N.A. Aquí os dejo el inicio de este proyecto. Me rondaba la cabeza y ha llegado un punto que pedía salir. He optado por dejar bastantes cosas por sobreentendidas, ya que todos nos hemos leído los libros cuarenta veces. :)

Disclaimer: Todo el mundo y personajes de Harry Potter aquí mencionados son propiedad intelectual de J. .


Si alguno de los residentes de Tavistock Square hubiese mirado por la ventana a las 11:50 de la noche del 31 de agosto, seguramente habría pensado que en el parque se estaba celebrando algún tipo de fiesta extraña y rocambolesca. Si alguien se hubiese acercado a esa multitud, había visto de cerca un ámplio grupo de jóvenes con largas túnicas conversando animadamente y rodeados de lo que parecían baúles de viaje. Por suerte, ese no fue el caso y el grupo no vio disturbada su concentración.

Entre la animada multitud, se podía ver como una melena leònida iba moviéndose sin cesar por la plaza, con una mirada preocupada. Sus amigos tenían que haber llegado hacía 20 minutos, y el transportador se iba a la medianoche.

-Hermione! Hermione estamos aquí!- Con un profundo suspiro, la chica se giró para sonreír a la pelirroja que la acababa de llamar. Flanqueándola, había un alto y esbelto moreno que la cogía de la mano y un risueño pelirojo, con la cara manchada de pecas igual que la chica.

-Pensaba no llegaríais. El interlocutor está a punto de explicar cómo será el trayecto.- Hermione cogió de la mano al pelirrojo, tirándolo hacia ella y dándole un beso- Cuánto tiempo sin verte, Ron. Te voy a echar muchísimo de menos. Gracias por venir a decir adiós.

-No más que yo. Esta semana que has pasado con tus padres ha sido la más larga del verano, pero no te preocupes, vendré a verte- respondió el chico, abrazándola.

Los cuatro se dirigieron hacia el centro de la plaza, donde un canoso señor iba llamando la atención de los jóvenes.

-Acercaos! Acercaos! Vamos que sólo tenemos 7 minutos hasta la partida.- Con un movimiento elegante, el hombre se elevó con una tarima surgida de la nada y apuntando con su varita hacia el cuello amplió su voz para que fuese oída por todos los asistentes- Soy Oliver Oblansk, jefe del Departamento de admisiones y gestión estudiantil de la UMI.

"Estoy aquí para acompañarlos en el primer viaje hacia nuestra institución y para orientarlos en los primeros días. Como bien sabrán, han sido admitidos en la única universidad de magia y hechicería que existe actualmente. Esto requiere un alto grado de auto-exigencia y compromiso, ya que la competencia estará a punto para coger su puesto si malgastan la oportunidad. Piénselo bien antes de hacer el viaje. Hay una gran variedad de empleos que les esperan sin tener que ir a la universidad. Si no se ven capacitados, no malgasten su tiempo ni el nuestro. -Se hizo un silencio sepulcral entre los asistentes, que parecían ni respirar después de esta advertencia.- Las primeras instrucciones que deben seguir son simples. Despídanse de familiares y amigos. Cojan sus pertenencias y acérquense en grupos de 3 a los trasladores que están en el centro de la plaza. A la medianoche, y con la última campanada, el transportador les llevará a las instalaciones donde les estaré esperando para seguir con su toma de contacto. Alguna duda?

Todos los presentes negaron a la vez y se dirigieron parloteando con sus compañeros a buscar los distintos baúles y pertenencias, y a decir adiós a los pocos familiares que habían venido. Hermione ya se había despedido horas antes y lo llevaba todo encima dentro de su bolso de cuentas. El hechizo extensible que había hecho dos años antes seguía dando sus provechos y ahora podía ir tranquilamente a escoger un traslador mientras los otros se arrullaban para poder llegar cuanto antes a sus cosas.

La sensación de adrenalina que estaba teniendo no era comparable a la que sintió la primera vez que vió el Hogwarts Express, pero sin duda esta vez tenia mucho mas a ver con su orgullo que con el nerviosismo. No todo el mundo era aceptado en la Universidad Mágica Internacional, y después de un proceso de admisión tan exhaustivo, Hermione sólo podía sentirse orgullosa de sí misma y de sus notas en el ÉXTASIS. Había sido un año raro, con un ambiente que mantenía rasgos de tensión a pesar de poder disfrutar de la calma, provocados por tantos años de vivir con miedo.

Realmente, si hubiese querido, ya habría podido ir a trabajar en el Ministerio de Magia. Tanto a ella como a sus amigos les habían ofrecido un puesto, pero sólo Ron lo había aceptado. A Ron ya le gustaba trabajar y no necesitaba una vida profesional resultona para ser feliz. En cambio para Hermione, ser sanadora se había convertido en su obsesión, y prefería seguir estudiando unos años más y conseguir el título en Sanación, que acceder por méritos tras años de trabajo no grato. Harry también optó por la universidad, persiguiendo su sueño de ser Auror. Después de haber perdido un año escolar buscando los Horrocruxes, MacGonagall los había admitido para recuperar el último curso, así que se habían graduado al mismo tiempo que Ginny, quien también iba con ellos a estudiar periodismo.

En definitiva, allí estaban todos, a dos minutos de irse, rodeando el traslador. Ron estrechó a Hermione contra su pecho y besándose intentaron captar los últimos momentos antes de la separación.

-Vendré los fines de semana, y cuando tengas vacaciones puedes venir a La Madriguera- le dijo él amorosamente, quitándole el pelo de delante la cara- Te quiero, a por todas leona. Serás la mejor de toda la universidad, como siempre

-Yo también. Te escribiré. Recuerda tener el móvil que te compré a mano- le sonrió ella despegándose.
Primera campanada.

-Agh Hermione- refunfuñó el pelirrojo- Tengo que hacerlo, en serio? No podemos escribirnos como siempre?

-El móvil es más rápido, cabezota- le sonrió ella, dándole un último beso.

Cuarta campanada.

-Hermione vamos, agárrate!- le insistió Ginny cuando la novena campanada sonó.- Ron, la verás pronto, va, que nos vamos!

-Adiós!

Y así, la multitud que hacía un momento estaba en Tavistock Square, desapareció, quedando sólo unas pocas personas, entre las cuales Ron, que se desvaneció en un instante, no sin antes mirar el hueco donde unos segundos atràs habían desaparecido su hermana, su amigo y su novia.


N.A. Es un capítulo corto de introducción. En breve empieza la trama.