¡ESTO ES "Ooo"!

En una madrugada templada una conversación en medio de una chica caos vistiéndose y un rubio viéndola confuso estaba a punto de llegar a una conclusión.

-esto… está mal- decía un rubio nervioso viendo los arañazos en sus brazos y pecho.

-no me digas que te da miedo afrontarlo- respondía la chica sin ver a los ojos al rubio.

-de alguna manera te veo como mi hija aun- planteaba el rubio ganándose la atención de la jovencita.

-háblame claro… no soy mujer de una noche, esto… no tiene vuelta atrás- decía con una mirada fría y con unos ojos sofocantes.

-no he dicho nada de eso, estoy completamente sobrio con mis decisiones, afrontar esto no es tarea grande, pero debes entender que tengo que empezar a cambiar la perspectiva de "tú y yo"- decía el joven colocando su mano en la mejilla de su nueva amante.

-no quiero que estés con nadie más- revelaba la chica caos con firmeza y preocupación en su mirada.

-¿Por qué te preocupas por eso?- decía el joven riendo ante el serio comentario de la chica caos.

-porque… entiendo que las tentaciones son muchas, y… la carne es débil- mencionaba la chica caos levantándose para terminar de vestirse, el rubio la vio de reojo y pensó "en que momento creció tanto", pero de alguna manera se sintió juzgado.

-esto me huele a matrimonio- decía el joven haciéndole burla al comentario de la chica caos.

-sí, pero cuando yo me vaya no te pediré la mitad de todo- respondía la chica fulminante con sus palabras.

-¿no crees que debamos discutirlo?- decía el joven recostándose en la cama.

-¿no es lo que hacemos?, no actúes como si quisiera amarrarte, entiende que esto… va en serio- decía la chica caos seriamente, de alguna manera odiaba las niñadas del rubio a la hora de un compromiso.

-¿Qué hay de tus padres?- decía el joven en un tono burlesco algo que molestaba a la chica caos.

-dime algo, ¿no quieres estar conmigo?- preguntaba la chica caos con una mirada frívola.

-¿Qué cosa?, ¿Por qué dices eso?- decía algo confundido el rubio.

-he leído libros que me dicen que alguien como tú eres un "idiota", pero quiero intentar creer que no es así, creo que fuimos muy rápidos, cuando te des cuenta que estas siendo un patán, búscame, entonces haremos algo muy estúpido- decía la jovencita para salir volando, creo que había entendió que el rubio aún no estaba listo para una propuesta así que deicidio esperar.

El rubio solo se recostó, intento pensar a aquello que le dijo su hija metafórica casi como con desprecio, sin embargo el hambre no lo dejo pensar en nada, ignoro todo por completo… quien sabe que pasaría por la compleja mente intelectual de aquella jovencita que aun continuaba leyendo sobre filosofía en un rincón de su habitación…

Por otro lado en el laboratorio de la princesa muy temprano el trabajo continuaba, al parecer sus estudios no estaban dando los frutos que deberían, ella solo conseguía estar más triste sumado a que no sabía cómo conseguir que su amante estuviera con ella.

En sus estudios quería descifrar lo que en teoría ya tenía la hija de la reina en la punta de los labios, algo que no se consigue nada más con la precisión de las matemáticas o la física, sino que necesita los sueños y las mentiras de los poemas y la filosofía…cómo funciona el corazón del rubio. De momento conocer eso era imposible, pero las variables "X" y "Y" eran llamadas en ambos estudios como "idiota", algo bastante llamativo pero ambas chicas querían resolver el acertijo de este problema Socio-matemático que conllevaba ética, y también realismo.

La chica caos planteaba un estudio en base al escepticismo, rodeaba de dudas todo lo creíble a cerca de la realidad, de los sentimientos e incluso de la crianza de sí misma, su variable "X", o "idiota" que era el rubio funcionaba así; si todo lo que escuchaba de su no padre (que está en duda) era bueno, no cumpliría con la ley de Sócrates entonces dejaría de ser una variable a priori no sería un idiota, pero si escucha algo malo del rubio que sea demostrado con el empirismo entonces el joven cumpliría con la variable de "idiota" y si esto llegase a pasar convertiría lo que paso aquella noche en un error, de lo contrario estaría dispuesta a crear un hogar e intentar con respaldo de una praxis demostrar a la teoría de platón que puede llegar a haber un amor platónico.

De alguna manera quería hacer un nuevo record, quería romper la filosofía usando sus propios argumentos, era algo loco pero de alguna manera se sentía confiada en sus teorías.

Por otro lado la princesa planteaba un estudio a base de matemáticas, física y desequilibro, de igual manera en su sistema la variable correspondía al término de "idiota". En este estudio cabía resaltar la importancia de los cálculos, habían una cantidad de ecuaciones entre lo que el rubio hacia bien, lo que hacía mal y como se comportaba, había un teorema de Pitágoras representando todo esto es decir, los catetos correspondían a sus acciones, la hipotenusa era su variable, ósea; su "idiota". Entonces esto es un problema de secundaria (si ustedes hicieron secundaria); "la suma de los catetos es igual a la hipotenusa", traducido al idioma de la princesa significa que la suma de las acciones del rubio determina el funcionamiento de su personalidad en torno al amor, es decir; suma lo bueno, suma lo malo y tiene como resultado o la "hipotenusa" el funcionamiento del corazón, a raíz de eso determina si su variable corresponde a "idiota" o no.

La princesa solo quiere llegar a su objetivo para seguir estudiando lo que podrá ser un resultado esporádico, por eso… ha sido condescendiente ante la sexualidad del joven.

Sabiendo cómo operan esta féminas muchos preguntan ¿y la vampiresa a que juega?, ¿Qué hace?... aunque no lo sepa, aunque no se vea, ella simplifica las teorías de ambas féminas, usa el empirismo y no necesita estar encerrada en ninguna teoría, es decir; busca el amor del rubio sin necesidad de estar metida en estudios aburridos, tiene sus ventajas pero no juega de igual manera, pero con ese método con ese, también participa en la disputa y a partir de ahora, empieza una guerra, entre acciones brutas, numerología agresiva y argumentos explícitos… TODO por un pedacito de felicidad con el joven rubio que solo estaba sentado frente a su refrigerador comiendo un pedazo de jamón.