N.A. ho-ho-ho. Feliz Navidad por ía que este capítulo llegara en fiestas pero en vista de todos los reviews (Gracias! Me han encantado!) he decidido adelantarlo un poco antes de que os saturéis con el tema navideño.


Capítulo 14

Olía a chocolate, pasteles haciéndose en el horno, frambuesas, canela y mazapán. Sin duda, aparecerse en La Madriguera por Navidad dejaba los sentidos anonadados, no sólo por el estallido de rojo, dorado y verde que cegaba la vista, o las baladas ensordecedoras que sonaban sin parar en el tocadiscos o hasta la calor que desprendía la casa en sí, sino por la embriaguez en que se sumía el olfato.

-¡Arthur! ¡Chicos! ¡Los universitarios han llegado!- Molly los arropó en un cálido y mullido abrazo a cada uno de ellos.

Hermione siempre se había sentido acogida allí, pero en Navidades aún más. No sabía qué pasaria esas navidades, como reaccionaria Ron con todo, o si el vacío que había dejado Fred se haría tan presente como el año anterior pero sin duda, Molly hacía un esfuerzo sobrehumano para que no se notara una pizca de tristeza en sus la veía radiante de haber podido reunir a la familia otra vez. La cena del 24 era un evento social en casa de los Weasley. Se reunían familiares y amigos para celebrar la víspera.

Todos ya estaban allí y se fueron acercando a abrazarlos: Bill y Fleur con su hija Victoire, George y Angelina, Andromeda con el pequeño Teddy, Percy leyendo y con su túnica del ministerio, y Ron, apartado en una esquina al lado de la chimenea con la mirada fija en las llamas sorbiendo lo que parecía ser un whiskey de fuego. Además de ellos, Hermione también saludó a Amos Diggory y su esposa, la tía Muriel, Alicia Spinnet y Katie Bell hablando con George y Angelina, Shacklebolt y McGonagall, entre muchos otros conocidos.

-Dejad vuestras cosas, Harry y Ginny estáis en la habitación de Ginny, y tu Hermione estás en la del fondo del pasillo con George y Angelina. Verás que hay dos camas dobles. Coged un poco de ponche. ¡La cena estará lista en poco tiempo! Hermione, ¿cuando llega…?

- En breve. Gracias por invitarme otra vez.

-Después nos sentamos a hablar, jovencita. - con un fuerte abrazo Molly se la miró maternalmente mientras le apartaba los rizos de la cara.- Arthur y yo aún no nos explicamos cómo pudo… cómo Ron pudo hacer eso. No lo educamos para ser así. Pero estamos muy contentos que estés con….

-No Molly, no estamos juntos. Ha venido porque nunca se pierde estas cenas. - Molly le lanzó una mirada pícara y le dió un beso en la frente. Se había tomado su ruptura mucho mejor que lo que Hermione había esperado. Por suerte Ginny le había escrito y le había explicado cómo habían sido las cosas de verdad.

-Ya pero no todos los invitados se quedan a dormir, ¿verdad?

Después de saludarlos a todos y comentar brevemente los exámenes con Shacklebolt i McGonagall, quienes se interesaron amablemente por su semana y cómo le habían ido los trimestrales, Hermione decidió hacer de tripas corazón y acercarse a Ron.

-Hola- dijo ella tímidamente

-Hey. Vuelves arrastrándote.¿No tienes familia propia?- le espetó él desde el sillón.

-Mira Ron, no quiero discutir, y menos hoy…- Hermione se veía venir la rabieta y dejó pasar el puñal envenenado que le acababa de lanzar el chico.

-Tres meses sin hablarme, ¿y te crees que puedes venir aquí a pedir perdón?

-No venía a pedirte perdón. ¿Qué diantres te pasa? Estás mucho más imbécil que de normal. Calmate un poco.

-Ah así que ahora vienes a mi propia casa a insultarme- Ron se había levantado y le plantaba cara. -Déjame en paz Hermione, hasta aquí hemos llegado. Mi nueva novia me valora mucho más que tú y vale muchísimo más.

-Perfecto, como quieras. Que seáis muy felices y feliz Navidad Ron. - Hermione se giró aguantándose las lágrimas ante tal disparate. ¿Qué había pasado con su amigo? No lo recordaba tan borde hacía tiempo… ¿Cómo podía estar así? ¿Qué le había pasado? Se lo seguía preguntando mientras cogía un vaso, pero sus preguntas obtuvieron respuesta cuando una voz estridente y insufriblemente aguda le perforó los tímpanos.

-Ro-Ro ¡mi cariñííín! ¿Más ponche? - Lavender Brown, quién no se había hecho presente hasta entonces, cruzó corriendo el salón para tirarse encima del pelirrojo para fusionar las caras.

Ahora lo entendía todo, y le dolió ver a su amigo así. No porque aún lo quisiera, sino porque ahora entendía esas niñeces y esas salidas de tono. Por suerte la conversación acerca de los nuevos derechos de los centauros que estaban manteniendo a su derecha le interesó y no tardó en añadirse a ella. Mientras sorbía y argumentaba a favor de los nuevos derechos territoriales, notó un brazo que le rodeaba suavemente la cintura por detrás y una voz contra su oreja.

-Recuérdame que te saque este tema más a menudo. Estás para comerte cuando discutes con esa intensidad.

-¡Oliver!

La ámplia sonrisa de Wood le llegó como una brisa de aire fresco, y no dudó en abrazarlo ámpliamente mientras él la besaba de manera discreta. Todos los otros aguantaron la respiración hasta que se dieron cuenta que Ron seguía sumido en la cara de Lavender.

-¡A cenar!-La voz de Molly era ligeramente más elevada que de normal.

-Hey Wood, qué, ¿cómo van los entrenos? Chico me lo tienes que contar todo. - George tiraba de su amigo hacia la mesa mientras le rodeaba los hombros con un brazo. Sin duda los Weasley eran los gran deflectores de problemas.

-Se va a armar. ¿Lo ves venir, verdad?- Ginny le susurró en la oreja a Hermione mientras señalaba a su hermano quien ahora conversaba con Harry.

-Me estás diciendo que me pone los cuernos, todo el mundo lo sabe, ahora me pasa por la cara que está con otra, y que yo no puedo tener nada con nadie? Mira, se va a comer la varita como monte un espectáculo. -Esa actitud infantil la estaba poniendo negra. No iba a tolerar que Ron se pusiera hecho un nerón

-Sólo intenta no comerte la boca con Wood mientras cenamos.

-Tu padre ha montado una cama doble para él y para mii en la habitación de George y Angelina. ¿Acaso no sabe sumar dos más dos?

-Dímelo tú, que has ido a clase con él 7 años.- Las chicas soltaron una carcajada que hizo que todos se giraran, y se apresuraron a sentarse una a cada lado de Harry para disfrutar de la noche en família.

Durante la cena corrió el vino, el cava, y comieron hasta la saciedad. Si una cosa tenían las cenas en casa de los Weasley era que en el cava del final, casi nadie se podía levantar. Otro factor común era que siempre, después de cenar, los cachibaches se lavaban solos mientras se servían mazapanes, chocolates y copas en el salón con una charla distendida y agradable. Molly y Arthur bailaban solos hasta que diferentes parejas se les unieron. Wood se levantó del sofà y tendió una mano a Hermione, quien con las mejillas enrojecidas por el alcohol la aceptó y empezó a bailar suavemente con él.

-Has estado muy distante esta noche. ¿Todo bién?

-Sí claro.- Ya no sabía si la rojez de las mejillas era del alcohol o la proximidad. ¿Por qué me hace sentir como una adolescente?

-Ron no se lo ha tomado demasiado bien, entiendo.

-No se lo he comentado. - La siguiente canción era aún más lenta y Oliver la tenía apretada contra su cuerpo y la estaba mirando intensamente a los ojos.

-Ya sé que comentamos que no habría nada… Pero eres especial, Hermione, y no quiero que se acabe tan pronto.. Siempre podría entrenar, coger un traslador y volver a la UMI a dormir cada noche…

-Oliver. Ol, Ol, Ol. Para.- Sabía hacia dónde iba esto. ¿Era lo que quería? Esos ojos la derretían,¡Hermione llamando a cerebro!¡Activate!

-Vamos fuera y hablemos.- Oliver le dió un suave beso en los labios, y la cogió de la mano llevándola hacia fuera.

-¿¡QUÉ COÑO TE CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!

Ron se había levantado tirando a Lavender al suelo. Sin escuchar los quejidos de su novia, se abalanzó sobre ellos y los siguió, alcanzándolos cuando ya estaban en el patio, donde se tiró hacia ellos para separarlos Hermione lanzó un hechizo silenciador cuando vio que Harry, George, Ginny y Lavender los habían seguido hacia fuera, y pensó que sería mucho mejor evitar el escándalo.

-¿De qué vas, Wood?

-¿Perdona? - Ron estaba encarado contra Oliver como choto desbocado, y Wood, sacándole una cabeza de alto, mantenía la calma.

-¿Que te crees que haces besando a Hermione así?

-Ron, primero no sé quién te crees que eres para venir a sacarme cuentas, y segundo puedo hacer lo que me dé la gana con quién quiera.

-Esta es MI CASA y MI NOVIA.

-EX-novia, Ronald Weasley. Para tu información Oliver y yo no somos nada. - Intervino Hermione metiéndose en medio de los dos.- No sé qué te ha pegado, pero no tienes ningún derecho a montar este espectáculo, y menos con tu actual novia allí mirándote.

-¡ME IMPORTA UNA MIERDA TODO! NO VAS A BESUQUEARTE CON EL PRIMERO QUE PASE POR DELANTE.

-¡RONALD! VOY A BESARME CON QUIEN ME DÉ LA GANA, QUE POR ALGO LLEVAMOS MESES HACIÉNDOLO.- Hermione había explotado.

-¿Cuánto llevas, tirándotelo? ¿Para eso querías ir a la universidad?¿ Para estar con este desgraciado? ¡Y después decías de mí! ¡ERES UNA GUARRA! - Hermione le soltó un bofetón y se encaró a él furiosa.

-No tienes NI IDEA, Ronald. Eres un desgraciado, y el alcohol te está haciendo perder los papeles. Contrólate. - En ese momento él la agarró por los brazos con fuerza, haciendo que Wood la tirara hacia sí abrazándola, y que Harry y George lo cogieran por detrás.

-Ron no te atrevas a coger a Hermione así, porque te vas a quedar sin manos. .

-¡Y TE ATREVES A AMENAZARME EN MI CASA! ¡MARCHAOS DE AQUÍ! ¡TRAIDORES!

-Ron, tu família nos ha invitado, mañana antes de comer volvemos a...

-¿ASÍ QUE VAIS A DORMIR AQUÍ? ¿BAJO MI TECHO? ¿JUNTOS?

-Mira Ron, vas borracho, tienes a tu novia en el umbral de la puerta y a toda una fiesta al otro lado de la puerta. ¿Te parece que son formas de hacer esto?- Que Wood fuera tan poco beligerante estaba haciéndolo aún más atractivo.. Hermione no se podía terminar de concentrar, demasiado preocupada dudando de si le podría decir que no cuando se quedaran solos - Hermione y yo empezamos después de que rompierais. No hacemos nada malo. Así que discúlpate con la que era tu amiga, porque dudo lo siga siendo si sigues así.

-No necesito tu consejo, Wood. No valéis mi tiempo. Paso de todos vosotros. Espero que mañana cuando me levante ya no estéis. Soltadme, soltadme os digo! - Ron se zafó del agarrón, y tirando de Lavender entró otra vez en casa, hacia su habitación sin articular otra palabra.

Hermione refugió la cara en el pecho de Oliver, y se sintió acongojada no tanto por el dolor físico, o por las marcas que había dejado en su brazo, sino por el desconcierto y la rabia de ver a su amigo así. Ron era temperamental, era egoísta y cabezota, pero nunca se había comportado así. Todos estaban avanzando en su vida, todos estaban creciendo y madurando, ¿quería decir eso que era el momento de avanzar y dejarlo atrás? Por suerte la fiesta seguía adentro y después de conversar la mayoría volvió para calentarse con el cava y la hoguera.

-Siento todo esto…

-Nena, todo olvidado. No te preocupes más. ¿Has tenido tiempo de pensar en lo que te he dicho? Veo que tienes muy claro que no hay nada entre nosotros.

-Oliver yo… No puedo. -Hermione seguía abrazada a él, embriagándose de su calor y olor, pero levantó la mirada para susurrarle lo que estaba pensando. Sus labios se rozaban mientras le dijo todo lo que debía, pero no quería - No puedo quererte como mereces porque ese imbécil que acaba de montar el espectáculo me ha dejado el corazón roto. Necesito más tiempo y tenerte lejos no será precisamente fácil. Quiero concentrarme, estoy en la universidad para algo

-Pero no cambiaría nada, todo puede seguir igual.

-No Ol, no puede. ¿Que pasará los fines de semana cuando tengas que estar en las fiestas y no puedas venir? ¿Qué pasará cuando yo esté más ocupada pensando en tí que en las clases? No me lo puedo permitir.¿Que pasará cuando te apetezca salir con otra chica? No somos exclusivos y ahora puedes aunque no lo hagas…

-Y no lo hago porque no quiero.

-Puedes, pero no podrás. Y estás a punto de conocer mucha otra gente. Yo no soy demasiado buena compartiendo, y sé que no va a funcionar.

-No sé si me gusta o no me gusta que seamos tan racionales con esto.

-Eres perfecto Oliver Wood.

-Tu eres la mujer más perfecta y racional que he conocido. Si todos fueramos así, el mundo sería un lugar mejor. Veo que no soy yo, pero espero encuentres el hombre que te haga que ese cerebro tan precioso que tienes se apague por un momento.

-Por ahora, tu eres el mejor que he encontrado. Seguramente en unos años nos volvamos a encontrar, y seguro que algún día, si no estás ya muy ocupado, podemos hacer memoria de esto. - Hermione lo estaba besando suavemente en los labios.

-Espero que sí, porque entonces no va a haber universidad por medio que pueda alejarte de mi.

-¿Aún quieres dormir aquí, conmigo?

-Claro que sí. Hoy y todos los días que pueda. ¿Vuelves mañana a la UMI?

- No, voy a pasar hasta fin de año entre aquí y Grimmauld Place con Harry y Ginny. Quería visitar su biblioteca antes de empezar nuevas asignaturas este semestre.

-Yo voy a tener que volver para empaquetar. El 26 tenemos un entreno porque el 31 jugamos la copa de fin de año. ¿Vendréis a verme? Os puedo conseguir entradas a todos. Sé que no eres una entusiasta del quidditch, pero esa noche hay una gran fiesta y me encantaría verte allí.

-¡Claro, vendremos!

-Vayamos dentro, nena. Quiero darte mi regalo de navidad unas horas antes- Con un suave beso en la punta de la nariz, Oliver la guió de vuelta a la fiesta.

Hermione no se podía creer lo que estaba haciendo, su corazón la llevaba a decirle que sí, pero había algo en su cabeza que la empujaba a alejarse de él, a no quedarse prendada y sobretodo, a no enamorarse de un chico que se estaba convirtiendo en jugador de quidditch profesional, y que tenía toda la vida por delante. ¿Se lo había pasado bien? Sí claro. Pero los cuentos tenían que terminar siempre, y este no iba a ser diferente. Hacía lo correcto.

Una vez llegaron al salón se dieron cuenta del estado apalancado de la fiesta así que decidieron aprovechar las últimas horas juntos, en esa maravillosa y mullida cama que los esperaba desde hacía horas.


N.A:¿Ganas de fin de año? ;) Un abrazo