En un local alquilado de cuidad Azulona, un grupo de amigos preparaba una gran fiesta. Celebrarían un día muy especial, el día en que Cris, Gold y Silver formaron equipo y se volvieron inseparables. Red y Green ayudaron a transportar las bebidas y los muebles pesados. Blue y Cristal colocaban los adornos en las paredes. Yellow se dispuso a adornar las mesas y colocar las bebidas y aperitivos.

-¡Cristal, no es así!

-¿¡Eh!? Lo siento Blue-senpai, no estaba atenta…

-¿Te pasa algo? No es normal verte tan deprimida. ¿Has discutido con Gold?

-No se… Él ha estado muy raro últimamente. Desde que le recordé sobre la fiesta, en cuanto se lo

menciono su expresión cambia y se va corriendo.

-¿Le has preguntado qué le pasa?

-Cuando lo intento se ofende aún más, y me grita…

-Mm… ¿Puede que haya pasado algo entre él y Silver?

-¿Ellos dos? No lo creo, no se ven desde hace meses.

-¡Eso es!

-… ¿Es el qué?

-Ellos no se ven porqué algo pasó entre ellos. Puede que pelearan por algo y ahora Gold esté resentido o le moleste tener que volver a ver a Silver.

-…Puede que sea eso…

-Cris, entre nosotras, ¿no has pensado en que ellos dos tienen una relación "especial"? ¿Más que amigos?

-La verdad es que no lo he pensado nunca. Tampoco veo nada raro entre ellos.

-Eso no se ve, se huele. ¡Se siente! Apuesto mi virginidad a que conseguiré un buen par de fotos

"yaoiosas" de ellos dos, juntos.

-¿¡D-de qué hablas!?

-¿No te atreves a apostar? Creo que tengo posibilidades de conseguir, aunque sea, la foto de un beso. Si tienes fe en que tus amigos no son de ese estilo deberías apostar algo importante tú también. No te gustaría dejar las cosas así de simples, ¿verdad?

-Yo…

-Yo he apostado algo muy importante. Deberás igualarlo.

-…

-¿Apostamos lo mismo?

-¿¡EEH!? P-pero… ¿Cómo se supone que perderíamos la virginidad?

-Si tú pierdes te violaré, si yo pierdo me violarás tú a mí.

-… ¿Cómo?

-Eres demasiado inocente en ese tipo de cosas obscenas, ¿no, Cris-chan?

-…

-Puede que sea hasta bueno que haya propuesto este reto. Pero no le digas a nadie. Es nuestro pequeño secreto.


-…Debe ser aquí – se dijo Silver a sí mismo en voz baja.

Había ido a Kanto tal y como se lo dijeron sus amigos y encontró el lugar donde se debía celebrar la fiesta, sin embargo, no veía a nadie. Aparte de que el local se encontraba en una calle poco transitada de la ciudad, no parecía que hubiese nadie en el interior del local, así que decidió simplemente entrar. Antes de hacerlo le vino a la mente Gold. Por alguna extraña razón intuía que no estaría allí.

-¡Sorpresa! – todos sus amigos gritaron al unísono nada más ver entrar al pelirrojo.

Red, Green, Blue, Yellow y Cristal llevaban puesto sobre sus cabezas un gorrito de fiesta, como los que se usan en los cumpleaños.

-Cris, tendrías que haber ido a buscar a Silver y entrar con él como si nada. También es tu día especial… – dijo Yellow como si acabara de recordar eso precisamente ahora que ya habían salido de su escondite.

-Ya, supongo. Pero ya sabía sobre esto y ayudé a prepararlo todo, así que no lo vi importante.

-¿Y Gold? – Red sacó el tema…

-No está – respondió Blue como si él no importase.

-… ¡Creo que ya me di cuenta de eso! – dijo el chico de la gorra roja algo sarcástico.

Silver y Cristal agacharon ligeramente la cabeza y el rostro de ambos se tornó algo turbio. Todos se dieron cuenta, excepto Red, el cual seguía preguntando sin tener respuesta alguna.

-Bueno, si no viene se perderá la fiesta. ¡Empecemos ya! – la chica sexy intentó desviar la atención hacia otro asunto.

Logró su propósito. La celebración inició sin demorarse más. La bebida y comida parecían volatilizarse y la música inundó el local.

El chico de ojos color plata se sentó en un sofá con un vaso de jugo en la mano. No podía dejar de pensar en su mejor amigo. Incluso cuando eran rivales su relación nunca llegó a un punto como en el que se encontraba en esos precisos instantes. Intentaba, lo más que podía, recordar el porqué de todo aquello. De cómo Gold llegó a odiarle. Eso pensaba.

-Silver, ¿estás bien? – su mejor amiga de Jotho se sentó a su lado.

-…Gold me odia, ¿no es cierto? – la chica sintió una gran tristeza. Nunca antes vio a aquel chico tan deprimido. Solía ser frío y distante, pero solía estar feliz, y eso se notaba.

-No creo que te odie. Y si te odiara a ti, también me odiaría a mí. Creo que debe de tener algún problema que no quiera contarnos.

-… Puede…

-Tú no te preocupes por nada. Además, seguro que tarde o temprano vendrá a pasar un buen rato con todos nosotros.

-Volveré en un rato. Seguid sin mí.

-¿Dónde vas?

-A buscarle.

-Espera, no sabes dónde puede estar – le cogió del brazo e impidió que se levantara del asiento. – Estoy segura que vendrá. Es nuestro día especial…

Dicho y hecho. Gold entró, saludó y empezó a zampárselo todo.

-¿Dónde estabas? – le preguntó Red.

-Tenía unos asuntos que atender. Pero ya estoy aquí. ¡Habéis traído de todo!

-Algunos estaban más preocupados por ti que nosotros – Green le insinuó sutilmente la preocupación de sus compañeros.

Gold vio hacia donde estaban sentados el pelirrojo y la capturadora. La chica le miraba, ansiosa de poder hablar con él. El muchacho de ojos plateados estaba cabizbajo y, en cuanto sus miradas se cruzaron, agachó la cabeza. El pelinegro se percató de como su amigo apretaba los labios y se encogía de hombros. Eso le hizo sentir una punzada en el pecho. Un fuerte latido le paralizó por completo. Sabía que era su culpa. Silver se sentía triste por su culpa, por nadie más. Lo único que pudo hacer fue acercarse a él. Se lo quedó mirando hasta que el otro le correspondió. Para ellos, el tiempo se aturó. Gold sentía una extraña sensación en su pecho.

-¿Podemos hablar?

-… - desvió los ojos.

-Vamos – le cogió de la mano y salió con él del local.

-¿Qué crees que haces? - dijo zafándose del agarre.

No le dio tiempo a decir nada más. Gold se abalanzó sobre él y le besó. Apretaba sus labios fuertemente contra los de Silver, que tenía los suyos bien apretados. El criador agarró la cintura del otro chico y pegó sus cuerpos. Seguía besándole fuertemente y recorría su cuerpo con unos sucios movimientos. Levantaba su ropa y tocaba su sedoso cabello. Sintió algo líquido y salado en la punta de su lengua.

-… No te muerdas. ¿No te gusta como lo hago?

-¡¿P-por qué haces eso, estás loco?!

-Ssssssh, si gritas demasiado te oirán. Gritas mucho cuando quieres, eeeh… Será mejor que volvamos ya o nos echarán de menos.

Entraron de nuevo en local disimulando que nada sucedió fuera. La celebración transcurrió de manera animada y un tanto alocada. Por más que intentaron evitar que Blue infiltrase alcohol no lo lograron. Todos se emborracharon, todos menos la castaña. Disfrutaba ver a sus amigos haciendo tonterías y diciendo cosas incoherentes o inentendibles.

Red y Green conversaban entre ellos amistosamente mientras se abrazaban, daban codazos y se tambaleaban hasta caer al piso y morirse a carcajadas. Yellow estaba sentada en el sofá al lado de Cristal - la cual había caído dormida solo de probar el zumo de naranja con alcohol infiltrado ilegalmente -, le explicaba cosas sobre Red y que tanto le ama - eso no lo diría si estuviese cuerda…

Por otro lado, Gold tenía acorralado a Silver, que se removía intentando zafarse. El moreno le manoseaba todo el cuerpo mientras mordía y besaba el cuello del pelirrojo. Al cabo de un rato el chico pervertido arrastro – literalmente – a Silver hasta un cuartito que había tras una puerta. Blue no dudó dos veces y decidió ir tras ellos, no sin antes despertar a Cris.

-¡Cris, despierta!

-¿Qué pasa? - preguntó la chica con voz de borracha somnolienta.

-¡Ven, rápido! Te voy a ganar y quiero ver tu cara cuando veas con tus propios ojos la derrota.

-Ve tu sola… - se acurrucó aún más en el asiento.

-¡Vamos! – arrastró a la borracha hasta el cuartito y entraron intentando no hacer ruido.

La pobre Yellow quedó sola con su amigo y su "amor platónico".


Y aquí el capítulo dos. Gracias a todos los que estén leyendo mi fic. No estaba muy segura de si subirlo, pero sólo espero que no os aburra mucho jaja. Les agradecería que, profavor, dejen sus comentarios. Me será de gran ayuda y apoyo para seguir escribiendo y darme cuenta de los errores que yo misma seguramente no llego a ver.

Muchas gracias-