Capítulo 13: Zona de guerra.

Disclaimer. Pokemon no me pertenece a mí, sino a Satoshi Tajiri.

Amor celos y otros sentimientos

Capítulo 12: Zona de guerra.

La ciudad más grande de Kalos estaba en ruinas, la destrucción era obvia, pues, la batalla había destruido más de lo que habían intuido el grupo de los Pokedex Holders que habían ido a hacer frente, los cuales, luego de haber perdido estaban corriendo lo más que podían por la ciudad. Luego de estar lo suficientemente lejos y de encontrar un lugar el cual consideraban seguro se dispusieron a descansar.

-Perdimos… - hablaba Sapphire mientras trataba de recuperar aire – no lo puedo creer. Rara la vez pierdo. Tuvieron suerte de tener ese poder, de no ser por el los hubiéramos derrotado muy fácil.

-Lo sé – indicaba Black de la misma forma – tienen potencial, lo reconozco. El resultado fue injusto, ¿estás bien, White?

-He estado peor – reconoció la soñadora – gracias por preguntar, Black, pero deberíamos preocuparnos por Silver.

El resto de Dex Holders al oír la respuesta de White hacia Black dejaron de jadear y, al poco rato, voltearon a ver a Silver el cual no se encontraba en el mismo estado de sus compañeros. Se le veía serio y molesto, con la mirada fija en el suelo.

-Feraligatr… - hablaba entre dientes el intercambiador – te recuperaré, solo espera.

-Silver… - le llamaba Lyra preocupada. El pelirrojo no respondió – fue mi culpa, sí hubiera elaborado una mejor estrategia hubiéramos ganado.

-No – le interrumpió el de ojos plateados – tus estrategias nunca fallan, solo tuvimos mala suerte.

-Pero…

-Derrotare a esos infelices y recuperare a Feraligatr – afirmaba con cierta malicia – además, está a salvo Platinum, la principal orden de Red era mantenerla a salvo.

-Yo no soy tan importante – hablaba Platinum – por mi culpa el Pokemon de un amigo está en malas manos ahora.

-Señorita, no es su culpa. Fue más de lo que creímos poder manejar.

-Así es Platinum – comentaba Pearl – además, tus conocimientos son valiosos y como tu amigo y guardaespaldas no iba a dejar que te perdiéramos.

-Gracias chicos – agradecía mientras sonreía – pero aun así…

-Platinum, deja de culparte – le recrimino con enojo Silver – no fue culpa de nadie, ahora, debemos regresar con los demás.

-Silver…

-De nada sirve lamentarse, ni mucho menos molestarse – se acerca a Platinum y le ofrece la mano – si algo he aprendido a través de la vida que he llevado es en no lamentarse por las decisiones pasadas.

-De acuerdo, Silver – respondió la Holder mientras aceptaba su mano.

-En marcha – ordeno el hijo de Giovanni – el ejército de mi padre no debe de estar muy lejos.

El grupo asistió a aquel chico que había tomado el liderato y, con energías renovadas, se pusieron en marcha, yendo por una ciudad que no era para nada parecida a la de todos los días. Con el corazón a mil y ganas de vengar su derrota Silver y compañía buscaban llegar cuanto antes a la zona segura donde se suponían que estaba el resto de sus compañeros. Grande fue su sorpresa al topárselos unas calles más adelante.

-Blue, Green, Red… ¿Qué paso? – cuestiono el pelirrojo sorprendido.

-Oye… Yo también estoy aquí, Silver – le recrimino Gold, sin embargo, fue ignorado por su mejor amigo - ¡Oye!

-La chica escapo – le respondió Green – para este punto ya debe de estar frente a frente con los sujetos que enfrentaron.

-¡¿Qué?! – Cuestionaba sorprendida Sapphire – pero, ¿por qué?

-No lo sabemos…

-Esa niña, no ve lo difícil que esta la situación.

-Debe tener sus razones – interrumpia Eureka a Sapphire – Serena nunca ha hecho algo en beneficio propio, además, sabe que Ash no quiere dañarla.

-Debemos de ir a recuperarla – indicaba Red – ella es la única que puede ayudarnos a derrotar a mi hermano.

-Entonces… ¿Tenemos que volver de donde estábamos huyendo? – cuestiono Black.

-Ustedes no – señalaba Blue – no les queda ningún Pokemon y no previmos poder encontrarlos para traer el resto de su equipo.

-Aun así iré – comentaba Platinum – soy necesaria… Además tengo una deuda con Silver.

-Solo iremos a rescatar a la chica – hablaba Ruby – no tenemos pensado batallar ni nada. Lo mejor es que regreses.

-Pero…

-Además, ustedes harán de respaldo – interrumpía Red a Platinum – mi hermano está cerca, muy cerca.

-En cuanto tengamos el resto de nuestro equipo vendremos a respaldarlos – hablaba con determinación Lyra – creo tener la estrategia perfecta. Whithe, ¿tienes más revivir?

-No, el ultimo sé lo di a Silver – comentaba la soñadora – pero… tengo muchas hiperpociones, éter máximos y objetos para equipar.

-Espera… ¿No ya no existían los revivir? – Cuestionaba Crystal a White – ni los éteres, pociones y algunos objetos.

-Bueno… Antes de que mi empresa se fuera al carajo alcance a rescatar lo más que podía… Algo me decía que lo iba a necesitar.

-Sí, no perderemos esta vez – comentaba más animada Lyra - ¡Vámonos! ¡Ya!

-Antes… Red, tal vez esto te sirva más a ti o a Yellow – comentaba Silver mientras sacaba el revivir y lo aventaba directo a Red – con tus poderes o los de ella le darán más uso del que yo podría darle.

-De acuerdo…

-Mi padre no tardará en llegar, mucha suerte. Blue, cuídate.

-Tranquilo, Silver. Deberías preocuparte más por nuestros oponentes.

-a-

Un poco más lejos, una gran multitud de personas avanzaba a paso rápido, en frente, aquel chico por el cual Red había reunido a los Dex Holders. Dirigía con una mirada seria, fría y cruel, pareciendo que estaba dispuesto hacer lo que fuera con tal de tener a su amiga de la infancia de vuelta. Una vez estando a las afueras de Luminalia, le ordeno a la gente que diría detenerse.

-Nuevamente en Luminalia… - hablaba para sí mismo Ash – parece que mis amigos ya empezaron a ser una remodelación.

-Señor – le llamaba Valeria mientras se le acercaba – recibí informes de Brock y compañía, tal parece que ya tienen a Serena.

-Vaya, fue más rápido de lo qué creí – comentaba con arrogancia – de acuerdo, ¿Dónde están?

-A 5 minutos de nosotros, sí continuamos con nuestro camino no los toparemos de frente y ahorraremos tiempo.

-De acuerdo, continuemos, debo de empezar a forjar mi nuevo imperio para Serena.

EL chico entrenador de Pueblo Paleta continúo dirigiendo a su multitud compuesta por varios entrenadores y uno que otro Ranger. Al poco tiempo se encontró con el escuadrón que había mandado a reconocer el terreno y, como se lo había dicho Valera, entre ellos estaba su amada.

-Serena… Yo…

-Está bien Ash – hablo tiernamente – todo esto es por mí.

-Yo te perdí, deje que te apartaran de mí… No volveré a dejar que eso pase.

-Ash… El chico del que me enamore no es así, tú no me perdiste, tomamos distintos caminos y ahora se han vuelto a encontrar.

-Pero… Clemont, el… Te aparto de mí.

-No Ash… Yo decidí tomar otro camino, solo para darme cuenta que lo que tenía contigo era mucho más especial. Deja esto, por favor, estas personas n tienen nada que ver con nuestra situación.

-Pero solo así podre forjar un nuevo imperio para que tú y yo lo compartamos, donde nadie nos separe y podamos ser felices… Juntos.

-Yo solo quiero de vuelta al chico del que me enamore para ser feliz, no necesito más que eso.

-Serena – la chica se acerca a el – yo… - lo abraza – yo… Te quiero.

-Yo también te quiero Ash, por favor, vuelve conmigo.

-Serena… Esta… - sin embargo, justo cuando estaba a punto de dejar de utilizar su poder y dejar al mundo en paz, aquella voz que hizo que empezará a destruir la región de Kalos volvió a sonar en su interior.

-"Es una trampa… Te está engañando, para después volverte a apuñalar e ir directamente a los brazos del que creíste era tu amigo".

-"Pero Serena nunca…".

-"No vez que te está utilizando, destruye este mundo, a ese chico y ella estará contigo para siempre"

-¡Traidora! – Exclamo Ash rompiendo el abrazo y alejándola – en cuanto estás personas ya no me sigan piensas nuevamente traicionarme.

-Ash no, claro que no…

-Piensas dejarme herido, e ir directamente a los brazos de aquel chico que crees querer.

-No, Ash, yo te quiero a ti.

-No mientas, sí para que estés conmigo tengo que destruir todo Kalos y matar a Clemont lo haré, solo así tu y yo podremos ser felices.

-Ash, basta por favor, no es así.

-Gary, Brock, quítenla de mi vista y llévenla en medio de mi ejército, no dejaré que me la quiten, no otra vez – los chicos a los cuales les había ordenado asistieron y prosiguieron a escoltar a la pelimiel – adelante… Ya perdimos mucho tiempo.

-a-

-Y si trato de razonar con el – indicaba Eureka – Serena no es que sea especialmente buena combatiendo como para tratar de enfrentarlo sola.

-Hablas mucho para solo ser una niña – comentaba fastidiado Gold – me recuerdas a mí.

-Sí yo fuera tu no sabría si sentirme alagada o insultada – hablaba Blue tratando de molestar a Gold.

-¡Blue!

-Blue, no molestes a Gold – le regañaba Green – la situación en seria como para tener tus chistes.

-Green, querido, sabes que no puedo evitarlo, es como en los viejos tiempos.

-Sí, solo que ya ha pasado mucho tiempo desde que combatimos todos juntos.

-Además de que ya estamos más grandes – indicaba Ruby – aun así… Sapphire sigue siendo tan salvaje como años atrás.

-Y Gold muy infantil – señalaba Crystal.

-Incluso mi propia novia en lugar de defenderme me critica.

-Gold sabes que te quiero… Pero es la verdad. Ese palo de billar lo tienes desde que nos conocimos y aún lo llevas a todos lados.

-Tú no lo entenderías Crys… Además tú eres la actúa infantil cuando estamos en "eso".

-Crystal – la molestaba con picaría Blue – parece que no eres tan seria en asuntos fuera de la oficina.

-¡Ese no es asunto tuyo! – exclamaba toda roja la capturadora.

-Pero eres mi amiga, te puedo dar consejos y así.

-¡Blue! - la regañaba Green – esos temas no son para esta ocasión.

-Por suerte yo soy precavido en esos temas – comentaba Ruby.

-Espera… ¿Nunca ha pasado algo con Sapphire? – le cuestionaba curiosa Crystal.

-Vez Crys… No eres tan sería – nuevamente hablaba Blue.

-No se entrometan – les comentaba serio Ruby – sí algo he mantenido con el tiempo entre Sapphire y yo es la discreción.

-Pero entonces, sí ha pasado y no nos has contado – indicaba Green. Al momento el grupo de Dex Holders a excepción de Red y Eureka lo voltearon a ver sorprendidos. Cabe destacar lo rojo que estaba Ruby.

-Parece que juntarse mucho con Blue si te termina cambiando – comentaba aún sorprendido Gold.

-Nunca me vuelvas a preguntar algo así, Crys- hablaba Ruby con la mirada abajo.

-¡Oh! Vamos Ruby, somos tus amigos, claro que nos tienes que contar algo así – señalaba Blue.

-Vez lo que provocas, Gold – comentaba fastidiado el chico de Hoenn.

-¡¿Yo?! – Exclamaba molesto el chico de ojos ámbar – sí Blue empezó.

-Gold, amigo mío, no me quieras echar la culpa de tus fallas.

-Pero yo…

-Además de todos nosotros tú eres el más pervertido, acepta tu error y discúlpate.

-Tú eras la qué quería aconsejar a Crystal, Blue, así que tú estás peor.

-Gold, ¿estás hablando mal de Blue? – Comentaba de manera sombría Green – porque si es así tendré que tomar acciones.

-Uh… Esto se está poniendo bueno – hablaba Ruby con la intención de molestar a Gold.

-Cállate chico cursi, que de no ser por tu nula confianza es nosotros, tus ¡Amigos! No estaría en esta situación – el resto de los Dex Holders se puso a discutir debido a la situación en la que estaban, a excepción de Red, Yellow y la menor de los rubios, pues, el chico de ojos rojos junto con la guardiana del bosque verde decidieron ignorar el tema… Además de que hasta hace unos días se volvieron a reencontrar. En cambio la menor no entendía a lo que se referían, se le veía curiosa, así que decidió preguntar.

-Señor Red… Señorita Yellow, a qué se refieren sus compañeros – cuestionaba Eureka.

-Esté… No es algo que se pueda hablar con facilidad, pequeña Eureka – hablaba de la manera más amable posible Yellow – además de que es algo de lo que debes de hablar con tus padres.

-Y llámanos simplemente Yellow y Red, no hace falta tanta formalidad, Eureka.

-De acuerdo… Pero acabo de escuchar que su amigo de ojos ámbar utiliza algo como el movimiento sísmico en la cama… ¿Eso es posible? ¿Y qué Pokemon puede hacerlo?

-Ese Gold… Red ayúdame a explicarle.

-No creo que sea buena idea, Yellow – la rubia lo vio nerviosa – uff… Mira, Eureka, Gold es un tonto, no le hagas caso.

-Pero…

-Además, sí sigues así de preguntona te quitare a Mimi y se lo regresare a Ruby.

-¡No!

-Bien, espero que dejes de lado ese tema, Eureka.

-Fuiste algo duro Red – argumentaba Yellow – no creo que le caigas muy bien después de eso.

-Sí… Le ayude a tener mejor infancia, un día me lo agradecerá.

-Sí creo que sí, además a un es una niña y…

-¡Alto! – Exclamaba Red de vuelta con su semblante serio mientras detenía a Yellow y a la menor, luego de eso y al ver que Ruby y los demás no dejaban de hablar se acercó al chico (Ruby) y con un movimiento algo brusco lo azoto contra la pared mientras tapaba su boca – están enfrente.

-Tenemos que pelear – hablaba con determinación Yellow.

-Tenemos el factor sorpresa – comentaba Green – creo que debimos de pedirle una estrategia a Lyra para este tipo de ocasiones.

-Green, antes no teníamos a Lyra y todo nos salía bien, además Red es el peleador él sabrá que hacer.

-Tengo que convocar a mis Unown para evitar que mi hermano los controle. Llamare mucho la atención.

-Al menos que se concentren en este guapo chico con su patineta – sugería Gold – atacaré con Pitaro con un rayo y después con onda trueno, luego de eso aprovechare que van a estar paralizados para huir lo más que pueda, y, si tu hermano tiene tú mismo temperamento va a explotar con su poder con tal de perseguirme y ahí tu puedes aprovechar para utilizar el tuyo y protegernos sin qué se dé cuenta.

-Pero… Los Unown de él van a ir tras de ti, ¿cómo sabes que los de Red van a llegar antes? – cuestiono algo dudoso Green.

-Pitaro utilizará de manera constante onda trueno sobre los Unown enemigos, sé que es un riesgo, pero todo lo de riesgo que he realizado hasta el momento sin pensar en las consecuencias han resultado.

-Buena idea… - comentaba Red – sí todo sale bien estarás protegido y tendremos el factor sorpresa de nuestro lado – terminado de decir eso, un Ruby desesperado debido a que Red aún le tapaba la boca, le toco con los dedos la mano a Red para qué este lo volviera a notar y lo dejara libre – perdón, Ruby.

-Este traje es nuevo… ¡Nuevo! Red, sabes lo difícil que es hacerlos con la perfección a la que trabajo.

-Lo siento… Pero estabas hablando muy alto.

-Ya no importa, bonito plan por cierto.

-Solo cuídate – interrumpía Crystal mientras observaba como su novio se preparaba para una misión muy peligrosa – yo… Te quiero.

-Lo tendré Crys – trataba de tranquilizar Gold a su novia, ofreciéndole una sincera sonrisa – nadie puede estar tanto tiempo sin mí.

-Idiota….

-Te quiero, Crys… Y mucho como para morirme sin terminar mi vida contigo – Crystal sonrió – Red… No llegues tarde.

-Claro qué no, suerte amigo.

Gold montado en su patineta y con Pitaro en el hombro se dispuso a salir de su escondite y ganarse la atención de los que en este momento eran sus oponentes.

-a-

-Parece que no han hecho un buen trabajo remodelando esta ciudad – comentaba molesto Ash.

-Empezamos bien, pero al parecer hay más miembros del grupo que nos encontramos en Romantis… Igual de poderosos claro está – trataba de justificar Brock- de hecho de ahí salió el Fereligatr que le trajimos.

-Así que de ahí salió el Fereligatr… Bueno, al menos me consiguieron un Pokemon fuerte. Eso ya es lo de menos, ahora, yo personalmente me encargaré de hacer esta ciudad mía.

-Te ayudaremos en lo que haga falta, Red – indicaba Dawn – nuestro único deseo es que seas feliz.

-Entonces… Que empiece mi era, la era de Ash. Dile a las chicas que ataquen, Brock, dile a los chicos que estén preparados.

-Sí Ash… Ya lo escucharon, hay que destruir esta ciudad.

-¡No tan rápido! – Interrumpía Gold en su patineta – mientras yo esté aquí esta ciudad estará a salvo.

-Pero miren a quien tenemos aquí, uno de los aliados de mi hermano, parece que estas solo, no crees que el algo tonto enfrentarte a mí en ese estado, dime, ¿Quién te crees que eres para desafiarme así?

-Jeje… Perdona mis modales, parece que no me he presentado formalmente, mi nombre el Gold, Pokedex Holder de Johto conocido como el criador y yo soy la razón de su derrota y la causa por la que no tienen novia.

-Hmm… Interesante, aunque, tengo un gran grupo de chicas aquí a mi lado – señalando a Misty, May, Dawn y de más – que mueren por mí, así que tu último punto no es muy válido.

-Bueno entendieron el insulto que era el punto de lo que dije, además tengo una hermosa chica a mi lado como para querer a alguien más, en fin, que empiece la diversión, ven a este chico a mi lado – señalando a Pitaro - hace tiempo que no pelea, denle al menos algo de resistencia.

-Ese engreído presumido… Brock, Gary, encárguense de él.

-Sí Ash, bueno, espero que como hables pelees porque no tendremos compasión.

-Además de que el único presumido de Ash soy yo – indicaba Gary. Ambos entrenadores sacaron su Pokeball – adelan…

Sin embargo, fueron detenidos es seco por el rayo de Pitaro qué además de tomarlos por sorpresa no solo electrocuto a sus oponentes, sí a gran parte de los seguidores de Ash y a este mismo.

-Bien hecho, ahora, onda trueno – ordenaba con una sonrisa arrogante Gold.

El pokemon ratón prosiguió a utilizar el ataque antes mencionado esta vez abarcando a una mayor parte del ejército de Ash y causando el enojo de este mismo.

-Bien parece que ya se enojó, Pitaro, utiliza constantemente ondas trueno contra los Unown que nos mande pero no con los de Red, ¿de acuerdo? – El Pokemon asistió – bien, hora de irnos – Gold tomo marcha así otra dirección que no fuera la de Red con su patineta.

-Ese infeliz… Nadie se burla de mi así – Ash de un momento a otro expulso una gran cantidad de Unown – vayan por ese maldito y sí es posible tráiganmelo controlado.

-Bien, Red ahora – ordenaba Blue. El de ojos rojos asistió y así como su hermano saco una gran cantidad de Unown y los mando a proteger a su amigo y a sus amigos qué en ese momento se encontraban con él.

-Van detrás de el – analizaba Ruby – son más lentos qué los tuyos debido a las ondas trueno.

-Rodeen a Gold – ordeno Red a sus Unown – y lleguen de frente, así al ser más rápidos sabrá qué son míos – los Unown salieron de inmediato, no podían perder mucho tiempo.

Los Unown de Ash tomaron marcha persiguiendo a Gold el cual era defendido por su Pitaro que, a cómo podía, lanzaba una constantes ráfagas de ondas trueno para evitar ser alcanzados. Ash, qué al estar enojado increíblemente prosiguió a emprender una persecución hacia el criador acompañado de sus seguidores.

-Bien, espero que Red me salve el trasero o sí no tendrán que pelear contra mí y eso no es bueno.

-Brock, derriba algunos edificios para evitar que siga huyendo – ordeno Ash.

-De acuerdo – lanzo la pokeball que tenía en la mano y que no pudo utilizar por el rayo que le habían lanzado - Steelix, hiperrayo contra los edificios, ¡ya! – el pokemon prosiguió a seguir la orden.

-Carajo, esa no me la esperaba – hablaba para sí mismo Gold. Tomo una pokeball – bien amigo, es tu turno. Explotaro ¡adelante! – El pokemon de fuego salió corriendo de su pokeball a una velocidad superior a la que llevaba Gold – bien saltaremos hacia el Pitaro… Regresaré por ti amiga – refiriéndose a su patineta. Con la suficiente velocidad Gold salto de su patineta directo al lomo de su pokemon de fuego – bien amigo, esquiva los edificios derribados mientras Pitaro continua retrasándolos.

-Ese maldito, se está burlando de mí, hagan lo que sea para detenerlo… ¡Gary!

-Sí, Ash, Electrabuzz, adelante – el pokemon eléctrico hizo acto de presencia – derriba a ese Typlosion con un puño trueno, Ash, aumenta sus estatus de velocidad con tus Unown.

-Aquí el que da órdenes soy yo, Gary, pero te haré caso solo porque ya me desespero ese chico llamado Gold. Brock.

-Estoy en ello… Steelix, escavar.

-"Parece que no tome en cuenta muchas cosas" – pensaba para sí mismo Gold – maldición, Red, apúrate.

A la distancia, el resto de sus compañeros observaban con detenimiento y cierta ansiedad a su amigo, qué, pese haber ido con el plan aparentemente perfecto, estaba teniendo bastantes problemas.

-Red… Lo van a rodear – exclamaba una muy ansiosa Crystal – los ataques de Pitaro no le afectan al Electabuzz ni mucho menos a Steelix. Lo van a atacar, Explotaro tal vez pueda esquivar el ataque de Electabuzz pero no vendría ver el de Steelix.

-Lo flanquearon de ambos lados – comentaba Green – ¿tus Unown llegaran?

-Sí… Pero tenemos que ayudarle, y lo que se dice ya… Crystal ve en tu Arcapeon y alcanza a Gold. Green y Blue, vayan por la lateral izquierda. Ruby y Eureka por la lateral derecha. Yellow y yo los tomaremos por detrás.

-Los rodearemos – hablaba Blue – bien, me gusta tu idea.

-Además de que ustedes ya están protegidos del control de mi hermano. Crystal, tendrás que aguantar mientras tanto.

-Y al final el acto heroico de Gold se terminó convirtiendo en rescate – comentaba Ruby – bueno, Eureka, no tenemos tiempo que perder – la niña asistió.

-Gold en sí ya cumplió con ser un factor distractor y provocador para que yo no llamara la atención – analizaba Red – ahora a aprovechar el hecho de que toda su atención está en él.

-a-

-Explotaro, dame una señal de que sabes por donde va a salir ese Steelix – comentaba suplicante Gold debido a su nada bonita situación. Electrabuzz ya solo estaba a unos centímetros de distancia – maldición, Explotaro, esquiva el puño trueno ya – y como fue ordenado el pokemon esquivo, más sin embargo la apenas sensación de seguridad de Gold fue derribada en segundos, pues, el Steelix de Brock había salido de la tierra impactando de lleno al pokemon de fuego. A los pocos segundos Gold y Pitaro cayeron al suelo, con heridas menores, no se podía decir lo mismo de su otro pokemon.

-No hay lugar donde puedas escapar, Pokedex Holder – hablaba con autoridad Ash – estas rodeado.

-Bueno, he estado en peores si te soy sincero – respondía sarcástico – Explotaro, regresa – el pokemon volvió a su pokeball – bien, Pitaro, dalo todo.

-Es inútil pelear, y aunque tengo ganas de hacerte trisas debido a tus burlas tengo un mejor plan, únete a mí.

-¡¿Unirme a ti?! – Hablaba muy sarcástico – porque no lo pensé, ¡puedo destruir ciudades! Puedo hacer trisas ciudades enteras con tal de cumplir mis caprichos.

-Esa arrogancia va a ser tu destrucción, en fin, a el – los Unown de Ash se abalanzaban sobre Gold, sin embargo, fueron detenidos por un potente ataque de tipo fuego – ahora que sucede…

-Te diré que sucede, la súper seria de mi novia me ha salvado – hablaba animado Gold. Al poco momento y del lado contrario al de sus oponentes unos Unown se posicionaron sobre Gold – ya era hora.

-Bien, Gold, juntos hasta el final – comentaba con una sonrisa la capturadora.

-No hace falta que lo digas.

-Esos Unown… No son míos, son de aquel que se hace llamar mi hermano.

-Fuiste tan distraído que ni siquiera te distante cuenta – indicaba con orgullo Gold – ahora, la caballería ha llegado para derrotarte.

-Solo son dos, no veo a nadie…

Ash no pudo completar su frase debido a que potentes ataques estaban siendo lanzados tanto de sus lados como por atrás y, debido al factor sorpresa, Gold y Crystal no dudaron en atacar. El PokéGear de Gold empezó a sonar constantemente.

-Silver… ¿Hola? – contesto Gold.

-Dime, no has arruinado la misión, Gold.

-No claro qué no, de hecho fui parte fundamental de la misma.

-Qué extraño, esperaba tener que salvarte el cuello.

-Que buen amigo eres – comentaba sarcástico – no es por ser mala onda, pero tenemos una batalla muy importante por aquí y tengo que colgar.

-Lo sé… Mira al cielo – Gold levanto su mirada. Cientos de helicópteros del Team Rocket se podían ver, en el de enfrente, con una figura que reflejaba respeto se encontraba Giovanni, a su lado, el mismo Silver.

-Pero…

-Mi padre hizo una pequeña parada para que yo y el resto de nuestros compañeros los pudieran apoyar cuanto antes.

-¡Genial!

-Ya era hora – comentaba Red observando la escena – tenemos que ganar – Yellow asistió.

-Más vale tarde que nunca – del mismo modo Ruby – a pesar de tu edad, Eureka, estas metida en un acontecimiento muy importante.

-Así parece señor Ruby – comentaba expectante Eureka.

-No estoy tan viejo, solo dime Ruby.

-Giovanni – hablaba secamente Ash – bien, parece que Kalos se ha convertido en un campo de guerra.

-Red… - hablaba tiernamente Yellow – como en los viejos tiempos.

-Hagamos nuevos tiempos… Juntos – indicaba el de ojos rojos con una sonrisa mientras tomaba la mano de Yellow – es hora de que ambos liberemos todo nuestro poder…

Y bien, tarde un poco, lo siento, pero la escuela me ha traído como loco y no he estado muy inspirado, pero al fin, después de mucho tiempo aquí está la actualización. Espero que les guste, tratare de actualizar pronto, sin más que agregar, gracias por leer. J