Un nuevo comienzo

Por Luz de luna82

Capítulo 29

Volvieron a casa, decidieron dar la noticia del matrimonio en el cumpleaños de James, para tener doble que celebrar, Albert decidió dejar las vacaciones para acción de gracias y que los chicos no faltaran a la escuela, a final de cuentas ahora Candy ya estaba mejor. El lunes todos se unieron a sus actividades habituales, pero cuando se suponía que llegaran todos de la escuela...

—James, André ¿Dónde está? Pregunto Candy mientras que el joven extrañado dejo su mochila en el suelo, olvidando por completo saludar de beso a la rubia.

—¿Cómo que si no ha llegado? Se supone que llega antes que yo en el bus Sally.

—No llego en su transporte, pensé que podría llegar junto contigo— Candy mas que alarmada tomo el teléfono, alguien tenia que sacarla de la duda —Patty, hola ¿Cómo estás? ¿Sabes si André tomo el bus? —la urgencia en la voz hizo que la castaña se alarmara.

—Candy, salió con los demás niños, ¿no llego a casa?

—No está aquí Patty, ayúdame a averiguar que fue lo que sucedió por favor, yo voy para allá mientras tanto.

—Sally iré a cambiarme, yo te acompaño— le dijo James mientras subía de tres en tres los escalones hacia su habitación.

Sabia que tenia que hacer en primer lugar —Albert…

—Nana te dejo a Dillan, no encuentro por ningún lado a Clara, tengo que saber que sucedió con André— dijo Candy mientras dejaba al bebé en los brazos de la nana de los hermanos Ardlay.

—Si niña Sally, todo estará bien, ya verás— dijo tratando de tranquilizar a Candy que se veía muy alterada.

Cinco minutos después manejaba Candy la camioneta nada tranquila hacia la escuela, sentía como el corazón se le comenzaba a oprimir, angustia en el estómago, André tenía que estar en algún lugar, ¿se había ido a jugar con Joan? ¿se quedó por ahí escondido? ¿Dónde estaba? ¿acaso Ileska?, no, no podía ser, no eso no, decidió dejar esa angustia de lado, ahora necesitaba estar tranquila, con la mente fría, ambos iban en completo silencio, los dos estaban preocupados, André nunca se había desaparecido, no hacia ese tipo de cosas, algo malo estaba sucediendo.

Entraron a la escuela, Albert llego al mismo momento, entonces entraron tomados de la mano dirigiéndose al salón de André para hablar con Patty, sin embargo, el director los intercepto, Patty puso sobre alerta al personal de la escuela para comenzar la búsqueda del pequeño, la desaparición de un escolar era de lo más grave que jamás había sucedido antes.

—Señor Ardlay buenas tardes.

—director, dígame si han encontrado aquí a mi hijo, no llego en el bus de la escuela ¿Cómo pudo pasar esto?

—Señor Ardlay, espere por favor, estamos checando las cámaras de la institución, venga conmigo, le pido que solo vengan los familiares— dijo volteando a ver a Candy despectivamente.

—La señorita es mi prometida y el es mi hijo— dijo señalando a James —asi que no se preocupe, yo autorizo que puedan estar acompañándonos.

—Lo siento señor Ardlay, son políticas de la escuela, las grabaciones son cosas delicada y nos podríamos meter en problemas legales— dijo el hombre con determinación,

—Me parece que no comprende la gravedad del asunto, mi hijo esta desaparecido, ella esta por convertirse en la señora Ardlay y la madre de mis hijos, podría ver algo que yo mismo no puedo detectar, estoy alterado asi que, si no quiere que en este momento llame a mi abogado para que cierre esta escuela déjenos ver los videos a los tres, no haga esto más difícil— le dijo realmente alterado, sospechaba que algo malo, muy malo le había ocurrido a André.

—Claro señor, pasen por acá —dijo aclarando la garganta al ver en el gran problema en que estaban metidos.

—En el cuarto de control, se encontraban varios monitores, dos a los patios de juegos, a los pasillos, a las oficinas administrativas, con la psicóloga, y otros mas que estaban en proceso de ser instalados en los salones, y una mas a la salida de la escuela, en ese se veía como André estaba formado para tomar el bus como todos los días, sin embargo se notaba como alguien llegaba y lo tomaba de la mano sacándolo de la formación, se veía que la chica habla con la persona que toma lista de los niños que suben y hace el gesto de agradecerle, André no se resistió, al contrario, la abraza dando la impresión de que la conocía.

—¿Sabe quién es esa mujer señor Ardlay?

Negó con la cabeza —No puedo reconocerla, ¿y tu Sally?

—¿Puede adelantar un poco mas la cinta por favor? — dijo mientras trataba de ubicar quien era, tenía una complexión conocida, pero no podía ser ella, ¿Por qué lo haría?

La grabación siguió y cuando se giró para ver que no venía nadie detrás de ella se le vio la cara perfectamente.

—¡Clara! — Dijeron los tres al mismo tiempo ¿Por qué se lo había llevado ella y a dónde? Y lo peor sin avisar.

Candy tomo su celular y llamo a Esther.

—Nana, ¿Dónde está Clara? — contesto la mujer avanzada en años preocupada por el único hijo de sangre de Albert.

—No se niña, se salió desde la mañana con Tommy para hacer unos pendientes, pero no ha regresado— contesto mientras mecía a Dillan en sus brazos a punto de quedarse dormido. —Gracias, te llamo después— y le colgó con la maldita misma angustia en el estómago.

—Sally, Clara no contesta, ¡maldita sea no contesta! Debe de tener el teléfono apagado— dijo Albert pasándose los dedos por el cabello, —Necesito una copia de esa grabación, gracias— y salió a seguir haciendo llamadas.

—Vamos James, necesitamos ir a casa para investigar que ha sucedido.

Entraron buscando a Esther, —¡Nana, nana! — Grito Albert desde la puerta.

Esther bajaba las escaleras corriendo después de dejar a Dillan en su cama ya dormido—Dime todo lo que sepas de Clara por favor— y la nana no sabía por dónde empezar.

Comenzó a hacer memoria —No ha habido en realidad nada extraño en su comportamiento, solo que todos los días ha estado saliendo a medio día, siempre dejaba a Tobby, no se tardaba mas que media hora, aunque ahora que lo pienso anoche salió a la reja solo por 10 minutos, se metió rápidamente, le preguntamos que porque estaba tan tarde afuera y solo dijo que una amiga vino a visitarla, lo que si me pareció extraño es que hoy no salió sola, se llevó a Tobby con ella.

Whitman entro corriendo interrumpiendo a la nana —Señor, las cosas de Clara no estan en su cuarto— dijo agitado, tratando de tomar aire de nuevo.

Albert estaba en la sala con la cabeza agachada, las grabaciones del exterior no le decían exactamente quien era la mujer, Stear y el recién llegado Archie que había estado de viaje en Canadá ya estaban en casa también, Dillan estaba tranquilo en la sala junto con todos, Patty tenía poco que estaba con ellos.

Candy tomaba de la mano a Albert, tratando de darle tranquilidad, la policía ya estaba haciendo movilizaciones lanzaron la alerta en todos lados para que no pudiera sacarlo del país, las primeras horas siempre eran las mas importantes en los secuestros.

De pronto George entro por la puerta.

—Albert, amigo hare todo lo que este en mis manos, hablemos en privado— dijo mientras le estrechaba la mano y le daba un abrazo fraternal, el rubio no tuvo que decir nada, sus hermanos entendieron, tomaron a Dillan y salieron, pero tomo de nuevo la mano de Candy, indicándole que quería que ella se quedara.

—¿Quién es la mujer que se lo llevo Albert?

—Fue Clara George, la investigaste ¿recuerdas? —contesto Candy al ver que Albert no emitía palabra.

—Si por supuesto, estamos enterados de todo lo que paso con su esposo y que estuvo en un refugio, creo que deberíamos de ir a esos lugares, aunque lo mas seguro es que tenga un cómplice— dijo preocupado.

—Iré a la escuela para hablar con la persona responsable de los buses escolares— Dijo George.

—Dame una tarea que hacer George, me volveré loco— dijo Albert desesperado, sabiendo que no podía hacer nada más que esperar.

—Necesito que estes aquí en casa, sabe todos tus horarios y tu teléfono personal, tienes que estar al pendiente Albert, no puedes moverte de aquí, Candy está contigo, es mejor que nadie de tu familia salga de la mansión, todos corren peligro en este momento.

—Lo se George, confió en ti más que en nadie amigo.

—Lo encontrare Albert, te prometo que lo encontrare— solo dame tiempo amigo.

Albert giro el cuerpo hacia la ventana —Es lo que menos tenemos George, tiempo— dijo derrotado.

Candy siguió a George hacia la puerta para despedirlo, aunque su objetivo era otro.

—George, acaso ¿crees que Ileska pudiera…? — pregunto con un verdadero terror de que sus más profundos miedos se hicieran realidad.

—Candy es poco probable, tengo noticias de ella, pero por ahora creo que es mejor que me vaya, cuando todo esto termine te contare que ha sucedido, nos vemos— salió corriendo hacia el auto donde su compañero ya lo esperaba.

Candy entro preocupada al despacho donde se encontraba Albert, ¿Qué novedades tenia acerca de Ileska? ¿Qué había sucedido que no la consideraban sospechosa? La cabeza le iba a explotar, pero no podía dejarse caer, tenía que ser el soporte de Albert, tenia que ser fuerte, controlar todas la emociones que estaban a punto de salir desbordadas, hizo varias respiraciones mientras que Albert le daba la espalda viendo por la ventana, lamentándose el no haber tenido más seguridad, para él era suficiente Whitman su chofer, no tenia enemigos, no le había hecho daño a nadie, ¿Quién lo odiaba tanto como para llevarse a su hijo?

Candy se debatía entre decirle a Albert lo que había hablado con George, sus dudas, se sentó en el sillón mientras analizaba sus pensamientos.

—No lo pienses Candy, se perfectamente que Ileska no esta metida en esto, tiene que ser alguien más, no te preocupes por favor.

Asombrada por el poder que tenía para leerle la mente pregunto —¿Por qué estas tan seguro que ella no fue? Albert hace menos de una semana estuve en Atlanta, tal vez ella…

—Hablemos de algo mas por favor, ahora lo que menos quiero hablar es sobre delincuentes nena, cambiemos de tema ¿sí?

Ella entendió perfectamente, además George ya le había dicho que le contaría, entonces buscaría otro tema para despejarlo un poco —James me ha pedido que lo enseñe a manejar Albert— sabía que eso lo haría poner toda su atención.

—Candy yo lo enseñare a manejar, creo que debo tener ese privilegio— dijo desconcertado por aquella noticia.

—Cariño, James cumple años mañana, tiene un año exactamente con su auto y no ha podido manejarlo por que tu no nos dejas enseñarle, asi que yo seré su maestra oficial— le dijo con determinación.

—Nena, yo lo hare este fin de semana, te lo prometo— dijo alzando una mano de forma solemne.

—Lastima cariño, él me lo ha pedido a mí y comenzaremos las clases lo antes posible— le dijo para molestarlo, si cumplía su promesa seguramente James podría recibir su primera clase por su padre esa mismo fin de semana.

—Por favor Candy, solo unos días más— dijo en forma de súplica.

—Solo si me prometes que tendrás paciencia con él, solo te pido que seas el maestro que te hubiera gustado que fuera tu padre— le dijo al rodearle los brazos por los hombros, dándole un pequeño beso en los labios.

—Lo prometo— el sonido del celular los saco de su platica.

Uno de los policías que estaban instalados en la sala entraron para asistir a Albert —Señor Ardlay, como lo hablamos hace rato, tranquilo y hágala hablar el mayor tiempo posible.

El asintió con la cabeza, por fin tendría noticias de esa criminal.

—Diga— dijo lo mas seguro posible, era un numero desconocido.

—Hola cariño, ¿te acuerdas de mí? — dijo en tono burlón.

—¿Karen? —maldita sea ¡era Karen!, Sintió que le explotaba la cabeza en ese momento.

—Se que debes de tener a la policía a un lado, pero si quieres ver a André de nuevo, tienes que hacer todo lo que te diga— dijo sabiendo que Albert pagaría cualquier cantidad de dinero al saber que ella tenía al chico.

—¿Tu lo tienes? —pregunto incrédulo ¿Cómo es que Clara estaba metida en todo esto?

—Tienes una criada muy estúpida ¿sabes? Ella hizo el trabajo por mi— el policía seguía grabando y rastreando la llamada, le indicaba a Albert que siguiera haciéndola hablar.

—¿Dónde lo tienes?

—No soy tan estúpida para darte esa información querido, mejor ve alistando 15 millones de dólares, en billetes de 50 de preferencia por favor.

—¿Estas loca?

—No te atrevas a llamarme asi William, recuerda que tengo a tu hijo en mi poder, necesito el dinero a las 10 de la noche, te volveré a llamar en una hora para darte mas instrucciones y no hagas nada estúpido recuerda que André está en riesgo, hiciste lo imposible por deshacerte de mí, pero no pagaste lo suficiente por él, tengo necesidades, asi que hasta más tarde cariño— y colgó, los policías tenían la ubicación.

Después de que Albert les dijo todo lo que sabia sobre Karen a los policías, hicieron lo necesario para movilizarse lo más rápido posible para ir al lugar donde se encontraban.

—Yo iré con ustedes— dijo determinado Albert.

—Señor no debe de intervenir en esto, podría correr peligro junto con su hijo, no sabemos que nos encontraremos.

—Es un pequeño de 7 años, jamás ha convivido con la que se supone es su madre biológica, será un shock para él toda esta situación tan peligrosa, entonces déjenos ir por favor— dijo Candy tratando de que entendieran que el niño los necesitaría a ambos.

—Puede ir usted señor Ardlay, señorita usted espere indicaciones aquí, ahora, andando gritaba el comandante Curtis a cargo de la operación de rescate, poniéndole un chaleco antibalas a Albert.

—Señor Ardlay usted puede ver de lejos, si necesitamos que se acerque para hablar con la secuestradora le haremos una señal, pero trate de no interferir si no es necesario.

Albert asintió con la cabeza, se recriminaba una y otra vez ¿Cómo nunca vio que a Karen solo le interesaba el dinero? Después de tres meses de noviazgo se dieron cuenta que estaba embarazada, decidió casarse para hacerse responsable de su hijo, comenzó a gastar a manos llenas desde el momento que se fue a vivir con Albert, tuvieron una boda privada, para evitar habladurías, al nacer André lo rechazo inmediatamente, se iba de tiendas y se olvidaba completamente de él, muchas veces llegaba de la oficina y encontraba a Esther cuidando del bebé, decidió ponerle límites con los gastos, inmediatamente ella se opuso y le pido el divorcio 6 meses después de que nació André, fue muy doloroso ver el poco interés que tenía por su hijo, él a pesar de que nunca se enamoro tenia la esperanza de poder formar un buen matrimonio, pero no funciono, el dinero era la constante en la vida de Karen, hacia todo lo posible para seguir con el estilo de vida al cual se había acostumbrado, lo que lo termino de decepcionar fue que jamás quiso cuidar a su hijo, el instinto maternal que Albert pensó que iba a llegar con el nacimiento del bebé fue una falsa esperanza, se sintió decepcionado de él mismo al ver que se había confiado en los papeles que firmo, ahora peligraba la vida de su hijo con esa loca mujer.

El comandante dio la indicación de que habían llegado, era una bodega a las afueras de la ciudad, tenia una entrada principal y dos más laterales, sigilosamente un total de aproximadamente 30 agentes comenzaron a dispersarse por la propiedad, rodeándola, tenían dos francotiradores, era imposible que escapara, al ser un niño menor el comandante no podía arriesgarse a que el operativo saliera mal, además era amigo de George Johnson, el cual le enseño todo lo que sabia.

Dos de los agentes abrieron la puerta dando indicaciones de que estaba despejada la entrada y comenzaron a entrar 5 más, Albert veía todo a la distancia, nervioso y a la expectativa de que salieran con André sano y salvo, unos minutos después vio como salía uno de ellos con Clara con las manos esposadas, el rubio no pudo evitarlo y corrió hacia ella.

—¡Clara ¿Dónde esta André?! —pregunto con la desesperación en la voz, pero ella no dijo nada, se veía en el rostro que la vergüenza le embargaba al igual que una tristeza enorme, un agente intervino.

—¡Habla, tu pena será menor si cooperas con la justicia mujer!

—No lo sé— dijo sin más, alterando aún más a Albert.

—¡Maldita sea! Esta saliendo alguien mas por la otra puerta— grito el comandante, corriendo hacia la persona que salía.

Albert volteo a ver y era Karen, salía corriendo por una de las puertas, dedujo que era lo que quería hacer, pero no llevaba a André con ella, entonces ¿Dónde estaba?, finalmente uno de los agentes le disparo dándole en una de las piernas haciéndola caer al suelo, Albert se acerco corriendo al verla tirada, si estaba muerta seria aún más difícil dar con el paradero de su hijo.

—¡Karen! ¡Karen! ¡Despierta maldita sea! ¡despierta! —dijo Albert con desesperación, aun respiraba, tenia que confesar donde se encontraba el niño.

Por otro lado, en la mansión…

Candy estaba preocupada, esa mujer estaba loca, haría cualquier cosa para conseguir dinero, sabia que si no lo lograba en esta ocasión lo seguiría haciendo, esto se había vuelto un círculo vicioso, era de su conocimiento que el punto débil de Albert eran sus hijos, entonces si no era André, Dillan y James también corrían peligro, ¿pero como fue que Clara se vio envuelta en todo esto?

James, Stear y Archie se sentaron en la sala, con los nervios de punta, sabían que estorbarían si se las querían de dar de héroes asi que en un completo silencio decidieron hacerse compañía, hasta que Whitman entro corriendo.

—¡Señorita Sally! ¡Señorita Sally! —Entro gritando el hombre.

Todos se exaltaron ante los gritos del chofer que se escuchaban en la sala.

Todos se levantaron y se dirigieron hacia la entrada, de pronto se vio como entro André seguido por George.

Lo primero que hizo el pequeño fue ir a abrazar a Candy, sollozaba en sus brazos.

—¡Sally, Sally! — Dijo mientras lloraba en los brazos de la angustiada mujer.

—¡Cariño, cariño! ¿Cómo es que estas aquí nene? ¿Qué te ocurrió? ¡André! ¡André! ¡Me da tanto gusto volver a verte! — dijo emocionada besando e inspeccionándolo físicamente.

—¿Verdad que tú eres mi mamá? No esa mujer que me conto Clara— le pregunto sin poder parar el llanto.

—¿Qué te hicieron nene? Claro que yo soy tu mamá André, si tu lo quieres seré tu mamá mi pequeño, te quiero hijo, todo estará bien cariño, estuve muy preocupada por ti— lo siguió abrazando, George solo asintió dando la razón a las palabras de Candy.

Continuara…

Mis queridas comadres lectoras, aqui anda la ausente, perdonen la espera, pero el proximo el final y luego el epilogo, nos seguimos leyendo, mañana actualizacion, saludos y que pasen un excelente semana, las quiero!