Capítulo 10: ¿Quién soy sin ti?
Disclaimer. Pokemon no me pertenece a mí, sino a Satoshi Tajiri.
Amor celos y otros sentimientos
Capítulo 10: ¿Quién soy yo sin ti?
Ataques iban y venían de ambas direcciones, una batalla pokemon se libraba en estos instantes la cual era muy distinta a las que solían ocurrir, en ambos bandos nadie daba la batalla por perdida, por el lado de un bando, su orgullo se los impedía y por esa razón le exigían al máximo a sus compañeros de batalla. Del otro lado el bando de los dex holders se les veía serios, pero no tan presionados como sus oponentes.
-Me esperaba un poco más de resistencia de su parte – hablo Green mientras le daba una que otra orden a su Charizard.
- No eres el único, estoy ciertamente decepcionado, creí que al menos harían que me emocionara – contesto Gold arrogante – aunque al menos tu hermano combate decente.
- Se supone que con el poder debería haber mejorado, no lo entiendo – indicaba dudoso Red mientras le daba órdenes a Lax.
- Pues creo que tiene más control que tu Red, vaya, hasta que te supera en algo – le molesto Blue. Red simplemente la ignoro a la que este suspiro – en fin, ¿Alguna idea para terminar con esto rápido Red? Se supone que eres el peleador así que rápido porque estoy cansada del viaje – finalizo Blue sin embargo debido a que le prestaba más atención a su charla con Red un ataque del Pikachu de Ash se dirigía con total rapidez hacia su Blasty sin embargo fue interceptado por el Charizard de Green.
- Deja de hablar tanto y pon más atención al combate – le regaño el de ojos verdes.
- Green querido no te preocupes, no nos hacen ni cosquillas – volvió a hablar Blue con el afán de molestar a su pareja a lo que este chasqueo la lengua y le respondió con su habitual "chica ruidosa".
- Me siento ofendido con el hecho de que le den la pokedex a cualquiera, antes debías ser de confianza y demostrar que valías para tenerla – hablo Gold.
- Bueno, complete todos los datos de la misma y debido a que nos consideraban falsos héroes el profesor debió de autorizar eso para emendar nuestros errores – contesto Crystal mientras ayudaba a el Togetaro de Gold con su Mega. Ruby era el más callado.
- "Y pensar que ahora eres el orgullo de nuestro padre" – pensaba para sus adentros el chico de Hoenn – "no eres como yo, a pesar de que nos dedicamos a lo mismo era más débil. No mereces llamarte hija de Norman".
- ¿Todo bien Ruby? – le cuestiono Crystal. Ruby solo le dirigió una mirada de enojo cosa que asusto a la chida de coletas debido a que rara la vez que utilizaba en ese tipo de expresiones faciales – lo tomare como un no me molestes.
- Perdón, es solo que Norman no ha sido duro con ella como lo fue conmigo, después de la guerra me desterró, según el como una prueba para ver si de verdad estaba hecho para este mundo. Después de unos años ella nació y Norman me ofreció volver, por supuesto nunca volví y tal parece que es más blando que antes.
- Entiendo… Tal vez tuvo buenas razones para hacerlo, sé que tu padre era duro contigo, pero es porque te quería.
- No es el momento de hablar sobre Norman y su rara forma de quererme.
La batalla continua, pero no duro mucho más o al menos eso creían debido a que el grupo original de Kanto realizo un ataque cordinado cosa que dejo fuera de combate a la mayoría de pokemones rivales a excepción del Pikachu de Ash cosa que sorprendió al grupo de Dex Holders debido a que no creyeron que fuera posible que alguien pudiera resistir tanto castigo de su parte.
-Ese Pikachu… Claro, tenía que ser, debemos de derrotarle antes de que empiece a utilizar su poder a favor del ratón – hablo serio Red – Yellow sé que no tiene mucho que utilizaste el virdian mid pero necesito que lo vuelvas a ocupar para acabar con esto rápido – la rubia solo asistió.
- Voy a terminar más cansada, no lo desperdicien – hablo Yellow mientas empezaba a utilizar su poder – Chuchu… -la llamo cansada – obedece las ordenes de Red – la pequeña Pokemon ratón asistió.
- De acuerdo… Chuchu, sube a Lax – ordeno el ex campeón – solo tenemos una oportunidad, Gold, Ruby cúbranos.
- Red… Es solo un Pikachu, no creo que necesites tanta protección – hablo Ruby indiferente.
- Oye, si Red se refiere a ese Pokemon que crie antes de desaparecer, me ofende saber que no sabes que a ese Pikachu lo críe cuando era un huevo – recrimino ofendido Gold.
- ¿Cómo? – cuestiono dudoso Ruby.
- Ese Pikachu es hijo de Pika y Chuchu, hermano de Pitaro y ciertamente muy poderoso, saco lo mejor de los padres, además de que tuvo una perfecta crianza gracias a mí, aunque no salió como yo debido a que lo entregue al profesor antes de que naciera.
- No sabía que Ash lo tuviera… El profesor fue de las pocas personas a las que no le altere los recuerdos y supongo que se lo dio como una forma de que yo estuviera con el sin que lo supiera.
- Después te nos pones sentimental, ahora hay que atacar – regaño Green – Blue, ataque definitivo – la castaña asistió.
Ya había pasado un tiempo desde que la batalla entre Ash y sus amigos contra los Holders había concluido, teniendo como ganadores a estos últimos que después de cobrar por la aplastante derrota que le habían proporcionado al grupo del hermano de Red, decidieron buscar un lugar para hospedarse y dejar descansar a Yellow mientras Red se encaraba De Ash, se les veía muy calmados a excepción del chico de ojos rojos que presentia que algo malo estaba por ocurrir.
Por el contrario, el grupo de Ash se veía decepcionado de sí mismo y el aspirante a campeón de Kanto incluso estaba molesto, pues se había tragado sus palabras y fue derrotado de una manera humillante, quiso utilizar su poder, pero por alguna extraña razón que él no comprendía no pudo utilizarlo, además de que el chico de ojos rojos lo veía de una manera fría y calculadora y eso ciertamente le asustaba.
- ¡Son unos mediocres! – gritaba Ash señalando a sus compañeros después de que el grupo que los había derrotado ya no estaba a la vista, no quería que lo viera con el orgullo tan dañado - ¡Unos inútiles! De no ser por mi hubiera sido peor la derrota.
- Ash ciertamente tenían un nivel superior al nuestro, perdonanos trataremos de mejorar y… - se trataba de disculpar Misty sin embargo fue interrumpida por el entrenador.
- ¡Más les vale que así sea! No pienso aceptar volver a perder de esa forma.
- Ash… Eran muy fuertes, incluso se podría decir que tenían un nivel superior al de la campeona de Kalos – hablo serio Citron – no fue la culpa de nadie, simplemente eran más fuertes que nosotros.
- Nadie es más fuerte que yo – hablo arrogante Ash mientras se acercaba a el rubio – soy el mejor y solo eso – dicho esto sujeto a Clemont del cuello y lo levanto – no vuelvas a decir que alguien es más fuerte que yo.
- ¡Ash! - Le regaño Serena mientras se acercaba y empujaba a el entrenador – Suéltalo, no es la culpa de nadie esta derrota, y actuar como un idiota no te va a ayudar a derrotarlos – finalizando dedicándole una mirada de enojo, triste y de decepción cosa que inmuto a Ash.
- Me das miedo… - hablaba tímidamente la pequeña Eureka mientras veía con los ojos llorosos la escena – no te quiero volver a ver - dicho esto salió corriendo.
- Estarás feliz – le recrimino Serena mientras ayudaba a incorporarse a Clemont – recuérdame como la mejor opción que dejaste ir.
- No los necesito – trataba de sonar indiferente indiferente el entrenador de Pueblo Paleta mientras observaba como sus amigos se retiraban – antes de que te vayas Clemont… Espero que asistas a lo que te comente – el rubio le miro dudoso y de manera seria y con una mirada de enojo asistió.
- No entiendo su afán de llevarte la contraria – comentaba Iris – son tan infantiles para no darse cuenta que perdimos por nuestra culpa y no la tuya, fuimos muy débiles.
- Sí todos tuvieran mi nivel probablemente hubiéramos ganado – comentaba Ash mientras salía del lugar, sin embargo, en la salida se encontró con Cilan, Brock y Tracey a los cuales se les veía molestos – Hasta que por fin aparecen.
- Tenemos que hablar – indico serio el mayor del grupo.
- Que sea rápido, ya tuve suficiente con el sermón de Valeria de la mañana – indicaba Ash mientras proseguía con su camino.
- Gary tu viste lo que sucedió junto con nosotros, será mejor que también vengas a hablar sobre esta situación – le hablo Tracey mientras junto con Cilan se acercaban a el chico antes mencionado.
- Yo solo vi que Ash hacia su trabajo y le hizo ver lo débil que era, no hay nada de malo en eso – indicaba indiferente, los chicos retrocedieron un poco debido a la actitud del investigador pokemon.
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Una vez afuera Ash, Tracey, Cilan y Brock decidieron conversar con el entrenador para tratar el asunto debido a lo acontecido esta mañana en el gimnasio, sin embargo, para Ash fue más de los mismo, "no está bien" "por qué estas actuando así" "tendrás que disculparte" y de más cosas, ciertamente estaba harto de oír más de lo mismo así que luego de que lo regañaran les dedico un chasquido de lengua seguido de un "me voy de aquí, no me molesten".
Caminaba sin rumbo fijo, desde que tenía este poder no se había sentido tan bien, salvo por lo que ocurrió hace unos momentos con Serena.
- "Recuérdame como la mejor opción que dejaste ir" – sonaba en su cabeza una y otra vez – "esa mirada que me dedico… sus palabras, me dolió".
Trataba de no pensar en su compañera, pero le era imposible, tenía el objetivo de estar con ella, era la razón principal por la que se dejó consumir por el odio hacia el líder de gimnasio, pero luego le quiso devolver lo que ella le hizo sentir esa noche y ahora se sentía culpable. Sigo su camino hasta que, sin darse cuenta había salido de la ciudad,
-No lo entiendo, puedo tenerlo todo, no hay nadie que se me pueda comparar – habla Ash mientras se sentaba en el verde pasto – soy invencible, puedo alterar la realidad y ser así como tener lo que yo quiera – trataba de entender el porqué de su estado, reflexionando, repitiendo una y otra vez esa frase que le había dedicado su amiga de la infancia – que quiso decir… ¿Ya no la volveré a ver? ¿Ya no sentirá lo mismo que yo siento por ella? – pensaba y se cuestionaba con la mirada perdida en el horizonte.
No podía tener claras las cosas, por más que trataba de entender el estado de sus sentimientos no llegaba a nada, Serena era la única chica con la que había sentido algo especial, tenía una conexión desde el pasado. Pasando el tiempo utilizo a los Unown para crear una chica idéntica a la chica de Kalos.
-Serena… - comentaba Ash mientras se acercaba a la copia de su amiga. La chica se acercó a él y lo beso. Trataba de disfrutar la situación, pero se le era imposible.
- "No es ella" – pensaba para sus adentros - ¡No eres ella! – gritaba furioso mientras se separaba de la copia y de un momento a otro les ordeno a los Unow que desaparecieran a la copia de la chica. Podía tener el mundo, podía tener a todas las chicas que él quisiera, pero no a Serena, nadie lo hacía sentir como ella, podía tratar de recrearla, pero esta vez, por más amo de la realidad que fuera, no podía evitar saber que no era más que una simple copia de la chica que una vez lo quiso.
Perdido en sus pensamientos decidió acostarse, quería hablar de esta situación con alguien, pero quien, sus ex compañeras no lo ayudarían, solo estaba él y nadie más, por primera vez en mucho tiempo estaba solo, y él era el culpable.
- "¿Quién soy yo?" – se cuestionó en sus adentros – "¿Quién soy yo sin ti?" – una vez más aquella frase se hizo presente en su cabeza – recuérdame como la mejor opción que dejaste ir – repitió al mismo tiempo que sus pensamientos – te necesito Serena… Te necesito más de lo que a tu a mí.
Consternado se levantó de golpe de su sitio de reposo, sentado se repetía a sí mismo su necesidad en esos momentos, la extrañaba, ella era lo único que quería… Sin embargo, tenía una pareja y desde que estaba con aquella persona él y ella se habían distanciado – has hecho que ella me odie – en ese momento sintió un mar de emociones recorrerlo, amor por Serena, Celos por Clemont, y otros sentimientos.
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- Esperaba más que unos simples entrenadores amateurs – comentaba con los brazos cruzados en su espalda Gold mientras Green habría una de las habitaciones que habían contratado para su estadía en Kalos – parece que solo venimos a hacer turismo.
- No estés tan confiado – le regaño Red el cual cargaba a Yellow, todos los holders ingresaron una vez Green abrió la puerta – recuerda como me puse yo luego de que libere por completo aquel poder, además tu más que nadie sabe lo peligroso que puede ser – Gold solo suspiro mientras cerraba sus ojos, ciertamente ese episodio de su vida en el Monte Plateado no lo olvidaría con facilidad.
- Pero eras tú Red – le respondió el de ojos ámbar – este chico ni siquiera ha ganado una liga.
- No lo subestimes, aún no ha explotado por lo cual debemos de estar agradecidos – comentaba mientras colocaba a la rubia en la cama de la habitación – descansa bien Yellow… Te quiero – le susurro y en la oración final le deposito un dulce beso en la mejilla.
- Aww Red – suspiro Blue mientras se acercaba al chico de ojos rojos – si no la hubieras abandonado serían una gran pareja.
- Quiero arreglar las cosas con ella – comento Red mientras se sentaba al lado de la entrenadora del bosque verde, Blue le miro con lastima – Todo lo que hice fue por ella, no podía permitirme un mundo sin Yellow, no podía perdonarme lastimarla, no era yo aquel que estaba destruyendo el mundo y podía cometer cualquier tipo de locura, ya sea hacerle un daño irreparable a ella o a cualquiera de ustedes.
- Chicos – comenta Gold – yo entiendo por qué Red se fue de un momento a otro, no lo perdone, pero lo comprendo, y lo que yo comprendí es que lo hizo por nuestro bien. Y si no lo perdono aún es porque quería que lo hiciéramos todos juntos (perdonarlo).
- Vaya, veo que si piensas Gold – le molesto Ruby, el de Pueblo Primavera rodo los ojos – gracias a Gold y a que me conto lo que sucedió con él y Red hace ya algún tiempo también llegue a entender las razones de Red para desaparecer de un momento a otro, pero en mi caso más allá de entender lo perdone, si le hubiera hecho daño a Saphire o algo aún peor yo no sé dónde estaría en estos momentos – Blue y Green se limitaron a verse entre sí confundidos.
- Lo que Gold y Ruby tratan de decir es que llego el momento de perdonarlo – indico Crystal mientras abrazaba a Gold por detrás – si no fuera porque para ese entonces ya había aprendido a controlar sus poderes habría perdido a Gold. Y los controlo debido a que se alejó de nosotros.
- Sacrifique muchas cosas con ustedes, su amistad, su confianza… A Yellow. Los abandone cuando necesitaban más que nunca un líder, pero todo con el único objetivo de que ustedes tuvieran un nuevo amanecer.
- El cual estaba lleno de gente que nos odiaba – indico Blue de brazos cruzados.
- Lo sé, pero en cuanto logre controlar parte de esta maldición que me toque llevar la utilice para que el mundo nos olvidara, salvo los profesores y padres.
- De toda la gente que conozco y me alegro y alegre de conocer tu eres la que más desprecio acumulo de mi parte – comento secamente Green mientras se acercaba a Red – hasta ahora – le ofreció la mano – te extrañe… Hermano.
- Aww y yo que creí que solo yo podía poner a Green así – hablo Blue con los ojos brillosos. El resto de su equipo le dedicaron una mirada con cierta molestia – arruine el momento ¿Verdad?
- Porque no me sorprende… - comento entre dientes Green.
- No te pongas así Green, vena que hay que abrazar todos a Red – indico Blue mientras tomaba a cada uno de los miembros.
- Eso quiere decir que…
- Te perdonamos Red – le interrumpió la castaña – creo que hablo por cada uno de los miembros de esta habitación que están aquí presentes – señalando a el resto de Dex Holders que en ese momento los acompañaban mientras.
Todos los Dex Holders se acercaron a abrazar al chico de ojos rojos, salvo la pequeña Yellow por obvias razones.
-Gracias chicos…
Pasado el momento emocional en el grupo de los Dex Holders, Crystal se dispuso a armar un pequeño "cuartel" en la habitación, lamentablemente no era más que unas cuantas computadoras y comunicadores.
-Crystal – le llamo Gold – no tienes nada que hacer ¿Verdad?
- En realidad sí Gold, trato de entrar al sistema de seguridad de la ciudad para poder monitorearla – Gold se sentó a su lado a observar la pantalla de la computadora, tenía muchos números y códigos en script cosa que el de ojos ámbar no entendía – el que al parecer no tiene nada que hacer eres tú.
- Bueno, esperaba más acción para este momento y volver a ser un héroe, pero como te dije fue muy decepcionante.
- Y así es mejor, es un milagro que aún no haya vidas perdidas considerando lo destructivo que puede ser el poder Unown. Red no tarda en partir con Green a buscar a su hermano porque no vas con ellos – comentaba la chica de coletas mientras seguía con su trabajo, su novio solo suspiro.
- No creo que sea el mejor para negociar, más bien prefiero combatir, la diplomacia no es lo mío y tal vez arruine la poca posibilidad de evitar que su hermano se vuelva loco.
- Tienes razón… Aterrador esto no se ve todos los días – comento divertida Crystal.
- ¡Oye! – trato de reclamar, pero no pudo debido a que su novia le habia dado un dulce beso en los labios – reconozco que sabes evitar que reclame por cosas como esas
- Bueno te conozco desde hace ya algún tiempo – comentaba nuevamente centrada en su trabajo. Al poco rato se escuchó un pitido proveniente de la computadora - ¡Entre!
- ¿Esto es legal? – le cuestiono su pareja.
- No… Pero según lo que yo recuerdo aún somos criminales. Al menos desde nuestro punto de vista – debido al ruido que causo la computadora Green, Blue y Red se acercaron a la escena.
- Eres increíble Crystal – comentaba Red mientras veía desde la perspectiva de las cámaras todos los rincones de la ciudad.
- ¡Que esperabas Red! Es mi chica – hablo orgulloso Gold. Crystal se sonrojo por el comentario del chico de pueblo primavera.
- Bueno, era lo menos que podía hacer, Red puede rastrear a su hermano, pero utiliza su poder y si llega un momento en el que Ash lo detecte y corramos riesgo de que nos descubra podemos utilizar esto para encontrarlo sin recurrir a Red, además de que así podemos saber qué es lo que hace él y sus amigos.
- Brillante, el abuelo no se equivocó contigo – alababa Green.
- Con ninguno cariño – comentaba Blue – contacta a Silver y a los demás, ya deben de estar en Unova con Black y White – le ordeno a Crystal – si esto se llega a descontrolar quiero que Silver tenga a su disposición su ejército del Team Rockect. Iré con Ruby a analizar el campo de batalla y ver sus cualidades donde podemos apoyarnos y cuáles son los mejores lugares para combatir.
-Blue… Ambos sabemos que solo iras de compras con el chico cursi - comento Gold. Blue le dedico una mirada asesina. Green suspiro, sabía que ella nunca cambiaria y teniendo de influencia a alguien como Ruby iba a ser inevitable que saliera de compras.
- ¿Y Yellow? – le cuestiono el mayor de los pequeños Oak.
- Gold la puede cuidar.
- No soy niñero.
- Pues tal parece que en esta ocasión será para lo único que sirvas, además tendrás a Crystal de compañía en esta habitación que va a estar solo para los dos, al menos hasta que Yellow despierte lo cual va a tardar bastante – esto último lo dijo de manera picara mientras le guiñaba el ojo.
- ¡Blue! – exclamo avergonzada la capturadora.
- No te pongas así Crys yo solo decía, además no creo que hagan nada malo… – se defendía la castaña debido a la actitud de su amiga - ¿O sí?
- ¡Blue! – nuevamente Crystal. La castaña solo rio debido a la actitud de Crystal, luego de un rato Ruby entro en escena y acompañado del trio de Kanto salieron de la habitación y posteriormente del hotel.
- Esa Blue… Como se atreve, hay cosas por hacer y… - no pudo terminar debido a que a su cabeza venían imágenes de Gold y ella haciendo eso - ¡No! No, debo de trabajar, no es momento de hacer algo así.
- Sabes que sigo aquí ¿Verdad? – comentaba un ofendido Gold debido a que por el rojo de su rostro y la manera en que grito sabía lo que había pensado.
- No es el momento Gold… Cuando terminemos todo este asunto tal vez.
- Bueno, creí que lo decías porque lo hago mal.
- No… Claro que no, pero no es prioridad.
- ¿Entonces lo hago bien o excelente?
- ¡Idiota! – exclamaba Crys toda roja mientras le proporcionaba una patada.
- No era necesaria la patada – comento un adolorido Gold – pero mi orgullo como hombre esta restaurado.
Luego de aquella escena Gold fue a ver que Yellow estuviera bien, ya que el usar tanto su virdian mid le hacía dormir inquieta. Crystal por su parte trataba de comunicarse con Silver sin resultado alguno ya que por más que insistía no contestaba, dejo de tratar de comunicar a el de ojos plateados y recordó que podía comunicarse con Black a través de su aparato del cual el nombre olvido. Para su suerte si contesto.
- ¿Crystal?... – cuestiono dudoso el ex campeón de Unova - ¡Crystal! – por fin grito… Típico en el – Hace mucho que no se de ustedes ¿Cómo están? ¿Esta Red allí? ¡Quiero tener una batalla con el! ¡Black será el más fuerte del mundo entero, escúchenlo bien! – la pareja se llevó las manos a los oídos debido a que Black gritaba muy fuerte.
- No chico ruidoso, no está con nosotros, Silver debido de explicarte la situación – le respondió Gold tratando de apagar su emoción.
- Que lastima… Me hubiera gustado combatir con él y… ¿Situación? ¡¿O sí?! ¡Situación – volvió a gritar - ¡Que escuche toda la región de Kalos! ¡Black no tardará en llegar y derrotar a cualquiera que se le ponga en frente! ¡Mi sueño es ser el mejor y eso es lo que lograre!
- Sí claro… Black no grites tanto – pido amablemente Crystal.
- Perdonen, es solo que me emociono con mucha facilidad.
- ¿Black? ¿Por qué tanto grito? – le cuestionaba una chica de cortos shorts y chaleco negro.
- Perdón White, son nuestros compañeros restantes de Johto – indicaba el chico mientras le daba el aparato a su compañera.
- Ahora el veo el porqué de tu emoción – suspiro la soñadora – Silver nos contó sobre su situación, la compañía B&W dejo de existir hace tiempo debido a bueno… Ya saben.
- De parte de Red y nuestra sentimos haber arruinado tu compañía – se disculpaba Crystal.
- No se preocupen, ya fue hace mucho, ahora poco a poco vuelvo hacer espectáculos con mis Pokemones.
- Aun así, lo sentimos, lograste con mucho esfuerzo tu sueño y nosotros lo destrozamos.
- Es parte del trabajo de ser Dex Holder – comentaba con cierta nostalgia White.
- De acuerdo… ¿Podrías pasarnos a Silver? Necesitamos hablar con el – pedía Crystal con cierta pena.
- ¡Claro! Pero déjame ver sí ya se desocupo con la situación con los Holders de Sinnoh.
- ¿Situación? – cuestiono Gold. Black tomó el aparato para responder ya que White fue a buscar a Silver.
- ¡Sí! ¡Situación! – gritaba Black – por lo que Lyra nos contó Pearl y Diamond estaban dispuestos a ayudar, pero Platinum no, debido a que por culpa de Red el apellido Berlitz fue manchado y desprestigiado.
- Vaya, parece que algunas cosas no cambian en la chica rica – comentaba burlonamente el de ojos ámbar.
- Tiene sus razones Gold, ella estaba y está orgullosa de ser una Berlitz.
- En fin… ¿Y qué sucedió después? – cuestionaba Crystal.
- Bueno, Platinum no quería venir y solo había ofrecido un Jet a el resto de Dex Holders para venir hasta aquí de lo más rápido posible, así como una investigación que ella recopilo y resumió sobre el extraño poder de Red y su hermano, por cierto, ¿Es igual de fuerte que Red? ¡Por qué me gustaría combatir contra el sí es así!
- ¡Black! – le regañaron los dos Holders de Johto.
- Perdón, me desvié del tema, el punto es que Platinum no iba a venir y sí ella no venía mucho menos Pearl y Diamod, por lo cual Saphire al ver que la discusión entre Silver y Berlitz no iba a llegar a nada decidió avanzar y darle un golpe tan fuerte a Platinum que la noqueo, claro que al ver esto el resto del trio de Sinnoh se enojaron y le fueron a reclamar a Saphire y ella bueno, te lo diré como lo dijo Lyra "Golpea tan fuerte que haría parecer a alguien como Surge débil" ¿Quién es Surge?
- Un líder de gimnasio de Kanto – respondía la chica de coletas mientras trataba de salir de la impresión – al parecer Saphire siempre hará las cosas a su estilo.
- Y su estilo suele traernos problemas – interrumpía Silver que ya había llegado junto con Lyra – Black ve a ayudar a Emerald y White a comprar unas cosas para el viaje a Kalos.
- ¡De acuerdo! – el ex campeón de Unova salió del lugar.
- ¡Pero no te lleves el aparato! – le regaño. Black al percatarse de esto regreso, le dio el aparato se disculpó y prosiguió con la tarea encargada.
- ¿Todo bien plateadito? – le cuestiona Gold – ya nos contaron lo que paso en Sinnoh – Silver suspiro.
- Podría ser peor, siguen molestos a excepción de Diamond que se calmó luego de que Emerald le compartiera unas cuantas golosinas que traía.
- ¿Ayudaran? – cuestiono Crystal.
- Sí, de mala gana, pero sí, al menos en el caso de Pearl, Platinum es un punto y aparte. Yo creo que ayudara luego de ver con sus propios ojos que el mundo está en peligro… Otra vez.
- ¿Y el ejercito que te mandara tu padre?
- Esta listo, no tiene mucho que hable con el sobre eso, en cuanto de la orden vendrán a auxiliarnos.
- ¿Llegaran a tiempo plateadito?
- Según el sí, vendrán en un nuevo modelo de Jet, más rápido y eficiente según sus palabras.
- Por lo que veo aún no se están matando por allá – indicaba Lyra – el hermano de Red no esta tan loco como el ¿Verdad?
- Según Red tenemos suerte de que así sea – indicaba Gold.
- Aunque no lo entiendo… Se supone que los corrompe, pero es como si algo le impidiera explotar – reflexionaba Crystal.
- Según lo que leí de las investigaciones de Platinum cada nueva generación aumenta el poder y control sobre este mismo, su hermano tendrá cualidades que el no y supongo que más control de momento – comentaba pensativa Lyra.
- Parece que así es… Silver, necesito que traigas equipo de espionaje, todo el que puedas.
- Es algo difícil de conseguir, pero tratare Crys. Llegaremos mañana por la tarde en el Jet de Platinum.
- Les mando la localización de donde nos estamos hospedando, los veremos aquí mañana.
- De acuerdo… Crys, Gold, nos vemos después.
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La noche invadía ciudad Romantis, en el centro Pokemon cierto rubio salía a escondidas de su habitación con la intención de ir a buscar a aquel chico que hace unos días era el alma del grupo y ahora estaba destruyéndolo.
-Volver pronto, Serena, Eureka.
Recorrió la ciudad en silencio teniendo presente en sus pensamientos a Ash y en como poder partirle la cara sin sufrir un mayor daño, aunque sabía que eso sería imposible, ya que en esta ocasión el entrenador si le iba a devolver los golpes.
Camino con rumbo fijo hacia la salida de la ciudad en donde acostado en el pasto estaba aquel que aún consideraba su amigo.
-Sí viniste… - se incorporó – y yo que pensaba que huirías.
- Sí algo aprendí contigo atreves del viaje es a no temerle a nada.
- Eso no te salvara en esta ocasión… Ahora es muy personal.
- ¿A qué te refieres?
- ¡Haz hecho que ella me odie! – grito asustando al líder de gimnasio. Se acercó a el – y ahora lo pagaras.
Ash fue el primero en lazar un golpe, derribando a Clemont, se abalanzó sobre el golpeándolo en el rostro una y otra vez con una mirada llena de ira. El rubio no sabía cómo responder ante la lluvia de golpes que le estaban cayendo, trataba de cubrirse con sus manos sin éxito alguno, desesperado con sus piernas empujo a Ash hacia atrás para quitárselo de encima, con ciertas dificultades se incorporó pero nuevamente un golpe de parte del entrenador lo estaba esperando, en esta ocasión como parte de un reflejo natural lo alcanzo a bloquear y de un momento a otro soltó un golpe en seco sobre el rostro de Ash mandándolo a volar unos cuantos centímetros de su lugar. Ash estaba sorprendido, no esperaba que su ahora enemigo fuera tan siquiera a encestarle un golpe.
- ¿Eso te dolió amiguito? – le cuestiono un confiando Clemont. Ash se incorporó con una sonrisa sarcástica.
- ¿Eso es todo? - con la misma actitud.
Clemont ahora fue el que soltó el golpe inicial el cual fue bloqueado por Ash que respondía con su serie de golpes al estómago seguido de un rodillazo que dejo sin aire al rubio, posterior a eso lo tomo de su traje y lo aventó directo al suelo.
- ¿Duele cierto? – le cuestionaba Ash mientras observaba como el rubio trataba de recuperar el aire.
- Te… Te salve de una caída en la torre de Luminalia y ahora te voy a hacer añicos – respondía un muy enojado Clemont.
- Uhuh – fingía Ash tratando de parecer asustado.
Clemont nuevamente trato de abalanzarse sobre él, pero Ash utilizo su propio peso en su contra mandándolo nuevamente al suelo en donde lo empezó a patear, Clemont por su parte no podía hacer nada más que resistir, de un momento a otro trato de bloquear una de sus patadas de posterior a eso lo alcanzo a derribar, Ash no perdió tiempo y al momento se incorporó ya que el rubio también aprovecho el tiempo que gano para hacerlo. Se miraron desafiantes, y sin perder un segundo más ambos tomaron velocidad chocando el uno con el otro, Ash que fue el que salió con menos daño de la anterior acción dio un gancho directo al rostro de Clemont derribándolo al instante y esta vez mientras sujetaba sus brazos le proporcino una cadena de rodillazos al estómago de Clemont los cuales pararon luego de que este escupiera sangre, satisfecho Ash se incorporó observando como un adolorido Clemont trataba de hacerlo sin éxito alguno, ya que solo ogro ponerse de rodillas.
-Me quitaste a Serena… Ella me quería.
- Tu… Así… Lo permitiste – contesto que dificultad.
- ¡AH! – Ash dio un grito seguido de una patada directo al rostro del rubio lleno de odio, Clemont callo al momento inconsciente mientras Ash arrodillado en el suelo y con la cabeza baja soltaba unas cuantas lagrimas… - nadie nos va a volver a separar.
A lo lejos dos chicos de semblante serio observaron el combate que habían librado los ahora ex amigos, sorprendidos debido a la actitud de Ash decidieron no acercarse hasta que Ash se retirara de escena. Una vez esto ocurrió ambos chicos se acercaron con mucho cuidado a el rubio el cual estaba en muy malas condiciones.
-Parece que a tu hermano le cuesta manejar su irá – comentaba Green mientras levantaba con mucho cuidado la cabeza de Clemont – lo cual es extraño porque debido a sus participaciones en combates regionales siempre se le vio como un chico calmado y amable.
- Debe ser el poder Unown… Cada vez se vuelve más inestable. Escuche que mencionaron a esa niña que hace tiempo visito Kanto.
- ¿Serena? – cuestiono.
- Ella debió ser la principal causa de que este poder en él se librara… Y también la manera de controlarlo. Estaba en el campo de batalla como una observadora cuando combatimos.
- Sí, yo también la reconocí… Supongo que será igual que tu hace muchos años, en tu caso Yellow logro controlar tus emociones y al parecer ahora será la chica de Kalos quien ayude a tu hermano.
- Están destinados a estar juntos…
- Parece que sí, tenemos que llevarlos a un lugar seguro, dejemos a este chico con Crystal y Gold y después vayamos por esa chica.
- De acuerdo.
Con mucho cuidado ambos chicos se llevaron a un maltrecho Clemont al lugar donde se hospedaban no sin antes recibir ciertas miradas curiosas de personas que observaban con un poco de horror el estado del chico. Red y Green decidieron ignorar esto y con toda la rapidez y cuidado que pudieron tener llevaron a Clemont hasta su habitación. En la cual seguían despiertos tanto Gold como Crystal los cuales luego de abrir la puerta e ingresar a la habitación observaron con cierto horror y curiosidad su nuevo huésped.
- ¿Este es el chico contra el que combatimos Red? – cuestionaba Crys. Red asistió con la cabeza - ¿Qué sucedió?
- Su hermano esta aún más loco de lo que creímos y golpeo a este chico que apenas y pudo defenderse.
- Tenemos que mantenerlo a salvo – indicaba Red – ¡Crys! Necesitamos que utilices tu sistema de vigilancia para localizar a una de las acompañantes de mi hermano.
- De acuerdo… No será muy difícil deben de seguir en su hotel – dicho esto Crystal fue a su sistema de vigilancia para encontrar a las chicas, una vez entro a la perspectiva de las cámaras del hotel llamo a Red el cual se acercó para buscar a la amiga de la infancia de Ash sin ningún resultado.
- No está aquí… Crys en otros lugares.
- De acuerdo.
- Y comunica a Ruby y Blue, los necesitamos aquí mismo.
- ¿Por qué tanto escándalo? – comentaba una soñolienta Yellow.
- ¡Yellow! Despertaste, estas bien – la rubia asistió – parece que el virdian mid ya no te afecta tanto como antes.
- Me he hecho más fuerte Red… ¿Qué sucede?
- Necesitamos encontrar a una chica.
- ¿Y por eso tanto escándalo? De momento te pareces a Gold.
- ¡Oye! – Yellow rio tímidamente.
- La encontré – indico Crystal – está en el centro pokemon junto con una niña rubia y para nuestra mala suerte tu hermano se dirige hacia allá.
- ¡Maldita sea! ¿Está lejos? – comento un enojado Red.
- De nosotros… Un poco, 15-20 minutos corriendo, de Ruby y Blue sí como 35 minutos.
- De acuerdo, Green ¡Vamos!
- No – interrumpió Yellow – Green puede quedarse aquí a cuidar de este chico – señalo a Clemont – yo iré contigo, si explota podemos tener ventaja si combinamos nuestros poderes.
- Yellow es muy peligroso.
- Ya me cansé de oír siempre lo mismo de tu parte, soy más fuerte que antes y solo así podemos reducir los daños.
- Yellow tiene razón Red – comentaba seriamente Green – ella es más útil que yo para estos momentos
- Yo… No se… Quiero arreglar las cosas contigo y no volver a perderte Yellow, no me perdonaría sí algo malo te pasara porque… - no pudo terminar debido a que Yellow rodo los ojos y lo beso en los labios, Red se quedó sorprendido, pero no quería que su sorpresa le impidiera disfrutar de un beso con Yellow después de muchos años – yo…
- En marcha – dijo la pequeña Holder mientras salía de la habitación. Red sonrió y prosiguió a seguirla.
- Yo nosy niñera así que voy con esos dos – anuncio el de ojos verdes.
-a-
A las afueras del centro pokemon se aproximaba Ash dudoso sobre lo que le iba a decir a Serena, pero con la determinación sobre los aires, la quería a ella y solo a ella y nadie podría cambiar eso y mucho menos remplazar el lugar que ella había ganado en su corazón.
Adentro la chica por la cual hace unos momentos habían peleado sus dos amigos no podía conciliar el sueño, sentía que algo estaba mal, y que esta sensación solo era el comienzo. Con mucho cuidado se levantó de la cama y se dispuso a salir de la habitación para tomar un poco de aire, y tal vez hasta un vaso con agua. Al salir su sorpresa no pudo ser más grande al encontrarse a su amigo de la infancia a unos centímetros de su puerta, dudosa le cuestiono que era lo que necesitaba aquí, el chico callado dirigió su mirada hacia abajo y se dispuso a hablar.
-Perdón Serena – se disculpó – perdón por todo.
- Te tendrás que disculpar con Clemont – comento – no entiendo porque te disculpas conmigo.
- No es por eso… Es por todo, antes de llegar aquí tú me dabas muchas indirectas, tratabas de llamar mi atención y yo nunca noté eso, no entendía lo importante que eras para mí y solo lo empecé a comprender cuando ya te estaba perdiendo, y lo termine de entender cuando te perdí, arruine cada momento especial que tuvimos juntos, cada oportunidad y siento un gran vacío dentro de mi ahora que tu no estas… Vengo a decirte que te necesito, no sabes lo encantadora que eres – Serena estaba sorprendida debido a las palabras que le había dedicado Ash, sonaban honestas y no parecía en lo absoluto a aquel chico arrogante y odioso que había estado siendo durante este día. Serena dándole toda la importancia del mundo a su conversación le propuso a Ash que salieran afuera a continuar dialogando sobre esto.
La noche aún era joven y ambos chico y chica contemplaron el dulce espectáculo del cielo estrellado. Ash estaba calmado, como hace un tiempo antes de todos los acontecimientos que se vivieron en esta ciudad, por su parte Serena estaba relajada y en paz debido a que el Ash que ella conocía estaba volviendo.
- ¿Quién soy yo sin ti? – le cuestiono el entrenador de manera relajada.
- ¿Uh? – respondió dudosa la amiga de la infancia de Ash.
- ¿Quién soy yo sin ti? – volvió a cuestionar. Serena le miro feliz y contesto.
- Un chico que no le teme a nada, que no le importa arriesgar su físico o vida para asegurar el bienestar de la gente que quiere o incluso que apenas conoce. Un chico que inspira confianza y motivación el cual no se rinde con facilidad ante nada. Alguien alegre y energético, divertido con el cual cualquiera podría tener un buen momento de risas.
- Serena… - suspiro – tal vez sea todo eso, pero eso no vale nada sin ti – la chica de Kalos se sonrojo por el comentario de su… ¿Amigo?
- Gracias…
- Te extraño y lamento haberte causado muchos problemas, solo quiero estar contigo – comentaba Ash con la voz quebrada.
- Ash yo…
- Soy consciente de mis errores. Después de haber pensado bien en lo sucedido, me doy cuenta que puedo tenerlo todo menos a ti. No puedo más con este sentimiento de culpa por haberte hecho daño, sólo quiero tu perdón y que las cosas vuelvan a ser felices como antes. Te… Quiero – Serena guardo silencio, se sentía feliz, pero a la vez triste, tenía una relación con Clemont y aunque ella quisiera con todo su corazón besar a su amado amigo de la infancia estaría traicionando la confianza que le tiene el rubio… Y ciertamente ella no lo iba a hacer.
- Sabes que yo también te quiero Ash… Pero lo nuestro no puede ser por estos momentos, estoy con Clemont y de momento estamos bien – Ash le dirigio una mirada triste y vacia.
- De Clemont ya no te preocupes… No volverá a interferir entre nosotros – comento secamente.
- ¿A qué te refieres? – cuestiono la pelimiel.
- Ya no volverá a ser una molestia para nosotros, nadie lo será, ya no soy la persona débil de antes ahora puedo ser el amo de este mundo, ya no tendremos que buscar nuestros sueños, ellos vendrán a nosotros – Serena empezó a retroceder, el Ash de hace un momento ya no estaba – tu y yo dominaremos esta región, rey y reina de Kalos, vamos a imponer lo que nos plazca.
- ¿Qué hiciste con Clemont? – Ash cuando escucho esto solo le dio la espalda.
- No vuelvas a mecionar a Clemont… Lo puse en el sitio en el que debería estar – Serena estaba cada vez más nerviosa y triste.
- No puedo creer lo que me estás diciendo… Has cambiado y para mal…
- Todos se han puesto en mi contra y los he hecho cambiar de parecer, tu no hagas lo mismo – hablo amenazante mientras se acercaba a ella.
- ¿En qué te has convertido? – por fin rompió en llanto Serena – Ash… Me rompes el corazón, estas tomando un camino que yo ni nadie puede seguir.
- ¿Es por Clemont? – cuestiono serio y triste.
- Por todo lo que has hecho y piensas hacer. Detente, detente y regresa conmigo… Te quiero Ash.
- ¡Traidora! – exclamo molesto – de todos lo pude creer menos de ti – Ash se acercó peligrosamente a ella, la tomo del cuello y la empezó a alzar, ahorcándola de manera violenta.
- ¡Sueltela Ash! – se escuchó en el aire. El chico giro su cabeza para encontrar a la distancia a aquel chico de ojos rojos que había combatido con él hace unas horas acompañado por una pequeña rubia y otro chico de ojos verdes.
- Ash… - trataba de hablar Serena - ¿Quién eres?
- No… no lo sé… - respondía dudoso con expresiones más tranquilas, sin embargo, no tardo en ponerse violento de nuevo – Yo… Soy el mejor.
- Que la sueltes – volvió a ordenar el chico de ojos rojos. Ash la solto y Serena cayo inconsciente al suelo. Red junto con Yellow se acercó haciendo que Ash diera unos pasos hacia atrás. La rubia se agacho para confirmar que Serena tuviera ritmo cardiaco, lo cual para su suerte lo tuvo.
- Aún está viva – indico de manera seria Yellow.
- Ve al centro pokemon por la más pequeña y sus pokemones, ¿Puedes cargarla Green? – Yellow y Green asistieron – vayan rápido, ganare algo de tiempo.
- ¡Él ha hecho que ella me odie! – gritaba furioso Ash refiriéndose a Clemont.
- Lo has hecho tú mismo Ash – lo decía mientras caminaba de la manera más tranquila hacia el antes mencionado.
- ¡El ni nadie la apartara de mí!
- Tu irá y tu sed de poder ya lo hicieron. Permitiste que ese maldito poder te consumiera hasta que te convertiste en aquello que más detestabas.
- Deja los sermones… ¿Quién te crees tú para hablarme de esa manera? ¿Y cómo sabes de este poder?
- Red… Ex campeón de la liga de Kanto y… - estaba dudoso de lo que iba a decir no sabía si tendría un buen resultado aun así lo dijo – y tu hermano.
- Nunca ha habido en Kanto un campeón con ese nombre y mucho menos tengo un hermano – argumento Red dudoso.
- Preguntaste como se de tu poder, bueno, no eres el único que lo tiene, tú me llegaste a conocer de niño Ash, borre esos recuerdos para protegerte, así como los de la chica del campamento.
- Entonces tú eres la razón por la cual no la pude recordar – indicaba enojado Ash – parece que todos están en mi contra. Incluso tengo un hermano y apenas me vengo enterando.
- No es así, fue para evitar que lo descubrieras, para ahorrarte sufrimiento.
- Veo el miedo en tus ojos, yo no le tengo miedo a mi don, devolveré la paz, la justicia y seguridad a mi nuevo imperio, no hay límites para mí.
- ¿Tu nuevo imperio? ¿Don? Este poder es una maldición, nuestra maldición.
- No me obligues a destruirte.
- Ash mi lealtad esta con la justicia, con la democracia. Lo que tú quieres hacer es tiranía.
- Si no estás conmigo, eres mi enemigo.
- Estas consumido por completo – indico el de ojos rojos mientras sacaba la Pokeball de pika – haré lo que deba hacer.
- Sera en vano – comento serio mientras mostraba una Pokeball con el símbolo de un rayo enfrente.
- ¡Pika! / ¡Pikachu! – exclamaron ambos entrenadores sacando a sus compañeros.
Y bien, tarde más de lo esperado, pero al fin concluí este episodio que es el más largo que he escrito. Gracias de corazón por seguir el fic y espero que les guste el episodio, sin más que agregar nos vemos pronto ;)
