N.A. Seguimos con el carnaval donde lo dejamos pero no terminará aquí la noche. ¡Muchas gracias a todos los nuevos favs y follows nuevos pero sobre todo, a todos los que me dejáis estos reviews tan majos!

Parejachyca me ves venir siempre y MarycieloFelton no me odies demasiado en este capítulo, sé que adoras a Lenka ;)


Capítulo 19

-Explícame algo.

-¿Qué?

-¿Porqué un chico como tú no tiene a nadie en su vida?

Blaise y Hermione caminaban lentamente por el medio de la calle, cogidos del brazo. Llevaban una copa llena de champán y la iban vaciando progresivamente. La gente se apartaba para dejarlos pasar, mirando embelesados. Habían entrado en el papel de lleno, y la pregunta de Hermione flotó en el aire un momento. Veían a la gente pasar alocada y gritando mientras que ellos iban con porte formal.

-Tengo a mucha gente en mi vida, querida.

-Ya me entiendes.

-Te entiendo.

Le dejó tiempo de silencio para responderle a la pregunta. No sabía hasta qué punto podía preguntar esas cosas a alguien que parecía tan reservado.

-No todo es tener una relación.

-No dejas de buscar quien te acompañe a la cama, pero nunca repites.

-Ya.

Blaise miraba a los lados, analizando a los festejantes, y haciendo leves inclinaciones de cabeza cuando se cruzaba con conocidos. Hermione siguió deslizándose elegantemente sobre los adoquines de la calle, reposando su brazo en el de él y sorbiendo de la copa, ya casi vacía.

-Después de la guerra, aprendes a cerrar el corazón. Mi familia no se involucró directamente, prefirieron ir con el movimiento sin inmiscuirse demasiado. Yo me quedé en el medio. El último año de colegio, fue uno de los horrores más grandes que he vivido. Alecto y Amycus no tuvieron piedad. ¿Recuerdas a Katie Bell? Estaba un año por delante de vosotros, pero después del percance con el collar de Malfoy, perdió el curso y se quedó ese séptimo año para recuperar. Hubiera sido mejor que no lo hubiese hecho.

Hermione lo estiró hacia unas mesas redondas que estaban en medio de la calle y se acercó a la barra para recoger dos cervezas. Sentándose a su lado y acercándole una de las jarras, esperó en silencio. Después de un largo sorbo y mirando a lo lejos, Blaise siguió.

-Creo que no lo sabías, pero Katie y yo nos conocimos en el hospital en sexto. Yo estaba castigado ayudando a Pomfrey a ordenar pociones, y cuando se despertó después de haber tocado el collar, yo estaba allí. Estaba muy asustada y se me tiró al cuello. Ese abrazo fue el más especial que me han dado en mi vida. Te puedes imaginar que en mi casa mucho cariño no había. Por primera vez, lo sentí con ella. Un cariño puro, sin intenciones detrás, sólo por el mero hecho de tener contacto humano. Vi sus ojos asustados, sentí la necesidad de ayudarla y devolvérselo. No me dejó ir y estuvimos abrazados toda la noche. ¿Te acuerdas de esas chorradas de las auras entrelazándose? ¿De ser una pieza de un puzzle y de pronto encontrar la otra pieza que falta? ¿Que tu corazón de pronto late lento, porque todo encaja? Me dirás imbécil, pero a mi me pasó todo de golpe esa noche, pero no hice nada por miedo a arrastrarla conmigo en toda la oscuridad que nos venía encima.

"Bueno, ya te puedes imaginar como fue el resto. Los Carrow se cebaban con todo el mundo, excepto con los Slytherin. Reinábamos en el colegio y hacíamos lo que nos apetecía sin reprimenda alguna. Creo que era por el miedo a las represalias de nuestros padres. Eso sí, con los otro no tenían piedad."

"El dia que hicieron un cruciatus a Katie en medio del gran comedor, no pude más, y volví a desembotellar todo lo que sentía por ella. Fui a cuidarla al hospital y esa noche me di cuenta de la locura que estábamos viviendo. Si que te los puedes imaginar, però yo no podía creerme la cantidad de moratones y cortes que tenía. Le curé la herida que le habían hecho en la mejilla y estuve con ella toda la noche hablándole, explicándole historias. A partir de entonces, nos encontrábamos cada noche. Era el único momento de felicidad, y no siempre podíamos vernos. "

"Cuando se escondió en la Sala de los Menesteres, me invitó a ir con ella, y yo la invité a huir juntos. ¡Pero malditos Gryffindor, os tenéis que quedar ahí, a defender vuestra causa a capa y espada! A partir de ahí, al ver que no podía irme sin ella, y ella no iba a abandonar a los que la necesitaban, mi cerebro hizo un clic, y empecé a ayudar al ED. Creo que lo más estúpido que he hecho en mi vida, fue lo que me llevó directo a poder estar con ella y a que me viese como quién soy realmente. Un día nos abrazamos, otro nos besamos y a partir de allí me empezó a querer, y entre el horror que vivíamos cada día era mi luz."

"En la batalla, ya sabes que pasó. No estuve. No tuve coraje de luchar a su lado e hice lo que se me daba mejor: huir. Lo único que me consuela es que tuve coraje suficiente para esconder a los más pequeños y llevarlos a pisos francos para que estuvieran seguros. Me costó mucho que la Orden confiase en mí cuando llegaba a sus casas, pero una moneda de esas vuestras me dio inmunidad y aceptaron a los niños. Cuando terminé mi tarea, fui al hospital a buscarla. Supe que había sobrevivido pero no sabía que había pagado un precio tan alto."

-¿Dónde está?

-Ahora vive en una casita al lado del mar. En un sanatorio que les deja vivir en casas independientes, pero los monitorizan. ¿Sabes los resorts de las islas paradisíacas? Algo por el estilo.

-¿Qué le pasó?

-Perdió el juicio. No se acuerda de nada, ni de nadie. No reconoce a nadie, no me reconoce.

-Blaise, lo siento mucho… No quería hacerte entristecer. - Hermione le cogió una mano y entrelazó los dedos con él para transmitirle todo el cariño que podía. Blaise lo aceptó y le dió un suave apretón.

-Es parte de mi vida. Voy a verla a veces y me está volviendo a conocer. Le leo historias, le explico nuestra vida y se piensa que le explico una historia de fantasía. ¿Sabes la historia de Davy Jones? ¿El pirata que se arrancó el corazón? A veces pienso que soy él, que ya no tengo corazón dentro para querer a nadie. Katie se lo quedó y lo guarda en esa casita al lado del mar. Fue y será el amor de mi vida.

-Ginny lo sabe.- De pronto Hermione se dio cuenta de muchas cosas.

-Si. Ginny sabía nuestra historia, fue una de las primeras que me recibió en el ED. A veces me da libros para llevarlos a Katie. Y vinilos. Estamos redescubriendo juntos a Nat King Cole.

-Ahora entiendo porque no fue nada borde contigo cuando te añadiste esa noche de fiesta. ¿Por qué no me habíais dicho nada?

-No habías preguntado. Y ya sabes que no soy de ir con los sentimientos a flor de piel.

-Blaise… - Hermione estaba realmente compungida.

-Vamos, tenemos mucha fiesta por delante aún, querida, y la noche es jóven- Ambos se levantaron, aún de la mano y Hermione lo tiró hacia ella, abrazándolo fuerte.

-Nosotras te queremos, ¿lo sabes? Estamos aquí para tí.

-Vamos, Granger. No me hagas llevar el traje a la tintorería que las lágrimas dejan mancha. Suéltame, que te tengo que decir una cosa, pero escucha bien porqué será la última vez que lo vas a oír. - Blaise le dió unas palmaditas en la espalda intentando aflojar el abrazo de oso de la castaña. Cuando ella lo miró con los ojos empañados, él le sonrió ampliamente.- Yo también os quiero.


Vieron a Han Solo y Leia esperándolos al lado de un bar del pueblo. Ginny estaba claramente encantada con su disfraz de princesa Leia. Harry le había comentado a Hermione que habían visto las películas en navidades. Ella no podía parar de reír al ver a su amigo tan avergonzado y a la vez tan contento de disfrazarse por primera vez en su vida. La pareja estaba fascinada con la ropa que llevaban los recién llegados, pero Blaise de pronto miró más allá y levantó la voz.

-¡Tú! ¡Crápula!

Todo el grupo se giró para ver a quién interpelaba el moreno. En la entrada del pub, y con una toga y una corona de laureles no estaba otro que Draco Malfoy acompañado de cerca por una exultante Cleopatra que se abalanzó a darles abrazos a todos.

-¡Ginny! ¡Oh y este es Harry! ¡ENCANTADA!, ¿Han Solo y Leia, eh? ¡Oh y vosotros estáis DI-VI-NOS! Blaise querido, dos besos.¡Hermione! ¡Cuanto tiempo! ¿Has sabido algo de Ol? Le está yendo genial en el Puddlemore, ¿verdad? Ese último partido fue una delícia, que artista está hecho. ¿Os gusta mi disfraz? Estamos guapos de morenos, ¿verdad? Soy Cleopatra. ¿Sabéis que discutió con media Europa intentando abolir el esclavaje de muggles?

-Len, cariño, déjalos respirar. Potter. Weasley. Granger.- Malfoy les hizo pequeños asentimientos para reconocer su presencia, pero sólo estiró la mano a su amigo - Blaise.

-Así que César, ¿eh? - Blaise no podía parar de reírse de las pintas de su amigo. De blanco, con el pelo moreno, con sandalias y con un disfraz de pareja. Digno de retratar. Al unísono, y sin mirarse siquiera, alguien más respondió con Malfoy y con igual desdén a la pregunta.

-Es Marco Antonio.

-Hermione, tu siempre tan observadora, eres genial. ¡Cuanto, cuanto conocimiento! Marco Antonio y Cleopatra estaban locamente enamorados. Una tragedia todo junto, pero qué bonito fue. ¿Vosotros sois Luís XVI y Maria Antonieta? Uy, no os pega demasiado, demasiado odiados. ¿Luís XV y María Leszczyńska? ¿Sabes que era polaca? Si ,seguro que lo sabes. Qué tacto tan divino, Hermione. ¿Y estos pliegues Watteau? ¿Y estos engageantes? ¡ME ENCANTAN! En mi próxima fiesta de cumpleaños la temática será la Francia del , ¡decididíssimo! - El grupo se estaba preguntando mentalmente cuánto alcohol debía haber consumido Lenka para llegar a esa euforia, a ese nivel de saltitos y abrazos ya antes de haber empezado a cenar. Conociéndola, Blaise medía que debía haber intentado seguir el ritmo de la previa de Draco. Como mínimo a él no se le veía excesivamente tenso. - ¿Venís con nosotros?

-Seguro que tienen planes.- Cortó Malfoy.

-Si claro, porqué no.- Respondieron Blaise y Ginny a la vez.

-No es necesario.- También dijeron a la vez Harry y Hermione, obviamente incómodos por la situación.

-Venga, venga, no seáis tímidos. ¡Harry Potter! Vik me ha hablado maravillas de ti, y de Hermione claro.- le hizo un guiño a la chica, pero al ver la cara de pregunta de todos, aclaró. - ¿Vik? ¿Viktor Krum? Coincidimos en muchas fiestas. Un encanto de chico. Hermione después me cuentas, porque me explicó unas cositas… ¡Pero Harry! ¿Puedo llamarte Harry, verdad? Tienes que contarme cómo era Draks en el colegio. Con lo simpáticos que soís los dos, ¡y la de cosas que tenéis en común!, dice que no erais demasiado amigos.

-Ese sería el eufemismo del siglo, Draks.- Le espetó Harry, riendo maliciosamente a pesar de verse relajado y con tono amigable. Cogiendo a Lenka de un brazo y arrastrando a Ginny con el otro, Harry se adentró en el bar que tenían detrás con una Cleopatra ebria y eufórica a la par.- Ven, ven, que te voy a contar cuatro cosas de tu dragoncete.

Hermione seguía estupefacta fuera del bar, viéndose arrastrada a estar toda la noche con Draco y Lenka. Blaise notó su reticencia, y la empujó levemente del codo, entrelazando las manos con ella y arrastrádola dentro, sin fijarse en la mirada seria y estupefacta de su amigo, quién no paraba de mirar las manos que se acababan de coger.

-Vamos querida, o cenamos ahora o no cenaremos nunca. Y no querrás que el champán te suba a la cabeza, ¿verdad?- le susurró al oído, imitando la voz de la eufórica Cleopatra, haciendo que Hermione soltase una risotada.

-Dime que no está pasando esto...

-Vamos, invito yo a todo lo que quieras.

-No es eso.

-Vamos, no puede ser tan malo.

Entraron en el local, donde los otros ya habían cogido una mesa en el fondo. Con seis pintas delante en la mesa, y Lenka preguntando todo tipo de cosas a Harry, los tres restantes cogieron asiento en la mesa redonda. Hermione agradeció que Blaise no hubiera hecho de las suyas, y que se hubiera puesto en el asiento del medio, evitando así que Malfoy se sentara a su lado. Ginny no podía parar de reír con el interrogatorio que presenciaba, los otros dos chicos se habían puesto a susurrar furiosamente, y ella decidió empezar a vaciar la cerveza, para no tener que participar en ninguna de las conversaciones. Sin duda Malfoy se empeñaba más que Blaise en hablar flojo, porque Hermione podía escuchar cada una de sus respuestas a la perfección.

-Eres un paranoico

-…

-Esta gente es muy afectiva, y necesitan contacto físico. Costumbres que se pegan.

-…

-No me la estoy tirando, imbécil.

-…

-Como te gusta refunfuñar de lo que no sabes.

-Te lo repito, abrazarse es normal. ¿Y tú qué, mirando a hurtadillas?

-…

-¿Que piensa tu Cleopatra de todo esto?

-…

- Me meto donde no me llaman tanto cómo tu.

-…

-Como mínimo podrías ser educado y no estar haciéndole el vacío.

- …

-Es una persona normal, habla con ella y decide qué o mejor dicho a quién quieres. Ella no va a estar esperándote toda la vida.

-….

-Como si fuésemos disfrazados de matrimonio recién casado. Te repito que no veo a Granger así.

-…

-A veces buscas tres pies al gato. Si tan celoso estás, ya sabes que puedes hacer.

-¡…! - Malfoy había puesto una cara muy seria y se le veía gesticulando más de lo normal.

El camarero le sonrió impidiendo que siguiera escuchando a escondidas y le pidió si ya habían decidido que comer. Las conversaciones cesaron de golpe y pidieron comida y bebida para todos, para acto seguido seguir hablando, riendo y bebiendo. La noche se hizo más llevadera como más iba avanzando la conversación que obtenía de todos. Fue pasando sin ni siquiera tener que pedir a Malfoy que le pasase la sal. Se podría decir que la noche había sido un éxito y que al salir del pub estaban todos más que animados, hasta que decidieron que iban todos juntos al local del pueblo.

Si no había sido suplicio suficiente aguantar a la pareja durante la cena, Hermione no podía seguir haciendo buena cara con ellos mientras bailaban como si nada. Había intentado irse a la cama, pero Blaise la había cogido estrechamente por la cintura, sin disimulo alguno de estar restregándoselo a Malfoy, y la arrastró hacia donde iba el torrente de gente del pueblo y sus compañeros de universidad. Sus engranajes funcionaban a toda máquina. Lo que no iba a dejar era que le estropeara una noche más.