Proyecto Caos.

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Era otro día en aquella guerra a muerte en la que se habían citado estas féminas, no había reglas, no, eso era para personas aburridas, aquí entraban todas a la zona de gatillo o estaban alejadas de la zona caliente, pero de momento no había impedimentos, contradicciones o cualquier tipo de acuerdo frente a la meta que se habían planteado.

La mañana comenzaba tranquilamente, el sol estaba coqueteando con las montañas y el reloj acariciaba las 7:22am en la habitación de la chica caos quien estaba levantada desde muy temprano.

Esta jovencita de costumbre estaba lista muy puntualmente, tanto física, como moral y estratégicamente, su única demora era ir en busca del rubio mientras que la maquinaria de la vampiresa seguía aun en el quinto sueño y la princesa seguía puliendo sus flechas del amor. La hija metafórica del joven tenía una ventaja, la cual era el llegar temprano, había deducido que mientras llegase primero sería más beneficioso para ella, además de que llegaría primero que las otras dos féminas quienes aún estaban en el ruedo por el rubio y su corazón de águila.

Fue cuestión de minutos cuando la chica caos ya emprendía el viaje hacia la casa del joven, por otro lado la princesa aún estaba en su laboratorio haciendo cálculos, no le bastaba la noche, su teorema debía estar completo de cabo a rabo, en física las cosas eran simples, pero a su vez complejas, es decir; para poder "reorganizar" su teoría debía ir resolviendo correcciones, una tras otra más grande y complicada que la anterior hasta que el problema quedara completo. Una vez que su teorema quedase completo no dudaría en salir, pero para eso faltaban un par de horas.

En otro lugar la vampiresa estaba dándole reposo a aquella "maquinita" llamada atributo físico, estaba haciendo casi lo mismo que la princesa, preparando su estrategia, solo necesitaba descansar y despertar para ir con el rubio probablemente su plan seria llevado a cabo en la noche llueva, truene o relampaguee.

Ahora pasamos a un campo donde no se había explorado nada de teoría o praxis, la chica lumbre ex pareja del joven, estaba en la soledad húmeda de la ducha cuando seguía meditando sobre sus decisiones; quizá el hecho de haberlo traicionado fue un error, o tal vez el hecho de que siempre sucumbía ante las seducciones mágicas del vampiro había valido la pena. De reojo miraba su vida, el vampiro era una persona intemperante, perezosa, histérica, grosera, alcohólica, y en algunos casos, agresivo. Vivir con él era un martirio, apenas había pasado unos días cuando ya las lágrimas nos alcanzaban para poder reflejar el cansancio que sentía por haber dejado al rubio.

Una vez más miraba hacia el pasado; la vida con el rubio era como un sueño hecho realidad; una pareja amorosa con la familia, responsable, agradable, condescendiente, prudente, respetuoso, servicial, atento y sobre todo siempre colocaba a su familia primero que nada, por ejemplo; sus amigos del trabajo le invitaban a beber algo en la noche pero su bebe estaba resfriada, ¡A LA MIERDA LOS AMIGOS!, amaba mucho a su familia y siempre era honesto, tal vez, solo tal vez, trabajaba demasiado, pero eso no le quitaba el ánimo para llegar a casa y decir; "¿Qué quieren de cenar?", u "hora de jugar", si, a veces tenía mucho trabajo, doble a veces triple turno, pero siempre amo a su familia y quedo demostrado ante los ojos de un reino que daría todo por respaldar a su familia.

Con esa pequeña introducción, con esa, se sustentaba la estrategia de la reina, quería estar de nuevo con el joven, y quería hacerlo de manera tradicional. No iba a hacerlo solo porque el vampiro la haya dejado, no, sino que estar con este hombre chupasangre estaba acabando con su vida y el hecho de que su hija apenas le hacía un gesto cuando llegaba a la casa le partía el corazón. Solo quería una tarde, un café y una puesta de sol para poder convencer al joven de que sus intenciones esta vez… serian honestas.

Pasadas unas horas en la mañana el camino de la chica caos se hacía más corto, ya había llegado a la casa del joven y afortunadamente no había ninguna feminiza a la vista, entro como si aún viviese allí y se encontró con un rubio totalmente dormido en su cama, era un desagrado desperdiciar el día durmiendo pero de alguna manera a la chica caos le daba una gran paz ver al que fue su padre descansar, porque después de leer todo lo que leyó, sabía que esos hombros llevaban una vida a cuestas de una pareja deshonesta y unas féminas salvajes.

Calladamente se escurrió entre las sabanas recostando su cabeza en el pecho del joven sin que este se levantara aun, sintió su aroma y se reconforto, el latido del corazón del rubio provocaba alivio, le provocaba protección, y también algo de sueño, la mirada de la chica caos se perdió en el rostro adormecido de su no padre e intento buscar argumentos en contra para no estar con el… nada.

Bastaba conocer al rubio y su historia para enamorarse de él, es decir, su teoría era simple, el joven guiado por la constelación de acuario solo quiere el bien para los demás, si alguien llega a enamorar su corazón ese alguien recibirá todo el amor de este signo, porque así funciona su corazón, es entregado y firme con quien de verdad lo vale, por eso ese alguien quería ser Holly… una chica apenas, muy intelectual y decidida quien quería romper la filosofía de platón al crear una familia con el joven. Pero antes debía saber si era la elegida.

El rubio sintió el calor en su pecho y poco a poco abrió los ojos.

-mmm, ¿Holly?- preguntaba entre dormido.

La chica caos venía con una ansiedad tremenda en su sistema nervioso, estaba algo preocupada pero bien resuelta… iba con todo.

-Buenos días- decía la jovencita para acto seguido besar al joven quien abrió sus ojos por completo al corresponder al beso que termino en una batalla de lenguas por parte de su hija metafórica.

-¿acaso sigo en un sueño?- preguntaba incrédulo el rubio por rápido que iba la chica caos.

-el mejor de los sueño- respondía sensual la jovencita quitándose su camiseta. -tu y yo, probaremos las mieles terrenales, para llegar a la bóveda celestial como leyendas- complementaba tirando el resto de su ropa al suelo sorprendiendo aún más al impactado rubio quien veía a la chica con ojos lascivos.

Continuara.