Como el capítulo anterior se había hecho demasiado largo, decidí cortarlo un poco, perdón por el cliffhanger. Aquí tenéis la segunda parte de la fiesta de fin de año un poco antes de lo habitual (sólo me faltaba pulir algunas cosas).
No sé si lo he dicho ya pero muchas gracias por todos los favs, follows y reviews nuevos. ¡Me encanta recibir vuestras opiniones! Un abrazo!
Capítulo 16
-Malfoy.- La chica se giró y disimuladamente, mientras pedía dos copas de vino, Draco la miró de arriba a abajo. No se había pasado para nada. El escote dejaba lo justo a la imaginación y dejaba entrever lo que prometían ser dos pechos perfectos. Si no la hubiera oído hablar no la habría conocido. Estaba francamente guapa. Dos mechones le enmarcaban la cara y a parte de dos finos pendientes, no llevaba nada de joyería.- Cómo no ibas a estar tú en un sitio así.
-Bueno, Malfoy INC somos los patrocinadores y alguna ventaja tiene que tener el título. Ya imagino con quién has venido con tu… ¿Te ha llegado ya tu anillo?
-Ni tengo ni voy a tener, Oliver y yo somos amigos.
-¿Haces eso con todos tus amigos? Vaya, vaya.- Le cogió el vaso mientras ella intentaba protestar y se lo cambió por una de las copas.
-Ya sabes a qué me refiero, Malfoy.
-¿Y que haces aquí, pues?
-Oliver nos ha invitado a todos.
- Este chico sigue intentándolo pues.
-Que pesado, no, no sigue y está muy claro que yo no quiero nada
-¿Y él si?
-Bueno… - Hermione desvió la vista.
-Vaya vaya, no sabía que fueras tan... liberal.
-No quiero nada con él como no quiero nada con nadie, quiero estudiar, aprobar y ejercer la Sanación.
-Que no quieras nada no es toda la verdad, ¿no? Porqué por no haber nada, unos buenos gemidos oía yo…- La chica, atragantándose con el vino le dió un golpe en el brazo mientras recuperaba la compostura.
-¿Quién es el voyeur ahora? ¿Así que escuchando a escondidas, eh Malfoy? ¿Envidia?
-Te tengo que recordar que yo tengo a una preciosa checa en mi cama cada día?
-Bueno, a ver cuanto te dura a tí también…- Hermione le había soltado la pulla y Draco notó como eso lo incomodaba. Tampoco no era que estuviera locamente prendado de Lenka, pero adoraba a la jugadora y estaba muy a gusto con ella; sabía que no era para toda la vida, pero tampoco importaba recordarlo ahora. La chica debió notar que se había tensado, porqué le cambió abruptamente de tema.
-¿Estás muy moreno o me lo imagino por la luz?
-He pasado una semana en el Índico bebiendo mai-tais.
-Oh, qué envidia… Te sienta bien, como mínimo no pareces tan enfermo.
-Gracias supongo.
-Si hace unos años me dijeran que te vería con esmoquin, me habría puesto a reír.
-Si hace unos años me dijeran que te vería con un vestido mínimamente decente, me habría puesto a reír.
-Gracias supongo.- Le respondió ella sarcástica haciéndose eco de su respuesta.- Interpretaré que me estás diciendo guapa en tu idioma estirado snob.
-Te estoy diciendo que vas adecuada para la ocasión, que ya es mucho más que la mayoría de gente aquí.
-Bueno, Ginny me llevó de compras y me obligaron a comprarmelo.- Se cogió el vuelo del vestido y lo miró intensamente.- ¿Te gusta pues? - ¿Estaba filtreando con él?
-Hmpf, no está mal. - Draco estiró la mano para coger dos nuevas copas llenas de un camarero que se acababa de posar a su lado.
-Oh, pues todos me han dicho que ha mejorado mucho mi estilo desde el vestido del Torneo de los Tres Magos. - Ella le aceptó la copa con cara de puchero, aunque se la veía claramente divertida.
-¿Fuiste? Ni me acuerdo de verte.- 'Draco Malfoy eres un mentiroso. Bien que te acuerdas de ella' pensó que debía disimular porque no podía admitir que esa noche había considerado seducirla. - Bueno seguro que se te ha pegado el buen estilo de vivir pared con pared conmigo.
-No seas ingenuo, pequeño padowan, eres tú quien coge una costumbre muggle- Draco se puso tenso de golpe. ¿Padowan? ¿Qué diantres había pasado en ese sueño? Sabía que algunos sueños podían ser premonitorios pero ¿que hiciera la misma referencia? Había leído sobre compartición de sueños, ¿habría soñado ella en él?
-Eso es que me estoy pasando al lado oscuro.- Rió por dentro al ver la cara de estupefacción que puso ella.
-¿Des de cuando haces referencias a Star Wars?
-Des de que tengo acciones en Hollywood.- Esa conversación se estaba empezando a repitir…- Y además he hecho una maratón estos días.
- ¿Tu mirando películas? Oh Merlin, como cambia el mundo en poco tiempo. Pero seguro que has desconectado de la universidad. ¿Te han llegado las notas? Yo he estado mirando libros para el semestre que viene… Grimmauld Place tiene una muy buena biblioteca.
-Empollona hasta el fin, ¿eh? No que me interese demasiado, pero ¿qué tal te fueron los exámenes?
De pronto, con eso, iban ya por la cuarta copa, y seguían hablando, ahora ya más animadamente de las clases, los profesores, las clases que tenían por delante, y de la vida en la universidad. Así los encontró Narcissa Malfoy, a medio criticar el profesor de Introducción a la medicación.
-Draco hijo, creo que no me has presentado a tu amiga.
-Madre.- De pronto se dió cuenta de lo relajado que había estado y de la conversación tan intensa que estaban teniendo.- Creo que ya os conocéis pero vamos a repetir las presentaciones en un ambiente más… agradable. Ella es Hermione Granger. Granger, Narcissa Malfoy, mi madre.
-Oh, pues sí que nos conocemos. Estás francamente espectacular esta noche, querida.
-Sí, creo que es normal que note la mejora, ya que la última vez que nos vimos estaba tendida en el salón de su casa, sangrando y retorciéndome bajo la varita de su hermana.- Hermione se había tensado y se había endurecido su rostro.
-Sí, esto fue un desencuentro bastante inoportuno la verdad. Espero que Draco ya se haya disculpado correctamente por lo sucedido hace dos años.
-No, la verdad es que no. Pero en pos de nuestra convivencia vecinal lo había dejado correr. Si me disculpáis, tengo que volver con mis amigos. Un placer. - Hermione dejó la copa vacía en la barra y se alejó hacia un grupo de ruidosos jugadores de quidditch donde fué bienvenida y abrazada por Oliver Wood a quien se le veía bastante afectado por el alcohol.
-Le falta pulir cosas, pero no me desagrada.- Le dijo su madre estirando la mano para coger una copa de champagne.
-No seas ingenua madre. No es tu prototipo de sangre.
- En estos nuevos tiempos, uno se debe adaptar.
- Pues tampoco no es mi tipo.
-No era lo que parecía todo este rato.
-Estudiamos juntos y le importa tanto como a mi exceder expectativas.
-¿Tiene pretendiente?
-Ha estado con Oliver Wood este tiempo.
-¿Pero la ha cortejado formalmente?
-No. No es una chica que se deje tamizar por un anillo. Su carrera pasa por delante.
-Voy a mantener que me cae bien. Le enviaré un arreglo floral para presentar mis disculpas.
-No creo que lo que le pasó en nuestra casa se arregle con flores…
- No pero del resto te encargarás tú, ¿verdad hijo? Queremos mantenernos en el buen lado del ministerio, y tu amistad con Granger, Wood y los otros nos ayudarían a reducir el estigma social.
-¿Por qué te crees que llevo tanto rato hablando con ella?
-No me parecía que lo hicieras por diplomacia o para ayudar a nuestra relaciones públicas. Está a punto de llegar medianoche. Voy a convocar a todo el mundo al lado de la fuente.
Draco se entretuvo en la barra un rato mientras vió a todos los asistentes dirigirse hacia el reloj encantado que habían colocado en medio del patio y que su madre y diferentes patrocinadores empezaban sus discursos. Todos empezaron a moverse hacia allí pero se dió cuenta que Granger había vuelto a su mesa a buscar el pequeño bolso que había llevado encima, y sonrió maliciosamente. El camino de vuelta a la fuente que había escogido la había llevado a una trampa que justo esa tarde había echado una reprimenda a su madre por ella.. Y de pronto, su sueño tuvo un poco más de sentido, y se dejó llevar por el instinto. Se acercó lentamente con dos copas de cava en mano, hasta pasadas las largas hojas del Sauce que ocultaban a Granger sin poder avanzar ni un centímetro. Se recostó contra el tronco y se aclaró la garganta.
-¿Copa de champán para celebrar el año nuevo?
-¡Malfoy! ¡No me puedo mover! ¡Llama a alguien!
-Para ser la bruja más lista de nuestro siglo, eres bastante espesa, ¿verdad?
-Volvemos a los insultos, veo. ¿Me vas a ayudar o no? ¡Como mínimo acercame la varita!
- No voy a acercarme a ti, porque si lo hago, voy a caer en el hechizo y voy a tener que besarte.
-¡¿De que vas?! - de lejos se oyó cómo empezaban la cuenta atrás.
¡12!
Él sólo se limitó sonreír y señalar arriba, haciendo que ella siguiera su dedo con la mirada. Muérdago.
¡11!
-Está hechizado…
¡10!
-Bingo
¡9!
-¿Y no voy a poder salir de aquí hasta que alguien me bese?
¡8!
-¿Quieres que vaya a avisar a tu… lo que sea?
¡7!
-No va a llegar antes de la medianoche. Bésame tu rápido que pueda llegar yo.
-¿Me estás pidiendo que te bese, Granger? ¿Qué gano yo con ello?
¡6!
-¿Tampoco será un drama para ti no? Ya lo hiciste una vez. Y no creo que el muérdago hechizado necesite más que un roce.
¡5!
Draco se fue acercando lentamente, hasta que se dió cuenta que el hechizo lo envolvía y lo lanzaba directamente contra ella.
-¿Es lo que quieres?
¡4!
-¡Quiero salir de aquí, Malfoy! - No parecía ni enfadada, sólo cansada de haber estado allí atrapada. Cogiendo una de las copas que él sostenía, se la terminó de golpe y lo miró furiosa- Dame el dichoso beso de las narices y salgamos de aquí.
¡3!
Acercó los labios a los suyos, y le dió un pequeño beso, suave y castizo, como el roce de una pluma, descubriendo que los labios de ella eran suaves, mullidos y acogedores. No se habían tocado hasta entonces pero algo lo llevó a avanzar un poco más. Hermione le devolvía la mirada intensamente y no se pudo resistir más, mientras le posaba una mano en la mejilla, acariciando la base de su cabeza con los dedo, la tiró hacia él para capturar esos labios embriagadores con los suyos, buscando más. Dejó de oír la cuenta atrás, e ignoró el estallido de los fuegos artificiales. En ese momento, no existía otra cosa para él que Hermione Granger entre sus brazos, devolviéndole un segundo beso apasionado y profundo. No era violento como el primero que le dió en el pasillo, no era tierno y castizo, era de los que le despertaban un rugido dentro del pecho y lo llevaban a cogerla con las dos manos y apretarla contra su cuerpo. Sólo quería cogerla por las caderas y empotrarla contra el tronco del árbol. Granger estaba devolviéndole el beso con ganas y pasión, enredando las lenguas y haciendo que su cerebro se apagara de placer. Salió de su ensimismamiento cuando de pronto noto que ella se había separado y se empezaba a alejar.
-Que tengas un feliz año, Malfoy. - Sorbiendo el cava, Draco miró cómo se alejaba casi al trote y llegaba junto a sus amigos mientras todos brindaban y se abrazaban celebrando el nuevo año. ¿Estaba avergonzada por lo que había pasado? Ni lo había mirado a la cara cuando se iba. Eran tan espesos que no habían ni notado que no estaba. Al llegar al lado de Wood, vió como se besaban. No podía evitar rabiar por dentro al ver que cambiaba con tanta facilidad, pero si lo pensaba bien, él habría hecho lo mismo si Lenka hubiera estado allí esperándolo. La cabeza le iba a mil por hora. ¿Tampoco era para tanto, no? ¿Que era un beso? Además uno de año nuevo, que normalmente todo el mundo se besaba con quien tuviera cerca sólo por la buena suerte que conllevaba de cara al año entrante.
Pero si en principio tenía que ser para quitarse esa sensación que el sueño le había dejado, lo único que había hecho era empeorarlo. Ahora, quería más.
