Disclaimer: No basta decir al principio que nada es mío?
Este capítulo es más largo que el anterior. Espero sea una lectura entretenida.
Hermione sentía todo el cuerpo tembloroso y se contuvo una arcada. Se había acostumbrado a aparecerse, pero aún se sentía mal cuando viajaba en traslador. Cuando se pudo recomponer, se encontró en un sitio que le resultaba familiar y extraño a la vez. Estaba sobre la hierba del patio central de un edificio muy similar a Hogwarts, pero de unas dimensiones más comedidas. Le recordaba al patio de una abadía, pero no lo comentó en voz alta, ya que al mismo tiempo que intentaba recomponerse la túnica, Oblansk habló:
-Bienvenidos, bienvenidos todos a la Universidad Mágica Internacional. Estamos muy contentos de recibirlos aquí, ya que eso significa que son los magos y brujas que un día tomarán las riendas de nuestro mundo. Como pueden ver a su alrededor, han llegado desde diferentes puntos del mundo y son bienvenidos aquí por igual. Nuestra educación no conoce fronteras y nuestros alumnos son todos tratados por igual. Para todos aquellos que conocen la educación universitaria, funcionamos de manera muy similar a nuestros homólogos muggles: han escogido una orientación académica entre nuestras diferentes opciones y van a tener que cursar dos años para poder tener el título. Nuestros estándares son altos, queremos resultados. En cuanto al resto, ya saben que tienen unos aposentos asignados. El listado de sus dormitorios y compañeros está situado en el hall de la zona residencial. Esta está dotada también de comedor donde se les servirán las comidas. Tienen total libertad para comer en la residencia o en las facilidades de nuestras instalaciones. Además, como adultos que son, no tienen restricciones ni de horarios ni de zonas. La única condición que exigimos es que vengan presentables a todas clase siguiendo el el código de vestimenta y aprueben. ¿Alguna pregunta?
Muchas chicas a su alrededor estaban cuchicheando y dejando escapar risillas. La nueva normativa era mucho más laxa que en Hogwarts, y eso parecía provocar una risa histérica general.
-Bien pues,-prosiguió el mago- dejen sus pertenencias aquí que serán transportadas a sus viviendas. Ahora, si son tan amables, siganme y les enseñaré el campus universitario.
El grupo se aglutinó detrás de su guía y ordenadamente salieron tras él. Empezaron por el claustro que rodeaba el jardín donde habían estado y salieron a lo que parecía un parque rodeado de diferentes edificios enormes. A Hermione le recordaba a las universidades a las que había ido de visita con el colegio.
"Este campus fue creado en año 500 a.c., el edificio donde hemos llegado son las oficinas de administración y el rectorado. Sus facultades están dispersadas por todo el campus, conectadas por dos ejes centrales..." el mago caminaba rápidamente y tenían que seguirlo corriendo, perdiéndose parte de la explicación. Pasaron por delante de unos edificios antiguos, y otros más renovados, todos con aspecto de colegio.
-En el centro de los ejes se encuentra la biblioteca general y una plaza con distintas zonas de ocio como restaurantes, cafeterías y alguna que otra tienda. -Mientras llegaban a la plaza, el mago les indicó con un dedo la biblioteca: un imponente edificio gótico de dos plantas, similar al parlamento de Londres. El instructor se paró en el centro de la plaza, llamándolos a todos bajo la fuente más imponente que habían visto nunca. No tenía un gran diámetro, pero en el centro se formaba un inmenso pilar de roca, de donde bajaba el agua con fuerza, simulando una cascada real. Si Hermione no se equivocaba, eso era una réplica de las cataratas del Niágara en versión circular. Desde allí, pudieron ver el bullicio de personas que se agrupaban en las diferentes terrazas de los locales. Muchos reían y hablaban animadamente alrededor de mesas llenas de jarras vacías, en una mesa unos practicaban transformaciones provocando las risotadas de sus amigos y en otra unos vestidos con ropa de entrenamiento, jugaban descaradamente con snitchs.
-Esto no está nada mal- dijo Harry quedamente a sus amigos provocando una risilla general- Me podría acostumbrar a esto cada noche.
-¡Alumnos! No se despisten. Miren, esto es el centro de donde se expande nuestra universidad. Hacia el sud tienen la biblioteca central que acabamos de pasar, y las facultades de Educación, Relaciones Mágicas Internacionales y Política, Periodismo y Humanidades.-Ginny soltó un gritito de emoción cuando nombraron la facultad de periodismo, donde había sido admitida- Hacia el este se encuentran las facultades de Derecho, de Estudios Muggles, la de Transporte Mágico y la de Seguridad Mágica.
"Al lado oeste tenemos las facultades de Sanación, Aritmancia, de Pociones y la Cuidado de criaturas mágicas, y de Biología. Para terminar, y hacia el norte, tienen las facultades de Psicología Legeremancia y Oclumancia, Relaciones Interespecies, nuestra aclamada Academia de Aurores y las instalaciones deportivas. No he pensado a mencionar que al final de cada eje, pueden encontrar bibliotecas especializadas en las materias de las facultades que las rodean. Esta biblioteca central es de interès general pero si buscan material específico deberán dirigirse a la biblioteca de su facultad. ¿Alguna pregunta?"
-¿Dónde está la zona residencial?- preguntó tímidamente una chica con pelo largo y cobrizo. Hermione reconoció inmediatamente a Susan Bones. Los años le habían sentado bien.
-¿Ven este camino en diagonal que sale de la plaza?- Todos se giraron a observar un pequeño camino, flanqueado por altos robles- Este es el camino que los llevará hacia sus aposentos. Nuestras medidas de seguridad son altamente estrictas, y las de ese camino y de sus residencias, aún más. Nadie que no sea identificado como residente puede pasar por el camino. Eso significa que no pueden traer invitados no autorizados.- Hermione gruñó levemente.- Vamos, síganme.
El grupo se estrujó para caber por el pequeño sendero, que se veía cerrado como un túnel. Después de caminar durante lo que pareció una eternidad, llegaron a un edificio inmenso de estilo neoclásico. Tenía cuatro plantas cuya fachada estaba llena de ventanas pequeñas.
-Aquí termina su visita. Entren en la residencia sin hacer ruído. A partir de allí podrán mirar las listas e ir a buscar sus aposentos. Los de segundo año están divididos entre la tercera y la cuarta planta, mientras que ustedes ocuparán las habitaciones de la primera y la segunda. En cada piso hay una sala de estar, mientras que el comedor y la sala de estudios está en la planta baja.
"En sus habitaciones les esperan unos mapas, los horarios y sus pertenencias. Mañana, a primera hora ya tienen clase. Así que no se duerman. Si tienen cualquier duda, mi oficina está en el edificio administrativo. Buenas noches".
Con un leve "pop" el mago desapareció y los dejó a todos en la puerta, expectantes. Los que estaban situados cerca de la puerta la empujaron con cuidado y fueron entrando lentamente. Todo estaba a oscuras y en silencio, creando una mala sensación en todos los presentes. Un fuerte estallido los dejó aturdidos mientras las luces se encendían de golpe: gritos, vítores y aplaudimientos llegaban desde las escaleras.
"BIENVENIDOS NOVATOS"
Un cartel enorme colgaba desde la escalera central, y una lluvia de confeti dejó a los nuevos aún más aturdidos. Una marabunta de estudiantes se congregaba en las escaleras, de donde empezaron a descender para rodearlos felicitandolos y haciendo presentaciones. Harry, Neville, Ginny y Hermione aún no se habían recuperado del susto, y intentaron sonreír a los que los saludaban, apartando la varita que habían sacado instintivamente.
Después del pequeño recibimiento, se notaba un aire más relajado, pero aún así, todos se apresuraron a identificar sus habitaciones para poder ir a instalarse. Algunos rezagados siguieron hablando con los de segundo curso, mientras que el resto se abalanzó escaleras arriba para ir a encontrar sus habitaciones.
Hermione estaba muy contenta. Después de haber compartido habitación con cinco chicas más durante su estancia en Hogwarts, este año había conseguido una habitación sólo para ella. Sabía que sería un espacio muy reducido, pero aún así, quería disfrutar de la soledad y la concentración de un espacio para sí misma. Harry y Ginny tenían una habitación para los dos, después de haber rellenado mucho papeleo burocrático. En ese sentido Hermione estaba un poco contenta, conseguir habitación como pareja habría sido mucho más difícil que lo que fue conseguirla para sí sola. Echaba de menos a Ron, pero tenía muy claro que dos años no significaban nada si después podía conseguir su sueño.
Se apresuró escaleras arriba, su dormitorio, como todos los individuales, estaba en la segunda planta, ala izquierda. Se sabía el número de memoria. El pasillo estaba abarrotado de otros nuevos alumnos que buscaban su habitación. Varias caras le resultaban familiares pero estaba demasiado absorta en encontrar al fin su espacio y poder descansar.
-i202.1, i202.3, i202.5, i202.7…- la casa era grande, pero por dentro lo parecía aún más. En cada planta había 4 pasillos diferentes, y en cada pasillo habitaciones a parte y parte. Su habitación parecía no llegar nunca, pero al fin la encontró. - ¡i202.53!
Ya se disponía a abrir la puerta cuando de pronto una voz dura y mordaz se lamentó arrastrando las palabras desde la puerta de al lado.
-Oh, genial. Ahora todo el pasillo apestará a muggle.- Hermione se giró y vió como un rubio, alto y pálido estaba parado delante la puerta contigua a la suya, mirándola con desprecio.
-¿Malfoy? ¿Qué haces aquí?- No se podía creer lo que estaba viendo. Ahora que se pensaba que se habían librado de él por fin, se lo encontraba aquí en la UMI. Para sus adentros pensó que no debía ser tan cortito como aparentaba.
-¿A ti que te parece, estúpida?- El rubio entró en la habitación con un rápido movimiento, dejándola boquiabierta y parada con la mano en el pomo.
Hermione dió un bufido y entró compungida en su habitación, que de repente no le parecía tan bonita y encantadora. Sólo le faltaba eso, tener a Draco Malfoy de vecino. Por un momento se sintió abatida, pero en un segundo se recuperó. No iba a dejar que el odioso hurón le amargase su futuro, su habitación, sus objetivos. En un instante, empezó a observar la habitación con unos nuevos ojos.
La cama donde se había sentado estaba empotrada contra la pared de la derecha, construyendo así un espacio de sofá-cama. Esta llegaba desde la pared del baño, que estaba justo en la entrada, hasta la ventana. En la otra parte de la estrecha habitación, tenía unos armarios y una estantería que iban del techo al suelo. Justo al lado de la ventana, y con una lamparita de pie al lado, tenía una mesa y una silla. Era un espacio pequeño, pero muy acogedor. El lavabo tenía unas dimensiones muy pequeñas pero el color blanco de los azulejos lo hacían parecer mucho más grande. La ducha era una continuación del suelo, separada del resto del espacio por un cristal que sólo cubría hasta la mitad del espacio para dejar paso por la otra mitad. El suelo de la ducha estaba cubierto de piedras, y la alcachofa colgaba del techo. Esa ducha estaba llamándola, así que decidió no esperar más, y con un ligero movimiento de varita hizo que sus prendas salieran del bolso y se colocaran en los armarios, así como los libros que volaron por orden alfabético hacia la estanterías y los diferentes enseres se colocaran en su nuevo sitio. La magia era genial algunas veces.
Se quedó el pijama y una toalla en la mano y directamente se metió bajo la ducha, silbando y contenta de estar por fin allí. El agua caliente caía acariciando su piel como una lluvia delicada, haciéndola cada vez más feliz. Al salir y después de secarse el pelo con la varita, se enfundó el pijama azul y se metió en la cama para mirar por primera vez su horario oficial:
Hermione Granger
1r curso.
1r semestre.
Sanación.
L-X 09:00- 13:00 Curación de heridas I. Heridas inducidas por criaturas mágicas
L 16:00- 20:00 Introducción a la medicación mágica.
M-J 16:00-20:00 Pociones aplicadas.
V 15:00 -20:00 Anatomía.
Ya sabía que primero de Sanación no era el curso más excitante del mundo, pero a partir del siguiente año podría especializarse, y para hacerlo debía pasar primero por los cursos introductorios. Le encantaba ir a clase, pero no sabía si podría con clases de cuatro horas. Sus amigos estarían en otras carreras, otras facultades, pero no se dejaría achantar por la soledad. Ya era mayorcita como para trabajar sola.
Al darse cuenta que eran pasadas las 2 de la madrugada, decidió enviar un breve mensaje a Ron para desearle buenas noches y decirle que todo había ido bien. Durante un momento estuvo pensando si comentarle que Malfoy estaba en la habitación contigua, pero decidió no intranquilizarlo con la presencia del ex-mortífago. De todos modos, no tenía porquè verlo más que en Hogwarts.
N.A. Sigue siendo la introducción pero vaya, Roma no se construyó en un día verdad?
