Como siempre, tarde y a trompicones, pero espero os guste! ¡Un abrazo!


Capítulo 13

Evidentemente el alcohol estaba haciendo sus estragos en la chica, y no entendía cómo todos parecían tan sobrios. Debía ser por el deporte, y las horas y horas de ejercicio, pero Hermione estaba como una cuba, dejándose llevar por el ritmo, y en cambio todos parecían órbitas alrededor de sus copas, como estatuas con una ligera movilidad. Oliver seguía el ritmo e iban de un lado a otro balanceándose con la música. Hermione se sabia borracha, pero era un nivel controlado. Estaba en la justa medida para bailar como si nada sucediera a su alrededor, pero al mismo tiempo suficientemente consciente de qué estaba pasando. Era totalmente consciente que Malfoy tenía un brazo alrededor de Lenka y bailaban arrimaditos, nariz con nariz, pero también era muy consciente cómo al chico se le salían las órbitas cuando bailaban solo ellas dejándose llevar por la canción que sonaba.

-Voy a buscar bebida. ¿Alguien quiere algo?- Hemione se moría de calor y quería salir del sandwich que habían hecho Lenka y Oliver a su alrededor. Bailaban en círculo pero no podía dejar de ver a Malfoy alejándose a propósito de ella. Hasta ese momento, que hizo un ademán de seguirla.

-Vengo contigo y te ayudo con las nuestras.

Sin dirigirse una palabra fueron sorteando gente hacia la barra de La Colina, y haciendo un gesto a la camarera, le pidió otra ronda de cervezas de mantequilla, mientras Malfoy señalaba también sus whiskies de fuego.

-No puedo entender cómo bebes eso Granger. Cómo mínimo prueba la cerveza normal y no está asquerosidad

-Lo que yo beba o no, no es de tu incumbencia- lo cortó ella secamente. No estaba para monsergas, y mucho menos viniendo de Malfoy. -Quién te ha dado vela en este entierro?

- Eres una borde, lo sabías? Te pasas la noche ignorándome y ahora te pones refunfuñona? Tsk, tsk -le hizo el chascando los labios, - vas a tener que ser simpática conmigo si quieres la aprobación de Lenka.

-¿Cómo puedes ser tan duro de mollera?- todo el buen humor que había acumulado se estaba esfumando. Porqué tenía que ser así con ella.- Ni lo necesito ni quiero la aprobación de nadie, Malfoy, y mucho menos de tu novia. Oliver y yo no somos nada, y aunque lo fuéramos, no iría pidiendo a tu rubita que me diera su bendición. Hago lo que me sale de…

-¿No sois nada? -dijo él en un bufido y apoyándose de espaldas en la barra.- Por favor, no te sigas engañando, estás hasta las trancas.

-Quién se engaña aquí eres tú. - Ahora era Hermione quien lo miraba con una sonrisa torcida y sardónica.- Que no sepas separar algo físico de una relación, no es mi problema. Oliver y yo somos buenos amigos, que nos acostamos y estamos bien con el otro, pero amigos. Nunca ha sido nada más, y nunca lo será. Él lo sabe, yo lo sé, y nunca pasará de lo que es ahora.

-¿Y eso él lo sabe?

-¡Claro que lo sabe!

-Venga ya, no me vaciles. Si sois la pareja más asquerosa de todo el campus.

-¡Negrazo le dijo el caldero al cazo! - La sangre le hervía y no sabía por qué de todo.- ¿Tú te has visto? ¡Si parecéis recién casados! Pero mira, bien por Lenka. Como mínimo ha conseguido que parezcas una persona normal con sentimientos, y no el hurón distante y frío que has sido siempre. ¡Antes de esta noche no sabía ni que podías sonreír con toda la boca y no sólo con esa sonrisita tuya !

-¿A qué viene esto? - le cambió de pronto de tema. Ya no estaba apoyado sino que estaba de cara a ella, devolviéndole los gritos.

-¿Qué?

-Te has puesto a la defensiva cuando te he dicho que sois pareja.

-¡Ogh Malfoy eres exasperante! Léeme los labios: no - me -importa- lo -que - tú- pienses- de - mí.

-Sí que te importa.- dijo él suavemente mientras cogía sus copas y tomaba un sorbo.

-No, no me importas ni tú, ni tu novieta. Si estoy aquí es para tener a Oliver contento.

-Sí que te importa - repitió él y se acercó a la oreja para susurrarle.- Te importa porque no estarías discutiendo conmigo si no fuese así. Ni con tu pelirrojo discutías porque no le daba el cerebro para ello…-

-No es verdad...

- Y con Oliver no vas a discutir porque ni te importa suficiente como para hacerlo...

-¿Qué concepto tienes de mi? ¿Te crees que todo el mundo es tan arrogante como tú? - Hermione se giró para irse, con las dos cervezas, pero se lo repensó y sacó su varita- ¿Qué cojones te pasa conmigo, Malfoy? - ni se inmutó ante la cara sorprendida del chico, que había abierto los ojos como platos cuando ella había soltado la palabrota. Pero ya había cogido carrerilla y no se iba a callar. mientras las cervezas levitaban a un lado, se lo soltó todo, como ya había hecho anteriormente, pero amenazándolo empuñando la varita a la altura de su cuello- Me hablas, no me hablas, ahora sí, ahora no, ligas conmigo para después clavarme un puñal, para después ser una persona decente delante tu novia, pero a la misma vez me ignoras y me vas mirando como si siguieras creyendo que mi sangre está sucia. Supéralo, chico y que te quede claro porqué estoy cansada de esto: conmigo a medias tintas no. Es la segunda vez que te digo esto. Yo estoy dispuesta a superar que en el colegio eras un gilipollas (sí rubio, sí, con todas las letras además), y que la cagaste conmigo porque te acobardaste. Cuando TÚ lo superes, me llamas. Mientras, no te vuelvas a acercar a mí Malfoy, o volverás a tener la cara llena de mocos de murciélago. Mucho he hecho aguantando cuatro horas contigo y tu bipolaridad.

Siempre igual. Siempre esa arrogancia, ese desprecio. Se le había pasado el buen humor de la noche de golpe, y sólo quería irse, pero no le iba a dar esa satisfacción. Empujando las dos jarras, Hermione se dirigió de vuelta a la zona donde habían dejado a Oliver y Lenka, pero una mano la agarró de la muñeca y la hizo pararse, empujándola hacia atrás contra el cuerpo del que sabía que era Malfoy pero sin atreverse a levantar la cabeza.

-Yo lo tengo claro y superado, Granger.-le susurró él, apretándola contra su cuerpo. Hermione notó la furia acumulada en la voz, y por un momento se estremeció de miedo, pero al mismo tiempo notaba su mano posada suavemente sobre su cadera, acariciándola con la yema de los dedos- No confundas quién soy con quién tú querías que fuera. No soy un tontuno con complejo de inferioridad como Weasley, y tampoco soy el bonachón de tu noviete. Ahora estoy ocupado sí, pero ya sabes a quién quería en mi cama esa noche. Tú te fuiste, tú buscaste una excusa para salir por patas, así que no te atrevas a llamarme cobarde y pasa página ya. Y ahora, como mínimo, seamos cordiales y volvamos. - El agarrón se convirtió en un tirón de la mano y la llevó arrastrando por todo el pub hasta llegar donde estaban los otros dos.

No sabía que la había dejado más estupefacta. Que la llevara de la mano como si nada, el tirón rabioso o que le hubiera confesado que esa noche había querido algo con ella. Tonta no era, y ya lo sabía. Lo que no quería hacer era admitirse a sí misma que ella también había querido algo, pero había salido huyendo despavorida por la atracción hacia el que había sido su tormento durante años. Y ahora se daba cuenta que no sólo lo sabía ella, sino que él también.

-¡Nena! -Oliver la agarró posesivamente por la cintura y le dio un beso riendo. Hermione no dejaba de notar una calidez en la zona donde segundos antes Malfoy había posado su mano- Pensábamos os habíais batido en duelo para ver quién de los dos era más empollón.

-Ol no seas malo, son aplicados, pero, hey, porqué no hacéis un grupo de estudio estos días? Nosotros no estaremos y os podéis hacer compañía!- Hermione se miró a Lenka valorando la sugerencia con cara suspicaz, pero Malfoy simplemente se limitó a hacer que sí con la cabeza.

-Ol, cariño, -le dijo Hermione con un tono de voz dulzón y perforando a Malfoy con la mirada. - No necesitamos hacer eso, todo el mundo sabe que Draks es un artista con las pociones.

El dardo envenenado pareció no afectarle para nada, y con una sonrisa que le iba de mejilla a mejilla y una voz aún más dulce que la de ella y con toda la pinta de estar compitiendo para ver quien agarraba su chica con más fuerza y descaro, Malfoy le respondió:

-Oh no Herms, obviamente no tengo ni punto de comparación con "la bruja más inteligente de nuestro siglo". Merlín me salve de intentarlo. Aunque en otros aspectos no académicos creo que puedo suponer que doy la talla.

-¡Doy fe de ello! - Lenka estaba ahora claramente afectada por el alcohol, riendo entre dientes y agarrándole el culo a Malfoy con descaro.

-¡Vamos Hermione! ¡Baila conmigo! Woooooo! -De un tirón la cogió y empezó a bailar sensualmente con ella.

Mientras bailaban podía ver como los chicos vaciaban sus bebidas mientras hablaban, pero también vio cómo los ojos plateados no se fijaban en otra cosa que no fuera ella. Si no fuera porque Lenka bailaba alocadamente y Oliver tenía la vista entrecerrada dejándose llevar por la música, no entendía cómo no se habían dado cuenta de esas miradas que le lanzaba y de que a veces aprovechaba la música para posar la mano en su espalda haciendo que se le nublara la mente. En que se estaba metiendo….


Con las navidades a la vuelta de la esquina, Oliver y Lenka desaparecían durante días enteros, centrados sólo en sus prácticas y en los entrenos extras. Estudiar juntos en la biblioteca se convirtió en un hábito a partir de entonces. Empezó el domingo siguiente cuando Malfoy se sentó delante de ella sin decir nada, y desde entonces siempre se sentaban allí mismo. No hablaban demasiado, pero sí compartían algunas notas y comentaban diferentes temas. Habitualmente eran los últimos en toda la biblioteca, y a veces veían el sol salir desde la que ya era su mesa. No había habido ningún tipo de carícia, susurro o acercamiento por parte de ninguno. La recta final de los trimestrales se acercaba y tanto para uno como para otro, no existía nada en el mundo a parte de esos exámenes. Sin duda era raro y habían quedado muchas cosas no dichas, pero entraron en una dinámica muy productiva, además de ser menos solitaria.

Hermione pensaba que ella había tenido suerte con sus amigos, pero a la hora de estudiar siempre había estado sola, a otro nivel de implicación y este cambio era agradable. Como mínimo pensaba que a Malfoy no le iria mal tampoco tener contacto humano. Parecía bastante solo en general, a parte de Blaise y Lenka. Y será que tu no… pensó ella para sus adentros.

A veces se lo quedaba mirando distraída y se perdía entre los mechones rubios pensando en que de esa extraña relación salía una simbiosis casi perfecta. Solía divagar sobre eso hasta que él levantaba la cabeza bruscamente y le interrumpía el torrente de pensamientos con algún comentario sardónico. Se le hacía raro a veces, pero se le pasaba cuando Malfoy conjuraba las mantas más esponjosas a la mínima de frío y a media noche siempre se levantaba a por dos cafés calientes sin articular palabra.

El día antes de los trimestrales, Malfoy se desplomó en la silla con el café en mano, y se quedó contemplando a Hermione, soplando a la taza.

-Ya has hecho la maleta?

-Sí. Lo tengo todo listo para mañana

-Déjame adivinar: va ir a ese cuchitril que los Weasley llaman casa, o a la noble y ancestral casa de mis tíos?

-Si esa pregunta hubiese sido amable, te diría que vamos a la Madriguera. Nos han invitado a todos.- Ya no podía seguir garabateando apuntes furiosamente, así que decidió levantar la vista para encontrarse con unos ojos sorprendidos.

-¿Vamos? Acaso me he perdido algo en el capítulo "tu novio, que no es tu novio se va en un mes a la otra punta de Inglaterra?

-No te has perdido nada. Oliver está invitado porque son buenos amigos con toda la familia Weasley.

-Así que va a ser la presentación en sociedad, hm? Ya es oficial?

-No hay nada oficial, ni se va a presentar nada. Que coincidamos dos días en fiestas no quiere decir nada.

-Bueno, siendo de familia de sangre limpia, no te extrañe que se intente prometer contigo estas fiestas. Hay costumbres que nunca cambian. En año nuevo té planta un anillo, te lo digo yo.

-No seas ridículo, Malfoy. Que tú estés en esa fase con tu novia, no quiere decir que nosotros estemos ahí, ni que seamos pareja. ¿Te vas a prometer tú en año nuevo?

-Veo que no sabes de la misa la mitad, Granger. -el chico estaba sonriendo de manera muy obscura mientras sorbía su taza- Yo me voy a las Seychelles con mi madre, y Lenka se va a su casa a pasar las vacaciones, con su prometido y su familia.

-¿Qué?

-Lenka tiene un matrimonio concertado desde que nació.

-No jodas! - Hermione no se lo podía creer. - ¿cómo puedes estar tan tranquilo? Pensaba estabas hasta las trancas por ella. ¿No te molesta ser el otro?

-Para nada. Todos tenemos un matrimonio concertado desde pequeños y sabemos que estas cosas las tienes que disfrutar mientras duran. Asistimos con los prometidos a fiestas, nos vemos en año nuevo y hacemos el paripé, pero hasta que no te casas, puedes hacer lo que quieras con tu vida, sin resentimiento alguno.

-¿Quiere decir eso que tú también estás prometido? - Hermione seguía estupefacta. -¿Cómo pueden seguir vigentes leyes tan arcaicas?

-No, yo ya no lo estoy. Resulta que ser desertor de las filas del Señor Oscuro es un quebrantamiento imperdonable de las condiciones, así que mira, de eso que me libro.- Su sonrisa había dejado de ser sardónica o maliciosa para ser una expresión relajada. Se estaba resiguiendo la serpiente de la Marca tenebrosa con la yema del dedo índice. Hermione había aprendido a convivir con ella, viéndola como un tatuaje más, ya que constantemente cuando el chico se arremangaba mientras estudiaba. Tenía un color grisáceo, como de tinta antigua. - De todos modos, me encantaría ver la cara de la comadreja cuando te vea aparecer con tu estrella del Quidditch nueva. Si explota tienes que escribirme para contármelo.

-No seas imbécil, Malfoy y pongámonos con Pociones Aplicadas. No encuentro en ningún sitio mis apuntes sobre la esencia de eucaliptus.