La primera cena
Cap 5
Esa misma noche Jane decidió hacer la cena para las dos, le dijo a Maura que se relajara que ella se encargaría de todo. Mientras la morena preparaba la comida Maura decidió ir a dar un paseo por la playa, esto siempre la relajaba el tener el olor salado del mar, el escuchar las olas golpear contra las rocas, la arena, la brisa todo esto lograba que la rubia dejara de lado sus problemas y que su mente dejara de trabajar por un rato.
Al cabo de una hora Jane ya había terminado de preparar todo, no era una muy buena cocinando pero se sabía defender y decidió prepararle a Maura lo que mejor le salía; había preparado unos camarones con salsa de cilantro y limón que su madre le había enseñado hace años y que era lo único de que se acordaba. Después de preparar todo y haber arreglado la mesa para poder tener su primera cena con Maura sin que nadie las pudiese interrumpir decidió ir a buscarla, cuando por fin la encontró sentada a unos metros de la casa se quedo observándola por unos minutos viendo lo hermosa que se veía tan relajada y sin tanta ropa que cubriese ese hermoso cuerpo bien tonificado que tenia y decidió sacarla de sus pensamientos.
-Maura, ya está la cena lista – esto lo dijo tocándole su brazo para que así pudiera tener su atención
-qué?! –esto lo dijo pegando un pequeño salto ya que no se había dado cuenta de la presencia de Jane a su lado.
-disculpa no quise asustarte, pero la cena ya esta y no quiero que se enfrié.
-no te preocupes y no me asustaste… bueno tal vez un poco pero no pasa nada, más bien vamos a ver y saborear lo que preparaste.
-ya verás que te vas a chupar los dedos de lo delicioso que me quedo todo- esto Jane lo dijo ayudando a Maura a levantarse de la arena.
-eso espero no quiero terminar intoxicada – dijo Maura con un poco de sarcasmo y una pequeña sonrisa en sus labios.
-oye! Se que no soy buena en la cocina pero tampoco al extremo de llegar a intoxicar a alguien con lo que preparo, además lo que prepare, mi madre me lo enseño hace mucho tiempo y fue lo único que realmente le aprendí a hacer bien….. Claro en la cocina porque en otras cosas soy muy buena – esto último Jane lo dijo con doble intención, ella sabía muy bien que Maura no había tenido muchas parejas anteriormente y quería que cuando las dos estuviesen juntas la rubia no tuviera tiempo ni siquiera de pensar en otra cosa que no fuera ella.
Maura al escuchar lo último que le dijo Jane no pudo evitar sonrojarse con el simple hecho de pensar que esta pasara a un segundo plano con ella. Jane al ver como Maura se había puesto con el comentario que hizo no pudo evitar sentir un grado de satisfacción al saber que ponía a la rubia nerviosa con tan solo un par de palabras y decidió seguir con su juego.
-tranquila Maura….. no haremos nada que tu no quieras que hagamos durante esta semana, eso tenlo por seguro. Pero créeme que si pasase algo no me vas a dejar ir de tu vida, eso te lo firmo si quieres en un papel.
Maura al percibir el juego de Jane decidió seguírselo para así no dejarse opacar.
-a siiiiiii?! Porque crees estar tan segura que voy a ser yo la que no va a querer que tú te vayas de mi vida?… no juegues con fuego Jane porque créeme te puedes quemar, además creo que la que no va a dejar que me vaya de su vida vas a ser tu- esto la rubia lo dijo con una sonrisa maliciosa en su rostro y caminando unos pasos por delante de una Jane bastante perpleja por lo dicho por Maura.
-espérame Maura! No entres todavía a la casa quiero que sea sorpresa.
Maura se detuvo y espero a que Jane se uniera a ella con la casa en frente de ellas, cuando ya estaban juntas la morena decidió taparle los ojos a Maura para así poder entrar a la casa. Con los ojos cubiertos por las manos de Jane ambas mujeres entraron a la casa, cuando ya estaban justo enfrente de la mesa que la morena había decorado con tanto amor Jane decidió quitarle las manos de los ojos a Maura para que esta pudiese ver lo que había preparado.
-sorpresa!- esto lo dijo la morena con un tono de grito ahogado por el nerviosismo que sentía en ese momento, nunca en su vida se había sentido tan vulnerable ante una persona y menos ante alguien que le gustara, pero con Maura todo había sido diferente desde el principio, desde el instante en que se conocieron Jane nunca supo cómo actuar cuando estaba frente a ella. La rubia siempre lograba derribarle esa seguridad que siempre había tenido y por la cual se caracterizaba en cuestiones de amor y de conquista.
Maura había quedado sorprendida por lo hermoso que había quedado todo; Jane se había encargado de hasta del más mínimo detalle, la mesa estaba decorada con hermosos pétalos rosas alrededor de los platos y en el centro de esta había un pequeño florero con unas hermosas flores llamadas Hortensias, eran de un color violeta que la morena sabia de ante mano que le encantaba a Maura. La rubia se fijo que el rostro de Jane reflejaba primero nerviosismo y un poco de seguridad pero luego paso a la angustia y un poco de decepción así que decidió romper el silencio que ella misma había provocado.
-Jane esto es hermoso!….. nunca en mi vida alguien había hecho algo así para mí – Maura tenía los ojos inundados de lagrimas queriendo salir de ellos así que no aguanto más y las dejo escapar.
-hey! No llores lo último que quiero es hacerte sufrir en estos momento, solo quiero ver esa sonrisa tan hermosa que tienes –agarrando el rostro de Maura entre sus manos le seco con sus dedos gordos las lagrimas que salían de los ojos de la rubia para finalizar dando pequeños besos en donde estas habían estado para luego terminar en su boca, dándole un pequeño y casto beso que se fue convirtiendo cada vez más profundo ya que Maura coloco sus manos en la cintura de Jane para evitar que esta se sepárese de ella y acabara con ese beso que la morena se había ganado por hacerla sentir tan especial en ese momento. Una vez que ambas se separaron para así poder tomar aire debido al beso tan profundo que habían tenido anteriormente Maura finalmente dijo:
- mis lagrimas son de felicidad Jane, cuando te digo que nunca nadie se había esforzado tanto por hacerme sentir tan especial te lo digo enserio – dándole otro beso pequeño en los labios a la morena. Jane finalizo el beso porque si seguían así no iban a terminar cenando sino haciendo otra cosa.
-bueno paremos con los besos por el momento Maur - tomando un poco de aire en sus pulmones prosiguió- porque si seguimos así créeme que no voy a poder parar y no quiero obligarte a hacer nada que no quieras – dándole un último beso en los labios para luego correrle el asiento para que la rubia se sentara.
Una vez Maura sentada en la mesa Jane prosiguió a servir la cena y luego a sentarse, así que Maura decidió atacar.
-porque crees que yo me arrepentiría si tú te dejas llevar por tus instintos?- esto lo dijo con un hilo de sarcasmo y una sonrisa picara que a Jane le derritió.
-Mau…Maura, me quieres matar verdad!?
-no para nada o por lo menos no hasta que me hagas lo que me dijiste en el baño cuando nos dimos nuestro primer beso – con una sonrisa en su rostro decidió probar lo que le había preparado Jane.
Jane después de lo que le dijo Maura todo ápice de hambre que tenía se le había ido con dicho confesión. Estaba tan nerviosa por todo lo que estaba ocurriendo que no sabía ya ni cómo actuar.
-come Jane, mira que te quedo delicioso todo lo que hiciste, además si me voy a enfermar que no sea sola – se río al ver como Jane se ponía más nerviosa con cada palabra que ella le decía.
-yo….yo…creo q….creo que se me quito el apetito.
-Jane tienes que comer ….. o quieres que te de la comida como a una niña chiquita?
-qué?!no quiero que pienses que soy una bebe que necesita que le den de comer….aunque no me pondría brava si lo quieres hacer- mirándola con picardía y siguiéndole el juego que Maura había empezado.
-ok, como quieras –tomando un trozo de camarón en su tenedor se lo acerco a Jane para que esta lo comiera y así continuar con el coqueteo que habían empezado.
La noche prosiguió entre conqueteos y risas de ambas, Maura de dio cuenta que Jane no era la niña hueca que se había imaginado que era desde la escuela, que ella realmente era una mujer culta que se defendía en todo tipo de temas que Maura le dijera; conoció a una Jane apasionada de los deportes y más del Beisbol y de los Red Sox, también a una mujer que amaba a su familia y amigos y que cuando daba su amistad lo hacía de verdad y para siempre, no le importaba dar la vida por las personas que quería y que amaba, cada vez la morena la cautivaba mas y mas y se daba cuenta que la había juzgado mal.
Jane con el pasar de la noche y la conversación con Maura se dio cuenta que ella era realmente el amor de su vida y que iba a hacer lo que fuera para que la rubia se quedara con ella y tuvieran un futuro juntas.
Ya pasaban más de la 1 de la mañana, Jane y Maura no se habían dado cuenta de la hora que era hasta que la morena decidió mostrarle algunos resúmenes de los partidos de los Red Sox a Maura para que esta entendiera el porqué era tan aficionada a ellos. Después de haberle mostrado uno que otro resumen ambas decidieron que era hora de ir a descansar ya que había sido un día de muchas emociones para ambas, una vez que estaban enfrente de la habitación de Maura, Jane decidió despedirse con un pequeño beso en los labios de la rubia para así poder dirigirse hasta su habitación.
-descansa Maur, espero que la cena te haya gustado y mas la compañía porque a mí lo que más me gusto de toda la noche fue poder estar contigo y descubrir tantas cosas hermosas de ti- le dio otro beso en los labios y se dio la media vuelta para dirigirse a su dormitorio, pero Maura de agarro su brazo para impedir que esta se fuera.
-Jane no te vayas por favor, no quiero pasar la noche sola, no tenemos que hacer nada solo quiero que me abraces lo que queda de noche y sentirme protegida a tu lado.
-Maura, no te quiero forzar a hacer nada quiero que cuando estemos juntas sea porque las dos así lo queremos no porque te veas obligada por todo lo que ha pasado hoy.
-no tenemos que hacer nada enserio, pero no me dejes sola, no esta noche – acercándose más a Jane para abrazarla y darle un beso en el cuello.
-está bien, dormiré contigo pero con la condición de que si te incomoda algo cualquier cosa me la digas no importa lo que sea, trato?- extendiéndole la mano a Maura para cerrara el trato con un apretón.
-trato hecho- dándole un beso para así cerrarlo.
En casa de los Isles estaban Christian, Danielle y Constance muy preocupados por la desaparición de Maura, aunque Danielle sabía perfectamente en donde estaba su hermana tenía que fingir preocupación para evitarse un lio con su mama y con el pesado de su cuñado.
-donde carajos se metió ¡!- dijo Christian bastante alterado por el atrevimiento de Maura a pesar de que él le había ordenado que no se fuera de viaje.
-Christian cálmate y por favor controla tu vocabulario que estás ante dos damas –lo reprendió Constance
-Perdóname Constance pero estoy muy preocupado por Maura, que tal si la secuestraron o le paso algo y esta herida en algún lugar y nosotros aquí sin hacer nada- fingiendo desesperación y preocupación por su prometida delante de su familia.
Danielle no le creía absolutamente nada de lo que le decía Christian a su madre, ella sabía perfectamente como era el con su hermana, como la trataba, además estaban los rumores de que el solo estaba con Maura para adquirir más poder ya que la familia de su prometida tenía una muy buena posición ante la sociedad y también quería juntar sus fortunas para así ser el hombre más influyente del mundo y con una de las fortunas más grandes. Constance fue un momento a la cocina para preparar unos tés y así continuar buscando a su hija y en ese momento Christian decidió enfrentar a Danielle, él tenía más que claro que ella sabía en donde estaba Maura.
-Danielle por favor dime en donde esta Maura…. Realmente estoy muy preocupado por ella
-haber Christian a mi no me vengas con esos dramas, tu y yo nos conocemos lo suficiente para saber que lo último que te importa es mi hermana.
-ok, ya que estamos siendo francos, pues si a mí la estúpida de tu hermana me importa un comino yo lo único que quiero es tenerla a mi lado porque con ella gano posición y si me caso con ella nadie podrá detenerme, seré el hombre más poderoso y con una de las fortunas más grandes en el mundo así que Maura o se casa conmigo o se casa conmigo.
-eres un imbécil y espero que mi hermana jamás vuelva de donde esta, para ver si así se te bajan esos humos que tienes- Danielle estaba asqueada por todo lo que le había dicho Christian, ella sabía que él no quería a su hermana pero nunca se imagino que la avaricia de su cuñado fuera tanta; Danielle empezaba a marcharse de la sala pero sintió el agarre fuerte de Christian que le impedía salir de esta.
-haber niñita estúpida, yo sé muy bien que tú tienes la información que yo necesito así dámela de una vez por todas o créeme si no te arrepentirás! – dijo un Christian bastante ofuscado por la insolencia de Danielle hacia su parte.
-suéltame Christian! Me estas lastimando…. Créeme que nunca sabrás de mi parte en donde esta Maura, ella está mucho mejor sin ti, sabes?! hasta he llegado a pensar que la golpeas y le infundes miedo para evitar que ella se vaya de tu lado.
-el como yo trate a tu hermana no es de tú incumbencia y si ella me deja créeme que no será nadie. Conmigo ella es alguien en la sociedad y si no soy yo quien más se va a encartar con ella? Con lo frígida e insignificante que es nadie más se le va a apuntar a estas con ella.
-no sé qué te vio Maura, si eres un hombre horrible, estúpido e imbécil que no sabe valorar a la gran mujer que tiene en frente.
Ninguno de los dos se había dado cuenta que Constance ya había regresado de la cocina con los tés y que esta había escuchado cada palabra que se habían dicho ese par, así que decidió intervenir antes de que Christian le hiciera daño a su hija menor.
-creo que es hora de que suelte el brazo de mi hija y te vayas de mi casa Christian!- dijo una Constance bastante enojada por todo lo que había escuchado de su parte- además no quiero que vuelvas a pisar mi casa y si está en mis manos Maura jamás se va a casar contigo eso te lo firmo.
-Co…. Cons… Constance de…. Deja….déjame que te explique por favor, no es lo que estas pensando- Christian estaba bastante nervioso por ver que Constance había escuchado todo lo que había dicho y eso a él no le convenía en lo absoluto.
-creo que ya escuche lo suficiente y además estaba bastante claro todo, así que no tienes nada que explicarme … si no sales ahora mismo de mi casa y de la vida de mi hija voy a hacerte quedar en ridículo delante de todo el mundo y creo que me van a creer mas a mí que a ti.
-no espera por favor Constance no me hagas esto!
-dije que te vayas de aquí! Si no lo haces en este mismo instante voy a llamar a seguridad para que te saquen como a un perro- Constance cada vez estaba más enojada y si este seguía en su casa ella no podría controlar sus impulsos y perdería los cabales
-ok, me voy pero no me voy a dar por vencido, voy a seguir buscando a Maura lo quiera o no señora.
-ya lo veremos! Si está en mis manos de que mi hija no vuelva a pisar Boston lo voy a hacer y donde te atrevas a hacerle algo a ella te vas arrepentir – esto Constance lo dijo apretando los dientes- Aguirre! – grito Constance a su escolta.
-dígame señora Constance- llego inmediatamente Aguirre al llamado de su jefa.
-saca a este sujeto de mi casa e impídele la entrada a cualquier empresa que tengamos, no quiero volver a saber nada de él en lo que me queda de vida.
-como mande señora – haciendo lo que su jefa le había ordenado agarro de los hombros a Christian y empezó a empujarlo y a forcejear con él para sacarlo de la casa.
-te vas a arrepentir de lo que me estás haciendo Constance, eso te lo juro!- dijo Christian antes de salir de la casa de la madre de Maura.
Espero que les guste este cap, perdón la demora en la actualización pero estuve a mil con el trabajo la semana pasada.
Ojala lo puedan disfrutar, ya saben cualquier comentario o critica será bien recibida. ;)
