Yellow se había quedado sola junto a los otros dos chicos de Kanto, estos últimos estaban cantando una canción de manera inentendible. Ella se limitaba a observar a su amado Red que en esos momentos estaba en un estado lamentable. El chico de la gorra roja se acercó a ella tirándosele encima. -¡Ven a bailar! – fue lo único que había dicho bien en todo el rato. La rubia se ruborizó al límite. Parecía un pimiento.
-¡Un beshooo! – se escuchó la voz de un Green sumamente ebrio. –¡Cue se besheeeen, Cue se besheeeen!
-¡G-Green-senpai! – la pequeña parecía a punto de desmayarse solo de pensarlo.
El moreno agarró los cachetes de la chica y jugó con ellos como si fuesen de goma. En eso, el chico de ojos verdes empujó a Red hacia adelante. El rostro del campeón y la chica se juntaron. Estaban demasiado cerca. Sin pensarlo, unieron sus labios en un fogoso beso. Cayeron abrazados al suelo y el chico de ojos rojos infiltró una de sus manos por debajo del vestido de Yellow.
-¡RE-RED-SAAAAN! – estaba súper roja de la vergüenza.
-¿Te molesta que lo haga? – preguntaba apenado él.
-SÍ…N-NOOO…mmm… ¡Greeeeen-senpai está miraaaaando! – parecía un corderito hablando, pero ciertamente estaba Green mirando la escena anonadado, con una feliz sonrisa llena de perversión.
-¡Hagamsss u triooo! – enserio, al peli-castaño se le subió demasiado el alcohol a la cabeza…
-¡Buena idea! – Red le apoyaba (pobre Yellow…).
Entre los dos chicos se disponían a desvestir a la rubita cuando, de repente, se escuchó un sonoro gemido procedente de la habitación. Los tres voltearon a mirar hacia la puerta, esperando que algo sucediese. Al no pasar nada prosiguieron con el forcejeo. La pobre Yellow ya estaba casi solo en ropa interior cuando oyeron otro ruido del mismo lugar que antes, pero esa vez más débil, aunque constante. La curiosidad les podía, así que fueron y abrieron la puerta.
Para su sorpresa, encontraron una escena un tanto rara. Gold y Silver estaban desnudos, uno encima del otro, durmiendo en la cama. En el suelo, Blue y Cristal se encontraban algo "ocupadas" con un 69. La chica con coletas dejo lo que estaba haciendo, alzó la mirada y deseó morirse en ese instante. Yellow simplemente se desmayó (demasiadas aventuras por un día…). Green adoptó su cara de violador y se abalanzó sobre las chicas que estaban en el suelo, las cuales empezaron a golpearlo. Red calló al suelo, seguramente agotado.
-Que dolor… ¿¡En serio nadie recuerda que pasó anoche!? – Gold se quejaba por todo y ya se estaban cansando de sus llanteras.
-Por última vez, Gold, NADIE se acuerda de NADA de lo que pasó ANOCHE – Crystal era una de las que más hartas estaba, pero nadie superaría a Green y a Silver. Se sentían frustrados y fastidiados por eso.
-Alguien debería saber algo. ¡ALGO! No pido todo solo algo…
-Pero nadie recuerda ningún algo, Gold.
-Pero alguien debería...
-¡Tú sí que deberías cerrar esa bocaza que tienes! – la chica de coletas envió una patada directa al estómago de su compañero (por pesao).
-Ya paren chicos. Es mejor que dejemos el asunto y sigamos como si nada ocurrió – tras esas palabras todos voltearon a ver a Blue. ¿¡En serio Blue iba a dejar las cosas así de fácil!?
-¡Tú sabes algo! – los dedos acusadores se clavaban uno a uno en la consciencia de la pelicastaña.
-¿Yo? ¿Cómo creéis que pueda saber alguna cosa? Estaba tan borracha como vosotros.
-Eso me hace recordar… ¿Quién pudo haber traído alcohol aun cuando yo mismo amenacé con matar al idiota que lo hiciese? O a la idiota.
-No es necesario sacar las cosas de contexto, Green. Simplemente intentamos averiguar qué sucedió para que hoy encontrásemos todo… así.
-¡Deberíamos empezar una investigación! – Red tuvo una idea de bombero, pero parecía un poco… ¿razonable?
-¿Cómo pretendes iniciar nada si no tenemos ninguna pista? – la pequeña bombillita de esperanza explotó (Green es un amargado...).
-Busquemos el origen.
-¿Eh? ¿Quién habló?
-¡No ignores tan descaradamente a Silver! – otro golpe que se ganó el chico de googles por tonto.
-Es una buena idea, pero todos sabemos que fue Blue – hasta el a veces no muy enterado de Red estaba segurísimo de la culpabilidad de la muchacha.
-¡Yo no fui!
-¿Y entonces? ¿Cómo explicas el que todos amaneciésemos resacosos menos tú? - la culpó el chico castaño de nuevo.
-Blue… ¿De verdad lo hiciste? – Yellow casi rompía en llanto de pensar que su gran amiga hubiese sido capaz de eso y, para colmo, negarlo.
-Puede que en otras ocasiones haya sido culpa mía. En esos casos ya lo confesé. No tengo por qué ocultar algo así. No fue idea mía la de meter alcohol en la fiesta – la sala quedó en silencio. Las miradas iban saltando de uno a otro y todos parecían potenciales culpables.
-¡Pues fue Gold! – se atrevió a acusar la peli-azul. –Llegó tarde y se disculpó diciendo que debía atender unos asuntos.
-¡Eso no vale! No tienes razones para culparme. Además Blue debe estar mintiendo. Si ella no lo hizo no debería haber sabido que se emborracharía como los demás y habría bebido igual. Y si alguno de nosotros sabía eso no habría tomado trago en toda la noche – eso hizo que los cargos cayesen sobre la castaña de nuevo.
-¡No tomé, pero fue por una razón!
-¿Cuál?
-No tenía sed.
-Eso no te lo crees ni tú.
-¡Registremos el lugar de los hechos!
-R-Red-san, baja de la mesa…
Y aquí el cap. 4, espero que os esté gustado el fic en general. Aquí empieza el nudo de la historia-
No sé cómo de largo será el fic al final. En la próxima publicación subiré un especial de dos caps en uno (2X1 :D).
¿Quién creéis que ha sido el culpable de todo esto? ¿Pensáis que Red pueda dirigir la investigación? ¿Acabarán recordando lo que pasó esa noche mientras estaban todos ebrios?
¡Dejen sus comentarios y averígüenlo en el próximo capítulo!
