Engrasando la Maquinaria; Botella Apocalíptica.

La puerta estaba en el suelo y las miradas puestas en aquel personaje que con su presencia imponía la jerarquía en aquella habitación.

-lo que faltaba- decía el vampiro abriendo sus ojos viendo aquella figura.

En ese momento el rubio campante entraba a aquel campo de batalla donde los vampiros no le recibían bien con su mirada.

-¿Qué quieres tu aquí?- decía la vampiresa viendo con sus ojos rojos al héroe.

-no es necesario explicarlo- decía el joven viendo al vampiro quien aun con sus manos en los bolsillos veía el rubio de manera desagradable.

-pero, ¿Cuál es el problema?, solo venimos aquí a desahogarnos un poco- fue en ese momento que el rubio levantando su tono de voz respondió ante el comentario del vampiro.

-¡de ninguna manera puedo permitir eso!- respondía posesivo el rubio viendo al vampiro retador mientras la princesa suspiraba de alivio.

-bueno, no tenía ganas de luchar… pero si insistes- decía el vampiro, pero una voz se escuchó después de esas palabras.

-adelante, inténtalo- decía la chica caos desde la ventana sorprendiendo al vampiro y su hermana.

-me parece que tenemos un cambio de planes- decía joven héroe viendo a la jovencita en la ventana.

-¿todavía tienes ganas de luchar Marshall?- preguntaba el rubio con ironía para que el vampiro sonriera.

-no hará mucha diferencia esta… bebe- decía el vampírico joven.

-compruébalo por ti mismo- completaba la chica caos desafiando a su padre a un combate.

El vampiro analizo la situación y supo que los poderes de su hija aún no habían sido expuestos a la muerte, por lo cual decidió dejar pasar la oportunidad de medir sus habilidades.

-no creo que sea prudente ver que es lo que tienes… sin embargo no quiere decir no que lo descubra… y tu… tienes suerte de no haber muerto esta noche princesa- decía esto último el vampiro para esfumarse con su hermana en una nube oscura.

La tranquilidad reino de nuevo en aquella habitación y fue cuando el rubio decidió ir a ayudar a la princesa y su hermano.

-déjame ayudarte- decía el rubio ayudando a la princesa a levantar a su hermano y recostarlo en la cama mientras llegaba ayuda de los guardias.

Una vez llegaron los guardias y el cuerpo medico la princesa se reunió con el joven y su hija metafórica afuera de la habitación.

-esto es malo, ¿Qué significa todo esto? - decía la princesa sin comprender las intenciones de la vampiresa y su hermano.

-lamentablemente yo tengo la respuesta- decía el joven héroe suspirando.

-¿Qué?, pues adelante… dímelo- decía algo exaltada la dama rosa con sus ojos asombrados.

-bueno, basta con decir que Holly…- decía el rubio ante las insistencias de la princesa.

-Holly, ¿Qué?, ¿Qué sucedió? - decía la princesa viendo a la chica caos con desdén.

-Holly, tuvo una pelea con Pohebe- sentenciaba el héroe a lo que la dama rosa estallo.

-¡NO!, no puede ser, esto tiene que ser una broma- decía la princesa llevándose las manos a su cabeza.

-no creo que sea tan malo- decía la chica caos viendo con expresión molesta la reacción de la dama rosa.

-ah, ¿no crees que sea tan malo?, pues te voy a decir un par de cosas mocosa…- fue entonces cuando el rubio interrumpió.

-basta princesa… tiene claro cuáles son las consecuencias, ahora lo importante es reparar el daño no empeorarlo- decía el joven héroe ante las réplicas de la dama rosa.

-pero, ¿es que no lo entiendes?, ¿Cómo puedes ser tan condescendiente?, esto es un dilema gravísimo no solo estas expuesto tu o yo, sino que todo mi reino, ¿qué pasaba por tu cabeza niña cuando decidiste agarrarte a trompadas con tu madre? - decía esto último mirando a la jovencita que levantaba los hombros en señal de ignorancia.

-ven, quiero decirte algo- decía el joven llevando unos pasos más lejos a la princesa haciendo que la conversación fuese "a solas".

-¿ahora que me vas a decir?- preguntaba nerviosa la dama rosa que todavía no se creía el lio en el que estaba metida.

-se que esto está mal y toda la cosa, pero quiero pedirte tu ayuda, sabes que solo no podre contra ese dúo del demonio- decía el joven rubio algo preocupado.

-¿Qué te ayude?, pero tengo prioridades, deberías darle un castigo esto es impresentable- replicaba de nuevo la dama rosa.

-lo sé, ella lo sabe, por eso está aquí, además no puedo dejarla sola- declaraba el joven héroe haciendo que la cara de la princesa aflojara un poco.

-¿Por qué la estas ayudando?- preguntaba la princesa en un contexto fuera del lugar.

-porque ella es mi responsabilidad- decía el joven rubio.

-¿a qué te refieres?- preguntaba la dama rosa.

-porque soy quien le enseño a comportarse y todo lo demás, Marshall no es un gran padre y lo sabes- decía el rubio queriendo cerrar el tema.

-ya veo, sin embargo, no sé qué quieres que haga- decía la dama rosa volviendo a la discusión que la chica caos no podía oír por términos de respeto.

-que me ayudes, ya te dije que solo no puedo, sé que tu podrás sacarme de esta- decía el rubio viendo a los ojos a la princesa.

-bien, te ayudare, pero hay que actuar ya, acompáñenme- decía la dama rosa para dirigirse hacia el sótano donde tenía varios estudios sin terminar.

Al encenderse las luces se vieron diferentes personas en posiciones de ataque y defensa, es como si la princesa estuviese estudiando las artes marciales.

-¿Qué es todo esto?- decía impresionada la chica caos viendo cuanta información había en los pizarrones y carteles.

-la princesa ha dedicado su vida a los estudios, ese es su pasatiempo, no solo tiene gran intelectualidad, sino que también es maestra en el combate mano a mano- decía el rubio narrando como la princesa en años anteriores le había enseñado un poco acerca de esta arte.

-así es, cada minuto de mi vida lo eh dedicado a analizar todos los aspectos de la vida, en eso encontramos los estilos de lucha, sin embargo, esta investigación no está completa- decía la dama rosa con su mirada baja en una de sus enciclopedias.

-¿ah no?- preguntaba curiosa la chica caos.

-no, en esta habitación se han estudiado minuciosamente los estilos, características, impactos e ideologías de distintos artistas marciales, sin embargo, llegaron los vampiros… y todo cambio- decía el joven rubio y un signo de interrogación se encendió en la cabeza de su hija metafórica.

-¿y tú porque sabes tanto de este tema?- decía la chica caos interrogando a su no padre desde un enfoque carnal.

-¿tu crees que solo venía a este castillo a divertirme?, no lo creo- decía el rubio cerrando las especulaciones sexuales de su hija metafórica.

-los vampiros tienen más de un signo de interrogación en su forma de pelear- decía la princesa retomando el tema.

-los vampiros son fríos, poco calculadores, buscan matarte cuando peleas con ellos, a veces son técnicos y a veces no lo son, es por eso la complejidad al estudiar su fisionomía en los combates- decía el rubio.

-¿Qué tiene que ver esto con nuestro problema?- preguntaba la jovencita curiosa.

-Marshall es un peleador intocable, Marceline es un poco más predecible, pero no tenemos conocimiento de que harán cuando tengan esa mirada asesina- decía la dama rosa viendo hacia el techo.

-¿ósea?- volvía la chica caos con una ceja más arriba que la otra.

-podemos pelear con ellos, pero si no sabemos qué va a venir cuando estén en su "modo asesino" perderemos la pelea- completaba el rubio quitándole el polvo a un par de libros.

-es como si zarparas en un barco y durmieras en medio de la tormenta, estaríamos a ciegas- completaba la princesa.

-bien, creo que entendí todo el asunto de Marshall y los vampiros, realmente fue la clase de biología más extraña que he recibido, pero, exactamente cómo vamos a librarnos del problema- preguntaba la chica caos con su inteligencia al rojo vivió.

-que podremos completar la investigación- decía la dama rosa volteando para ver a la jovencita a los ojos.

-¿eh?- decía la chica caos sorprendida.

-así, es… tú tienes sangre de vampiro, si elevamos tu producción de adrenalina sabremos que es enfrentar a un vampiro realmente enojado- decía el rubio sonriente.

-¿elevar mi nivel de adrenalina?, pero eso me haría perder el control- decía la chica caos conociendo su anatomía.

-esa es la idea, al estar luchando de manera inconsciente tu energía elemental aumentara combinado con tus ataques de fuego sabremos qué tan fuerte eres- decía el joven héroe incentivando a su hija metafórica.

-pero, si no tengo 1000 años, ¿crees que mi poder se equipara al de Marshall o Marceline? - preguntaba zagas como siempre la chica caos representante del #TeamHolly

-no estamos seguros, además la idea es intentar tomar tu ritmo y la naturaleza de tus ataques- decía la dama rosa.

-bueno… pero… ¿están seguros de que estaremos bien? - decía la chica caos algo preocupada por esto de experimentar su "lado salvaje".

-estaremos bien, no te preocupes- decía el rubio para tranquilidad de su hija metafórica.

-bien, traeré el equipo, Finn acompáñame- en eso cuando ya estaban un poco apartados de la chica caos que se había quedado en aquella habitación la dama rosa confirmo algo para la preocupación interna del joven héroe.

-sabes bien que esto es como jugar con dinamita marca "ACME"- decía la dama rosa para gracia del joven.

-lo se… pero es necesario para enfrentarnos a ese tonto- decía el rubio sonriente.

-pensé que tus habilidades servían para derrotar a Marshall- decía la dama rosa algo confiada.

-bueno, jamás eh comprobado nada, sin embargo, estar un paso adelante es buena idea- completaba el rubio

-¿crees estar listo para esto?- decía la princesa.

-no jejej- reía el rubio.

-tampoco yo- insistía la dama rosa.

Continuara.