Flama Caótica Parte I

La chica caos se encontraba frente a una furiosa chica lumbre quien no le agradaba en absoluto su hedor y su forma de hablar afectadas por el licor.

-¿estabas bebiendo?- preguntaba enojada la madre de la jovencita.

-emmm hpm seee- murmuraba la chica caos mientras el hipo se hacía presente en su sistema respiratorio.

-¿Cómo sé qué ocurre? Estas muy joven, eres una maleducada- decía la chica lumbre. fue entonces cuando la chica coas con todo su rencor acumulado y su inteligencia no dudo en responder.

-¿soy maleducada? reclamarle entonces al hombre que está detrás de ti- decía la jovencita señalando al rubio quien sonrió al ver como respondía la chica caos.

-cuida tu boca… recuerda que soy tu madre- decía la reina alzando la voy mientras se acercaba a su hija para reprenderla si era necesario.

-¡oh!, e hiciste un maravilloso trabajo cuidándome, mira nada más; tengo un gusto exquisito por el sexo, bien hecho mama- decía en tono burlón la chica caos levantándole el pulgar a la reina en señal de "felicitación". De repente ofendida por el comentario la chica lumbre le dio una bofetada a su hija dejándola de rodillas, la jovencita no tuvo una reacción puesto que había bebido su única acción fue quedarse en el suelo con su mano en la mejilla.

Entonces el rubio quiso intervenir cuando la reina iba por más castigo para su pequeña.

-espera, espera… no la golpees más, fue suficiente- decía el joven colocándose en frente de su hija metafórica.

-muévete Finn- demandaba la reina flama con un ceño fruncido en su rostro.

-entiendo que el comentario estuvo fuerte jejej… pero no puedo dejar que la sigas golpeando, pero si insistes golpéame a mí, después de todo… sé cómo se siente cuando no tienes la culpa- decía el joven en defensa de la chica caos.

-ella esta ebria, ¿y tú la defiendes?- preguntaba la reina ante el acto de valentía del joven.

-claro… ya no es mi hija pero yo la amo, además, fui yo quien la llevo al bar, entonces si te quieres desquitar con alguien hazlo conmigo- decía el rubio.

-¿Por qué la llevaste a un bar?, vas a tener muchos problemas conmigo y con Marshall también, eres un idiota- decía histérica la reina mientras el rubio seguía con una sonrisa imprudente en su rostro.

-confió en ella, y la conozco lo suficiente para saber que con unos tragos no…- entonces fue interrumpida por la chica caos quien se levantó con el valor que le daba el amor por su padre metafórico.

-no iré a prostituirme a la casa de algún hombre lobo- decía gritando enojada la chica caos, su resentimiento con su madre era bastante evidente.

-¿Qué dijiste?, ahora si vas a ver- hubieron un par de forcejeos entre la jovencita queriendo escapar y el joven deteniendo a la chica lumbre.

-basta Phoebe… es suficiente, para su edad sabe más que nosotros… fue una adulta antes de conocer el alcohol, fue una adulta desde que se enteró que no era su padre, dime ¿de que debes preocuparte?- preguntaba el rubio levantado la voz para llamar más atención de la chica lumbre.

-de ella… es mi hija por eso me preocupa que no tenga nadie con ella- decía la reina desplomándose entre lágrimas.

-yo… estaré con ella, yo…- entonces al rubio le volvió la imagen de él y su hija metafórica amándose bajo las sabanas y no quiso decir más, aunque de momento quería revelarle de todo a la chica lumbre.

La chica caos en ese momento recordó aquel instante en que se volvió mujer e intento desviar el tema.

-¿te preocupas por mí?, vaya hora de reaccionar, aléjate de mí… eres un desastre como mujer y como madre- decía la chica caos agresiva con su progenitora.

-ya es suficiente Holly, creo que… la discusión termino- decía el rubio mientras la chica lumbre se levantaba del suelo para caminar hacia la salida completamente en silencio. Derrotada por la niña a la que siempre subestimo salió de esa casa con la afirmación de alejarse de su pequeña que ya era "una mujer", sin embargo el #TeamFire aún seguía en la lucha por el título del joven rubio quien se quedó en la casa a solas con la celosa pero hermosa chica caos quien sonreía al estar a solas con su amado padre metafórico.

-bueno me voy a dormir- decía el rubio sin darse cuenta de que la jovencita seguía allí.

-emmm- dijo a apenas la chica caos para llamar la atención del joven quien volteo sorprendido, bueno aún seguía con algunos tragos en su motor de coordinación.

-ah sí, ¿y tú que harás?- preguntaba el rubio pasando su mano por sus cabellos.

-bueno, es obvio que ella y yo no nos queremos ver ni en pintura, ¿podría quedarme aquí?, por lo menos hasta conseguir un lugar para vivir- solicitaba la chica caos con algo de nerviosismo.

-bueno, quédate en mi habitación, dormiré en el sofá, buenas noches- decía el rubio sacando unas sábanas debajo del sofá para acostarse mientras la jovencita lo veía.

-pero no quiero incomodar, ¿Por qué no duermes conmigo?- decía lo más inocentemente posible la picarona chica caos.

-no, eso no va a pasar- decía el rubio sin verla a los ojos.

-¿Qué?- decía confusa la chica ante la respuesta del joven.

-ya conozco esa historia, buenas noches- no se dijo nada más, bien decía el dicho "el diablo sabe más por viejo que por diablo" entonces no quiso dormir con la jovencita porque alguna vez "algo" ya había sucedido producto de esa petición de niños.

Más tarde la chica caos seguía ingeniándose una marea de poder acercarse a un difícil rubio quien tenía todos los caminos cerrados, sin embargo se dio cuenta de que el rubio en algún lugar de su corazón la estima o "la quiere" de otra manera no la hubiese defendido así ante la chica lumbre. Seguían pasando las horas en la habitación y fue entonces cuando una idea golpeo la mente de la chica caos como un meteorito golpea un plantea, a toda velocidad antes de que la luz del día se asomara por el horizonte fue y se sentó al lado del sofá del rubio, sabía que esta vez no sería rechazada o bueno por lo menos iba a intentar…

El reloj marcaba las 2:11am para la presentación del estelar y favorito #TeamHolly

Continuara…