea ella girando su cabeza para verlo.
-No puedo verte así, Temari ¿No lo puedes entender?... Yo no puedo...No quiero verte mal... nunca.-
-...- ante aquella confesión el rostro de la rubia se tiñe de rojo
-Empiezo a extrañar a aquella que era fuerte, orgullosa y hasta un poco fría...- musita en voz baja y quizá poco seguro de lo que dice, pero aún así lo dice.- Quiero que vuelvas a ser quien eras... Y te conozco, sé lo buena que eres en cada misión, que siempre has dado lo mejor de tu persona... pero no quiero arriesgarme a perderte...-
-Shika...- logra balbucear Temari.- Shikamaru...- una lágrima recorre con suavidad la mejilla de ella.-Yo... yo te vi morir... siempre te veo morir... en todos mis sueños... y no quiero que eso pase, porque siempre me siento peor... siento que algo se desgarra dentro de mí todo el tiempo, una herida que nunca sana...- susurra, tomando por sorpresa al castaño, quien tarda en asimilar esas palabras, no obstante la abraza más.
-Nunca dejaré que me maten...- le aseguró.- Te lo prometo...-
Ella asiente, queriendo creer esas palabras y una frágil sonrisa se forma en su rostro.
-¿Sabes...?-comenzó a decir ella, sintiendose segura. Él hizo ademán de escucharla y cuando ella estaba por hablar, un ruido desequilibró la situación. De pronto, se sintió en un ir y venir. Por momentos veía la habitación en donde estaba, por otros, esa noche estrellada que en algún momento pudo ser su realidad.
Un gran estruendo se escuchó a las afueras de la casa. Kyone observó el lugar, estaba en el living, de nuevo y frente a ella, un herido Shino estaba de pie, jadeando.
-¿Qué sucede?- preguntó ella sin mirarlo directamente, a pesar de que su mirada estaba fijamente en él.
-Es... una trampa...- respondió él.
Otro estruendo sacudió esta vez las paredes, Kyone miró hacia donde parecía provenir el ruido y volvió aturdida a Shino.
-Hay que hacer algo...-musitó ella.-Hay que buscar a Temari y hay que decirle a los demás que regresen...-´
-Yo me encargo de Temari.- aseguró Shino poniendo en movimiento a sus insectos.
Espero que les allá gustado, si es así, me alegro por ustedes.
Si no, Ajo y Agua.
No vivo para complacer a nadie.
-Ashiba
